«Luchamos contra gigantes, amigo Sancho… el Miedo, la Ignorancia y la Injusticia».

Y cuatro siglos después seguimos en la misma lucha a la que nuestro insigne Cervantes se refería: el miedo, la ignorancia y la injusticia. Tal parece que los gobiernos no cambian y lo que es peor: las gentes tampoco.

Ciertamente, son las gentes las que finalmente dan entrada a la injusticia y al miedo. Al menos en nuestros días. Es decir, somos nuestros peores verdugos y aún más que los gobiernos. Al menos en los regímenes democráticos que afortunadamente hoy vivimos.

He visto que hordas de progresía y obvio desconocimiento, creen que los “Estados y su estructura son de quita y pon”. Craso error

Yo sí tengo miedo a algo. A dejarme llevar, a perder cada centímetro ganado, a dejarme arrastrar por la injusticia de las masas y eso casi siempre corre a cargo de la ignorancia.

He visto un juicio público a un monarca a quien los que vivimos los postreros años del pasado siglo le debemos mínimamente un agradecimiento derribándose su busto y las calles para intentar que fueran sustituidas ¡hasta por terroristas! ¡Como lo oyen! Y me pregunto ¿y qué hicieron estos últimos por el pueblo español?

He visto el linchamiento mediático y político a un rey cuya implicación aún está por decidir, que pudo tomar todos los poderes del Estado pero lo cedió a una democracia y aún recuerdo un pasado 23 de febrero en el que con el corazón encogido vi su actuación firme y decidida para devolvernos la libertad. No soy juez, que juzgue la Justicia y quienes manejan todos los datos y que pague, si hay razón para ello ¡pero sin la ingratitud de olvidar todo lo anterior! Eso es dignidad por nuestra parte.

He visto que hordas de progresía y obvio desconocimiento, creen que los “Estados y su estructura son de quita y pon”. Craso error. ¿Quiénes son ellos para decirnos que votamos una monarquía constitucional en un bloque lo que han de votar de nuevo las nuevas generaciones?

Vean el absurdo ¿acaso los nuevos americanos le van a pedir cuentas a la forma de Estado de los Estados Unidos? No he visto a ningún osado plantarle cara a Lincoln ni a Jefferson, y algo similar sucede en todas las partes del mundo menos aquí. Aquí somos más papistas que el Papa. ¿Nos hemos vuelto locos? Que haya un grupo de personas irreflexivas o que no han contemplado todas las situaciones no significa que debamos hacer la ola. Me revuelve la ignorancia. Muchísimo. Incluso en personas que yo consideré cultas en su día.

La ignorancia promueve todo ello. Las Constituciones se crean para limitar los poderes del Estado a beneficio de la ciudadanía. En trescientos años cinco enmiendas para garantizar derechos es una cosa, pero no para cambiar la estructura del Estado que, además, fue votado y elegido por una mayoría aplastante. Basta ya de hacer la ola a la elección de un Estado según “las corrientes” hoy democracia, mañana república bananera, pasado ¡a saber! Máxime cuando la experiencia republicana en este país no fue precisamente digna de enmarcar.

¿Y eso lo exigen los que votan a reyezuelos sin corona que salen indemnes, se creen en posesión de la verdad y se permiten hacer, decir y deshacer sin las mínimas garantías exigidas en una democracia? La principal: ¡separación de poderes!

Aquellos que no son reyes pero se portan como tal y mucho peor y que en lugar de trabajar por su país en momentos muy graves han mentido, tienen vacaciones de lujo, cobran dietas por no trabajar, y no han frenado ni una sola de sus prebendas a pesar de la situación del país y su ciudadanía. Pero los «molinos de la ciudadanía» seguirán votándolos, en otras palabras, por lo que para mí son sus cómplices.

Creo que deberíamos dejar de mirar al rey emérito contemplándonos a nosotros mismos y a quienes defendamos por lo que, por mi parte, venzo el molino del miedo, pero no voy a dar cancha a la ignorancia y mucho menos a la injusticia. Lamento si en esta ocasión he hecho algo más que invitar a pensar. Creo que la situación lo exigía.


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5 COMENTARIOS

  1. El problema que tenemos en España es que tenemos una Constitución que permite demasiadas tropelías.
    Cada día tengo más claro que muchas de aquellas enmiendas planteadas por AP a su aprobación estaban bastante llenas de sentido común, incluso el voto particular de Fraga al famoso artículo 155 (en el anteproyecto era el 144)

    Desde aquello de «reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran» , competencias a CCAA que jamás debieron tener, desarrollo por ley orgánica de muchos de sus artículos entre ellos el nombramiento de los miembros del CGPJ (ya sabemos que se hizo «Montesquieu ha muerto»), pasando por el Título de la Corona , a estas alturas eso de preferencia del varón sobre la mujer no tiene mucho sentido, como otra serie de puntos de ese Título

    He estudiado Derecho, jamás he ejercido precisamente porque veía una Justicia hecha para robagallinas, en mi primer año en Derecho Constitucional , de esto hace más de 30 años a cada artículo nuevo que estudiaba a cada uno más me echaba las manos a la cabeza.

    Se quiso contentar con dicha Constitución a todos y eso es imposible, fue una Constitución para una Transición pero es que llevamos 42 años transitando. Nadie quiso su reforma, nunca fue el momento, ahora tenemos un marrón de mucho cuidado.

    ¿A estas alturas que hacemos? ¿Por ejemplo con eso de las nacionalidades? ¿Alguna CCAA va a dejar sus privilegios así por así o vamos a terminar optando por federaciones? ¿son normales los privilegios del Concierto económico del País Vasco o al final se opta por dárselos a todas aquellas que los quieran?

    El problema ahora es que una reforma constitucional es un suicidio con la calaña que tenemos en las instituciones pero por otro lado o se hace o esto explota.

    • Fue tal el disparate de incluir la palabra «nacionalidad-es- que años después se vieron obligados a forzar a la Academia de la Lengua de España a retorcer el significado de la acepción original con la oposición de todas las demás academias de lengua española.

      Una palabra que significaba algo totalmente distinto a las «ensoñaciones» nacionalistas se intentó pervertir con la ayuda de los académicos pesebreros. Este fue el resultado:

      nacionalidad
      1. f. Condición y carácter peculiar de los pueblos y habitantes de una nación.

      2. f. Der. Vínculo jurídico de una persona con un Estado, que le atribuye la condición de ciudadano de ese Estado en función del lugar en que ha nacido, de la nacionalidad de sus padres o del hecho de habérsele concedido la naturalización.

      3. f. Esp. Comunidad autónoma a la que, en su Estatuto, se le reconoce una especi

      De la primera acepción qué significa lo mismo que idiosincrasia pasamos a que signifique cualquier ensoñación… «La Constitución se puede interpretar de muchas maneras» Calva dixit.

      • Este es el añadido a posteriori del crimen, a moro muerto gran lanzada debieron pensar los académicos españoles que no el resto de académicos hispanohablantes que se negaron a participar en el crimen.

        He aquí la lanzada al muerto de los académicos.

        3. f. Esp. Comunidad autónoma a la que, en su Estatuto, se le reconoce una especial identidad histórica y cultural.

        ¡Ojo! Solo para España, y a posteriori.
        Que es algo así como cambiar el significado a las palabras que figuran en un contrato.
        Algo así como si la palabra «comprometer» pasa a significar «desvincular»

    • «¿A estas alturas que hacemos? ¿Por ejemplo con eso de las nacionalidades? ¿Alguna CCAA va a dejar sus privilegios así por así o vamos a terminar optando por federaciones? ¿son normales los privilegios del Concierto económico del País Vasco o al final se opta por dárselos a todas aquellas que los quieran?»

      Desde luego, ha puesto usted el dedo en la llaga. Y vaya si escuece. En realidad este es el debate necesario que los partidos no quieren abrir y por eso lanzan falsos problemas como el de la monarquía. Pero no debemos renunciar a la igualdad y a la libertad de todos los españoles en cualquiera de sus regiones. Por eso habrá que prohibir los partidos separatistas y los comunistas. Es preciso acabar con los privilegios de unos cuantos caciques.

      • España no puede ser federal porque para federarse primero hay que ser estado independiente, una locura completa que solo se le puede ocurrir a los desgraciados del PSOE.
        ¿Se imagina romper lo que lleva unido por lo menos quinientos años como estado y dos mil como nación, para luego volverlo a unir?

        Como ve una absoluta locura que solo se le puede ocurrir a un descerebrado socialista del PSOE o algún intrigante director de periódico.

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