Este pasado viernes se hizo público el fallo del Tribunal Supremo sobre uno de los casos más mediatizado e instrumentalizado políticamente de los últimos años: La Manada.

Aunque los fundamentos jurídicos que han llevado al Supremo a condenar a los acusados por un delito de agresión sexual (violación) y a aumentar la pena de 9 a 15 años son aún desconocidos, la mera publicación de la parte dispositiva de la sentencia ya ha servido para evidenciar que, desde que se conoció la primera sentencia por la Audiencia Provincial de Navarra en 2016, la clase política nos ha estado mintiendo.

Se retorció y tergiversó el contenido de aquella sentencia para crear una reacción emocional en el electorado que germinase en una alarma social que pudieran rentabilizar electoralmente, a conveniencia. De súbito, políticos que habían detentado competencias legislativas en el pasado, se erigían en voluntariosos y desinteresados adalides en la defensa de las mujeres víctimas de delitos sexuales frente a un sistema legislativo y judicial hostil, sustentador de una sociedad patriarcal que procura la impunidad de los delincuentes, y del que señalaban como únicos responsables a jueces, magistrados, fiscales y, por qué no, a los abogados defensores.

Se articularon irresponsables campañas institucionales para instaurar la creencia de que el sexo no consentido no está tipificado como delito en nuestro país porque “sólo sí es sí”, insistiendo en la necesidad de reformar urgentemente el Código Penal para adaptar nuestra legislación al Convenio de Estambul y posibilitar que casos como el de La Manada pudieran en el futuro ser considerados violación.

Esta sentencia ha resultado ser un detector infalible de sus mentiras y ha evidenciado que no tienen reparos en jugar con nuestra convivencia y poner en riesgo los pilares que sustentan nuestro modelo de civilización

Se cuestionó la presunción de inocencia para estos delitos y se insinuó una posible inversión de la carga de la prueba en materia de consentimiento. E incluso se manipuló la situación procesal de los acusados, en prisión provisional a la espera de sentencia firme, para hacernos creer que sus actos habían quedado impunes, silenciando oportunamente que sobre ellos pesaba ya una condena de 9 años de prisión.

Pero, de pronto, la Sala Segunda del Tribunal Supremo acuerda, con fundamento en ese mismo Código Penal que los políticos afirmaban estaba necesitado de una reforma urgente, y con arreglo a una consolidada jurisprudencia emanada de un Tribunal supuestamente patriarcal, calificar los hechos como violación y condenar a los acusados a 15 años de prisión.

Y esos mismos políticos que durante tres años han señalado a la ley y al sistema judicial en su conjunto como responsables de todos los males, lejos de disculparse, intentan apuntarse como un éxito propio una sentencia que, hasta este pasado viernes, afirmaban que era imposible que se dictase en nuestro país. Una sentencia cuyos razonamientos ni conocen, ni entienden, ni tienen interés alguno en comprender más allá de los réditos electorales más inmediatos.

De la irresponsabilidad de crear una alarma social en torno a nuestra legislación en materia de delitos sexuales y la actuación del poder judicial frente a estos delitos, han pasado a patrimonializar la sentencia y a afirmar que la misma obedece a presiones políticas y/o callejeras sobre los tribunales.

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, encantada de liderar la campaña electoral socialista del patrimonialización del feminismo, llegó a afirmar en Twitter que la sentencia del Supremo reconocía la credibilidad de la víctima y se ajustaba a la reforma legal propuesta por el Gobierno, lo cual es una barbaridad jurídica de proporciones transoceánicas que, pronunciada por una doctora en Derecho Constitucional, adquiere tintes surrealistas:

primero, porque ninguna de las sentencias anteriores cuestionó la credibilidad de la víctima (de hecho, en las mismas, se hace referencia expresa a su credibilidad), y por ello se condenó a los acusados a 9 años de prisión.

Segundo, porque la verdadera cuestión jurídica que se ha dirimido en este caso es la de si los hechos debían ser calificados como agresión sexual (violación) o abuso sexual, ambas figuras jurídicas ya articuladas en el Código Penal. Hubiera resultado imposible de otro modo condenar a los miembros de La Manada por violación si dicho delito no estuviese previamente tipificado.

Efectivamente, los tribunales penales ni pueden sentenciar en base a modificaciones legislativas aún no vigentes propuestas por Gobiernos, ni pueden legislar creando tipos penales nuevos. España es un Estado de Derecho democrático y garantista, y ello implica que el ius puniendi del Estado se ejerce con sometimiento, entre otros, a los principios de legalidad y de seguridad jurídica. Que la protección y amparo a las víctimas de delitos no está reñido con la presunción de inocencia y con un proceso con todas las garantías ante un poder judicial independiente del poder político. Que la separación de poderes determina que las sentencias se dicten conforme a derecho y no obedeciendo a presiones del poder político, tanto directas como indirectas, esto es, camufladas de alarmas sociales infundadas, creadas y potenciadas por ese mismo poder político.

Todos estos principios y valores son un tesoro que los ciudadanos tenemos que esforzarnos en proteger, exigiendo a nuestros políticos que no lo utilicen ni manipulen en sus juegos electorales si quieren ser merecedores de nuestro voto. Esta sentencia ha resultado ser un detector infalible de sus mentiras y ha evidenciado que no tienen reparos en jugar con nuestra convivencia y poner en riesgo los pilares que sustentan nuestro modelo de civilización. Ahora la pelota está en nuestro tejado.

Foto: CANVALCA


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26 COMENTARIOS

  1. Me alegra conocer su opinión sobre nuestro sistema jurídico la admirable salud que manifiesta.
    Comente con el resto de articulistas de este medio, lo mismo en relación a los atentados del 11M, procurando, por favor, que otras plumas también lo conozcan.
    En referencia a los tipos penales, podría en su su briosa defensa de nuestro código penal y su sistema incuestionable de garantías, hacer un hueco para explicar por qué se está juzgando el proceso catalán en calidad de golpe de estado, o así lo pretenden los medios y muchos políticos, y no se está realizando por tribunales sitos en Cataluña, como decreta el correcto ejercicio jurídico.
    Y ya, en referencia a este mediático proceso que sólo usted está autorizada a comentar, me parece que quiere señalar que el código penal es perfecto y no debiera ser nunca corregido o adaptado a la sensibilidad de la sociedad actual. Si eso fuera cierto, como usted bien sabrá, todos esos matices que actualmente recoge nuestro ideal código penal en relación a lo que es o no es violación, no existirían.
    Si lo que usted pretende, como abogada y mujer, es explicarnos lo adecuado del sistema penal y legislativo en relación a las violaciones perpetrados por varones a mujeres, no me parece usted demasiado objetiva, pues no describe la dificultad que un proceso de esta índole conlleva. Bastaría compararlo con el proceso de un robo con violencia para hacer ver que no gozan las mujeres de tan ejecutivo sistema de defensa en uno como en otro caso. Y eso por no hablar en el caso de menores de edad abusados.
    Si lo que pretendía era realizar un panfletario discurso político, criticando los ajenos. Ahí, sí. Lo ha clavado. Porque, para explicar el uso político e interesado, la generación de opinión, y manipular la intención de voto, de determinados casos judiciales le sobran ejemplos en todas las formas políticas, pero ha preferido seleccionar el caso y las formaciones políticas con las que aleccionarnos. Muchas gracias, pero sabemos leer y entender solitos.
    A usted parece interesarle más la política que la justicia a pesar de cacarear con orgullo la necesaria independencia de una y otra.

    • “por qué se está juzgando el proceso catalán en calidad de golpe de estado, o así lo pretenden los medios y muchos políticos, y no se está realizando por tribunales sitos en Cataluña, como decreta el correcto ejercicio jurídico.” ¿Por qué los acusados son aforados?

      • “Por eso no se entiende que, cuando tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución, el Gobierno presidido por Mariano Rajoy procedió a la suspensión del Govern de la Generalitat, quedando privados sus integrantes del fuero jurisdiccional ante el TSJC, el Fiscal General del Estado activara una querella contra ellos ante la Audiencia Nacional en lugar de hacerlo ante la Audiencia Provincial de Barcelona, que era el lugar de residencia de los querellados y el lugar donde habían tenido lugar los hechos por los que se interponía la querella. De la misma manera que tampoco se entiende que la querella contra Carme Forcadell, que, a pesar de la disolución del Parlament, sí mantenía el fuero jurisdiccional por ser miembro de la Diputación Permanente, no se activara ante el TSJC, sino que se hiciera ante el Tribunal Supremo.” Javier Pérez Royo Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla
        Yo no soy jurista, señor Brigante, pero existe información generada por conocedores de la ley para poner en entredicho el procedimiento realizado. No digo que no esté bien como se ha hecho, pero si lo que el artículo pretendía era hablar de la influencia política y mediática en los procesos judiciales, creo que debería haber sido algo más amplia su mirada a este tipo de hechos, y menos regalada y autocomplaciente.
        Para ser una Dissident, parece que comulga excesivamente con la iglesia anglicana.

    • “hacer un hueco para explicar por qué se está juzgando el proceso catalán en calidad de golpe de estado, o así lo pretenden los medios y muchos políticos, y no se está realizando por tribunales sitos en Cataluña, como decreta el correcto ejercicio jurídico”

      La tesis de la Sala Penal para confirmar su competencia es que para lograr la secesión ilegal de Cataluña hubo un acuerdo entre el Govern, una parte del Parlament y líderes de movimientos sociales independentistas que se repartieron los cometidos y sus acciones delictivas fueron más allá de Cataluña, como la implementación para los catalanes residentes en el extranjero de un sistema de votación en el referéndum ilegal del 1-O. De manera que, el resultado de los delitos imputados, es decir, la declaración unilateral de independencia aprobada por el Parlament el 27 de octubre de 2017, no se proyectó sólo en Cataluña sino sobre el conjunto de España.
      “También fueron invitados al 1-O diputados y eurodiputados de distintos países europeos, en lo que se emplearon 40.791 euros abonados por la Delegación del Gobierno catalán en Bruselas. Se hicieron, igualmente, fuera de Cataluña los contratos para la presencia de observadores internacionales cuyos honorarios ascendieron a 114.592 euros y que generaron gastos de alojamiento y viajes por otros 62.712 euros, según los escritos de acusación”
      Por lo demás, seis de los encausados por desobediencia y no por rebelión, sí que serán juzgados por los tribunales catalanes. Piense que si el grave delito de rebelión llega a ser acreditado en la fase probatoria excede por completo el límite de la comunidad autónoma de Cataluña afectando de lleno al conjunto de España, es decir, a nuestro Estado-Nación. Está más que justificado que se haga cargo el Supremo.

      • Pienso que un tribunal catalán, es tan español como cualquier otro. Represente y administra la justicia de todos según las mismas leyes. Pero es posible que no tenga igual contrapeso político del gobierno nacional, probablemente lo tenga del gobierno autonómico…ergo, en ambos casos, la independencia judicial, supuesto tema central del articulillo de marras, ni existe ni se la espera. Ergo, quizá sí sea necesario revisar unas cuantas cosas de nuestro ideal sistema de justicia para que nadie meta la mano, y no sólo protestar cuando la meten los que no nos gustan.

        • Si fuese por el gobierno nacional (por llamarlo de alguna manera) ni se hubiese celebrado el juicio…. ¡diálogo, ante todo diálogo! el cumplimiento de la ley las duras consecuencias derivadas de su incumplimiento son para el pueblo, plebe, o ciudadanía. Para nuestra clase política está la negociación y el diálogo ¡no judicialicemos la vida política!…Por cierto la revisión judicial de los actos políticos dicen que fue uno de los grandes logros de la Transición ¡fascistas!

        • “Pienso que un tribunal catalán, es tan español como cualquier otro”
          Sin ninguna duda que es español, lo que ocurre es que el Tribunal Superior de justicia de Cataluña tiene limitadas sus competencias para administrar justicia dentro de su comunidad autónoma. Y en base al sistema jerárquico en el que se organiza nuestra administración de justicia, el Tribunal Supremo asume además las competencias para juzgar una serie delitos que por su gravedad y sus consecuencias sobre el resto del Estado, rebasan los márgenes autonómicos. El “contrapeso” al que se refiere está más que justificado y bien mirado al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña le han hecho un favor, aliviándole de esa pesada carga.

    • “Si lo que usted pretende, como abogada y mujer, es explicarnos lo adecuado del sistema penal y legislativo en relación a las violaciones perpetrados por varones a mujeres, no me parece usted demasiado objetiva, pues no describe la dificultad que un proceso de esta índole conlleva”

      Precisamente Guadalupe se hace eco de “la dificultad que un proceso de esta índole conlleva” en el plano jurídico, por supuesto, para que una turba mediática pueda interferir en el proceso judicial, desde las vísceras y no desde la racionalidad, la profesionalidad y las competencias al enjuiciar los hechos y a los acusados de una forma imparcial y garantista. Aunque nuestros jueces o nuestro sistema jurídico no sea perfecto y adolezca de algunas defciencias subsanables, el cuestionamiento político o popular de una sentencia, por sí solo, no puede poner en jaque a todo el sistema judical, ni mucho menos comprometer su independencia.

      Creo que Guadalupe quería poner en evidencia la torpeza y el desporpósito de la ministra Calvo y de otras políticas de Unidas Podemos que no solo se pronunciaron satisfechas con la sentencia, sino que expresaron irresponsablemente que esa nueva sentencia era fruto de la presión popular y de sus continuas reivindicaciones. Vaya que, se cargaron de un plumazo la independencia judicial, amén de insignificar el largo y complicado trabajo de los jueces, de acuerdo con los hechos probados, para pronunciarse al respecto y dictar sentencia.
      De hecho, es tan grave que hagan esas declaraciones que, la defensa de los acusados, podría utilizarlo a su favor para recurrir y denunciar ante instancias europeas que la sentencia es política y que no ha sido justa ni garantista con los condenados. Si fuera cierto lo que dice Calvo y las Montero de turno que no lo es, ¿de verdad le tranquiliza que las sentencias de la índole que sean estén basadas en la presión popular o en las reivindicaciones feministas? Sin duda, nuestro sistema judicial cometerá errores o tendrá defectos subsanables, pero afortunadamente no funciona como le gustaría a la ministra y cía, es decir, como funcionaría en un país bananero. Miedito da imaginar la reacción que habrían tenido en twitter si la sentencia se hubiera dictado en otro sentido no favorable a los deseos de la turba mediática.

      Por mi parte, estoy de acuerdo con la sentencia y con el cambio del tipo penal de “agresión sexual” que se ajusta más a las “acciones delictivas” de una manada en potencia y cuyos integrantes ya tenían antecedentes en los que mostraban tener pocos escrúpulos y dicho sea de paso muy pocas luces para publicitarlo después, pensando que todo el monte es orégano o que ancha es Castilla. En mi opinión, la primera sentencia que armo tanto revuelo era un híbrido de difícil encaje en el tipo penal, porque en el “abuso sexual” no se contempla ni tiene cabida que el delito se cometa por dos o más personas. Ese supuesto extraordinario y agravante se corresponde jurídicamente con el tipo penal de la agresión sexual.

      • Sí, ya sé que Guadalupe lo que quería era hablar del PSOE y de Unidas Podemos.
        Ese y no otro, es el fondo de la cuestión.
        Y como he explicado, existen multitud de casos mediatizados…prisión revisable permanente, lucha contra ETA, delitos de corrupción, etc. que la autora prefiere no diseccionar y plantear en relación a la intromisión política porque no está en desacuerdo con la intromisión, sino con la intromisión de los políticos con los que disiente ideológicamente. Por tanto, todo su análisis jurídico, no vale un ápice, pues no es la cuestión.

        • Una cosa es que existan casos mediatizados, que nadie lo discute ni lo pone en duda y otra muy distinta es que esa “intromisión” en un sentido u en otro se promueva desde instancias gubernamentales y se proclame a los cuatro vientos que una sentencia dictada por los jueces se ha modificado en base a la presión popular y a las reivindicaciones callejeras y mediáticas. No es cuestión de ideología, es que las sentencias, a los políticos, pueden gustarles más o menos e incluso expresarlo abiertamente, pero no pueden insinuar ni mucho menos decir abierta y falsamente que la justicia se ha plegado a sus deseos. Si conoce el caso de algún político del signo contrario que haya sugerido o expresado semejante aberración en algún otro caso mediatizado, estaré encantada de conocerlo.

          • Recuerda, estando en el gobierno, al partido popular, hablando de persecución política porque se estaban juzgando hechos de financiación ilegal? Recuerda, también en gobierno, al mismo partido junto al padre de la niña asesinada en Sevilla?. Recuerda el caso del juicio por unos chistes publicados por un concejal de Madrid cuatro años antes y la reacción de plumas y políticos en el gobierno al respecto? Recuerda la de veces que se cita la financiación de un grupo político existiendo dos sentencias que lo niegan por parte de los miembros de un partido en el gobierno? Y sin estar ya en el gobierno, pero después de haber sido desplazado de él por sus extrañas declaraciones al respecto de los atentados del 11M?
            Venga, señora, la imparcialidad es evidente en el artículo, y según leo sus comentarios, la suya empieza a quedar en entredicho.
            La intromisión es evidente en muchos casos con colores distintos y por eso existe la necesidad, reconocida por el ilustre I. González, de controlar determinados órganos judiciales. Pero, bueno, como usted piensa que sólo unos son perversos, pues no seré yo quién le quite la venda de los ojos. Lo que sí diré, es que, no todos lo hacen y si lo hacen deben ser reprendidos independientemente del color de su bandera, bajo mi punto de vista.

    • Si repasa usted las noticias publicadas sobre el “golpe de estado a cámara lenta”, que aún continúa, podrá comprobar que cuando se instruyó la causa en la Audiencia Nacional fueron los propios acusados los que pidieron ser juzgados por el supremo.
      Hallará también opiniones sobre que esta opción les impedía recurrir.

  2. Si es que con estos políticos podemos esperar sentados a que cambien algo. De lo que creo que nadie se ha dado cuenta, es de que si alguno fuera por esta línea, de los que ya no nos creemos esas falacias de izquierda o derecha, términos tan manoseados que han perdido todo sentido. Que se pusiera a si mismo como el foco del problema (señalando detallitos como que tenemos aquí más políticos que en Alemania, que bien que les gusta ponerla de ejemplo cuando les cunde) mas que como salvador; quizás soy muy idealista, pero ganaría de calle.

    Claro que se les acabaría el chiringuito ¿Alguien tiene algo que opinar?

  3. Les encuentro muy satisfechos con las distintas sentencias a estos 5 chicos.

    En mi caso, lo que veo me produce algo entre pánico y terror. La izquierda-progre con los medios que la arropan lo están destrozando todo. Lo que vemos no es Justicia, sino la imposición de sus deseos cuando alcanzan el poder.

    En este caso no hay claro ni evidente nada. Los 5 chicos son juzgados y condenados no por hechos contrastados, sino por la interpretación de los mismos que han impuesto las feminazis que mandan en el telediario, y que han contado con el amparo de los partidos políticos, incapaces de articular un discurso próximo a la realidad. Estas feminazis han estado creado el caos y la alarma social a base de sostener un relato construido según sus intereses y que ha estado presente en el teldiario años.

    Los mismos hechos que nos han contado, ya que han ocultado lo que no les convenía, permiten hacer otro relato.

    Una chica de 18 años ha oido que en las fiestas de San Fermín se ‘folla a saco’. Como está muy liberada allí se va. Después de estar vagando por la ciudad toda la noche sin éxito, sobre las 4 o las 5 da con el grupo de chicos que iban a lo mismo y que la noche tampoco se había dado bien. Se convienen, y se satisfacen en un portal. Como estos chicos además de salidos son tontos del culo graban los hechos y le roban el móvil. Ya saben que de estas cosas, lo más importante es contarlo luego. Un policía local la encuentra desorientada y ahí empieza todo. Los observatorios que se instalan en todas las fiestas encuentran objeto para justificarse, el asunto pasa al telediario. El resto ya lo saben. Hasta Vozpopuli ha tenido que eliminar las comentarios de las noticias para que no quedara constancia que los foros ‘no tragan’ la versión oficial.

    Lo cierto es que la chica iba buscando. Encontró, y por cierto nunca dijo ‘no’. Pero esto no tiene importancia para las feminazis, retuercen los argumentos y dicen que no podía decir que ‘no’ porque estaba abducida, paralizada y presa del pánico. Puede ser, pero también podría ser mentira. A posteriori podemos decir cualquier cosa.

    Teniendo en cuenta que esto es lo único claro y evidente del asunto, la versión del telediario no es más que un relato ‘ad hoc’ construido para reforzar las tesis de las feminazis que lo controlan según las cuales, todos los hombres somos violadores en potencia y como tal debemos ser tratados.

    En realidad, el telediario (al menos el de TVE) está dirigido no con la intención de informar, sino de manipular a la sociedad española. Desde el telediario tratan de avanzar y finalmente imponer la agenda social de la izquierda-progre. Uno de cuyos pilares es el feminismo agresivo y para lo cual les ha venido como ‘anillo al dedo’ el caso de estos cinco chicos. Para mí solo hay ‘una manada’. Esta es la manada de feminazis que desde el telediario se disponen a destrozar a la sociedad española con sus consignas diarias.

    Observen como este mismo telediario trata las violaciones en grupo hechas por inmigrantes de otra forma. Cuida con exquisito cuidado de ocultar el origen de los violadores, dejandolo en que son hombres más o menos jóvenes.

    Ayer mismo, nos informaban de que una chica había sido violada en una playa de Cullera. Solo nos dijeron que se trataba de cinco hombres de unas ciertas edades y que residian en Sueca y en otra población cercana. Evidentemente, ocultaron el origen de los violadores, razón que me lleva a pensar que estas mismas feminazis ‘los protegen’. O quizás, nos quieren evitar la alarma social que crearon con los cinco chicos en Pamplona. Es que estos eran españoles!!!…

    He tratado de expresar lo mejor que he podido, cómo lo veo. Es gravísimo lo que está sucediendo, la manipulación desde los telediarios para imponer la agenda comunista es alarmante. No reparan ni en hechos, ni en lo que es verdad solo les interesa lo que pueden retorcer para hacer avanzar sus intereses. Y estos no son otros que imponer una dictadura comunista pero por otros medios.

    Si alguien lo ve de otro modo, por favor indíquemelo, se lo agradeceré. Antes de aceptar algo como cierto tengo que verlo claro y evidente, y aquí si hay algo claro y evidente es la manipulación para el control social desde unos telediarios ideológicamente controlados por comunistas.

    Disentir no fué nunca un terreno cómodo.

    • La verdad es que en este caso se daban los ingredientes perfectos para la manipulación completa. Que la chica fuese a lo que fuese es irrelevante, primero porque eso no justificaría nada, simplemente se la podría calificar de irresponsable, pero no sería eximente de nada, y en segundo lugar porque esa actitud es la correcta desde el punto de vista de la hipersexualizada sociedad de hoy. Lo importante eran los sujetos en cuestión, cinco tipejos autóctonos, absolutamente indefendibles, no tenían donde agarrarse, las víctimas perfectas para conseguir imponer la ideología de género en los tribunales, y los que montaron el pollo lo sabía. Solo la señora de la balanza y la venda podría haber dicho algo, pero esa señora sí que fue violada y ultrajada hace muchos años en España, y visto lo visto decidió cambiar de lares.

    • Bueno, si usted entiende por disentir la sarta de grotescas afirmaciones con la que se ha explayado, pues no me parece que sea especialmente incómodo, realmente me parece que usted se ha quedado más ancho que largo.
      Y, por cierto, para ser capaz de disentir, no está de más discernir y no repetir como un papagayo las formadas opiniones de forocoches.

    • “Los 5 chicos son juzgados y condenados no por hechos contrastados, sino por la interpretación de los mismos que han impuesto las feminazis que mandan en el telediario, y que han contado con el amparo de los partidos políticos, incapaces de articular un discurso próximo a la realidad”

      No se deje llevar por las apariencias. Eso es precisamente lo que les gustaría y lo pretenden hacer creer las “feminazis” de turno y sus promotoras en el gobierno, a través de sus terminales mediátics y de sus propios altavoces, pero no es así ni tienen asumidas todavía las competencias jurídicas que les permitirían dictar sentencias a su libre albedrío y en función de su ideología e interés político. En reqalidad, declarar alegremente que se ha modificado la sentencia en base a sus protestas y reivindicaciones, no solo es engañar; es que es mostrar total desprecio a nuestro sistema judicial imparcial y garantista con nuestros derechos; es que queriéndose echar un farol se han pegado un tiro en el pie, es que se puede mostrar igualmente satisfacción con la sentencia pero sin arrogarse un “mérito” que no les corresponde y que es mentira. En fin.

      “Lo cierto es que la chica iba buscando. Encontró…”
      Y ¿Qué es lo que iba buscando, si se puede saber y usted quiere ser más explícito? porque, hombre, no se puede reprochar la ligereza, frivolidad y el sectarismo en la “interpretación” de los hechos, cuando uno cae en el mismo error y comete el mismo pecado de interpretar la situación en base a sus creencias y a su forma de entender las relaciones entre hombres y mujeres, quien sabe si admitiendo subrepticiamente el derecho de pernada del hombre sobre la mujer. Porque si nos ponemos a hipotetizar y especular, en lugar de atenernos a los hechos probados por los jueces, para determinar la sentencia en uno u otro lado, igual la chica iba buscando algo distinto a lo que encontró finalmente y la simpleza de decir “Sí” o “No” ayuda bien poco a juzgar y dilucidar este asunto.

      Si fuera tan sencillo, con un sí o un no los jueces podrían ahorrarse enjuiciar los hechos y dictar sentencias. Vaya que, la bobada del sí y el no es igual bobada en boca de la acusación que en boca de la defensa. Igual la chica iba buscando estar con uno de ellos y se encontró con una emboscada que dejaba pocas opciones de escape y de resistencia, ante una intimidación de esas características. Pero bueno, si les “consuela” saber que no dijo “no” explícitamente, obviando todo lo demás, pues igual su consideración de la mujer en genérico no es demasiado respetuosa ni lo que “encuentran” y ven en ella coincide con lo que ella está “buscando”.

      Por otro lado, decirle también que cuando se han producido denuncias falsas de este tipo y concretamente de violaciones en grupo e un contexto similar de fiesta o verbena, por darse la circunstancia de que ella” iba buscando”, como usted dice, no ha podido sostenerse por mucho tiempo esa falsedad y también ha trascendido públicamente. Quiero decir que también existen casos que habiendo sido denunciados falsamente por la razón que sea, han caído por su propio peso y no han podido demostrarse ni ir más allá. Pérez Reverte dio la cara en una ocasión por una de esas supuestas víctimas, en twitter, y pocos días después, tuvo que arrepentirse de sus palabras.
      Y por último, sí, a las manadas de inmigrantes que cometen estos delitos se las protege mediáticamente ocultando el origen de los agresores, imagino que para no despertar sentimientos racistas, homófobos y de rechazo a los inmigrantes. Que es injusto y están en desventaja las manadas de autóctonos, españoles, también.

      • “Y por último, sí, a las manadas de inmigrantes que cometen estos delitos se las protege mediáticamente ocultando el origen de los agresores, imagino que para no despertar sentimientos racistas, homófobos y de rechazo a los inmigrantes. Que es injusto y están en desventaja las manadas de autóctonos, españoles, también.”

        Esto es manipulación informativa. Que el relato feminista de los sucesos de Pamplona hayan estado en casi todos los telediarios durante los casi tres años, no es es casualidad. Tampoco es casualidad, que los repetidos sucesos de Alicante, los de cerca de Barcelona o los de antes de ayer de Cullera pasen por el telediario dejando la única constancia de que son ‘hombres’ sin especificar origen.

        En el primer caso, el objetivo es difundir un relato ‘ad hoc’ para crear alarma social. Objetivo conseguido.

        En el segundo, el objetivo es difundir un relato, también, ‘ad hoc’ pero ahora modificado para dirigir la alarma social a ‘los hombres’ en general, aprovechando que los moros involucrados son hombres…

        Si Usted no ve manipulación, tendenciosidad, sesgo ideológico, deseo de imponer su agenda para lo que necesitan el poder, esta grave. Visite el oculista…

        • Claro que veo manipulación, sesgo ideológico y tendenciosidad, en el sentido mediático del término, pero esa circunstancia ni disculpa ni hace mejores ni exime de responsabilidad a los condenados de la manada por los delitos cometidos. Esas ramas mediáticas que ciertamente confunden y distraen no deberían impedir ver el bosque de los hechos.

  4. La señora Calvo (supuesta jurista) es tan increíblemente torpe, que su afirmación de que el Tribunal Supremo ha atendido en su Sentencia a la proyectada y futura reforma del CP (el “Sí es Sí”), proporciona nueva pólvora jurídica a los Abogados de las víctimas, quienes podrían alegar indefensión en un posible recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional (último recurso que les queda por intentar a los condenados) Sencillamente, les bastaría con aducir que nadie debe ser condenado por calificaciones jurídicas posteriores a los hechos delictivos.

    Pero aún hay más. No olvidemos un detalle escalofriante: fue el propio PSOE quien eliminó la palabra “violación” en la Reforma del Código Penal de 1995, cambiándolo por “agresión sexual”. Los ponentes socialistas rechazaban el empleo de la palabra “violación”, por su connotación jurisprudencial, “vinculada a la penetración vaginal y protectora no de la libertad sexual, sino de una sexualidad [femenina] vinculada a la reproducción”. Es la bomba !!!!

    Personalmente, no desearía que este recurso prospere. Prefiero que esos indeseables se traguen 12 años efectivos de cárcel. Pero que sirva este botón como muestra de lo torpes e inútiles que son nuestros politicastros.

  5. No diré tajantemente que lo que defiende la articulista sea incorrecto. Pero me tendrá que admitir que existe la sospecha, clandestina por supuesto en este maravilloso pais nuestro paraiso de la libertad, de que ha ocurrido precisamente lo contrario. Es decir que el Supremo se ha plegado a la presión política, que sin ella la sentencia, incluso la primera, puede, digo solo puede, hubiese sido otra. En el fondo ¿quienes son los sujetos condenados? Unos personajes realmente despreciables a los que nadie va a defender. Ya, pero si la sospecha es correcta, alguien podría preguntar ¿y la.justiicia? Pero ¿qué es la justicia? Se preguntaba Kelsen…y aquí estamos

  6. La gestación de la dictadura marxista está próxima a eclosionar. Desde la corrección política a esta utilización política del sufrimiento de las mujeres por sus carencias, todo está maquinado para destruir nuestra democracia. La extrema izquierda necesita castillos feudales y no Estado de Derecho.

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