Ocurrió en octubre de este mismo año. Samuel J. Abrams, profesor de Ciencias Políticas y Sociales en Sarah Lawrence College (Westchester, Nueva York) sufrió el acoso de sus propios alumnos por haber escrito un artículo en The New York Times, donde denunciaba el asfixiante sesgo ideológico de las universidades norteamericanas.

Al poco de ver la luz el artículo, como si de un episodio de la serie The Walking Dead se tratara, un piquete de estudiantes marchó atropelladamente hasta su despacho, reventó la puerta, entró en las dependencias, robó sus fotos familiares y causó numerosos destrozos. Luego, en la puerta reventada y el pasillo adyacente, pintarrajearon mensajes amenazantes en los que se le “invitaba” a Abrams a abandonar la escuela.

Una alumna, a la que Abrams ni siquiera conocía personalmente, declaró que iba a dedicar todos sus esfuerzos a buscar la manera de “arruinarle la vida”

Durante varios días los estudiantes exigieron que fuera despedido de manera fulminante. Incluso una alumna, a la que Abrams ni siquiera conocía personalmente, declaró que iba a dedicar todos sus esfuerzos a buscar la manera de “arruinarle la vida”. Todo por haber escrito un artículo con el que no estaban de acuerdo.

Actividades extraacadémicas y proselitismo

Abrams había cometido un terrible pecado, arrojar luz sobre la siniestra fuerza que controla los campus norteamericanos. Sin embargo, su artículo era distinto, no apuntaba hacia el habitual sesgo ideológico del profesorado, algo sobre lo que otros académicos ya han escrito, sino que señalaba a los “orientadores universitarios”. Una figura que hasta ahora había pasado desapercibida.

La actividad de los orientadores es crítica. Son los encargados de llevar a la práctica la filosofía con la que las universidades compiten entre sí para ganarse el favor de sus futuros alumnos; esto es, la promesa de que su oferta no se limitará a impartir determinadas materias, sino que se extenderá más allá de las aulas, durante las 24 horas del día los siete días de la semana.

Según esta filosofía del “producto universitario”, cursar una carrera es mucho más que adquirir conocimientos. Es sumergirse en un ambiente académico vibrante. ¿Pero quién se encarga de cumplir esta gran promesa de las universidades? Los orientadores universitarios, por supuesto. Ellos son los encargados de organizar las conferencias y coloquios, seleccionar ponentes y temas, y programar todos los actos y eventos que se llevan a cabo fuera de las aulas. De ahí que, como denunciaba Abrams, los temas sean siempre los mismos: el privilegio blanco, el machismo, las agresiones sexuales y los micromachismos, el multiculturalismo y la diversidad, las nuevas identidades…

Es en este vasto espacio de las actividades extraacadémicas donde, libres de la supervisión directa de profesores y rectores, los orientadores han adquirido un poder enorme.

La intolerancia, una enfermedad imparable

Que Samuel J. Abrams identifique a los orientadores universitarios como potentes agentes ideológicos, casi comisarios políticos, puede parecer exagerado, pero la virulenta reacción que ha provocado su denuncia parece indicar que ha puesto el dedo sobre un “gremio” especialmente sensible. Además, los datos le avalan: el sesgo hacia la izquierda de los orientadores es mucho más acusado que en el profesorado, lo que ya es decir.

Mientras la proporción de profesores liberales y conservadores es de 6 a 1, en los orientadores universitarios se dispara hasta alcanzar 12 a 1

Así lo revela un estudio a nivel nacional. Mientras la proporción de profesores liberales (en el sentido norteamericano, de izquierdas) y conservadores es de 6 a 1, en los orientadores universitarios se dispara hasta alcanzar 12 a 1. Y sólo el 6 por ciento se identifica como conservador en alguna medida, mientras que el 71 por ciento se define como liberal o muy liberal.

Este desequilibrio estaría estrechamente relacionado con el desplome del apoyo a la libertad de expresión en los campus, como muestra un reciente estudio del Instituto Gallup, en el que se constata que, si bien el apoyo a la libertad de expresión sigue siendo mayoritario, ha pasado del 78 por ciento de 2106 al 70 por ciento en 2018, es decir, se ha desplomado un 8 por ciento. En contraste con esta caída, el número de estudiantes a favor de prohibir determinados discursos ha pasado del 22 por ciento de 2016 al 29 por ciento de 2018, es decir, ha aumentado 7 puntos porcentuales. Y esta tendencia se proyecta al alza.

Además, mientras el 92 por ciento de los estudiantes cree que los liberales han de poder expresarse libremente sean cuales sean sus puntos de vista, esta cifra desciende al 69 por ciento cuando se refieren a los conservadores. Por lo tanto, aumenta la creencia de que un estudiante pueda o no expresarse libremente dependiendo de su ideología.

Los ladrones de cuerpos

En Estados Unidos los llaman orientadores, porque, al parecer, aún no se han caído del guindo. En España y Europa los conocemos por su nombre: activistas. Agentes del Agitprop que se infiltran en las universidades porque saben muy bien que ahí se manufactura la élite, el futuro magistrado, el legislador, el periodista, el experto, el empresario. Saben que, si los tienes a todos ellos, poco importará lo que diga el hombre de la calle o, incluso, lo que vote. El secreto del éxito está, pues, en reprogramar sus mentes, casi replicarlas, como en la novela de ciencia ficción y terror de Jack Finney, La invasión de los ladrones de cuerpos.

Twitter autorizó la promoción de un tweet en favor de la mutilación genital femenina,  a la vez que cerraba una cuenta por escribir que “un hombre es un hombre, y no una mujer”

Pese a todo, aún hay quienes intentan averiguar por qué en las todopoderosas empresas de Silicon Valley rige la misma ley de hierro, esa ley que permite a unos opinar lo que les plazca mientras a otros se les amordaza. Un sesgo que provoca situaciones tan delirantes como la protagonizada recientemente por Twitter, que autorizó la promoción de un tweet en favor de la mutilación genital femenina, contratado por Dawoodi Bohra Women for Religious Freedom para la defensa de la “diversidad cultural”, a la vez que cerraba una cuenta relevante por escribir que “un hombre es un hombre, y no una mujer”. Es evidente que el problema no radica en ningún algoritmo. Porque si existiera un algoritmo tan perverso, sería todo un hito en la inteligencia artificial que muchos idiotas estarían celebrando.

No hay ningún misterio. La decadencia universitaria explica por sí misma que 300 grandes medios difundan un mismo editorial en favor de la libertad de prensa, cuando ni la quieren ni la necesitan porque todos opinan lo mismo. O que un personaje como Sarah Jeong, que difunde mensajes que denigran a los policías, a los hombres y a la raza blanca, sea catapultada hacia el éxito y contratada como editorialista por The New York Times. O que las élites europeas no hagan otra cosa que buscar la forma de ponerle muros a Internet, no sea que alguien descubra que se puede vivir mejor sin la tutela de tanto universitario infantil e intolerante ejerciendo de político.

No, no hace falta recurrir a teorías conspirativas para explicar lo que es evidente. Basta con mirar hacia las universidades

No, en efecto, no hace falta recurrir a sofisticadas teorías conspirativas para explicar lo que es evidente. Basta con mirar hacia las universidades y observar cómo, en ellas, desaparece el espíritu crítico. Y, a cambio, prospera la idea de una igualdad opresiva y uniformizante. Esa igualdad injusta y temible que espoleó al viejo Karl Popper a escribir en su autobiografía:

“Durante varios años permanecí siendo socialista, incluso después de mi rechazo del marxismo; y si pudiera haber una cosa tal como el socialismo combinado con la libertad individual, seguiría aún siendo socialista. Porque no puede haber nada mejor que vivir una vida libre, modesta y simple en una sociedad igualitaria. Me costó cierto tiempo reconocer que esto no es más que un bello sueño; que la libertad es más importante que la igualdad; que el intento de realizar la igualdad pone en peligro la libertad, y que, si se pierde la libertad, ni siquiera habrá igualdad entre los no libres.”

Foto: Oladimeji Odunsi


Disidentia es un medio totalmente orientado al público, un espacio de libertad de opinión, análisis y debate donde los dogmas no existen, tampoco las imposiciones políticas. Garantizar esta libertad de pensamiento depende de ti, querido lector. Sólo con tu pequeña aportación puedes salvaguardar esa libertad necesaria para que en el panorama informativo existan medios disidentes, que abran el debate y marquen una agenda de verdadero interés general. No tenemos muros de pago, porque este es un medio abierto. Tu aportación es voluntaria y no una transacción a cambio de un producto: es un pequeño compromiso con la libertad.

Apadrina a Disidentia, haz clic aquí

Muchas gracias.

35 COMENTARIOS

  1. Las leyes desde los romanos, grandes creadores del Derecho, están para regular la convivencia y buscar el bien común y la justicia. Ante situaciones ya existentes intentan regular sus efectos y buscar soluciones aceptables y justas para los inevitables conflictos humanos. Todo ello con el fin de garantizar la convivencia pacífica y encauzar el conflicto siempre existente. Los romanos lo resumían magníficamente: los principios del derecho son: vivir honestamente, no hacer daño a otro y dar a cada uno lo suyo (Iuris praecepta haec sunt: honeste vivere, alterum non laedere, suum ciuque tribuere). En tan sencillo adagio concretaban todo el derecho, porque todo lo que entendemos por derecho está ahí. Pero amigo, llegaron los ideólogos y sus ideologías y convirtieron la ley en una herramienta de transformación social. Ya no se trataba de regular el bien común sino de transformar la sociedad para que encajase en sus ideicas que habían alumbrado sus cabecitas, por las buenas o por las malas. La ley de violencia de género, sobre la que algunos están debatiendo en este foro, es un claro ejemplo. En primer lugar su postulado es ideológico y por lo tanto falso, un apriorismo. Esta ley parte de la premisa de que existe una violencia estructural del hombre hacia la mujer, todos los hombres por el mero hecho de serlo somos potenciales agresores y todas las mujeres por el mero hecho de serlo son vícitimas….lo que es simplemente mentira Todo asesinato de una mujer perpetrado por un hombre será consecuencia del machismo estructural. Si un anciano que cuida a su mujer con alzeimer, empieza a tener síntomas de alzeimer, y desesperado la mata y luego se suicida, la causa no es la desesperación sino que es una violencia machista fruto del heteropatriarcado. Por su mismo planteamiento inicial la ley niega la presunción de inocencia al varón. Pero toda buena ley de ingenieria social necesita además dos elementos adicionales: la propaganda, estos días estamos asistiendo a otra campaña y el aplastamiento del disidente. Este punto es fundamental para que nadie cuestione la ley: quien se oponga a la ley es que es partidario del asesinato de mujeres, repiten una y otra vez los propagandistas de todas las teles y todos los partidos. El razonamiento es absurdo, es como decir que quien se opone a la pena de muerte a los terroristas es porque es partidario del terrorismo….pero repetido machaconamente cuela o eso creen ellos. Sobre estos pilares se asienta la dictadura “progre” y por eso se persigue al profesor universitario que la denuncia, como se expone en el artículo. El hartazgo ante esta situación explica muchas cosas que están ocurriendo en Europa y América sin necesidad de acudir a los camisas negras.
    PS: en uno de los videos de mítines de la campaña de Vox, la mayor ovación se la llevó Santiago Abascal cuando dijo que había que derogar esta injusta ley.
    PPS: la ley es injusta, no por lo que lo diga yo, sino porque no admite un análisis mínimanete racional de acuerdo con los principios más elementales del derecho.

    • Lo que se dirime no es una cuestión de Derecho, ni de lógica, si no de PODER

      De lo que se trata, por parte de los mandantes de la nueva moral, es demostrar quien es el que manda. Quien tiene la sartén por el mango. Y eso se consigue, ante cualquiera que usando la lógica y el sentido comín tenga una objeción, por mínima que sea; haciéndole ver que al PODER la lógica está para pasársela por el forro del escroto (perdóne que sea tan explicito).

      Es mas, cuanto mas irrozanoble sea lo que hay que tragar, mas se afirma el PODER cómo tal.

      Los otros, los camisas pardas universitarios de los que nos habla Benegas, son simplemente una versión hippster de lo que en España decimos que a un cabo le das una gorra y se cree capitán general. Lo que muchos no quierren entender es que antes puede que tampoco fueran tan razonables, sólo que eran mnenos peligrosos.

      un cordial saludo

  2. Pues explíquese sobre la idoneidad de la norma coercitiva, sea de tráfico en carretera o sobre maltrato a personas.

    Porque si al final me va a decir que solo son justas las leyes cuando a usted le parezcan justas, sobra todo el debate. Ejemplo: en mi casa no se bebe vino, porque soy abstemio ( aceptable). En los bares no se debe vender alcohol, porque soy abstemio ( inaceptable).

    Un terraplanista cree que tiene razón, y no voy yo a perder el tiempo trasladándole mi convicción de que la Tierra es redonda. Ni tampoco le voy a conceder tiempo para que desarrolle su teoría en mi presencia, no me interesa.

    • A va mi respuesta con unos versos de Dante, y aunque lo parezca, le juro que no es a modo de jeroglífico.

      “…Contemplo en las esferas esa parte,
      Derecho a las esferas, en la parte
      De dos cercos el punto concurrente;
      Dónde un giro de otro es divergente…”

    • Yo no le he querido decir en ningún momento que las leyes no sean necesarias, lo que le estoy intentando decir es que legislar para impedir un brote sicótico, la locura, o un estado mental incontrolable por quien lo sufre me resulta difícil de digerir.
      Como prueba empírica tenemos que en ningún momento han disminuido las muertes pasionales, al contario, han aumentado de 0,7 hasta 1 loco por millón al año. Por lo que debemos presumir que de todos los detenidos preventivos ninguno de ellos era un asesino en potencia o si hubo alguno aún no había cometido el crimen.
      Saludos.

  3. El proceso de incubación de este nuevo Mccarthysmo académico useño, de base o de élites, viene de lejos. Os recuerdo cómo Dershowitz presionó a DePaul University para decapitar a Finkelstein por sus ensayos, en lo que fue un feo precedente contra la libertad de cátedra nunca visto antes en los Usa.

  4. … teniendo en cuenta la mitología liberal (centralidad [militar] y crupier estatal) resulta sorprendente el llanto,…, los “progres” compiten y ganan la batalla cultural. ¿No era la competencia bajo el crupier liberal (el Estado) la madre del cordero?

    Cuando la aristocracia estatal somete al resto de la población, es decir el Estado Moderno Liberal, básicamente la regla es la misma. Han ganado a la competencia,….,
    El poder constituido en muchos casos, quizá mayoría, es realmente el poder establecido (como fue el caso de España).

    Poco importa que no representen a nadie y el sistema político no tenga ni pies ni cabeza.
    Han ganado el discurso (la hegemonía de Gramsci) y el resto solo les queda lloriquear contra la parte militar del Estado (“standing armies”).

    Elegir dictadura de fanáticos, teledirigida por la oligarquía, cada cuatro años,…, es la democracia según la teología liberal. Competir y ganar, …,el origen de la legitimidad.

    Los combustibles fósiles (68% del pool) dan energía a un sistema en esencia oligárquico, muy maquillado gracias a ese “petro-esclavo”. Que 1 de cada 2000 pobladores de París sea detenido de forma preventiva, no debería sorprender a nadie,…, pues poner impuestos al “petro-esclavo” se transmite inmediatamente al siervo del Estado Liberal.

  5. Cuando era niño vivía en un palacio del siglo XIII, adosadas a los muros de sus jardines había pequeñas casas habitadas, en un de ellas vivía un matrimonio mayor al que yo solía saludar cuando en mis arriesgados juegos infantiles volaba por la alta tapia del jardín. Un día aquel vecino mató a su mujer cortándole la cabeza con un hacha.
    No cambió aquel suceso mi agitada y divertida vida infantil, aunque me hizo pensar en lo imprevisible de la vida, ahí quedó olvidado, hasta hace unos años que se promulgó una absurda ley que pretendía adelantarse a la locura.
    Han pasado más de cuarenta años y no se ha vuelto a repetir un suceso parecido en aquella mediana ciudad de provincias.
    Debe de estar al caer, o no, uno nunca sabe dónde se cumplirá la estadística.
    Me gustaría seguir volando por encima de las tapias emulando a Tarzán agarrado a una hoja palmera, pero ahora prefiero arriesgarme a jugar con las ideas no vaya a ser que haya perdido facultades.
    Ayer escribía que España siempre hace de punta de lanza de Europa en los momentos históricos decisivos para replegarse de nuevo en sí misma.
    No ser consciente que España ha dado la puntilla a lo políticamente correcto, que ha desmontado el artificio vacío de un popurrí disparatado de medidas sin fundamento es no distinguir entre “sus versiones de leyenda barata y de verdad mítica incalculable”
    Creo que España, ese es mi sentir al menos, y así se lo vengo diciendo a los amigos que se echan las manos a la cabeza ante el disparate político que vivimos, que se calmen, su gesto forma parte de una parte de esa “Verdad Mítica Incalculable”

    • El inicio del relato me ha recordado al jardín donde vivía” El gigante egoísta” de Oscar Wilde, luego ya resultó dantesco. Qué escalofríos me han entrado. :))

      Ciertamente, cuando eramos pequeños, había hechos trágicos que no nos causaban muchos sobresaltos, incluso a los mayores daba la sensación que no les producían muchos más traumas que los necesarios para pasar un período de duelo. No creo que fuéramos menos sensibles o menos “humanos” que hoy en día, incluso creo que todo lo contrario, pero hoy, cualquier hecho, menos trágico que el vecino que ha degollado a su esposa conlleva, unas cuantas sesiones con el psicólogo.
      Nos cuesta asumir las desgracias sin hacer de ellas una tragedia aún mayor.

      • Los estados están empeñados en hacer de lo excepcional la norma y de la norma lo excepcional. Ejemplo: La corrupción es puntual, los hombres son asesinos. Es normal que el pueblo llano se debilite emocionalmente, la mentira cansa mucho.
        José Alejandro Vara: “Los hombres matan a las mujeres”. No nos aclara cuantos en su familia han asesinado a las mujeres, no explica si fueron sus abuelos, padre, hermanos, hijos, el mismo, o todos ellos los que acabaron con las mujeres de su familia de manera violenta, yo creo que está confesión en público necesita de una aclaración, generalizar tiene su peligro, creo.

  6. El problema de Disidentia, tal como yo lo veo, es que es fiel a una línea ideológica muy concreta, con lo que la pluralidad de pensamiento es mas bien escasa, y la discrepancia se recibe como una herejía intolerable.

    Digamos que el planteamiento es uniforme y repetitivo: el articulista escribe un cimentario, y los lectores, sean suscriptores o no, apoyan de modo y manera incondicional las palabras del articulista.

    Como articular un debate viniendo de esos parámetros es realmente complicado, las minorías discrepantes de una línea mayoritaria no suelen ser bien recibidas en estos medios, hasta el punto de ser rechazadas de plano sin valorar ni analizar las argumentaciones de contrario.

    Disentir de Disidentia resulta, paradójicamente, instalarse igualmente en la heterodoxia.

      • Vuelva a releer el articulo de hoy de Benegas, y si es posible, con una cuartilla en blanco y un boligrafo al lado. Apunte con una crucecita la frase que usted cree que encierra una crítica contra el progresismo defensor de ideas igualitarias. Cuando tenga la cuartilla llena de crucecitas, habrá entendido lo que quiero decir.

        No digo que eso sea malo en sí, el señor Benegas tiene todo el derecho, todo, a expresar su pensamiento y reflejarlo en su artículo. Pero ese artículo no debe ser leído como un dogma de fé, sino como una opinión que puede ser debatida o rebatida en función de lo que pueda pensar el lector de la misma.

        Las ” adhesiones incondicionales” no son, no pueden serlo, síntomas de produccion de debate de ideas contrapuestas.

        Creo haberme explicado. Y si no, es que no puedo hacerlo/decirlo mejor.

        • Se ha explicado perfectamente, lo que no tengo claro es “que el progresismo defensor de ideas igualitarias” sea una ideología en lugar de una estupidez generalizada.
          Ayer, tras las elecciones andaluzas sentí una mórbida curiosidad por ver la SectaTV, No me defraudó, y obtuve mi orgasmo de estupidez gracias a las contradicciones con las que cada uno de los intervinientes convertía en absurda su intervención.
          Recomiendo tomar papel y lápiz y copiar cada una de las frases que allí se dijeron y someterlas a un análisis crítico.
          Es cierto que bajar a la arena de la estupidez generalizada desgasta mucho, pero es necesario que salgamos de ahí, para poder dedicarnos a tareas más fructíferas.
          Si yo le digo que la “ley de violencia de género” provocó más muertes tras su implantación hasta casi duplicarlas, me podría explicar el motivo, yo si.
          Si yo le digo que es imposible acabar con lo que se llamaba antes, mucho mejor definido, crimenes pasionales, es una tarea absurda, pobre Otelo, borrado de la literatura por políticamente incorrecto, o las pobres Judith y Salomé sin su cabeza en la bandeja.
          Hacer creer al hombre que poner su pie en el siglo XXI, el tiempo no existe, le va a librar de su humanidad, es algo que bien merece ser rebatido todos los días, más que nada para seguir disfrutando de la literatura universal en el siglo XXI.

          • No sé si me ha querido decir que poner semáforos en las ciudades es un gasto inútil, porque siempre va a ver quien se los salte, pudiendo provocar o provocando accidentes con daños en personas y vehículos.

            O que es inútil hacer controles de alcoholemia a los conductores, porque siempre va a haber conductores borrachos o drogados a los que, por suerte para ellos, y desgracia para los demás, no les pillan.

            Si me ha querido usted decir eso, francamente, me ha dejado sin respuestas.

            Porque el Código Penal sanciona como delitos acciones que ocurren en nuestra sociedad de un modo frecuente. ¿ Es innecesario o inútil un Código Penal , en cuanto no evita la comisión de delitos ?

          • No, le he querido decir que la ley de violencia de género al igual que el discurso de lo políticamente correcto es una solemne estupidez a poco que se conozca el alma humana. Sea lo que sea ese alma, y llegemos hasta donde lleguemos que se nos haya permitido descubrir.

            Para conocer por qué es una soberana e inútil estupidez le recomiendo tres autores, Dante, Goethe y Jung, así como literatura esoterica -cualidad de lo que está oculto a los sentidos y la ciencia o es difícil de entender.-
            Es difícil que yo pueda evitar por mucho que me empeñe algo que ni usted mismo ha pensado hacer jamás.
            Podría explicarle cual es el proceso que atraviesa la mente de alguien que mata por una relación afectiva, no hay espacio y es muy complejo para explicarlo aquí, pero le puedo asegurar con absoluta certeza que lo que usted llama semáforos no son más que obstáculos en mitad de la carretera.

    • Buenas tardes Golfus, creo que en Disidentia no hay normas de opinión. Sí, por supuesto los artículos pueden seguir una línea de pensamiento, personalmente con algunos estoy de acuerdo y con otros no pero el decir que las minorías discrepantes con los artículos son rechazadas de plano, me llama la atención.

      A veces los límites a la libertad de pensamiento los ponemos nosotros mismos.

      Creo que con corrección todo se puede decir, unas cosas gustarán más y otras menos.

      En cuanto al intercambio de comentarios con Henry sobre la ley de violencia de género, como mujer le digo que es una ley desigual, injusta y desde el punto de vista jurídico, anticonstitucional, por razón de sexo, para situaciones iguales, se perjudica al varón. Y dicha ley no ayuda nada a las mujeres. Todo lo contrario, cada día son más los hombres que nos terminan viendo bichos raros a los cuales mejor tener lejos y se lo dice alguien que jamás supo en su persona que es la discriminación por ser mujer, todo lo contrario, será que antes de mujer siempre me he considerado persona y a los hombres igual, por lo tanto no estoy de acuerdo con esa ley.

      • Estimada Emma, en mi diatriba con el señor Henry Slayer yo no he opinado ni un poquito sobre la ley de violencia de género, porque sobre todo no la he leído, y opinar sobre la base de opiniones ajenas es algo que debería evitarse. Te pueden decir que una película es mala, y desanimarte de ir a verla, pero nunca podrás decir honestamente que es una mala película, porque no has tenido posibilidad de decidirlo por tí mismo.

        Pero suponiendo que fuera una leý pésima, ¿cuales son las opciones ? ¿ hacer otra mejor, o no hacer ninguna?

        Lo cierto es que los Estados crean normas para regular situaciones de hecho, y muchas de esas leyes son específicas, para combatir un determinado mal social.

        Por ejemplo el terrorismo mata personas. Pero el asesinato de personas está penado desde los tiempos de Hammurabi. Entonces ¿ nos sobran las normas específicas sobre el terrorismo, sean preventivas o represivas?

        Y quien habla de terrorismo puede hablar de delitos contra menores, enfermos, mujeres, ancianos, discapacitados. El Derecho normativo ha de tener un componente esencial: ha de ser tuitivo. Si a usted o a mí nos agreden, tenemos dos alternativas, responder directamente a la agresión o buscar el amparo de la ley, su contenido tuitivo.

        • “suponiendo que fuera una leý pésima, ¿cuales son las opciones ? ¿ hacer otra mejor, o no hacer ninguna?”
          Ya hay una ley para castigar los asesinatos: Código Penal
          “Lo cierto es que los Estados crean normas para regular situaciones de hecho, y muchas de esas leyes son específicas, para combatir un determinado mal social.”
          Es correcto lo que dice, lo que pasa es que no existe ese “mal social” que se pretende combatir, porque no existe la violencia de género, es un invento ideológico. Se han inventado el problema para presentar su solución. ¡y por favor no me diga que hay mujeres asesinadas!, ya lo se, desgaciadamente ya lo se, al igual que hay niños y hombres. La trampa de la ley es la motivación de esos asesinatos.

          • No sé de donde sale ese supuesto apoyo mío a la actual Ley de Violencia de Género, porque la desconozco y por tanto no me pronuncio.

            Lo que yo he pretendido decir es que existen, desde los tiempos modernos, mormas generales y normas específicas, que incluso se desarrollan por medio de normas de inferior categoría a la ley, esto es, los reglamentos. Por ejemplo, el Código Civil contempla la figura jurídica del arrendamiento, pero es insuficiente para el tratamiento de todas las particularidades del contrato de arrendamiento. Es mas, la propia Ley de Arrendamientos Urbanos debe actualizarse periódicamente, bien por la vía de la modificación parcial de su articulado, bien con la derogación total de la ley anterior y la promulgación y publicación de una nueva.

            No pretendía ir mas allá que defender la necesidad de tener herramientas legales para combatir vacios legales, carencias, o males específicos que surgen en nuestra sociedad en un momento determinado.

            No lleguemos al absurdo de considerar un tirano al que ordenó que se condujera por la derecha, pudiendo haber optado hacerlo por la izquierda, como en otros países.

            Y en eso me parece que estamos de acuerdo. Si ni, no entiendo nada de lo que me proponen.

  7. Sin duda, siempre es más importante la libertad que la igualdad.
    ¿Para que quiero igualdad si no tengo libertad para ejercerla? e incluso para que quiero” libertad de”, si a la hora de la verdad no soy capaz de llevarla a la práctica. Libertad de pensamiento, libertad de movimiento, libertad de expresión, libertad de elección, libertad de asociacionismo…

    El problema es que hoy el concepto de libertad, como muchos otros, está totalmente deteriorado, se habla tanto de él que pierde su verdadera esencia

    “Seréis en verdad libres, no cuando vuestros días estén libres de cuidado y vuestras noches vacías de necesidad y pena.
    Sino, más bien, cuando la necesidad y la angustia rodeen vuestra vida y, sin embargo, seáis capaces de elevaros sobre ellas desnudos y sin ataduras”. Khalil Gibrán

  8. Si Samuel J. Abrams, sufrió el acoso de sus propios alumnos por haber escrito un artículo en el New York Times, en España, en la universidad de Vitoria a un estudiante le rompieron la cara por reunirse en un aula por hablar sobre la libertad en España*

    “Dos encapuchados golpean a un estudiante en Vitoria al grito de “español de mierda”

    https://elpais.com/politica/2018/12/05/actualidad/1543999505_766172.html

  9. Efectivamente, hay que hacer piña en este foro, como la piña de plátanos, es una piña la mazorca de maíz sin farfolla, piña de cocos, piña como el tejido blanco mate, transparente y finísimo, que los indígenas de Filipinas fabrican con los filamentos de las hojas del ananás.

    Además los piñones del pino piñonero son carísimos, se necesitan entre 20 y 30 piñas para sacar un kilo y acaso no encendemos fuego con ellas y arden como una tea para que los troncos, los leños se aviven.

    Suscribo enrixav. A piñón fijo con Javier Benegas. Buenos días.

  10. NOTA FUERA DE CONTEXTO (FdC)

    Los recientes cambios en la estructura informática de diseño de las páginas de Disidentia están dificultado el manejo del foro por los comentaristas. Ya no sabemos cuántos comentarios hay en los últimos artículos publicados si no los abrimos y la lista de los 5 últimos comentarios que antes podíamos visualizar pulsando el botón «Disidentia» a la izquierda arriba, ha desaparecido.

    Las sugerencias de Pasmao para mejorar la legibilidad del foro deberían ser atendidas por los propietarios de este digital a quienes hay que pedir un esfuerzo por facilitarnos nuestra participación. Así, por ejemplo, el email que recibo a diario anunciándome la publicación de un nuevo artículo es totalmente inútil. Sería de mucha mayor utilidad recibir un email de aviso siempre que alguien responda a alguno de mis comentarios.

    Hay que hacer piña en este foro, un valioso espacio de debate libre y disidente. Procuremos evitar enfrentamientos dialecticos estériles originados por algunas pulsiones egoicas desmedidas e ignoremos las provocaciones de los troles cuyo único propósito es emponzoñar el debate. Vamos a ver si hay suerte y este medio no escuece demasiado el celo de los poderes oligárquicos totalitarios induciéndoles a promover su cierre por la vía rápida o sea, por la mordaza y la asfixia financiera.

    • Muchas gracias enrixav

      Tengo la sensación de que los que han diseñado la página nunca se han puesto en los zapatos de alguien que escribe y comenta, tanto sobre la página, como sobre otros comentarios.

      Es mas. El futuro a largo/medio plazo de este tipo de plataformas dependerá de que consigan un sistema ágil para ello.

      un muy cordial saludo

      • Vaya, voy a discrepar de ambos :)))

        A mi el diseño de la web me parece cómodo. Sí, tal vez, el poder saber si contestan a un comentario propio sería interesante para poder seguir un debate.
        Pero el formato en sí me gusta.
        Al principio me producía desasosiego las fotografías tan desoladoras, pero ahora , muchas de ellas hasta son interesantes.

        Saludos

        • Querida Emme, las críticas no van dirigidas a la estética de la página, que es muy moderna y no creo que moleste a nadie, sino que a las facilidades de seguimiento del acopio de comentarios. ¿Cuántos hay en cada artículo? En los tres primeros nadie lo sabe solo con mirar el título. ¿Cuáles son los últimos aparecidos? Antes había una lista, ahora ya no la hay. Pasmao hizo una serie de sugerencias muy sensatas sobre el señalamiento del orden cronológico de los comentarios (creo que un una respuesta a un comentario suyo, no lo recuerdo bien), que nos podrían ayudar a todos a seguir con fluidez el debate. Se trata de organizar, ordenar, coordinar, el revoltijo de comentarios para que no nos perdamos en el labirinto. Nos hace falta una Ariadna, lo que no parece tan dificultoso con los recursos informáticos actuales.

          • No sólo eso.

            Mire esta página por ejemplo

            https://www.otraspoliticas.com/

            Podrá ver, en le lado de la derecha de la web, un comentario a un escrito hecho en el 2015.

            Simplemente porque reseñan los últimos 6 comentarios hechos (hay mucho menos tráfico de comentarios que aquí) y a alguien que leyó la noticia (no importa que fuera del 2015) se le ocurrió comentar prtpAlguien lo consideró interesaa .

            Aquí se podría hacer, en pestaña aparte, con los últimos 20 o 30. Dado que muchos de los artículos que nos ponen son bastante “atemporales”, y muchos de hace meses siguen siendo de actualidad.

            Yo creo que se han tirado a darle vueltas al coco para que se lea “fácil” en tablet o smartphone y se han olvidado de nosotros.

            No creo que se hayan puesto en nuestros zapatos, insisto. No en el zapato del “solo” lector” si no en el de que comenta.

            Y en el de que interactua con el que comenta.

            Un muy cordial saludo