Un buen sistema de propaganda y control de los medios de comunicación es esencial, en todo régimen totalitario, para alcanzar una homogeneización ideológica que ayude a mantener en el poder a quienes lo detentan (“la mentira es un arma revolucionaria”, que decía Lenin). Y aunque en estos regímenes muchas veces distinguían entre agitación y propaganda, ambas iban dirigidas siempre al mismo fin (en regímenes como el soviético, mientras el término propaganda se restringía a las actuaciones más intelectuales y refinadas -convencer, más que inducir-, con agitación se referían a actuaciones más vehementes, inflamadas, ardientes y dirigidas a las masas).

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En contra de lo que pueda creerse a primera vista, controlar los medios de masas no significa que la propiedad de los mismos sea estatal: si bien eran públicos en regímenes como el de la Unión Soviética, permanecieron en manos privadas en los países fascistas, aunque con igual férreo control por parte del gobierno. Y, para que alcancen eficacia es también fundamental, junto con el mencionado control: i) La repetición constante del mensaje (“una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”, según Goebbels); ii) Coordinación de todos los medios (prensa, radio, televisión, etc…): En la Unión Soviética, por ejemplo, los mensajes de Pravda (órgano del Partido) o de Izvestiya (órgano del gobierno central) eran repetidos, y amplificados, por el resto de periódicos locales, por la radio y por el resto de canales. iii) No olvidar el papel, esencial, de la agitación directa o personal, lo que obligaba a tener a millones de agitadores, profesionales o no, muchos a tiempo completo, otros a tiempo parcial o para situaciones puntuales, organizando reuniones, asambleas, manifestaciones, dando conferencias, organizando grupos de  estudio o debate sobre los temas que interesan, produciendo o distribuyendo la literatura adecuada, incluso visitando a la gente en sus casas, y todo para tratar de alcanzar la mayor participación posible en el proceso de adoctrinamiento, y iv) Crear una imagen estereotipada de un enemigo -real o imaginado-, en la que no falten rasgos criminales o demoníacos, que ayude a movilizar.

En los regímenes totalitarios era más fácil que se creasen anticuerpos, en la propia sociedad, porque la amenaza era explícita y no se escondía. Nuestras supuestas democracias occidentales son otra cosa. El riesgo no se percibe

No hay que olvidar, sin embargo, que en dichos regímenes cada herramienta del sistema está coordinada con el resto y que la propaganda o el control de los medios es útil en la medida en que se apoya en el terror (no sólo el riesgo de ser ejecutado, sino también y de manera importante, la intimidación que se consigue con la amenaza de difamación o de ostracismo social) o en la educación. Lo indiscutible es que el sistema funciona, y lo hace por muchos condicionamientos psicológicos inconscientes de los que no nos damos cuenta…

Pero también porque la memoria es falible y maleable: hoy en día, de hecho, se está demostrando la posibilidad, incluso, de falsear datos autobiográficos en un sujeto, haciéndole creer que vivió lo que nunca ocurrió, o lo hizo de una forma totalmente distinta. Para ello no hace falta recurrir al “deepfake” (ya hay sistemas de inteligencia artificial que animan y dan vida a rostros de personas fallecidas hace décadas), basta, como ha demostrado un reciente estudio, cierta constancia, algo de sutileza y mezclar la mentira con la verdad conscientemente y a sabiendas.

Es cierto que el sistema descrito no es infalible, y que en los regímenes abiertamente totalitarios de cierta duración fue degenerando con el tiempo. Pero también es cierto que en dichos regímenes era más fácil que se creasen anticuerpos, en la propia sociedad, porque la amenaza era explícita y no se escondía. Nuestras supuestas democracias occidentales son otra cosa. El riesgo no se percibe, y los elementos descritos no se aplican de una manera tan cruda y brutal; pero están, llevan años depurándose hasta haber alcanzado una perfección técnica sorprendente, y cuentan con el apoyo de una tecnología cada vez más desarrollada: la homogeneización de la línea editorial de los medios de comunicación es casi una constante a ambos lados del Atlántico, aunque sean en su mayoría privados, y aunque contemos con honrosas, aunque minoritarias, excepciones; la repetición machacona de los mismos mensajes es también un hecho indiscutible; tenemos también nuestro enemigo artificial, estereotipado y supuestamente criminal y antiecológico: fascista, neoliberal y/o capitalista (hay cosas que no cambian); el control de la educación y su utilización en la misma línea dominante no admite duda; la amenaza de la difamación o del ostracismo -incluso con escraches y apedreamientos- para los políticamente incorrectos están a la orden del día, como lo está la censura de ciertas plataformas digitales privadas a según qué personas y mensajes, y siempre en la misma dirección; la existencia de una caterva muy activa de agitadores individuales, algunos con nómina y carnet -otros, simples tontos útiles que sólo buscan notoriedad y/o el calor del rebaño-, es mayor cada día; existen infinidad -mucho más que en otras épocas- de medios digitales para propagar el mensaje; muchísimas más herramientas de información y control, etc.

Como vemos, no se nos escapa ningún elemento, y tampoco la desaforada pasión por controlar, dominar e imponer de quienes ya gobiernan -formalmente o de facto-; su firme voluntad, férrea e incansable, con constancia y habilidad; sutileza propagandística junto con burda agitación; desprecio grosero a la verdad, que parece que a nadie importa… y, sobre todo, una sociedad débil, anestesiada, ocupada en mil y una preocupaciones, siempre maleable, pero ahora más que nunca.

Cierto es que sigue habiendo, aunque escasísimas, honrosas excepciones. Menos mal.

Jaime Juárez Rodríguez, licenciado en Derecho y Empresariales por ICADE, abogado en ejercicio.

Foto: Fran Jacquier.

Publicado originalmente en el Instituto Juan de Mariana.

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4 COMENTARIOS

  1. Muy interesante artículo.

    Con todo el problema principal de los medios es que una gran parte de la población, mucho mayor que hace 40-50 años, ya no se cree nada de lo que dicen. Mienten tan mal que sólo convencen a los convencidos.

    Si en los años 70 – 80 en la ABC o CBS, en sus telediarios, salía una noticia, eso iba a misa. En general. Fuera cierta o falsa.

    El Watergate logró quitarse a Nixon de en medio porque la gente confiaba en los medios.

    En USA, si ganó Trump las primeras elecciones es porque la gente no se creía los medios. Y si hizo falta un golpe de Estado, como ha dicho el Time, para apearle de la segunda; es porque los medios seguían sin lograr vender su mercancía averiada.

    Es mas. El golpe de Estado en el fondo no fue para poner a Biden, si no para que los medios pudieran justificar que tenían razón con Trump. Al fin y a la postre Biden durará lo que dure, mas bien poco parece. Pero lo medios son una inversión mucho mas cara y a largo plazo por parte del establishment (el pantano) y no se podía tolerar que Trump fuera reelegído pasándose por el arco del triunfo lo que dijeran los medios.

    No es que estuviera en duda su credibilidad, si no su capacidad de infundir temor, de amedrentar; y eso si que era peligroso para el pantano y sus aledaños.

    Tanto es así que lo que define la capacidad de supervencia de un medio, por ejmplo aquí en España, no es su cuenta de resultados, si no su capacidad mafiosa. O si no porque sobrevive el Pís.

    Nunca nos dicen cuanto supone en esa cuenta de resultados la pueblicidad institucional, y en la parte de publicidad privada la de las empresas del Ibex.. o que dependen de regulaciones estatales, comunitarias, subvenciones, etc… y si no nos lo dicen es por algo.

    Hay algo muy curioso que ha comentado CATLO… y son los comentarios a las noticias por parte del público.

    Sólo hay que ver cómo han ido restringiendo día a día esa posiblididad. Por ejemplo en Voz Pópuli hace tiempo que no se pueden hacer comentarios, siempre están dale que te pego con una presunta renovación, pero el diseño de su página es mucho peor que hace 4 años. No creo que sea casualidad.

    Dentro de no mucho su tráfico empezará a bajar (si es que no lo ha hecho ya) . Pero dará igual. Tendrá su cuota de la tarat de publicidad publico/privada, sus sbvenciones y a vaivir que son dos días.

    Y no será el único caso.

    Un cordial saludo

    • «Por ejemplo en Voz Pópuli hace tiempo que no se pueden hacer comentarios, »

      Efectivamente, ‘algo raro’ pasa en Vozpopuli. Javier Benegas lo debe saber bien. Ambos nos conocimos alli, él como jefe de la seccion de opinion, yo como pobre comentarista..

      Me sorprendió que Vozpopuli cerrara la posibilidad de comentar justamente durante la campaña electoral en Cataluña.

      Terminada esa Campaña electoral volvio a abrir los comentarios. Con las elecciones en Madrid ha hecho lo mismo. Ha cerrado los comentarios y hoy simplemente queda la posibilidad de volver a abrir los comentarios cuando ‘el software’ lo permita.

      Empece comentando en 20 minutos (sobre el 2005). Cuando me di cuenta del filtrado de comentarios de Escolar me large. Escolar filtraba a las bravas, comentario me gusta lo dejo, comentario no me gusta lo quito.

      Buscando un espacio para opinar libre, aterrice en El Confidencial. Cuando echaron a Cacho deje de entrar (leer noticias al gusto de Botin, solo si me pagan).

      Cuando nacio Vozpopuli, se lo agradeci a Cacho (al fin un espacio de libertad para opinar).

      Hoy noto con estupor como la nueva direccion se dedica a la manipulacion de comentarios. En la ultima version, el proceso de comentar era mas engorroso. Numeros valiosos comentaristas abandonaron o redijeronn los comentarios. Y lo mas importante, ante los dos ultimos procesos electorales, han cerradolos comentarios. Una forma mas de manipulacion. Supongo que al servicio de esas fuerzas que desde lo oculto mueven los hilos de lapolitica en España y cuyo ultimo objetivo es su destruccion.

  2. La idiota de Carmen Calvo se mete ahora con los berberechos y la cañita en la tabernas. Voy a defender los berberechos:

    -Su alto contenido en hierro ayuda a prevenir enfermedades como la anemia.
    -Su cantidad de calcio y fósforo favorece el buen estado de huesos y dientes.
    -El fósforo, potasio y selenio ayudan a regular la circulación sanguínea y previenen problemas cardiovasculares.
    -La vitamina B12 favorece la agilidad mental y combate las pérdidas de memoria.
    -Al ser ricos en proteínas y ácidos grasos omega-3 suponen un perfecto complemento para deportistas que busquen desarrollar más músculo.
    -Gracias a sus muchas vitaminas, refuerza el sistema inmunológico y aumenta las defensas.
    -Hidratan el organismo gracias a un aporte de 80% de agua.
    -Alivian los dolores de la menstruación.

  3. He estado riéndome un buen rato leyendo comentarios en los foros de algunos periódicos digitales. Lo de que ha ganado el fascismo, almenos en Madrid, ya no cuela. En las tabernas lo tienen muy claro: o en un periódico o emisora o tele nos cuentan la verdad o nos carcajeamos, porque somos libres y ejercemos esa libertad con mariachi si es menester.

    Ya dije aquí el 23 de abril que las tabernas de Madrid son un medio de comunicación libre y fiable. Han sido el dique contra la institucionalización de la mentira en la que viene trabajando Iván Redondo, la mayoría de los medios, el sistema educativo, etc.

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