La importancia del proceso en un Estado de Derecho no es baladí, pues nos protege de la arbitrariedad y discrecionalidad de los poderes públicos, estableciendo plazos y trámites, y dotando de contenido al principio de seguridad jurídica. Así, mientras que en el Código Penal español se regulan las conductas delictivas y la pena que conllevan; en, la Ley de Enjuiciamiento Criminal se establece el cauce a través del cual se materializa la aplicación del derecho penal.

Todo esto me sirve como introducción para traer a colación el Auto de la Audiencia Provincial de Navarra que ordena la puesta en libertad provisional, bajo fianza, de los miembros del grupo conocido como “La Manada”, con el único objetivo de explicar los elementos que configuran esta medida y sus implicaciones a nivel jurídico.

No pretendo emitir un juicio sobre la culpabilidad o inocencia de los acusados, que no me corresponde, pero sí ayudar al lector a disponer de elementos de juicio para valorar las declaraciones vertidas por responsables institucionales y medios de comunicación a raíz de esta noticia, que tanta alarma e indignación social han generado.

En primer lugar, haré un breve resumen de algunas circunstancias relevantes que nos pueden ayudar a comprender lo que implica la prisión provisional. Hace apenas un mes, la Audiencia de Navarra dictó sentencia condenando a los miembros de “La Manada” por un delito de abuso sexual, a una pena de prisión de 9 años. Esta sentencia ha sido recurrida, tanto por la acusación (víctima y fiscal) como por la defensa, lo que significa que la sentencia no es definitiva. Desde hace dos años, y a pesar de no existir sentencia firme, los acusados han permanecido en prisión.

La regulación de la prisión provisional

Efectivamente, la ley reguladora del proceso penal contempla la posibilidad de que alguien pueda ingresar en prisión antes de dictarse sentencia. Se trata de una medida excepcional, de carácter cautelar, pues supone privar de libertad a quien todavía no ha sido condenado en firme y, por tanto, mantiene la presunción de inocencia. Esto explica su duración limitada, que sólo se aplique en defecto de otras medidas menos gravosas, y siempre y cuando concurran unos requisitos tasados, que deben ser interpretados de forma restrictiva por el juzgador.

La prisión provisional tiene un plazo máximo de duración de dos años, si bien en aquellos casos en los que haya recaído en el proceso una sentencia condenatoria que haya sido recurrida, la medida podrá prorrogarse hasta la mitad de la pena impuesta en dicha sentencia. Pero la limitación temporal no es la única variable para acordar la prisión provisional pues el tribunal tiene que apreciar si concurre alguno de los siguientes elementos: la entidad de la pena impuesta, el riesgo de fuga, evitar la destrucción u ocultación de pruebas, y el riesgo de reiteración delictiva, que se valora teniendo en cuenta circunstancias como que el acusado tenga antecedentes penales por haber sido condenado en firme por hechos de la misma naturaleza, o la posibilidad de que pueda cometer un delito similar durante el periodo en el que se dirimen los recursos.

Si los objetivos del proceso penal pueden asegurarse con otro tipo de medidas, debe evitarse la adopción de la prisión provisional

La valoración de estas circunstancias no implica un juicio de inocencia o culpabilidad, pues como ya he explicado anteriormente, nos encontramos ante una medida de carácter fundamentalmente procesal, cuya finalidad es cautelar y tendente a asegurar los objetivos del proceso penal. Si dichos objetivos pueden asegurarse con otro tipo de medidas, debe evitarse la adopción de la prisión provisional. Nunca debemos olvidar que la prisión provisional no es una pena, ya que no hay pena sin juicio y sentencia firme, lo que explica que abusar de esta medida sea merecedor de reproche por parte de tribunales como el Tribunal Constitucional español o el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Ahora, con toda esta información (que he tratado de suministrar de la manera más desideologizada posible), volvamos a aproximarnos al caso concreto, esto es, la puesta en libertad provisional, bajo fianza, de los miembros de la tristemente célebre “Manada”, tras haber permanecido en prisión los dos años estipulados por ley.

Mi conclusión, tras leer la resolución que ordena su puesta en libertad provisional en lugar de acordar la prórroga de la medida cautelar, es que el tribunal valora que la prisión provisional puede ser sustituida en el momento actual por medidas menos gravosas, como una orden de alejamiento, retirada del pasaporte, etc. La repercusión que ha tenido el caso en los medios de comunicación y en la batalla política, exponiendo las identidades de los acusados a la opinión pública, no ha sido baladí a la hora de adoptar esta decisión, pues siendo sus rostros conocidos y estando sometidos al rechazo y a la presión social, se ha estimado que el riesgo de cometer un delito de la misma naturaleza es menor.

Turbas manipuladas para relevar a los tribunales

Pero esto, en lugar de hacer reflexionar a los autores de las protestas, los ha alentado a autoproclamarse en una suerte de jurado popular, que ya ha condenado extrajudicialmente tanto a los miembros de “La Manada” como a los magistrados del tribunal. No me interpreten mal, no estoy afirmando que no se pueda discrepar de la decisión adoptada, y argumentar de forma razonada a favor de la prórroga de medida cautelar (de hecho, uno de los magistrados ha votado en contra de la libertad provisional). No estamos asistiendo a meras discrepancias, más o menos informadas, con una decisión judicial, sino a otra cosa mucho más grave.

Asistimos a un pulso del poder ejecutivo al poder judicial, que utiliza al pueblo, y su necesidad atávica de seguridad, como arma arrojadiza contra la separación de poderes

Estamos siendo partícipes, de forma más o menos involuntaria, de un juego perverso de agitación social, en el que responsables institucionales, tanto miembros del gobierno como de la oposición, se han erigido en abanderados de las protestas contra el sistema judicial en general y contra la medida en particular. Un auténtico pulso del poder ejecutivo al poder judicial, en el que se utiliza al pueblo y su necesidad atávica de seguridad como arma arrojadiza contra la separación de poderes, pilar de la democracia.

Para muestra de todo esto, el hilo publicado por el Partido Socialista Obrero Español en su twitter tras conocerse la noticia, integrado por cuatro tweets, que me voy a permitir reproducir aquí pues todo en él resulta incorrecto y/o falaz:

“La libertad provisional para #LaManada es una muy mala noticia en lo político y en lo judicial por la gravedad de lo que ocurrió y porque los agresores son reincidentes”

Decisiones como la de Audiencia Provincial de Navarra demuestran que aún no se ha entendido la gravedad de los delitos que atentan contra la libertad sexual de las mujeres. Nos preocupa y mucho su seguridad.”

Ya hemos puesto en marcha en el Congreso de los Diputados una iniciativa legislativa para reforzar y mejorar la formación de jueces y fiscales en materia de violencia de género”.

La víctima de #LaManada y todas las mujeres que son víctimas de violencia sexual tienen todo nuestro apoyo, comprensión y solidaridad. Nosotros sí las creemos”.

Si contraponen lo que se ha explicado en este artículo sobre la prisión provisional, y lo afirmado en este hilo, les llamará la atención, por ejemplo, que hablen de reincidencia, cuando ésta exige condena firme previa por un delito de similar naturaleza. Pues resulta que los acusados en este caso no son reincidentes dado que carecen de antecedentes penales.

La libertad provisional de un acusado no puede adoptarse teniendo en cuenta parámetros como el malestar social, precisamente para evitar arbitrariedades

También es destacable el intento de politizar la decisión judicial: la libertad provisional de unos acusados por abuso sexual no es una decisión buena o mala desde una perspectiva política, ni mucho menos se adopta teniendo en cuenta parámetros como el malestar social, precisamente para evitar discrecionalidades o arbitrariedades.

Unas soflamas espeluznantes

Dado que los requisitos para acordar la prisión provisional, y su prórroga, son idénticos para todos los delitos, la formación en materia de género podrá incidir en la subsunción de los hechos en el tipo penal, y la determinación de la pena aplicable, pero difícilmente en una cuestión como la prisión provisional. Son absurdos, por lo tanto, los llamamientos y arengas que desde gobierno y oposición han exigido reformar los delitos contra la libertad sexual “para que esto no vuelva a pasar”, porque la prisión provisional tiene una regulación independiente a la del delito.

Son absurdos, en este caso, los llamamientos y arengas para reformar los delitos contra la libertad sexual porque la prisión provisional tiene una regulación independiente a la del delito

Finalmente, la decisión sobre la libertad provisional no prejuzga la cuestión de fondo, que es la comisión de un delito contra la libertad sexual, ni su gravedad, y ni mucho menos pone en cuestión la credibilidad de la víctima, que ya fue expresamente reconocida en la sentencia. Por otra parte, la víctima no son las mujeres en general, sino que lo fue una mujer en particular, cuya seguridad el tribunal procura mediante la adopción de una batería de medidas.

Además de este hilo tuiteado por el partido del gobierno, la nueva Ministra de Justicia, Dolores Delgado, se estrenó en el cargo reclamando “reformas mentales”. Amén de reproducir lo ya dicho sobre la intrascendencia de un cambio de mentalidad en una cuestión como la prisión provisional, me van a permitir decirles que este tipo de soflamas partidarias del pensamiento único resultan espeluznantes.

El llamamiento de la ministra Dolores Delgado reclamando “reformas mentales” es una soflama partidaria del pensamiento único que resulta espeluznante

Si tras leer todo este cúmulo de inexactitudes y tergiversaciones ustedes todavía creen en las bondades de los juicios y condenas extrajudiciales, y prefieren exponerse a los designios del sano sentir social y del clamor popular instrumentalizado por políticos y medios de comunicación, en lugar de a los tecnicismos y trámites del sistema judicial, con sus defectos y virtudes, sólo me queda desearles mucha suerte.

Foto Muriel Santa Ana (Twitter)


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11 COMENTARIOS

  1. Cuando se empieza “en un Estado de Derecho”, suelo dejar de leer por lo de la rebuznancia, más en un ¡picapleitos!. Luego entre el texto leo resaltado “Asistimos a un pulso del poder ejecutivo al poder judicial, que utiliza al pueblo, y su necesidad atávica de seguridad, como arma arrojadiza contra la separación de poderes, pilar de la democracia” , entonces el picapleitos es que no sabe que en España no hay ni separación de poderes ni pinta nada la democracia. Pero seguro que es solo una visión parcial y como los comentarios dicen que el artículo es fetén, quizá mañana lo lea.

  2. Fantástico artículo Guadalupe!!
    Para leerlo y releerlo.
    A pesar de lo que dice Disidentia, pensar no está de moda. Informarse cuesta y en la Sociedad de Bienestar, semejante esfuerzo está fuera de lugar. Con leer un par de tuits la mayoría tiene bastante para formarse una “sólida” opinión.
    Si el camino por el que debe avanzar una Sociedad lo definen las distintas manadas volveremos a la época de las cavernas y triunfará la manada más fuerte, es decir, la razón de la fuerza.

  3. “La libertad provisional de un acusado no puede adoptarse teniendo en cuenta parámetros como el malestar social, precisamente para evitar arbitrariedades”

    Estoy de acuerdo con su artículo, Guadalupe. Lo cierto es que esas arbitrariedades que cuestionan el poder judicial y la deseable separación de poderes están a la orden del día y han encontrado en el caso de “La manada” a los cabezas de turco que con la bendición del poder ejecutivo y la complicidad del poder judicial sirvan a los intereses del imperante feminismo de nuevo cuño. Un feminismo selectivo, que por cierto, apenas señala y cacarea las agresiones y los abusos sexuales por parte inmingrantes y pedófilos. Se diría que hay un pacto no escrito de no mentar o molestar a estos coletivos, no vaya a ser que se pongan en evidencia sus contradicciones y que las élites de poder que les consienten sus privilegios y sus caprichos por ser mujeres se enfaden con ellas y las dejen a dos velas, sin cargos ni prebendas. Mucho bombo y platillo a la huelga del 8-M pero a los capos mafiosos de elevado rango implicados en redes de pedófilia y prostitución, a esos, ya no es que los denuncien, es que no los mentan ni por equivocación.

    Si me refiero a la complicidad del poder judicial es porque me cuesta comprender algunos elementos discordantes o coincidencias que han contribuido a encender la mecha de este gran incendio social y mediático. ¿Se acuerdan de alguna sentencia judicial en la que se haya emitido, capitalizado e instrumentalizado un voto particular tan llamativo y opuesto a la misma sentencia? Estoy convencida que la sentencia por sí misma, aunque hubiera suscitado críticas por parte del sector feminista, sin esa “anomalía” del voto particular, nunca hubiera tenido un efecto de rechazo e indignación tan devastador ni hubiera “rearmado” al feminismo de la forma que lo hizo.
    Y ahora, por alguna razón que se me escapa, cuando apenas faltaban un par de semanas para que los condenados cumplieran dos años de prisión preventiva, que es el tiempo máximo de plazo, a partir del cual se puede pensar en otras medidas cautelares menos gravosas, la justicia decide adelantar dos miserables semanas para encender de nuevo la mecha de la “indignación” y para rearmar nuevamente a las huestes feministas y encender nuevamente la falsa alarma social y el “peligro” que supone soltar en la calle a estos cinco desgraciados, cuando todo apunta a que van a tener que cerrar a cal y canto las puertas de su casa y van a descubrir que estar en prisión es lo que mejor garantiza su integridad física y moral. Bueno, lo de “moral” es una forma de hablar.

    Nunca pensé que unos indeseables como los miembros de “la manada”, que es el nombre con el que ellos mismos bautizaron a su grupo de watssap en el que compartían y exhibían sin pudor sus intenciones y sus experiencias sexuales más abyectas y en las que el consentimiento expreso de sus objetos de deseo era lo de menos, cuando se podía doblegar la voluntad de sus víctimas con drogas eficaces que facilitaran someterlas a los bajos instintos de estos depravados sociales o incluso se podía contratar a un detective privado que siguiese los pasos de su víctima humillada, vejada y tirada para ¿demostrar qué?; como decía, nunca pensé que estos sujetos llegarían a inspirarme compasión al dejarlos en manos de la jauría mediática, más que con ganas de sangre (porque ya están muertos civilmente) con ganas de hacer leña del árbol caído para hacer una gran hoguera. Ojalá en el resplandor de esa gran hoguera se iluminen esas lagunas de oscuridad en las que el poder ejecutivo y el judicial, en lugar de mantener una distancia prudencial, se dan un efusivo apretón de manos, destinado a perturbar la paz social para beneficio de grupos minoritarios y en detrimento de los intereses de todos.

  4. Este asunto me produce una profunda indignación y rabia.

    Esto no es….

    Esto no es….

    Esto no es lo que queriamos para España: un espacio de libertad, justicia, e igualdad.

    Estamos asistiendo a un proceso de manipulación social muy grande. Esto es lo que de verdad debe asustarnos.

    La izquierda-progre pretende mantener movilizada la sociedad. Intenta llegar al mayor número posible ciudadanos. La técnica consiste en definir grupos diferenciados, por ejemplo los pensionistas, o las feministas, o la posición sobre inmigrantes, o sobre los toros, o sobre Cataluña. Para cada grupo se construye un ‘relato’ que permita movilizarlo cuando interese. La amenaza para la libertad que el control social representa, es inmensa. Vemos que el intento de control social no repara en ‘justicia’, leyes o estado de derecho, todo vale para conseguir su objetivo.

    Así, los pensionistas se manifestaron indignados contra el gobierno de Rajoy porque no subía las pensiones con el IPC. Observemos como a aquella manifestación se incorporaron los partidos de izquierda, los sindicatos, e incluso televisiones y medios. Estos últimos lejos de presentar una información objetiva se dedicaron a manipular vendiendo el ‘relato’ construido al efecto: es una injusticia mantener las pensiones por debajo del IPC. Todos los mensajes, opiniones refuerzan esa idea. El mensaje de que, a lo mejor, no hay dinero para ello, o hay que endeudarse mas se oculta.

    Así, las feministas se manifestaron indignadas el 8 de marzo. También han creado un ‘relato’: las mujeres somos ciudadanos de segunda. Lo cual es falso, pero repetido y sin dar margen a otras ideas, consigue imponerse.

    El caso de los 5 chicos que fueron a los San Fermines, y no volveran nunca, es también un ejemplo de la misma técnica. Este caso ha sido utilizado por las fuerzas que pretenden el control total social. Aquí se ha creado un ‘relato’, que es falso. Falso porque para prosperar han necesitado ocultarnos las pruebas (los videos). Sin las pruebas, han podido contarnos un cuento en línea con sus intereses. Los telediarios, manipulando descaradamente, se han permitido poner la etiqueta ‘la manada’ a las noticias sobre el asunto. Durante dos años el telediario ha estado manipulando diariamente a la sociedad, entiendo que manejados por intereses ‘ocultos’. Simplemente, designar con un término peyorativo como ‘la manada’ a las noticias que deberian ser neutrales, procediendo de un medio público, nos señala el grado de manipulación al que pretenden someternos. La única explicación es que existen fuerzas que desean conseguir el control social a costa de lo que sea. Deben ser fuerzas poderosísimas, porque de un juicio nada parcial, fuertemente controlado por la opinión pública hábilmente manipulada, han salido unas condenas desproporcionadas, y a mi juicio claramente injustas.

    Si observan con atención, podemos asociar a los otros ‘grupos’ como los pro-inmigración, los antitaurinos, o los independentistas catalanes, ‘relatos’ construidos para reforzar sus posiciones, y conseguir movilizar la sociedad.

    Parece que el proceso se inicia con un ‘relato’ construido en el entorno de los partidos políticos de izquierda. El ‘relato’ se contruye con ideas, noticias cuidadosamente seleccionadas, ocultando las consecuencias negativas, y silenciado los disidentes y los que no opinan igual. Utilizan a TVs y medios para su difusión. Cuando hay que salir a la calle, les apoyan sindicatos e instituciones en la órbita política.

    Con Rajoy sacaron a la calle a los pensionistas, por ejemplo. Verán ustedes como con Sanchez no salen, y si salen es para dar cobertura y justificación a alguna medida poco conveniente.

    • De acuerdo con su opinión. Y agradezco el valor de la articulista que se expone a feroces críticas de los radicales feministas

    • Así es, yo no se si todo este desprososito se debe a un plan o es sencillamente la descomposición de un régimen que nació corrupto.
      Lo cierto es que lo que tenemos como gobernantes deja bastante que desear.
      Ayer vimos como un acto preparado para abuchear al Rey, el abucheador salió abucheado, bastó sentar en las gradas una mayoría de españoles civilizados. El problema es un ya no nos fiamos de nadie y mucho menos de Sánchez, Soraya, Albert el europeo que habla inglés y dice nosotros y nosotras, tampoco del revolucionario que amarró la revolución en La Navata con una maroma de 600.000 pavos.
      Supongo que menos hacer política los políticos pueden hacer cualquier cosa, incluso esforzarse en repartir la nación entre corruptos.

      Han convertido España en la foto novela y El Caso de los años sesenta. La marginalidad analfabeta dirigiendo el destino de una nación.
      Lo cierto es que deberíamos estar asustados si no fuera porque conocemos la fuerza de la nación.

  5. Es muy preocupante que se intenten dirigir las sentencias en la dirección señalada como «conveniente» por una opinión pública, agitada brutalmente desde determinados medios de comunicación y, en este caso, asociaciones feministas bien remuneradas para manifestarse cuando se les demanda. Veo, con sorpresa y comprensión, que nadie se atreve a pedir abiertamente que se deje que los jueces adopten las decisiones que se deriven de las pruebas que ellos sí han visto y las declaraciones de los acusados y la mujer supuestamente abusada. Todo esto es un paso previo a endurecer las leyes de violencia de género que han convertido a muchos hombres en este país en ciudadanos de segunda, culpables antes de ser juzgados y desprovistos de sus derechos. Todos tenemos algún familiar o amigo en esa situación, que no se refleja en los medios de comunicación con la justicia que se merece. Se ha creado una injusta legislación de género que ningún otro país de nuestro entorno aplica.

  6. Excelente. Un placer leer artículos con criterio, perfectamente enfocados, claros y rigurosos.

  7. Excelente artículo. Me atrevo a añadir que resulta llamativo el hecho de que quienes ahora arman la mundial por este asunto son casi los mismos que se oponían hace bien poco a la prisión permanente revisable que, por cierto, se reclamó como consecuencia de un presunto delito de violación y posterior asesinato de la víctima.
    Los progres son así de coherentes y peligrosos.

  8. Buen artículo.

    Esta mañana había una televisión encendida en un bar, la directora del programa incitaba al linchamiento de los excarcelados con la picardía de mi sobrino de seis años.
    En una ocasión fui a buscarle al colegio acompañando a su padre, en el camino a casa nos relató que tenía un amigo que era un “palabroto”. ¿A qué no sabéis lo que dice? No. Pues dice, gilipollas, y cosas más feas, ¿queréis que os las diga? Yo observe el mismo placer prohibido al pronunciar una retahíla de “palabrotos” en mi sobrino que en la conductora del programa cuando imaginaba la infernal vida que esperaba a los excarcelados a manos de las hordas de televidentes sin criterio.

    Nos están dando un auto golpe de estado desde hace varios años, hace un año exactamente se terminó la cámara lenta, por lo que ahora estamos en las veinticuatro imágenes por segundo y es probable que El País, La Secta, La cuatro, La uno y la dos, y la tres nos sorprendan con amaneceres televisados y nosotros despertaremos convencidos de que ha amanecido.

  9. Chapeau. El lenguaje judicial es farragoso y pesado, justamente porque intenta que en un caso, todos los supuestos queden cubiertos de antemano y no haya equívocos. En el momento en que un juicio se saca de ese lenguaje, es fácil tergiversarlo, manipularlo, y hasta darle la vuelta al completo.
    No me meteré en la sentencia de “La Manada”. Mi opinión al respecto está incompleta a falta de ver esos famosos vídeos, pero me parece aberrante que intente englobarse a todo el género femenino en algo como lo que pasó en Pamplona. Si eso no es manipulación política, ya no se lo que es.

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