Donald Trump ha restituido el statu quo en la regulación de Internet. Ha vuelto a situarla donde ha estado desde sus orígenes hasta muy recientemente. Y muchos de los que celebraban Internet como un espacio de libertad, dicen ahora que el Internet de siempre es una amenaza, sólo porque quien lo ha restituido es Donald Trump. Ah, pero ¿qué podemos esperar de nuestra querida profesión periodística? Los mismos que claman por la “neutralidad en la red” sienten pavor ante la posibilidad de ser, ellos, neutrales en sus informaciones.

Daniel Ollero, en el diario El Mundo, titulaba su texto sobre la decisión de Donald Trump con esta sucesión de palabras: “Estados Unidos ‘mata’ Internet tal y como lo conocemos acabando con la neutralidad de la red”. Un titular así es un mal presagio. Entiendo que no todos conocen la historia de aquél país tanto como para conocer que se trata de “Los Estados Unidos”. Le quitas el artículo y acabas asumiendo la “mentira espectacular” de Abraham Lincoln. Pero qué va a saber Ollero. Las comillas simples son el celofán del periodismo, que es como hablar del veneno del alimento. Yo te lanzo un “matan” en el titular, pero te lo envuelvo en comillas simples para que no duela mucho. Lo que sí duele es la elipsis de la coma, tan innecesaria. Pero debe ser norma del redactor jefe o, peor aún, del propio medio. Una coma menos, una ambigüedad más.

Obama acabó con Internet tal como lo conocemos, y Trump sólo ha repuesto el statu quo, al contrario de lo que nos dice lo que llamamos periodismo

Pero lo peor del titular es lo que sugiere, y lo que luego recoge el texto. Es el fin de Internet tal como lo conocemos, tal como lo hemos vivido. Sólo que la realidad es exactamente la contraria. Internet ha crecido exponencialmente, nos ha conectado a unos con otros, ha transformado el modo en que se organiza la economía y en el que nos comunicamos, ha creado nuevos campos feraces de creación de valor, y todo ello antes de que, en 2015, Barack Obama impusiese, con la aprobación del Congreso, una ley que sometía a la red a unas nuevas reglas, en nombre de la neutralidad. Obama acabó con Internet tal como lo conocemos, y Trump sólo ha repuesto el statu quo, al contrario de lo que nos dice lo que llamamos periodismo.

Viendo que los medios, incluso los más asentados, mienten de forma ansiosa, desaforada, hambrienta, dado que políticos y grupos de presión empaquetan mensajes que aparecen, ahora sin celofán, en los medios, ¿qué puede hacer un ciudadano de a pie para no echarse sobre la almohada intoxicado?

No hay una fórmula de fierabrás contra la intoxicación, pero un buen consejo es desconfiar de cualquier palabra que no conozca desde la pubertad, si no es un descubrimiento científico. Usted no ha oído hablar de las ondas gravitacionales hasta hace poco, pero las había predicho Einstein y se escapan a la capacidad de control de los políticos, por lo que son inofensivas. Pero el resto de términos son creaciones de grupos políticos que quieren que los demás pensemos y actuemos como ellos quieren.

Muchos términos son creaciones de grupos políticos que quieren que los demás pensemos y actuemos como ellos quieren

El término neutralidad en la red. ¿Qué es y de dónde viene?

El enemigo de Internet no es Trump sino Obama

El problema al que se refiere la neutralidad es a las limitaciones o condicionamientos a los que pueden someter los proveedores de la infraestructura de comunicaciones a los proveedores de servicios o de páginas web, y en última instancia a los usuarios.

El principal agente del mercado era AT&T, el antiguo monopolio de la telefonía. Existía el temor de que la empresa favoreciese sus servicios sobre su propia infraestructura, o paralizase otros que amenazaban con su negocio y que tenían como base Internet, como el protocolo de voz sobre IP. Varios ingenieros lograron desarrollar el principio “end to end” por el que, básicamente, son los usuarios los que deciden para qué se utiliza la red, y no el operador de la misma. Sobre este principio se creó lo que se llama “internet abierto” y la World Wide Web.

La Open Internet Order (OIO), que introdujo Obama, estaba prácticamente escrita por Free Press, una rama de la organización de George Soros

Con la creación de redes de banda ancha, surgieron nuevas oportunidades para que aumentase la competencia entre redes. AOL intentó una estrategia de “jardín vallado”, pero le salió el tiro por la culata. El mercado, es decir, los consumidores, imponían un internet abierto. Entonces, Obama ni siquiera se había metido en política. Los republicanos en el Congreso, y con George W. Bush de presidente, fijaron la política de “las cuatro libertades de internet”, a imitación de las “cuatro libertades” fijadas por F. D. Roosevelt: La libertad de acceder a los contenidos, la de utilizar aplicaciones, la de conectar dispositivos personales y la de obtener información del plan de servicio. La legislación basada en estas ideas ha tenido efectos muy importantes, como paralizar el bloqueo de Comcast al vídeo en streaming p2p.

Obama y Soros contra Internet

El enemigo de Internet no es Trump sino Obama

Esta ha sido la situación hasta hace muy poco, hace apenas dos años, como dice la letra de Princesa. Entonces, Barack Obama impulsó un cambio fundamental en la regulación de Internet. Cambió el ámbito de su regulación de la Comisión de Comercio (FTC) a la de Comunicaciones (FCC); es decir, de un ámbito comercial, en el que prima sobre todo la libertad, a otro mucho más regulado por las amenazas que puede suponer la comunicación para el poder.

La Open Internet Order (OIO), que introdujo Obama, estaba prácticamente escrita por Free Press, una rama de la organización de George Soros, según la FEE. Drew Armstrong recoge cuáles son los objetivos de los redactores de la ley, en palabras de Robert McChensey, fundador de Free Press: “Queremos que en los Estados Unidos, y en toda sociedad, Internet no sea una propiedad privada, sino una utilidad pública. Queremos un Internet donde no tengas que tener una contraseña y que no pagues ni un penique” Etiam: “En este momento, la batalla por la neutralidad en la red no pasa por eliminar por completo las empresas de telefonía. Todavía no estamos en eso. Pero el objetivo último es eliminar a los capitalistas de los medios en las empresas de cable y telefonía, y quitarles su control”.

La regulación de Obama de 2015 era necesaria… para ejercer un control político de Internet

Si el uso de internet no depende del proveedor privado que elija, sino de la decisión de un político, y ni siquiera tiene los derechos de cualquier usuario que paga por los servicios, ¿dónde quedará su poder de decisión sobre internet? Colocar un papel en una urna cada cuatro años, esperar a que tu opción política sea mayoritaria, y que si es el caso cumplan con lo prometido.

Ahora, el director de la Comisión Federal de Comunicaciones, Ajit Pai, ha restituido parcialmente el statu quo. Ha vuelto a colocar a Internet donde siempre ha estado. Las compañías telefónicas todavía tendrán que dar explicaciones si cercenan el tráfico u ofrecen “vías rápidas” a algunos clientes. Décadas de libertad y desarrollo capitalista han visto cómo Internet ha crecido y ha multiplicado la libertad de la sociedad, tanto la económica como la cívica. La regulación de Obama de 2015 era innecesaria, si se planteaba lograr lo que Internet ya era. Pero muy necesaria si pensaba que su sucesora podría ejercer un control político de Internet.

Pero no fue Hillary quien ganó las elecciones, como estaba previsto. Fue Donald Trump.

* Imagen de portada DonkeyHotey


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José Carlos Rodríguez

Estudié periodismo en vez de haberme dedicado a leer a los clásicos. Mientras intento enmendarme, me dedico al oficio de contar historias que sean interesantes y respondan a la verdad. De las ideas sobre cómo debemos convivir, la libertad no me parece la peor de todas ellas.

14 COMENTARIOS

  1. Por cierto, es bueno saber que la normativa FCC del 2015 se aprobó con 3 votos a favor y 2 en contra, uno de los cuales era de Ajit Varadaraj que entonces era comisionado.

    No se que ha pasado que queriendo añadir esto, se ha duplicado el comentario…

    Disculpas.

  2. He dudado en subir mi comentario. No me siento con la información y criterio suficiente para opinar sobre un asunto tan importante y delicado a la vez.

    Subo mi comentario porque me consta que quien firma el artículo tiene aún peor información. El artículo está basado en prejuicios y afirmaciones generales en la que se mezclan Obama, Trump, Soros. Esta mezcla no conduce a nada claro y bueno. Les pido de antemano que disculpen mi atrevimiento y mis lagunas sobre el tema. Si alguien conoce algo mejor que nos lo haga llegar.

    Para entender lo que sigue hay que distinguir entre red física, internet, banda ancha, ISP o proveedor de internet, proveedor de servicios.

    Sobre la red física y banda ancha. Durante más de cien años, el servicio telefónico de voz utilizó el cable de cobre para acceder a los usuarios. En los años 90, los datos (generados por aplicaciones tipo internet) podian circular por el par de abonado mediante modems. El par telefónico tenía poco ancho de banda, lo que limitaba la velocidad de transmisión de datos viendose muy afectadas las aplicaciones de streaming. La solución fué aumentar ancho de banda. Para ello las compañias telefónicas instalaron fibra óptica realizando grandes inversiones.

    Sobre ISP y proveedor de servicios. En este punto nos interesa distinguir entre propietario de la instalación física o línea (cables, conmutadores) y el proveedor de internet (ISP).
    El problema es que en mi caso, Movistar me proporciona ambos. Mi factura Fusión de Movistar, dice; “ Su Fusión contigo –modalidad contratada- incluye 1. Línea individual, 2. 50Mb fibra simétricos, 3. Llamadas a fijos ilimitadas”. Me cobra, por un lado,la línea individual (hay quien la tiene de cobre aun). Me cobra 50Mb fibra simétricos, que este concepto incluye el servicio ISP mediante fibra de banda ancha.

    Distintos a todo lo anterior tenemos los proveedores de servicios de internet: Google, Facebook, Twitter, Netflix, Spotify, y otros. Estos son los que proporcionan servicios que por el nombre todos identificamos.

    El problema detrás de la neutralidad de la red es un problema de dinero, en primera instancia, pero tiene más ramificaciones. El problema es cómo se reparte la tarta que genera internet entre los ISP y los propietarios de la red física, por un lado, y los proveedores de servicios (Google, Facebook,…) por otro.

    Las empresas que han hecho grandes inversiones en banda ancha, se quejan de que les llega muy poco de todo lo que genera internet, si lo comparan con lo que les llega a Google o Facebook. Estas compañias han tenido que invertir mucho menos y ganan mucho mas, proporcionalmente.

    Este problema es viejo, no es de ahora. Allá por el año 2009-10, Verizón -compañía de telefonía americana- se plantó y dijo que los provedores de servicios que pasaran por su red tenían que pagarle peaje. La FCC se opuso a esta pretensión alegando que la banda ancha era un servicio público y que debía gestionar todos los paquetes de la misma manera –Open Internet-.El asunto subió a los tribunales, llegó hasta un tribunal federal de apelación. En enero de 2014, este tribunal falló a favor de Verizón, alegando que la legislación del momento no impedía a Verizón dar tratamiento distinto a paquetes de datos de distinto origen y cargar por ello distintos precios.

    Como consecuencia de este fallo del tribunal federal de apelación, la FCC se vió obligada a legislar para mantener la neutralidad de internet. Hacia marzo de 2015, la FCC publica normas para mantener la neutralidad de internet que pueden consultar en el enlace que adjunto (ver sobre la pag.60)

    https://apps.fcc.gov/edocs_public/attachmatch/FCC-15-24A1.pdf

    Básicamente, esta norma establece que los operadores de banda ancha no pueden discriminar paquetes de datos atendiendo al origen.

    Ahora, con Trump en la presidencia, los operadores de banda ancha vuelven a la carga y han conseguido neutralizar las normas FCC del 2015 que no les gustaban. Previamente, Trump y el partido republicano ha tenido que maniobrar para nombrar nuevos comisionados para la FCC. La FCC está dirigida por cinco comisionados, uno de los cuales actúa de presidente. En el verano de 2017, se renovaron dos comisionados y su presidente. La nueva comisión directiva de la FCC estaba formada por 3 comisionados propuestos por los republicanos, 2 comisionados por los demócratas. Y lo que más costó acordar fue el presidente. Trump nombró presidente a Ajit Varadaraj Pai, que (oh sorpresa!!) es antiguo empleado de Verizón.
    Varadaj era comisionado de la FCC en el periodo anterior que estaba apunto de expirar, Trump lo nombró presidente de la FCC en enero de 2017, en marzo confirmó que sería renovado y confirmado como presidente. En octubre el senado dio luz verde después de arduas negociaciones.

    No han pasado tres meses y Ajit Varadaraj ya ha cambiado la legislación a favor de los intereses de Verizón y similares (AT&T y otros).

    De ahí que el artículo de hoy se lie con prejuicios Obama-Trump y desinforme mas que informe.

    En el fondo el problema es de reparto de la tarta de internet. Y la pregunta fundamental es: un servicio público de transmisión de datos puede limitar y filtrar los paquetes que circulan por su red o no.

    Si el servicio de transmisión de datos es privado, no hace la pregunta. El propietario simplemente dejará pasar los paquetes que quiera.

    Si el servicio de transmisión es público, si hace la pregunta. Debemos dejar a Movistar propietaria de la infraestructura y ISP que filtre paquetes. Paquetes que pueden ser de la competencia, o de fuentes que al poder del momento no quiera que circulen.

    Mi opinión es que el servicio público de transmisión de datos debe ser neutro, no debe filtrar paquetes, contrariamente a la opinión del articulista.

    • He dudado en subir mi comentario. No me siento con la información y criterio suficiente para opinar sobre un asunto tan importante y delicado a la vez.

      Subo mi comentario porque me consta que quien firma el artículo tiene aún peor información. El artículo está basado en prejuicios y afirmaciones generales en la que se mezclan Obama, Trump, Soros. Esta mezcla no conduce a nada claro y bueno. Les pido de antemano que disculpen mi atrevimiento y mis lagunas sobre el tema. Si alguien conoce algo mejor que nos lo haga llegar.

      Para entender lo que sigue hay que distinguir entre red física, internet, banda ancha, ISP o proveedor de internet, proveedor de servicios.

      Sobre la red física y banda ancha. Durante más de cien años, el servicio telefónico de voz utilizó el cable de cobre para acceder a los usuarios. En los años 90, los datos (generados por aplicaciones tipo internet) podian circular por el par de abonado mediante modems. El par telefónico tenía poco ancho de banda, lo que limitaba la velocidad de transmisión de datos viendose muy afectadas las aplicaciones de streaming. La solución fué aumentar ancho de banda. Para ello las compañias telefónicas instalaron fibra óptica realizando grandes inversiones.

      Sobre ISP y proveedor de servicios. En este punto nos interesa distinguir entre propietario de la instalación física o línea (cables, conmutadores) y el proveedor de internet (ISP).
      El problema es que en mi caso, Movistar me proporciona ambos. Mi factura Fusión de Movistar, dice; “ Su Fusión contigo –modalidad contratada- incluye 1. Línea individual, 2. 50Mb fibra simétricos, 3. Llamadas a fijos ilimitadas”. Me cobra, por un lado,la línea individual (hay quien la tiene de cobre aun). Me cobra 50Mb fibra simétricos, que este concepto incluye el servicio ISP mediante fibra de banda ancha.

      Distintos a todo lo anterior tenemos los proveedores de servicios de internet: Google, Facebook, Twitter, Netflix, Spotify, y otros. Estos son los que proporcionan servicios que por el nombre todos identificamos.

      El problema detrás de la neutralidad de la red es un problema de dinero, en primera instancia, pero tiene más ramificaciones. El problema es cómo se reparte la tarta que genera internet entre los ISP y los propietarios de la red física, por un lado, y los proveedores de servicios (Google, Facebook,…) por otro.

      Las empresas que han hecho grandes inversiones en banda ancha, se quejan de que les llega muy poco de todo lo que genera internet, si lo comparan con lo que les llega a Google o Facebook. Estas compañias han tenido que invertir mucho menos y ganan mucho mas, proporcionalmente.

      Este problema es viejo, no es de ahora. Allá por el año 2009-10, Verizón -compañía de telefonía americana- se plantó y dijo que los provedores de servicios que pasaran por su red tenían que pagarle peaje. La FCC se opuso a esta pretensión alegando que la banda ancha era un servicio público y que debía gestionar todos los paquetes de la misma manera –Open Internet-.El asunto subió a los tribunales, llegó hasta un tribunal federal de apelación. En enero de 2014, este tribunal falló a favor de Verizón, alegando que la legislación del momento no impedía a Verizón dar tratamiento distinto a paquetes de datos de distinto origen y cargar por ello distintos precios.

      Como consecuencia de este fallo del tribunal federal de apelación, la FCC se vió obligada a legislar para mantener la neutralidad de internet. Hacia marzo de 2015, la FCC publica normas para mantener la neutralidad de internet que pueden consultar en el enlace que adjunto (ver sobre la pag.60)

      https://apps.fcc.gov/edocs_public/attachmatch/FCC-15-24A1.pdf

      Básicamente, esta norma establece que los operadores de banda ancha no pueden discriminar paquetes de datos atendiendo al origen.

      Ahora, con Trump en la presidencia, los operadores de banda ancha vuelven a la carga y han conseguido neutralizar las normas FCC del 2015 que no les gustaban. Previamente, Trump y el partido republicano ha tenido que maniobrar para nombrar nuevos comisionados para la FCC. La FCC está dirigida por cinco comisionados, uno de los cuales actúa de presidente. En el verano de 2017, se renovaron dos comisionados y su presidente. La nueva comisión directiva de la FCC estaba formada por 3 comisionados propuestos por los republicanos, 2 comisionados por los demócratas. Y lo que más costó acordar fue el presidente. Trump nombró presidente a Ajit Varadaraj Pai, que (oh sorpresa!!) es antiguo empleado de Verizón.
      Varadaj era comisionado de la FCC en el periodo anterior que estaba apunto de expirar, Trump lo nombró presidente de la FCC en enero de 2017, en marzo confirmó que sería renovado y confirmado como presidente. En octubre el senado dio luz verde después de arduas negociaciones.

      No han pasado tres meses y Ajit Varadaraj ya ha cambiado la legislación a favor de los intereses de Verizón y similares (AT&T y otros).

      De ahí que el artículo de hoy se lie con prejuicios Obama-Trump y desinforme mas que informe.

      En el fondo el problema es de reparto de la tarta de internet. Y la pregunta fundamental es: un servicio público de transmisión de datos puede limitar y filtrar los paquetes que circulan por su red o no.

      Si el servicio de transmisión de datos es privado, no hace la pregunta. El propietario simplemente dejará pasar los paquetes que quiera.

      Si el servicio de transmisión es público, si hace la pregunta. Debemos dejar a Movistar propietaria de la infraestructura y ISP que filtre paquetes. Paquetes que pueden ser de la competencia, o de fuentes que al poder del momento no quiera que circulen.

      Mi opinión es que el servicio público de transmisión de datos debe ser neutro, no debe filtrar paquetes, contrariamente a la opinión del articulista.

      Por cierto, es bueno saber que la normativa FCC del 2015 se aprobó con 3 votos a favor y 2 en contra, uno de los cuales era de Ajit Varadaraj que entonces era comisionado.

      • Muy buen comentario. Además, usted ha ido bastante más profundo de lo que suele ir el resto de los medios. Compartimos opinión en lo que a neutralidad de la red se refiere. Un saludo.

    • Muy buena exposición, a la que no hay nada que objetar.

      Pero con lo de servicio “publico” de transmisión de datos, ahí me ha chirriado todo.

      Todo el problema viene por el éxito sobre todo de Netflix, que requiere una calidad de servicio mucho mayor al ser un servicio en streaming, lo que lleva a importantes inversiones en los operadores para poder garantizar la calidad. Y los protocolos técnicos en las redes de datos de los operadores, ya “tiran” los paquetes de servicios no orientados a la conexión ( servicios web básicamente)

      Como he expuesto en un comentario anterior, el sector de los operadores de telecomunicaciones no puede seguir siendo “deflaccionario” como yo digo eternamente( dígame otro sector donde haya inversiones millonarias para dar más velocidad y más servicio por menos precio cada vez ), y esto lo acaban pagando las empresas tipo Netflix, o lo acabamos pagando todos en nuestras cuotas mensuales.

      En cualquier caso, excelente su comentario.

      • Digo yo, sin ser un experto en el tema, ¿no afecta más que Netflix sature la conexión a servicios orientados a la conexión que tengan requisitos de tiempo? Porque si afecta a los mensajes HTTP del navegador no hay mucho problema aunque vaya ligeramente más lento, pero los problemas en Skype sí que pueden serlo.

        Los servicios no orientados a la conexión no tienen todos los servicios con los que sí que cuentan los otros, así que tampoco hay mucho problema. Además, por lo que sé, cada vez se usan menos.

        Un saludo.

  3. Cualquier poder ya sea privado o publico, siempre tiene tendencia a querer controlar a los demás, en beneficio propio. La única diferencia es que el poder privado es más limitado que el publico, y su abuso siempre puede ser reprimido por otro poder, sin embargo cuando es el poder publico quien pretender controlar a los demás, es mucho más difícil ponerle limites, y más en Occidente que el poder Judicial esta muy controlado por el poder político.
    La izquierda siempre ha confundido Partido con Estado, y en cuanto tienen el poder, siempre intentar imponer su ideología a la población. Y de hecho lo han logrado en muchos campos; hoy en día muchos partidos de derechas han perdido su propia identidad, y han asumido buena parte de la ideología de izquierdas, el PP y Ciudadanos son un claro ejemplo.

  4. Como decía ayer, estoy totalmente en contra de que un proveedor privado pueda acotar, limitar o impedir el acceso a determinados contenidos de internet, si consideramos el acceso a la red como un servicio público y, sobre todo, como una manifestación esencial de nuestra libertad.

    Que se supedite a que la empresa privada tenga que dar ‘explicaciones’ es una risa, francamente.

    Es como si la proveedora de gas natural pudiera cortarte el acceso parcial al gas que pagas religiosamente, bastandole simplemente con explicarte que no quiere que consumas tanto a determinadas horas.

    Por otra parte, los gigantes americanos -con google, apple, facebook y microsoft entre otras a la cabeza- ya controlan la internet, incluso la europea, y manejan los datos personales de miles de millones de usuarios sin excesivos controles ni limitaciones y muchas veces en contra de los deseos de sus usuarios. El derecho a la intimidad se entiende de forma muy distinta a ambos lados del Atlántico.

    • Hay mucha confusión sobre esto, básicamente, intoxicación periodística como expone muy acertadamente el articulista.
      Ningún operador privado puede limitarte a un acceso a contenidos de internet, por ley. Si el operador es público, como quería Obama, era el paso previo para que los que mandan limiten lo que puedes ver. Pero primero tienen que “robarle” sus redes a los operadores privados, es decir, empresas de telecomunicaciones.
      La neutralidad de la red es un tema muy técnico y que está asociado a la velocidad y a los recursos que consume cada aplicación que usamos. Para que lo entienda, los contenidos de internet que están en USA, por ejemplo, pasan por un cable submarino, que no es infinito. Es decir, España como país tiene un “tubo” con USA en el que cabe lo que cabe, compartido por todos usted y yo. La “neutralidad” que se defiende ahora, es que por ese tubo, TODO tiene la misma prioridad para pasar por el, desde la foto que descarga un pederesta, como alguien que ve una pelicula pirata en streaming, como el que lee el Washington Post.
      Los operadores, y se lo digo con conocimiento de causa, para proteger sus “tubos”, ya ralentizaban ( en contra de la ley sí, pero demuestralo..) a grandes consumidores de ese tubo, como los que descargaban contenidos piratas con redes P2P ( los emule de turno..), para proteger a sus clientes “normales”.
      Lo que se dirime ahora es más entre empresas, si Netflix se está forrando vendiendo pelis a través de ese “tubo”, y es un servicio streaming en tiempo real, que consume mucho ancho de banda en tiempo real ( ancho de banda es el famoso “tubo”), es lógico que pague algo más a Telefónica, Orange, etc que a gente como usted y yo que colgamos una web gratis para vender nuestra empresa o que no nos lucramos directamente de la red. Creo que parece razonable, que si los operadores, para que el que no ve Netflix, su navegación en la web no se vea lenta, o su skype no se corte, tiene que hacer el tubo más grande porque Netflix se lo come todo, pues los de Netflix paguen la ampliación de ese tubo. La otra opción es subirle la cuota a todos sus abonados por la conexión a internet. Lo justo y lo razonable, es que Netflix, y quizá los abonados de Netflix son los que paguen ese extra de velocidad y conectividad, no todos los demás.
      Espero haber ayudado a entender sobre qué se regula en lo relativo a neutralidad. Y las noticias son buenas para el usuario, aunque venga de Trump.
      Lo realmente preocupante, es la opacidad respecto a los algoritmos de búsqueda de los buscadores tipo Google, que nos ocultan lo que quieren y nos priorizan lo que nos interesa. Eso sí que debería ser objeto de preocupación, pues no hay regulación clara al respecto, y aunque la hubiera, habría que saber más que Google para entender lo que hacen ,algo técnicamente imposible
      Salu2

  5. Nunca he terminado de entender exactamente cómo pueden afectar estos cambios a internet, no estoy muy puesto en el tema, pero sabiendo cómo va el mundo y cómo funciona la política prefiero que estas cosas estén en manos privadas antes que en manos del gobierno.

    • Imagínese que Internet es una red gigantesca, una red formada a su vez por subredes(grandes). Todo son cables y routers, pero las subredes tienen propietarios y están formadas por otras subredes(medianas). Cada zona del mundo tiene su subred y se conectan entre sí. Un ejemplo sería la subred de Telefónica(pequeña), dentro de la subred española(mediana), dentro de la europea(grande). Y la europea podría comunicarse con la estadounidense. Ya está, eso es Internet, como una red telefónica.

      La cosa es que Internet no es más que eso, un montón de cables. Le daba(más o menos) igual lo que pasase por ellos, de dónde viniese y a dónde fuese. La norma que provocaba esto era la neutralidad de la red, que impedía a los ISP(los que poseen las subredes) discriminar el tráfico. Decir, por ejemplo, no me cae bien el señor Benegas y evito que los que tienen Internet contratado conmigo puedan ver disidentia.com.

      Hacer esto es atractivo tanto para políticos como para empresas privadas:
      -Para políticos porque pueden censurar opiniones como les venga en gana(ej: si no me gusta un periódico evito que la subred nacional lleve sus paquetes de información hasta cualquier ordenador).
      -Para empresas privadas porque se puede eliminar a la competencia. Un ejemplo es Telefónica bajando la velocidad a Netflix para que su servicio(Movistar+) estuviese en mejor posición.

      Un saludo y espero que me haya entendido.

      • Gracias, ha sido una buena explicación, creo que ya tengo una idea más clara del asunto.

  6. Desconozco hasta que punto la regulación de Obama era perjudicial para la red, pero lo que ha hecho Trump sí lo es. Permitir que los proveedores de Internet puedan establecer muros de pago para acceder a determinados contenidos es un error que elimina todo lo bueno que nos ha dado esta red.

    Está claro que poder controlar Internet es un dulce para cualquier político, pero también lo es para los proveedores. Poner Internet en manos de las empresas privadas no está mal siempre que se mantuviese esa regla: Se debe tratar a todos los contenidos por igual.

    Lo que yo no entiendo es por qué en España nos asustamos cuando siempre nos hemos pasado la neutralidad de la red por el forro, tanto Movistar como Vodafone.

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