En los últimos años, como consecuencia de la deriva secesionista y frentista emprendida por el gobierno de la comunidad autónoma de Cataluña, estamos contemplando dos fenómenos que resultan especialmente interesantes para la ciencia política y el derecho. El primero hace referencia a la construcción del mito nacionalista sobre la base de una visión sesgada y manipulada de la historia; el segundo, a la conflictiva relación entre violencia y legalidad.

En dos grandes películas de la historia del cine encontramos reflexiones que nos pueden arrojar algo de luz sobre ambos fenómenos. Se trata de la comedia inglesa Pasaporte para Pimlico y el western crepuscular Fordiano de ¿Quién mató a Liberty Valance?

Pasaporte a Pimlico de Henry Cornelius es una de las comedias inglesas más interesantes del periodo inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial. En la película un grupo de residentes del barrio londinense de Pimlico, hartos de las restricciones materiales que impone la dura posguerra y alentados por un supuesto descendiente del duque de Borgoña, deciden proclamar unilateralmente su independencia del Reino Unido con la fantasiosa creencia de que su pequeño estado será la panecea para todos sus males.

Los vecinos de Pimlico convencidos, a partir de unas evidencias históricas más que cuestionables, de que poseen un linaje milenario que les entronca con el extinto ducado de Borgoña deciden ligar su destino como micronación a las aspiraciones de un oportunista que se declara heredero legítimo del último duque de Borgona, Carlos VII, El Temerario.

No resulta especialmente difícil encontrar ciertos paralelismos entre la cinta de Cornelius y la situación política española, donde determinados medios de comunicación inciden en el carácter esencialmente político del conflicto con Cataluña

Ante el bloqueo al que les someten las autoridades del Reíno Unido deciden organizar una resistencia para hacer efectiva su declaración de  independencia. Determinados medios de comunicación comienzan a aleccionar a la opinión pública en un sentido favorable a las tesis de los secesionistas, lo que acaba desembocando en la apertura de unas negociaciones bilaterales, de igual a igual, entre los independentistas y las autoridades británicas.

No resulta especialmente difícil encontrar ciertos paralelismos entre la cinta de Cornelius y la situación política española, donde determinados medios de comunicación inciden, día tras día, en el carácter esencialmente político del conflicto con Cataluña y en la necesidad de reconocer al gobierno de dicha comunidad como un interlocutor legítimo, aunque se mueva por la senda de la inconstitucionalidad, para  buscar una solución bilateral al conflicto.

Por otro lado la comedia resulta especialmente brillante en su descripción de las dos grandes características que exhibe todo nacionalismo de corte separatista. En primer lugar, el victimismo en el que el nacionalismo fundamenta su particular cuaderno de quejas y agravios con el que justificar su postura secesionista. En el caso de Pimlico se trata de las restricciones propias de la posguerra, en el caso del nacionalismo catalán es un supuesto expolio llevado a cabo por España contra Cataluña, cuya cultura y prosperidad se encontrarían amenazadas por un uniformador y voraz estado central.

En segundo lugar, la manipulación de la historia con la finalidad de entroncar su presente con un glorioso pasado histórico que legitimaría su derecho a recobrar su esplendor perdido. T.E.B Clark, su guionista, explota con gran maestría las posibilidades cómicas que todo delirio nacionalista presenta. El nacionalista se toma tan en serio su credo nacionalista, por muy inverosímil que este resulte, que acaba ofreciendo un filón para poder hacer sátira y mofa.

El desvarío del historiador Hatton-Jones en la película no resulta menos grotesco que muchos otros como los que el nacionalismo catalán lleva presentando en los últimos años

El desvarío del historiador Hatton-Jones en la película no resulta menos grotesco que muchos otros como los que el nacionalismo catalán lleva presentando en los últimos años, en los que parece que la historiografía catalana ha iniciado una carrera en pos del mayor dislate posible. Necedades como las defendidas por el historiador Víctor Cucurull sobre el origen catalán de multitud de figuras representativas de la cultura española o el  ignominoso simposio España contra Catalunya: una mirada histórica, que organizara la Generalitat de Catalunya en 2014, no distan demasiado de muchas situaciones hilarantes que se muestran en la película de Henry Cornelius.

El western Quién mató a Liberty Valance es probablemente la obra cumbre del director John Ford y una de las mejores películas para analizar la no siempre fácil relación entre el derecho y la violencia. En ella asistimos al enfrentamiento de dos posturas contrapuestas. Por un lado, el personaje de Ramson Stoddard, un joven e idealista abogado, que quiere llevar la ley y el orden al salvaje oeste. Por otro lado, el de Liberty Valance, un forajido, para el que la única autoridad legítima de Shinbone, el pueblo donde se desarrolla la acción, es la suya por estar respaldada por el terror que infunde en los habitantes de la localidad. Tom Doniphon, un ganadero, se sitúa en un punto intermedio entre la legalidad sin coacción que defiende Stoddard y la violencia ilegítima de Liberty.

Las posturas representadas por Liberty Valance y Stoddard recuerdan a las sostenidas por dos juristas de la época de la república alemana de Weimar: Hans Kelsen y Carl Schmitt. En relación al problema de cual es el fundamento último de la vigencia de un sistema legal ambos sostenían posturas contrapuestas. Para Kelsen el fundamento último de la vigencia de un sistema legal descansa en el propio sistema de normas. Carl Schmitt creía por el contrario que la postura de Kelsen era completamente ingenua e idealista.

Ford usa la violencia para permitir que el personaje de Stoddard no muera a manos de Liberty Valance y así conseguir que en el futuro la ley pueda tener vigencia en Shinbone

Precisamente en situaciones de crisis y de quebrantamiento de las leyes que rigen en una sociedad es cuando se hace más patente que la autoridad recae en el poder fáctico que es capaz de imponer uno nuevo. Kelsen-Stoddard y Schmitt-Liberty representan dos posturas extremas: normativismo y decisionismo. Frente a estas cabe una tercera vía que permita reconducir una situación de ilegalidad sin incurrir en la arbitrariedad y sin perder un ápice de legitimidad. Esta postura vendría a coincidir con lo que el personaje de Tom Doniphon tiene que hacer al final de la película: usar la violencia para permitir que el personaje de Stoddard no muera a manos de Liberty Valance y así conseguir que en el futuro la ley pueda tener vigencia en Shinbone

En Cataluña, en teoría, sigue en vigor el sistema constitucional español surgido de 1978, sin embargo durante demasiado tiempo se ha tolerado que el gobierno Catalán incumpla los mandatos judiciales e incluso que convoque referendos de autodeterminación, como los acaecidos el 9 de Noviembre de 2014 o el 1 de Octubre de 2017 que suponen una flagrante violación del principio de la soberanía popular española.

Frente a estos flagrantes ataques contra nuestro marco legal y democrático de convivencia que buscaban imponer una decisión política unilateral por la fuerza de los hechos, determinados medios de comunicación y los dos principales partidos políticos,  el Partido Popular y Partido Socialista Obrero Español, han optado por seguir la senda del normativismo Kelseniano o la postura que en la película de John Ford representaba el personaje de Ranson Stoddard: escudarse en la  teórica vigencia de las normas constitucionales para hacer frente al particular Liberty Valance en que se ha convertido el nacionalismo catalán en los últimos tiempos, restando legitimidad al uso de los instrumentos legales que el propio texto constitucional provee para situaciones de excepcionalidad y que no excluyen el ejercicio de la coacción, si es necesario.

El famoso artículo 155 no es más que la transposición al sistema constitucional español del artículo 37 de la Ley fundamental de Bonn, que lo único que persigue es garantizar que el autogobierno se lleve a cabo conforme a un principio de lealtad

El famoso articulo 155 o la Ley orgánica 4/1981 que desarrolla el artículo 116 del texto constitucional relativo a los estados de alarma, excepción y sitio, son instrumentos que permiten volver a conciliar el deber ser de las normas con el ser de lo que acontece y pone en cuestión la vigencia de las mismas. Lejos de constituir una agresión al autogobierno o una cabeza de puente del autoritarismo centralista, como los presenta el relato victimista del nacionalismo, se trata de instrumentos que garantizan el autogobierno.

Por ejemplo, el famoso artículo 155 no es más que la transposición al sistema constitucional español del artículo 37 de la Ley fundamental de Bonn, que lo único que persigue es garantizar que el autogobierno se lleve a cabo conforme a un principio de lealtad y nunca en contra de los intereses de los ciudadanos. Estos instrumentos legales son, para  Cataluña, lo que el personaje Tom Doniphon es en la cinta de John Ford: necesarios para que la ley pueda regir donde sólo la fuerza ha sido soberana.


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13 COMENTARIOS

  1. Mi opinión sobre todo este grave asunto:

    El relato victimista y absolutamente falso de lo que sucede en Cataluña ha sido publicado en la sección ‘letters’ de The Economist. Que un destacado agente de la secesión venda un ‘relato’ falso, ajustado a sus intereses, no debe sorprendernos, es lo natural. El ataque a España, a sus intituciones, a los españoles por la presidente de la Asamblea Nacional Catalana no puede ni debe ser obviado por el gobierno español, por partidos políticos y por los ciudadanos españoles . Me disgusta y me preocupa ver como la inestabilidad generada por los agentes de la secesión, y propiciada por algunos partidos políticos (Podemos, PSOE, IU), e instituciones del estado (sindicatos y organizaciones empresariales), no encuentra la debida respuesta en la sociedad civil, ni en el gobierno.Además esa inestabilidad es utilizada como argumento para decir que en España no se’puede vivir’.

    La Sra Paluzie afirma que es falso que el movimiento de independencia catalán esté basado en la identidad y ‘se aproxima al racismo’. Basa su afirmación en que el año pasado, Barcelona fue la ciudad europea con la mayor manifestación a favor de los refugiados. Observen como los agentes de la secesión falsean la verdad a su favor. Quien sufre acoso y xenofobia en Cataluña no son los refugiados del norte de Africa, sino los españoles que allí viven y se expresan en la lengua común del estado. Por favor, Sra Paluzie, indiquemos cuantos españoles han emigrado hacia Cataluña en los últimos cinco años, no se olvide descontar los de origen Balear.

    La Sra Paluzie en un hábil requiebro retórico se permite calificar a los movimientos unionistas como de extrema-derecha y nostálgicos de Franco. Como si en Cataluña se pudiera manifestar con libertad el sentimiento español o la bandera española. Los pocos que se atreven a sacar banderas españolas son atacados por elementos perfectamente adiestrados y coordinados por los agentes de la secesión.

    Dice la Sra Paluzie que ‘ven la lengua catalana como instrumento de integración en nuestra sociedad multicultural’. Con esta frase tan bonita está diciendo que la conciencia nacional catalana está articulada alrededor de la lengua catalana. Lo que no dice es que el español, lengua de una mayoría de catalanes, es una lengua a erradicar, perseguir, expulsar. Y ahí está el problema, crear una nueva conciencia nacional catalana basada en la lengua, exige que el español, y los que lo hablan sean objeto de acoso y persecución. Lógicamente, no se puede vender en los mercados internacionales que la identidad catalana, es puro racismo contra lo español y que los ciudadanos españoles residentes en cataluña son cuando menos ciudadanos de segunda, sino directamente perseguidos. En su escrito la Sra Paluzie, se hace la víctima oprimida por el estado español y vende que los ciudadanos de segunda son los catalanes. Cuendo la realidad es exactamente la contraria. Manda huevos!!!

    Sigue la Sra Paluzie, afirmando que su movimiento es pacífico. El incumplimiento sistemático de las leyes españoles que deja indefensos a los ciudadanos españoles que viven en Cataluña es violencia pura ejercida por las instituciones sobre aquellos, puro ‘apartheid en el siglo XXI en Europa’. Violencia pura de las instituciones catalanas controladas por los agentes de la secesión contra ciudadanos españoles. Siguiendo la lógica de un ‘movimiento pacífico’ se queja amargamente de que hay mas de 1000 ciudadanos catalanes perseguidos por organizar el referéndum de independencia. Por favor, Sra Paluzie expliquese, que quiere decir cuando dice que hay más de 1000 perseguidos por organizar el referéndum. En cualquier país del mundo que se precie, los responsables de dar un golpe de estado estarían el resto de su vida en la carcel, y en muchos bajo tierra. Aquí hay una docena larga en prisión. Además, el gobierno de Sanchez les han trasladado a cárceles catalanas gestionadas por la Generalidad, dirigida por otro agente de la secesión. Sospecho que lo más ingrato de la estancia de Junqueras y otros agentes en las cárceles catalanes, es el sabor fuerte del ‘Moet Chandon’, o la añada ‘Juve i Camps’.

    Tratando de ocultar el golpe de estado que se perpetró en el Parlamento Catalán el 6-7 de Septiembre, y que fue confirmado por el simulacro de referéndum a principios de Octubre, utiliza la retórica para decir que hay pacíficos políticos en prisión sin juicio o en el exilio. La Sra Paluzie habla de rodillo que el estado español pasa sobre libertades constitucionales fundamentales, a la vez que olvida decir que son los agentes de la secesión los que constantemente incumplen las leyes españolas y la Constitución pasando el rodillo sobre los derechos fundamentales de los españoles residentes en Cataluña.

    La Sra Paluzie se esfuerza en decir que su movimiento es pacífico, mientras el estado español es vengativo, y mantiene en la carcel pacíficos políticos con cargos falsos, basadas en violencia fícticia. Esto nos demuestra la habilidad de los agentes de la secesión en mostrarse como pacíficos ciudadanos, ocultando toda la trama de coacción y violencia sobre los españoles residentes en Cataluña y sobre los miembros de las fuerzas armadas. A la vez, nos muestra la debilidad del gobierno de España en manos de un personaje que ocupa el cargo gracias a los votos de los agentes de la secesión a los que obedece, como podemos ver todos los días en el telediario. Es inaudito que esta carta no haya sido respondida por el gobierno español. La formidable actividad propagandística de los agentes de la secesión, contrasta con la pasividad y dejar hacer del gobierno de España en manos de peones al servicio de aquellos agentes.

    También dice la Sra Paluzie que el movimiento pro-independencia no es muestra de ‘rencor’, sino del desacuerdo de cómo esta siendo gestionada España en las últimas decadas. Por un lado, parece que esta agente de la secesión le gusta la gestión de CiU que durante decadas trataba de aumentar la conciencia nacional catalana, a la vez que ponía a las empresas tasas para operar en Cataluña. Yo también estoy en profundo desacuerdo de cómo se ha gestionado España estas últimas decadas, especialmente en la fallida organización autonómica que solo ha creado desigualdad, división, enfrentamiento y pobreza. Y sin embargo, España es hoy un pais inestable, casi fallido, por la acción directa de los agentes de la secesión que se han hecho con instituciones del estado. La hoja de ruta que siguen los agentes de la secesión la trazó Pujol hace casi cuarenta años, durante todo este tiempo su objetivo ha sido debilitar al estado español, a la vez que fortalecer la conciencia nacional catalana. España debería estar compitiendo con los paises de nuestro entorno en plano de igualdad, debería tener un paro como UK, Alemania o USA, debería tener un PIB mucho más alto y una deuda mucho más baja. Ello no es posible porque los agentes de la secesión impiden el desarrollo económico de España. Pero siendo ellos los responsables de que en España no se pueda vivir, acusan de que en España no se puede vivir.

    Cuando la Sra Paluzie dice a los ingleses que su movimiento está a favor de una economía moderna y dinámica con una más justa distribución de riqueza., oculta que el móvil último del secesionismo catalán es mantener cautivo el mercado español y de paso el europeo. Porqué no cita esta Sra que la hoja de ruta de Pujol pasaba por controlar activos estratégicos de España como la energía y las comunicaciones, así como una Caixa intocable. Si España es hoy un estado casi fallido, que vive con la respiración artificial del BCE, es por la acción desestabilizadora de los agentes de la secesión.

    Se queja la Sra Paluzie de que el corredor mediterraneo ha sido bloqueado por Madrid. Esta Sra o es tonta o se lo hace. Estratégicamente sería absurdo desarrollar un corredor mediterraneo que pase por Cataluña. Todo el esfuerzo propagandístico y mediático que desarrollan los agentes de la secesión podría dar resultado un día, ya que el gobierno de España puesto por los agentes de la secesión colabora con ellos. Ese día no está en manos de España, está en manos de las potencias occidentales reconociendo la independencia catalana. Esta Sra no llega a entender que sería ‘tonto del culo’ desarrollar un corredor mediterráneo que pase por Cataluña y que una vez hecho el control del mismo quedara en manos del ‘enemigo’. Es cierto que es necesario un corredor mediterráneo, pero no por Cataluña. La necesidad estratégica actual de España es un corredor siempre mediterraneo, que pasando por Aragón evite las inseguras tierras catalanas.

    Sobre los trenes de cercanias, el aeropuerto o el puerto se queja de que está en manos de España y no de los catalanes. Esta Sra se queja de vício, son infraestructuras claves y estratégicas españolas y deben ser gestionadas en interés de todos, y no de algunos….

    Para terminar, decir que lo más grave de esta carta no es lo que en ella se dice. Todo en ella es esperable proviniendo de una agente de la secesión. El gravísimo problema en el que se encuentra España es la colaboración del gobierno de Sanchez-PSOE con los agentes de la secesión que lo han aupado. Estamos presenciando como un ataque frontal al orden Constitucional, un despliegue propagandístico formidable –pagado por los españoles- contra el estado, no es atajado de raíz por un presidente hipotecado al secesionismo. Donde está la nota del gobierno de España desmintiendo el panfleto propagandístico de la Sra Paluzie? El telediario no se cansa de presentar la respuesta del gobierno de España a las constantes amenazas, ultrajes, deslealtad y traición que se está produciendo en las instituciones catalanas. El valido de Puigdemont en la Moncloa siempre responde igual: más diálogo y aqui no pasa nada. Mientras la agenda de los agentes de la secesión avanza imparable.

    España está en peligro no tanto por las acciones de los agentes de la secesión, sino por las acciones del gobierno que debiendo tomar, no toma.

  2. La carta de la Sra Paluzie, presidente de la asamblea nacional catalana.

    Política de Cataluña
    Su especial sobre España (28 de julio) dice que a veces el movimiento de independencia catalán está basado en la identidad y ‘se aproxima al racismo’. Esto es falso. El año pasado, la mayor manifestación en Europa a favor de la aceptación de refugiados tuvo lugar en Barcelona, en la que participaron hasta 500000 manifestantes. Los únicos movimientos de extrema-derecha en Cataluña son unionistas, y casi siempre nostálgicos de Franco. Vemos la lengua catalana como instrumento de integración en nuestra sociedad multicultural. Queremos normalizar el uso de nuestra lengua, que ha sido perseguida durante siglos y aún no tiene consideración (‘status’) oficial en toda España. Incluso no se la permite en el parlamento español. En Bélgica, 80000 habitantes de habla alemana tienen su lengua totalmente reconocida, mientras que 10M de catalano hablantes continúan siendo tratados como ciudadanos de segunda clase.
    Es injusto presentar nuestro movimiento pacífico como poseedor de ‘un suave tono de intimidación e intolerancia’, especialmente cuando más de 1000 ciudadanos catalanes están siendo perseguidos por organizar el referéndum de independencia. Nueve pacíficos políticos y líderes de la sociedad civil han pasado 10 meses (y continuan) en prisiónsin juicio y siete han sido forzados al exilio. Intentando aplastar el referéndum, el estado español está pasando un rodillo injusto sobre libertades constitucionales fundamentalestales como la libertad de reunión, de expresión y de prensa. Esto explica la persecución política llevada a cabo por el sistema de justicia español, basado en la venganza, con falsos cargos y resoluciones basadas en violencia ficticia.
    La aparición de alternativas políticas y el movimiento pro-independencia en Cataluña tampoco es una muestra de ‘rencor’. Antes bien demuestra un profundo desacuerdo sobre como España ha sido gestionada durante las últimas décadas pasadas. Nosotros, los catalanes, estamos a favor de una economía moderna y dinámica con una más justa distribución de riqueza. Deseamos contribuir a las regiones de Europa más pobres, incluyendo las de España, pero de forma justa y transparente. El corredor mediterráneo ha sido bloqueado desde hace años por Madrid. No se nos permite ni siquiera tomar decisiones sobre los trenes de cercanías de Barcelona, el aeropuerto o el puerto. La ciudad-estado alemana de Hamburgo puede decidir en todos estos asuntos, sin incurrir por ello en la ira de Berlin
    ELISENDA PALUZIE
    Chair
    Catalan National Assembly
    Barcelona

  3. Me gustaría hacerles llegar mi preocupación por el problema catalán, cada vez mayor. No hay explicación razonable para lo que está sucediendo. España es casi un estado fallido, mientras politicos y telediarios se esfuerzan en dar sensación de normalidad. Los agentes de la secesión han salido muy reforzados del 155 y de la llegada al gobierno de Sanchez.

    Un hecho realmente alarmente ha sido pasado por alto. En ‘letters’ de The Economist del 25 de agosto pasado, se publicaba una carta de Elisenda Paluzie , quien firmaba como presidente de la asamblea nacional catalan. La carta presenta un relato falso diseñado por los agentes de la secesión para crear un clima favorable a sus intereses, a la vez que ataca sin piedad al estado español y a todo lo español.

    Pienso que la carta debe ser meditada, estudiada y respondida por la parte de españoles que aún les preocupa España.
    En este enlace encontraran la carta original en ingles:
    https://www.economist.com/letters/2018/08/23/letters-to-the-editor

    Por la importancia del asunto me he tomado la molestia de traducirlo al español. No siendo traductor y con un nivel mejorable de ingles, cualquier error de traducción se debe a mi incapacidad y no a mala intención por mi parte.
    Lo incluyo en el comentario siguiente.

  4. Tanto Schmitt como Kelsen defienden el Estado total, no en formas ideológicas, sino en operativa terrenal. El peor nacionalismo es aquel cuya tierra reside en el mundo de las ideas, por ello ni sufre ni padece sus propios delirios. Otros sí,…

    La Generalitat de Cataluña es parte del Estado. El gobierno de la Generalitat es parte del Estado, el parlamento de la Generalitat es parte del Estado. Cobran un sueldo del Estado, los partidos están subvencionados por el Estado. Justamente la correa para la pervivencia “del bandido” es el Estado (de Derecho), de forma más diáfana derecho del Estado.

    El Estado Liberal, formado por personas con ojos y cara (agrupados por un interés económico), ha tomado el testigo de La Corona en el Antiguo Régimen. Se invade un territorio, o se “casa fulano con mengano” y ello lleva incluido un “pack de siervos”. La población ni corta ni pincha, a eso, con todo el descaro le llaman democracia.

    En la línea jurídica de los territorios de ultramar, secesionados de “la Capital” (en la península un porcentaje ínfimo de la población participó), no dista mucho la desmembración de la posible en cualquier territorio del “Reyno de España”.

    El nacionalismo español, invento liberal, pretende hacer creer que España existe desde hace cientos de años. Lo que realmente existen son los pueblos de la península, nadie parece preguntar a estos la forma de Estado. Muerto ese supuesto constituyente del 78, tenemos al Tribunal Constitucional haciendo de vidente, jugando a la güija, para interpretar la voz de un muerto que nunca ha estado vivo.

    La trampa del parlamentarismo, el selector de monjes y aristócratas del liberalismo, es una pura farsa. No hay asamblea no hay democracia, tan simple como eso. No hay mandato imperativo no hay democracia*. La “democracia” representativa es cuando hay representación, en un sistema de partidos** (partitocracia) como el español nunca hay representación.

    El ciudadano en España está políticamente castrado. Lo más normal es que busque salida por donde sea,…, aunque sea todo parte de una farsa sin base y una locura en términos económicos.

    *.“2. Los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo.” Carta Otorgada de 1978.

    **.“Artículo 6: …son instrumento fundamental para la participación política”. Carta Otorgada de 1978.

  5. Como dice pasmao con lo que no pasa, Tom Doniphon no adopta ninguna posición intermedia o ambigua. Él está siempre con la ley.
    Bueno en relación con la controversia entre los juristas alemanes, Kelsen simplemente se dedicó a estudiar el derecho como una ciencia, como si fuese un biólogo estudiando especies. Para él la validez del derecho dependía exclusivamente de que hubiese sido generado por las autoridades competentes de acuerdo con los procedimientos legalmente establecidos. Desde su punto de vista las normas nacional socialistas o comunistas de la URSS eran Derecho, al igual que las normas de los EEUU de América. No le importaba el contenido, sino la forma. La justicia era una mera abstracción que no debía interferir en el conjunto armonioso de normas.

    • Hola. Gracias por su apreciación. Me refiero más que a su concepción pura del derecho, como usted bien apunta, en la que pretende estudiar el derecho desde presupuestos normativos, a la controversia con Carl Schmitt sobre quién debe ser el defensor del orden constitucional que es atacado. Kelsen, desde su normativimo extremo, apunta a una defensa jurídica. Una posición similar por cierto a la defendida por los abogados del estado del grupo cercano a Soray Sáez de Santamaría. Schmitt adopta un decisionisno extremo. En situaciones de excepcionalidad es donde se hace patente que el soberano no es el orden legal sino el que lo impone. Tom Doniphon en la película claramente apuesta por el uso de la violencia legítima. Precisamente su sacrificio personal no lo hace aras de hacer posible que su territorio se convierta en un estado de pleno derecho. En el relato breve de Dorothy Johnson, en el que se basa el filme de John Ford, esto es muy claro. Espero que estos apuntes les aclaren más el artículo. Un saludo

  6. Hola.

    Muchas gracias por sus comentarios. Como muy bien apunta el título de la película es The man who shot Liberty Valance. He tenido un lapsus al escribir el título y mi inconsciente me ha llevado al nombre de otra película sobre la que estoy escribiendo ahora de Mike Nichols, Who is afraid of Virginia Woolf?. Totalmente de acuerdo con su apunte sobre lo desacertado de la traducción. Respecto a mí analogía. Todas siempre tienen algo de artificioso y arbitrario sin duda. No me refería tanto a la condición moral de los personajes como a la concepción que de la relación entre ley y violencia se desprende de sus posturas en la película. Espero puedan los editores subsanar el error del título de la película. Le pido disculpas. Un saludo

    • Disculpas aceptadas.

      En su descargo simplemente añadir que es el título por la cual se la reconoce en España. Y meterse en cosas de traduccipnes a veces lleva a que el personal salga corriendo.

      Sólo que en este caso me parece fundamental. Porque en ese titulo reside gran parte de la esencia original de la pelicula.

      un cordial saludo

  7. Apreciado Sr Barrio

    Respecto la primera de las películas no diré nada, no la he visto pero intentaré hacerme con una buena copia, dado lo interesante de su reseña, la película debe de valer al pena. Pero que sea en un buen formato, porque uno malo es peor que un cerveza caliente.

    Respecto a la segunda, simplemente decir que es una de mis películas favoritas. Añadir que todo mi comentario va a ir lleno de espoilers, así que el que lea decida, ya somos mayorcitos; aunque su cómo en su texto también hay spoilers no creo que añada mucho mas, aunque si de manera mas explícita.

    Lo primero a reseñar es la terrible y equivocada traducción del título de la película del inglés al español. Tan terrible y equivocada que parece que quien lo hizo o no entendió nada de la película, o no sabía inglés. o lo hizo mal aposta.

    En inglés “The Man Who Shot Liberty Valance”

    En español “El hombre que mató a Liberty Valance”

    No hace falta haber estudiado en Oxford para ver la diferencia, shot es disparar y no matar. Y es precisamente en la ambigüedad de quien dispara y quien lo mata (al malo) donde reside uno de los puntos básicos de la película. Porque disparar disparan dos, pero matarlo sólo lo mata uno.

    Usted nos compara la necesidad de llevar la Ley hasta su extremo, como en el caso del Senador Stoddard, y lo asimila a Rajoy Rivera. Y sintiéndolo mucho, ni Rajoy y ni Rivera se parecen ni por el forro a Stoddard. El Senador, digámoslo así por naif que parezca, es un hombre puro y valiente. Y cree firmemente en la Ley.

    Ni Rajoy, Rivera, Sánchez.. son valientes (Rivera lo parece algo, lo que pasa es que al lado de Rajoy una oveja parece un pitbull) y ni defienden la Ley, defienden sus propios intereses egoistas. De hecho no se habría llegado a la situación en que estamos si no hubieran sido tan cobardes y egoistas (además de ladrones, ellos y sus partidos).

    Para asimilarlo a la película es cómo si Stoddard en vez de un bar restaurante tuviera un burdel y prostituyera entre otras a su mujer y a sus hijas. Y luego viniera el malo a abusar de la situación queriendo irse sin pagar. ¿Verdad que el significado de la película habría sido otro?

    Y ello es muy importante porque sólo debido a la confianza (en la persona, individuo) que tiene Tom Doniphon (John Wayne) por la bondad y la valentía y respeto a la Ley que percibe en Stoddard (James Stewart) se decide a intervenir.

    Sabe que el poder que le va a dar a Stoddard salvándole la vida y haciendo de él un héroe no lo va a usar de manera egoísta, y sabe además que esa es la única manera de que se imponga la Ley, que no haya motivos espurios es lo fundamental para que el que vaya ejercerla lo haga de manera justa.

    Y tan es así que le oculta (a Stoddard) que ha sido él quien disparó para que se crea su papel de liderazgo sin asomo de duda, y sólo cuando le ve flaquear porque Stoddard cree que ha quebrantado la Ley aceptando el duelo con Valance, y matándolo (así lo cree él), le dice la verdad. Vedad que le obliga a matener en secreto ante terceros, en beneficio precisamente de la Ley, y también en teoría de la chica, concesión romántica al graderío que se agradece aunque sobre.

    Lo importante también, es que Doniphon (John Wayne) tampoco saca ningún beneficio de ello, mas bien al contrario, pierde su rancho, la chica, y cierto respeto de sus ciudadanos (que no saben que él es quien acabó con Valance). Porque esas cosas o se hacen así, sin que nadie las sepa, y que el que la hace no se pueda beneficiar, o no se hacen.

    El problema en España es que todos son unos Valance.

    Mr X cuando se sacó eso de que al Estado también se le defiende en las alcantarillas a quien estaba defendiendo no era al Estado, era a su ego, para que en el putiferio patrio nadie se atreviera a decir que otro podía mear mas lejos, y ETA al señorito de los 202 escaños le estaba haciendo quedar muy mal. A los asesinados por ETA le eran un problema secundario, el problema es que los estaban asesinando durante su legislatura.

    Y si se creó el GAL con toda esa publicidad y chapucerío, lo opuesto por el vértice a la actuación de Doniphon (John Wayne), fue para que los otros chulo put*s supieran quein mandaba en el burdel.

    Ahora con el tema catalán esa algo parecido, con menos muertos, aunque en el fondo mas grave. Pero la catadura moral de los intervinientes no es muy diferente.

    Hay otra película que podría ser el revés de la Ford, y es “Sin Perdón” del mejor Eastwood. Allí si hay un burdel y las “trabajadoras” de allí no son tan santas cómo lo dan a entender al principio, las mueve mas el sentido del rencor que el de la justicia.

    En “Latinoamérica” la película de Ford se tituló “Un tiro en la noche”, sin ser exacta la traducción si es lo suficiente ambigua para amparar la duda sobre quien lo hizo y quien quiso hacerlo. Sin duda mucho mejor que la de aquí.

    Un muy cordial saludo

    PS yo de juristas alemanes ni idea, pero muchas gracias por traerlos a esta arena, siempre se aprende algo.