Lo que siente cualquier español ante lo que ocurre en Cataluña se puede expresar con versos de Cesar Vallejo “Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! […] …Abren zanjas oscuras / en el rostro más fiero”, porque lo que allí ocurre nos pasa a todos, y nos deja en manos de una turbamulta de sentimientos entre los que predominan el desconcierto ante lo que no se entiende y la rabia ante lo que no parece que podamos evitar.

Estamos ante un problema político de primer orden porque afecta a lo más básico, no ya a la Constitución escrita, sino a aquello en que ella se funda, a la voluntad constituyente (artículo 2º de la CE de 1978) de la Nación española y a su unidad indisoluble que allí se proclama. Y esto es lo realmente grave, más allá de que esa falla en el corazón del sistema político se manifieste ahora de una forma incendiaria.

Resolver ese problema, encontrar una fórmula a la que se alude pero que nadie es capaz de expresar con nitidez, es el mayor desafío político al que nos enfrentamos en 2019 y hemos de resolverlo con los medios que contamos, aunque estos nos parezcan insuficientes, incluso mezquinos. Lo contrario nos avocaría a un conflicto civil, tal vez a una guerra, algo que nadie parece querer, pero que acabaría sucediendo si los que pueden no se deciden a evitarlo.

Lo que está en juego es la dignidad nacional, también la de los catalanes y, por supuesto, en primer lugar, la de aquellos catalanes y catalanas que no comulgan ni con los delirios secesionistas ni con su reducción a ciudadanos de segunda ni con ninguna trampa en las reglas del juego político en una democracia

Para empezar, sería necesario, a mi modesto entender, tratar de separar los distintos factores que han contribuido a crear el conflicto en su forma actual, porque cada uno de ellos exige un tratamiento diferenciado. No hay, por desgracia, fórmula magistral ni triaca máxima que pueda sanar el mal o disolver. de manera más o menos mágica, el conflicto. No la hay, en primer lugar, en las formas doctrinarias que algunos pretenden aplicar al caso, sea acudiendo a la verdad abstracta de la igualdad de todos, que niega desde su raíz el problema, o a la fórmula política federal que pudiera contentar a quienes no parecen querer contentarse con ninguna fórmula que no sea una victoria absoluta, la independencia completa y en forma de gratis total.

Aunque el caso requeriría más precisiones, trataré de proponer un mínimo de afirmaciones que podrían ayudarnos a entenderlo para luego tratar de buscarle alguna especie de solución. En primer lugar, hay un hecho cultural indiscutible, los catalanes nacionalistas profesan una doctrina específicamente antimoderna que consiste en mantener la creencia de que el territorio político que ocupan les pertenece en exclusiva, que es solo de los catalanes y de nadie más. El mundo moderno, desde el siglo XVI para simplificar, se ha edificado sobre la base de la idea contraria, pero eso no parece haber servido de gran cosa a quienes se sienten dueños naturales y exclusivos de una Cataluña más que milenaria.

De ese sentimiento atávico se deriva una consecuencia muy fácil de comprender, se sienten superiores a quienes son distintos (dada la premisa inicial, lo contrario sería inconcebible) y de ahí un cierto supremacismo cultural que se traduce en la extraordinaria molestia que les produce sentirse gobernados desde fuera, desde Madrid, en concreto. Estas tres posiciones existen en un plano que resulta por completo reticente a cualquier racionalización que pretenda deconstruirlo y constituye una base muy sólida para que prendan determinados tipos de política.

En un segundo plano, su forma de autocomprensión les lleva a reinterpretar su historia de la manera más favorable, cosa que todos hacemos de uno u otro modo, pero, en su caso, tienden a olvidar, en concreto que aceptaron de manera muy mayoritaria el pacto constitucional del 78, que no se puede entender sin un empeño bastante generoso en obtener su beneplácito, y que, si son desleales a ese pacto, no pueden esperar que la otra parte admita con facilidad lo que proponen ya fuera de ese paradigma y sin negociación. El derecho a decidir y la declaración unilateral de independencia son los dos grandes inventos en que han pretendido apoyar esa desvinculación, pero ni el primero tiene el menor sentido, ni la segunda puede existir ni ha existido jamás. Los intentos de secesión que en el mundo han sido solo admiten dos fórmulas, la negociación (entre Noruega y Suecia, por ejemplo) o la guerra (como la de Secesión en EEUU o las de los Balcanes).

Por último, los orígenes del procés, lleve a lo que lleve, están en la huida hacia adelante del presidente Mas al proponer a Rajoy un trato fiscal que ni siquiera un político tan descaradamente flexible como don Mariano podía conceder, en especial dada la dramática situación de la economía española en 2012.

Estas son las cuadernas principales sobre las que se ha construido el conflicto, visto con perspectiva española, y querría dedicar un par de ideas a decir lo que se puede esperar, lo que no se puede hacer y lo que cabe desear, porque, insisto, no solo nos vamos a jugar el lugar de Cataluña en España y en el mundo, sino el sentido de nuestra existencia como Nación, por eso nos afecta a todos y no solo a quienes pretenden ser los únicos legitimados para decidir sobre Cataluña.

Quienes no deseamos una guerra, tenemos que esforzarnos por reconducir la situación a escenarios de conversación, a búsqueda de soluciones, entendiendo por tal algo muy distinto a ceder en lo que no podemos ceder, como son el respeto a la dignidad de la Ley y a la soberanía nacional, y cualquier clase de cesión sin obtener garantías de respeto a lo pactado y las correspondientes contraprestaciones. En este punto, la experiencia de las últimas décadas invita más a una solución de punto y aparte que a cualquier fórmula de continuidad en los traspasos de competencias y en el menoscabo de la única soberanía.

En esta convicción se enmarca lo que cabe esperar, que la violencia desatada y el victimismo de las instituciones catalanas dejen paso a actitudes más abiertas y conscientes de la naturaleza y los límites del problema, y que el Estado sepa y pueda aplicar con determinación y prudencia los medios necesarios para ayudar a conseguirlo. Que los catalanes sean españoles, más allá de lo que sientan o digan sentir al respecto, nos obliga a los demás a buscarles salida y acomodo en la Patria común.

Hay una lección que los políticos catalanes están tardando en aprender y en los próximos días, esa ignorancia puede traer mucho dolor, y es que la independencia de Cataluña es casi un imposible lógico en el mundo de hoy, y debiera bastarles con ver el absoluto desentendimiento del resto de las naciones respecto de su pretensión, y con comprobar que solo han obtenido alguna especie de audiencia, y en medios muy distorsivos, cuando han mentido como bellacos, pero ya han podido ver como incluso las mentiras catalanas tienen las patas muy cortas.

Los Puigdemont y los Torra ya han obtenido su recompensa y solo su mentecatez les puede excusar de ignorarlo; acaban de poner su causa en manos de los antisistema y está por ver que estos elementos hayan conseguido algo en alguna ocasión, salvo ridículos más o menos prolongados. Es la hora, pues, de que otros tomen el relevo, de que la rica y diversa sociedad catalana se decida a desprenderse de la mordaza y las bridas con las que pretenden sujetarla los radicales que quieren llevarlos a un suicidio colectivo, pero es muy mal camino pretender que la victoria se obtendrá enardeciendo a ignorantes del justo valor de una de las sentencias más moderadas y pedagógicas del Tribunal Supremo, a base de desconocer, lo que parece muy poco catalán, los precios más elementales que se han de pagar cuando se realizan actos que tienen pena tasada, porque no puede ser de otra manera.

Más allá de los sentimientos, es la hora del realismo y de la buena lógica, también por parte del resto de españoles que deberíamos esforzarnos en suplir con afecto y con los mejores deseos, el profundo desasosiego y el enorme dolor que nos causa esta incierta aventura catalana. Su resultado no puede sernos ajeno porque lo que está en juego es la dignidad nacional, también la de los catalanes y, por supuesto, en primer lugar, la de aquellos catalanes y catalanas que no comulgan ni con los delirios secesionistas ni con su reducción a ciudadanos de segunda ni con ninguna trampa en las reglas del juego político en una democracia.


Por favor, apoya a Disidentia

Disidentia es un medio totalmente orientado al público, un espacio de libertad de opinión, análisis y debate donde los dogmas no existen, tampoco las imposiciones políticamente correctas. Garantizar esta libertad de pensamiento depende de ti, querido lector. Sólo tú, mediante el pequeño mecenazgo, puedes salvaguardar esa libertad para que en el panorama informativo existan medios nuevos, distintos, disidentes, como Disidentia, que abran el debate y promuevan una agenda de verdadero interés público. 

Apoya a Disidentia, haz clic aquí

Artículo anteriorEl secreto veneno del nacionalismo
Artículo siguienteLa sociedad infectada
J.L. González Quirós
A lo largo de mi vida he hecho cosas bastante distintas, pero nunca he dejado de sentirme, con toda la modestia de que he sido capaz, un filósofo, un actividad que no ha dejado de asombrarme y un oficio que siempre me ha parecido inverosímil. Para darle un aire de normalidad, he sido profesor de la UCM, catedrático de Instituto, investigador del Instituto de Filosofía del CSIC, y acabo de jubilarme en la URJC. He publicado unos cuantos libros y centenares de artículos sobre cuestiones que me resultaban intrigantes y en las que pensaba que podría aportar algo a mis selectos lectores, es decir que siempre he sido una especie de híbrido entre optimista e iluso. Creo que he emborronado más páginas de lo debido, entre otras cosas porque jamás me he negado a escribir un texto que se me solicitase. Fui finalista del Premio Nacional de ensayo en 2003, y obtuve en 2007 el Premio de ensayo de la Fundación Everis junto con mi discípulo Karim Gherab Martín por nuestro libro sobre el porvenir y la organización de la ciencia en el mundo digital, que fue traducido al inglés. He sido el primer director de la revista Cuadernos de pensamiento político, y he mantenido una presencia habitual en algunos medios de comunicación y en el entorno digital sobre cuestiones de actualidad en el ámbito de la cultura, la tecnología y la política. Esta es mi página web

21 COMENTARIOS

  1. Se equivoca González Quirós cuando dice “Por último, los orígenes del procés, lleve a lo que lleve, están en la huida hacia adelante del presidente Mas al proponer a Rajoy un trato fiscal que ni siquiera un político tan descaradamente flexible como don Mariano podía conceder,…”

    El origen del procés hay que buscarlo en la hoja de ruta que diseñan Pujol y Roca. Hoja de ruta que se remonta a los años 80. Hacia 1983, circulaba por la autopista en viaje hacia Francia. Una radio catalana ofrecía una entrevista a Roca. En locutor le preguntaba por lo que suponía el estatut, el futuro de Cataluña y España. En un momento, el locutor preguntó a Roca cuando podría llegar la independencia a Cataluña. Roca respondió que la independencia no era el objetivo prioritario de su partido, su objetivo prioritario era aumentar la conciencia nacional que por aquel entonces estaba sobre el 15% y construir un estado dentro de otro estado. Roca argumentaba a favor de esa estrategia que era fundamental crear una estructura de estado porque en el futuro no sabíamos que iba a pasar, a España le podía ir mal y era su obligación tener preparado una organización estatal que pudiera funcionar independiente de España. De todas formas, no era momento de pensar en la independencia. Ese momento llegaría por sí solo una vez aumentada la conciencia nacional y garantizada el gobierno del estado catalán con una estructura administrativa independiente del estado español. A insistencia del locutor, Roca se atrevió a decir que ese momento no sería antes de 2013-2014.

    El relato que les he contado es algo que sucedió hace casi 40 años. Posteriormente Pujol lanzó, ya solo,( Roca se dedicó a sus negocios), un proyecto o plan, creo recordar que se llamaba proyecto 2000. Por el camino hubo que desmantelar la red de RTVE para darle parte de los activos de la red a Pujol. Hubo que cederle parte del Instituto meteorológico que pasó de contar con media docena de funcionarios a casi un centenar. Hubo que desmontar y cederle parte de los activos del Consejo Superior de investigación. Y así sucesivamente, todo dentro de la estrategia de crear un estado dentro de un estado.

    Para aumentar la conciencia nacional que estaba alrededor del 15% utilizó la lengua. Los maestros y profesores serían los abanderados de la creación de la conciencia nacional. Estos se cuidarían de que incluso los niños no hablaran español en el recreo.

    Cuando oí aquello me quede perplejo. Sabían aquello en Madrid? Eran conscientes los españoles de la estrategia traidora que estaban implantando Pujol/Roca?

    Sr. Gonzalez Quirós, el procés es ingenieria Pujol/Roca. Más no es más que un mandado, y Torra/Puigdemont un espantajo para que se lleve los ‘palos’.

    El problema que han tenido es la precipitación. Precipitación que fuerza Más al ver a su Señor (Pujol) acorralado por los tribunales. Espera presionando con la independencia, salvar de la cárcel a Pujol. Es un poco pronto porque la conciencia nacional está por el 35-40% pero es vital lanzarla ya para salvar a Pujol.

    Sin embargo, la ‘hoja de ruta’ de Pujol/Roca tiene un aspecto muy importante a considerar. Necesitan controlar las instituciones españolas para conseguir sus objetivos. Si observan, han colocado peones en todas. UGT está dirigida por un catalán, que se apresuró a manifestarse en Barcelona por el ‘derecho a decidir’. CCOO está dirigida por un vasco que tiene sus intereses alineados con los catalanes, evidentemente también apoyan ‘el derecho a decidir’. Pero es que la COE estaba presidida por un catalán, cuyo objetivo era mantener en raya al empresariado español. Tienen peones en el Consejo General del Poder Judicial. Controlan ‘todos’ los telediarios, incluso controlan los partidos de izquierda. Podemos no es más que un experimento auspiciado por ciertos medios controlados por los catalanes, que no duda en olvidarse de los principios comunistas más puros para apoyar ‘el derecho a decidir’ descaradamente. El PSOE está controlado por el PSC y por tanto está en línea con la estrategia de ‘hoja de ruta’.

    Hay una institución que me intriga y es la Corona. Como saben Roca fue el abogado de la Infanta (Caso Urdangarin). El argumento que daban era la estrecha relación personal de Roca con el Rey Juan Carlos. Lógicamente era fundamental controlar, también, a la Corona y en ello están.

    España y sus políticos que hacen frente a esta estrategia cuidadosamente planeada? La respuesta es nada. Dejan la iniciativa a los políticos catalanes, no hacen cumplir las leyes y son incapaces de poner orden en Cataluña.

    Una cosa es lo que hace el Gobierno, las Cortes y demás instituciones. Otra cosa es lo que deberían hacer. Deberían, primero, identificar la estrategia de la ‘hoja de ruta’ e intentar neutralizarla. Nada de transferencias de competencias del estado. Deshacer las ya hechas, para lo cual es necesario suspender la autonomía catalana. Devolver el control de la escuela al estado, desmontando el nido de víboras de la conciencia nacional catalana. Devolver el control de los cuerpos de seguridad al estado, de la Sanidad y de los medios. Eliminar las barreras que han fragmentado el mercado y el movimiento social. Por supuesto, evitar las políticas de castigo tratando a todos los catalanes como al resto de los españoles. Y aplicar las leyes con rigor y justicia, no como estamos viendo.

    Si no se hace esto, la ‘hoja de ruta’ Pujol/Roca pasa antes o después por desestabilizar profundamente España para poder afirmar ‘aquí no hay quien viva’.

    Tenemos unas próximas elecciones. Dar voto al PSOE-Podemos-IU es dar voto a la desestabilización de España. Solo un español ciego, desinformado o ‘tonto del culo’ puede votar en ese sentido, sea de izquierdas, de derechas, o de centro-centro.

    • Algo relevante y que parece pasar desapercibido por los medios y por el resto de los españoles es como la ‘hoja de ruta’ de Pujol/Roca implementa el control de activos estratégicos de España (Energía, Comunicaciones, finanzas,medios,..)

      El objetivo de la ‘hoja de ruta’ es controlar los activos estratégicos para España desde Cataluña. El brazo ejecutor La Caixa. Que hace una caja de ahorros regional controlando activos como Repsol, Telefónica, Abertis, Cellnex, Naturgy, Saba, Suez,… El control lo realizan desde los 90, y solo recientemente cuando Más desata el ‘procés’ cambian de estrategía, pasando a desinvertir en cartera industrial (así le llaman).

      De esta manera, venden Abertis (española) a una empresa italiana con grandes plusvalías, metiendo por medio a ACS y al gobierno. En Repsol ceden la presidencia a Jose Jon Imaz, es decir, aparentemente ceden el control de la energía de España,pero se la entregan a Imaz que ha sido el presidente del PNV durante varios años. España que no se entere…

      No soy economista y no había reparado en este hecho. Fue en una conferencia de Velarde Fuertes por el año 2007 en la que presentaba el negro panorama al que se enfrentaba la economía española, donde el profesor se preguntaba qué hacía una Caja regional controlando activos estratégicos de España. En el 2007, Zapatero y los palmeros que le jaleaban calificaban de antipatriota a quien osara poner en cuestion la ‘fantastica política económica del gobierno’.

      Lo de la Caixa y el control de activos estratégicos de España es a la vez, extremadamente preocupante y nada explciado. Piensen que tenemos el suministro de elementos vitales controlados por los mismos que controlan medios, partidos, instituciones, y que cuando les conviene organizan algaradas y motines para crear un estado de ánimo en la opinión pública.

      Hablando de estado de ánimo. Que les parece la presentadora de TVE diciendo en directo que las algaradas eran pacíficas, con ambiente pacífico y que lo único que perturbaba el orden era la rpesencia de la polícía. Eso solo pasa en una España donde incluso los medios estánm en manos de los agentes de la secesión.

      Quien abrirá los ojos a los españoles de la red que ha tendido Pujol/Roca para controlar a toda España y sea capaz de hacer frente y poner solución?

  2. “Lo que siente cualquier español ante lo que ocurre en Cataluña se puede expresar con….”, la palabra desengaño. Las promesas que nos hicieron para vender la Constitución del 78 son simplemente mentira. Ni acercó la administración al ciudadano, ni fue germen de prosperidad, ni ha creado un espacio de igualdad y justicia, ni nos proporciona seguridad.

    Las autonomías son el cáncer que va a terminar con España. Son fuente de corrupción galopante, por ejemplo Pujol sigue sin estar encausado. Han creado desigualdad y injusticia. Porqué el estado se gasta en un Vasco-Navarro mas del doble que en un Murciano, Andaluz o Valenciano? Así vemos como unas comunidades viven en la abundancia con generosos programas de asistencia social, mientras que otras no llegan a ellos.

    Será una anécdota, pero tengo que decirlo. Si Usted visita Bilbao podrá ver que tienen hasta aceras y escaleras automáticas por las calles. Aceras y escaleras automáticas que hemos pagado entre todos y que son impensables en las ciudades del resto de España. Si echa un vistazo a los presupuestos vascos podrá observar que disponen de miles de fundaciones y empresas públicas, cada una de ellas con su subvención correspondiente y sus miles y miles de puestos generosamente pagados. Está claro que estos ciudadanos que disfrutan de una posición y unos sueldos de envidia antes matan que aceptan pasar a ser tratados como cualquier otro español.

    Las autonomias han fraccionado el mercado, han creado barreras para impedir el movimiento interno de personas. Barreras basadas en la lengua, soy un ciudadano de segunda porque mi lengua materna es español y en mi comunidad tienen una segunda lengua. Lengua que no domino a nivel C1, nivel que quieren exigir para acceder a la función pública. Han creado una barrera para que mis hijos, cuya lengua materna es el español, puedan acceder a la función pública o a empresas públicas. Qué hay más allá de la función o de la empresa pública?

    Salvo a los políticos que viven de ello y a los ciudadanos de dos o tres comunidades que con diferencia son extraordinariamente bien tratadas por el estado, a los demás no nos interesa esta organización territorial. Organización que nos exige altos impuestos y bajos beneficios comparándonos con los ciudadanos de las comunidades afortunadas.

  3. Nunca he entendido cómo fue posible que estos partidos que nos llevaron a la guerra civil PSOE, PNV, ERC y PCE participaron en la redacción de la hoy prostituida Constitución española. ¿No había intelectuales, juristas, independientes, ajenos al pasado para hacerlo posible?, ¿que pintaba el ejército? ninguna Constitución occidental Europea, ni tan siquiera la de los EE.UU., delega en el ejército la defensa de la integridad de la nación. ¿Y la Iglesia?. ¿Y los Borbones?. Dicen se fijaron en la Constitución de Alemania. “La Constitución de 1978, a juicio de quienes la elaboraron y estudiaron, tiene dos fuentes primordiales de inspiración: la Ley Fundamental de Bonn de 1949 y la Constitución de la República española de 1931. Pero también se tuvo muy en cuenta la Constitución italiana, algún punto muy concreto de la Constitución de Portugal, y, en algún supuesto, la Constitución de la V República francesa”. Pues vaya mala copia que hicieron.

    No me cabe duda alguna que si hubiera ganado la guerra civil la República, hoy tendríamos otra España distinta más parecida o igual que las democracias europeas que se constituyeron después de la 2ª GM, seguramente aquellos que iniciaron la confrontación PSOE, ERC, PC, ni Borbones, ni Iglesia, ni ejército, no habría tenido “tanta” influencia en una nueva España. Puesto que no se habría permitido que la URSS controlará España en la retaguardia de Europa. España habría sido invadida, por ingleses y americanos ya que tenían más fácil el acceso y en aquel tiempo la URSS no estaba en condiciones de hacer frente a los aliados europeos ni mantener “un satélite” tan lejos, que además ni por mar podría llegar, e igual ni les habría interesado.

    Invito a que se lean el tratado de Postdam 1945 sobre la opinión de España por parte de los ganadores 40 páginas que merece la pene leer http://images.library.wisc.edu/FRUS/EFacs/1945Berlinv02/reference/frus.frus1945berlinv02.i0016.pdf

    • Si el Frente Popular, no la segunda república que desapareció en la “primavera trágica” de 1936, hubiese ganado la guerra civil lo único seguro es que se hubiese instaurado en toda España la primera “democracia popular” controlada por la URSS de Europa. Lo que sucediese después es muy discutible. Usted juega con la historia dando por hecho que la alteración de un suceso histórico de la magnitud de la victoria nacional en la guerra civil, no altera lo que sucedería a continuación, que todos los hechos se sucederían exactamente igual salvo en lo referente al régimen político en España. Puestos a hacer historia ficción existen múltiples posibilidades. Por ejemplo una Alemania victoriosa en Francia invadiendo la España comunista y tomando Gibraltar, cerrando el Mediterráneo a los británicos con las consecuencias que ello hubiese tenido. U otra mejor, dado que en 1940 la URSS y Alemania eran aliados, a lo mejor el dueño de España, Stalin, hubiese ordenado que se permitiese el paso a las tropas alemanas sin necesidad de invasión.
      Por cierto ¿qué poder tiene la Iglesia en la Constitución actual?

      • Hay una parte cierta en lo que se refiere a los partidos participaron en la redacción de la Constitución y otra que aunque no intervinieron directamente, si la influenciaron, iglesia, ejército y monárquicos y luego está una “hipótesis”, derivada de la lectura del Tratado de Postdam en 1945 y lo que pensaban de España quienes ganaron la II GM, principalmente Churchill (que nunca trago a España) y Stalin que la odiaba más aún, por ello digo “hipotéticamente” que si hubiera ganado la guerra civil la república, estaría bajo la influencia de la URSS seguramente y muy probablemente, ingleses y americanos habrían invadido España, Rusia por lejanía no habría podido hacer nada y además ya era aliado del eje…luego vino el reparto de influencias en Europa y a buen seguro el eje no habría permitido que Rusia se quedara con España si aún estuviera bajo influencia rusa. Y habría sido moneda de cambio

        • Respecto de la Constitución, creo que ni el ejército, ni la iglesia, ni los monárquicos (¡pero si el Rey tenía todos los poderes de Franco!) eran grupos de presión que influían en la Constitución. Le he preguntado que qué poder tiene la Iglesia con la actual constitución y no me ha contestado ¿y el ejército?
          Respecto de la historia ficción. Repito que usted da por seguro que la segunda guerra mundial se hubiese desarrollado exactamente igual si en Madrid en lugar del General Franco hubiese estado el señor Negrín, y no, por muchas razones que exceden a estos comentarios, no hubiese sido así. Pero simplemente le digo solo una: el régimen de Franco nunca estuvo subordinado a Alemania o a Italia; en cambio el régimen del Frente Popular estaba totalmente subordinado a los designios de Stalin al menos desde 1937. La diferencia es importante.

          • De igual forma se puso en tela de juicio la posición privilegiada de la Iglesia católica española durante el reciente proceso constituyente. Ver MARAVALL: op. cit., y GUNTHER: op. cit., cap. I y El
            movimiento obrero y sus organizaciones sindicales en los años setenta, en «Documentación Social: Revista de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada», núm. 22 (abriljunio 1976); también J. M. MARAVALL: op. cit.
            Sobre el ejército;En estas coordenadas se explican los distintos jalones del’ proceso constituyente en relación con las FAS. Desde esta perspectiva era necesaria aquella «reunión
            de la Castellana» en la que el Presidente del Gobierno, tras explicar a los altos mandos militares el rumbo reformista de su política, les garantizó ^ y para ello pidió su colaboración que la paz y el orden serían salvaguardados. Ver El Grupo Parlamentario de Alianza Popular presentó una enmienda en la
            que se pedía la supresión de la enumeración taxativa que el artículo 8 hace de los
            Ejércitos. El ponente, FRAGA IRIBARNE, justificaba la enmienda alegando, de una
            parte, las ventajas de una no constitucionalización de algo meramente orgánico, los
            Ejércitos, cuya composición y estructura pueden variar en el futuro; de otra parte, se
            soslayaba así el problema que plantea la consideración ambivalente de la Guardia
            Civil como Fuerza de Seguridad y al tiempo parte del Ejército de Tierra.
            El dato más vistoso del viraje estalinista, durante nuestra guerra civil, fue la retirada de las Brigadas Internacionales en septiembre de 1938 -pero decidida en París, en julio, antes que la reunión de Munich.

  4. Pues me parece a mí que punto y a parte sería volver al principio de todo, es decir, anular, suspender o congelar la autonomía (o las autonomías) durante el tiempo que sea necesario, y negociar con los partidos nacionalistas una fórmula que empiece por dar por seguro que no será posible la secesión, claro es que partiendo de un pacto constitucional muy sólido e inequívoco del resto de los partidos que tendría un importante apoyo en Cataluña como lo tuvo la CE del 78. Esto supone una relectura de la CE y un gobierno de amplia mayoría en plan alemán, para entendernos. Cataluña no se puede separar o perder, pero España no puede seguir indefinidamente teniendo un problema catalán desde el punto de vista político y constitucional. Eso hay que arreglarlo y depende, sobre todo, de que el PSOE sea capaz de pensar independientemente del PSC, de que la izquierda deje de pensar que la unidad de España es un legado de Franco, y de que los demás partidos dejen de pensar en Cataluña desde una perspectiva puramente electoral. El porvenir está en juego, no hay fórmula, pero hay que buscarla sabiendo claramente cuáles son los límites de lo posible. Si no se hace por las buenas, será mucho peor.

  5. El nacionalismo catalán es muy moderno, muy cobarde y muy sórdido, pero la mediocridad y miopía de los gobernantes en la Moncloa desde la Transición los ha convertido en un poder fáctico corrupto y corruptor. Los etarras iban, al menos desde los años 70, a Barcelona a establecer alianzas y proyecto con ERC y similares. Eso lo sabía todo el mundo porque lo contaban los nacionalistas catalanes con orgullo de psicópata.
    Estuvo a punto de haber un punto final con Aznar y la aplicación de la ley en Vascongadas pero éste fue tibio con los nazis catalanes. Luego vino el 11 M para revitalizar el proyecto de ETA que es el que se está cumpliendo en territorio catalán.
    Me parece que Abascal tiene razón al decir que en estas condiciones no deberían celebrarse las elecciones generales pues estamos en una situación de manipulación de masas semejante a la del 11M. Todo parece orquestado desde las cloacas para dar un paso más en el golpe de estado que nos lleve a un frente popular. El lunes toca sacar a Franco en helicóptero. La Constitución no está vigente y el PSOE no tiene ninguna intención de hacerla cumplir. Las elecciones son una tramapa, eso empieza a deducirse con cierta claridad.

  6. “Los intentos de secesión que en el mundo han sido solo admiten dos fórmulas, la negociación (entre Noruega y Suecia, por ejemplo) o la guerra (como la de Secesión en EEUU o las de los Balcanes)”.

    Sí, estos son los dos escenarios, Quirós, aunque me temo que a estas alturas no tenemos elección. En nuestro caso, no acabo de vislumbrar cómo reconducir el tema o cuál es la salida, porque una vez conocida la sentencia, parece que los villanos del procés han econtrado la “excusa” perfecta para tocar los tambores de guerra e ir a por todas, sin importarles que sea la sociedad civil catalana la primera víctima de su ofensiva de odio, ira y destrucción.

    Boicotear, sabotear, destruir e incendiar las propias infraestructuras de la” Cataluña tolerante y pacífica del seny”, con el consiguiente perjuicio a sus indefensos ciudadanos, mientras el máximo representante de su gobierno, lejos de condenar la violencia pide al gobierno de la nación que “las fuerzas de seguirdad del Estado actúen de forma democrática y con proporcionalidad” o que “exige una reunión con el presi en funciones para negociar”, suena más a chantaje que a otra cosa y nadie en su sano juicio aceptaría ceder al chantaje de un incendiario psicópata sedicioso.

    Un chantaje con el que, por cierto, llevamos ya siete años, desde que en el 2012, el partido que representa Torra y que ha gobernado Cataluña, iniciara su cruzada independentista con el converso Mas, cuando las vergüenzas de la familia Pujol empezaron a hacerse públicas. Un clan y una mafia poderosa en la Cataluña nacionalista, durante cuarenta años, con la que nuestro bipartidismo cómplice ha seguido cediendo al chantaje con el único objeto de poner a salvo su supervivencia. Han permitido que el nacionalismo incubara el huevo de la serpiente y es ahora cuando ha eclosionado con toda su furia y su dureza.
    No, Quirós, me temo que estamos inmersos en el climax de la trama y en un punto de no retorno en el que el “diálogo y la negociación” no son posibles. Al menos, mientras continúe esta escalada de violencia, mientras la opinión pública independentista siga creyendo en “la revolución pacífica de las sonrisas”, “el derecho a la autodeterminación” y en que son “un sol poble”.

    No, mientras sigan creyendo que los condenados por la sentencia son “presos polítics” que merecen la “llibertat” y mientras sigan coreando entusiastas: “prensa española manipuladora” y “fora forçes de ocupació”. No, mientras la izquierda tibia y equidistante mire para otro lado, les justifique y les apoye en sus pretensiones y en sus delirios. Ya es tarde para hablar y temer la “fractura social” a la que aludían Iglesias y Errejón. Cómo si al los demás no les doliera esa fractura.

    Tendrían que preguntarse cuál ha sido su contribución a esa fractura, siempre defendiendo, complaciendo, justificando y conteniendo la “ira” de los indepes; siempre velando porque nadie contrario a sus ideas “osara molestarles o provocarlos”; siempre legitimando y reconociendo el derecho de los nacionalistas a expresarse, hacer y deshacer, pero negando esos mismos derechos a otros partidos. Por lo visto, llevar la etiqueta de “nacionalistas” es suficiente para que la izquierda caviar pueda identificarles como: “demócratas”, “oprimidos”, “progresistas”, “pacíficos”, “defensores de la justicia” y con patente de corso para pasarse la ley por el forro y hacer de su capa un sayo.

    Como les ocurre a los niños, la falta de límites, el refuerzo de un injustificado victimismo y que nadie les diga lo que está bien y lo que está mal, acaba produciendo monstruos. Tiranos intolerantes y caprichosos que se creen que todo el campo es orégano y que no admiten un no por respuesta. Al final se acaban rebelando contra los mismos que les auparon, les protegieron y les consintieron. Todo por el temor de no enfrentarse a ellos de forma directa. Y si realmente son unas víctimas de su propia estupidez y está enfermos, más razón aun para no dejarles al frente su gobierno y para reclamar su custodia.

    No, Quirós, no creo que haya nada que negociar con incendiarios chantajistas, sin escrúpulos, dispuestos a tomarse la justicia por su mano, pue ponen en peligro y como escudo a la sociedad civil, dejando a sus sicarios y mercenarios de los CDR en el campo de batalla para atemorizar a la población, intimidar a los disidentes y hacer el trabajo sucio de unos auténticos dementes.

    • “Como les ocurre a los niños, la falta de límites, el refuerzo de un injustificado victimismo y que nadie les diga lo que está bien y lo que está mal, acaba produciendo monstruos. Tiranos intolerantes y caprichosos que se creen que todo el campo es orégano y que no admiten un no por respuesta. Al final se acaban rebelando contra los mismos que les auparon, les protegieron y les consintieron. Todo por el temor de no enfrentarse a ellos de forma directa. Y si realmente son unas víctimas de su propia estupidez y está enfermos, más razón aun para no dejarles al frente su gobierno y para reclamar su custodia”

      Me ha gustado mucho su analogía, en mi opinión resulta muy acertada. Aunque cuando habla de reclamar la custodia, mucho me temo que el que ha de tutelar es víctima de la misma estupidez, y su enfermedad es crónica (Democracia Degenerativa Crónica).

      • Gracias.
        “mucho me temo que el que ha de tutelar es víctima de la misma estupidez, y su enfermedad es crónica”
        Si los padres tampoco son aptos o dignos de esa custodia, se puede asignar otro tipo de protección o pueden ejercer la tutela otros padres adoptivos que no sean víctimas de la estupidez que les ha llevado a perder a la criatura. Lo que está claro es que ningún menor de edad, enfermo mental o incapaz para ejercer su autogobierno puede quedarse sin la debida tutela.
        Saludos,

  7. No he entendido bien a donde quiere llegar.

    “la experiencia de las últimas décadas invita más a una solución de punto y aparte ” ¿?

    ¿Nos olvidamos de todo, nos sentamos, llegamos a acuerdos y nos damos la mano?, bueno antes de una guerra podría ser pero la duda me corroe ¿a qué acuerdos? usted dice que nada de soberanía ok, eso creo que al menos en este medio estamos de acuerdo pero entonces que acuerdos serían y por supuesto ¿hasta cuando?, dentro de 2 años, 5 , 10…¿ cuando el acuerdo les aburra empezamos de nuevo?.

    La verdad es que no tengo ni idea cual es la solución y se lo digo en serio. Hace muchos años que todo esto se debió parar, pero no sólo en Cataluña o el País Vasco, es que nos olvidamos de que Galicia, por supuesto, de momento, no busca separatismos pero quienes vivimos aquí somos muy conscientes de como se camela a la población, el hecho diferencial es pernicioso y no le digo nada cuando se hace de la lengua una” identidade”.

    Dice , “Más allá de los sentimientos, es la hora del realismo y de la buena lógica”, sin duda, pero vuelvo a mi duda inicial ¿cuales son los acuerdos a los que hay que llegar para lograr una solución?

  8. Estando de acuerdo en todo lo que señala Quirós me gustaría señalar lo que yo considero el origen del problema.

    A mí nunca me ha preocupado que un vasco o un catalán se sienta superior a un extremeño, yo sé que no lo son, aunque como extremeño me avergüence de Javier Cercas, un Charnego abducido de izquierda buenista catalana, desde aquí le recomiendo si tiene huevos como extremeño que escriba un libro sobre su paisano el Juez Marino Barbero, el mismo que durante los últimos fusilamientos del franquismo defendía la abolición de la pena de muerte en España y que fue posteriormente perseguido implacablemente por instruir la corrupción del PSOE, además era de izquierdas, pero como extremeño que soy se que en todas las regiones españolas hay de todo, yo lo supe en el patio de la guardería, cuando todos éramos buenos pero diferentes en la manera de entender la bondad.
    El problema nacionalista en España no comienza por qué unos seres inferiores se quieran sentir superiores comparándose con personas a las que ni tan siquiera conocen, el problema comienza cuando personas que son inferiores quieren ser intelectuales y pensadores y pretenden desde su ignorancia encontrar la solución al problema que ellos mismos están creando.

    Uno no puede por menos que llevarse las manos a la cabeza cuando escucha a Pedro J. Ramírez defender que una constitución puede modificar la unidad histórica, cultural, afectiva o emocional de una nación. Aún más grave, Pedro J. Ya sabemos cómo es, un peligro manipulador, es escuchar a Casado decir que nuestra constitución nos permite destruirla, insinuando que nos permite inventarnos la nación. No, Casado no, la constitución lo que nos permite es volver a su fundamento, la unidad indisoluble de la nación para desde ahí defender la libertad y la igualdad ante la ley de todos los españoles sin privilegios para nadie, y establecer los controles necesarios que no permitan su perversión. Eso es lo que nos permite la constitución y antes que ella la nación.
    Es más que terrible escuchar en España a personas que se autodenominan doctores constitucionalistas inventarse naciones, deberían por comenzar escribiendo una constitución para su casa y su patrimonio y luego tras ver las dificultades que eso encierra y solventadas todas las diferencias familiares pasar a pensar a lo grande, aunque dudo mucho que desde su posición intelectual consiguieran una constitución armónica que rigiera en su familia.
    Yo a esos que pretenden inventarse naciones destruyendo su unidad, libertad e igualdad ante la ley para contentar al vago, caprichoso o ladrón de la familia les diría que se lo pensaran antes de hablar, porque aparte de hacer el ridículo constitucional nos arrastran a un inevitable conflicto civil.

    Nadie deja de ser porque lo vote el cincuenta y uno por ciento de los presentes, las naciones son, y las constituciones lo único que deben garantizar es la libertad, la igualdad ante la ley y las barreras que no podemos saltarnos jamás.

    Yo no tengo ninguna duda que los culpables de todos esto no son más que los responsables del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo, personas que ha decidido corromperse inventado naciones al gusto político de turno.

  9. Hay un error muy extendido en España cuando se aborda el problema del nacionalismo. Me refiero a la idea de considerar al nacionalismo vasco y catalán como ideas antimodernas. Así nos lo dicen en el artículo de hoy: “los catalanes nacionalistas profesan una doctrina específicamente antimoderna que consiste en mantener la creencia de que el territorio político que ocupan les pertenece en exclusiva, que es solo de los catalanes y de nadie más.” Y esta misma idea se repite una y otra vez. Pero la realidad es la contraria el nacionalismo es un producto típico de la modernidad política, un hijo de la Revolución Francesa. El nacionalismo es sentimentalismo, y el sentimentalismo en política es fruto de la modernidad, del Romanticismo concretamente. Construir una identidad nacional cuyos cimientos sean la raza (vasco…y también catalán) o la lengua (catalán) es propio de la modernidad, no hay nada anterior a la Revolución Francesa (por poner un hito histórico para marcar el nacimiento de la modernidad política) similar.
    Dicho esto, el problema no es el nacionalismo catalán o vasco, el problema es que desde hace 40 años nuestras élites políticas, culturales, económicas..no creen en el sujeto constituyente al que hace mención el articulista, no creen en España como Nación. La puesta en duda permanente de España y la aceptación consciente o inconsciente de los prejuicios sobre España difundidos por la Leyenda Negra, llevan inevitablemente a comprender, a querer integrar, a querer que se sientan cómodos aquellos que quieren destruir España. Porque en el fondo no les faltaría razón, si España ha sido una nación atrasada, fanática, opresora de pueblos, un error histórico, una anomalía en Europa, parece lógico que no merezca la pena defenderla y mantenerla.

    • Efectivamente, después de la Revolución Francesa es cuando surgen una serie de movimientos en España en busca de la identidad cultural, en Cataluña y Valencia la llamada Renaixença y en Galicia el Rexurdimento, incluso se llegaron a celebrar los Juegos Florales para poner en auge la identidad cultural y sobre todo la lengua catalana y gallega.

      La historia de los distintos nacionalismo que surgieron en España no es algo antimoderno, de hecho es algo bastante reciente. El vasco, sin Sabino Arana tampoco se entendería y eso fue a finales del S.XIX

      • El racismo es una consecuencia directa del darwinismo social, y por lo tanto es un producto de la modernidad. Para muchos liberales la modernidad es siempre algo positivo, como el progreso, por lo que se niegan a admitir que la modernidad, como probablemente todo en esta vida, tiene dos caras.
        Hay mucha gente inteligente que mantiene a capa y espada que el nacionalismo y el carlismo es lo mismo, cuando la Tradición es algo radicalmente contrario al nacionalismo.