Desde hace ya algunos meses venimos observando en el conjunto de la UE un incremento constante de los precios de la energía, reflejados en los medios a través del notable incremento del precio de la luz y sus dañinos efectos sobre las economías familiares. Este asunto no ha sido desperdiciado por los diversos partidos políticos que componen el arco parlamentario español, lanzando cada uno sus propuestas -a cada cual más inverosímil-, con las única intención de arrimar el ascua a su sardina. Unos han vuelto con su propuesta de constituir una eléctrica pública, mientras otros reclamaban soberanía energética para España, reforzando su discurso nacionalpopulista con un nuevo toque de idiocia, simplificación y desconocimiento.

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Yo no soy ningún experto en la materia, pero a lo largo de los últimos meses he puesto algo de empeño en leer ciertos informes, artículos y documentos informativos escritos por aquellos que sí lo son. Son precisamente las conclusiones o indicios de dichos documentos lo que vengo a reseñar en este artículo.

España debe plantearse cómo aumentar el suministro eléctrico a través de fuentes con mínimos costes variables, principalmente, mínima emisión de CO2, para así reducir el precio de la electricidad

En primer lugar, hemos de tener presente que el principal problema del aumento del precio de la energía no es por defecto el aumento del precio del consumo energético per se, sino su traslado a los precios de diferentes bienes y servicios- Ello conduce a una especie de espiral inflacionaria (la cual no estamos observando). Aún así, el traslado de precios no está produciéndose de manera lineal, aún siendo la energía un factor productivo de elevada relevancia.

Resulta normal que la ciudadanía demande soluciones rápidas y efectivas al aumento del precio de la energía. El problema real se encuentra en que este no es un asunto exclusivo de España, sino del conjunto de la UE e incluso de gran parte del mundo, ya que los precios de la gasolina, el gasóleo, el gas natural o los derechos de emisiones de CO2 no dependen del mercado español, sino de la producción y comercialización internacional.

Un informe que arroja bastante luz al respecto proviene del servicio de estudios del Banco de España. Según el informe del Banco de España, entre diciembre de 2020 y junio de 2021, el 50% del encarecimiento de la factura de la luz provendría del incremento de los precios del gas natural, mientras otro 20% habría sido directamente causado por el incremento del precio de los derechos de emisión. El precio tanto del gas como de los derechos de emisión de CO2 dependen de los mercados internacionales. En el caso de los segundos, varias directivas europeas establecen su retirada paulatina para fomentar una subasta cada vez más reducida que incentive una aceleración de la transición energética. Esto significa que tener una mayor participación de la energía renovable en el mix energético nacional supondrá cada vez un menor precio de la energía a medio y largo plazo, mientras, por ejemplo, el carbón, al emitir mucho CO2 en la producción de electricidad, será cada vez menos rentable y, por tanto, desplazado del mercado. Este hecho implica a su vez que el gas natural cobre un mayor protagonismo, ya que los picos de demanda, al no poder ser cubiertos en su totalidad con fuentes de energía renovable, requerirán del gas natural para ser cubiertos.

Llegados a este punto muchos argüirán que, aunque sea cierto que el precio de la electricidad haya aumentado a lo largo de los últimos meses, el incremento del precio de la luz ha sido muy superior en proporción. El motivo de este fenómeno se halla en la estructura de costes de los diferentes modos de producir electricidad, muy dispares entre sí. Por un lado, encontramos las energías renovables y la nuclear, cuyos costes variables de producción son minúsculos, mientras tienen que afrontar elevados costes de entrada, asumiendo una importante inversión inicial que ha de ser cubierta con ingresos futuros. Una de las razones por las cuales los costes variables de producción en estos casos son casi nulos se debe a que estas energías no generan CO2 y, por lo tanto, no pagan derechos de emisión. Mientras tanto, los costes variables si se trasladan a los costes reportados -y, por lo tanto, a los precios- en los casos del gas y el carbón, ya que estos producen CO2. Además, suelen ser los que fijan el precio mayorista de la energía en España por el (lógico) funcionamiento del sistema marginalista.

Esto último ha generado números críticas recientes al sistema marginalista. Muchas de ellas carecen de suficiente fundamento o no proponen alternativas. No se ha mencionado lo suficiente que el sistema marginalista es aquel establecido por las directivas de la Unión Europea, debido principalmente a la falta de alternativas a raíz de la elevada proporción de fuentes de producción eléctrica con reducidos o inexistentes costes variables. En algunos casos, determinadas personalidades han puesto de ejemplo a Francia para mostrar la supuesta necesidad de existencia de una empresa pública de energía en España. Es cierto que, en Francia, EDF -una eléctrica pública-, ha logrado mantener los precios de la electricidad más bajos de Europa durante todos estos meses. Lo que a muchos se les olvida comentar es que EDF es propietaria de 56 reactores nucleares, cuya producción supuso cerca del 70% del total en Francia en el año 2019. Es decir, el factor diferencial no es la titularidad de la empresa energética, sino la fuente de la energía.

En este sentido, de cara al futuro, España debe plantearse cómo aumentar el suministro eléctrico a través de fuentes con mínimos costes variables -principalmente, mínima emisión de CO2- para así reducir el precio de la electricidad. Aunque una combinación de energía nuclear y renovables sería una solución quasi-óptima, esta no es una opción factible. La energía nuclear, si bien es cierto que no genera emisiones, si presenta ciertos problemas a la hora de gestionar sus residuos radiactivos. Además, el elevado tiempo que conlleva la construcción y puesta en marcha de una central nuclear no permite que esta sea una solución a corto o medio plazo para reducir el precio de la electricidad. Por lo tanto, gran parte de la solución se hallará probablemente en el progreso tecnológico que hará que las baterías de litio permitan una mayor viabilidad de la energía producida a partir de fuentes renovables. Resulta extremadamente complicado encontrar una solución a corto plazo, por lo menos desde un prisma realista. Mientras tanto, diferentes formaciones políticas siguen lanzando propuestas inviables y ridículas en lugar de proponer soluciones factibles a un asunto que es, en realidad, de trascendencia y solución supranacional.

*** Álvaro Martín, estudiante de Economía en Cambridge University.

Foto: Riccardo Annandale.

Publicado originalmente en la web del Instituto Juan de Mariana.

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16 COMENTARIOS

  1. ‘Contra la demagogia energetica’ es el titulo del articulo. No entiendo el desarrollo del mismo.

    El suministro energetico es un prerequisito para casi todo. Lo que no funciona con electricidad, lo hace con gasolina o con gas. El desarrollo de los paises depende de que dispongan de un suministro energetico abundante y ‘barato’.
    El bienestar y calidad de vida dependen de disponer de energia abundante y ‘barata’.

    Se supone que una de las primeras responsabilidades de nuestro gobierno es asegurar el suministro energetico abundante y ‘barato’. Pero esa responsabilidad ni la ejerce, ni la quiere.

    No puedo entender que se ponga precio politico a la energia para obligar al mercado a optar por soluciones ‘mas caras pero verdes’, cuando el resultado es que el suministro energetico para el ciudadano se encarece, para las fabricas y empresas se encarece. Produciendo un doble efecto: esas empresas pierden competitividad, a la vez que se pone en marcha la maquina de la inflacion.

    España debe generar menos del 1% del CO2 del mundo. Mientras que los que mas CO2 producen (Usa, China, India) se preocupan de que sus empresas no pierdan competitividad, aqui vemos con estupor como el gobierno adopta politicas que traen : pobreza, empeoran la competitividad y aumentan la inflaccion. Ni a posta conseguirian hacerlo tan mal.

    Sobre las baterias de litio. A como nos sale el KWh de un molino, pasado por la bateria de litio? Esto mas bien parece una propuesta de solucion para ricos, verdes y otros progres

    La ley de memoria historica me impide recordar que hubo un pasado en el que el gobierno sí se preocupaba por obtener un suministro de energia barato. Hacia presas ( hoy demonizadas por la izquierda comunista), buscaba petroleo en Burgos (aqui el gobierno comunista no explora la plataforma entre Canarias y el Sahara, por alguna razon secreta), no se hacen almacenes de gas para mantener un adecuado nivel estrategico.

    • Lo de las baterías de litio como solución. o posible solución al encarecimiento de la energía, es una muestra de la dialéctica oligarquía-élite versus pueblo. Vaya usted a explicarle al autónomo que ve como sus costes fijos se disparan, o la familia de clase media baja que ve como la factura de la luz le sitúa cada vez en un nivel más bajo de renta, que tranquilo, que las baterías de litio permitirán una mayor viabilidad de la energía producida a partir de fuentes renovables, y que no busque soluciones fáciles (eliminar el timo de las emisiones de CO2 y garantizar en la medida de lo posible una energía barata y que no dependa de terceros, por ejemplo la nuclear) para problemas complejos ¡no vayan a ser engañados por los populistas! Nos están tomando el pelo.
      PD. Leo en la prensa que Argelia deja de suministrar gas a España, no se con que alcance sinceramente, pero ojo, rechacemos la soberanía energética, siempre es mejor depender de proveedores extranjeros y de las baterías de litio.

  2. El liberalismo, el cual en palabras de Sieyes es el epítome del Tercer Estado es una forma de brutalidad. Antaño la brutalidad se limitaba a lo militar, cosa esta que hizo mucho por el “progreso” (expansión) de Occidente.

    Esa brutalidad de la masa, basada sobre todo tipo de brutas ideologías, para gentes embrutecidas con educación en masa. Pasada esa forma expansiva del liberalismo (“antes mercantilismo”), en Occidente, pero no en las zonas “David Ricardo” del liberalismo universal humanista; como China. Estamos en la tesitura de un sistema para brutos, el cual abandonado el tiro de caballo percherón o toro castrado; solo nos deja zafiedad, pensamiento débil y un auto-desprecio digno del diván más ilustre de los loqueros.

    Con esa tez, pálida de estupefacción, se percibe la diatriba de tenis entre liberales capitalistas y liberales comunistas. Pero todos, parecen obviar su naturaleza de gente bruta, gente de masa de Estado, mercenariado de bulto, de la cosa vulgarizante.

    Después de más de 200 años en los cuales el capitalismo ha marcado el camino. Es decir, el Estado con su centrifugación de externalidades* y liendres varias en beneficio de “la masa” (el supuesto interés público). Nadie parece percibir, a cada día que pasa el modo de vida “occidental” está más castrado, capado,estéril,…, Esto se debe a la naturaleza zafia y brutal del pensamiento-masa (la nada), el Tercer Estado “lo es todo”.

    ¿Como es? Después de llegar a la luna con impuestos en masa, después de matar cientos de miles de personas en unos segundos en masa ¿Cómo después de todo eso? El único camino sigue siendo la centralización de todo. Las únicas tecnologías ofertadas y viables son las que centralizan, es decir, capitalizan, dan poder al Estado y sus liendres (capitalistas).

    ¿Dónde quedan los cantos de sirena del reactor de fusión casero de Lockheed Martin (el capitalista del imperialismo USA)?

    La base y fundamento, claro y simple, radica en que el liberalismo como otras formas de totalitarismo desprecia el proceso de constitución material de los pueblos.
    Solo reconoce la masa,…, la masa nacional, la masa de votantes, los partidos de masas, la masa científica, la masa intelectual, la cultura-masa, …, ganadería de masas, agricultura de masas, educación de masas, comunicación de masas, producción en masa, deforestación en masa, finanzas de masa, ….
    La brutalidad lo impregna todo, desde lo político a lo moral pasado por el rincón más insospechado; tornando zafio y estulto hasta el comer. Especialmente pintoresco es el baile sinestésico de las altas cocinas, apoteosis del ridículo alimentario.
    Pasando como no, por lo “energético”, el cual torna ya en burricie supina. Manifiesto en el esperpento de las cuotas de CO2, cuando los grandes productores de este se mean en los beatos neo-mendicantes occidentales.

    La masa, la brutalidad de ser centralista y centralizado adorador del interés público, el orden público y la salud pública. La persona-imperio, la cual se erige como evangelizadora de personas-tribu e incluso del “zoon politikon”.

    La más significativa consecuencia de la brutalidad occidental, la leva forzosa, es el uso de esa masa en lo militar y/o policial, esa brutalidad, para el sometimiento de otros pueblos.
    Generalmente argumento de gran peso y mesura, cuando no el único, para las lúcidas mentes racionalistas, cultos feladores del Estado.
    A no otros pueblos a someter, la diana torna en los propios pueblos** cautivos. Eso que llaman “nación” (los contribuyentes de la Nación), son ahora los siervos (siervo eslavo = esclavo).

    *: Una anécdota. Resulta chocante un riachuelo de mala muerte cercano a mi población de residencia, proveía de anguilas y cangrejos a capazos regularmente a los que deseaban pescar.
    El caso es que don capitalismo (el Estado) construyó un embalse para la masa (el vulgo ciudadano), y nunca más se supo de las anguilas a capazos. El interés público, “el progreso” apuntan a que esos rendimientos liquidados no importan. Algo similar a lo sucedido con los recientes (2 siglos) de cercamientos y reparto (por robo generalmente) de lo común y el común con la neo-visión de la propiedad (dura) liberal; del burgo. Lo curioso de la brutalidad del capitalismo y la masa es que funciona en las dos direcciones. Ahora las explotaciones agrícolas e industrias llenan los ríos de mierdas de todos tipos,…, y van río abajo.
    Además para más enjundia de brutalidad, ausencia de finura y estética. La pesca de la anguila está penada,…,solo se pueden recoger las que revienta la turbina del embalse. Esos embalses que aliviaron agua de más recientemente por el precio de la luz.
    Ciertamente, la propia realidad parece una exégesis de la brutalidad, la zafiedad liberal.

    **. Palabra esta muy usada, en los inicios. Ahora sustituida por el onanismo ciudadano.

  3. Para no ser un experto, como él mismo afirma, nuestro estudiante en Cambridge se permite acusar de «idiocia, simplificación y desconocimiento», a la llamada «soberanía energética», aunque sorprendentemente a continuación esboza alguna solución que formaría parte de la «soberanía energética», como es aumentar el número de centrales nucleares que ha permitido a Francia mantener un precio de energía más barato que en España, si bien recula a continuación, ya que construir una central nuclear lleva mucho tiempo y además están los residuos ¡oh los residuos! Por ello propone como solución el «progreso tecnológico que hará que las baterías de litio permitan una mayor viabilidad de la energía producida a partir de fuentes renovables.»……pues vale, pues me alegro, en las baterías de litio «we trust». Pero ojo, no hay soluciones fáciles a problemas complejos, a ver si van a pensar que soy un nacional populista.
    Pues yo, que sí soy populista, propongo cargarnos directamente la historia esa de los derechos de emisión de CO2, eso sí que es una solución a corto plazo, y ponernos a construir centrales nucleares. Y lo de las baterías de litio para los molinillos, pues bueno, lo seguimos estudiando

      • España ha sido saqueada, y los saqueadores son tanto externos como internos. Nuestra élite política y económica que, con excepciones, ha estado a sueldo de potencias extranjeras al menos desde el final de la guerra de la Independencia, y parte destacable desde antes, colabora activamente con sus pagadores, que no tienen ningún interés en que España sea una nación de prestigio y una potencia económica. Antes de la muerte de Franco, España se había convertido en una potencia industrial camino de la consolidación, con un estado de bienestar con capacidad de expansión. España contaba con un programa nuclear que nos podía situar al nivel de Francia. El impulsor, el Almirante Carrero Blanco, que oh casualidad voló por los aíres al ladito de la embajada de USA. A continuación comenzaron las traiciones y las ventas, y así hasta ahora.
        Por eso reivindico el populismo para España. Solo un movimiento político anti élites de todos los partidos y negocios, que ponga por encima de todo el interés de España y del pueblo español, puede darle la vuelta a la situación.

        • La cosa está tan liada que Casado Rajoy prefiere pactar con el PSOE que con Vox. El caso es que, como Vd. dice, a España ya solo la salva una reacción nacional vigorosa. No sé si dicho giro va a venir de Vox, a saber, pero lo que tengo claro es que ni del PP y del PSOE podemos esperar nada, salvo que nos sigan robando, llevando el pais a la ruina y dejar años jóvenes sin futuro. Pero los dirigentes de estas dos mafias políticas, de estos dos partidos dinásticos, eso no les preocupa. Ya tienen su futuro resuelto y el de sus hijos en los consejos de administración de las eléctricas resilientes, ecológicas y chupiguays.

  4. Yo tampoco sé nada de energía, excepto lo que dijo Borges que sabía de sánscrito, «lo que todo el mundo».

    Las casas en las que suelo vivir habitualmente no necesitan ni calefacción en invierno ni aire acondicionado en verano. Una de ellas, la de clima extremo, tampoco tanto, está ubicada en una región con temperaturas que oscilan de media entre los cuatro y dieciséis grados en invierno y entre los treinta y cuarenta y cuatro en verano.

    La temperatura de la casa en invierno no desciende nunca de los dieciocho grados ni asciende por encima de los veinticinco en verano,

    La historia de esta casa tiene que ver con mi abuelo fallecido a una avanzada edad a principio de este siglo.
    Había sufrido en su juventud una enfermedad respiratoria que le tuvo un par de años en un sanatorio y un posterior accidente de automóvil que le volvió a machacar los pulmones. Aunque yo siempre conocí a mi abuelo absolutamente sano y desarrollando una vida muy activa, su manía y contundencia con el ambiente que nos hacía reír a todos los nietos era más severa que la de Greta-Loka.

    Sus sensibles pulmones detectaban cualquier sustancia tóxica o perjudicial en el ambiente con más precisión que el más avanzado sensor.

    La calefacción y el aire acondicionado estaban prohibidos en su casa, también otras muchas cosas, cómo utilizar pinturas tóxicas o productos de limpieza de olores intensos.

    Yo de niño había vivido en una casa construida en el siglo XIII que nunca necesitó de refrigeración o calefacción para disfrutar de una temperatura agradable. Con este dato y las manías de mi abuelo me dediqué a investigar factores que nada tienen que ver con aquellos que consideran los expertos en la materia y diseñé y construí una casa que no precisara de ningún tipo de energía para tener una temperatura agradable.

    Determinar la ubicación y la orientación tras observar los vientos dominantes fue lo más complejo, luego fue tan sencillo como hacer el plano con la forma que los vientos y el sol de invierno y verano me exigían.

    La casa fue construida con materiales comunes y habituales en cualquier construcción, y exceptuando un doble tabique perimetral sin ningún tipo de aislante en su interior. No dispone de ningún otro tipo de aislamiento, ni tan siquiera las ventanas disponen de ello. La casa no pasaría una inspección energética al uso jamás, y sin embargo en los pocos días de frío más extremo, por debajo de los ceros grados basta un ridículo calefactor en un punto estratégico de la casa para elevar la temperatura a veinte grados.

    Estudié tan a fondo las corrientes de aire que no entran ni las moscas o mosquitos con las ventanas abiertas y la luces encendidas.

    Lo único extraño de la casa es que su planta tiene una forma similar a la de las llaves antiguas. Su orientación es NO-SE.
    En invierno una parte de la casa hace efecto invernadero y en verano jamás entra el sol que sin embargo genera corrientes de aire que refrescan toda la casa a veces en exceso.

    Lo digo por si a alguien le interesa, pero hay que fijarse en cosas que no se venden ni se pueden comprar en ningún lugar.

    Si alguno está interesado en comprobar lo que digo no tiene más que hacer una maqueta o hacer la prueba con unos paneles provisionales y experimentar hasta encontrar la casa perfecta conforme a su latitud y particularidades del entorno.

    Construir una casa de unos ciento veinte metros con estas características supondría por su sencillez un coste inferior a lo habitual, situándose entre cincuenta y sesenta mil euros.

    Si cuento esto es porque estoy tan cansado de las modas energéticas como de las modas estéticas, y por si algún arquitecto inteligente quiere tomar nota, aunque debe saber que no pasará la inspección energética, de momento, quizás en un futuro, quién sabe.

  5. Preocuparse por lo problemas enérgicos es como preocuparse dentro de veinte años por el aumento de sicópatas entre aquellos que de niños recibieron clases de «variopinto sexual».

    España tenía un plan energético a principios de los años setenta del siglo pasado en marcha que el PSOE se encargó de abortar.

    Al poco de llegar el PSOE al gobierno yo escuché decir a la mujer de un oligarca energético, «quien no iba decir que con los socialistas ganaríamos más dinero con Franco»
    El PSOE vio la energía como una fuente de financiación a corto plazo, cuanta más cara fuera la electricidad más ingresos, y a partir de ahí el negocio fue a medias entre empresas energéticas y políticos. Ese fue el plan que se renovaba en función de los intereses del momento, exactamente igual que sucede ahora, y que parece seguiría sucediendo aún más agravado por por la irrupción de nuevos agentes interesados.

    La política en España se caracteriza por intereses a corto plazo fundamentados la mayoría de las veces en la corrupción y por tanto en la debilidad institucional, durante cuarenta años se ha apartado de la administración a personas serias y responsables conocedores en profundidad de aquello que tenían entre manos, para dejar paso a sumisos ignorantes que hacían política de pasillo.

    Que España tenga problemas energéticos, un paro sistémico o una gran mayoría de jóvenes sin oficio ni beneficio y sin expectativa alguna de futuro, solo se explica por una clase política profundamente ignorante carente de principios éticos de ningún tipo, y que está más preocupada del lucro personal y mantener el estatus que de gobernar por la prosperidad de españoles.

    España está quebrada en todos los aspectos, el olan a futuro que se vislumbra casi con destellos cargadores para el que tiene los ojos abiertos es aterrador,:
    Expolio, expolio y expolio de las clases medias por cualquier vía, sea está energética o de cualquier otro tipo. Desde hace muchos años toda la legislación está encaminada al expolio y empobrecimiento, por tanto todo aquello que sirva para socializar hacia el estado y grandes corporaciones multinacionales la riqueza hasta ahora en manos de la población no se modificará.

    Solucionar todos los problemas que España tiene en estos momentos sería bastante sencillo para una nación como la nuestra, sin embargo observaremos que todas las medidas que se tomen irán en sentido contrario, se trate de educación, energía, libertad, emprendimiento, propiedad, ahorro o prosperidad todo estará encaminado al empobrecimiento de los españoles.

    Dentro de unos años no ofrecerán la solución que sin duda se resumirá en, «no tendrás nada y serás feliz» y además estarás vacunado y tendrás un salvoconducto con muchos puntos y un sensor biológico que administrará tu dinero y libertad desde el estado.

    Cuando éste es el objetivo, ¿Qué puede salir mal? ¿El precio de la energía?

  6. Derechos de emisión de «codos». Este es un invento a medias capitalista y a medias comunista. El resultado es que la gente ahora tiene que padecer lo peor de ambos mundos, la pobreza inducida por ley. Y junto a la pobreza, la estupidez sobre lo supuestamente nocivo que es el «codos».

  7. Vaya. Cómo está Disidentia en los últimos tiempos. Diez días en el extranjero, en dictadura Covid, y cuando vuelvo me encuentro con que la calidad de los artículos y la carga crítica de antaño se está perdiendo a gran velocidad. Me encuentro una batería de artículos que insisten en las fantasías tecnológicas, lo de hoy de las baterías ya es ciencia ficción, y en la corrección política del CO2 y el liberalismo acrítico y pueril. Me temo que Disidentia, como la civilización occidental, ha entrado en declive. Como sigan así, me retiro. Para leer las cosas que leo últimamente, tengo El País, El Mundo y ABC. Y retiraré el mecenazgo. En fin, creo que para eso ya tienen a Soros. Saludos.

  8. Yo es leer CO2 y dejar de leer.

    Lo siento, no me creo la milonga del CO2, de la misma manera que no se la creen los chinos, los indues, los marroquies (aq uienes compramos electricidad producida en sus centrales térmicas de carbón mientras cerramos las nuestras), etc

    El volcancito ese de la Palma ha echado en estos días mas gases de supuesto efecto invernadero a la atmosféra que que todo lo que la industria española, coches, hogares… mas las vacas y sus poluciones intestinales… en los últimos 10 años. Por lo menos.

    Y por cierto, cuando se nos cuente porque se dejó de investigar nuevos tipos de centrales nucleares (sales de Torio), con resudios mucho menos contaminantes ue las actuales, igual alguno se empiezan a caer del guindo ese, que debe de parecerse a un secuoya.

    Un aludo