Escribía Milan Kundera en La inmortalidad que de todos los hombres de Estado de nuestra época, el más obsesionado por la inmortalidad fue François Mitterrand. Para demostrarlo, el escritor checo recordaba la ceremonia que tuvo lugar el 21 de mayo de 1981 con motivo de su investidura como Presidente de la República. Ese día, pese a la persistente llovizna, la Plaza del Panteón estaba abarrotada por una multitud que contuvo el aliento al observar a un Mitterrand, trascendente, distante, atravesar la plaza con paso deliberadamente lento, llevando dos rosas rojas en la mano mientras, a través de potentes altavoces, tronaba el “Himno de la alegría” de la Novena de Beethoven.

El nuevo presidente galo entró solo en el Panteón, caminó entre las tumbas de los muertos más ilustres de Francia, y depositó una rosa sobre las lápidas de dos mártires de la patria. Cuando volvió al exterior, la muchedumbre, que hasta entonces había permanecido silenciosa, estalló de júbilo. En palabras de Gabriel García Márquez, “por primera vez desde el mayo de gloria de 1968, el torrente incontenible de la juventud estaba en la calle, pero esta vez no se había desbordado para repudiar el poder, sino embriagado por el delirio de que una época feliz había comenzado.” Sin embargo, añadió: “yo pensaba que semejante paroxismo de la esperanza era tan emocionante como peligroso.”

La era de la corrección política

Desde 1981 hasta el presente, Francia ha cambiado. Los alborozados jóvenes de entonces son hoy adultos recelosos que temen, junto con sus hijos, a la globalización y, en especial, a sus flujos migratorios. Con una población total de 66 millones, cerca de 6 millones de franceses se declaran musulmanes y otros 4 millones son de procedencia subsahariana.

Es cierto que durante las tres décadas de crecimiento que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, la inmigración aportó a Francia una mano de obra clave para la expansión económica, sin embargo, los banlieues (suburbios) se convirtieron en guetos difícilmente controlables por la Gendarmerie, donde la delincuencia común, la compraventa ilegal de armas, el tráfico de drogas y el proselitismo yihadista aumentan de forma preocupante. Es evidente que las políticas sociales para la integración fracasaron o, peor aún, generaron efectos adversos. Francia es una sociedad fracturada, profundamente dividida. Además, aunque el gasto público se incrementó desde el 30% del PIB en 1975 al 57% en 2016 (durante la presidencia de Mitterrand pasó del 36% al 44%), la sensación de precariedad económica e incertidumbre se extiende entre los franceses.

Si finalmente la nueva vía de Macron fracasa, los días de vino y rosas a los que aludía García Márquez habrían devenido, efectivamente, en devastadora resaca

Hay quienes sostienen que a día de hoy es prácticamente imposible ser elegido Presidente de Francia sin apelar al voto de subsaharianos y musulmanes, es decir, sin hacer gestos identitarios… salvo, claro está, que el resto de votantes se incline hacia el lado contrario y vote en bloque. Y precisamente esa tendencia a largo plazo es la que parece mostrar la política francesa, empujada por una opinión pública cada vez más desencantada y nerviosa.

Antes de la aparición de Emmanuel Macron, bastantes analistas estaban convencidos que La grande France acabaría cayendo en el conservadurismo proteccionista, algo que vendría a ratificar, a su juicio, la percepción de que las democracias están colapsando. Y si finalmente la nueva vía de Macron fracasa, los días de vino y rosas a los que aludía García Márquez habrían devenido, efectivamente, en devastadora resaca… y no sólo en Francia.

El supuesto Apocalipsis de la democracia

En The democratic disconnect Roberto S. Foa y Yascha Mounk sostienen que la democracia está mucho menos consolidada de lo que hasta ayer se pensaba. De hecho, observan un inquietante descontento en todo Occidente con el sistema democrático y, lo que es más preocupante, un crecimiento en la tendencia a aceptar soluciones autoritarias. Aún más catastrofista se muestra Tobias Stone que, ante el avance de movimientos “populistas” y “anti-sistema”, defiende la teoría de que las sociedades se suicidan cada cierto tiempo porque la mayoría de sujetos solo es capaz de retener la información recibida de padres y abuelos: su memoria histórica queda limitada a 50-100 años a lo sumo. Así, equipara la elección de Donald Trump o el voto favorable a la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea con los sucesos que en su día antecedieron a la Primera Guerra Mundial.

En resumen, el ciudadano común, víctima de su mala memoria, no atendería a los expertos y se deja llevar por sus impulsos, empujando así a los países al totalitarismo y a la guerra. Sin embargo, Stone se deja en el tintero lo verdaderamente importante: ¿qué lleva a la gente a desarrollar esas emociones incontrolables, a mostrar un rechazo tan visceral al sistema como para poner en peligro su propio futuro?

Cuando la democracia deja de entenderse

Si en lugar de mirar el dedo observamos la Luna, descubriremos que la política se ha vuelto increíblemente compleja y enrevesada, imposible de abarcar para la gente corriente. De hecho, hoy es una materia cuya interpretación queda reservada a una élite de expertos que, en su fatal arrogancia, pretende estar en posesión de la verdad absoluta. Hace más de 2.500 años, el ateniense Pericles, que tenía algunas ideas bastante claras, hizo una importante advertencia. En su Oración Fúnebre expresó una idea sencilla pero crucial para el correcto funcionamiento democrático: si bien no todo el mundo es apto para gobernar, todas las personas deben poder entender y juzgar la acción de los políticos. Dicho a la inversa, si la democracia degenera en una materia sólo comprensible para una élite de tecnócratas, expertos e intelectuales biempensantes, ¿cómo van a legitimarla unos ciudadanos que ni siquiera la entienden?

En línea con esta idea de la expropiación de la política, la democracia también ha sido tomada por grupos minoritarios, muy activos, en detrimento de una mayoría no organizada que, estoica, ha observado la imposición de una moral nueva, la corrección política, con la que se persigue y denigra a muchas personas por expresar opiniones legítimas. Se crean derechos diferenciales para cada colectivo o se censura y manipula el lenguaje hasta crear una jerigonza capaz de volver incomprensible la expresión popular más llana: “Los perros y las perras son los mejores amigos y las mejores amigas de los hombres y de las mujeres“.

El final de un ciclo

Pero la larga y amarga experiencia de la Gran recesión parece haber asestado un fuerte revés al asfixiante régimen de lo políticamente correcto. Cada vez más personas sienten que ya no tienen el control de sus vidas, el libre albedrío, la condición de ciudadano en igualdad de derechos con otros y, también, esa capacidad de control sobre la política que es la esencia de la democracia.

Esta mayoría, harta de discriminaciones, ha reaccionado contra el establisment, contra las élites, contra los grupos minoritarios que las sustentan y, sobre todo, contra la corrección política

Esta mayoría, casada de discriminaciones, ha reaccionado contra el establisment, contra las élites, contra los grupos minoritarios que las sustentan y, sobre todo, contra la corrección política, que no es una verdad revelada, sino una opinión discutible y, para colmo de males, incompatible en muchos casos con los principios de igualdad de derechos que forjaron Occidente. El hastío es tal que, en algunos casos, la gente prefiere opciones con cierto grado de incertidumbre al asfixiante statu quo. Se explicaría así, al menos en parte, la “irracional” victoria del Brexit en Gran Bretaña o el “inesperado” triunfo de Donald Trump en Estados Unidos.

Ante esta ruptura, los guardianes de la ortodoxia intentan frenar el descontento recurriendo a la autoridad de los expertos. Pero, cuando se trata de política, los meros datos no dicen nada si se carece de un esquema interpretativo solvente y, sobre todo, creíble. Y el público sospecha que el criterio de los expertos no es la verdad absoluta porque, en demasiadas ocasiones, sus criterios parecen demasiado influidos por sus propios intereses.

Al contrario que los políticos, que parecen empeñados en poner puertas al campo, cada vez más personas toman conciencia de que el mundo cambia y, en consecuencia, la política debe transformarse para no perder el paso. Y quizá, más que al colapso de las democracias, el virulento aumento del activismo de lo políticamente correcto podría no ser más que su estertor final, el paso previo hacia el renacer de una política entendida como esa actividad que, en efecto, unos pocos ejecutan pero toda la ciudadanía puede entender y juzgar. Que la transición sea más o menos tranquila seguramente dependa de la resistencia al cambio de las élites y los grupos que han vivido en simbiosis con éstas.

Foto: Spenser


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22 COMENTARIOS

  1. La democracia esta muerta porque ya ni siquiera intenta disimular que no es democracia, si no una dictadura simplista y demagogica, liderada por grupos minoritarios y demagogicos de presion fuertemente organizados y dirigidos desde el Establishmen Globalista y todos sus adlateres, politicos corruptos y oportunistas , medios masivos de comunicación, cada vez mas redes sociales y centros de educacion, que ejercen un fanatismo, puritano de acoso y radicalismo pseudoreligioso-politico hacia el que no piensa como ellos, repitiendo consignas falsas hasta convertir las mentiras en verdad al estilo Goebels, se han convertido en los nuevos “fascistas” que tanto perseguian y dicen denostar y un pueblo demasiado aburguesado y adocenado, facilmente dirigido.

    Cuando el pendulo gira demasiado hacia un lado, rompera fuertemente hacia el contrario que sera otro tipo de autoritarismo, de caracter feudal y conservador, ya sea identitario occidental tipo fascismo o de origen islamico, que no son las solución?, pues claro, nunca lo han sido, pero esta axfisiante y demagogica dictadura de los politicamente correcto, que impide el necesario debate basado en la razon y en reconocer los limites del mal llamado “buenismo endofobico”, esta empujando con rabia a mucha gente hacia el otro totalitarismo que espera su oportunidad agazapado en las sombras, y que ve como esta apisonadora “progresista” avanza sin oposición.

    Yo mismo hace años que no voto y si voto, mi voto sera protesta hacia minorias politicas incorrectas en las que ni siquiera creo en sus formas fundamentales, pero viendo la deriva de los partidos mayoritarios rendidos a ese globalismo totalitario y normativista, pero habilmente disfrazado de un falso buenismo y falsa tolerancia, no veo otra salida, evidentemente nunca crei en el mal llamado poder del pueblo ya que este en el cual me incluyo, siempre ha demostrado ser idiota y facilmente manipulable.

    Tengo claro que este tipo de democracia, como decia la politicamente correcta “Los ultimos Jedi”, debe morir, y lo hara como siempre…………..matando.

  2. Al igual que la “República Popular China” o la “República Popular Democrática de Corea” se apegan a una falsedad como expulsión de la realidad. Ese mito, la democracia como algo presente y efectivo, no puede existir en algo llamado “democracia representativa”, y, en general, el desarrollo en todo el mundo de la democracia es muy pobre. Algo que casi no tiene presencia en el mundo mal puede estar en declive.

    Democracia hace referencia a que el lugar de nacimiento (ver reforma de Clístenes) prevalece sobre otras consideraciones como pueden ser la línea genética (familia) o económica (propiedad) en el momento de acceder al gobierno de un poder organizado hegemónico. Es decir, en todo momento, el ciudadano (por aquella época varón libre) puede controlar el poder a través de la propia estructura de legitimación de este.
    A algo que se tenga olfato, se percibe que ceder ese poder incondicionalmente cada cuatro años de forma irrevocable (véase Sieyes) no es, ni siquiera se asemeja a una democracia.

    En España durante la “Edad Media” varios territorios han tenido algo parecido a una democracia (de cabezas de familia o de “propiedades”). ¿Qué pensarían de este sistema que tanto llaman democracia?

  3. Los fundamentalistas de la democracia tienen varios problemas. El primero y más importante es que han hecho de una técnica un fin filosófico. A día de hoy cualquier politiquillo medio, es decir, escasas décimas por encima del retraso mental, sale pavoneándose de ser un gran demócrata. Es como a los lumbreras que les preguntas: ¿Cuál es tu fin en la vida? y responden: viajar. Viajar es algo necesario para conocer otras cultura, ver cosas nuevas… pero viajar por viajar es absurdo. Ir de un sitio a otro sin ningún sentido es absurdo.

    Pues con la democracia pasa lo mismo. La democracia en sí no es, ni buena, ni mala. Bueno si tengo que apostar por algo digo que, si se emplea sin límites, es mala porque consiste en imponer la fuerza de la mayoría a la minoría, lo cual va contra la esencia del hombre como ser dotado de libre albedrío.

    La democracia nace como un instrumento tecnológico para ser aplicado en aras a resolver los problemas de la vida en sociedad por la vía pacífica. Es por ello que la democracia sólo tiene razón de ser en el ámbito de las cuestiones que afectan a la vida en sociedad, es decir, la democracia no debe poder decidir sobre cómo se comporta una persona en su esfera privada. Es decir no se debe decidir democráticamente qué parte de la renta de una persona debe ser destinada a cubrir coyunturas tales como enfermedad o jubilación.

    Una vez que la democracia está instalada en la mente de las personas como el fin que lo justifica todo, se han conseguido dos efectos perversos: El primero es que, hasta lo más absurdo, puede estar justificado si la mayoría lo piensa; el segundo y más importante es que la población se ha olvidado de que existen fines individuales que, en una democracia liberal, nunca pueden ser sometidos a votación pública. Es por ello que lo fundamental de todo grupo humano son sus principios que, normalmente, se plasman en una constitución. Es la constitución, como expresión de los consensos en los que se plasma la vida en sociedad, la que debe poner límites a lo que se puede resolver usando la tecnología de la democracia.

  4. NO ES DEMOCRACIA, NO EXISTE DEMOCRACIA EN NINGÚN PAIS, SALVO USA. SE LLAMA PARTIDOCRACIA

    Como bien dice JRA hay que leer a D. Antonio Garcia Trevijano (por qué nos has abandonado?). Se ve claro y transparente y cuando oyes hablar de democracia es como decir Pamplona con un polvorón en la boca. Para que hubiera o hubiese una democracia:

    Primero.
    Se disuelve el parlamento.
    Se anula el congreso, el senado y demás abrevaderos.
    Se deja al rey suspendido ingrávido como está y ya se verá.
    Se deroga “la constitución tan buena y democrática que nos hemos dado”. Así se llega a un periodo de libertad colectiva CONSTITUYENTE.
    Después.
    Desaparece TODO TIPO de subvención por parte del estado a cualquier tipo de forma política, gubernamental o no gubernamental.
    Se convocan elecciones a cortes constituyentes. Se abre un proceso constituyente en el que se proponen TODAS las alternativas constitucionales.
    Se vota.
    Se decide.
    Se determinan los distritos electorales a los que se presentan diputados que tendrán mandato imperativo de sus electores y pueden ser cesados por ellos: adiós al robo, a los sobres y la corrupción; a las puertas giratorias; a las empresas estatales; a las malditas ONGs de las niñas pijas burguesas y demás chusma que no trabaja.
    Se disuelve el parlamento y se convocan elecciones legislativas sin ningún tipo de subvención del estado, a pelo; el que quiera peces que se moje el culo.
    Los elegidos determinan el TIPO y el TAMAÑO del estado.
    Se convocan elecciones para elegir al presidente que formará gobierno a doble vuelta igualmente sin subvención por parte del estado.
    De esta forma SE SEPARAN LOS PODERES. El legislativo controla al ejecutivo y viceversa. Adiós a la corrupción, al nepotismo, a la plutocracia, nosotros los electores somos los soberanos. FACIL. Gracias D. Antonio.

  5. La democracia tiene un problema cuando grupos organizados toman el poder y lo utilizan ‘contra’ parte de la población, olvidandose de que se debe gobernar para todos.

    El primer principio que violan esos grupos organizados despues de hacerse con el poder es el respeto a la persona. La forma es muy simple, dividen a la sociedad en grupos. Clasifican a unos grupos como malos y los persiguen con leyes. Aquí tenemos muchos ejemplos: La ley de Género, La Ley de Memoria Histérica.

    Un caso curioso es el tratamiento que desde lo político se da ‘a los ricos’. Los ricos son una casta aparte. No está claro donde empiezan y donde terminan. Toda la riqueza y el dinero que poseen los ciudadanos está al servicio del estado, siendo manejado por los políticos que se hacen con el poder. No existe límite de impuestos, el techo es el 100%, todo para el estado. Por un lado quitan el dinero a quien quieren, para darselo también a quien quieren. Normalmente recibe el dinero amigos, conocidos o simpatizantes.

    En un estado así, lo ideal es ser funcionario. El ciudadano no tiene incentivos para salir al mercado y crear riqueza. Seamos pues todos funcionarios y que trabajen y creen riqueza otros. Este estado solo conviene a los vividores que se agolpan a la sombra del poder.

  6. Se ha estudiado la aplicación en diversos ámbitos de la actividad del individuo, del experimento social conocido como “Efecto Pigmalión” que intenta demostrar que los individuos acomodan su desempeño en función de las expectativas que otros depositan sobre ellos.
    Y ha obtenido resultados que así lo demuestran. En educación, liderazgo empresarial, etc.
    Pero cuando se aplica a la democracia no supera la prueba falsáble, porque la evidencia empírica muestra que las esperanzas de mejora depositadas en el cuerpo social por éstos Sistemas no han redundado en un salto cualitativo a la altura de los medios cedidos a la gente. Antes bien, los aduladores del pueblo, otorgándoles derechos sin fin sin contraprestación ni exigencia de objetivos de mejora alguno, han obtenido el efecto contrario al perseguido, o sea, la entrega del sufragio a líderes distópicos que les han conducido, precisamente, a la obominación de un sistema creado, precisamente, para su engrandecimiento.
    Minorías parasitarias han encontrado aquí un huesped capaz de darles todo, a cambio de nada. Pueden pasar siglos desde que accedan a la “igualdad” hasta que produzcan algún prohombre que aporte algo al colectivo que les subvenciona el pan y el circo.
    Gobierno del pueblo, para el pueblo, si. Pero gobierno de los mejores, no de los mas abyectos pícaros.

  7. El problema no es tanto la democracia como tal sino la concepción totalitaria que tiene el Estado Social, solo basta leer la constitución española del 78 o cualquier estatuto de autonomía para comprender con claridad lo poco limitado que está el poder político en una socialdemocracia.

    La innovación que trajo la socialdemocracia es hacer creer a los ciudadanos que son libres porque pueden votar mientras sus votos son comprados con derechos sociales, es decir se hace a toda la sociedad cómplice del robo y el reparto a medida que el sistema parasitario va convirtiéndonos en esclavos de un Estado corrupto y clientelar que reparte privilegios, el cual es la mezcla del típico paternalismo de derechas y el maternalismo de izquierdas, es decir un populismo refinado que lógicamente acaba engendrado una sociedad totalmente infantilizada que va poco a perdiendo libertades hasta inexorablemente acabar en un totalitarismo de cualquier naturaleza.

    Desafortunadamente veremos muchos estados fallidos en las próximas décadas ya que prácticamente ningún Estado de la actualidad ni siquiera el de EEUU está concebido para limitar el poder, sino que más bien están creados para aumentarlo, la diferencia con el pasado es que ya no manda tanto el ejército uniformado y armado, ahora lo hace un ejército de funcionarios, diplomáticos, académicos y expertos que emplean otro tipo de violencia mediante la ley que es mucho más sutil, la cual inclusive está legitimada por una sociedad completamente adoctrinada para adorar y defender a la maravillosa socialdemocracia del bienestar social, ya que un pájaro que ha nacido en una jaula cree que eso de volar es una enfermedad. Por lo tanto Prefiero ser pesimista y pensar que nos esperan tiempos de barbarie, ya que más vale estar preparado 10 años antes que 10 minutos tarde.

  8. La inmensa mayoría de quienes solemos comentar en los foros de opinión, como éste, a menudo reunimos do características: 1) Nos encanta hacer predicciones… que casi nunca se cumplen. Y 2) Somos los campeones señalando defectos de la sociedad, pero raramente proponemos soluciones viables y eficientes. Ambas suelen ignorar la tremenda complejidad del mundo actual que hace casi imposibles los razonamientos simples. Ya decía aquel aforismo oriental que “Predecir es muy difícil, especialmente cuando lo que se trata de predecir es el futuro”. Personalmente, no soy tan pesimista, y aunque estoy de acuerdo con aquella definición según la cual “La democracia es el peor de los sistemas de gobierno… excluyendo a todos los demás”, veo mucho de positivo en el mundo actual. Si consultáis las estadísticas de guerras en el mundo, analfabetismo, supresión de la pena de muerte, mortalidad infantil, esperanza de vida, educación, pobreza y distribución de la renta, igualdad de género, caídas de dictaduras, etc, se ve fácilmente que las cifras mundiales (como promedio que no evita casos extremos, naturalmente) son cada vez más alentadoras. Y aunque nadie niega sus muchos defectos, tenemos Internet y las Nuevas Tecnologías. Ya no es necesario esperar que las grandes cadenas de televisión nos muestren SU visión del mundo, ni a que los gobiernos nos ofrezcan SU versión interesada de un suceso, porque cualquier ciudadano con su móvil y una conexión a la red se ha convertido en un reportero ocasional que nos enseña la realidad de lo que está sucediendo. Y es curioso que, pese a su nacimiento de origen militar, Internet sea un instrumento creado por una anarquía productiva, que han llegado pacíficamente a acuerdos sobre protocolos y estandares sin que una autoridad central se los imponga. No, no está la cosa tan mal…

  9. Sí, es cierto, la democracia atraviesa una crisis grave.

    Puedo demostrarlo. Hace años yo solía hacer cola ante la mesa electoral, aunque, por supuesto, no tenía la menor intención de introducir en la urna la papeleta que amablemente todos los partidos enviaban gratis a mi domicilio.

    Me gustaba observar a las personas que sostenían su sobre haciendo gala de una silenciosa paciencia trapense o una no menos bien simulada disciplina prusiana.

    Cierto que me aburría, porque aquella celebración se parecía extraordinariamente a los funerales a los que los mayores me obligaban a asistir de niño: la misma cola para dar el pésame, las mismas caras compungidas, el mismo olor a una excesiva aromatización disuasiva del mal olor, invisible pero omnipresente, de flores secas, de colonia dominguera o de candidatos corruptos y despóticos

    A causa del aburrimiento, consumía inmoderamente chucherías, refrescos y “snacks”. No los tenía contraindicados, pero conocía los efectos a largo plazo que acaban por producir. Y fue en los periodos en los que se acumulaban estas convocatorias electorales, a veces hasta tres por año, cuando se desarrolló en mí una enfermedad crónica que contradecía por su naturaleza la amargura que experimentaba en mi interior cada vez que la pasión de observar me llevaba al colegio electoral.

    Así que a causa de la democracia enfermé de diabetes tipo 2. Lo mismo me podría haber sucedido si hubiera visto con demasiada asiduidad Tele 5.

    Y ahora me digo que, si al menos hubiera votado con la debida normalidad, me quedaría la humillación de esta amargura irredimible, pero al menos en mi sangre no circularía una corriente mortal tan azucarada y pegajosa.

  10. Nada bueno cabe esperar de lo que emane del pueblo, como ente capaz de diseñar su propio destino.
    Todo lo que emerge de esta masa informe son pulsiones distáxicas para vivir bien esforzándose poco.
    No esperes escuchar acordes de ninguna sinfonía, ni aspiración alguna a la excelencia y la belleza. Solo exalación de gemidos monocordes de gozo y frustración.
    Que el estado les provea de todo cuanto precisa su aventura vital, que les page su fiesta y sus ditirambos, que todo sea “gratuito” y fácil y de esa forma que nos financie el desarrollo de nuestros peores instintos.
    Eso es lo que busca sin recurso mínimo al pudor y a la vergüenza la masa, y, de no obtenerlo mirando a los árboles, siempre emergerá de este magma entrópico algún flautista que les brindará un zafio banderín de enganche para enarbolar la pancarta y verse con afines identitários, para sentirse importante.
    Allá cuando Grecia y Roma, las de antes, no los exponentes actuales de su emasculada grandeza, que, por cierto, viola todas las leyes de Darwin, existía la meritocracia como sistema de promoción de la masa hacia la grandeza, y constituirse así en sujeto hipostático trazador del camino hacia objetivos de excelencia de la gente y de su Estado.
    Ahora, con la panza llena, no afloran las ideas que convulsionen esa abstracción de los estados del bienestar. Pero una escuela de pensamiento con sede en Viena, afirma que de la precariedad la gente extrae lo mejor de su patrimonio genético, donde, aunque inhibidos, aún laten los genes de Fernández de Córdoba, Cajal, Blas de Lezo, Cervantes y muchos más.
    Pero ahora, los macarras, los chulos y las bataclanas de la televisión dirigidas por los bufones mas zafios son los referentes de la morondanga.
    Y que se puede esperar entonces de este ecosistema?.

  11. El inicio del reportaje con la “solemnidad” de François Mitterrand con dos rosas rojas a los héroes de la patria. Me imagino que no serían para ninguno de “La Resistencia”, donde militaban cuatro gatos, que le `ponían alguna bombita a algún convoy alemán. El camarada François fue “fraila antes que cocinero” de la progresía. Pues fue un colaboracionista y alto funcionario del régimen de Vichy. En Francia casi todos se taparon las vergüenzas colaboracionistas, inventándose “un pasado” en La Resistencia, como aquí se falsifican curriculum profesionales.
    La democracia es hija más de la revolución americana, que del “afeitado en seco” de Robespierre allá por 1789 y sucesivos. Es la seña de identidad de la cilivización europea. Las cilivizaciones siguen un ciclo de vida. Nacen, crecen, llegan a un máximo de esplendor y luego decaen, incluso hasta desaparecer. Son reemplazados por otras gentes llegadas de afuera. Nuestros reemplazos ya están aquí. Listos a tomar las riendas, cuando tengan la oportunidad de hacerlo.

  12. De todas formas, esta democracia de la transición, que es a la que nos estamos refiriendo, va a caer pero por fallecimiento natural de sus autores. Como por ejemplo MC que ya le queda un telediario y su principal valedor en el pelotazo de antibioticos acaba de fallecer. Si Franco murió en la cama, estos no le van a la zaga.

    • Llamar “democracia” a este régimen es un contrasentido total. La democracia para ser, ha de cumplir con las condiciones “trevijanistas” o no lo es.
      Hoy Luis del Pino en su programa se hacía un lío. Primero parece que a Doña Inés Arrimadas ahora se le ocurre cambiar la ley electoral para Cataluña, por si se repiten las votaciones, que no elecciones. El Sr. del Pino, decía que había que cambiar la constitución. Si hay alguno, que se la haya leído. El cambio constitucional sólo afectaría al congreso de los diputados. Las autonomías pueden tener la ley electoral que aprueben sus legislativos. autonómicos. Cataluña precisamente no tiene ley electoral propia, sino usa la ley del congreso de los diputados. Por decreto se puede hacer una ley electoral, que en primer lugar elija a un presidente de la generalidad directamente a doble vuelta y limite a dos mandatos. Como no habría tiempo de crear distritos uninominales balanceados. Se puede hacer una votación al legislativo a colegio electoral único y lista desbloqueada. Donde los votantes al escoger una lista, señale desde uno a todos, an quienes quieren de diputados. El recuento sería por listas al modo proporcional. Y de las listas, los más votados. Creo que esta reforma se puede hacer para el gobierno de España, pues creo que recordar, que la constitución dice de sistema proporcional, pero no entra en detalle sobre el mismo.

      • Por lo que recuerdo, me puedo confundir, en la cosntitución se “consagra” la provincia como “unidad de destino en lo votacional”, en lo que a generales respecta.

        No entra en el “detalle” de cómo debe de ser la proporción. Ahora es, según ley la electoral, aunque escribo de memoria y no me voy a levantar a mirarlo (copyright Boswell), 2 diputados por provincia y el resto proporcional. Ergo para 52 provincias vienen ya asignados 104, ergo de los 350 quedan 246 a repartir.. donde por ello a las pocas pobladas les sale de a 3, 2+1, y las grandes 2+ el resto proporcional.. o sea ajo y agua.

        Lo que pretenden es que a las menos pobladas les toque 1 sólo diputado de partida y que la cantidad total sea de 400 chiquilicutres (y que no se me ofenda el genuino), ergo su peso final, el de las menos pobladas, bajaría mucho proporcionalemente, y se seguiría cumpliendo la Constitición, y bla bla bla…

        Es por ahí por o de donde beben Ciudadanos/Podemos…

        Lo de las Taifas es estricta potestad de las Taifas, habiéndose estudiado en ellas hasta el detalle cual debe de ser el tamaño de la circusncripción para que haya un efecto barrera que no permita prosperar a los posibles intrusos.

        Por ejemplo en Murcia, Taifa uniprovincial no había lista única, lo que habría posibilitado (tiene mas pblación que Aragón en una sola provincia) que partidos pequeñajos se colaran y pudieran rascar algún/nos diputados de los restos de D´Hont. Pero los muy cabritos de PPSOE la divideron en tres (me parece) para precisamente evitar eso.

        En las últimas elecciones cuando ya se colaron Ciudadanos y Podemos, obligaron al PSOE a tragar un cambio en la Ley electoral haciéndolas desaparecer y obligando a que hubiera una lista única. Algo que le supo a sapos y culebras al PP y que l PSOE toleró con tal de “*oder” al PP.

        Podrían haberlo hecho con crircusncripciones de a 1. Pero para el PSOE eso habría sido demasiado, y los otros (Ciudadanos y Podemos) tampoco creo que estuvieran demasiado a favor, que lo de tner el Poder de las listas es mucho Poder.

        espero haber podido aclarar algo

        Un muy cordial saludo

        • La constitución como Ud. bien dice, determina, que la provincia es el distrito electoral. Y que la “elección” ha de ser proporcional. Creo que el número de provincias es inamovible. Es decir no pueden crearse más provincias por la división de una existente. De hecho estuve pensando hace tiempo y lo comenté en un comentario en “Voz Populi”, que si por ejemplo dividiéramos las provincias, creando 350 provincias y variando la fracción de votantes “por provincia” de tal modo que cada una le tocara un diputado. Podríamos implantar de hecho un sistema mayoritario, sin necesidad de reformar la constitución. Pensando, que Ceuta y Melilla con un diputado cada una, su sistema electoral es mayoritario en la práctica. Pero el número de provincias es inalterable al parecer.
          La constitución define la provincia como distrito electoral y votación proporcional. Los detalles de la representación electoral: Los dos diputados por provincia fijos más uno por fracción de población, la regla d’Hondt para asignar escaños o que las listas sean bloqueadas o no, si son reformables. Pues eso está en una ley, que debe ser de rango superior. Se requeriría una mayoría cualificada para reformarla y que haya cierto consenso de partidos, para poder efectuar cambios.
          Lo único que se podría hacer, sin entrar en cambios constitucionales, ya que requiere ser aprobado por una gran mayoria de diputados, someterla a referéndum y convocar votaciones a Cortes. Se pueden desbloquear las listas por completo y todos los de la lista tener las mismas oportunidades. No sé, si se podría por ley ordinaria u orgánica establecerse, que el presidente del gobierno y sus ministros sólo puedan serlo, si son diputados. Es decir un régimen parlamentario puro (el actual no lo es). Entonces sería factible, que si la candidatura del PP o el PSOE sus electores no marcaran la casilla de los jefes de sus respectivos clanes con suficientes votos en la provincia, donde se presentan. Quedarían fuera. No hay nada que obligue a que el presidente de gobierno, sea obligatoriamente el primero de la provincia de Madrid. Es una mala costumbre, que ha arraigado en este régimen.
          El título VIII no requiere referéndum, sólo mayoría cualificada. Por eso el futuro ELA o la confederalización de la nación está planeado hacerla desde el Titulo VIII de la actual constitución. Así evitan consultar a los supuestos “ciudadanos”. Aunque aún pueden ignorar los resultados en caso de que lo sometiesen a referéndum. Pues los referéndum son “consultivos”, pero no vinculantes. Ésa es “La democracia, que nos hemos dado” (ellos).

          • La desventaja de una modificación a la remanguillé de la Cosntitución, titulo VIII, es que si 35 diputados dicen que nones, se pasa a consultar por referendum, y además después nuevas cortes.

            No es casualidad que la última modificación, la del límite de gasto con Zapatiesto, se hciera al alimon con PPSOE dado que entre los dos sumaban mas de 315 escaños ergo no habñia manera de ir a referendum. Se olián que en las isguientes elecciones ya no sería asó y había que hacerlo entonces o nunca.

            Ahora cualquier modificación debería de contar con la anuencia de Podemos, y en el futuro de Podemos y Cidadanos (que ahora no tiene 35 aunques is sumara unos pocos “traidores” si podría llegar a 35)

            Y los intereses de los 4 de cara a la galerñia son tan divergentes que dudo que se puedan poner de acuerdo para una midificaci´n a la remanguillé.

            Así que si se modifica toca hacerla a “lo macho”, con disolucion de cortes y nuevas elecciones.

            Por ahí nos salvamos, y si VOX llga a 35 estaríamos salvados del todo.

            un cordial saludo

  13. Buenos días B&B

    La democracia, es un decir, prosperó/funcionó desde que acabo la 2ªGM hasta que cayó el muro por una sencilla razón, se necesitaba el apoyo del personal para enfrentar al enemigo. El enemigo rojo, aclaro, si es que fuera necesario.

    Era una democracia bastante imperfecta y regular.. y fue decayendo conform el enemigo rojo perdía poder.

    Pero se toleraba por los misms que después han promovido su demolición, porque proporcionaba cohesión interna y respaldo moral contra los otros.

    Una vez acabados esos otros se convertía en una molestia, ergo era necesaria su transformación y para ello se procedió a que los lideres fueran los peores posibles y el sistema lo mas corrupto (es un pack).

    Y en esa estamos.

    Para que haya democracia, o una cierta democracia, es necesario que los mandantes (los realmente mandantes) tengan un enemigo enfrente lo suficientemente fuerte que les obligue a que haya cierta libertad y a que el pueblo se sienta cohesionado en torno a proyectos y líderes moralmente aceptables.

    El objetivo de la globalización es acabar con esos enemigos que les obligan a sacrificar (a los mandantes) poder, y consolidar un estatus quo perpetuo que nos lleve a esa Feudalización 2.0 que nos tienen diseñada.

    Complicado lo tenemos.

    un cordial saludo

    • “Sea cual sea el precio de la Revolución China, es obvio que ésta ha triunfado no sólo al producir una administración más eficiente y dedicada, sino también al promover una elevada moral y una comunidad de propósitos. El experimento social en China, bajo el liderazgo del presidente Mao, es uno de los más importantes y exitosos en la historia humana”
      David Rockefeller, “From a China Traveler”,

      en el The New York Times, el 10 de agosto de 1973.

      Y el que no se lo quiera creer pues que no se lo crea

  14. La democracia no puede funcionar de la misma manera que no funcionó el comunismo. En el Comunismo era el Politburo con sus prebendas y en democracia son los masones con sus corrupciones. Quieren vender un paraiso para las masas mientras ellos son los verdaderos beneficiados. A los franquistas se les engañaba peor.

  15. Se dice que los mitos se desvanecen por desilusión. El mito moderno de la democracia como solución panacea a “todos” los problemas de la política se está desvaneciendo. Lo cual no es nada malo, puesto que el mito de la democracia panacea, es decir de la democracia radical, aquella que pregona que todo supuesto de Verdad y Realidad tiene que ser democrático, en tanto que resultado del consenso de opinión de mayorías, es un mito perverso que conduce a la política a la pura demagogia. Es el riesgo de toda democracia. Y los mundos políticos de Occidente están en ello desde hace demasiados años, vendiendo macucas manufacturadas a electorados dependientes y desvalidos, controlados por la propaganda más descarada.

    La democracia sensata, como procedimiento para elegir un gobierno y destituirlo, y limitar su poder, hace muchos años que ha pasado a la historia. Hoy es la demagogia lo imperante, dirigida por unas élites enfeudadas en los Estados, que actúan de modo oligárquico y peor aún, descerebradas, corruptas e irresponsables.

    El restablecimiento de un orden político sensato, exigirá al que gobierne, enfrentarse a todos los intereses que se han ido urdiendo, es decir gobernar contra todos. ¿Quién puede hacer eso? El que espere que desde la democracia panacea se puede fraguar una solución, creo que está muy equivocado.

    De otro lado, la democracia panacea ha conseguido imponer mediante intensiva propaganda, que todo lo que no sea ella misma es fascismo, con lo cual se blinda a sí misma. Pero cabría preguntarse si De Gaulle, por ejemplo, era un fascista o un dictador democrático.

    • España será la primera, luego como siempre nos copiará Europa.

      El Rey cuenta en estos momentos con el apoyo de la mayoría de los españoles, la fuerzas armadas, los cuerpos de seguridad de manera incondicional para iniciar un periódo constituyente desde la unidad indiscutible de la nación, elegir un gobierno constituyente y librarnos de la escoria política que padecemos. Yo lo veo así en menos de dos años.

      • He escrito innumerables veces, que si la monarquía quiere sobrevivir, es necesario que haga lo que hizo el último presidente de la IV República (partitocrática) en Francia. La imposición de un primer ministro a la Asamblea Nacional bajo amenaza de su dimisión irrevocable e inmediata. Y así fue como llegó la V República de la mano del general Charles DE Gaulle.
        Pero también dije, que en España no esperemos nada de esto. Y los que crean, que Felipe VI pueda hacer algo más, que un simple discurso. Que esperen sentados.
        España va en un tren, como aquella película de los 70. “El puente de Casandra”. Donde viajaba un pasajero infectado por un virus, que robó de unos laboratorios secretos. El tren comienza a ser desviado por una serie de vías, cuyo destino final era despeñarlo para que todos sus pasajeros murieran. Este “tren” partió el 11 de marzo de 2004 con ese destino. Corresponde a los “pasajeros” rebelarse contra el destino programado.