En una habitación de un blanco inmaculado, aséptico, un televisor suspendido de la pared emite imágenes de mujeres desnudas en actitud sugerente, adoptando posturas eróticas. Justo debajo, un revistero contiene publicaciones igualmente eróticas y sexuales. Y en el centro de la habitación, un hombre joven, de no más de treinta años, se masturba de manera mecánica: un mero trámite. En una de las manos, la que tiene libre, sostiene un pequeño recipiente de plástico, donde, una vez eyacule, habrá de recolectar el valioso semen. Luego, el banco de esperma, tras los debidos controles, lo congelará y lo enviará a sus clientas, que contrataron el servicio a través de Internet, mediante un eficiente servicio de mensajería.

En otro lugar, quizá cerca o quizá lejos de allí, una mujer recogerá el envío que contiene una jeringuilla y una bolsita con el esperma convenientemente conservado. Las instrucciones son simples: esperar a que el semen alcance la temperatura adecuada, extraerlo con la jeringa e inyectarlo en la vagina. Para facilitar la tarea, deberá tumbarse en la cama, con un cojín bajo las caderas y, en la más absoluta soledad, inyectarse el contenido confiando quedar embarazada y ser madre sin necesidad de pareja, marido o siquiera amante ocasional.

Es muy probable que ambos formen parte de ese porcentaje, 40% y aumentando, de ciudadanos de Suecia que vivirán solos toda su vida. Y quizá también de ese 25% que muere en absoluta soledad

Suecia y el suicidio social: la sutil pero temible revolución

Entre el joven que se masturba como un mono a cambio de una compensación económica y la mujer que pagará para concebir con su semen no existe relación alguna. Jamás se han visto ni se verán o, al menos, no se reconocerán. Más aún, es muy probable que ambos formen parte de ese porcentaje, 40% y aumentando, de ciudadanos de Suecia que vivirán solos toda su vida. Y quizá también de ese 25% que muere en absoluta soledad, sin que nadie los eche en falta. En algunos casos, tan sólo el hedor de sus cadáveres putrefactos alertará a sus vecinos, semanas o meses después. Pero no hay de qué preocuparse, eficientes funcionarios suecos efectuarán las pesquisas oportunas para averiguar quién es el difunto, si tiene algún familiar y, de existir, si puede ser localizado. De lo contrario, todas sus pertenencias pasarán al Erario Público y servirán para engrasar la eficiente e impasible maquinaria del Estado.

Un nuevo y temible paradigma

Este es el paradigma de una sociedad cuyos individuos se independizaron unos de otros en lo material, para más tarde desvincularse también en lo emocional. La interdependencia y la complementariedad dejaron de ser valores positivos para percibirse como formas sutiles de esclavitud contra las que políticos y burócratas luchan denodadamente.

La ingeniería social, apoyada en un Estado de Bienestar llevado a sus últimas consecuencias, parece estar alumbrando una nueva especie humana

Suecia y el suicidio social: la sutil pero temible revolución

La ingeniería social, apoyada en este caso en el Estado de Bienestar llevado a sus últimas consecuencias, parece estar alumbrando una nueva especie humana, con personas que encuentran gratificante hablar con los árboles, comunicarse con la naturaleza en una especie de relación mística, pero se sienten turbadas si deben establecer algún tipo de relación emocional con sus iguales.

Nos encontramos en un mundo donde la calle no es un lugar de encuentro, de relación, de intercambio, sino un espacio impersonal de idas y venidas apresuradas, de gentes que caminan, o conducen su vehículo, silenciosas yendo de casa al trabajo, al supermercado y de vuelta a casa. Con el tiempo, también el trabajo dejará de ser una actividad socializadora por obra y gracia de la revolución tecnológica, algo que implicará un alivio para los sujetos pues todos lo que no sea centrarse en uno mismo, y en sus íntimas aspiraciones, resultará estresante y bastante insoportable.

La deshumanización

En este entorno no hay tiempo ni ganas de contemporizar con las vidas y experiencias de los demás; los otros no importan. Al fin y al cabo, se pagan elevados impuestos para que el Estado se haga cargo de todas las contingencias humanas. Relacionarse con otras personas forma parte del pasado, de una sociedad primitiva, cuyas tradiciones son estructuralmente opresivas. Una sociedad que era necesario cambiar. El simple hecho de atender a un extraño, hablar con él, es hoy para muchos un pequeño tormento. Pero imaginarse conviviendo con una persona a la que por fuerza se ha de tratar a fondo, resulta un sacrificio insufrible y, por tanto, moralmente inaceptable. Mucho mejor la soledad.

La familia convencional ha ido desapareciendo en las últimas décadas. Año tras año va cediendo terreno en favor de la individualidad más absoluta o, en su defecto, de la familia monoparental

En una parte creciente de la población la conversación empieza a ser una rareza, un molesto trámite que se ha reducido a hacer preguntas sencillas y recibir respuestas cortas que frecuentemente no van más allá de monosílabos, de un sí o un no. Por su parte, la familia convencional ha ido desapareciendo en las últimas décadas. Aún existe, cierto. Pero año tras año va cediendo terreno en favor de la individualidad más absoluta o, en su defecto, de la familia monoparental, mayoritariamente constituida por una mujer y un hijo concebido con la ayuda de una jeringa. Una vez estas personas se acostumbran a vivir solas, ya no hay vuelta atrás. Con el tiempo, cualquier obligación de interactuar con un tercero se percibe como un conflicto, incluso como una agresión a la intimidad.

La influencia sueca

Mucho se ha escrito sobre la Escuela de Frankfurt, su ascendiente en las élites norteamericanas de los años 60 y la omnipresencia de su criatura, que algunos insisten en llamar “marxismo cultural”. Pero este elemento tuvo una relevancia muy inferior a la que se atribuye en la evolución de la sociedad occidental. Por el contrario, se suele pasar por alto la enorme influencia que ejercieron las ideas y las políticas provenientes de Suecia, un modelo que fue idealizado durante muchas décadas y en el que numerosos políticos, expertos e ingenieros sociales se inspiraron y todavía se siguen inspirando. A pesar de ser un país pequeño, Suecia ha promovido con una intensidad insospechada la ingeniería social actual y la cultura de lo políticamente correcto.

Suecia y el suicidio social: la sutil pero temible revolución

El hecho relevante se produce en los años 20 del siglo XX, cuando el partido socialdemócrata sueco abjura de los postulados marxistas ortodoxos y propone una nueva ruta. El capitalismo debe ser erradicado, sí, pero de forma paulatina, sin violencia y utilizando una vía muy original. Los izquierdistas suecos renunciaron a expropiar los medios de producción porque resultaba mucho más eficiente que siguieran en manos privadas.

El control se acometería de manera sutil: condicionando los bienes que consumen los ciudadanos, planificando la demanda de productos para que los capitalistas se viesen abocados a producir el tipo de bienes que las autoridades considerasen oportuno. Pero, para lograrlo, era necesario alterar la conciencia de las personas, “modernizar” sus mentes, su forma de pensar, para que consumieran los productos “correctos”, para que llevaran un tipo de vida sana y adecuada. El capitalismo no se controlaría por el lado de la oferta… sino por la demanda.

Para alcanzar la sociedad perfecta ya no era necesario estatalizar la producción sino poner en marcha un intenso proceso de ingeniería social que se infiltrase en todos los aspectos de la vida privada

Para alcanzar la sociedad perfecta ya no era necesario estatalizar la producción sino poner en marcha un intenso proceso de ingeniería social que se infiltrase en todos los aspectos de la vida privada, convirtiendo a los ciudadanos en seres sin voluntad a merced del paternalismo de las autoridades y de los expertos. Entre estos últimos, brillarían con luz propia Alva y Gunnar Myrdal, una pareja de intelectuales cuyos escritos influyeron, a partir de los años 30, en gran parte de las políticas suecas; dos personas que hicieron de su propio matrimonio un experimento social.

Sin embargo, lo que determinará la enorme influencia del modelo sueco en el resto del mundo tendrá un cierto componente de casualidad. El catalizador fue Marquis Childs, un periodista norteamericano, quién  viajó a Suecia en los años 30, conoció su modelo e, impresionado, escribió varios libros sobre la política y la sociedad del país nórdico. En uno de ellos, Sweden: The Middle Way (1936), Childs sostenía que los suecos habían encontrado la piedra filosofal: un novedoso sistema que combinaba lo mejor del capitalismo con lo mejor del socialismo. El libro alcanzó tal éxito y difusión en los Estados Unidos que acabó ejerciendo una enorme influencia sobre el presidente Franklin D. Roosevelt y su Administración. Y lo hizo justamente cuando Roosevelt buscaba un modelo en el que inspirar su New Deal.

Suecia y el amor como independencia

Uno de los principios que inspiran el modelo sueco es la concepción del verdadero amor. Para que este surja, no puede existir ningún tipo de dependencia entre las personas. Nada debe atarlas. En su libro, ¿Son los suecos humanos? (2006) (Är svensken människa?) Lars Trägårdh y Henrik Berggren describen la sociedad sueca como extremadamente individualista. Sostienen que, en la mayor parte de las sociedades, las relaciones humanas se basan en la mutua dependencia o las obligaciones. Sin embargo, el sistema de bienestar sueco, orientado al individuo, ha logrado independizar a cada persona de las demás, proporcionando la verdadera libertad. Esto implica la ruptura de los lazos familiares, algo que para Trägårdh y Berggren no es un grave problema porque, a su juicio, la familia no es una institución democrática sino jerárquica. Y por tanto debe evolucionar.

Los ciudadanos, lejos de liberarse, acaban dependiendo intensamente del Estado

Así es la nueva sociedad hacia la que algunos quieren conducirnos. Una sociedad en la que el Estado de bienestar “liberaría” a mujeres y niños del yugo de unas relaciones que, de otro modo, no serían del todo voluntarias. Lo que quizá pasan por alto es que tal liberación resulta bastante discutible cuando los ciudadanos, lejos de liberarse, acaban dependiendo intensamente del Estado. Y, entre ser dependiente de padres, esposos, esposas, hijos, familiares o serlo de los funcionarios del Estado de bienestar, quizá sea preferible lo primero. Especialmente cuando lo segundo implica insoportables dosis de aislamiento y soledad… Y la sospecha de que tu origen se encuentra en una jeringuilla desechable.


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48 COMENTARIOS

  1. Estupendo artículo. Sólo una -dramática, por lo generalizada- pega: haber caído en la trampa de las emociones. Se citan varias veces. Hay términos mucho más adecuados y que no son precisamente un elemento clave de la ingeniería social, como “afectos”, “sentimientos”, “social”, “familiar”… Todos nos hemos tragado en alguna medida alguna píldora, pero esta es una de las más tóxicas.

  2. ¿No estan generando una innecesaria alarma social elevando esa anécdota a categoría social, Blanco y Benegas?
    O igual es que se están haciendo un poco los suecos al pretender comparar y extrapolar dos países y dos culturas tan distintas, que también podría ser. Y bueno, no sé si las suecas que venían a veranear a España y a disfrutar de nuestro sol, de nuestras playas y nuestro clima mediterráneo preferirían quedarse a vivir en nuestro país del “bienestar y las “oportunidades”. Yo no sé si estarían conformes con pagar los impuestos que se pagan en España a cambio ¿de qué? la verdad que tengo mis dudas y no creo que haciendo números les saliera a cuenta cambiar de modelo. lo comento por qué no hace mucho leí que que en Suecia, sus ciudadanos no estaban dispuestos a que el Estado les rebajase los impuestos.
    Y claro, uno, que vive en España no lo entiende y se pregunta: pero ¿serán gilis estos suecos? Sé que ustedes que poseen una vasta cultura sobre “expertos e ingeniería social” dirán que mis apuntes son pinceladas de brocha gorda, pero por sí solas deberían bastar para repensar por qué narices los suecos se niegan a que el Estado les baje los impuestos. ¿Serán anormales o masocas?

    La anécdota con la que quieren ilustrar en el artículo los peligros de la “individualidad deshumanizada”, no encaja en nuestro país ni con sus habitantes. Cada país y cada cultura tienen sus peculiaridades y su indiosincrasia que los diferencia del resto. Las costumbres y la cultura española, al margen del modelo económico y social que adopte el gobierno de turno, siguen prevaleciendo y nos hacen únicos. No es casualidad que seamos uno de los países que más turistas visitan al año para pasar las vacaciones. Incluso en invierno, bares, restaurantes y terrazas rebosan de gente con una actitud abierta, extravertida y con la sana costumbre de compartir caña, tapa y comida; con la sana costumbre de charlar e interaccionar con el otro. Vaya que, esa buena costumbre no se perdió ni con la dictadura del Caudillo.
    Los países nórdicos disfrutan de un elevado nivel de bienestar, pero ni el sol ni el clima les acompañan. Además, fíjense que teniendo una extensión (de 450 295 km²) similar a la de España (505.900 km) cuenta solo aprox. con 9,7 millones de personas frente a los aprox 46,5 millones de españoles. Y aunque la mayor parte de la población viva en los núcleos urbanos, este también es un factor a tener en cuenta para entender un poco el carácter y la mentalidad sueca en sus relaciones e interacciones cotidianas. Y sobre que la tasa de suicidios sea de las más altas ¿Sabían que Soria es la comunidad española en la que se registran más tasas de suicidio?

    La mala noticia para España es que el éxito de ese modelo de bienestar económico instaurado en los países nórdicos no es extrapolable a la densidad de nuestro país o se necesitaría un enorme esfuerzo y ajuste para conseguir ese nivel en una población como la nuestra cinco veces mayor que la de Suecia. lo mismo pasa con Islandia.
    Así que, tranquilos Blanco y Benegas, nada hace presagiar que el verbo del apocalipsis o del “suicidio social colectivo” se haga carne.

    • No le falta buenas razones en lo que dice. El sistema social sueco de altísimos impuestos, siempre fue acompañado de una asistencia de elevada calidad y una absoluta honradez en declarar las ganancias por un elevado espiritu cívico de sus ciudadanos. El sistema empezó a fallar, cuando tras la caída de Allende un montón de chilenos se refugiaron allí. Aunque Chile es un país considerado “serio” dentro de su entorno. Se aprovecharon del sistema y éste empezó a resquebrajarse. Luego la generosidad en la acogida de gente de todas partes, que fue a aprovecharse del sistema, sin querer pagar sus costos, hizo que el estado de bienestar con altísimos impuestos se fuera al traste.
      El Dinamarca hicieron estadísticas un año que no recuerdo, y comprobaron alarmados, que el 4% de la población musulmana se llevaba el 50% del presupuesto de beneficencia. Hacer una estadística en España y/o publicarla sería imposible.
      Suecia es un país de solitarios. Alcohólicos si pudieran. Pues los impuestos sobre el aguardiente iban directamente a la casa real. Y claro a los reyes suecos les interesaba mucho fomentar beber a sus súbditos. Supongo como a nuestro “campechano”, que cada vez hubiera más coches y más venta de gasolina. El alcohol se convirtió en una patología social muy grave para los suecos y pasó a un estricto control en la venta. Aunque muchos fabricaran bebidas en alambiques caseros. Lo de Suecia no es ingeniería social. Es que los suecos han evolucionado de un estado previo no muy diferente. No hay más que ver una aburrida película sueca de Bergman para ver que dan de sí. Suecia es horrible, pero siempre lo fue. Ahora mucho más. Tarde o temprano tendrán que enfrentarse al gravísimo problema, que ha dejado incubar: el islam. Nosotros aquí también vamos al mismo problema.

  3. Lucien Cerise:”Lo que identifica a la derecha liberal y a la izquierda libertaria es que ambas trabajan para abrir los sistemas al máximo,hasta su disolución entrópica y su muerte.Para entender bien la política podemos traducirla en términos de cibernética y sistémica.
    Para mantener su estructura en el tiempo un sistema necesita intercambiar información con su entorno,pero también necesita el cierre,si no se disuelve en el entorno.La apertura alimenta,el cierre protege.Son la apertura total y el cierre completo las que aumentan la entropía de los sistemas.En contraste el semi cierre y la semi apertura,el buen equilibrio aumenta la negantropía y la organización,lo que es el principio de las estructuras dispativas observadas por Prigione ya en la materia inanimada.”

    “La Ingenieria social negativa es un trabajo entrópico del vínculo social para disolver la ingenieria social positiva,es un trabajo negantrópico del vínculo social para coagular la buena medida del vínculo social es el Estado-Nación que ahora es la forma óptima de organizacuón colectiva anticapitalista.”

  4. Estos países acaban en un totalitarismo peor del que ya tienen, han aborregado tanto a sus ciudadanos y los han convertido en dependientes del Estado que no será extraño ver en la próximas decadas como el “paraíso” de la igualdad se convierte en un infierno nacionalsocialista debido principalmente al multiculturalismo que han impuesto, ya en los años 90 detuvieron el avance del Estado pero dudo mucho que en esta ocasión suceda lo mismo ya que el sentimiento nacionalista es más irracional.

    • El PSD sueco ha estado en el poder ininterrumpidamente 44 años, desde 1932 a 1976, con uno de sus líderes Tage Erlander más de 20 años seguidos en el poder, en el apoteósis del deslumbrante estado de bienestar sueco. Donde los estudiantes universitarios llegaron a tener un salario. Además era el único país del continente, que conducía por la izquierda. Decidieron cambiar a la conducción por la derecha en 1.968. Inglaterra que estudió el coste de semejante medida, la descartó por el tremendo costo. Los suecos si lo hicieron.
      Felipe González en un lapsus mental dijo, que su proyecto era para 25 años. Estaba pensando sin duda en Erlander, y superar el “record” de éste. Sólo fueron 14 años. Pero Felipe González al mismo tiempo, que empezó a destruir nuestra “alma” (no demasiado en comparación con ZP). También destruyó la economía nacional. Cosa que los suecos neutrales, con una industria armentistica propia de alto nivel tecnológico. La compañía SAAB no sólo fabricaba coches, sino aviones de combate. Eriksson es aún una gran empresa de electrónica y comunicaciones.
      El carácter de los suecos solitario de los suecos y las familias monoparentales y la ingeniería social, ya viene de muy antiguo. Lo único que queda es, que viendo el resultado, escarmentemos en cabeza ajena. Cosa que me temo que no. Pues de Suecia apenas llega nada y por tanto se sabe muy poco.
      Suecia entró en la C.E.E. después que España y Portugal. Pues bien, mientras a España se le exigió el desmatelamiento industrial, agrario, ganadero y pesquero y una transición de 5 años hasta los plenos derechos. Suecia fue miembro de pleno derecho desde el primer día. No se le impuso ningún desmantelamiento económico. Y tampoco entrar en la OTAN, como aquí se nos dijo, para entrar en la C.E.E.

  5. Curiosamente no ha sido nombrado por nadie, ni por B&B y me refiero a los premios Nobel

    Los premiso Nobel, dados por un selecto grupo de Popes de la cultura sueca, tienen un gran peso en la promoción del estandard social sueco.

    Si los premios Nobel tuvieran 10 veces mas cuantía y los diera un tribunal Saudí y se dieran en Riad, por ejemplo, no tendrían ni de lejos la repercusión de los Nobel. Y si se dieran en China.. pues tampoco, aunque algo mas que los de Riad si tendrían.

    Los premios Nobel nos confirman que el estandard sueco con el que se valora la excelencia es el aceptado por todo el mundo.

    Y de ahí que por inferencia debamos de aceptar que la sociedad donde se incuba el tribunal que los asigna debe de ser “excelente” ergo digan de ser replicada en otros lugares.

    Yo creo que eso pesa mucho mas que lo que el periodista USA de los años 30 contara y escribiera sobre la Suecia que vivió en la época pre New Deal.

    Por otro lado el que los premios Nobel, y sobre todo los mas políticos, cómo el de la paz (después viene el de literatura), hayan “acertado” en tan numerosas ocasiones nos da la medida del “ojo de águila” que tiene los suecos (los tribunales que eligen el nobel) a la hora de calificar al personal ejemplar.

    Y lo que deberíamos de plantearnos y si semejante “ojo de águila” debería de ser tomado cómo referencia para cualquier desarrollo social.

    Que sean unos hachas para hacer coches seguros no los cualifica para acertar con personajes como Santos, Obama, Kissinguer, .. ergo sus ideicas acerca de modelos soiales e ingeniería social debería de tomarse con prevención.

    un cordial saludo

    • El premio Nobel de la Paz lo otorga el parlamento noruego. Probablemente Nobel les concedió tal prerrogativa antes de la ruptura de la unión Suecia-Noruega en 1.905. Los suecos no tienen nada que ver con el premio Nobel de la Paz.
      Parece que el mecanismo de preselección de candidatos en todas las categorías provienen de instituciones relacionadas con la especialidad, que proponen a personas merecedoras de tal galardón y un comité sueco decide en función de los méritos acumulados. En el de literatura, parece haber una “rotación” por lenguas y zonas geográficas.
      El éxito de los Nobel, no creo que provenga de la “excelencia” sueca, sino que fueron los primeros premios de naturaleza internacional de este tipo y al ser los primeros en organizar un sistema de premios como esos. Fueron tomando mucho prestigio. Además fue el momento más “dulce” del progreso de la ciencia con grandísimos científicos, padres de los cimientos de la ciencia moderna. Además eran retribuidos .Además Suecia era un país muy pobre en el siglo XIX e inicios del XX. Mucha población emigró a USA, porque hubo hasta hambrunas en el país.

  6. Este artículo básicamente está extraído de un documental, llamado “La Teoría Sueca del Amor”, por cierto muy recomendable. Parece justo dar crédito cuando corresponde, como en este caso; lo contrario induce a pensar que las ideas presentadas son originales cuando no lo son. No es solo una buena práctica académica, periodística y literaria: al no dar el crédito correspondiente se evita que lector pueda dirigirse al material original para ampliar, corroborar o desmentir el texto que se presenta. Partiendo del mismo documental se pueden extraer conclusiones diferentes a las presentadas en este artículo. Además, el documental está disponible gratuitamente en YouTube y Vimeo:

    https://www.youtube.com/watch?v=3YUlCMiMXN8
    https://vimeo.com/254872983

    • Gracias por su comentario. Pero las ideas fuerza de este artículo no son las del vídeo que usted referencia. De hecho, por lo que veo, no aparecen referencias a Alva y Gunnar Myrdal, tampoco alude a las teorías de los años 30. Muchos menos se apunta la discrepancia entre la excesiva influencia atribuida a la Escuela de Frankfurt y al modelo sueco nacido a finales de la Gran Guerra y que alcanza su verdadera dimensión una década después.

      Contrariamente a lo que se suele afirmar, no es Olof Palme el responsable allá por los 70, tampoco lo que algunos insisten en llamar “marxismo cultural”. Palme a lo sumo representa la radicalización de la izquierda sueca pero nunca la autoría de la teoría de la independencia individual.

      Ese es el sentido, la forma y el fondo del artículo. Por lo demás, la alusión a la familia monoparental o cómo las mujeres y los hombres procrean sin relacionarse es un ejemplo que ya empleamos hace tiempo en al menos dos ocasiones, no en este medio sino en otros.

      Reciba un cordial saludo.

      • Por lo que sé, las políticas de los Myrdal estaban orientadas a resolver un problema brutal con la tasa de nacimientos en los años 30, que era bajísima. Eso muestra que los suecos ya no eran muy dados a formar familias.

        Efectivamente, no parece que el marxismo haya tenido nada que ver en todo ese proceso.

        Creo que las soluciones de los Myrdal tuvieron más de pragmático que de ingeniería social y, pese a todo, me parecen mejores que las “soluciones” que se aplican hoy día en la UE para problemas similares al que tuvo Suecia. Supongo que no hace falta que dé ejemplos.

      • Es evidente que la escritura del artículo parte del visionado del documental: empieza describiendo lo mismo que el documental y en el mismo orden. Cierto, luego se introduce el análisis de otras cosas. Pero lo justo es darle crédito al documental, que por otro lado es bastante bueno, cosa que no podrás negar: como mínimo te inspiró para escribir esto. Por eso no entiendo el negarle el crédito que merece, ya por segunda vez (una al publicar el artículo, otra al contestarme).

  7. Lo bueno que tienen, es que son un pueblo muy concienciado socialmente. Mis vecinos suecos, cuando se fueron dejaron una HP laserjet 8600 Pro de alta gama en el garaje a disposición de quien la necesitara de la comunidad de propietarios.

  8. Parece que Suecía es el único lugar del mundo en que los illuminati han conseguido eliminar el efectivo y que incluso para pagar el autobús haya que hacerlo con el smarphone. Una pena, porque hay lugares entrañables como esa Husqvarna al lado del lago, donde se fabricaban los cañones de acero sueco y mi ahhelada maquina de coser.

  9. Srs. Benegas y Blanco, creo que han olvidado, o por lo menos yo lo creo, que los impuestos son mucho mas peligrosos para el capitalismo que la demanda. ¿O no es una especie de comunismo mas perverso los impuestos a tu esfuerzo, creatividad, renuncia a consumir, etc.?. Te dejan en tus manos la propiedad, pero se llevan la producción, sin corres los riesgos de la incertidumbre en la producción. Sin la necesidad de tener que poner capital, ni conocimientos, ni excelencia, ni preocupaciones, ni un montón de cosas mas.
    Los impuestos cobrados, al día de hoy, por las socialdemocracias europeas son un medio más coartivo que el comunismo bolchevique de producción. Saludos.

  10. Una sociedad entera se precipita a la catástrofe conducida por un flautista de Hamelin sordo y ciego, pero a nosotros nos interesa la terrible soledad de los suecos. Eso está bien para los dilemas existenciales un poco forzados de los personajes de ficción de Ingmar Bergmann, pero poco más.

    Cierto que la soledad del masturbador y de la Virgen de la Jeringuilla (una estatura en pose yacente a cuenta de un Miguel Angel posmoderno se hace ya necesario para eternizar el Acto de la Liberación del Trauma Coital como obra de arte profano) no son comparables con la soledad del hombre ante el “silencio de Dios”, que dicen los teólogos, pero una cosa lleva a la otra.

    Es llamativo que para hablar de la situación española, en el ámbito de que se trate, sea requisito necesario establecer comparaciones con tradiciones culturales y políticas que jamás han tenido que ver nada con nosotros. Jamás nos imaginamos a nosotros mismos y “nuestra circunstancia” como el problema idiosincrásico que somos planteado en sus propios términos. Aquí todo llega a destiempo y por pura pereza es acogido como novedad.

    Este esnobismo cultural forma parte del sistema de creencias típicamente “español” de la élite intelectual, desde hace ya varios siglos, según el cual las sociedades son comparables como se comparan los cerdos de una piara, salvo que entre estos animales sólo interesa el engorde para el matadero, aunque de la opinión española también interesa electoralmente lo mismo. Ya todo el sistema institucional vigente es un remedo de lo peor de la constitución política alemana e italiana, así que poco más puede añadirse para empeorar el asunto, condimentos suecos y tal con guarnición de paleto anacronismo de Corte y Villa borbónica (lo que la peluquera de Letizia va diciendo por ahí es cuestión política de primer rango o pronto lo será).

    Pierdan cuidado, ninguna “ingeniería social” privará jamás a los españoles de su específica forma colectiva de gregarismo doméstico (ser como el vecino es la norma suprema, aunque el vecino no ofrezca nada que emular o “envidiar” y, a decir verdad, sea un cateto de los pies a la cabeza, pero con dinero mal adquirido…).

    Pese a toda la retórica “antiestatalista” y “antiestatista”, en España, la verdad sea dicha por una vez, apenas si hay un verdadero Estado que haga algo que se pueda considerar “intervencionista” con un grado de planificación y coherencia a largo plazo, el personal subcontratado en los partidos no da ni para corregir la ortografía de un reglamento de tráfico: lo que se publica en el BOE y en los gacetillas autonómonicas es poco más que nombramientos y licitaciones, pero casi nada relacionado con leyes y actos de Gobierno.

    Por ese lado, estamos a salvo.

    • Estimado amigo, no comparto su punto de vista por “totalista”. Recuerda bastante, dicho sea con todos los respetos, al trevijanismo incondicional, donde el problema es exclusivamente el modelo político. Y entretanto se van amontonando las disquisiciones sobre un único tema, la sociedad española sigue avanzado a lomos de la ingeniería social, sea ésta más paleta o más campanuda.

      ¡Oh, sí!, desde luego, jamás se les ocurrirá a nuestras élites trasladar el modelo de pensiones sueco a España. Eso es cierto. Como también lo es que el Estado como tal aquí es a lo sumo una especie de Club de campo, con derecho de admisión. Pero cuidado, no se confunda, porque para la ingeniería social el Estado, mal que bien, y movido por los grupos que lo patrimonializan en su propio beneficio, va asumiendo e imponiendo, aun de manera chapucera, todas y cada una de las locuras que son el sueño húmedo de los que, acertadamente y no sin cierta maldad, Víctor la Puente bautizó como “exploradores”.

      De hecho, es precisamente la singularidad de la España política, y la inconsistencia temporal de sus élites, lo que si bien nos hace carecer de unas instituciones dignas de tal nombre, también nos convierte en una sociedad especialmente vulnerable al avance de la ingeniería social, la corrección política y, en definitiva, cualquier disparate posmoderno,

      Querer separar lo uno de lo otro es precisamente, a mi modesto entender, el gran error. Es más, de tener un Estado digno de tal nombre, y un modelo político presentable, tal vez y sólo tal vez no habría que preocuparse demasiado de tanto aprendiz de brujo. Porque lo cierto es que a dí de hoy, aun con un legislador chapucero, interesado y, por qué no decirlo, corrupto, la ingeniería social progresa adecuadamente.

      Un cordial saludo.

      • Mi muy bien leído, y siempre placenteramente, Javier Benegas:

        Me encanta que se entre en este tipo de observaciones, porque plantean la posibilidad de profundizar de viva voz en la materia.

        Si no me equivoco, discutimos esto: ¿cuál es la extensión, intensidad y profundidad de las operaciones del control social del Estado en el objeto, es decir, el propio orden social?

        Ahora bien, resulta que seguramente es el modelo político dominante y efectivamente dominante el que decide ese parámetro de penetración de lo estatal, en este caso la ingeniería social, en el espesor de lo social.

        Mi crítica a «Disidentia» y a sus artículos en VP entre el otoño de 2016 y el invierno de 2017, algo tan novedoso en la prensa española que atrajo mi atención incluso para escribir, siempre estuvieron inspirados por el rechazo de la comparación sociológica y política entre EEUU y España. Precisamente a causa del modelo político que administra cada sociedad.

        Sé perfectamente que la lucha ideológica del futuro inmediato ya no está partida entre izquierda y derecha, sino entre partidarios y adversarios de ciertas formas de lo políticamente correcto y sus tendencias de control social. Eso es algo bastante evidente. La corrección política es la ideología corporativa de todos los grupos en el poder y su instrumento es esa forma de ingeniería social. Pero todo esto se juega en el circuito cerrado de Estados sin fondo de legitimidad política y que, como los personajes de Pirandello, buscan desesperadamente una identidad, una función y un autor.

        Seguro que usted conoce la tesis de Dalmacio Negro sobre el hecho de que los Estados actuales se dedican ya sólo a destruir el «ethos» (moral colectiva heredada y asumida de raíces históricas difícilmente desarraigables) de las Naciones europeas. También yo lo creo y en el caso de España eso ha alcanzado el nivel máximo imaginable.

        Hay una jerarquía de prioridades en la crítica cultural, política y social. Mi reproche, incluso formulado a la ligera y en tono lúdico, se refiere a esto, pero creo que es evidente que comparto por completo toda censura que intente hacerse a una ideología, como la encarnada por la corrección política, y a toda estrategia de control social como la que en este artículo se vitupera y ridiculiza como «deshumanizadora».

        Ya el solo hecho de poder leer sus textos y los que aquí se publican es un honor para los que los podemos gozar, pero sinceramente, no hace falta decirlo, yo estoy más en la línea del tipo de crítica de «Catarsis», libro que leí este verano en una sola sesión y que ya forma parte de mi personal «vademecum».

        Sí, la cuestión del modelo político tiene prioridad, y no por dogmatismo trevijanista, sino por una cierta deformación personal: el patriotismo, a secas.

        • En general coincidimos, pero por así decir se le escapa una cuestión crucial. Y esta es que Disidentia no nace con una vocación local sino sensiblemente global, en especial hacia el mundo hispanohablante. Y si no fuera por esta visión, nos conocerían sólo en nuestra casa a la hora de comer. En consecuencia, hay que desdoblarse y no sólo hablar de nuestros problemas particulares, que también se hace y mucho, sino tratar también aquello que nos inquieta y bastante a ambos lados del Atlántico. Asuntos que para más fundamento, nunca dejan de estar vinculados a modelos políticos de Acceso Restringido. O más aún, que están estrechamente relacionados.

          Un cordial saludo.

          • Doy fé en lo que a mis cuates respecta desde el Brasil nordestino por razones familiares; el useño San Antonio; montañas de San Jacinto, California y muchos otros lugares donde se habla y mal se escribe el español. Según Rajoy en su última intervención pública hay 570 millones. Aunque solo sea el 0,1 % de ellos que entren en este digital yo me daría con un canto en los dientes. Ánimo, adelantados B&B.

    • Una ministra sueca, de apellido Brundtland, parió en 1987 el malnacido informe “Nuestro futuro común” o informe Brundland, adoptado por la ONU como marco de referencia para toda clase de proyectos de ingeniería social. De ahí parte, por ejemplo, el ideologema de la sostenibilidad que hoy en España es el credo de toda empresa y toda administración. El informe es para lelerlo con calma… Un detalle interesante de ese informe es que la libertad individual ha desaparecido, otro detalle es que algunas ideas sobre planificación del terriotiro están copiadas del ideológo nazi Rosenberg.

      Pego un fragmento del informe: “Desde el espacio vemos una pequeña y frágil pelota dominada no por la actividad humana y edificios sino por un patrón de nubes, océanos, áreas verdes y suelos. La inhabilidad humana para ajustar sus actividades en esos patrones está cambiando el sistema planetario en forma sustancial. Muchos de esos cambios están acompañados por riesgos y amenazas a la vida. Esta nueva realidad, de la cual no hay escape, debe ser reconocida y administrada. “

      • Ya comenté en mi post que el ramalazo nazi caló mas de lo que a muchos les gustaría aceptar en la sociedad escandinaba, entre ellas la sueca.

        Insistí en que les disgustaba su origen alemán, los alemanes no acan de caer muy bien, por motivos históricos obvios.

        Pero la planificación social y el concepto de raza superior y eugenesia lo captaron rapidamente..

        Incluso en ambientes progres/de izquierdas a veces si rascas te aparece un nazi encubierto (sin que el mismo lo asuma) que asusta. Su defensa de la eutanasia..

        un cordial saludo

    • Esto se pone interesante, estuve tentado esta mañana de contestarle, pero está mi patita ultimamente muy rebelde y se mete en cualquier sitio. Tras la educada y no por sabida menos interesante respuesta de Benegas señalando su “totalismo trevijanista”, comprendo y comparto ambas posturas, me gustaria señalar que nosotros somo almas puras no contaminadas que anteponemos lo posible de la nación a otras consideraciones menores.

      Para consuelo de todos España está a salvo, renqueante como siempre y con los enemigos de rigor, los nuestros. España no necesita importar estupidez, acumulamos cantidades ingentes y también sabiduría para contrarrestarla. Desde luego esa sabiduría no está en la politica, yo no se donde se encuentra pero se que existe y de tarde en tarde aparece. Es desde ahí desde donde observo la sociedad politica española, con pena pero con optimismo, sabiendo que España ganará siempre.

      De momento me conformo con impedir de todas las maneras a mi alcance que el dinero de mi
      bolsillo llegue al estado corruptor.

  11. A los espermatozoides hay que vigilarlos de cerca, no se les puede dejar vagar por ahí sin una extricta vigilancia, de no hacer esto al cabo de los años podemos topar en Facebook con un imbécil igualito a nosotros. En mi caso lo tengo fácil, a diferencia de la mayoría de los hombres que tienen millones de estos minúsculos seres yo solamente tengo uno muy gordo, suele aperecer con los brazos en jarras en plan chulito mirando para todos los lados con la intención de hacer alguna trastada, nada más aparecer le arreo con fuerza y si persiste en liarla le doy un pisotón.

    • Suecia ya era el país con la tasa más alta de suicidios, si no del mundo comnocido, donde se registran esas estadísticas, desde hace muchas décadas. La soledad es un rasgo común en los suecos.

  12. Buenos días B&B

    Muchos de los comentarios a su artículo inciden en lo que pasa en Suecia, yo lo haré al final del mío, mientras que para mi lo mas importante es lo que ustedes en el suyo han pasado mas por encima, la exportación del modelo sueco a occidente vía USA.

    Han comentado que el marxismo cultural no ha influido tanto y si la acogida que tuvo vía New Deal (Roosevelt), y Marquist Childs y “The Middle Way”. No soy experto en estos temas y sus columnas están llenos de ellos, entre otros muchos comentaristas, pero me da que ahí pinchan.

    El New Deal se asentó en una política económica, la del muy conservador Keynes, que horrorizado con la revolución soviética pensó que si se les aseguraba a las clases trabajadoras una estabilidad por medio del estado, estas en vez de ahorrar (y ahondar en lo que según Keynes estaba profundizando en la crisis) lo dedicarían al consumo, con lo que se pondría en marcha la economía (el famoso cebado de la bomba).. y se evitarían estallidos revolucionarios. Luego con el tiempo (que acabó siendo infinito) se podrían ir eliminando los incentivos al consumo porque el problema se había resuelto (mentira porque esos incentivos habían acabado con la correcta asignación de recursos cronificando el problema, según la teoría liberal austríaca)

    Es decir el estado opera sobre la demanda, vía incentivación del consumo, cuando ustedes en su artículo dicen que en Suecia el modelo intervencionista hace lo contrario, porque se controla desde el lado de la oferta.

    Y es precisamente el marxismo cultural el que llegado a USA en los años 50-60, CIA mediante, Ver el libro de Frances Stonor Saunders “La CIA y la guerra secreta cultural”, de donde se deduce que o bien las Fundaciones Rockefeller, Ford.. son marxistas o bien estaban mas que interesadas en ser ellas las que orientaran y conformaran (como cuando se poda un bonsai) los nuevos modelos sociales donde el Estado (el Estado son ellos, tan ellos como la Reserva Federal, institución privada y pública al mismo tiempo). El marxismo cultural es la herramienta de esa élite que jamás ha sido marxista en el sentido que se le suele atribuir al marxismo pero que está encantada en promocionar a los Pablo Iglesias podemitas, a Felipe González (Isidoro), …

    Se seguía influyendo en la sociedad desde el lado de la demanda, USA es un país excesivo, y se lo puede permitir.

    Respecto a SUECIA. Ratifico los comentarios que me preceden.

    Pero quiero incidir en algo mas.

    ¿Han ido alguna vez a Suecia?, pues si no han ido vayan a IKEA, y si no la próxima vez que vayan fíjense bien, es la experiencia sueca por antonomasia.

    Les puedo asegurar que nada de lo que ocurre en IKEA ocurre por casualidad:

    – El caminito dichoso, del que sólo uno se puede escapar si conoce los atajos, es claramente sueco.

    – Lo de que ustedes quieran añadir una balda mas a la estantería que cuesta 25€ pero que la balda cueste 8€, algo sin sentido económico también. Pero el sentido está muy claro, tu te puedes salir del rebaño, que no nos llamen fachas, pero pagarás un precio.

    – Lo de que si son ustedes bajitos y su casa es pequeña (cómo esas que te proponen ellos) tengas que comprar obligatoriamente una cama de 2 metros y pico no de 1,80 (excepto si eres un niño) y tengas que sacrificar espacio de un cuarto por que tienes una cama excesiva, sólo por que el modelo de camas se basa en la población de una país donde la gente es mas alta.. también

    – Todo tiene nombres suecos, colores de la bandera sueca, .. comparen con Zara, sabe un chino que Zara es español? ¿ sabe que IKEA es sueco?; y no creo que Amancio Ortega sea antiespañol. Es que lo que vende del modelo sueco es precisamente lo queles he comentado.

    Que nada está improvisado, y que cómo te salgas del redil lo pagarás. Un extraño individualismo, por cierto. El individualismo de los clones.

    A lo que me refiero es que hay diferentes modelos de intromisión en nuestra libertad individual, probablemente se den modelos mixtos, donde los diversos tecnócratas pelean por defender cada uno de modelos, como si del Barsa o del Madrid se tratara, pero al final la Liga la ganará, con los favores arbitrales correspondientes, uno de los dos. antes o después.. y de vez en cuando un tercero.

    Una vez me comentaron que en as sociedades del norte de Uropa, donde en los inviernos hace un frío que pela, las sociedades han tendido a planificar hasta la última coma, y a asumir modelos socialdemócratas desde mucho antes que la socialdemocracia existiera.

    En un pueblo hacer un granero comunitario, tener leña de manera comunitaria.. en vez de no por uno, las economías de escala las tenían bien sabidas. Pero el precio era que para que nadie se escaqueara de aportar al bien común, todos tenían derecho a inmiscuirse en la vida de los demás, para saber que estaban aportando el grano o la leña que les correspondía y que no gastaban mas que lo que les correspondía.

    Además tenían por selección natural los que calculaban mal leña o el grano se morían de frió o de hambre.

    Un cordial saludo

  13. Conozco un Finlandes que trabaja en Lukoil la compañia de “Juanito”, de caracter especial, pero bien formado, que está feliz en España y pasa de la tecnología española. Su mansión es parte obra y parte pino nordico de lento crecimiento diseñada por su hermanna, ejerciente en su pais. Años luz de lo planificado en España y adaptado al clima español. El problema islamico lo veo así, los “Shriners” a los que pertenecía Gerald Ford tienen mucha influencia islámica.

    • Conozco el caso de unos nórdicos, no se si suecos, noruegos, o fineses

      Se fueron a vivir la Alpujarra. Una vez allí se partieron de risa al ver que los locales cosntruían techos planos (o de escasa inclinación) en sus casas y cada vez que nevaba tenían que empujar la nieve fuera, pervia salida al tejado..

      Elllos hicieron sus clásicos tejados nórdicos..

      Nevó y se hundieron muchos de ellos porque resultaó que la nieve de la Alpujarra no se deslizaba por el tejado de la misma manera que en los nortes de Uropa. Se quedaba pegada al tejado, por ser mucho mas húmeda que la de allí, sobrecargándolo y hundiendolo.

      La única manera de quitarla era empujándola desde arriba cómo había hecho la gente de allí desde tiempo atrás.

      Y además tenían jamón, olivas …

      • Los noruegos tienen la sana costumbre de poner la bandera de su país allí donde tienen una casa en cualquier parte del mundo. Si no hay bandera, entonces descarte de que sean noruegos. Finlandia es un caso raro. Su población habla un idioma, que no tiene raíces comunes con el sueco, noruego o danés, que prácticamente se entienden entre si mismos. Probablemente no sean de ascendencia “vikinga”. Un estudio de ADN dice que su población desciende de sólo 16 individuos, que emigraron a Finlandia desde el Cáucaso.

      • Hay que poner railes de deshielo, algunos calefactados como se ven en las fotos de Gstaad, donde los millonarios españoles toman uvas. Aunque no me extraña dado el caracter rácano de los nordicos.

  14. Siento decirles pero la gente está zumbada, no lo digo por el artículo sino por suecos y similares. Para que digan que los extraterrestres no existen.

    Hubo un tiempo que se puso de moda eso de más Platón y menos Prozac, yo casi les recomendaría a todos estos más jamón de jabugo, un par de cañitas o vinos con los amigos y más lujuria y menos jeringuillas.

  15. Suecia ya tiene más de 600 mil musulmanes (6% de su población) y será de mayoría musulmana dentro de una generación de seguir la tendencia demográfica actual. En Europa (tasa de fecundidad 1.3%), el Islam (tasa de fecundidad 8,1%) gana por la procreación.

    La Agencia de Contingencias Civiles (MSB), afirmó en marzo de 2017 que la Hermandad Musulmana está organizando una «sociedad paralela» en Suecia, infiltrando salafistas en organizaciones y partidos políticos.

    En Estocolmo hay 62 No-Go Zones, espacios urbanos en cuyos límites unos carteles advierten que estás entrando en un área en la que se aplica la ley islámica, lugares en los que el Estado no ejerce su soberanía.

    En Malmö, tercera ciudad más grande de Suecia donde una cuarta parte de la población es musulmana, bomberos y personal de emergencias ya no entran en las zonas de inmigrantes musulmanes sin protección policial.

    En Uppsala, las áreas dominadas por los musulmanes están llenas de fundamentalistas fuera de control. Los coches de policía que se acercan son atacados con piedras por los vecinos que razonan que sus barrios son «áreas de la Sharia en donde el gobierno de Suecia no es bienvenido».

    Suecia es considerada la capital de violaciones en Occidente [Ingrid Carlqvist y Lars Hedegaard, 14 de Febrero de 2015]. Carlqvist denuncia que se ha producido «un fuerte incremento de la criminalidad más violenta, como asesinatos, violaciones o guerras de pandillas. Las mujeres salen a la calle con sus esprays de pimienta en el bolso y sé que muchos hombres han comenzado a realizar prácticas de tiro».

    El país está al borde de la guerra civil: la policía pide ayuda, el sistema legal ha colapsado y muchos ya reclaman una intervención militar. Pero es manifiesta la falta de capacidad de las fuerzas de seguridad de Suecia para hacer frente a estas amenazas. «El 70% de los agentes del orden del país están considerando dejar sus empleos en lo que configura una clara señal de que la fuerza policial está completamente desmoralizada. Los militares, en este país tradicionalmente pacifista, se reducen a casi nada, y no hay dinero para arreglar semejante problema», ha explicado Johan Patrick Engellau, experto en investigación sobre países desestabilizados, quien afirma que «el Gobierno no parece entender que ha perdido el control».

  16. Su artículo no me sorprende. En los años 60 Suecia era el camino hacia el cielo en la Tierra. Los jóvenes con inquietudes soñábamos con Suecia. Tuvo un primer ministro socialdemócrata casi eterno más de 20 años ininterrumpidos en el poder. Tage Erlander. Cuentan las crónicas, que un día mientras iba de su domicilio a su oficina oficial, le pasó por la cabeza, que él era imprescindible. Entonces le dijo a su conductor, que en lugar de ir a las oficinas oficiales, se dirigiera al palacio real a presentar su dimisión al rey.
    El mito sueco entre los españoles más o menos ilustrados, era por un libro “best-seller” escrito por un italiano residente en Suecia casado con una sueca. El libro se titulaba “Suecia infierno y paraíso”. La parte del “infierno” sueco descrita, de lo que describe Benegas y Blanco, ya se empezaba a reflejar ahí. Lo cual no es nada extraño. Eso forma parte del carácter de los suecos una sociedad de solitarios y de gente que es incapaz de comunicarse entre si.
    En el libro hay un chiste, que describe el carácter de los tres países escandinavas. Mas o menos era: Dos suecos, dos daneses y dos noruegos naufragan en una isla desierta. Los dos daneses en pocos días se ponen de acuerdo y montan una granja. Los noruegos no tardan en discuitir entre ellos. Los dos suecos transcurridos dos años, no se hablaban entre ellos, porque nadie los habían presentado.
    Los suecos son solitarios y nada comunicativos. Suecia, desaparecido el paraíso, les queda un infierno terrible de un país prácticamente tomado por el islam, que ha hecho de Malmöe la primera ciudad islámica de Europa occidental por la huida masiva de los nativos suecos ante el clima insufrible, que pasa allí. Suecia en los años 70 puso en marcha un plan de fomento de la natalidad, wue tuvo cierto éxito. Pero por lo que he leído la natalidad es muy baja otra vez. ¿No será, que muchos suecos están votando con los pies? Ante la impasibilidad de su gobierno.

    • Muy bueno el chiste.

      No es casual que no comenten que habrían hecho los fineses/filandeses, para ellos daneses, suecos y noruegos son un aparte.

      Es un tema tabú la aceptación que llegó a tener el nazismo en su población, en la nórdica en general, también tuvo grandes detractores (todo hay que reconocerlo) que pagaron incluso con su vida.

      Lo que menos les gustaba del nazismo, a los nazis de allí, era su origen germánico, pero a la ideología per se (lo de que hubiera una raza superior) y el control de la población por el estado, no le ponían tantos peros. De hecho muchos experimentos de eugenesia se haicieron allí, incluso antes, y se consideraron perfectamente válidos. No había que cargar (la sociedad entera) con ejemplares (personas) no aptos.

      un muy cordial saludo

  17. Magnífico como siempre.

    Lo alucinante, por asombroso, es que a Suecia, a su modelo deshumanizado, el mundo, la sociedad no los juzgará.

    Ya ha pasado. El comunismo soviético se fue de rositas. ¿Cómo sino explicar que en el primero de mayo pasado, las únicas banderas fueran las sindicales, las de las de la 3ra República y la de la URSS ?

    Así pues, no deberíamos consentir que se vayan sin pagar la cuenta.

  18. Los paises nordicos tienen su idiosincrasia y tambien muchas diferencias entre unos y otros. De Suecia nos quedamos con su política social y alguna cosa mas, olvidandonos del contexto y la fuerte influencia masónica y religiosa (Swedenborg). Su aplicación de sus ideas extrapolandolas a paises latinos fuera de contexto como se pretende con artículos diversos no deja de ser perjudicial y peligrosa.

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