En homenaje y recuerdo a Antonio García-Trevijano, fallecido en Madrid el pasado miércoles 28 de febrero.  

En diciembre de este año se cumplirán 40 años de la aprobación de Constitución Española, la conocida popularmente como Constitución del 78. Una cifra, los 40 años, que se ha convertido en emblemática en nuestra reciente historia, ya que representa un periodo de tiempo que viene a coincidir con el final de una época o la liquidación de un poder político.

Si Ortega y Gasset determinó que en un mismo periodo histórico convivían cinco edades distintas, con diferencias de 15 años, para cuantificar de esa manera su teoría sobre las generaciones, visto lo ocurrido durante las últimas décadas en nuestro país, se puede constatar que el tramo citado de los 40 años suele ajustarse con el agotamiento de un régimen y la conclusión de un sistema de poder.

Ahí están los famosos “40 años franquistas” (en realidad fueron treinta y nueve años y un mes, el tiempo que transcurrió entre el 1 de octubre de 1936, fecha de la “exaltación” de Francisco Franco a la jefatura del “Gobierno” del Estado español, y el 20 de noviembre de 1975, día de su fallecimiento) y los casi “40 años de Juan Carlos I” (en realidad fueron treinta y ocho años y 6 meses, el periodo de duración de su reinado desde su coronación el 22 de noviembre de 1975 y su abdicación efectiva el 19 de junio de 2014).

La proclamación de Felipe VI como nuevo rey de España ha supuesto la apertura de un periodo político nuevo en la historia de nuestro país

La proclamación de Felipe VI como nuevo rey de España ha supuesto, como se ha podido comprobar en los últimos meses, la apertura de un periodo político nuevo en la historia de nuestro país. Su discurso del pasado 3 de octubre de 2017 (2 días después de celebrarse el referéndum ilegal separatista organizado por el gobierno de la Generalidad de Cataluña) ha marcado un antes y un después en nuestra vida colectiva. Está nueva fase se caracteriza por la ruptura del consenso que, hasta el momento, ha funcionado como la verdadera Ley Fundamental de nuestro sistema. Esta nueva coyuntura, tarde o temprano, afectara a nuestra norma constitucional: ahí están las propuestas de reforma ya anunciadas desde casi todos los sectores políticos.

Cumpleaños infeliz de la Constitución de 1978

Como ocurrió en el Titanic, también aquí la orquesta sigue tocando, la fiesta continúa, mientras asistimos al hundimiento de un régimen

Por lo tanto, cualquier análisis que se realice llevará a la conclusión de que la situación constitucional de nuestro país (artículo 155 incluido) no está para lanzar cohetes. Más bien todo lo contrario. De ahí que los 40 años citados (se trata de periodos vitales o históricos, nunca de cifras exactas) quizá haya que conmemorarlos, sí, pero con moderación. Lo que hoy puede ser motivo de celebración ante una cifra tan redonda, mañana puede mutar en funeral tristón por causa de deceso. Y, en nuestro caso, se corre el riesgo que la celebración de la efeméride se realice a la defensiva, como último ratio de auxilio: a la manera de los náufragos que se agarran a los restos de las tablas de un barco que se va a pique. Como ocurrió en el Titanic, también aquí la orquesta sigue tocando, la fiesta continúa, mientras asistimos al hundimiento de un régimen.

La Constitución de Canovas de 1876 estuvo vigente hasta septiembre de 1923 . 47 años de vida, cifra a la que se acerca con andares renqueantes nuestro texto del 78

Como regla general, hay que reconocer que la Constitución de 1978 presenta una excelencia: su larga duración (todavía vigente a día de hoy, lo que puede hacerla aún más excelsa). Y todo ello, por lo que la permanencia y la estabilidad representan en política: seguridad y equilibrio. Elementos todos ellos necesarios para alcanzar un progreso firme y pacífico. Sin embargo, a pesar de su larga duración todavía no ha alcanzado el record que ostenta la más longeva de nuestras normas supremas: la Constitución de Canovas de 1876 que estuvo vigente hasta septiembre de 1923 (fecha del golpe de Estado de Primo de Rivera). Por tanto, 47 años de vida, cifra a la que se acerca con andares renqueantes nuestro texto del 78.

La Constitución española de 1978 se aparta, por lo tanto, de nuestra convulsa tradición que se inicia en 1812 y que convierte nuestras experiencias constitucionales en unos periodos muy cortos y fracasados. La Constitución de Cádiz estuvo vigente 2 años, hasta 1814 (más 3 de propina del trienio liberal 1820-1823) total 5 años; la de 1837 tuvo una vigencia de 8 años hasta 1845; la de 1845, 23 años, hasta 1868; la de 1869 estuvo vigente hasta la proclamación de la I República en 1873, total 4 años; la Constitución de la I República no llegó a nacer, el caballo del general Pavía y su entrada en el Parlamento lo impidieron; dos años después del Golpe de Estado de Martínez Campos, en 1876, se aprueba la Constitución de la Restauración que dura como hemos indicado 47 años, y, finalmente, la Constitución de la II República alcanza los 5 años de vigencia, hasta 1936.

No es, por tanto, un pasado político del que nos podamos sentir orgullosos. Sobre todo por lo que ocurrió entre texto antiguo y nueva norma constitucional. Afirmaba Luis Sánchez Agesta que, a la hora de reflexionar sobre nuestro pasado, no debíamos quedarnos únicamente en la “crudeza crítica” de los acontecimientos y era conveniente señalar también, como él hizo, las “realizaciones efectivas” que se llevaron a cabo durante los respectivos periodos constitucionales. Quizá también habría que hacer lo mismo con el periodo del régimen del 78, porque es evidente que 40 años dan para mucho en materia de logros, avances sociales y desarrollo de infraestructuras.

Son muchos los autores que cuestionan el origen democrático de nuestra actual Constitución

Sin embargo, ciñéndonos al ámbito político, formalmente, son muchos los autores que cuestionan el origen democrático de nuestra actual Constitución. Según estas críticas, nuestra norma suprema obtiene su partida de nacimiento en una quiebra de la legalidad operada sobre la base del procedimiento de reforma de las Leyes Fundamentales del régimen del general Franco. Este proceso de reforma impide la afirmación de que nuestra Constitución sea obra de un “poder constituyente” originario.

Las Cortes que se eligieron en las elecciones del 15 de junio de 1977, no eran Cortes constituyentes, eran Cortes ordinarias, elegidas conforme a lo establecido en la Ley para la Reforma Política de 1976 (octava Ley Fundamental del régimen franquista según su propia definición). Eso sí, conforme a esa legalidad, las Cortes elegidas gozaban, junto con el Rey y el Gobierno, de una facultad para iniciar un cambio constitucional, pero en el citado texto de 1976 se mencionaba expresamente la aprobación de una “Ley de Reforma Constitucional” nunca de una nueva Constitución. Otros autores siguen defendiendo como correcta y como un éxito la aplicación estricta del procedimiento legal establecido “de la Ley a la Ley” en 1976 y 1977, sin establecer ningún cuestionamiento ético ni democrático.

Al margen de debates teóricos, está claro que en la práctica nos encontramos ante un poder constituido que se declaró a sí mismo constituyente

Al margen de debates teóricos, está claro que en la práctica nos encontramos ante un poder constituido que se declaró a sí mismo constituyente. Los diputados del 77 podían haber disuelto las Cortes, haber aprobado una Ley de Reforma Constitucional, y convocado unas Cortes constituyentes. No lo hicieron. Todo el proceso de reforma estuvo coronado con la ausencia de libertad constituyente primero, y de un poder constituyente realmente democrático después. Es constituyente la libertad colectiva que decide en referéndum (no en plebiscito) la forma de Estado (Monarquía o República); la forma de Gobierno (parlamentaria, presidencialista o partitocrática…); la forma de organización territorial (autonómica federal, unitaria…); En definitiva, la existencia de libertad política constituyente determina el momento fundacional de la libertad política. Si una no existe, la otra tampoco aparece. Y ante la ausencia de las dos no podemos hablar de una verdadera democracia. Es la existencia de la libertad constituyente la que hace posible el surgimiento de un poder constituyente originario.

La organización territorial (clave en la última crisis catalana), estaba establecida por Decretos Leyes antes de aprobarse la Constitución: tenía que ser autonómica

Y es, en este aspecto, donde se encuentra el error matriz de nuestro sistema político. La Constitución de 1978 ya estaba precocinada de antemano. La forma de Estado ya venía decidida por Franco: la monarquía. La forma de Gobierno ya estaba regulada desde la Ley para la Reforma Política de 1976: parlamentaria. La organización territorial (clave en la última crisis catalana), estaba establecida por Decretos Leyes antes de aprobarse la Constitución: tenía que ser autonómica. El sistema electoral, proporcional corregido, ya vino aprobado en la Ley para la Reforma Política y sellado por el Decreto Ley de marzo de 1977 que reguló primero las elecciones de junio de 1977 e inspiró después nuestra vigente Ley Electoral (esa que ahora Ciudadanos y Podemos quieren reformar, para hacerla todavía más proporcional). Todas las cuestiones políticas y constitucionales estaban, por tanto, ya decidas desde el poder al margen de la ciudadanía.

Es por eso que los nacionalistas tienen razón cuando invocan que el reconocimiento autonómico por parte del Estado es anterior a la Constitución. Así la Generalitat, con carácter provisional, fue legalizada en septiembre de 1977 y el Consejo General Vasco fue aprobado por Decreto Ley en mayo de 1978, mucho antes de que, en diciembre del 78, los españoles refrendáramos el sistema autonómico establecido en la Constitución. Como queda dicho, también la organización territorial del Estado, el régimen autonómico, estaba decida desde el poder antes de la Constitución y al margen de la ciudadanía.

Cumpleaños infeliz de la Constitución de 1978

El proceso separatista catalán nos ha colocado ante una crisis política que las fuerzas políticas no son capaces de solucionar con los instrumentos que les ofrece nuestro marco institucional

Dejar el proceso autonómico abierto fue otra grave equivocación de nuestra Constitución. En el Título VIII, al regular el modelo autonómico, se estableció una estructura administrativa con las competencias no cerradas. Todos los preceptos del mencionado Título VIII, especialmente los artículos 148 (que establece las posibles competencias de las Comunidades Autónomas), el artículo 149 (que regula las competencias exclusivas del Estado) y el artículo 150.2 (que permite la transferencia de las competencias que, en el artículo anterior han sido declaradas exclusivas del Estado, a las Comunidades Autónomas) configuran una estructura institucional en desamparo. Totalmente al descubierto. Con todo lo que ello significa.

El encaje entre una forma de Gobierno parlamentaria (el presidente del Gobierno elegido por el Parlamento), con una ley electoral proporcional (sistema D’hont y circunscripción provincial) que ha hecho difícil la configuración de mayorías parlamentarias, y una organización territorial abierta, como es nuestro Estado de las Autonomías, ha hecho posible que los nacionalistas consiguieran la mayoría de sus pretensiones, al vender su apoyo parlamentario (investidura y aprobación de presupuestos) a cambio de la mayoría de las transferencias de competencias estatales que se permiten por el artículo 150.2.

El proceso separatista catalán nos ha colocado ante una crisis política que, da toda la impresión, las fuerzas políticas no son capaces de solucionar con los instrumentos que les ofrece nuestro marco institucional. La única solución sería la inauguración de un proceso de “Libertad Constituyente” donde la mayoría de la ciudadanía decidiera, en el ejercicio de su libertad política, sobre todas esas cuestiones que no les dejaron decidir en 1978.

 

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Javier Castro Villacañas
Nací en Madrid en 1964. Estudié Derecho y realicé un postgrado de periodismo. He sido profesor de Derecho de Constitucional y Asesor Jurídico de la UCM y de la cadena de televisión Canal +. Fui uno de los fundadores de la revista Generación XXI. He colaborado en diversos periódicos y revistas como Iniciativa, La Razón, ABC, La Gaceta de los Negocios, El Mundo en sus suplementos Crónica y LOC (La Otra Crónica). He sido productor y director de los Servicios Informativos de Radio Intercontinental de Madrid durante los años 2002 al 2004. También fui director de los Servicios Informativos de CITY FM Radio y del programa Claves de Actualidad en la misma emisora durante los años 2004 al 2009.  He escrito varios libros: una biografía sobre la figura de José María Gil Robles en la colección Cara & Cruz de Ediciones B (2004); el libro El fracaso de la Monarquía sobre la crisis final del “juancarlismo” editado por Planeta (2013);  Miguel Blesa, el lobo de Caja Madrid sobre la crisis financiera de la que fuera cuarta entidad financiera de nuestro país con La Esfera de los libros (2014), y El expolio a las clases medias donde se analiza el hundimiento de las clases medias en nuestro país durante la última crisis económica con Stella Maris (2015). Después de una excedencia no voluntaria, reaparezco aquí, como siempre, en la disidencia.

52 COMENTARIOS

  1. Históricamente, la única «experiencia política» de «democracia formal» se dio en EEUU en su momento fundacional. No hay ninguna otra ni la habido en la historia. El parlamentarismo europeo no es de ningún modo “democracia”.

    En principio, sólo puede llegar a existir la “Democracia representativa”, en el sentido americano descrito todavía por Tocqueville en sus incisivas observaciones sociológicas, cuando la Nación constituida y representada (siempre por una élite patriótica de extraordinaria capacidad intelectual y profunda cultura política) funda «ex nihilo» un Estado. Pero es que en su origen ni siquiera los “patriotas americanos” fundaron todavía un “Estado” sino un “Goverment”.

    En Europa, ese gran acontecimiento jamás se ha producido, ni siquiera en Francia en 1789 ni durante los procesos alemán e italiano de unificación nacional en el siglo XIX, ni por supuesto en la España de la Constitución de Cádiz. En Europa todo es, desde entonces, desde el punto de vista ideológico efectivo, brutal nacional-estatalismo o social-estatalismo diversamente adornado y mezclado, administrado por Oligarquías de un tipo muy especial que no ha sido apemas descrito más que los pocos autores de las teorías del elitismo.

    Toda la Teoría del Estado europea y todo el Derecho Constitucional europeo son de una profunda raigambre alemana y de eso nadie parece hacerse cargo.

    Por ejemplo, la socialdemocracia es una de las posibles realizaciones prácticas de toda la tradición teórica del Estado de origen hegeliano: el Estado unifica el Todo Social como una Conciencia y es ella la que define la Libertad porque su querer es el único “Absoluto”, no dictado por las contingencias del querer subjetivo, etc, etc. Sus conceptos inspiradores de base son franceses (Rousseau, Sièyes). Toda esa Teoría asocia Estado y Nación, pero subordinando siempre la Nación al Estado. El fascismo y el nacionalsocialismo, formalmente como fenómeno político específico, no pueden explicarse de otra manera.

    En un contexto teórico semejante, además contaminado por el parlamentarismo inglés, es decir, envuelto en una tradición en cuyo origen ni siquiera existe “el Estado” sino el puro “Goverment”, difícilmente puede producirse ninguna idea de «democracia» en ningún sentido: ninguna de las tres tradiciones intelectuales ni institucionales lo contiene ni lo contuvo jamás. Ni francesa, ni alemana, ni británica. En Europa todo ha sido parlamentarismo, finalmente transformado en los “Staatparteien” actuales, la única Forma de Gobierno conocida desde la postguerra europea.

    Una verdadera Constitución política es una Constitución de la Nación política, en ejercicio colectivo de su libertad, para el Estado, por lo que éste no podría modificar ni alterar a aquélla.

    Cosa muy distinta es, como sucede muy visiblemente en España a raíz del proceso secesionista, una Constitución del Estado para la Nación: en este caso, la voluntad del Estado, es decir, su clase dirigente (los Partidos como los verdaderos órganos de la soberanía estatal, en ningún sentido “nacional” ni “popular”) tiene por fin exclusivo alterar ese «dato bruto» que es la Nación histórico-cultural para adaptarlo a sus propias «necesidades» (explotación oligárquica y oligopolista de recursos, territorios y población).

    La tentativa de reforma constitucional pone en evidencia el radical enfrentamiento latente entre Estado y Nación. La clase dirigente es consciente de que aquí se lo juega todo y lo que va a ocurrir silenciosamente se deriva del hecho de que este conflicto ya no es ocultable y puede estallar de muchas maneras inesperadas. Todos los discurso actuales y todas las informaciones van en la línea preventiva de neutralizar tal dialéctica apenas esbozada.

  2. ¿Quién les sostiene?

    “El déficit del Estado era el tesoro de la Nación, es decir, de la Revolución. Sin déficit, la reforma constitucional no era necesaria al Estado. Sin déficit, Luis XVI no necesitaba ya los Estados Generales, salvo para aprobar el plan técnico de su ministro. El cambio de opinión del rey, que grandes historiadores atribuyen a su carácter mudable o influenciable, revela más bien una mayor sagacidad para percibir lo que su ingenuo primer ministro no vio: si con manipulaciones técnicas el déficit quedó reducido a 56 millones y la necesidad de un préstamo a 80, ¿para qué afrontar el riesgo de una reforma institucional o constitucional? La fuerza política de los comunes, su probabilidad de alcanzar por consenso una reforma liberal de la Monarquía absoluta, estaba precisamente en la permanencia del déficit.” (Teoría Pura de la República. AGT)

    El BCE (Uropa)

  3. Muy de acuerdo con todos los excelentes análisis teóricos aquí expresados, pero mi acérrimo pragmatismo no me deja ver el futuro con otras gafas como no sean de un gris más bien oscuro, tirando a negro. Ojalá me equivoque, por el bien de todos.

    • Pienso como Usted, el futuro se presenta muy negro. Aunque aún tenemos una Constitución, esta es sistemáticamente violada por partidos de todos los colores. En realidad lo que hay detrás es la ruptura del pacto constitucional.

      El pacto constitucional lo han roto los nacionalistas, el PSOE y últimamente podemitas y asociados.

      Las consecuencias para el ciudadano español derivadas de que la mayoría parlamentaria no respete el pacto constitucional son gravísimas. Que nacionalistas o antisistema no respeten ese pacto es entendible. Que el PSOE se haya cambiado de bando (Zapatero-Sanchez), sí es preocupante. Que millones de españoles voten a partidos que no aceptan el pacto constitucional es muy preocupante.
      ALguien debería explicarles las consecuencias de que el legislativo o el ejecutivo pueda caer en manos de partidos que están por la división y la imposición de su agenda. Conseguido el poder lo utilizaran para neutralizar a los españoles que no demuestren adhesión.

      Hay demasiadas fuerzas trabajando para destrozar España. Hoy parece que van ganando. Todo sería muy distinto si el PSOE con sus millones de votantes volviera al pacto constitucional. Hace un año hubo una ocasión de oro, tirando a Sanchez, para sustituirlo por alguien que volviera al pacto Constitucional. Esas fuerzas que actuan en la sombra y cuyo mano mediátia es la Sexta y la 4, consiguieron abortar el proceso y volver colocar a su peón al frente del PSOE. El objetivo es evidente mantener al PSOE fuera del pacto Constitucional.

      Roto el pacto constitucional, se reabre el abismo de la división, la lucha de facciones o grupos de interés, sean estos nacionalistas, de género. El dilema que debemos plantearnos los que queremos una España libre, igual y justa, es hasta donde estamos dispuestos a llegar y cómo podemos evitar el gran desastre.

      Es fundamental tener claro el problema. Problema que los medios tratan de ocultar ‘a toda costa’, para no despertar a los españoles.

  4. Con cierta aproximación he tratado de comentar las aportaciones de los participantes a aquella clave del año 1979. No debemos olvidar el año y las circunstancias en las que se hace ese programa.

    Y de todo esto cual es mi opinión. Pienso que la Constitución fué un logro, permitió dar una cierta estabilidad política, entrar en la UE. Para ello hubo que pactar, pacto que quedo recogido en la Constitución. Pero esto dejó muchos cabos sin atar, entre ellos la más importante la organización autonomica. Ha sido el desarrollo posterior de leyes, como los estatutos, los que han desvirtuado totalmente la Constitución. Afirmo que los políticos han violado la Constitución, no la cumplen ni en espíritu ni en forma y nos han engañado, trayendonos finalmente al pozo ciego en el que nos encontramos.

    La primera pregunta de los espectadores de la clave es para Jimenez Blanco. Alguien le pregunta qué garantias trae la Constitución para proteger las minorías extraparlamentarias. Jimenez Blanco respondió que los 50 primeros artículos de la Constitución donde se definen los derechos fundamentales, así como las leyes que luego los desarrollen son la garantía absoluta para esas minorias extraparlamentarias.
    Eso es lo que debería haber pasado, y es lo que pactamos. Y sin embargo, los que hablan español en Cataluña son una minoria extraparlamentaria, en el sentido de la pregunta, y todos podemos ver como los 50 primeros artículos de la Constitución no han protegido sus derechos. Y hoy son tratados como ciudadanos de segunda clase, viendo sus derechos constitucionales violados sistemáticamente y a unas instituciones que debiendo actuar estan paralizadas.

    Hay otro aspecto que creo interesante. Afirmaban los asistente que es fundamental para una democracia garantizar la pluralidad y los derechos de las minorías extraparlamentarias. Lo cual está muy bien, pero resulta que cuando la pluralidad se impone a hierro y fuego como pretende hacer el PSOE con su plurinacionalda. Estos pretenden que las características peculiares de un grupo se impongan a todos. Así tenemos que las feministas tienen su diversidad positivamente discriminada, los nacionalistas tienen su diversidad positivamente discriminada, mientras que los que no estan en esos grupos son maltratados por el estado……

    Buenas noches

  5. Veamos que dicen los tertulianos de aquella clave de la democracia.

    Para Jimenez Blanco (UCD), la democracia tiene su base fundamental en la dignidad humana, y en el progreso por la via de la razón. Y debe asegurar 1. libertad de mercado, 2. libertades públicas, 3. derechos humanos

    Para Karesek (Secretario Consejo de Europa), todo derecho emana del pueblo y de la dignidad humana. La Constitución como ‘contrato’ de convivencia entre ciudadanos debe proteger especialemente la pluralidad.

    Para Peces-barba (PSOE) Los pueblos resuelven el problema de cómo organizarse mediante la Constitución, Donde quedan definidas las reglas de juego del sistema democrático, y donde es fundamental que las mayorías gobiernen, pero existan controles que aseguren el respeto de las minorias.

    Para Emilio Romero (Pueblo) La Constitución del 78 ha sido negociada solo por políticos, dejando fuera de la negociación a grandes sectores sociales. Es un resultado propio del parlamentarismo del siglo XIX, por lo que nace antigua.

    Para H. Oehling Ruiz (catedrático) las características más sobresalientes de la democracia son:
    1. Respeto a la dignidad de la persona
    2. Soberanía popular. Todo poder emana del pueblo
    3. Gobierno del derecho. La democracia se deteriora cuando las reglas de juego naufragan
    4. Los gobernantes que detentan elpoder son elegidos y representan al pueblo.
    5. división orgánica del poder
    6. representación bien resuelta
    7. legalidad
    8. Igualdad
    9. Libertad
    10. Racionalidad creadora
    11. Etica del poder.

    La posición de García Trevijano ha sido comentada antes, pero también comenta algo interesante. Afirma que el estado liberal del siglo XIX hace tiempo que no existe porque los estado occidentales han intervenido la economia. Así el estado de Franco había asumido o capturado todas las funciones economico-sociales como se había hecho en otros paises occidentales. El resultado es que el estado es el mayor productor, el primer consumidor, el mayor actor económico, y el patrón más importante del país. La gran afirmación de Trevijano es que el parlamento NO puede controlar a ese estado y que para que España funcione, el parlamento no debe funcionar. El parlamento no es la institución adecuada para controlar a ese estado que gestiona directamente mas del 50% del PIB.

    Para Mr. Krivine ( comunista-troskista francés) hay dos tipos de democracia. La occidental, la democracia burgesa en la que la clase capitalista impone su interés frente al proletariado. La otra, la democracia socialista en la que los obreros detentan el poder. Afirma que la buena es la segunda, porque defiende los intereses de muchos más que la primera.

  6. Como les he dicho antes, me he visto la Clave de 1979. Y me gustaria hacer un comentario crítico o comparativo de lo que se decía o se quería entonces y lo que como resultado tenemos hoy.
    Les invito a que vean esa clave con atención ( son casi 2 horas), el enlace está en el comentario anterior.

    Sin Franco ya, el pueblo español tenía el problema de cómo organizarse de cara al futuro. Se pactó seguir un camino reformista en lugar de uno rupturista porque parecía más prudente. Era una época de grandes incertidumbres y grandes miedos. Nada permite afirmar que el camino rupturista hubiera sido mejor.

    Como resultado del pacto, y las reformas políticas nació la Constitución del 78. Fué posible porque hubo un acuerdo para enterrar el pasado, y mirar hacia el fuituro.

    Esta acuerdo ha sido roto por los partidos de izquierda. El PSOE de Zapatero se sacó una imprudente ley de memoria histórica para volver a abrir en canal las cunetas y con ellas el dolor y el sufrimiento. Es en esta ley de Zapatero donde encontramos el primer signo de que la izquierda rompe el pacto constitucional. Luego surgieron los podemitas y sus mareas que ni reconocen, ni respetan símbolos, e instituciones españolas.

    La Constitución del 78 tiene un problema, el pacto que se subscribió inicialmente ya no está soportado, al menos por la izquierda. Mejor será que nos vayamos dando cuenta de quien rompe la baraja, y quien juega con cartas marcadas. Los nombres de las calles o las estatauas con ser de menor importancia, son el síntoma de algo mucho más grave, la izquierda ha dejado de respetar el marco constitucional.

  7. He leido el artículo, he leido los comentarios donde hay algo que no termina de cuadrar. Para buscar el cuadre he ido a YOUTUBE y me he visto la clave del 12/05/1979 (Democracia: https://www.youtube.com/watch?v=BeSBv31o_ic). Y tampoco creo haberlo encontrado. No me hagan mucho caso en lo que voy a comentar, no estoy muy seguro, no soy un intelectual puesto en derecho, solamente un ciudadano que le ‘duele’ España y que siempre siguió de lejos pero con interés la política nacional. Y que lo único que desea es que España sea un espacio de libertad, de igualdad y Justicia.

    El artículo hace suyas las tésis de García Trevijano y las reproduce con cierto detalle. He seguido a García Trevijano desde la distancia y con interés. Pero les diré que o no lo entiendo o tengo prejuicios que hacen que algunas de sus afirmaciones no las pueda aceptar.

    El argumento básico de García-trevijano, según entiendo, es que el sistema democrático actual en España carece de legitimidad. Por un lado, afirma, no ha habido ruptura con las estructuras del estado que había creado Franco. Y por otro, las dos característica fundamentales que dan legitimidad al estado no se cumplen. Estas son: 1. elección directa o indirecta del poder del estado. 2. elección del órgano que controle a ese poder del estado. También afirma que mientras que el poder en los estados no democráticos solo puede justificarse por la obra realizada, el poder en la democracia no debe justificar nada. Puesto que hemos de concluir que cualquiera que fuera el resultado, ese es el mejor que los métodos demopcráticos permiten.

    Lo que dice García Trevijano, como lo que reproduce el artículo sobre la legitimidad de nuestro sistema democrático es una maldad. Puede ser que en el plano de la teoría o filosofía política cuando definimos una hipótesis con unas condiciones de partida y estas no se dan, debemos rechazar la hipótesis.

    Cuando el artículo dice “Las Cortes que se eligieron en las elecciones del 15 de junio de 1977, no eran Cortes constituyentes, eran Cortes ordinarias, elegidas conforme a lo establecido en la Ley para la Reforma Política de 1976 (octava Ley Fundamental del régimen franquista según su propia definición). Eso sí, conforme a esa legalidad, las Cortes elegidas gozaban, junto con el Rey y el Gobierno, de una facultad para iniciar un cambio constitucional, pero en el citado texto de 1976 se mencionaba expresamente la aprobación de una “Ley de Reforma Constitucional” nunca de una nueva Constitución.”, se olvida de decir que la Ley para la Reforma Política de 1976 se aprobó en referendum el 15 de diciembre de 1976. No se si el olvido es intencional, o por desconocimiento, pero basar la ilegitimidad en que los ciudadanos no aprobarón el proceso es falso.

    Exigir una ruptura total con el estado de derecho anterior, y cumplir las condiciones que García Trevijano exige para poder decir que un sistema democrático es legítimo no llevaría tan lejos como decir que no hay ningún estado en el mundo cuyo sistema democrático sea legítimo. Lo cual será cierto en el plano teórico, pero desde luego de práctico tiene poco.

    Garcia Trevijano, me consta que vivió aquella época, no se si el que firma el artículo también la vivió. No debemos olvidar que fueron años muy difíciles, con muchas incertidumbres incluso económicas ( 17% de inflacción en 1977, ETA matando varios a la semana, Franco aún caliente en el Escorial, Carrillo con peluca). Y sí, Suarez, Gutierrez Mellado, Gonzalez-Guerra, Carrillo,Tarancón y el ciudadano español hicieron posible el pacto donde parecía imposible.

    La historia pasada estaba llena de enfrentamientos, sangre, cunetas, dolor, sufrimiento pero todos aceptabamos el pacto de olvidar el pasado, no moverlo y construir unas nuevas reglas de juego. Reglas de juego que regularian la conviviencia de los españoles. Esas reglas son legítimas.

    Todo lo anterior es para contradecir al artículo, y afirmar que el sistema democrático español es legítimo. Tan legítimo como lo puede ser el francés.el aleman, el americano, el italiano o el japonés.

    • Hay otro asunto que me gustaría comentar. García Trevijano afirma que el sistema democrático no se justifica por los resultados ya que el método democrático garantiza que el resultado obtenido es el mejor posible.

      En el plano teórico puede ser. Pero si entramos en detalle, deberemos concluir que el sistema político actual no es democrático y desde luego los resultados obtenidos no son mejores que los de la etapa política anterior. Para hacer esta comparación es fundamental distinguir las mejoras que proceden de haber entrado en la Unión Europea en 1986, y cual de nuestro desarrollo político particular.
      El gran desarrollo político local de estos cuarenta años es el sistema autonómico, que hace aguas por todas partes. Ha creado desigualdad e injusticia, ha fragmentado el mercado, ha dividido a la sociedad y ha puesto a España al borde de su propia destruccción.
      Las mejoras han venido principalmente por la protección, colaboración y financiación europea. De ahí que afirme que la única víga que sostiene hoy a España es Europa. Si no es por Europa, o estariamos en guerra civil o ya nos habriamos matado.

    • Gracias por todos los comentarios y opiniones. Todos ellos contribuyen a enriquecer el debate sobre un tema que, en los próximos meses, se acrecentera paralelamente a la crisis política que estamos padeciendo. Si me permito contestar este comentario es debido a un dato que me parece fundamental concretar: a partir de la aprobación de la Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado de 1947, a todas las Leyes Fundamentales del régimen de Franco se les exigía el requisito de ser aprobadas mediante referéndum. Así ocurrió con la Ley para la Reforma Política (que fue la octava Ley Fundamental del régimen de Franco). Ese referéndum, en mi opinión, no auténtificó, de ninguna manera, el carácter democrático ni constituyente del proceso de reforma. Todo lo contrario. Hay opiniones que piensan lo contrario. Yo le agradezco la suya. Un cordial saludo.

      • Debe entender que es un asunto muy delicado, y opinable. Era importante decir que esa ley fue aprobada a referendum.

        Y los referendums si participa toda lo población, como es el caso, son referendums aunque algunos salen rana como el Brexit.

        Por otra parte, la alternativa era la ruptura. Pongase Usted por un momento en 1977, 17% de inflacción (compare Usted eso con el 0.50% de perdida de poder adquisitivo de los pensionistas que los ha sacado a la calle esta semana), ponga dos o tres muertos a la semana por ETA (esos que segun Zapatero son hombres de paz), todos mirándonos de reojo a ver que iba a pasar. Entre ruptura y reforma se eligió reforma, y fuimos muchos los que respiramos mas tranquilos, aunque no totalmente tranquilos….

  8. La constitución del 78 es una chapuza técnica e ideológica propia de los mangamazos que la parieron, una banda de oportunistas salteadores de caminos sin más ideología que la del trinque, como después se ha visto con claridad.

    Las constituciones decentes nacen del pueblo y crecen. La del 78 vino impuesta y el pueblo ignorante la voto como vota ahora en las elecciones, como borregos.

    • La gran corrupción empezó en los ayuntamientos, cuando la coalición social-comunista ganó la mayoría de los municipios. Hay que recordar el caso Alonso Puerta teniente de alcalde de Madrid con Tierno Galván. Al que echaron del partido por denunciar la corrupción.
      Con la victoria del PSOE en 1.981 se “juntó el hambre con las ganas de comer”. Un rey, al que Suárez permitió, que se llevara una comisión por las importaciónes de petróleo. Se instaló la corrupción más abyecta como no se había visto desde “la reina gobernadora” María Cristina madre de Isabel II y la propia Isabel II.
      A “Campechano” le llamaban por ahí fuera Mr. 5%. El porcentaje, que se llevaba por los negocios grandes, que se hacían en España. Los 14 años de Felipe González y su socio Su Campechana Majestad y amigos. Tenía o tiene una gran amistad personal con Vladimir Putin, también la tuvo con Ceaucescu, que le allanó el camino con Carrillo. Además fue en Rumania, no en Rusia, donde se produjo lo del oso Mitrofán. Representaba los intereses rusos en España. De hecho cuando Repsol pudo ser adquiridad mediante OPA por una petrolera extranjera. Estuvo trabajando activamente en favor de la rusa Lukoil.
      Para ser justos, los socialeros empezaron a ser uno robagallinas. Quiénes les enseñaron a ser corruptos de alto recorrido, fueron los del PSF francés y sobre todo el PSI de Bettino Craxi. De ahí viene el regalo de Tele-5 a Berlusconi. En esa época ligado a Craxi. Y el Canal+ a Polanco, pero filial del Canal+ francés, muy ligado al PSF de Mitterrand un viejo fascista del régimen de Vichy. ¡Cómo cambian las chaquetas! Berlusconi “de derechas” y Mitterrand izquierdista de toda la vida.

  9. Trevijano lo vio claro, vale, como tantos otros.

    Las reformas no llegarán de una muchedumbre encabronada fostiando políticos. La ocasión ya pasó con la RECESIÓN, hubo contestación social, hubo populismo contra las élites oligárquicas ¿y?…quienes han terminado gestionado el momentum eran penenes de ciencias políticas chapoteando en vulgata marxista decimononica. Y en su atropellamiento estúpido no han dejado de cometer todos los errores…fusión con IU, manual del PSUC para la sumisión a la oligarquía identitaria etc.

    Asunto cerrado por ahí. Populismo cero, Sistema 1.

    Pero ¡¡ojo!! el premotín ocurrió, y Trevijano llevaba muchos años en esa labor de concienciación…¿qué pasó?¿se le escapó el tren?…tanto da….años esperando la eclosión del cabreo y le birlan la cartera unos penenes de sesos apolillados.

    Bien por la retórica¡¡¡

    Y ahora vamos a lo real…necesitamos unas primeras reformas. Por tímidas que sean, pero que no tengan vuelta atrás. A las que luego se sumen otras. Y otras. Y no será con un levantamiento militar, ni con una epifanía colectiva, ni con la CNT a tiros….ni tampoco con la retórica de Trevijano o Bueno.

    La única fórmula es metiendo a los Cs, Vox y UPyD (o su sucesora) en el congreso, y después obligando al cambio de la ley electoral, y después al cambio de la podrida justicia española, y despúes al cambio de y etc.

    • Por supuesto, todo lo dicho supra tiene un margen de tiempo limitado. En realidad, el tiempo de las reformas graduales para higienizar el sistema pasó ya hace muchos años. Se limpió el culo con ellas Aznar. Lo que ha venido después es ya pura casquería.

      Así que vamos contrarreloj y con la amenaza de un esquema Ponzi planetario que puede petar cualquier mañana. (ahí si tendrías tu escenario apocalíptico para tirar el sistema abajo, pero de nuevo ¿serían los discípulos de Trevijano quienes tomasen el poder, o de nuevo cuatro chorras listillos?)

      Suelo estar de acuerdo con tus críticas ENRIQUE. El problema es que tu soluciones son quimeras, sueños…y alertado tú mismo de su naturaleza te refugias en no ensuciarte las manos y permanecer instalado en la retórica. Para mí eso solo conduce a la melancolía. Un hombre de empresa no tiene el coño para ruidos. Es un campo diferente al exclusivamente intelectual. La expectativa tiene que convertirse en realidad, y la realidad final buscada, nunca aparece el primer día al sacar el primer tornillo de la fábrica. En realidad es una historia sin fin de ciclos benéficos o tóxicos.

      Shangri-la es cosa de niños.

      • Estimado, Derondat, recuerda el segundo principio de la termodinámica y convendrás conmigo en que todo está inventado y es predecible, no hay conocimiento oculto en esta materia. La imposibilidad de predecir la historia insinuada por Popper no se aplica a la ciencia pura y dura que rige los fenómenos entrópicos como es el caso de la degradación político-social de «estepaís».

      • Lo que es seguro, al menos a partir de la experiencia histórica, es que los criterios políticos, pragmáticos o idealistas, -y a veces ambos fundidos de manera inextricable, como es propio de la a moderna constitución psicosocial del hombre civilizado-, y en maneras inverosímiles para el sentido común, no tienen nada que ver con los criterios económicos.

        Ambos sólo se reconcilian cuando el mismo grupo ocupa el poder sin fisuras y producen el efecto de superficie que se llama “estabilidad”, algo que ocurría en España hasta la crisis terminal del periodo 2008-2013, gracias a la identidad de intereses de los dirigentes de los partidos estatales y la clase poseedora de los patrimonios mejor posicionados en la capitalización bursátil.

        Ese vínculo, hecho del que nadie habla, pero que es la clave de todos los procesos de fondo actuales, se ha roto.

        Y al romperse ha puesto el entramado de relaciones “sinérgicas” entre Estado y sociedades corporativas patas arriba, hasta el punto de que todo el proceso secesionista cabe interpretarlo como efecto de este tipo de resquebrajamiento interno a las “solidaridades” orgánicas dentro de este bloque de poder constituido desde finales de los años 70, con diferentes articulaciones y hegemonías de sectores faccionales partidistas y accionariales, que son las que han dado lugar a los cambios consensuales de gobierno bajo la apariencia de “elecciones libres”.

        Lo que afirmo es que esa ruptura parcial interna del bloque oligárquico político-empresarial, más la necesidad de presentar una oferta renovada de cara a la galería para hacerla un poco creíble, prefigura condiciones que podrían ser perfectamente aprovechadas si y sólo si hubiera una oposición política organizada capaz de disponer de masas (apenas un par de millones de buenos elementos dispuestos al choque frontal cueste lo que cueste).

        El control que los actuales poderes político, económico y mediático ejercen sobre la población es mucho más superficial de lo que nadie imagina, hasta el extremo de que vamos a ser testigos de cosas inverosímiles y “fuera de control” muy pronto.

        El RÉGIMEN, pese a las apariencias de su implantación y su solidez, no tiene ningún arraigo profundo en la sociedad española, fuera de categorías sociales subalternas no tan numerosas ni fieles como se pretende, y eso es algo cuyo valor estratégico para una posible oposición real no ha sido calibrado.

        • Diez banderas por balcón y la revolución nos sale al precio del café.
          En la proxima ofensa diez banderas por balcón harán la revolución.

          Las cosas que parecen imposibles suelen ser bastante sencillas.

        • ¿un par de millones, ni más ni menos? No sacas un par de millones ni tras la selección ganando por 10 a cero la final mundial a Alemania.

          De acuerdo con esto:

          El RÉGIMEN, pese a las apariencias de su implantación y su solidez, no tiene ningún arraigo profundo en la sociedad española, fuera de categorías sociales subalternas no tan numerosas ni fieles como se pretende, y eso es algo cuyo valor estratégico para una posible oposición real no ha sido calibrado

    • Antes de votar a Cs prefiero tomar el martillo pilón que guardo en la caseta del jardín y golpearme en cualquier parte del cuerpo hasta entrar en razón. Ciudadanos es ahora mismo el mayor obstaculo para un cambio razonable, es Podemos segunda parte.

    • Los “Ciudadanos” ya están. Y lo que dan de sí, también: Blindar el infumable estado autonómico actual o aún más descentralizado por vía del senado, elegidos por las organizaciones de taifas EXCLUSIVAMENTE. Debajo del pequeño “Macrón” es más de lo mismo. Una capa de cal y ambientador para disimular el tufo a momia, que despide Mariano.
      Con Vox o con UPyD estoy de acuerdo. VOX es muy claro con respecto a la inmigración, especialmente la musulmana y la eliminación de las taifas, para volver al estado unitario. Es partidario del sistema electoral alemán mixto. Aunque crear distritos uninominales para el congreso no se pueda hacer sin reformar la constitución. Pero de inmediato si se puede hacer el desbloqueo completo de las listas, dándole a todos los de la lista las mismas posibilidades y dejando al elector marcar desde uno hasta todos. Luego se proclaman diputados los más votados, considerando todas las listas. Obligatoriedad de ser diputado electo para ser jefe del gobierno y ministro, como requisito previo es el complemento para arrancar.
      En la administración local se requiere concentrar ayuntamientos, provincia, diputación provincial demarcación judicial en uno solo. Con 400 departamentos, germen del futuro sistema de representación uninominal son más que suficientes. Con la elección directa uninominal a doble vuelta. Se acaban las coaliciones de perdedores.
      Luego vendrá la parte más difícil, que habrán de hacer si o si. La “reconversión administrativa”, como se hizo con la “reconversión” industria, agraria y pequera al entrar en la C.E.E. En un escenario sin endeudamiento por el BCE, el estado es absolutamente inviable. Pero no será el “penta-partito” oligárquico el que lo haga. Será VOX, UPyD o un general, que lo haga. Más de dos millones de parásitos han de perder sus “abrevaderos”.

  10. ¿Qué tal un poco de análisis? Aquí hay dos factores a distinguir para que se produzca el milagro de la libertad política, uno el “devenir histórico” y otro el “sujeto político”.

    -Con respecto al “devenir histórico” podemos especular con tres sucesos que pueden alterar la conciencia del “sujeto político” (sin ningún orden particular):

    1)La implosión del Estado.
    2)La crisis de deuda soberana.
    3)Qué el impacto de que lo que pueda suceder en Venezuela caso de fracasar el consenso Post-Maduro se propague al resto de Hispanoamérica y por ende a España.

    Los plazos para que esto ocurra pueden ser de una década o una generación, no esperen varitas mágicas.

    Con respecto al “sujeto político” dentro de un contexto de represión de la libertad de pensamiento donde la opinión se fabrica desde los medios de comunicación del régimen las dos armas con las que cuenta, sólo o en compañía de otros son:

    1)La abstención electoral, como negadora de lo que hay.
    2)Las nuevas técnologías, RRSS, Youtube, Periscope, Firechat o lo que se invente, siempre que sean formas de comunicación masiva no controladas por el Estado y sirvan como canal de la disidencia real, como esta sucediendo ya en Vzla. (por necesidad).
    ¿A alguien se le ocurre alguna otra?

    Por cierto, me resulta curioso que ya seamos 3 los canarios que comentamos ¿por qué será?
    http://www.laprovincia.es/canarias/2018/03/02/fallece-antonio-garcia-trevijano-jurista/1033478.html

      • Es cuestión de puntos de vista, pero la síntesis (juntarlo todo) podría ser:

        La libertad política se abrirá paso como aspiración política cuando los hechos superen al discurso y en un contexto de libertad de pensamiento y expresión del mismo.

  11. Parece que hay una selecta concurrencia en el homenaje a Trevijano. ¿Por qué será?
    Es cierto, hemos tenido los cuarenta años mas tristes intelectualmemte de la historia de España. Para un teórico politico de nivel van y nos lo encarcelan los libertarios de lo suyo, y las comadres del régimen lo silencian. Era otra manera de hablar el español cuando el español servía para ser, ahora es el tiempo del estar jodidos consensuadamente, las hemos pasado peores aún siendo lo que ya no somos, ahora somos mas cobardes, como nunca antes lo habiamos sido, y lo que es peor, mucho mas estupidos y tristes, parece que nos gusta. Dios, que tristeza produce votar en España.

  12. El doctrinarismo no siempre acierta, es más, se equivoca casi siempre. Cuando el doctrinarismo se mezcla con la tertulia el error es más de bulto. Dar por finiquitado al régimen del 78 o dudar de su carácter democrático, con sus defectos, ¿pero quién no los tiene?, es un poco frívolo, o, por el contrario, muestra de un dogmatismo como el de García Trevijano, al que Castro homenajea, y al que sigue fielmente. Sobre Trevijano puede ser interesante leer un par de cosas publicadas estos días, un breve de Miguel Ángel Aguilar en diario.es (http://www.eldiario.es/zonacritica/Apuntes-complementarios-vida-Antonio-Garcia-Trevijano_6_745485474.html) y otro en el blog de J. L. González Quirós (http://www.jlgonzalezquiros.es/2018/03/03/trevijano/).

  13. La Constitución es sólo un marco legal, y en general bastante potable para dar cabida a todos.
    Está en las leyes secundarias y los reglamentos donde se escondió el diablo para hacer de España una hacienda mal gestionada.
    El modelo evolucionó a un bipartidismo imperfecto que daba un sobrepoder a los llamados “nacionalistas moderados”, los famosos PNV y Minoría Catalana. Ambos, como se vio al cabo de poco eran lobos con piel de cordero que sólo pretendían asaltar ese Estado que justificó su existencia y cedió a cada uno de sus deseos.
    Los traspasos a Cataluña y PV fueron concesiones a cambio de estabilidad en el gobierno central, siendo el de Aznar con el pacto del Majestic el que dió la puntilla al centro de gravedad de Madrid.
    Con la educación, loa sanidad y la policía en manos de enemigos del EStado todo era cuestión de tiempo.
    A la par, el gasto público se volvía caótico y descontrolado por las cesiones periféricas.
    El gobierno central y sus interventores han sido absolutamente incapaces de redirigir el gasto de los “estados confederados de facto” hacia el equilibrio y han financiado estos a través de impuestos crecientes y deuda.
    La explosión de la crisis inició el tiempo de una intervención de facto en la sombra de la UE para corregir el pais del vino y la fiesta, segun Dfjsselbloem. Mejor llamarlo ya claramente el pais del 3% porque si alogo ha caracterizado la evolución de estos años ha sido la enorme corrupción pública, atribuible a todos los partidos con poder y que ha añadido mas leña al hecho del déficid publico enorme actual.
    Cantones en rebeldía y juicios por corrupción contra todos los gobiernos centrales y periféricos es el colofón dorado de estos años.
    La italianización de España sin Mafia ni Vaticano es un hecho que necesita corrección inmediata.
    La Constitución no es el problema, son los usos y costumbres en un país donde nadie dimite aunque lo pillen robando in fraganti poirque todos se tienen cogidos por los cojones y todos saben lo de los otros, como decía Pujol, con el cuento de l’arbre i les branques. Avisando a todos con toda la cara dura del mayor ladrón de la historia de España: “Nos podemos hacer daño”. O sea “Podem prendre mal”.
    Esperemos que los aires frescos que entran por el norte ayuden a la limpieza del régimen corrupto.
    La impresión de Felipe el rey es muy buena. Nada que ver con su padre el señor del 1% y el mundo árabe. Veremos si Ciudadanos es capaz de mantener el nivel y no caer en las trampas que seguro le pondrán y que Podemos sea capaz de sacarse de encima al farsante Iglesias e iniciar con un Errejon, quizas, una via que le ponga realmente como alternativa de poder ante un PS totalmente hueco.
    Tiempos de cambio a la vista.
    Que haya suerte.

    • No va a haber suerte. Esperar a que el régimen se regenere desde dentro es pura utopía. Las cuadrillas extractivas, vulgo partidos, van a luchar hasta el límite de sus fuerzas por defender el mantenimiento de su status y privilegios. ¿Cómo van aceptar legislar en contra de sus intereses?

      La regeneración solo puede venir por iniciativa ciudadana, la clave está en el cómo. Votar, ¿a quién? ¿Qué recurso nos queda, el boicot a marcas y productos?

      Crear Asociaciones Civiles de carácter reivindicativo fuera del paraguas (subsidio) del Estado no está en nuestros hábitos y la sociedad civil actual parece inclinarse mucho más por el estatismo que por el liberalismo. La insurgencia independentista catalana nos ha despertado del letargo, pero ¿será la ola suficientemente dinámica y duradera?

      Mientras tanto la deuda aumenta de forma desatinada y ya veremos si la evolución de la economía va a ser en W o en L y en este último caso no se vislumbra que el régimen vaya a poder reformarse de forma pacífica.

      De lo que no queda duda es que el descontrol y el desorden del sistema van en aumento exponencial lo que, a falta de brida, hará que todo termine en una entrópica implosión final.

  14. La tragedia española, porque a toda la banalidad ambiental subyace una tragedia vital e intelectual, que ni siquiera se hace visible para los más “críticos”, consiste en que no hay soluciones reales inmediatas ni salidas precipitadas, porque el Estado español ya no existe, carece de fuerza y yo diría que hasta de cualquier legitimidad de hecho tras lo ocurrido este otoño de 2017, los Partidos que articulan ideológicamente ese Estado de cara a la masa votante son el mayor obstáculo, y la sociedad española no sólo es profundamente acomodaticia y cobarde sino sobre todo inconsciente de la realidad y de sí misma como “sujeto político”.

    Entretanto yo sí prefiero “la retórica”, es decir, la abstracción o cualquier forma de evasión antes que ensuciarme las manos y la mente con todo lo que circula en la esfera pública, publicada y republicada.

    El sincero artículo de Hermann Terstch ayer 2 de marzo en ABC evocando las figuras de Bueno y Trevijano como los últimos “dinosaurios” de una España cultivada y consciente, observaba que nuestro problema de fondo es ”intelectual”, apuntando a que el Régimen de los Partidos ha creado una sociedad incapaz de toda reacción refleja puramente defensiva, a causa de procesos bastante repulsivos de condicionamiento “cultural”, mediático y electoral.

    Lo primero debiera ser llegar a tener un diagnóstico de la realidad, y creo que éste se encuentra todavía en fase de “estudio” por los observadores de la enfermedad, ya muy avanzada y terminal.

    No hay “oposición intelectual y política organizada” a este Régimen que públicamente lo declare y asuma como grupo un programa efectivo. Sin eso, como comprensión y expresión de una primera necesidad, todo lo demás es arbitrismo de tertulia y maquinación automotriz de los partidos.

    • Surgirá, es inevitable. Lo importante en estos casos es conocer los tiempos sociológicos y la patología de la enfermedad así podemos conocer con exactitud el desenlace.
      El régimen se cree capaz de reconducir la situación pero es imposible, el pasado otoño el régimen se auto-destruyó, todo el despliege mediático en el intento de inventar nuevas causas no son mas que los últimos puntillazos. Ahora están en disputa por ver quién es el nuevo puntillero que termine por acertar de una vez, lo único divertido es que todos levantan la mano, unos con las pensiones, otros con las mujeres, otros con no se qué de economía. Las proximas elecciones, si las hay, que yo lo dudo, será la mayor reunión de felones en una cita electoral que haya tenido España en toda su historía, eso es algo que no puede pasar desapercibido ni tan siquiera al estúpido votante español.

    • Precisamente el hecho que no exista una oposición intelectual y politica organizada es la mayor ventaja que tenemos los españoles, la componenda esta vez no es posible, de ahí que todo intento de amaño por parte de los “organizados” termine en fracaso.
      En españa habrá un gamonalazo intelectual que el régimen no podrá reconducir por estar disperso, serán esas voces, entre las que está la suya, las que acaben con este régimen. Ya lo verá. Es algo inevitable y me atrevería a decir también que con las enseñanzas de Trevijano no será suceptible de ser reconducido por intereses de ningún grupo de poder. Mas les vale a los politicos actuales hacer las maletas y dejar paso con todo el alejamiento que su supervivencia judicial les aconseje al Gamonalazo intelectual por venir.

      • También yo tengo una parte insurreccional y espontaneísta a lo CNT preguerra con toque sutil y provenzal a lo Georges Sorel, y hablo en serio.

        Pero hasta que mis ojos mortales no vean el asalto popular espontáneo enrabietado a una sede de partido estatal, su incendio, desvalijmiento y linchamiento, incluso simulado y televisivo, de los pobres funcionarios émulos ínfimos de los Rajoyes, Sánchez, Iglesias y Riveras…, no me creo nada, el principio de realidad del Régimen prevalece sobre el hartazgo inarticulado del vulgo municipal y espeso, que diría alguno de nuestros amados modernistas, retratados en “Luces de Bohemia”…

        • yo en vez de a una sede me conormo con a una sede de la Agenc*a Tributar*a o a una Consejeri* de Hcienda de un Taifa

    • ” todo lo que circula en la esfera pública, publicada y republicada”, todo lo que circula en esas esferas está tan distorsionado que raya lo absurdo. Hace bien usted Der revolutionare en llegar a ese nivel de abstracción, la farsa es tan grande que mejor salvese quien pueda.
      Pocas esperanzas tengo yo de una reacción popular, más bien continuará tragando y aplaudiendo a todos estos títeres pero es que tanto los títeres como el pueblo ya forman parte del espectáculo.

      Pueden existir una serie de círculos con inquietudes, con algunas ideas pero al final sólo veo teorías y opiniones, tanto de un lado como de otro, y a la hora de la verdad ,nadie hace nada para poner punto y final al espectáculo.

      Pero también tengo serias dudas de que se pueda poner.

      Es un placer leer sus comentarios.

  15. Desde mi punto de vista no se va al fondo del asunto. El fondo del asunto es que la situación ha vuelto o la han vuelto a la época preguerra de política de red clientelar con alto coponente masónico. Lo que se menciona de redes carlistas, opusianas etc… son hermanitas de la caridad respecto a los anteriores. Eston tienen tejidas redes con los sindicatos de forma que paran un pais o arruinan una industria cuando quieren. El asunto de dar forma jurídica a este expolio es accesorio porque las tramas ya están formadas y es dificil desbancarlas como se vión en la guerra forzada del 36.

  16. En realidad con el precedente de “revolución de los claveles” en Portugal, donde el país estuvo a punto de convertirse en una dictadura comunista. Con la agravante de que los acuerdos de Yalta seguían vigentes. Los USA y la República Federal Alemana, querían evitar a toda costa una “salida portuguesa”.
    Por España vino en general Vernon Walters ligado a la CIA, hablaba español correctamente y culminó con una entrevista con el mismo general Franco. Diseñaron un régimen, en que básicamente el poder estaría en manos de la casta franquista. Así pusieron en la cabeza de un partido residual casi inexistente al dúo González-Guerra, con la misión de convertir a las viejas siglas PSOE en la “izquierda” del régimen. En el “centro” un partido de aluvión, como era la UCD, presidida por el secretario general del Movimiento. En la derecha estaban los viejos carcamales franquistas. Curiosamente éstos proponían un sistema electoral uninominal mayoritario. Pero como querían “fortalecer” los partidos, adoptaron un sistema proporcional descompensado de listas cerradas y bloqueadas.
    Quién denunció esa impostura fue D. Antonio García-Trevijano. Pero su voz fue acallada por el sistema con bastante éxito. Para mí sus dos intervenciones en el programa “La Clave” fueron decisivas para convencerme de forma razonada, por que España no era una democracia. Mucho menos lo es ahora.
    Como dice Derondat, el percutor, que hará encender el fulminante, que se llevará por delante esta pseudo-democracia y posiblemente la monarquía, será la crisis de la deuda. Pero todos los sistemas constitucionales españoles se han hundido, cuando el desacato a su sistema legal se convierte en “la norma”. El desacato legal y la dejación de funciones de Mariano Rajoy han ido mucho más allá de lo que se ha conocido hasta ahora históricamente. Lo de Cataluña ha sido paradigmático
    Por último, de estos partidos no de esta gente saldrá la solución a nada. Incluido Riverita. El más farsante de todos. Lo único que digo es que la abstención no hará que el régimen se sienta deslegitimado. Hoy por hoy, sólo el voto a nuevos partidos como VOX o UPyD podrían acelerar los cambios. Quedarse en casa o ir a votar “el mal menor” no soluciona nada.

    • Exacto.

      Dejo este link que nos relata con detalle como todo estaba “atado y bien atado”. El problema es saber quien lo ató y por qué.

      En el link se dan algunas claves. Pero seguro que hay mas

      http://www.miciudadreal.es/2017/11/13/la-cia-y-su-interes-por-la-organizacion-federal/

      Estoy con usted, sólo UPyD y VOPX atesoran una cierta decencia y coherencia sobre la que asentar algo que pueda funcionar. Añadiría Escaños en Blanco, para el voto mas “antisitema”.

      De todos modos con el sistema actual no dudo de que los pucherazos que se dan an la noche del Domingo – Lunes del día de cada elección dificulten mucho una salida no violenta.

      Le recuerdo que nos dijeron para las últimas catalanas que nos darían el resultado MESA POR MESA, y ni siquiera las CUP lo han reclamado. Hay que joderse.

      Le dejo también este link:

      http://www.hazteoir.org/noticia/64759-recuento-votos-solicitado-vox-sevilla-cuestiona-fiabilidad-escrutinios-procesos

      Y eso que lo que se detecta es, cómo en los icebergs, sólo 1/10 parte (o menos) de lo que hay.

      un muy cordial saludo

      • Como donante a Hazte Oir, aunque no soy creyente. Promueven causas justas. Esta organización fundada por conservadores católicos, se ha expandido internacionalmente y es una organización abierta no sólo católicos, sino a protestantes y a algunos musulmanes.
        Esa denuncia, que yo me hice eco en la antigua “voz del pueblo”, tenía mucho más calado. Pues las juntas electorales habían dejado de contar los votos, como es su obligación legal y tomaban por definitivos los resultados provisionales, que los funcionarios iban transmitiendo desde las mesas.
        Eso es un asunto muy grave. Pues más o menos desde hace más de diez años se viene procediendo así. El esquema perfecto para un fraude electoral.
        Del referéndum de la OTAN “De entrada no” (y de salida tampoco) en ciertos ambientes muy restringidos, se comentó, que hubo un fraude “consensuado”.

    • Por otro lado la una Revolución de los Claveles era imposible en España.

      La Revolución de los Claveles la dieron los militares portugueses que venían de las excolonias africanas. Colonias potentes y poderosas, y en manos de Portugal desde mucho tiempo atrás (tratado de Tordesillas), no cómo las españolas, que eran mucho mas recientes pesaban muy poco en nuestra economía.

      Pero vino muy bien para meter miedo y que los remisos tragaran con la amenaza de un golpe de estado militar rojo.

      otro saludo

      • No es cuestión de lo que sea posible o no. Es cuestión de lo que los analistas de la CIA en Washington o en Bonn pensaran sobre la viabilidad de la monarquía de Juan Carlos. Al que casi nadie quería por múltiples razones.
        El gran temor en USA como en La R.F. Alemana, era que el único partido político realmente organizado y que además se estaba infiltrando dentro del régimen era el PCE. EL PCE fue sobrevalorado en exceso. La “Junta Democrática” una asociación entre el PCE y un grupo de personalidades. El único partido de verdad e importante, que había allí, eran los comunistas. García-Trevijano, Calvo Serer, CC-OO, partiditos de poca monta como carlistas de Carlos Hugo y lo de Tierno Galván.
        Por eso el PSOE felipista, que era la izquierda del Régimen se apresuraron a formar Una “Plataforma”, donse sólo hubieran partidos políticos. El caso era echar de allí a los republicanos y cargarse como fuera el proyecto de referendum para elegir entre monarquía (juancarlista) o república.

        • En efecto.

          Le he puesto otro post, previo a éste, él que usted me comenta, donde le linko entre otre otros un link excelente sobre lo que usted me ilustra.

          Pero está pendiente de ser moderado, o sea en stand by.

          si pone en google: “La Cía y su interés por la organización federal” seguido de su autor “Marcelino Lastra Muñiz” lo encontrará sin tener que esparar a que mi comentario sea aprobado.

          espero que le guste

          un muy cordial saludo

          • Al final de la II Guerra Mundial USA organizó su “zona de influencia” con regímenes partitocráticos, con la excepción de U.K. Alemania fue un caso especial al proponer un sistema federal, con un sistema electoral mixto y la prohibición, que la radio y la televisón emitiesesn de modo centralizado. Aunque ven los años 60 se permitió que la 2ª cadena de TV alemana ZDF fuera centralizada. La IV República Francesa salió de ese esquema de sistemas proporcionales para asegurar a la viejas oligarquías controlaran el poder. En Francia la oligarquía de partidos, que iba a un promedio de un primer ministro por año. La crisis de Argel y la de Indochina con la derrota francesa en Dien Bien Phu por los comunistas de Ho Chi Min. El régimen colapsó en 10 años en un crisis irrecuperable. El último presidente de la IV República René Coty llamó al general Charles De Gaulle y bajo amenaza de su propia dimisión irrevocable e inmediata lo impuso como primer ministro. A partir de ahí en 1.958 se propuso una nueva constitución. Era híbrida, mezclaba un régimen parlamentario puro con un presidente elegido a doble vuelta y poderes muy amplios. Algunos ministros del gobierno, como defensa era de designación presidencial. Se eliminó el sistema de listas y se adoptó el sistema electoral de distritos uninominales a doble vuelta. Con un gobierno salido de la la mayoría de la Asamblea, que debían ser miembros de la misma.
            La constitución de la V República ha sido un éxito. Pues creo que aún la III República fué la más durarera. El cambio constitucional más importante fue reducir la duración del mandato presidencial de 7 a 5 años. Pero no hay limitación de mandatos.
            La salida de la dictadura en España no iba a ser diferente. Pero al usar a los elementos arribistas del régimen anterior en lugar de gente nueva, los 40 años transcurridos no han llevado otra vez a un callejón sin salida. Cada vez se parece al periodo de preguerra civil. Por culpa de un inútil incapaz de cambiar absolutamente nada.

  17. Yo le estoy agradecido al Régimen del 78 por muchas razones.

    Entre ellas destacaría la muerte por inanición espiritual, de la que sólo fue posible resucitar confinandose en una suerte de autoexilio intelectual, mediante el refugio en otras tradiciones culturales y otras tendencias ajenas a lo que desde finales de los años ochenta se producía y comerciaba aquí.

    Porque con el tiempo uno se da cuenta de que el trasfondo de su indefinido malestar no era una cosa personal, sino que tenía motivaciones políticas muy profundas que sólo con el tiempo se revelaron.

    La España del Régimen del 78 es quizás lo que se vuelto cuestionable como sociedad civil y cultura social a medida que se iba tomando conciencia de una privación, una pérdida y una carencia.

    La grandeza de Trevijano fue apuntar con el dedo hacia el cómo, el cuándo y el porqué de este sentimiento creciente.

    Nuestro problema, de orden colectivo, siempre aplazado por un miedo explicable pero injustificable, no tiene soluciones técnicas superficiales, sino que apunta en la difícil dirección de la conversión de la conciencia de la realidad hacia un cambio institucional general.

    Pero faltan las premisas: el sujeto político colectivo consciente de su estado de necesidad.

    Los españoles se han dejado imponer formas políticas de dominación que ya en su origen mismo contenían las consecuencias que luego acababan por llegar a la conciencia pública sólo para inmovilizar aún más las energías, siempre redirigidas hacia asuntos banales.

    Hoy vivimos ya de hecho en uno de esos estados transicionales que prefiguran nuevas modalidades de organización del poder a espaldas a los sujetos políticos entretenidos con anodinas anécdotas y discursos automutiladores para que la impotencia pueda asumirse sin malestar demasiado perceptible.

    • No te regodees demasiado en los ‘discursos impotentes’, por lo menos hasta que tengas algún plan de acción que ofrecer más allá de la retórica.

      Alguno.

      El que sea.

      …y si ofrece alguna mínima expectativa de éxito, mejor.

      • Llevar a cabo una reforma política en serio, incluso una revolución, es mucho más complejo que «reestructurar» una plantilla o cambiar un «modelo de negocio» o incluso «redireccionar» unas cuantiosas y milmillonarias inversiones.

        En primer lugar, la ocasión se da por azar, pero la opción triunfante en la lucha de opiniones debe ser concienzudamente preparada y ésa era la obsesión de Trevijano, que yo comparto. En esta España, a decir verdad, nadie tiene opiniones ni pensamientos, sólo «opciones», es decir, nada.

        En segundo lugar, el grupo «opositor y disidente» debe alcanzar una muy amplia difusión y aceptación mayoritaria de sus propuestas defendidas con argumentos públicamente rebatibles.

        En tercer lugar, los medios de comunicación han de ser liberados de su dependencia del capital financiero y del Estado para poder entrar en funcionamiento.

        En cuarto lugar, dadas estas premisas, hacerse con el poder real conlleva anular a los partidos actuales mediante diferentes medios coercitivos, entre los cuales las medidas transitorias de excepción son necesarias (Ley de Inhabilitación para cargo público y sobre todo prohibición legal de todos los partidos actuales).

        Evidentemente, todo esto supone un levantamiento violento de masas organizadas o un golpe de Estado militar o incluso ambas cosas a la vez.

        Y como nada de esto, desgraciadamente va a producirse, y el 80% de la superflua masa votante no es previsible que deje de participar por iluminación repentina o infusión del espíritu democrático de Pentecostés, pues yo no puedo patentar la «Fórmula política» y cobrar derechos de autor, si bien estoy convencido de que las cosas como actualmente están son ya de por sí catastróficas y apuntan esbozos de estados ulteriores aún peores, porque los factores humanos en juego son de ínfima índole.

  18. Un pasito de mierda, eso fue todo. De la DICTABLANDA a la más degradada DEMOCRACIA. El trigésimo aborto desde 1812.

    Y hasta aquí hemos llegado a la verbena de corrupción, ruina económica, amiguismo, patrimonialización institucional, captura del Estado, impunidad de los administradores públicos, negligencia, prevaricación y cohecho sistemáticos, jueces militantes, cooptacion de fiscales, policía de partido, funcionarios sicarios, clientelismo bananero…una auténtica cloaca que manufactura la legislación más liberticida y anti garantista de occidente en su enloquecida bunquerización, mientras apuntala privilegios y regalías a gángsters que parasitan la Nación.

    Petará…el percutor será el colapso de la deuda soberana. Después…tirarán a matar.

  19. Vaya un homenaje! … la partida de nacimiento de nuestra “norma suprema” reside en por qué los partidos republicanos aceptaron la monarquía.

    “Es muy fácil de comprender. Sin confianza en sus propias fuerzas, y sin convicciones ideológicas, la Monarquía de Franco les ofreció un paraíso estatal que no podían rechazar: elecciones por el sistema de listas de partidos y reparto del poder estatal según las cuotas electorales obtenidas. Todos estarían financiados por el Estado. Todos tendrían una cuota de poder en las instituciones. Ninguno tendría un poder excluyente. El partido gobernante no sería controlado, pues siempre tendría mayoría en las instituciones de control (comisiones parlamentarias, poder judicial, tribunal constitucional, tribunal de cuentas, televisión pública), y los partidos de oposición participarían en todas las empresas públicas. En resumen: esta monarquía garantiza el equilibrio de una verdadera oligarquía de partidos estatales, de un sindicato de poder. Por eso se parece tanto, en cuanto al reparto y disfrute del poder y a la propaganda del sistema, a la dictadura franquista: la misma adulación al poder, la misma descalificación a los demócratas que no aceptan esta oligarquía, el mismo respeto a las facciones partidistas, la misma represión de la libertad de pensamiento. La diferencia entre partidos en esta Monarquía es la misma que la que tenían las facciones de la dictadura (Falange, Carlistas, Acción Católica, Opus Dei).”

    Antonio García Trevijano (Noviembre 2005)

    Por cierto, dónde habla de “represión de la libertad de pensamiento” tradúzcalo como corrección política (consenso), no se confunda con la libertad de expresión puesto que donde hay consenso tiene toda la que quiera.

    • “La diferencia entre partidos en esta Monarquía es la misma que la que tenían las facciones de la dictadura (Falange, Carlistas, Acción Católica, Opus Dei)

      Así es. Y no hay mucho más.

  20. La constitución del 78 es una oda al intervencionismo que estructura un Estado benefactor o clientelar cargado de derechos sociales con almuerzo gratis incluido. El derecho de propiedad por ejemplo que debería ser sagrado e inviolable es una total farsa, al estar sujeto al interés social o general , es decir el Estado te pueden expropiar tu propiedad con cualquier excusa en nombre del bienestar social, solo salvaría de esta constitución el apartado sobre derechos civiles, aunque en el fondo la limitación del poder del Estado es casi nula en toda la constitución, además de que el texto es muy ambiguo dice por ejemplo que los impuestos no deben ser confiscatorios pero para el tribunal constitucional confiscatorio es el 100% de los ingresos, así que el ciudadano en la mayoría de los casos esta desprotegido.

    Aunque veo aún peor los estatutos autonómicos que le otorga al gobierno regional competencias sobre todo lo inimaginable y que están a un paso de un régimen totalitario, de allí que en Cataluña este pasando lo que está pasando con el nacionalismo independentista.

    Muchos plantean hacer una constituyente, el problema con esto es que los referentes más recientes de estos procesos son los bolivarianos y no me quiero ni imaginas que constitución saldría de una sociedad socialdemócrata podemizada como la nuestra. Si la del 78 incluye el almuerzo gratis, una nueva constitución incluiría el desayuno, la merienda y la cena, ya que cada constitución nueva suele ser peor que la anterior.

    Por lo tanto abrir la caja de pandora para realizar una constituyente me parece muy peligroso, sobre todo teniendo en cuenta que la actual estrategia del marxismo para apoderarse de una Nación es mediante este instrumento, como fue el caso de Venezuela donde el chavismo en 1999 engaño a todos con refundar la república por medio de una constituyente y 20 años después siguen gobernando, además de que no se piensan marchar nunca del poder.

    • En efecto con “el material “, que tenemos y el sistema electoral, plantear una constituyente es peor el remedio, que la enfermedad.
      Sólo es posible mediante una “operación Charles De Gaulle”, como pasó en Francia para pasar de la IV República a la V República. El muñidor en Francia fue el presidente de la República René Coty, sin poderes ejecutivos, sólo de arbitraje y de representación.
      Aquí ese paso le correspondería darlo al rey Felipe. En primer lugar habría que buscar un Charles De Gaulle y después obligar a dimitir a Mariano Rajoy y que se fuese a su casa. Reunir a Las Cortes en sesión conjunta y cantarles las 40. Que el rey haga algo así es absolutamente impensable, una mera hipótesis. Pero si quiere salvar la monarquía es la única opción, que le queda a mi modo de ver las cosas.

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