Audio-texto

VOX ha sido, es y ojalá siga siendo la formulación más atractiva y valiente de una rebeldía que venía germinándose tiempo atrás. En gran media, ha sido y es la respuesta y la protesta contra lo más caduco y cínico del conservadurismo español contemporáneo, una derecha permanentemente disfrazada de “centrismo”, e incapaz no ya de defender intereses, sentimientos y tradiciones plenamente legítimos, sino de definir y plantear un proyecto político que diera respuesta a la crisis social, política, intelectual y moral que padece la sociedad española desde hace varios años.

El nuevo sistema político español tuvo una serie de pecados originales –Estado de las autonomías, partitocracia, hegemonía cultural de las izquierdas, eurofundamentalismo, etc-, a lo que habría que añadir la devaluación de una serie de valores políticos y sociales dignos de ser defendidos, como el patriotismo español y la unidad nacional, pero que quedaron asociados a la parafernalia del régimen anterior. Ni Alianza Popular, ni UCD, ni luego el PP, no digamos Ciudadanos, han logrado no ya someter a una crítica global esta anómala situación, sino elaborar auténticos proyectos regeneradores.

Como denuncié hace ya algunos años en una entrevista, el PP ha sido el obstáculo, el dique fundamental a la hora de consolidar en España un auténtico partido de derechas, cuando ya se veía venir la actual crisis. En ese sentido, el “centrismo” no ha sido otra cosa que la máscara cínica del conjunto del conservadurismo español hegemónico. A lo largo de la tortuosa hegemonía del PP, se afirmaban de cara a unas masas, a las que en el fondo se despreciaba, los valores nacionales, patrióticos, incluso religiosos; mientras que en la vida real se vivía y se actuaba como genuinos “progres”. Se defendía la familia natural; pero se pactaban y consolidaban las leyes de matrimonio gay o las del colectivo LGTBI. Se defendía, retóricamente, la unidad nacional y, en la práctica, se afianzaba el disfuncional Estado de las autonomías y se pactaba plácidamente con los nacionalistas. En su fuero interno, se pensaba y se sigue pensando –pese a ciertos cambios meramente cosméticos- que todo en la vida social había sido desmitificado y que, en rigor, tan sólo quedaba la economía o el pacto permanente con el enemigo; pero en el exterior se seguía manteniendo la fachada patriótica, que, sin ilusiones reales, servía para que todo siguiese igual.

Hace poco un dirigente del PP, Esteban González Pons, se quitó de una vez la máscara y dijo lo que en realidad pensaba desde el principio: que el nacionalismo español era tan peligroso como el vasco, el catalán o el gallego, y que era preciso subsumir la realidad española en el conjunto europeo

Hace poco un dirigente del PP, Esteban González Pons, se quitó de una vez la máscara y dijo lo que en realidad pensaba desde el principio: que el nacionalismo español era tan peligroso como el vasco, el catalán o el gallego, y que era preciso subsumir la realidad española en el conjunto europeo. Por fin, el PP mostró su auténtica faz. De esa justa indignación surgió VOX.

VOX ha sido y es la apuesta más rotunda por la unidad nacional y por los valores genuinamente conservadores. En realidad, es, hoy por hoy, el único partido político español genuinamente regenerador. Ciudadanos y Podemos no han supuesto, en el fondo, alternativa alguna; son la radicalización de todas las patologías inherentes al régimen de 1978. Sólo VOX se ha atrevido a desafiar los consensos básicos. Por ello, resulta absolutamente necesaria su presencia activa e influyente en el campo político español.

El partido verde ha sabido plantear y definir muchos de los factores de la actual crisis nacional; pero su programa me parece excesivamente general y, en algunos casos, poco coherente. Su defensa de la unidad nacional es nítida e inequívoca, lo cual es muy positivo; pero no ha desarrollado todavía un modelo alternativo al Estado de las autonomías; y es que, por desgracia, cuarenta años de hegemonía nacionalista en el País Vasco y Cataluña y sus consecuencias en el resto de España no pasan en balde. Brillan igualmente por su ausencia alternativas al modelo partitocrático. Ni por un momento sus dirigentes parecen haberse planteado otros modelos, como el presidencialismo, la representación de intereses o la democracia participativa, que puedan ser complementarios con el sistema pluripartidista.

Sin embargo, el principal error en el que los dirigentes de VOX han incurrido, como señalo en mi libro VOX entre el liberalismo conservador y la derecha identitaria, es el de su modelo económico. A ese respecto, la construcción ideológica del liberalismo conservador católico elaborada por Francisco José Contreras –buen historiador de las ideas, por otra parte- resulta, desde el punto de vista histórico, insostenible; y, desde el estrictamente político, un grave error. Esa síntesis ideológica me recuerda en más de un aspecto al “sentido reverencial del dinero” propugnado en los años veinte del pasado siglo por Ramiro de Maeztu, sin éxito. Y es que una alternativa semejante, síntesis de liberalismo económico y conservadurismo moral, sólo puede ser funcional en sociedades como Estados Unidos, pero no en Europa, y mucho menos en España.

El neoliberalismo económico supone, a medio plazo, la destrucción de los ya de por sí frágiles vínculos sociales todavía presentes en nuestra sociedad. Y es que, en rigor, conservadurismo moral y neoliberalismo económico, resultan incompatibles. Como ha puesto de relieve Alain de Benoist o el gran liberal que fue Raymond Aron, Friedrich Hayek, pese a sus lúcidas críticas al constructivismo social, no puede ser considerado un pensador de derechas, ni tan siquiera un conservador; es un liberal ultra, cuyos planteamientos económicos traen consigo la destrucción de las tradiciones sociales, el economicismo, el materialismo, el individualismo, la sociedad de mercado y la globalización. Es decir, todo lo que los dirigentes y seguidores de VOX detestan.

Un ejemplo claro de esta incompatibilidad fue la Gran Bretaña de Margaret Thatcher. No sin razón, el lúcido filósofo conservador John Gray ha podido denunciar “la eutanasia del conservadurismo” a manos de la Dama de Hierro”. Significativamente, la activista neoliberal Gloria Álvarez comparte, de hecho, esta interpretación, enfatizando el carácter liberal del proyecto político thatcheriano y sometiendo a una acerada crítica los fundamentos morales y políticos del conservadurismo. Y es que, basado en el individualismo y el economicismo, el neoliberalismo no es más que la aplicación de las leyes de mercado al conjunto de las facetas de la vida humana y, por lo tanto, al conjunto de las relaciones sociales. Por ello, el neoliberal no tiene nada que decir en contra del matrimonio gay, las denominadas familias alternativas, el suicidio, la eutanasia, el comercio de drogas, los vientres de alquiler etc. Como he adelantado, existen otros modelos de liberalismo que, como el defendido por Raymond Aron y otros, defienden el Estado benefactor como dique a la emergencia de la lucha de clases.

Esta contradictoria dependencia del pensamiento neoliberal ha impedido a VOX, al menos por el momento, la asunción de algunos planteamientos filosófico-políticos del comunitarismo, los representados por Michael Sandel, Charles Taylor o Alasdair MacIntyre, contrarios al individualismo a ultranza y a la secularización radical. Igualmente, ha obstaculizado la influencia de alternativas como las que John Gray ha denominado “conservadurismo verde”; y es que, como señala el filósofo conservador, existen grandes afinidades entre el pensamiento de la derecha y la ecología, “la noción burkeana del contrato social (entendido no como pacto entre individuos anónimos y efímeros, sino entre generaciones de los vivos, los muertos y los que están por nacer) y el escepticismo tory acerca del progreso (desde una postura consciente de las ironías y las falsas ilusiones de éste), la resistencia conservadora a las novedades no probadas y a los experimentos sociales a gran escala y, quizá por encima de todo, el principio conservador tradicional según el cual el florecimiento individual sólo puede producirse en el contexto de unos “modos de vida comunes”.

En el mismo sentido, como ya hemos adelantado, VOX carece, hoy por hoy, de un programa económico-social protector que pueda seducir a las clases populares y medias acosadas por la emigración ilegal, la crisis económica y el proceso de globalización.

Sin embargo, creo que hay motivos para la esperanza. En su campaña electoral, Santiago Abascal se encontraba mucho más cerca del discurso nacional identitario y socialmente integrador que del neoliberalismo económico radical. De ahí, creo yo, el éxito electoral de VOX en las elecciones de noviembre. Eses es su horizonte.

Foto: Vox España


Por favor, lee esto

Disidentia es un medio totalmente orientado al público, un espacio de libertad de opinión, análisis y debate donde los dogmas no existen, tampoco las imposiciones políticamente correctas. Garantizar esta libertad de pensamiento depende de ti, querido lector. Sólo tú, mediante el pequeño mecenazgo, puedes salvaguardar esa libertad para que en el panorama informativo existan medios nuevos, distintos, disidentes, como Disidentia, que abran el debate y promuevan una agenda de verdadero interés público. 

Apoya a Disidentia, haz clic aquí

Artículo anteriorLa involución colectivista
Artículo siguienteLa sociedad digital y nuestro futuro
Pedro Carlos González Cuevas
Soy profesor titular de Historia de las Ideas Políticas y de Historia del Pensamiento Español en la UNED. He sido becario en el CSIC y en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Autor de obras sobre la historia de la derecha y el conservadurismo en España. He abordado el estudio de Acción Española, así como de figuras como las de Ramiro de Maeztu —del que he escrito una biografía—, Charles Maurras, Carl Schmitt, Maurice Barrès, José Ortega y Gasset o Gonzalo Fernández de la Mora.

17 COMENTARIOS

  1. En el ministerio de interior hay registrados 5212 partidos políticos.
    Por estos lares escribe uno de los fundadores de Vox. También podría escribir uno de los fundadores de Podemos; que aunque aparentemente son “polos opuestos”, tienen básicamente la misma concepción del Estado (disciplina militar,ley) como ente rector sobre el pueblo (disciplina “civil”,costumbre).

    Y va ser,…, por casualidad,…, ahora entre los 5212 emerge VOX cuando antes sucedió exactamente lo mismo con PODEMOS entre los 5000,…, también por casualidad.

    Las similitudes se ven incluso en su palco VIP (5 o 10 personas más importantes), repleto de parejas en ambos; casados, en concubinato, o con la ex.

    Recuerda el votante, un rebaño de ovejas cuando ve el pastor o perro, corre de izquierda a derecha escapando; pero nunca escapa del redil. Aunque tienen libertad de movimientos rara vez escapan, salvo vean que en el prado del vecino la hierba está más verde.
    Cuando la hierba es más importante que la libertad pasan esas cosas.

  2. “El neoliberalismo económico supone, a medio plazo, la destrucción de los ya de por sí frágiles vínculos sociales todavía presentes en nuestra sociedad. Y es que, en rigor, conservadurismo moral y neoliberalismo económico, resultan incompatibles”.

    Pues celebro que lo subraye, Pedro Carlos. Lo que me resulta extraño es que, admitiendo lo incompatible que resulta el conservadurismo moral con el neoliberalismo económico, señale a VOX como “el único partido político español genuinamente regenerador”, cuando precisamente, esa incompatibilidad y contradicción que están en la base de su programa político constituyen por sí mismas la radicalización de todas la patologías inherentes al regimen del 78 que pretenden dinamitar.

    El programa económico de VOX es una entelequia que no se sostiene y que usted mismo cuestiona. La bajada de impuestos que proponen equivale también a una bajada de la recaudación en las arcas del estado que además de aumentar el déficit, de por sí estratóferico, pondría en serio peligro el estado del bienestar y la bajada de cotización a la Seguridad con lo que ello comporta.
    Pero claro, ellos dirán que para corregir ese desequilibrio y compensar esa bajada de impuestos la solución es “transformar el Estado autonómico en un Estado de derecho unitario” para así reducir el gasto público, imagino.
    ¿Quieren decir que el hecho de centralizar la economía garantiza reducir el gasto y el ahorro de las arcas públicas? ¿Es Francia un buen ejemplo de ello? ¿qué piensan hacer con los miles de funcionarios públicos que se quedarían en la calle? ¿recolocarlos en la administración central o sumarlos a las filas del INEM, aumentando el gasto por desempleo? porque los economistas coinciden en afirmar que el mayor gasto estructural del Estado se corresponde con la sanidad, la educación y las pensiones y que la reducción del gasto autonómico o perférico puede aliviar un poco la carga pero no compensa ni financia esas grandes partidas presupuestarias.

    Lo que sorprende es que reivindiquen la “transversalidad” de sus propuestas y pidan el voto a las clases medias y bajas, cuando en materia de pensiones proponen “un sistema mixto de capitalización y reparto” en el que se abstienen de referir cuál sería la contribución económica de los ciudadanos para complementar esa pensión pública.
    Es decir, que en el fondo saben lo que se hacen y son conscientes de que una bajada de la recaudación significa menos Estado del bienestar (pensiones, educación y sanidad) significa dejar en la cuneta a millones de españoles que quedarán a merced de los vaivenes del mercado. Ese mercado que, según los optimistas neoliberales se regula solo y no requiere de controles.

    En lugar de reforzar esos tres pilares del estado del bienestar y reconocer el efecto positivo que la inmigración ha tenido en nuestra economía para aumentar la recaudación en la Seguridad Social, lo que pretenden es desmantelarlo y de paso promover un falso proteccionismo de las empresas españolas y de los españoles, al margen del mercado común, de la unión europea y de la propia constitución.

    Porque nuestra constitución, a pesar de sus defectos, no discrimina a los ciudadanos en función de su cultura, nacionalidad u origen, que es la base de esa “protección” que ofrecen a los compatriotas, similar a la que los secesionistas promueven en Cataluña.
    En VOX, no dicen claramente que quieren salirse de Europa pero con sus propuestas imposibles nos empujan a salir de ella.

    No hablemos ya de ese conservadurismo ideológico que exhiben para contrarrestar, desde las antípodas, el ideario políticamente correcto de los progres.
    Lo dicho, muy liberales para las cosas del comer pero en en terreno de las costumbres y la moral, más controladores, censores, dogmáticos y represores que los progresistas de izquierda. Por sus incursiones e improvisaciones en materia moral, se diría que la única libertad en la que creen es en la del mercado. Que Dios nos pillé confesados!

    • Me parece muy interesante su respuesta. En mi caso, lo veo desde otro punto de vista. Vaya por delante que no soy militante de VOX (aunque pudiera parecerlo), les he votado en las últimas elecciones porque consideré que presentaban el programa que mejor se alineaba con mis intereses.
      Usted dice:”El programa económico de VOX es una entelequia que no se sostiene y que usted mismo cuestiona. La bajada de impuestos que proponen equivale también a una bajada de la recaudación en las arcas del estado que además de aumentar el déficit, de por sí estratóferico, pondría en serio peligro el estado del bienestar y la bajada de cotización a la Seguridad con lo que ello comporta.”
      Mi comentario: Usted se ha parado a pensar en el nivel actual de impuestos? Desconozco su caso, pero el mío es muy simple. Soy pensionista, la liquidación del IRPF supone un 30% de los ingresos. De lo que queda (un 70%) cuando voy a comprar algo tengo que pagar el 21%. Y además tengo que pagar IBI, impuestos de circulación, ecotasa, más las tasas de agua, luz, teléfono, gas. Esto nos lleva a que más del 60% de mi ingreso bruto se van al estado. Además, no me puedo morir porque mi mujer tendría que vender el piso para pagar el impuesto de sucesiones.
      Por otra parte, PSOE+Podemos vienen prometiendo subir los impuestos. Lo que implica que en lugar del 40% actual que me dejan, se llevaran bastante más.
      Esto tiene varias implicaciones.
      Por un lado, están construyendo una economía totalmente controlada desde el estado, por los líderes de los partidos políticos que se hacen con el poder-gobierno. Con más del 60% de la economía controlada por el gobierno, mejor dicho descontrolada entre gobierno central y autonomias, estamos en algo próximo al estado comunista totalitario. La iniciativa privada está totalmente inhibida. Aquí solo prospera lo que crece a la sombra (lease voluntad) del gobierno, es decir solo prosperan los políticos y sus amigos. Las ‘dachas’ se reservan para los cuadros de los partidos y sus allegados. El resto a trabajar, pagar y callar.
      Por otro, el desarrollo incontrolado (podriamos decir cancerígeno) de las autonomias ha producido que unas están supra-financiadas y otras (como la mía) infrafinanciadas. Si tiene oportunidad, visite Bilbao. Podrá ver y utilizar aceras automáticas en las calles, resultado de una financiación autonómica que por cabeza triplica a la de mi comunidad. Comunidad en la que no encontrará aceras mecánicas en las calles, si no colas inmensas en Sanidad.
      Por un tercer lado, el desbalance entre los servicios que prestan las comunidades es gigantesco. He tenido que esperar casi un año en la lista de espera para una ecografía de corazón. Mi vecino se cayó en el baño hace dos semanas y se rompió la cadera, en el hospital le dijeron que aunque debía ser operado inmediatamente, no habían quirófanos libres hasta dentro de 10 días. Esto me indigna, me revuelve las tripas, me subleva. Esto no es. Si mi vecino hubiera venido en patera habría sido operado inmediatamente, para que no acusen al hospital de xenófobo. Es todo entre indignante e insoportable y además se oculta y la gente no lo llega a saber.

      Usted dice: “Pero claro, ellos dirán que para corregir ese desequilibrio y compensar esa bajada de impuestos la solución es “transformar el Estado autonómico en un Estado de derecho unitario” para así reducir el gasto público, imagino.”
      Mi comentario: Es usted consciente que la constitución es papel mojado y que han hecho un estado autonomico totalmente fuera de la constitución. Poco a poco, ley tras ley, sentencia del Tribunal constitucional tras sentencia. El tribunal Constitucional debería garantizar la pura aplicación de la Constitución y eso no pasa. Este tribunal profundamente politizado no ha tenido una visión de lo que debería ser un sistema autonómico compatible con la Constitución. Así nos encontramos que donde la constitución dice que la acción exterior es competencia exclusiva del estado, va y resulta que las comunidades tienen embajadas –lógicamente contrarias a lo establecido constitucionalemente-. Si revisa la lista de competencias reservadas al estado podrá ver como la mayoría están ‘debilitadas’ en mayor o menor medida por cesiones de competencias ‘ad hoc’ a las autonomias. La primera medida sería poner en orden las competencias exclusivas del estado, devolviendole las que nunca debieron salir de él.

      Usted dice: “¿Quieren decir que el hecho de centralizar la economía garantiza reducir el gasto y el ahorro de las arcas públicas? ¿Es Francia un buen ejemplo de ello? ¿qué piensan hacer con los miles de funcionarios públicos que se quedarían en la calle? ¿recolocarlos en la administración central o sumarlos a las filas del INEM, aumentando el gasto por desempleo? “

      Mi comentario: Efectivamente centralizado o autónomico podrían funcionar bien o mal. Sin embargo, depués de 40 años de sistema autonómico ya sabemos de que va la cosa: desigualdad, impuestos, corrupción e injusticia. Sí, podrían haber haberse desarrollado bien. Pero no es el caso. Las autonomías se han convertido en un cáncer que amenaza a la misma existencia de España. En Vascongadas, los partidos nacionalistas gana las votaciones. Han vendido que si votas nacionalista sacarás mucha mas tajada del estado. Y así ocurre, su financiación por cabeza es tres veces superior a la mia. En Cataluña se han dado cuenta de la jugada, y también venden que votando nacionalista terminarán sacando más tajada. El caso es tan sangrante, que en Baleares, Canarias, Valencia se sigue el mismo comportamiento. En Valencia, Compromís se presenta como partido nacionalista-pro catalan necesario en esa España futura donde cada autonomía intentará llevarse la tajada más grande. Y esto no es. Debemos abandonar esta lógica perversa, terminar con las autonomías y tratar de hacer de España un espacio de libertad, igualdad y justicia, donde los españoles, con su iniciativa, puedan prosperar, crear una familia y morir en paz sin miedo al impuesto de sucesiones.
      Me gustaría seguir contrastando su comentario, pero basta por hoy. El mío ha salido demasiado largo, disculpas.

      • Amigo Kj26, le agradezco que comparta su experiencia personal y su punto de vista sobre el tema. No hay duda de que, nuestra situación particular influye en nuestras preferencias políticas y toma de decisiones.
        En mi comentario trataba de cuestionar esa bajada de impuestos masiva que propone VOX en su programa económico, porque aunque a priori pueda ser bien recibida para aligerar la carga fiscal que soportamos, no me parece realista ni ajustada a la situación frágil de nuestra economía.

        Aunque suene bien la música, no creo que se hayan expuesto con claridad por parte de VOX los costes que supondría para nuestra sistema público de pensiones, de sanidad y de educación, que como explicaba constituyen el grueso del gasto estructural. Aunque suene bien la música, no está tan claro que sean las pymes y las rentas bajas y medias las que se beneficien realmente de esa bajada de impuestos.
        Y si el coste real va a ser ser una reducción importante de los servicios públicos que ahora disfrutamos, (aunque sea con inconvenientes, mermas, listas de espera y retrasos en la calidad de esa asistencia) pues figúrese el negocio que nos proponen, con la excusa de ahorrar costes, cuando apuestan por la privatización masiva y la eliminación de controles de esos monopolios y oligopolios para que nos sigan sangrando a placer, tal como están haciendo desde que se “liberalizó” el mercado energético. Una estafa que prometía ser la panacea y que solo ha conseguido perjudicar más a los sufridos consumidores con las tarifas más altas de la Unión Europea.
        Curioso que en esta cuestión VOX proponga eliminar los impuestos estatales que encarecen la factura pero no se pronuncie sobre los controles o límites necesarios a esas empresas energéticas para que la liberalización del mercado energético y sea una realidad y no una ficción.

        El “ahorro” de esa increible bajada de impuestos que nos ponen en el bolsillo por un lado, nos lo quitan masivamente por otro cuando ya no es que tengamos que esperar turno en la lista de espera para operarnos, es que tendremos que pagarnos esa operación en la privada porque el sistema público está colpsado, en bancarrota y ya no lo permita. O lo mismo con el cobro de la pensión, cuando quede convertida y reducida a una limosna del estado, después de haber cotizado toda la vida. ¿De verdad cree que ese “superhábit” en el bolsillo compensa que le priven de servicios públicos tan básicos para nuestra calidad de vida?
        No es un secreto que el programa económico de VOX está inspirado en el modelo estadounidense, con todas sus aparentes ventajas y sus muchos inconvenientes que como bien apuntaba el articulista no encajan en nuestra sociedad con nuestros valores ni refuerzan nuestro vínculos sociales, ya de por sí frágiles. Y en este sentido, les pondrán la etiqueta de “franquistas”, pero está claro que al margen de la unidad nacional, la moral y las costumbre, el modelo que propugnan en lo económico está en las antípodas del modelo que implantó el caudillo.

        Decirle también que no somos un país autónomo, autosuficiente e independiente ni podemos serlo de la noche a la mañana, tal como parece sugerir la formación de Abascal.
        Y no importa lo injusto que sea o lo mal que se hayan hecho las cosas por nuestros dirigentes bipartidistas, la hipoteca y la deuda contraida con Europa limita nuestras posibilidades de ser naciones soberanas. Para bien y para mal no podemos ignorar los derechos y las obligaciones contraidos con Europa.
        Curiosamente, los movimientos que pretenden desestabilizar las democracias Europeas vienen de Rusia y de EE.UU. Y curiosamente, se da una marcada influencia de esas potencias en partidos nacionalistas y populistas de izquierda y derecha que tienen en común proponer soluciones fáciles, inviables y con un gran coste económico y social.

        Saludos,

  3. Lo que queda claro es que Vox está obligando a repensar muchas cosas.
    El podemita Iglesias, que es carroñero pero no tonto, se ha dado cuenta de que su “clase obrera” está viendo en Vox la garantía para preservar el estado del bienestar.
    Era cuestión de tiempo que la izquierda empezara a copiar a Vox. Hoy Podemos se ha adelantado al PSOE: “Iglesias abraza la Constitución y pide más Estado de bienestar para combatir a Vox”
    Garantizar el estado de bienestar pasa por asumir el programa de Vox, especialmente el desmantelamiento de las autonomías. No tardará mucho Podemos en decir cosas parecidas.

    • Podemos se cortará un brazo y después el otro antes que acabar con las Taifas.

      El principla problema de Podemos es que sólo existe cómo franquicia, cada franquicia a su manera, porque existen las Taifas. Es el mismo problema que tiene el PSOE con el PSC pero en todas las Taifas. Sólo les une el odio a España, ni siquiera la ideología porque en cada sitio manda un marxismo a su escala pequeñoburguesa.

      O sea que si se eliminasen las Taifas, o se las aligerara de competencias, Podemos se quedaría sin munición.

      La alternativa fue UPyD. Pero eso ya pasó y no volverá.

      La gran ventaja de VOX es que no dependen de los medios, Podemos, Cs, PPSOE,.. si dependen. Podemos ha bajado porque en el poder está el PSOE y ya no salen de la misma manera que antes en la 6ecta y demás. A Cs se lo han cargado desde los medios (aunque los propios de Cs han hecho todo lo posible para ser un blanco fácil) .. con VOX esa posibilidad es mucho mas complicada. A mas les critiquen mas votos y ya existe la posibilidad de ignorarlos, que fue la consigna de Rajoy cuando aparecieron.

      En cuanto cale el mensaje de VOX del gasto asociado a los chiringuitos dependientes de las Taifas, en feminazismo, memoria histórica, cosa climática, “migrantes”… y está calando .. muchos lo llevarán claro.

      un cordial saludo

      • Podemos es Iglesias y éste como comunista rancio no dejaría, en caso de llegar a mandar en España, que por la vía de las autonomías hubiera grietas en su poder totalitario. Claro que odia a España pero quiere los beneficios de un narconegocio bien controlado de forma centralizada. Su interés en los separatismos está en debilitar al estado. ¿Iba renunciar ETA a controlar Andalucía, por ejemplo? Ya controla Navarra y Cataluña y pronto Galicia.

  4. Que usted milite en el Partido Libertario me parece muy interesante, pero inoperante, porque no no es un alternativa; tan sólo refleja, en mi opinión, un especie de amateurismo político, que no conduce a nada. Tal alternativa resultaría “normal” en Estados Unidos, pero ni tan siquiera allí sería una alternativa política, más bien antipolítica, razonable. Aquí sería, de llavarse a cabo, su programa, la catapulta para la aparición de todos los extremismos imaginables. El libertarismo no pasa de ser, valga la redundancia, una “pose” para gente ociosa y/o excéntrica. El Estado es y seguriá siendo necesario para el buen funcionamiento de la sociedad. Lo demás: barbarie.

  5. Buenos días Don Pedro

    Me ha gustado la columna, porque profundiza en la diferencia entre el liberalismo y el neoliberalismo. Que se parecen cómo un huevo a una castaña.

    Lo complicado de VOX es entender cómo hay que reforzar la Nación fortaleciendo al Estado, sin dejar que éste devore al la Nación.

    Eso sólo se puede conseguir, aunque suene paradójico, reduciendo impuestos para obligar al estado a ser mas eficiente. Y dejar que sean los ciudadanos con sus excedentes quienes decidan si quieren invertir su tiempo y dinero en aprender a bailar sardanas/arreskus, o catalán/euskera.. de motu propio y sin que te obligue la Administración (el Estadito) de una Taifa.

    Lo que nos cuesta entender, porque nos negamos a ver la realidad, es que si muchos ciudadanos tuvieran mas liquidez, porque se pagaran menos impuestos; muy posiblemente no lo invertirían en aprender inglés, informática o montar pequeños negocios. Mas bien se irían a Cancún, ampliarían el pisito o se comparían otro, cambiarían de coche (a uno importado)… es decir. que ese capital se iría de aquí aprisa y corrriendo. Porque sómos cómo somos.

    Ya hace tiempo Chesterton escribió

    http://pcs-pcs.blogspot.com/2012/06/tres-enemigos-de-la-familia.html

    Un cordial saludo

  6. Como toda opinión es respetable. Pero desde mi humilde punto de vista, este artículo me parece totalmente sesgado y propagandístico. Cuándo entro a Disidentia, espero econtrarme con artículos rigurosos, no con panfletos.
    Por otra parte, el artículo incurre en un error: Gloria Álvarez no es neoliberal, es libertaria (el neoliberalismo no tiene nada que ver con el liberal-libertarismo). De hecho, hace campaña por el Partido Libertario, al cual tengo el honor de militar.