Activista de derechos humanos y fundadora de la ONG Humanity Forward, Sarah Idan fue la primera iraquí en participar en el concurso de Miss Universo en 45 años. Sin embargo, una foto con la concursante de Israel la obligó a ella y a su familia a abandonar definitivamente Irak. Idan ha sido embajadora de UN Watch y es una firme defensora de la paz con Israel. En esta entrevista hablamos de la situación en Irak y la posibilidad de un cambio político en Irán.
Salió de Irak por primera vez durante la guerra civil y volvió dos años después. ¿Qué se encontró al volver? ¿Había expectativas de un futuro mejor?

Sí, tuve que huir de Irak con mi familia a Siria, cuando tenía 15 años, porque estábamos amenazados por las milicias chiitas por ser sunitas. Regresé a finales de 2007, pero la situación no era buena. Lo cierto es que la esperanza solo existió en 2003, porque cuando llegaron los estadounidenses todos estábamos esperanzados. Creíamos que todo iba a ser mejor y no teníamos ningún problema con los estadounidenses; los que les atacaban eran militantes, baazistas y gente con ambiciones políticas, pero entonces empezaron los asesinatos, los secuestros y los coches bomba a diario.
A mí vuelta, era un poco más seguro, pero, aun así, mi familia especialmente los hombres, no pudo volver a nuestra casa en Bagdad y tuvimos que irnos a Babilonia. Las milicias seguían en las calles y exigían dinero a cambio de protección. Vi que las cosas no iban a mejorar y que no había futuro. Por eso, en 2009 empecé a trabajar con los militares estadounidenses y conseguí mi Green Card, así que pude irme a los Estados Unidos.
Pero luego regresó de nuevo a Iraq.
Volví en 2012 para ver a mi familia y, honestamente, aunque se suponía que todo había mejorado, la situación seguía siendo mala: había calles por las que no podías pasar, zonas bajo fuego de francotiradores, etc. En 2015, con el retroceso del ISIS, las cosas mejoraron un poco, pero en 2017 Irak estaba bajo el control iraní. Desgraciadamente, nunca he visto que Irak mejore.
En 2017 es cuando participa y gana el concurso de Miss Irak, el primero en 45 años. Eso la lleva a Miss Universo, en los Estados Unidos, y allí se hace una foto con Miss Israel. ¿Qué pasó entonces?
Es importante señalar que, aunque era un concurso de Miss Irak, la organización era kurda. De hecho, la respuesta del gobierno de mi país cuando me hice está foto fue la prueba de que Irak no había evolucionado y habíamos ido a peor. Cuando me hice esa foto, no pensé que fuera a causar un problema. Saddam alimentaba el odio contra Israel, pero creía que eso, al menos, había quedado atrás. Un ministro del gobierno llamó a la organización para amenazarles y me acusó de traición, y, al final, tenía sentido, porque era Irán el que estaba al mando, un régimen con el mismo objetivo que Saddam, aunque de un modo mucho más radical.
Mi teléfono no dejaba de sonar y mi Instagram estaba lleno de mensajes, así que me quedé conmocionada. Básicamente, me obligaron, bajo amenaza de quitarme el titulo y expulsarme del concurso, a hacer una declaración en mis redes en la que decía que apoyaba a Palestina y que estaba en contra de las políticas israelíes en la región; Un minuto después de acabar el concurso, la borré. Al mismo tiempo, se desató una enorme campaña de ataque en las redes sociales, mostrando fotos que yo había publicado cuando estaba con el ejército estadounidense como una prueba de mi traición. Hicieron montajes de fotos y video, me acusaron de no ser iraquí y de haber nacido en Tel Aviv, de pertenecer al Mossad, a la CIA… Me acusaron de ser judía y no me podía creer la cantidad de odio que recibí por ese motivo. Mi familia también tuvo que huir de Irak por las amenazas de muerte recibidas. Fue una locura y me convertí en una activista cuando decidí no callarme y responder a sus mensajes.
En ese activismo, ha sido embajadora de UN Watch. ¿Qué opina de la actuación, o más bien pasividad, de la ONU con respecto a la represión en Irán?
La ONU ha estado siempre corrompida, así que no me sorprende en absoluto. Estuve en un evento en el cuartel general de la ONU, en 2018 o 2019, y en un pasillo había grandes retratos de los distintos presidentes de Naciones Unidas, y debajo de cada retrato ponía: “regalo de la República Islámica de Irán”. Entonces, ¿quién dirige realmente la ONU?
En 2019 habló en Naciones Unidas a favor de la paz con Israel. Creo que esto le costó la ciudadanía iraquí.
Por mi culpa crearon la ley que criminaliza a cualquiera que tenga relación con israelíes, ya sea en línea o fuera de ella, con penas de cárcel; la ley se creo después de mi discurso en Naciones Unidas. Y después decidieron revocar mi ciudadanía, lo que es ilegal según la Constitución iraquí. Incluso el líder de ISIS, Abu Bakr al-Baghdadi, murió con su ciudadanía iraquí vigente. Jamás pensaron en quitársela.
¿Cómo es la situación ahora en Irak?
Siempre ha sido mala y ahora ha empeorado. El año pasado aprobaron una ley que permite los matrimonios con niñas de nueve años, nunca tuvimos algo así en nuestra historia. Ahora quieren traer de vuelta a Nuri al-Maliki, uno de los peores primeros ministros que hemos tenido después de Saddam Hussein. Durante la guerra de los doce días entre Irán e Israel, al-Maliki hizo un video en el que decía que estaba dispuesto a sacrificar a nuestros hijos y nuestras mujeres para proteger a Jamenei. Sus palabras, que ofendieron a muchos iraquíes, son una muestra del control de Irán sobre Irak.
Honestamente, creo que Irán tiene más posibilidades de ser liberada que Iraq, porque veo que la mayoría de los iraníes están luchando. En Iraq tenemos a las personas equivocadas en el lugar adecuado, a los más corruptos en donde mejor pueden robar. Han llegado a un acuerdo con los kurdos para que básicamente les dejen en paz y, aunque temen al presidente sirio Ahmed al-Sharaa, tienen el país bajo su control.
Hace apenas unos días, Estados Unidos ha trasladado a 5.700 presos del ISIS desde Siria a Irak. ¿Cómo valora esta decisión?
No lo puedo entender, especialmente cuando al-Maliki permitió que el ISIS se desatara sobre Irak. Ordenó al ejercito que se retirara y dejó que ISIS tomase Mosul y otras ciudades y que capturasen a las mujeres yazidíes. Además, siempre que ha habido una revuelta del pueblo iraquí contra el gobierno, como la “revolución de octubre”, han soltado las riendas a ISIS para presentarse como la única fuente de estabilidad y empleado las milicias chiitas para sofocar las protestas. Temo que, si hay una revolución, hagan esto de nuevo. Y también tengo miedo de que, si Irak se libera del régimen de los ayatolás, Ahmed al-Sharaa y Erdogan invadan Irak codo con codo. Eso significaría que estaríamos bajo el control de la Hermandad Musulmana y nos convertiríamos en Siria.
Tampoco tengo confianza en el papel de Estados Unidos, porque la administración Trump ha llegado a acuerdos con Ahmed al-Sharaa y Erdogan, y ha abandonado a sus aliados kurdos y a las fuerzas democráticas sirias. Por todo esto creo que hay más esperanza para el pueblo iraní que para el iraquí.
No obstante, en sus redes sociales es bastante crítica con la oposición iraní.
Hay mucha arrogancia por parte de los activistas iraníes en Estados Unidos y la mayoría son personas que han vivido toda su vida en el exilio, es decir, nunca han vivido en Irán ni han estado allí. Y veo que no paran de decir cada vez que hablan en los medios que Irán no va a ser como Irak, que son muy diferentes y que no quieren el islam. ¿No sé dan cuenta de que el 90% de su gente son musulmanes chiitas? No están en contacto con la realidad. Además, políticamente, también hay divisiones sobre la monarquía, si solo debe ser parte de un periodo de transición o si debe volver a su papel antes de la revolución. Necesitan un plan y no basta con creer que los iraníes están más educados que los iraquíes o que son más democráticos. He visto lo que el régimen de los ayatolas ha exportado a Irak y eso ha hecho a mi país ser lo que es.
Creo que el rey es la mejor opción para liderar una transición porque es un aliado de Estados Unidos y Occidente, e impediría la llegada al poder de algún halcón radical comunista o islamista. Pero necesitan un plan y llegar a acuerdos para conseguir un gobierno estable. No obstante, siendo sincera, con respecto a Oriente Medio, la democracia no funciona bien para nosotros. Si vemos países como Jordania, que es un reino, vemos estabilidad, pero cuando se intenta la democracia, como en Iraq, las cosas salen mal por la enorme presencia de islamistas. Creo que en Irán tienen que aprender esta lección y no permitir ninguna fuerza política islamista, como se ha hecho en Egipto con la Hermandad Musulmana.
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