La histeria desatada en estos días por la utilización de datos de los usuarios de Facebook, recuerda la conmoción que se vivió hace seis décadas al conocerse la mercadotecnia que utilizaban los gigantes publicitarios de Madison Avenue. Recuerdo que una escala en Barcelona, en diciembre de 1987, sirvió para hacerme con un ejemplar del libro de William Meyers Los creadores de Imagen (1984) sobre la industria de las agencias de publicidad.

Hacia ya cerca de 30 años que Vance Packard había escrito The Hidden Persuaders, una obra sobre la capacidad de la publicidad para controlar nuestras vidas, que tuvo un enorme impacto en la sociedad norteamericana. Aún así, la solapa interior del libro de Meyers resultaba sugestiva: “En la actualidad los publicitarios no son meros persuasores, son psicólogos/vendedores. Para ellos no somos meros consumidores, sino que nos han dividido y clasificado en grupos, cada uno con necesidades emocionales claramente definidas, que pueden ser medidas de forma científica, y para cada una de ellas existe su correspondiente producto”.

Los once capítulos de la obra versan sobre diferentes casos de productos y servicios a los que, tras el suministro de las misteriosas pócimas de los habitantes de la calle Madison, se convertían en fórmulas de éxito como por arte de magia. El medio en el que estos alquimistas y manipuladores de mentes operaban era la televisión, de cuya tecnología se aprovechaba un naciente negocio que acabaría rindiendo extraordinarios beneficios económicos.

Según William Meyers, los publicistas manipulaban las mentes mediante exageraciones, mensajes subliminales, ardides y engaños

Las fórmulas para conseguir tan perversos efectos estaban ligadas a las exageraciones, los mensajes subliminales, los ardides y los engaños de una industria que aprovechaba la nueva era de abundancia en la América triunfante. “Anunciar es hurgar en heridas abiertas… miedo, ambición, angustia, hostilidad” confesaba Jerry Della Famina uno de los más exitosos miembros del gremio, y de los primeros ‘arrepentidos’ del monstruo que había creado la industria de la publicidad. El propio Packard, por su parte, sentenciaba que “si el negocio de la publicidad se deja sin control, lo más probable es que acabe por controlar nuestras vidas”.

Visto con la perspectiva de los años, la monstruosa industria emocional y los enigmáticos psicogramas de los ‘Hombres de Madison’ que tan bien retrata Mad Men, se nos antoja más bien propios de una época naif, con su cirugía plástica aplicada a los productos para hacerlos apetecibles mediante imágenes sugestivas, slogans pegadizos y recompensas esencialmente simplonas que venían a dar respuesta a las necesidades de bienestar y confort de la nueva sociedad salida de la Segunda Guerra Mundial.

Muy lejos, por tanto, de la brujería siniestra y maliciosa que durante años se atribuyó a los publicistas, pero bastante más cerca de lo que ahora conocemos como “Fake News”: noticias que uno quiere creer aunque sepa que no son ciertas (el reclamo de una Sonrisa Profiden sin ir más lejos).

El calvario de Zuckerberg, el hombre de la camiseta y las zapatillas

Estos días atrás, al joven fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, se le congeló la sonrisa tras saberse que una aplicación de la firma Cambridge Analytica había accedido a los datos de 50 millones de usuarios de la red social, utilizados posteriormente para favorecer la campaña de Donald Trump. Poco se habla, sin embargo, de que Barack Obama hizo exactamente lo mismo en su campaña de reelección en 2012, tal y como confesaba en su cuenta de Twitter Carol Davidsen, su directora de Integración y Análisis de Datos, quien utilizó la misma herramienta de Cambridge Analytica (conocida como API) para establecer una base de votantes afectos a Barack Obama.

La información sobre el público objetivo destinatario de los mensajes ha sido siempre un activo muy valioso para vender cualquier producto

El Poder intenta desactivar la Red, último reducto de la libertad

No viene al caso aquí analizar el doble rasero con el que se trata al presidente hawaiano y al magnate neoyorquino. Lo importante es hacer hincapié en que tanto ahora como en los tiempos de Mad Men, la información sobre el público objetivo destinatario de los mensajes sigue siendo un activo muy valioso ya sea para vender un producto cosmético o un candidato político.

En ambos casos se trata de analizar las necesidades y preferencias de los consumidores o votantes para brindarles la mejor oferta posible, algo que no implica, ni mucho menos, que la clientela se trague la píldora sin rechistar. La experiencia parece demostrarnos, más bien, que la gente hace uso de su libertad individual con mayor frecuencia de lo que parece.

La clientela no se traga la publicidad sin rechistar: la gente hace uso de su libertad individual con mayor frecuencia de lo que parece

De ahí que no se pueda atribuir a las agencias de publicidad o a las plataformas como Facebook el papel determinante que se nos quiere hacer creer en los últimos tiempos. Ni las agencias entonces ni las plataformas ahora representan peligro alguno para la sociedad o la democracia. Ambas buscan necesidades no cubiertas, demandas insatisfechas y opciones que sintonicen con un sentir colectivo. De no partir de esta premisa, se podrá crear momentáneamente una demanda artificial y efímera que tarde o temprano acabará extinguiéndose o tornándose residual.

No. El problema de Facebook no son los datos que puedan tener de cientos de millones personas, sino el imparable deterioro económico y de credibilidad que ha propiciado en el llamado Main Stream Media, las terminales mediáticas de las élites político-económicas a cuenta de plataformas como la de Zuckerberg. Antes de la llegada de la televisión los ingresos mayoritarios de la prensa provenían de las suscripciones, y lo más parecido a la publicidad que uno podía encontrar en sus páginas eran los anuncios por palabras o algún elixir de efectos milagrosos.

El imparable ascenso de las plataformas de Internet ha dejado a la prensa en estado terminal y a las cadenas de televisión convencionales seriamente tocadas

Fue la televisión la que catapultó la industria de la publicidad y esta a su vez hizo posible la edad de oro de la prensa escrita, un reinado compartido que se ha mantenido hasta la aparición de Internet y las nuevas plataformas digitales. El imparable ascenso de la empresa de Zuckerberg y sus adláteres en estos últimos años ha dejado muy tocadas a ambas industrias. La prensa, en estado terminal. Las cadenas de televisión convencionales, muy tocadas por los nuevos hábitos de consumo en tabletas y móviles. Demasiadas víctimas por el camino como para que estas no intentaran resarcirse con oportunidades tan propicias para el contraataque como el Brexit o la victoria de Trump.

El Poder intenta desactivar la Red, último reducto de la libertad

El proceso ha sido tan gradual como implacable: primero y al igual que ocurrió tras él nacimiento de la industria publicitaria, surgieron los ‘arrepentidos’ expresando sus remordimientos por los perniciosos efectos de la criatura por ellos creada. Más tarde la reacción de las autoridades, con anuncios de nuevas medidas regulatorias, seguidas por el consiguiente mea culpa de la empresa, comprometiéndose a censurar contenidos y primar las informaciones ‘de calidad’, es decir, las de siempre.

Los medios convencionales intentan resarcirse induciendo a las autoridades a imponer regulaciones que obliguen a las plataformas de Internet a censurar contenidos

Finalmente, un episodio vendido como un supuesto robo de datos brinda la excusa perfecta para iniciar una investigación a escala internacional que daña económicamente a la compañía, y crea un serio problema reputacional a su fundador. Tras un inexplicable silencio de seis días, Zuckerberg ha comparecido para reconocer los errores cometidos y anunciar medidas para subsanarlos. Entretanto, se le acumulan las citaciones en Londres, Bruselas y Washington para dar explicaciones de lo sucedido.

La Red: el último reducto de libertad

Hay muchos aspectos cuestionables en la influencia de las redes sociales en estos últimos tiempos. Los linchamientos públicos, la degradación de los debates a meros intercambios de insultos y descalificaciones. El activismo militante de quienes buscan imponer nuevos mecanismos de ingeniería social a través de un Pensamiento Único sin resquicios para la disidencia.

Son esos islotes de libertad, alejados las consignas oficiales los que ahora se pretende neutralizar, máxime cuando las sociedades pudieran estar saliendo del letargo de las últimas décadas

Pero no es menos cierto que a su amparo han hecho acto de presencia quienes están dispuestos a plantar cara a esas nuevas fórmulas de totalitarismo postmoderno con argumentos que chirrían con los postulados de agenda progresista. Son esos islotes de libertad, alejados de los tópicos, los mantras y las consignas oficiales los que ahora se pretende neutralizar, máxime cuando hay indicios fundados de que las sociedades pudieran estar desperezándose y saliendo del letargo de las últimas décadas.

El doble reto al que se enfrenta Zuckerberg es pues de enorme envergadura. Por un lado tiene a todo el aparato de información tradicional clamando contra el daño que su plataforma les ha infligido y exigiendo compensaciones por medio de un mayor reparto de los beneficios. Por otro, se le impone la tarea de silenciar a quienes puedan resultar una amenaza para el poder establecido. No es poca cosa para un joven solitario cuyo principal objetivo era aumentar sus posibilidades de ligar en el campus.

Se impone a las plataformas de Internet la tarea de silenciar a quienes pudieran resultar una amenaza para el poder establecido

Si bien tengo para mí que dentro unos años el “Affair Zuckerberg” nos evocará la misma sensación que ahora nos producen quienes creían que los Chicos de Madison dominarían el mundo, es muy posible que, a sus 33 años, este antiguo estudiante de Harvard haya iniciado su particular calvario, en el que descubrirá lo difícil que es jugar a formar parte de las estructuras de poder mundial, por mucho que haya intentado disimular el intento vistiendo su sempiterna camiseta gris y zapatillas de deporte.

Si en las comparecencias parlamentarias que le aguardan, Zuckerberg opta por el traje y la corbata, podremos visualizar con mayor claridad que no es tanta la distancia que le separa de Don Draper. Igual hasta caemos en la cuenta de que, en unos años, las sofisticadas técnicas que hoy nos abruman parecerán tan pedestres como las que utilizaban los genios de la avenida Madison.


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16 COMENTARIOS

  1. Dejenme que les cuente mis impresiones sobre la comparecencia de Zuckerberg en el senado USA, ayer dia 10 de abril.

    Antes de nada, decirles que el nivel digital de los senadores USA es deplorable. La mayoría son abogados y están muy bregados en cuestiones jurídicas y supongo que políticas, pero se les escapan las situaciones que plantean las nuevas tecnologías. En ese terreno, Zuckerberg interpretó muy bien su papel diciendo que no entendia la pregunta cuando no se entendía, o pidiendo concretar cuando la cosa parecía que no tenía mucho sentido o era muy general.

    Zuckerberg empezó su intervención aceptando la responsabilidad de los problemas, y de haber pecado de falta de previsión o imprudencia ante situaciones ‘nuevas’.

    Se habló sobre problemas generales de privacidad, pero los problemas concretos que nombraron fueron:

    1. Porqué Facebook distribuyó publicidad pagada por Rusia en la campaña electoral de Trump (2016) cuando está prohibido que en una campaña electoral se haga publicidad pagada por extranjeros. Se habló de unos 3000 anuncios, por un montante de 100K dolares (o algo así). Anuncios que Facebook dirigió a grupos con ciertos perfiles.
    Por otra parte, Zuckerberg dijo que en las elecciones de 2016, empresas con relaciones en el Kremlin habian creado numerosos usuarios falsos (fake) para influir en la campaña electoral fomentando la división del electorado. Así circularon por Facebook anuncios/blogs/artículos dirigidos a grupos objetivo (target) como por ejemplo los islamistas americanos, o los emigrantes con papeles y que podian votar.

    Nota: no sabemos quien habría ganado sin tanta interferencia, pero lo cierto es que la interferencia fue a favor del ganador.

    2. Porqué información de 87M de usuarios de Facebook llegó a Cambridge Analytica sin el permiso de dichos usuarios. Cambridge Analytica es la empresa que Steve Bannon ( es ex – asesor de Trump) puso en marcha para influir en el voto en las elecciones USA. Zuckerberg dijo que Facebook había dado autorización a un doctor de Cambrige para hacer una app que extraía datos de los usuarios de Facebook. Facebook nunca cobró por ello. El problema es que esa app fue ofertada a unos 200K usuarios que al instalarla aceptaron las términos y condiciones de su uso. Esos términos permiten al dueño de la app disponer libremente de sus datos. Fue el dueño de la app quién vendio los datos no solo de los 200K usuarios, sino también del total de todos sus amigo que suman unos 87M.
    El problema es quién es responsable de haber entregado datos personales de usuarios sin su consentimiento, en teoria protegidos por la ley.
    Zuckerberg dice que esa app y todas las que operan como ella no están ya operativas. Los senadores le reprochaban porqué no había informado inmediatamente a los afectados.
    3. La censura en Facebook. Quedó claro que Facebook censura comentarios y/o usuarios. Pero cuál son los criterios para censurar algo que esta protegido por la libertad de expresión (enmienda #x de la Constitución).
    Zuckerberg dijo que se censuraban comentarios que promueven odio, violencia física, terrorismo, desnudos, racismo. Pero que el volumen de información a revisar era tan inmenso que no daban abasto. También dijo que a corto plazo contratarian 20000 nuevos empleados en el departamento de seguridad de contenidos, y que a medio y largo plazo la solución era la AI (inteligencia artificial), pero no se comprometió a nada concreto en cuanto a plazos.
    4. Es Facebook un sistema abierto (pregunta del senador Ted Cruz) por el que puede circular todo. En este caso quien es responsable de identificar y juzgar a los transgresores?

  2. Vuelvo al artículo 20 días después, porque ayer seguí en directo la intervención de Zuckberg ante la comisión del senado USA. Intervención que creo interesante cuando menos.

    Para mí, lo más importante fue entender el modelo de negocio de Facebook que como dije en el comentario del 24 de marzo, no entendía.

    Sobre el modelo de negocio:

    Según Zuckerberg, Facebook tiene dos grandes objetivos, por un lado pretende la comunicación a nivel global gratis, por otro lado financiarse mediante la publicidad. Para facilitar la comunicación con cualquier persona, Facebook mantiene una potente infraestructura de ordenadores, equipos de comunicaciones y plataforma informática. El usuario debe crear una cuenta con datos personales, y aceptar voluntariamente como amigo a las personas que tenga a bien. De esta manera se crea una red para compartir la información en la que cada usuario es un nodo. Por otro lado, el usuario debe dar una serie de permisos estableciendo el nivel privacidad que desea para sus datos. Esto limitará la distribución y alcance de la información en la red.

    La financiación con publicidad (60K millones de dolares en 2017) se logra porque Facebook monitoriza toda las comunicaciones y todos los usuarios, y genera un perfil que le permite agrupar a los usuarios en grupos de interés. Esto es lo que vende a las empresas anunciadoras, anuncios dirigidos a grupos de interés muy eficaces. Facebook es capaz de dirigir anuncios a grupos de personas atendiendo a los perfiles que previamente ha obtenido de los datos que esas personas.

    Por mi parte, ya he entendido el modelo de negocio de Facebook que les aseguro no entendía. Lo que me sorprende es la gigantesca cantidad de ingresos que la publicidad en Facebook genera. Publicidad que se quita a otros medios (periódicos, revistas, radio, TV…). Es fácil de entender la amenaza que se cierne sobre estos últimos…

  3. Dice Camuñas: “Estos días atrás, al joven fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, se le congeló la sonrisa tras saberse que una aplicación de la firma Cambridge Analytica había accedido a los datos de 50 millones de usuarios de la red social,…”

    Vaya por delante que hablar de Facebook me da miedo. La razón es que nunca entendí su modelo de negocio. Jamás pensé que se podía ganar dinero comprando gran cantidad de servidores, desarrollando una aplicación que permite comunicarse a gran cantidad de gente, dejándola acceder gratis. Por otra parte, como usuario me parece una pérdida de tiempo total. Pero lo cierto es que se ha encaramado a los primeros puestos del ranking de empresas por valor en bolsa. Es evidente que yo estoy equivocado, pero lo cierto es que sigo sin entender ese negocio.

    Volviendo al artículo, resulta llamativa la redacción del párrafo que he copiado. Se dice que Cambridge Analytica accedió a datos de Facebook. Lo que no dice es si ese ” acceso” fue mediante venta y correspondiente pago a Facebook, o mediante hackeo/robo.

    Si hubo venta se abren una serie de interrogantes, si hubo robo se abren otros. Detrás de todos siempre el mismo e inquietante problema: como proteger la intimidad de la persona en la época digital e internet. No sabemos con certeza quien nos observa, quien escucha nuestras conversaciones, quien accede a nuestro correo o nuestros foros, para qué lo hace, cual son sus intenciones, que sabe de nosotros y para qué.

    En el caso de venta, la pregunta es quién paga a quién. De donde sale el dinero, a donde va. Qué datos se venden. Una cosa es dar datos acumulados estadísticamente y otra es dar identificaciones de personas.

    En el caso de robo, la pregunta es que protección proporciona Facebook a los datos. Además de que datos acumula.

    Lo cierto es que en el entorno digital la privacidad de la persona está totalmente desprotegida. En mi opinión es necesario regular este área para el bien de la persona y la sociedad. Es necesario resucitar la inviolabilidad de la correspondencia/domicilio aplicado a e-Mail, WhatsApp, SMS o teléfono. El usuario debe saber que sabe facebook y similares de el, qué hace con sus datos. En definitiva lo que la ley de proteccion de datos establece y que de verdad se debería cumplir. Pero claro, cuando el estado es el primero que no lo cumple (véase SITEL) que hacemos?

    En esta fase debemos concienciar y sensibilizar a nuestros conciudadanos de los peligros asociados a la pérdida de la intimidad personal. Si esta no está debidamente protegida vamos hacia una sociedad donde no se puede vivir….

  4. Todas estas cosas resultan algo sospechosas. El Zuckerberg resulta que vendió acciones de su empresa, nada menos que 820 millones de dólares, poco antes del lío. La bolsa de Nueva York lleva varios días de caídas muy importantes. Sin duda, algunos juegan con las cartas marcadas.

    Los negocios en internet tienen caracteristicas que deben ser estudiadas con cuidado. Unas pocas empresas se convierten en monopolios de facto y el resto, como Disidentia, tiene que conformarse con una influencia estimable en calidad pero marginal en cantidad.

    • Muy de acuerdo con su comentario, Catlo, muy pocas empresas se convierten en monopolios de facto y no está de más que se vigilen y penalicen los abusos en los que incurren con frecuencia. Está claro que no hay nada gratis en internet ni mucho menos en redes sociales, como el gigante de Facebook. El precio que pagamos por aprovecharnos de estos generosos “reductos de libertad”, como dice el autor del artículo, o lo que estos pastores de rebaño obtienen a cambio, se lo cobran de la pieza. Cuando no hay precio, el producto somos nosotros y la utilización que se haga de ese producto puede ser constructiva o destructiva, en función del grado de psicopatía que ostente el gigante.

  5. “Antes de la llegada de la televisión los ingresos mayoritarios de la prensa provenían de las suscripciones, y lo más parecido a la publicidad que uno podía encontrar en sus páginas eran los anuncios por palabras o algún elixir de efectos milagrosos.”

    Antes de la llegada de DISIDENTIA los ingresos mayoritarios de la prensa digital, aparentemente gratuita, te tenías que tragar publicidad hasta hacerte vomitar.

    Hoy es mejor. Por un pequeño óbolo y unos cuantos anuncios de otro elixir, uno puede opinar, ser rebatido en buena lid o suscribir lo de otro forero. Hemos avanzado en denunciar a los del “Main St. Media” como lo vengo haciendo yo al NYT donde el suizo Raphael Minder, su corresponsal en España, ha hecho de su capa un sayo vacacionando por la “face” en Catalonia. ¡Uff qué desahogo!

  6. En mi pequeño pueblo han cambiado al procurador del común porque se había corrido a voz de que era masón y eso no interesa a los “powers that be”. A Zucker-berg (montaña de azucar) le cambian porque se ha descubierto que espiaba para el “deep state”. Cambian a los actores y métodos pero el “deep s” sigue con mas fuerza que nunca.

  7. Lo raro es que las feministas no se metan con las agencias de publicidad y uso y abuso de mujeres esculturales bellisimas en anuncios sobre todo de colonias y cremas.Seguro les pasan alguna mordida a sus dirigentes siguiendo el guión nacional.

    No les auguro un prometedor futuro a las AP la refundación del capitalismo por deuda,ambientalistas,los limitados recursos,hacen dificil seguir sosteniendo indefinidamente la obsolescencia programada inseparable del consumismo masivo.

  8. Dice Don Antonio

    “Ambas buscan necesidades no cubiertas, demandas insatisfechas y opciones que sintonicen con un sentir colectivo.”

    – ¿necesidades no cubiertas?
    – ¿demandas insatisfechas?
    – ¿opciones que sintonicen con un sentir colectivo?

    Realmente cree que eso no se puede manipular en beneficio de unos pocos a costa de un nemerde social que pagamos todos.

    El problema es que la masa es muy amorfa. Y no habrá élite por ilustrada que sea y disponiendo de una internet libre, (que no existe, pero supongásmolo) que pueda impedir que la basura se extienda. Por desgracia soy muy pesimista.

    Sólo hace falta comparar lo que era una élite de verdad a comienzos del XX y la influencia que tenía y lo que es una “elite” ahora, tars el paso de de dos GM la tele, internet, y lo que nos queda.

    No creo que lo de Zuckenberg y Facebook responda en absoluto a intentar coartar la libertad de expresión en internet, a costa de .. el que se crea que Facebok , Instagram… no están archicontroladas de verdad por los poderes USA, ya ahora mismos y desde hace tiempo es que aún cree en los Reyes Magos y el retoncito Pérez.

    O es que se creen que la expansión de esas redes lo ha sido por casualidad.

    No es que se un guindo, es que es un sequoia de tamaño XXXXL y cuando se caigan algunos .. mientras no se nos caigan encima a los paseantes francamente me da igual.

    Un cordial saludo

  9. Buen artículo de análisis sobre la publicidad o mejor el “condicionamiento de masas”.

    Porque la publicidad es sólo una parte de lo que probablemente empezó científicamente con Goebbels y la radio. Se le llamo propaganda y ha ido evolucionando con la tecnología hasta llegar a los extremos ni siquiera soñados por Orwell con su telepantalla. El Iphone y los smartphones con las apps con los sensores de posicionamiento, actividad, ritmo cardíaco …. trazan claramente el perfil de cualquiera y de sus movimientos por el mundo e incluso de su salud.
    Recientemente se publicó un mapa de bases secretas de los usa en función de los registros en la nube de las pulseras de actividad usadas por los soldados para monitorizar su ejercicio físico. Increible!
    El gran problema es como manejar el inmenso volumen de datos disponible en los servidores de las multiples nubes, como entrelazarlos y como sacar conclusiones sobre el comportamiento de grupos. A esas técnicas se les llama Big Data y es lo que viene a toda velocidad.
    La lucha por el control de esa mina de dinero ya ha empezado entre los players que quieren tener una posicion dominante en el mercado.
    La ley protege los datos personales pero no los genericos. Una población (en sentido estadístico o sea un grupo) no tiene datos personales y puede ser un target electoral o comercial o simplemente de analisis de comportamiento social.
    En que tiendas compran los miembros del LGTB de New York preferentemente? Puede ser una respuesta relativamente fácil enlazando varias bases.
    El tema es tan importante que el mercado se esta fragmentando a nivel mundial. Cada bloque tiene su facebook con tecnologías similares. China va por su lado y Rusia por el suyo protegiendo como si fuera oro sus bigt datas.
    Puede que Facebook, un newbe en todo esto hubiera subido demasiado rápido y de forma demasiado ruidosa disponiendo de una base de datos demasiado valiosa.
    La guerra por el control de los datos ya ha empezado y esto si que es absolutamente nuevo.
    De facto puede iniciar una nueva era demoscópica con intereses en el poder real.
    Todo lo que hagáis queda registrado en algún sitio porque nadie está dispuesto a deshacerse de su smartphone o de su reloj o pulsera biométrica. Esa informacion vale billones.
    Los tiburones van a por ella. Zuckerberg ha sido sólo la primera escaramuza.
    Habra mas.

    • “El gran problema es como manejar el inmenso volumen de datos disponible en los servidores de las multiples nubes, como entrelazarlos y como sacar conclusiones sobre el comportamiento de grupos. A esas técnicas se les llama Big Data y es lo que viene a toda velocidad”.

      Efectivamente, aunque en apariencia estén desbordados, ya están en ello.
      Comparto su certero y didáctico análisis sobre el tema, Tallyrand. No se puede precisar ni sintetizar mejor sobre ese “condicionamiento de masas”.

  10. Es un artículo muy interesante, a mi entender de modo especial en lo que atañe a las matizaciones y pormenores que expone Camuñas en relación con la industris. Un aspecto que me apetece destacar: el individuo, el receptor del mensaje -no la masa, el el target group- que es adulto, generalmente inteligente, suele tener criterios que le permiten discernir y utiliza su libertad para comprar y vender. Es el sistema, inherente a él ciertos abusos y para eso existen leyes, también en el ámbito de la actividad publicitaria, por las que el alcochol, la edad de la audiencia, los juguetes o la pornografía tienen sus limitaciones.
    Creo que, finalmente y dada la talla enorme del protagonista, hay muchp más ruido que nueces, o sea: publicidad.