El Centro de Investigación de Comunicación de Masas de la Universidad de Leicester (Reino Unido) se pregunta si los medios de comunicación social deben ser considerados como síntoma o como causa de violencia. Todo hace pensar que el problema entre la influencia de los medios y la violencia queda mal definido y no se comprende. Por ello, el problema ha de ser analizado en relación con otras instituciones y en los marcos sociales, políticos y económicos establecidos.

Charles Tilly, en su obra Violencia Colectiva, señaló que históricamente la violencia colectiva es algo que surge regularmente en los procesos políticos centrales de los países occidentales. Quienes tratan de dominar, conservar o modificar los instrumentos de poder permanentemente utilizan esta violencia, como simple arma de su lucha. Así, los oprimidos combaten en nombre de la justicia, los privilegiados en nombre del orden y las clases medias en nombre del miedo.

Los medios de comunicación desempeñan un papel vital en el proceso de legitimación de mucho de lo que hoy aceptamos

En ese marco, los medios de comunicación, junto con otras instituciones como la educativa, desempeñan un papel vital en el proceso de legitimación de mucho de lo que hoy aceptamos. Sin embargo, la crítica de los medios es muy selectiva, pues no condenan todas las formas de violencia por igual. Como tampoco tratan con rigor, la mayoría de las veces, los sucesos acontecidos. Aun así, no hay acuerdo entre los investigadores y las diferentes disciplinas a la hora de concluir si los medios de comunicación son una fuente de conductas violentas.

Los medios legitiman el statu quo

En Reino Unido, J. D. Halloran, R. L. Brown y D. C. Chaney llevaron a cabo un estudio sobre la delincuencia y la televisión en el que concluían que la naturaleza de los programas vistos por los delincuentes no difería de los no delincuentes. Habiendo apenas diferencias en cuanto a las preferencias televisivas entre adolescentes agresivos y no agresivos. Ya entonces, sugerían que los medios no son la única causa de la conducta violenta.

Por su parte, G. Comstock en The evidence of television violence evaluó si la televisión contribuye a una mayor agresividad en los espectadores jóvenes, concluyendo de forma similar a sus otros compañeros, que los datos no nos dicen nada sobre el grado de perjuicio social que cabe atribuir a la televisión. G. Gerbner y L. Gross (teóricos sobre la comunicación) desarrollaron La teoría del cultivo y afirmaban que la televisión (“religión oficial del orden industrial”) parece cultivar los supuestos que se ajustan a los mitos socialmente admitidos.

No es cuestión de eximir de responsabilidades a los medios de comunicación. Sin embargo, hoy día, determinadas representaciones de la violencia pueden tener mayor repercusión que otras. Pues hay quienes consideran que la cultura, transmitida por los medios, desempeña un papel vital en la conformación de nuestros valores y conducta.

Los medios contribuyen a establecer el orden del día sociopolítico, comunicando perspectivas, soluciones, relacionando grupos con determinados valores

Los medios contribuyen a establecer el orden del día sociopolítico, comunicando perspectivas, soluciones, relacionando grupos con determinados valores, etc. En definitiva, legitiman o justifican el statu quo. Pero no actúan aisladamente. Se fragua una velada alianza entre informadores y políticos para manipular a la opinión pública.

Entonces, ¿qué es noticia?

Cabe preguntarse si los medios de comunicación crean “hechos” nuevos al convertir en noticia algo que no lo es. En general, la forma en que comunican e informan, es imposible colocar todo en un contexto significativo o dar un tratamiento óptimo.

Pero también es frecuente que se ocupen de casos extremos o incurran en exageraciones, sensacionalismo y estereotipos, conduciendo al público a etiquetar y asociar comportamientos concretos a determinados grupos e incluso posiblemente a aceptar la violencia como medio legítimo para resolver problemas en un determinado momento. Es evidente que la plasmación de las violencias, en los medios de comunicación, es un elemento fundamental en la situación social, no solo por lo que muestran sino también por lo que silencian, desvían, manipulan y ocultan.

La manera en que los medios exponen la información ha cambiado, se ha adaptado a la forma en que las personas la consumen: la opinión pública hoy accede libre y gratuitamente a casi cualquier medio y principalmente a través de las Redes Sociales. Además, las noticias se actualizan constantemente. Es la denominada era de la digitalización, que abarca desde los algoritmos para almacenar datos hasta los mismos procesos de comunicación que se valen de la Red.

Una guerra de clicks

Esta digitalización ha modificado tanto la forma en la que se trata la información, como la forma en la que se gestiona la publicidad. Apenas la gente compra un periódico en papel y eso conduce a los medios a depender exclusivamente de la publicidad y de las subvenciones. Por ello, el éxito de los medios va a depender de los clicks. Es decir, se paga al cliquear en una noticia o tweet y además aumenta la ganancia por cada mil visualizaciones.

Cuanto antes se actualice las noticias, y resulten menos contrastadas, se obtienen más clicks y, por tanto, más ingresos publicitarios

Así vivimos toda una guerra de clicks: cuanto más sensacionalista sea el titular y cuanto antes se actualicen las noticias (y resulten menos contrastadas) se obtienen más clicks. Y claro, a más clicks, más ingresos publicitarios. Sin olvidar que quienes dan las subvenciones tienen una influencia en los contenidos a publicar y cómo.

Por ello, los medios, en lugar de apostar por la veracidad de los hechos e informar asépticamente incurren en sensacionalismos alrededor de la historia. En lugar de hacer uso de las diferentes guías de recomendaciones que disponen para abordar los sucesos (suicidios o violencia de género, por ejemplo) optan por el morbo y divulgan noticias alarmistas en relación a estos.

Para ser más explícita tomaré de ejemplo un hilo de un usuario de Twitter en el que relató cómo los medios de comunicación manipulan y entran en esa guerra de clicks. En su hilo, Paleofreak, relataba un suceso en el que un hombre (herido grave) mató a su esposa y del que todos los medios se hicieron eco. Automáticamente los diferentes medios de comunicación lo catalogaron de “asesinato por violencia machista”. Las redes sociales “ardieron” y se “viralizó” la noticia. Partidos políticos, asociaciones, sindicatos, instituciones públicas y movimiento feminista hicieron minutos de silencio en protesta.

Los medios viven de la agitación, de convertir a las personas en masas divididas, a favor o en contra, de conseguir visitas a través de titulares con gancho

Sin embargo, no estaba tan claro que fuese un asesinato. El hombre fue a prisión y posteriormente se demostró que la mujer lo atacó mientras dormía, quedando él en libertad. Pero la imagen de ese hombre ya estaba más que dañada por todas las noticias que de forma irrespetuosa y que con poca (nada) profesionalidad trataron el suceso. ¿Acaso alguien se disculpó con ese hombre? Lo dudo, pues los medios viven de la agitación, de convertir a las personas en masas divididas, a favor o en contra. Viven de conseguir visitas a través de titulares con gancho, para generar así más visitas. Es lo que se denomina “clickbait” (cebo de clicks).

De este modo, medios de comunicación y redes sociales avivan el ambiente crispado, alimentan a las turbas, para así garantizar que se sigan abriendo sus enlaces a las noticias y que se compartan las noticias sin leer la mayor parte de las veces. No comprueban los datos, no comprenden los conceptos y confunden habitualmente correlación y causalidad. Ni que hablar de las estadísticas que hablan de ellas sin contextualizarlas y mucho menos sin contrastarlas.

Así en una marea de sesgos y disonancias cognitivas, generan un manipulado debate social. Todo resultado de la época digital que, como bien expone Byung-Chul Han en su ensayo “En el enjambre”, totaliza lo aditivo, el contar y lo numerable. Incluso se cuenta los “me gusta”. De este modo, pierde toda importancia lo narrativo, porque todo se hace numerable para poder transformarlo en el lenguaje del rendimiento y de la eficiencia.

Un nuevo Mundo Feliz

Esta era digital está produciendo un estado de embotamiento, nuevas formas de alienación y un tipo de comunicación que se mueve a base de flujos de halago o descalificación, por medio de los clicks y los “me gusta”, que impiden una reflexión serena de los acontecimientos y empobrece los discursos. No importa la verdad, la realidad, lo certero. Importa la audiencia y todo vale para generarla. Y ese flujo de comunicación se extiende a las cadenas de televisión, emisoras de radio y periódicos, que ven que es un contenido rentable y también lo explotan. Así cada vez tienen más cobertura determinadas “noticias” hasta que sólo se habla de ellas.

No importa la verdad, la realidad, lo certero. Importa la audiencia y todo vale para generarla

Sino, preguntaros de qué estamos hablando estos días. Por ejemplo, ¿por qué en España se habla tanto del famoso caso de La Manada y no de otros casos similares? Porque ya se han encargado los diferentes medios de comunicación de meter en nuestras casas esa noticia y no hemos sido tampoco capaces de obviar tal espectáculo. Estamos al día y somos los que les pagamos las costas de cobertura. Nos hemos implicado y hasta nos hemos polarizado, mientras los medios hacen caja.

Así, vivimos en un clima de irritación constante en el que los medios de comunicación, junto con las redes sociales, han generado un nuevo tipo de censura de la realidad. Empujados por la sed de reconocimiento, los usuarios también somos partícipes de este relativismo de la verdad. Si reaccionamos rápido puede que aun estemos a tiempo de evitar que este espacio de libertad se convierta en una nueva forma de dominación: un nuevo Mundo feliz.

Foto Elijah O’Donell


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Soy Cuca, para las cuestiones oficiales me llaman María de los Ángeles. Vine a este mundo en 1986 y mi corazón está dividido entre Madrid y Asturias. Dicen que soy un poco descarada, joven pero clásica, unas veces habla mi niña interior y otras una engreída con corazón. Abogo por una nueva Ilustración Evolucionista, pues son dos conceptos que me gustan mucho, cuanto más si van juntos. Diplomada en enfermería, llevo poco más de una década dedicada a la enfermería de urgencias. Mi profesión la he ido compaginando con la docencia y con diversos estudios. Entre ellos, me adentré en la Psicología legal y forense que me llevó a realizar un estudio sobre La violencia más allá del género. He tenido la oportunidad de ir a Euromind (foro de encuentros sobre ciencia y humanismo en el Parlamento Europeo), donde he asistido a los encuentros «Mujeres fuertes, hombres débiles» y «Understanding Intimate Partner Violence against Men». En estos momentos me encuentro inmersa en la formación en Criminología y dando forma a mis ideas y teorías en relación a la violencia, para recogerlas en un libro. De momento me podéis leer por aquí, en Espacios Inseguros y también en Twitter. Otros medios y redes para saber más sobre mí.

23 COMENTARIOS

  1. Los medios de comunicación de masas son meros correos de transmisión de la ideología dominante, dado que son propiedad directa o indirecta de los grandes intereses financieros que son los principales interesados en transmitir e imponer determinadas visiones ideológicas. La mal llamada violencia de género es un claro ejemplo. Es evidente que cuando un hombre mata a una mujer lo puede hacer por múltiples causas, incluyendo el machismo por supuesto pero no solo por machismo. Hace poco un anciano mató a su esposa anciana enferma de Alzheimer y luego se suicidó, el machismo no tenía absolutamente nada que ver….pero todos los medios de comunicación lo calificaron como violencia de género, un ejemplo más de la violencia de los hombres contra las mujeres, del opresor contra el oprimido. No se trataba de informar sino de realizar una acción de propaganda.

    • Buenas, Brigante.

      Así es, no tratan de informar sino de realizar una acción de propaganda.

      Un saludo.

  2. Excelente análisis Cuca

    Pero en España tiene un añadido extra. Los medios viven sobre todo de:

    – LA PUBLICIDAD DEL ESTADO O DE LA TAIFA O DEL MUNICIPIO.

    – LA PUBLICIDAD DESDE EMPRESAS O INSTITUCIÓNE PÚBLICAS, bien la DGT, el 016, Renfe,.. o las empresas IBEX (los Bancos, energñeticas o Telecos )que dependen de las subvenciones via BOE

    Es decir que su intención cuando se promocionan unas noticias o se tapan otras no es hacer caja de anunciantes que “libremente” insertan su publicidad en donde mas visibilidad tienen, sino en satisfacer a unos anunciantes que es uno sólo, un monopolio, el ESTADO, con todo lo que eso conlleva detrás.

    Entendiendo por ESTADO, ese estado que todos conocemos y padecemos desde tiempo atrás, y que es apoyado “moralmente” `por esos otros suprapoderes ligados al NOM y a esa “nueva moral” que reserva para el ESTADO el mismo papel que tienen los imanes y ayatolas en los regímenes islamícos; en esa sociedad de favores mutuos.

    Por eso paas lo que pasa exactamente con el tema de la manada y no nos enteramos de las violaciones en Alicante por el morerío del ferry desde Tunez, por ejemplo. O tenemos caso como el de Espejo Público, que debería llamarse Espejo Púbico, donde se montan reportajes falsos cómo con el tema de los piropos.

    Un cordial saludo

    • Buenas, Pasmao con lo que no pasa.

      Hoy en día los medios necesitan de la publicidad y de las subvenciones para existir, sin duda alguna.

      Un saludo.

  3. La defensa propia es moralmente un bien, sea o no violenta.

    Por otra parte creo se equivoca, los medios como indica su propio nombre son un medio.
    Cuando se ve que todos tienen las mismas noticias, todos dicen los mismo, …, se percibe claramente que esto es un sistema totalitario.

    Ese poder total es el Estado Liberal, el cual ha fomentado todo lo que sucede actualmente,
    la centralización masiva en todo. La estatolatría liberal que empezó a finales del XVIII continuada incluso por Franco permanece inalterable hoy, aunque amplificada al máximo. Todo ante el Estado.

    Las reglas siguen siendo las mismas, se anula una libertad y se concede un derecho (imperial). El derecho (proceso reglado soportado por un tercero), es la negación de la libertad. Pues el requerimiento del derecho denota claramente la ausencia de libertad.

    El Estado liberal liquidó la comunidad (aprovechando para especular de paso, véase Mendizábal), transformó el mercado en mercado-capitalismo-industrial potenciado a través del complejo militar estatal primero, movilización de rentas después (capitalismo) y como corolario necesario impuestos dominadores (sí capitalismo) que sustentan esa movilidad de rentas; más usualmente dinero papel (billetes, letra de cambio, etc).

    El Estado liberal (fuerte e imperialista) liquidó toda forma de gobierno democrática (concejo abierto, democracia vizcaína, etc), para sustituirla por un sistema totalitario de voto censitario inferior al 5% de la población en España, muy inferior en Francia.

    Ese Estado es la representación misma de la violencia y su legitimación es violenta.
    A recordar, el exterminio de su propia población de la Vendée en Francia, el exterminio de su propia población en la Primera Guerra Civil en España (1821-1823)*, el pueblo contra los afrancesados. La atrocidades de la Milicia Nacional, …, suma y sigue.

    Las Quintas transfieren la pertenencia del individuo de su tierra, raíces, su sangre, la línea de defensa de la Reconquista marcada por La Corona, a propiedad de la Patria (imperialismo, ver rebelión de la Vendée entre otros).

    Es decir, el primer sustento del Estado Liberal (formado por militares, aparato funcionarial/burgués y clero en un inicio) es la violencia, la imposición. Por lo cual, señalando la violencia de otros,…, parece incluso necesaria la propia de la corporación Estado.

    Otra cosa que ha hecho muy bien este régimen centrípeto de poder es imbuir al individuo en problemas que —ni le van ni le vienen—. Desarticulando toda acción mediante la representación ideológica de partidos, una gran farsa corporativa, la cual permite el auto-engaño en un ritual religioso (de ahí viene la representación) cada 4 años. En ello, los medios de comunicación de masas forman parte esencial. Y el bombardeo selectivo continuo de “violencias”, todo ese tipo de noticias-ruido es una parte necesaria del show a servicio del Estado y sus dinámicas.
    Hoy día el clímax informativo está alrededor de la mujer con especial mención a la “violencia de género”. Curiosamente esta discriminación de la mujer surge precisamente por la imposición del código civil liberal (Estado fuerte), pues las sociedades campesinas desde el colapso romano eran igualitarias.

    Esa nueva guerra (de sexos)**, es la continuación de las anteriores guerras dirigidas a aislar aún más el individuo (necesariamente sexuado) ante el poder omnímodo del Estado.

    Si la música toca, todos bailan,…

    *: Cura de Uztárroz, cita en La Primera Guerra Civil de España. Rafael Gambra Ciudad.
    “en obsequio a la lealtad española, que ninguna de sus ciudades, villas ni lugares prestó libremente su voto o consentimiento en favor de los rebeldes, sino amenazada y obligada a viva fuerza por los mismos….
    ,sublevándose contra su rey, publicó la Constitución de 1812, obligando al Ayuntamiento y demás autoridades a asistir al acto de perfidia solemnizada con juramento”

    **: “desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres” Gaceta de Madrid o Panfleto del Estado 29 diciembre 2004.

    • Buenas, Colapso2015.

      Colapsada me hallo por tu enriquecedor aporte.
      Es cierto que los medios de comunicación son un medio pero forman parte del status quo. No sólo “informan” sino que saben bien que son el medio para manipular, invisibilizar o enfatizar una cuestión. Y de ahí ese sistema totalitario en el que nos encontramos.

      Sin duda, todo un complejo entramado de engranajes que dan pie a las múltiples problemáticas y situaciones que vivimos.

      Un saludo.

  4. Excelente análisis, como nos tiene acostumbrados la columnista. Lo que sí es nuevo es la velocidad de vértigo a la que la tecnología permite a los medios y redes sociales digitales propagar los «memes», ayudando a extender verdaderas infecciones meméticas, ilusiones creadas por el cerebro humano basadas en un conjunto de sensaciones, sentimientos y expectativas. Y los memes, al parecer, se refuerzan entre sí, generando el complejo «meneplex», palabro que algunos usan para definir un conjunto de ideas basadas en memes por analogía a la colección simbiótica de genes individuales que componen los códigos genéticos de los organismos biológicos.

  5. Señora Casado, su titular, es un buen ejemplo.
    Tomar el ejemplo del marido primeramente herido, también.
    Por un lado, sostiene la dificultad de encontrar correlación empírica entre el visionado de la violencia a través de los medios y su manifestación social entre los individuos, para, después, indicarnos que existe una relación unívoca entre nuestro comportamiento y opinión y la (des)información recibida a través de los medios, sobretodo en las redes. Sin duda, relación habrá, pero quizá sea más compleja. Su alarmista simplificación de los hechos y evocación de un mundo feliz, sesgada en el caso de la violencia de género (con un caso mal interpretado le basta para poner en tela de juicio una realidad mayor y más compleja que apunta, y no porque lo digan las redes, a que en las parejas heterosexuales, mueren violentamente más ellas que ellos), es un digno ejemplo de lo que parece nos quiere advertir. Yo, por mi parte, tomo nota e intentaré leerla con precaución.
    Un saludo

    • Creo que no has leído el artículo y tu respuesta es un clic. Cuando era niño me llamaban poderosamente la atención dos publicaciones colgadas en el kiosco de las chuches, el periódico “El Caso” y las foto-novelas. Las muertes a hachazos y navajazos se sucedían al mismo ritmo que el actual en aquellas portadas que a mí me fascinaban, y no porque me atrajera la noticia, me atraían los titulares y la manera en que los resaltaban, no podía entender cómo podía haber personas que se interesaran por la sordidez de un asesinato cuando ya solo los titulares transmitían aún más sordidez que el propio asesinato. Con las fotonovelas me sucedía algo parecido, los títulos tan cursis y ridículos se alejaban mucho de la intelegencia que yo le presuponía a los adultos. En una ocasión pude inspeccionar un par de foto-novelas que la chacha olvidó en la cocina confirmando todas mis sospechas, yo tendría por aquella época ocho o nueve años y andaba intentado desentrañar unos libros que habian llegado a casa del último premio Nobel Samuel Beckett, y allí andaba yo intentando desentrañar que coños quería decir el autor, sin llegar a comprender nada de lo escrito, algo que me cabreaba bastante porque en el fondo sabía que lo que decía tenía sentido y yo era incapaz de comprenderlo.
      Siga usted leyendo el caso y las foto-telediarios y cliquee de vez en cuando un me gusta a la portada de El Caso. Con Zapatero les dio para hacer una portada semanal, ahora ya está el número de muertas como entonces, una cada diez días, la media natural de locos por millón en España.

      • Pues, no le digo yo que no, pero siendo una proporción por genero de alrededor del cincuenta por ciento, no existe equivalencia de la media natural en el caso de los hombres muertos. Yo no he leído, ni El Caso ni a Samuel Beckett, pero algo de matemáticas básicas y distribución estadística si me fue dado estudiar y no me cuadran sus cifras y, por tanto, tampoco su argumento.
        Y mírese lo de Zapatero, que del amor al odio…
        Un saludo

    • Y en las parejas homosexsuales la vielencia es mucho mayor que en las hetero. Y entre las homosexsuales muhco mas en las lesbianas que n los gays.

      Pero eso tampoco podrá leerlo en los periódicos, porque esas estádisticas en España están prohibidas. Lo mismo que con las de las madres para cons sus hijos.

      Etc, etc

      • Dígamelo a mí que cada vez que una machorra se cruza conmigo me monta un pollo, asunto que me preocupó hace veinte años hasta que por fin un día tuve la feliz ocurrencia de consultar con un homosexual conocido mi problema. A ver si me lo explicas, le dije, ¿por qué coños las machorras me montan el pollo a la mínima sin ni tan siquiera haber cruzado palabra con ellas? Bien fácil, me dijo el maricón amigo, tú eres un hombre guapo, inteligente, sensible, educado, masculino, por lo que te conviertes en competencia al ser el tipo de hombre que puede levantarle a la lesbiana femenina. ¿O sea que las pongo celosas? No, me dijo, peor que eso, les desmontas el conflicto. Estos mariquitas no son muy listos pero su mundo lo conocen perfectamente.

          • Así es, soy el precursor de un nuevo estilo literario que se llama “Sinabuelismo” consiste fundamentalmente en resaltar cuando el infante capaz se convierte en adulto abducido por la época.

            Un cordial saludo.

    • Buenas, Cucurruqui.

      No me cabe duda alguna que tú, como usuario, eres una muestra evidente de cómo los medios consiguen manipular y hacer de una mentira toda una verdad. Tu respuesta es un click, como indicicó Henry killer.
      Un ejemplo sirve para explicar o ilustrar una afirmación general, o para proporcionar un caso particular que hace de modelo para el caso general. Y eso exactamente son los ejemplos que aporto para comprender cómo los medios de comunicación visibilizan o no y enfatizan o no en lo que les conviene. Es más, ya en su día, el programa Caiga quien Caiga tenía una sección presentada por Juanjo de la Iglesia, llamada el Curso de ética periodística, en el cual revisaba titulares polémicos de la prensa y los sustituía por los acordes a la realidad. Pero vamos, es cuestión de esforzarse un poco y contrastar las noticias y analizar el lenguaje que usan para contarlas, para ver que es una norma. Otra cosa es que tú, como usuario, no te interese corroborar los sucesos y te creas a pie juntillas lo que los medios de comunicación dicen. Como por ejemplo en relación a la mal denominada violencia de género y esa idea falaz de ser mayor y más compleja que otras violencias.

      Un saludo.

      • Buenos días, señora Casado.
        Lamentablemente, no tuve la suerte de asistir al Curso de ética periodística, pero le repito que hasta dónde he sido capaz de entender su artículo “Vale más un buen titular que la verdad”, el propio título utiliza el recurso que su discurso seguidamente señala. Sólo le ha faltado escribir la Verdad.
        Si aludo a la mal denominada violencia de género (mal denominada, sí, pero muy útil para entender de que estamos hablando) y a su ejemplo único para señalar un ejemplo de escuela para discernir entre tergiversación y razonamiento, es porque su ejemplo, en el contexto que lo utiliza, quiere decirnos: mirad, aquí tengo un caso en el que el hombre ha sido acusado injustamente por una marabunta embrutecida por los medios manipuladores y campesinos de la ideología de género. Veis, por tanto, es mentira que la mayoría de las muertes entre parejas sea producida por hombres homicidas como os quieren hacer creer intencionadamente. Si quisiesen igualdad como propugnan tendrían que decir que los hombres y las mujeres somos homicidas en la misma proporción. Y así os lo vengo yo diciendo en todos mis artículos….
        Pues, señora Casado, lo que usted dice y sostiene, no es cierto. Y la culpa de que no lo sea no es de la propaganda de la ideología de género, lamento comunicarle. La proporción de homicidas es más alta entre hombres. Usted que es mucho de mirar intrincadas estadísticas, lo sabe pero, para tener contentos a los irredentos libre pensantes, prefiere sugerir candorosa pasión por su correcto análisis y contemplación no sesgada de las cifras y nos cuenta la de madres que asesinan a su descendencia.
        Pues relájese y repita, que no pasa nada: los hombres matamos más. Es bueno saberlo e intentar, una vez comprendido, mediante la cultura, minimizar este contumaz hecho. No, no es que seamos malos o peores, pero habrá que aceptar la evidencia, matamos más. En general, también comemos más, pero nadie en su sano juicio va a negarlo y además, de rondó, como premio nos va a dar una lección de como luchar contra la ideología desde la ideología.
        Un saludo

        • Cucurruqui,
          Tiene la sana costumbre de desviar la cuestión. Aquí no se trata de que sexo mata más o menos, cuestión que debería ser irrelevante porque lo importante es el hecho de matar a otro ser humano, no el sexo o la raza del asesino. Lo que creo que se denuncia en el artículo es la utilización de los medios de comunicación para falsear la realidad e imponer una determinada visión ideológica, a saber, que los hombres somos potenciales asesinos de mujeres y violadores, lo llevamos en nuestro ADN, según la Alcaldesa de la Villa y Corte. Por eso cualquier hecho desgraciado que suceda o cualquier crimen, será tergiversado y manipulado para que encaje convenientemente en la realidad virtual creada por la “inteligencia”. Para ello necesitan la colaboración de los medios de comunicación de masas, que ya no informan sino que realizan actos de propaganda.
          Por cierto ¿por qué los hombres matamos más? y ¿por qué eso que llama cultura puede minimizar este contumaz hecho? Porque comemos más por una cuestión biológica evidente ¿asesinamos más también por una cuestión biológica?

          • Probablemente, señor Brigante. Así apunta el hecho biológico y por eso es conveniente que minimicemos este triste hecho objetivo. Si la naturaleza no le vale, ponga a dios en la ecuación, no nos hizo iguales; los hombres procuramos resolver con agresividad y violencia multitud de problemas que a la luz de la cultura no parecen ser necesariamente resueltos de tal manera.
            Y me temo que no desvío un ápice la cuestión. Tan ideológico es sostener que los hombres somos malos por el hecho de serlo como sostener que somos estrictamente iguales en nuestro comportamiento por género como especie.
            Decir que existe una posibilidad mayor de que un hombre se haga violador en comparación con una mujer, no es demonizar a los hombres, se pongan como se pongan. En el caso de los ataques al corazón, también existe una mayor posibilidad y, bajo mi punto de vista, no se debe reaccionar diciendo que nos están intentando convencer de una diferencia no constatable estadísticamente, sino poner medios culturales para hacer frente a esta situación.
            Tal como yo lo veo, el género masculino tiende a ser mas violento que el femenino (habrá ejemplos concretos de lo contrario, pero sólo un sofista los mezclaría, como ha hecho la señora Cuca, en el debate). Este hecho, y el hecho histórico de que una parte del poder se obtiene o se puede obtener mediante el uso de la violencia, hace que partes de nuestra ancestral cultura estén moldeadas necesariamente bajo un prisma benévolo y justificador de esa violencia. No toda la cultura, por supuesto, la refuerza y engrandece, pero sí existen partes que lo hacen y conviene identificarlas y, si es posible, reducirlas o reconducirlas.
            Vuelven a confundir intencionadamente la parte por el todo. Saben y entienden que parte de las reivindicaciones y su formulación no tienen legitimidad desde una perspectiva de igualdad, lo que comparto, pero cierran el discurso diciendo que todas las reivindicaciones son por ende absurdas y totalitarias, sacrificando con ello, la igualdad y legitimidad que pretenden defender. Como les digo no comparto ese cruce de reproches mal armado para apoltronarse en cualquier ideología.
            Un saludo

        • Buenas,

          El ejemplo es una muestra de cómo los medios de comunicación incurren en ideas falaces y sensacionalismos para obtener más clicks y por ende hacer caja. El ejemplo es una muestra de cómo abordan los sucesos sin rigor, pues cuanto antes actualicen la noticia (sin contrastar) saben que antes reciben más clicks y por ende hacen más caja. El ejemplo es una muestra de cómo aun teniendo guías y recomendaciones (elaboradas por comités éticos) para abordar sucesos como la “violencia de género” hacen todo lo contrario e incurren en errores y falacias porque saben bien que se obtienen más clicks si sus titulares rezan “una mujer muerta por violencia machista” que si dicen “una mujer es asesinada por su pareja en extrañas condiciones”.

          Pero vamos, si quieres otros ejemplos de cómo incurren en sensacionalismos y demás manipulaciones, te animo a que leas todas las noticias acaecidas en torno al asesinato del niño Gabriel, o las referentes a cuando unos niños son asesinados por uno de los padres, que se suicida posteriormente, y como dicen según el sexo del mismo si se debe a un asesinato o a un suicidio extendido. También puedes ver como, por ejemplo, hace unos días dieron la noticia que “las olas de calor aumentan el riesgo de violencia machista según un estudio” cuando el clima influye de manera notable en el comportamiento humano y en la violencia en general (nada de violencia machista) y es algo que está absolutamente demostrado.

          Un saludo.

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