“Estoy embarazada desde hace cinco o seis semanas. Y lo sé con seguridad desde hace dos días. Sé que es el hijo de Henry, no de Hugh, y debo destruirlo. He sentido la mezcla más terrible de emociones […]. He imaginado al pequeño Henry, lo he deseado, rechazado, sopesado […]. Estoy atemorizada, he vivido imaginativamente la maternidad. Aún la sigo considerando una abdicación, como la abnegada y suprema inmolación del ego. Por la noche, me niego a seguir siendo madre…”.

Lo escribió Anaïs Nin en su diario en mayo de 1934. Por su parte, Edipo decía que “lo mejor es no haber nacido. Si ya has nacido, lo mejor es morir cuanto antes”, así reflexionaba al descubrir que el hombre que ha matado es su padre y que Yocasta (con quien se acostaba) es su madre. Son dos breves muestras de la complejidad que entraña el aborto. Aunque en la actualidad parece que la gran mayoría de la gente tiene claro que hay dos bandos enfrentados y en cuál están y por qué.

Abortar no es un acto moderno ni exclusivo de los seres humanos. Ya en la época grecorromana se practicaban porque el nacimiento de un nuevo niño significaba otra boca que alimentar. Aunque más que abortos se cometían infanticidios. Pero ese es otro tema. Y en el mundo animal también abandonan a las crías cuando no hay suficiente para todos. Sacrifican al más débil. Es ley de vida. Sea como fuere, hasta el siglo XVIII la gran mayoría de los abortos eran solicitados por el hombre y no es hasta comienzos de la modernidad cuando son las mujeres quienes mayoritariamente solicitan abortar (incluso contra el deseo del hombre). Es entonces cuando se levanta todo un pensamiento contra la autonomía de la mujer. Un pensamiento liderado por la Iglesia Católica, quien transformó en persona al embrión, cuando durante 1.800 años no lo fue.

Guerra de morales

Parece que no hay puntos en común entre detractores y partidarios del aborto. Ambos hacen uso de diferentes derechos para defender su postura. Bueno, más que defender se esfuerzan en imponerla, pues consideran que su moral ha de aplicarse a todo el mundo. Y con un tema tan complejo como es el aborto, al moralizarlo, no hay opción a la libre decisión de cada uno. Hablan del derecho a la vida, del derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo, y hablan en términos absolutos: para defenderlo hay que castigar a quien lo vulnera. Cuando lo cierto es que todos los derechos pueden protegerse de diversas maneras, y perseguir penalmente a quien los viola apenas es una de ellas.

Cuando una mujer toma la decisión de abortar no solamente lo hace en base a sus principios morales. También tiene en cuenta su situación personal, familiar y social. No es una decisión que se tome a la ligera normalmente. Sin olvidar el estigma, a veces familiar y a veces social, que recae sobre ellas por haber tomado una decisión sobre sí mismas y su futuro.

No creo necesario exponer las ideas de uno y otro bando que conocemos todos. Tampoco tengo intención de contraargumentar. Pero sí me parece interesante compartir una alternativa que escribió una tal Mimmoth en internet. Venía a decir que tal vez haya una manera de prevenir los abortos y no forzar a las mujeres a llevar a cabo el embarazo. Existe una alternativa que causa menos daños y que beneficia a hombres y mujeres: esterilizar a todos los hombres. Eso sí, antes de esterilizarlos, se recogería una muestra de esperma para que en el futuro y cuando lo deseen puedan tener hijos. Así no habría hombres que deban asumir la manutención de un hijo que no querían, como tampoco habría mujeres obligadas a tener un hijo que no deseaban. Es cierto que esta alternativa privaría a más personas de la autonomía corporal, pero evaluando los daños serían mucho más pequeños.

Una cuestión es la vida y otra muy diferente el derecho a la vida. Es todo un diálogo entre la ciencia y la filosofía

Seguramente para muchos de los que me están leyendo no les parezca razonable como alternativa. Pero ¿por qué esta opción no es razonable y las vuestras sí? Pablo Malo decía que “si tú crees que el aborto es un crimen (la muerte de un ser humano inocente) no puedes ser “razonable” y permitir que la gente cometa “asesinatos”. Si tú crees que prohibir el aborto viola derechos fundamentales de las mujeres, tampoco puedes ser “razonable” y permitir que se impida el derecho de la mujer a elegir. Animar a la gente a que sea razonable no va a resolver el problema porque cada bando considera que ya es razonable. Para Greene, habría que dejar al lado el funcionamiento automático y pasar al modo manual, como en una cámara fotográfica. Si hacemos esto, resulta que casi nadie, ni en la derecha ni en la izquierda, tiene una postura coherente sobre el aborto, una que resista la evaluación en modo manual”.

Así es, con cuestiones como el aborto es vital ponerse en modo manual. Según Joshua Greene en el problema yo-nosotros podemos seguir funcionando en automático pues funcionamos razonablemente bien. Pero para abordar el problema ellos-nosotros tenemos que pasar a modo manual, es decir, a usar la razón. Porque una cuestión es la vida y otra muy diferente el derecho a la vida. Es todo un diálogo entre la ciencia y la filosofía.

Por ejemplo, desde la ciencia, Harold Morowitz y James Trefil demostraron que la corteza cerebral sólo comienza a funcionar a partir de la semana 25 de gestación. Explican que “antes de que se forme las sinapsis, el cerebro fetal es tan solo una colección de células nerviosas. El feto es incapaz de conciencia y de volición. Después de que las sinapsis se hayan formado, el cerebro es funcional”. Por ello, estos investigadores proponían sustituir la pregunta “¿Cuándo comienza la vida humana?” por “¿Cuándo adquiere el feto las propiedades que hacen que los humanos sean únicos y diferentes de cualquier otro ser vivo?”.

Su respuesta es que el feto adquiere humanidad cuando su córtex cerebral comienza a funcionar (semana 25). Claro, los detractores del aborto dirían que para ellos el feto tiene derechos desde el momento de la concepción. Pero no deja de ser una expresión un tanto engañosa pues como explican desde la embriología, eso que denominan “momento” es un proceso continuo y gradual que dura unas 22 horas. Como tal ese momento no es más instantáneo que otros. Pues la vida no empieza con la concepción, sino que empezó hace millones de años y es un proceso continuo.

Dworkin alega que un sujeto de derecho debe tener deseos conscientes y Raz que un individuo sin deseos y sin intereses vitales no puede tener derechos

La filosofía por su parte analiza esos derechos que se usan como argumento para defender la vida del feto. Ronald Dworkin o Joseph Raz explican que los derechos dependen de los deseos. Pues tener derechos presupone tener intereses, lo que a su vez es tener deseos, esperanzas, temores, etc. Dworkin alega que un sujeto de derecho debe tener deseos conscientes y Raz que un individuo sin deseos y sin intereses vitales no puede tener derechos.

Igualmente, David Boonin en su libro Una defensa del aborto decía que “lo que otorga un estatus moral a un individuo es que tenga deseos reales sobre cómo debe ser su vida en el futuro, en virtud de los cuales dicho individuo nos plantea a los demás una serie de demandas o exigencias morales legítimas, consistentes en que no frustremos o impidamos la realización de esos deseos tendentes a alcanzar un futuro-como-el-nuestro (de entre esos deseos reales, los disposicionales e ideales son más relevantes moralmente que los ocurrentes y actuales). Según Boonin, el feto humano es un individuo con ese estatus moral especial, que nos plantea demandas morales legítimas para que respetemos su vida y no impidamos su futuro-como-el-nuestro, sólo a partir de las 25 semanas de gestación, momento en el que comienza la actividad eléctrica organizada en su córtex cerebral. Dado que el 99% de los abortos que se realizan en los países donde el aborto es legal tienen lugar mucho antes de las 25 semanas de embarazo, tales abortos son absolutamente correctos e intachables desde el punto de vista ético” (extraído de este análisis filosófico sobre el libro).

Los datos

La cruda realidad es que de 2010 a 2014 se llevaron a cabo 25 millones de abortos peligrosos (45% de todos los abortos) y el 97% de ellos en África, Asia y América Latina, según un estudio del Instituto Guttmacher en colaboración con la OMS. También concluían entre otras ideas que, por ejemplo, en Europa de Este se registró un descenso que correspondió con un aumento en el acceso a anticonceptivos modernos o que el aborto tiende a ser más seguro donde es permitido en términos legales amplios que en entornos legalmente más restrictivos. También tiende a ser más seguro en países con un ingreso nacional bruto más alto.

Si nos trasladamos a España, el último informe oficial sobre Interrupción Voluntaria del Embarazo concluye que desde 2012 se reduce el número de abortos. Ese descenso puede deberse a factores demográficos como un descenso del número de mujeres en edad fértil y de la población inmigrante. Como también puede deberse a la venta libre de la píldora del día después. Por otro lado, ha aumentado las mujeres que abortan entre los 20 y 39 años, mientras que ha descendido las menores de 19. Siendo el perfil medio una mujer entre 20 y 29 años, con pareja y sin hijos, con la ESO y trabajadora por cuenta ajena y sin abortos previos.

Nadie parece querer saber las motivaciones que tiene una mujer cuando decide por petición propia abortar

Aun siendo muy detallados todos estos estudios e informes, todos tienen un sesgo al igual que la sociedad en general. Nadie parece querer saber las motivaciones que tiene una mujer cuando decide por petición propia abortar. A todo el mundo le queda claro los supuestos de riesgo para la salud (tanto de la mujer como del feto) o anomalías fetales. Sin embargo, cuando en el cuestionario que se les hace indican que es por petición propia nadie parece preguntarse por su situación personal y sociolaboral. Nadie se pregunta cómo ha llegado a esa tesitura. Se suele dar por hecho que es una mujer irresponsable y por lo tanto tiene que asumir las consecuencias. Parecen condenarla, como si un hijo fuera un castigo. Claro, según esa argumentación, si una persona fuma no debe recibir tratamiento alguno si el tabaco le causa algún mal, ¿no?

Una realidad cruda

Sí, se practican abortos y además en los países desarrollados aumenta la infertilidad y el uso de anticonceptivos. Al mismo tiempo, desciende la natalidad. La procreación, la maternidad y los niños se han ido convirtiendo en obstáculos para el trabajo, el éxito y la producción de bienes materiales. En esta tesitura se ha puesto difícil reproducirse, criar y trabajar a la vez.

Quizá disminuyan los abortos cuando realmente haya políticas positivas de apoyo a la natalidad y a la maternidad. En definitiva, de apoyo a la familia. Quizá disminuyan los abortos cuando la sociedad, a través del Estado, formule medidas adecuadas y adquiera compromisos para proporcionar una educación integral, un abanico de métodos anticonceptivos (incluyendo los de urgencia) y un apoyo social en materia de planificación familiar.

La procreación, la maternidad y los niños se han ido convirtiendo en obstáculos para el trabajo, el éxito y la producción de bienes materiales

Es evidente que todos tenemos opiniones morales muy diferentes en torno al aborto. Sin embargo, hay que legislar en términos generales y tomando en consideración las implicaciones jurídicas y de salud pública. Pues este tema no es una mera cuestión moral. Y mientras ambos bandos luchan por ostentar la mejor moral, otras personas nos preguntamos qué garantiza la integridad física y moral, así como la intimidad personal y familiar, tanto de las que desean abortar como de las que siguen con el embarazo. Nos preguntamos si el cuerpo de una persona (en este caso de una mujer) le pertenece o sin embargo es un mero objeto social. Nos preguntamos si una persona tiene que interferir en la vida de otros a través del Estado para imponer su moral.

Foto Camila Cordeiro

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Soy Cuca, para las cuestiones oficiales me llaman María de los Ángeles. Vine a este mundo en 1986 y mi corazón está dividido entre Madrid y Asturias. Dicen que soy un poco descarada, joven pero clásica, unas veces habla mi niña interior y otras una engreída con corazón. Abogo por una nueva Ilustración Evolucionista, pues son dos conceptos que me gustan mucho, cuanto más si van juntos. Diplomada en enfermería, llevo poco más de una década dedicada a la enfermería de urgencias. Mi profesión la he ido compaginando con la docencia y con diversos estudios. Entre ellos, me adentré en la Psicología legal y forense que me llevó a realizar un estudio sobre "La violencia más allá del género". He tenido la oportunidad de ir a Euromind (foro de encuentros sobre ciencia y humanismo en el Parlamento Europeo), donde asistí al encuentro “Mujeres fuertes, hombres débiles”. En estos momentos me encuentro inmersa en la formación en Criminología y dando forma a mis ideas y teorías en relación a la violencia, para recogerlas en un libro. De momento me podéis leer por aquí y también en Twitter. Otros medios y redes para saber más sobre mí.

100 COMENTARIOS

  1. Cuca, siempre es un placer leerte. En este caso, voy a discrepar un poco ;).

    Creo que aciertas con el enfoque. El acuerdo en dilemas morales de fondo es inalcanzable, por lo que, considerando malo tanto el aborto como la situación de la gestante, es necesario encontrar actuaciones que eviten ambas.

    No voy a entrar a valorar en exceso el argumento cientifista. Sólo un matiz: ni la ciencia ni la razón pueden decir nada sobre las bases últimas de un argumento moral. La ciencia podrá decirme cuándo el embrión es un único individuo, cuándo tiene actividad cerebral básica, cuándo tiene actividad la corteza, cuándo siente dolor o cuándo tiene una actividad moral mayor que un ternero (que sí puedo matar a voluntad). Pero nunca podrá decir cuál de esos puntos hay que tener en cuenta. Eso es solo una cuestión de repugnancia. Como toda cuestión moral.

    Creo que tu mayor error es eliminar la responsabilidad de los gestantes. Al hacer eso, los conviertes en menores de edad incapaces de controlar sus impulsos sexuales. Pasan de ser ciudadanos capaces de elegir su destino, evaluar las consecuencias de sus actos y actuar en consecuencia, a ser seres sin autonomía. Tanto es así, ¡que necesitarían ser esterilizados por papá estado para poder evitar elegir entre una vida desastrosa y matar un embrión!

    La pregunta es: ¿no hay nada que un ciudadano responsable pueda hacer de manera individual al respecto?

    Por supuesto que sí. Basta con que difiera actos de riesgo hasta que esté en una situación donde pueda afrontar los imprevistos o donde estos no lleguen a ser inabordables. Esto es lo que hace un ciudadano responsable en cualquier ámbito de la vida. Nadie se juega el 30.000 euros en una apuesta, por muy segura que parezca, si es todo lo que tiene. En el extremo podría ser la sacralización del sexo propuesta por la Iglesia. Pero no es necesario llegar a eso. Podría ser simplemente evitar las relaciones sexuales con penetración en situaciones de riesgo.

    Desde mi punto de vista, no veo nada de moderno en el enfoque de la sexualidad actual. Es un enfoque hedonista e infantiloide, que se tapa los ojos frente a los posibles problemas y pide que se lo solucione otro cuando aparecen. Es tan infantil como el puritanismo que lo precedió, que evitó la responsabilidad por el extremo opuesto. No es moderno. Es decadente. Reflejo de una sociedad incapaz de afrontar sus decisiones y que prefiere ser esclavo a renunciar a derechos y placer.

    Un saludo.

    Iván

    • Hola, Iván.

      Siempre agradezco que se discrepe, más si es desde el respeto y enriqueciendo.

      Coincido contigo, la ciencia no puede decir nada sobre las creencias morales.
      En ningún momento le quito la responsabilidad a las mujeres que se quedan embarazadas; al contrario, animo a entender cómo se llega a esa tesitura. Animo a indagar qué factores y por medio de qué mecanismos una mujer se encuentra en la situación de un embarazo no deseado y cómo brindarle ayuda para preservar su integridad física y emocional. Animo a entender que un embarazo no deseado no sólo se da por una irresponsabilidad de la pareja sino que hay otros factores y circunstancias que son igual de importantes a la hora de comprender la situación.

      Dices “Podría ser simplemente evitar las relaciones sexuales con penetración en situaciones de riesgo” pero lo que ocurre es que el riesgo cero no existe. Ni con medidas anticonceptivas ni métodos barrera el riesgo es cero. Sin ir más lejos, en España en 2016, de los 93.131 abortos practicados, 33.473 no utilizó anticonceptivos frente a 39.165 que sí los utilizaron (de barrera, hormonales, naturales, mecánicos y otros -de urgencia-) y 20.493 no contestaron. Por eso, cuando alguien me dice eso de no practicar sexo en situaciones de riesgo, me lleva a pensar que por detrás ya hay una creencia moral que tacha de irresponsable a quien vive un embarazo no deseado. Claro que hay mujeres y sus parejas sexuales que son irresponsables, que no ven o no quieren ver los riesgos, pero no sabemos cuántas personas se encuentran en esa categoría. Por ello es necesario también indagar al respecto. Porque puede ser irresponsabilidad, pero también desconocimiento, ingenuidad o la tranquilidad de usar métodos que piensas que no fallan.

      Un saludo.

      • Hola Cuca, gracias por tu respuesta.

        Estoy de acuerdo que las situaciones son muy variadas. Y que no es posible ni justo meter todas en el mismo saco.

        Pero quiero matizar: en una sociedad de ciudadanos no me vale el argumento del desconocimiento o la ingenuidad. Eso vale para una sociedad que consideramos menor de edad, y debería valer, entonces, para cualquier decisión vital: desde abrir una hipoteca con cláusula suelo a hacer esquí por una pista negra.

        Si creemos que hay poca formación, debemos promoverla. No limitar libertades por suponer que vivimos en una sociedad infantil.

        No comparto ese enfoque paternalista. Aparte de que creo que poca gente desconoce el riesgo de los métodos anticonceptivos. Lo que no queremos es responsabilizarnos del riesgo.

        Solo un último punto: por supuesto que detrás de todo mi argumento hay una postura moral. Tanto sobre la repugnancia que me despierta el aborto como sobre la repugnancia que me despierta una sociedad infantil que necesita de líderes que les digan como actuar y que les perdonen los errores o las apuestas equivocadas. No pretendo que nadie comparta mis bases morales. Eso sí, creo que tú y yo tenemos bases muy cercanas, por lo que es posible llegar a puntos en común rápido.

        Un saludo.

        • Buenas,

          Bueno, no todo el mundo tiene los mismos conocimientos y saberes. Es más, hay múltiples factores que se nos escapan por no apreciarlos y que guardan una correlación con ese desconocimiento.
          Créeme, tengo experiencias varias trabajando en urgencias y me ha sorprendido, de primeras, el desconocimiento o mejor dicho mal conocimiento que ha conducido a situaciones no deseadas. Como también conozco bien la mala praxis de algunos “profesionales” de la salud que, bajo sus premisas morales, prejuzgan y niegan la ayuda en forma de información. Es un cúmulo de factores (individuales, colectivos y sociales) que llevan a que se junte el hambre con las ganas de comer. Eso sí, igual que comprendo ese desconocer también espero que se asuma la responsabilidad en la medida que corresponda.

          Un saludo.

          • Buenas,

            Sí estoy convencido que hay mucho caso de desconocimiento. Me cuesta más creer que la gente crea que no existe riesgo. En cualquiera de los dos casos creo que es claro que tenemos un punto más a tratar: la educación sexual actual no es eficiente y minimiza la sensación de riesgo. De nuevo, además, da a entender que no nos tomamos temas de importancia como ciudadanos, sino de manera despreocupada.

            Me alegro de que compartamos el hecho de asumir la responsabilidad según corresponda.

            Dos cosas terminar, una aclaración y una reflexión abierta:

            – Sí existe riesgo 0 en las relaciones sexuales. Obviamente no con penetración, pero el sexo se puede vivir de otros modos.

            – Si el problema es de desconocimiento e ingenuidad, es decir, de minoría de edad, a lo mejor no se trata de tratar a todos como menores de edad (ejemplo de la esterilización forzosa) sino de redefinir el concepto de minoría de edad legal. Que tus derechos como ciudadano estén determinados por la responsabilidad que estés dispuesto a asumir. Lo dejo para reflexión.

            Un saludo y un placer.

          • Buenas,

            Releyendo me he dado cuenta de un matiz importante: cuando mencione abstenerse de relaciones con penetración en situaciones de riesgo, no me refería a el riesgo de quedar embarazado. Iba un poco más allá: me refería al riesgo de que un embarazo no deseado pueda hacer mi vida un infierno. Creo que el matiz es importante para entendernos bien.

            Un saludo

  2. Buenos días Cuca,

    Leo un poco tarde esta entrada y sus comentarios que me parecen interesantísimos. Espero que tenga oportunidad de leer esto. Sólo vengo a hacer un comentario sobre uno de sus argumentos que utiliza tanto en el artículo, como en algunas de sus respuestas.

    Usted comenta que “quizá la pregunta a hacerse no sea ¿Cuándo comienza la vida humana? sino ¿Cuándo adquiere el feto las propiedades que hacen que los humanos sean únicos y diferentes de cualquier otro ser vivo?” Y estoy completamente de acuerdo. Para contestar este ejemplo propone como ejemplo el hecho que “Harold Morowitz y James Trefil demostraron que la corteza cerebral sólo comienza a funcionar a partir de la semana 25 de gestación. Explican que “antes de que se forme las sinapsis, el cerebro fetal es tan solo una colección de células nerviosas. El feto es incapaz de conciencia y de volición. Después de que las sinapsis se hayan formado, el cerebro es funcional””. Y aquí es donde quiero objetar.

    Si queremos responder a la pregunta de qué propiedades hacen a los humanos únicos y diferentes, la declaración de Morowitz y Trefil no ayuda mucho, y creo que más bien confunde. De la última frase entrecomillada no se si son las sinapsis, la conciencia, la volición o un cerebro funcional lo que podrían hacernos diferentes a los humanos.

    Las sinapsis, además de existir en otros seres vivos con neuronas, se forman gradualmente en toda la sustancia gris (desde la médula hasta la corteza cerebral). Su mera aparición no me parece particularmente especial, ya que una sinapsis en la corteza visual, por ejemplo, puede participar en el proceso la visión, algo que también compartimos con otros seres. En todo caso, tendrían que ser las sinapsis de una región cerebral donde se asiente alguna facultad exclusivamente humana, como la conciencia o volición que ellos mismos hablan. Sin embargo, esta región no se ha encontrado en humanos adultos, y las investigaciones apuntan a que más bien se trate de redes que se encarguen de funciones como esta (y muchas otras).

    Luego, hablan sobre la aparición de un cerebro funcional al formarse las sinapsis. ¿Qué es un cerebro funcional? ¿Qué funciones tiene que cumplir para ser funcional? Hemos visto que un conjunto de sinapsis que suelten y reciban neurotransmisores quizás no sea explicación suficiente. Quizá un cerebro funcional es aquel que permite la consecución de algunas funciones básicas. ¿Pero qué es básico? ¿Movimiento, los 5 sentidos, sentir hambre, sed o dolor? Todo esto lo compartimos con muchos animales. ¿Conciencia, volición, reflexión?

    Finalmente, “el feto es incapaz de conciencia y volición”. ¿Cuándo somos capaces de conciencia y volición? Me la juego a que mucho después del nacimiento.

    Todo esto lo escribo para hacer notar que al intentar establecer un umbral a nuestra humanidad, este argumento carece de consistencia al examinarse (al igual que los argumentos sobre el inicio del dolor, o de la “maduración” del sistema nervioso central). El más consistente, y que además cumple con el requisito propuesto de “¿Cuándo adquiere el feto las propiedades que hacen que los humanos sean únicos y diferentes de cualquier otro ser vivo?” es la aparición de una célula estable con ADN diferente al de sus progenitores, capaz de producir todas las líneas celulares que conforman a un ser humano (totipotencialidad), lo que la distingue del óvulo, el espermatozoide o de cualquier otra célula. Los tiempos en que esto sucede es más discutido, pero va desde la concepción hasta algunos días después, un tiempo de inestabilidad en el que también es posible su duplicación (embarazo gemelar monocigótico) o su aborto. Sin embargo, en esto soy cauto y flexible, pues la observación de estos fenómenos en esta etapa del desarrollo humano es complicada.

    Espero que esto sea de utilidad.

    Saludos.

    • Buenas, Umberto.

      Te voy a responder citando a Boonin:
      La investigación neurocientífica ha establecido que, para que un ser tenga experiencia consciente, debe estar presente la actividad organizada de la corteza cerebral. Según esto, el período más temprano en el que podemos atribuir experiencia consciente y, en consecuencia, algún deseo real al feto humano es alrededor de la 25ª-32ª semana de gestación: pues es entonces cuando el feto comienza a tener una actividad córtico-cerebral organizada, según el argumento empírico de Boonin –es decir, mucho después del período en cuyo término se lleva a cabo el 99% de los abortos en los Estados Unidos y en el resto de países donde el aborto está despenalizado.

      Así pues, no es la mera actividad cerebral, ni mucho menos la simple existencia del cerebro o de la corteza cerebral. No es lo mismo poseer simplemente un cerebro que poseer un cerebro en pleno funcionamiento. Unos 22 días después de la concepción, en el embrión se ha formado lo que se conoce como tubo neural, resultado del proceso de neurulación consistente en la formación de pliegues neurales que se elevan, se acercan unos a otros y se fusionan en lo que será la espalda del embrión, sirviendo como estructura básica de la espina dorsal y del cerebro. En las siguientes 24 horas aproximadamente (alrededor del día 23), un par de estructuras protuberantes emergen en el extremo frontal del tubo neural. Éstos son los rudimentos iniciales del cerebro. El día 25, esta estructura en desarrollo muestra ya una división en tres áreas que anuncian el desarrollo del tronco cerebral, el cerebro medio y el cerebro anterior. Por lo tanto, podemos decir que en algún punto durante este período el cerebro llega a existir, y lo que sucede después es que continúa desarrollándose hasta llegar a ser funcional. Podríamos decir que el embrión tiene cerebro una vez que la estructura protuberante emerge del tubo neural, o bien podríamos esperar hasta el momento en que parece poseer una rudimentaria división en regiones, pero de cualquier modo situaríamos el momento en que el embrión adquiere un cerebro en algún punto entre los 22 y los 25 días después de la fertilización.

      En lo referente a las sinapsis, hay dos posibilidades: o bien la actividad es organizada o bien es desorganizada. Si la actividad eléctrica del cerebro es aleatoria y desorganizada, entonces podremos inferir muy poco sobre lo que está sucediendo en el cerebro a partir de ella. Cada célula del cuerpo humano muestra cierto grado de actividad eléctrica y, en este sentido, el hecho de que pueda detectarse una señal eléctrica en las células cerebrales significa simplemente que están vivas. Si la actividad eléctrica es organizada, sin embargo, entonces podremos concluir más cosas, al menos si está localizada en la corteza cerebral.

      Morowitz y Trefil demostraron que la corteza cerebral sólo comienza a funcionar a partir de la semana 25 de gestación. En primer lugar, los intentos de registrar la actividad cerebral de los bebés humanos prematuros sólo han dado resultado a partir de la semana 25 de gestación. En segundo lugar, en palabras de Morowitz y Trefil, «antes de que se formen las sinapsis, el cerebro fetal es tan sólo una colección de células nerviosas. El feto es incapaz de conciencia y de volición. Después de que las sinapsis se hayan formado, el cerebro es funcional». Para Morowitz y Trefil, el feto adquiere el derecho a la vida en virtud de su adquisición de actividad eléctrica organizada en la corteza cerebral: entre las semanas 25 y 32 de gestación. Burgess y Tawia lo localizan entre las semanas 30 y 35. Pero cualesquiera sean las dificultades que tengamos a la hora de precisar el momento exacto en el que esto ocurre, se trata de un estadio claramente distinto del estadio de la actividad cerebral simple, aleatoria y desorganizada.

      Por ese motivo, proponen reemplazar la pregunta ¿Cuándo comienza la vida humana? por la pregunta ¿Cuándo adquiere el feto las propiedades que hacen que los humanos sean únicos y diferentes de cualquier otro ser vivo?, o, dicho de otro modo, ¿cuándo adquiere el feto humanidad?

      Te animo a leer La verdad sobre el aborto. ¿Cuándo empieza la vida humana? de Morowitz y Trefil. Ahí exponen mucho mejor que yo sus ideas al respecto. Yo intenté sintetizarlas.

      Muchas gracias por tu aporte, un saludo.

      • Cuca,

        Gracias a ti! Por tomarte el tiempo y responder. Me ha quedado bastante más claro. Sin embargo, a mi esos intervalos de 5-7 semanas tan largos me dejan tan a la deriva (ah! si pudiésemos encontrar ese “momento”), pero bueno, ese es mi problema. También me gustaría saber cual es la definición “actividad organizada” de los autores, pero para eso ya me leo el texto.

        Gracias por la recomendación.

        • Buenas de nuevo cuca.

          Me ha gustado muchísimo este apartado.
          Por ese motivo, proponen reemplazar la pregunta ¿Cuándo comienza la vida humana? por la pregunta ¿Cuándo adquiere el feto las propiedades que hacen que los humanos sean únicos y diferentes de cualquier otro ser vivo?, o, dicho de otro modo, ¿cuándo adquiere el feto humanidad?

          El apartado junto con la explicación pertinente. Esto me ha llevado a una duda.
          ¿hay un cuantificándose de humanidad?
          Hay personas que tienen capacidades neurologicas reducidas. ¿Son estas personas menos humanas que el resto?

          Yo tengo claro que no. Aun así tu anterior comentario me parece fascinante.

          Creo que juntando tu anterior comentario y alguno que he puesto yo por aquí que plantea eldIlema de que la sociedad se imponga como árbitro del concepto humanidad nos lleva a la siguiente pregunta a la hora de abordar el problema de los 25 millones de abortos peligrosos que hay alrededor del mundo.
          ¿Hasta que punto el estado se tiene que involucrar a la hora de ofrecer ayudas a estas madres o por el contrario cuales deberían ser las medidas restrictivas a la hora de perseguir la práctica?
          La triste realidad es que es la opinión pública más extendida es la que formula las leyes a la hora de afrontar la problemática, muchísimas veces priorizando cuestiones que deberían ser secundarias. Dese el derecho a decidir de las mujeres a motivos religiosos cuyo dogma sin hacer uso de la razón directamente desechan la práctica.
          Así que la respuesta a la siguiente pregunta es contabilizas los que son pro aborto en tu pais y los que son anti aborto y los que sean más ganan. Yo por mi parte seguiré defendiendo mi postura anti aborto con motivos que creo sinceramente que son los adecuados.

          Aun así tu anterior comentario me ha gustado muchísimo. Sobre todo la parte que dice ¿cuando adquiere el ser humano las propiedades que lo hacen único?
          Creo esa es la cuestión que debe abrir el debate, el resto de cuestiones derivan de esta pregunta.

          Un saludo.

          • Buenas, IDBDC.

            Cuidado, no equiparar capacidades neurológicas reducidas con actividad córtico-cerebral no organizada. Pues no es lo mismo. Las personas que tienen capacidades neurológicas reducidas su cerebro es funcional.

            Me es fascinante como, desde ambos bandos, tenéis el pleno convencimiento de que vuestros motivos son los adecuados. Y sinceramente, ahí radica el problema y la nula comprensión por parte de unos y de otros.

            Un saludo.

  3. Pienso que la mayoría de los testimonios que se esgrimen en el debate del aborto son únicamente cuestión de creencias. Cualquier cosa es demostrable si se manejan astutamente los argumentos. “Por ejemplo, desde la ciencia, Harold Morowitz y James Trefil demostraron que la corteza cerebral sólo comienza a funcionar a partir de la semana 25 de gestación. (…) ¿Cuándo adquiere el feto las propiedades que hacen que los humanos sean únicos y diferentes de cualquier otro ser vivo?”. Su respuesta es que el feto adquiere humanidad cuando su córtex cerebral comienza a funcionar (semana 25)”. Bueno, eso no es mas que una creencia.

    Por otra parte, los filósofos parecen tenerlo igualmente claro: “Ronald Dworkin o Joseph Raz explican que los derechos dependen de los deseos. Pues tener derechos presupone tener intereses, lo que a su vez es tener deseos, esperanzas, temores, etc. Dworkin alega que un sujeto de derecho debe tener deseos conscientes y Raz que un individuo sin deseos y sin intereses vitales no puede tener derechos” No sé yo cuántos deseos, esperanzas o temores puede tener un feto. Dichosos de ellos por esa seguridad.

    Aunque no tenga nada que ver, a mi todo esto me recuerda aquellos sesudos debates en tiempos de la esclavitud. Para una inmensa mayoría de personas, no había duda sobre la deshumanización del esclavo, con lo cual se liberaban de muchas culpas que acaso podrían sentir después de los abusos que con ellos cometían. Era creencia general que el negro era un animal -un buen animal al que era necesario tratar bien- pero en todo caso, animal. También el feto disfruta de esa no-cualidad de humano. Recordemos a la pintoresca Bibiana Aído cuando decía que sin duda el feto es un ser, pero no un ser humano. Y lo mismo con los perros amarillos norvietnamitas o norcoreanos cuando caían en masa bien refritos en napalm. Una plaga que no causa remordimientos liquidar porque no son personas, sino bichos.

    Muchas veces la cosa se arregla con una componenda semántica. Recuerdo el debate sobre la “Píldora del Día Después” cuando sus defensores argumentaban con uñas y dientes que en ningún caso se trataba de un aborto. Y ciertamente no lo era. ¿Por qué? Porque técnicamente se produce un aborto cuando se destruye al embrión ya implantado en el útero. ¡Ah, amigo! Pero es que lo que hace la dichosa píldora no es eso, sino que le impide anidar. El resultado para el pobre es el mismo, se va desagüe abajo, pero desde el punto de la martingala legal, es irreprochable. Qué listos, ¿eh?

    También me resulta dificil de entender una contradicción habitual. Pues al tiempo que se deshumaniza al feto humano, reduciéndolo a ese conjunto de células no pensantes, con frecuencia se afirma que “son unos momentos muy duros para la mujer cuando debe tomar la difícil decisión de si va a abortar o no”. Parece que se diga lo que quiera con racionalidad, el sentimiento sigue clamando por ahí abajo de forma subterránea pero imparable.

    Y aunque no figura en el texto que la autora escribe, no puedo por menos que denunciar el escaso -no escaso, nulo- papel del hombre en la decisión de tener un hijo o no. Si ella quiere tenerlo, tu cargarás con tus obligaciones de manutención, etc. Pero si ella quiere abortar y tu no, no tendrás ningún derecho a que tu opinión sea tenida en cuenta y te quedarás sin hijo, así llores o patalees. ¿Cuándo se han visto leyes que impliquen obligaciones, pero no los derechos derivados de esos deberes?

    Lamento que mis declaraciones se hallen en tan deprimente estado, pero la salud no me acompaña últimamente y se niega a colaborar en el caos de mi mente. Oh, sí, perdón, se me quedaba en el tintero. Yo creo que no se puede tratar a la mujer como permanente menor de edad. Si quiere abortar, debe conocer con todo detalle en qué consiste y cómo se lleva a cabo un aborto terapeútico. Igual que hemos visto documentales sobre intervenciones quirúrgicas en el cerebro o a corazón abierto, sería muy educativo saber cómo se despieza al feto.

    “Quizá disminuyan los abortos cuando la sociedad, a través del Estado, formule medidas adecuadas y adquiera compromisos para proporcionar una educación integral, un abanico de métodos anticonceptivos (incluyendo los de urgencia) y un apoyo social en materia de planificación familiar”. Si, de acuerdo. Incluyendo los preservativos femeninos, de los cuales apenas se habla, y que casi todas se niegan a usar por razones de incomodidad y escasa sensibilidad, pero que se sustituyen hábilmente por el “Póntelo, pónselo” Refiriéndose al masculino, por supuesto.

    • Buenas tardes, Abel.
      Me parece interesante su aportación al debate, aun que me gustaría matizar algunas cuestiones que no son de todo ciertas.
      “…Incluyendo los preservativos femeninos, de los cuales apenas se habla, y que casi todas se niegan a usar por razones de incomodidad y escasa sensibilidad, pero que se sustituyen hábilmente por el “Póntelo, pónselo” Refiriéndose al masculino, por supuesto”

      Lamento decirle que en materia de prevención y contracepción la mayoría de métodos anticonceptivos, desde las primeras píldoras que aparecieron en el mercado con un saco de contraindicaciones hasta los artilugios más innovadores se han destinado e implantado en el cuerpo de la mujer y no del hombre. Es decir, el verdadero conejillo de indias en estas cuestiones siempre ha sido la mujer. Y quizás tenga cierta lógica, porque es la mujer la primera interesada en evitar y en prevenir un embarazo no deseado. El uso del preservativo o el “póntelo, pónselo” si se ha popularizado y ha ganado terreno a otros métodos anticonceptivos es mayormente por una cuestión de salud y para evitar contagios y enfermedades de transmisión sexual. La aparición del Sida era una poderosa razón para promoverlo como método anticonceptivo, pero siendo más importante el poder evitar y prevenir contagios al mantener relaciones sexuales.
      Respecto a: “Si ella quiere tenerlo, tu cargarás con tus obligaciones de manutención, etc. Pero si ella quiere abortar y tu no, no tendrás ningún derecho a que tu opinión sea tenida en cuenta y te quedarás sin hijo, así llores o patalees”
      Pues igual se han dado casos en este sentido y son lamentables, aparte de constituir una desventaja jurídica para el varón y para el padre. Sin embargo, me atrevo a pensar que esa circunstancia es bastante inhabitual. Al menos, cuesta creer que esos 25 millones de abortos que se practican, (al margen de que la mayoría de ellos se dan en el tercer mundo por la ausencia de prevención) se hayan producido con la oposición de aquellos varones que plantaron la semilla. De hecho, cuesta creer que muchas de esas prácticas abortivas tanto en occidente como fuera de él, se oculten a los varones o se produzcan igualmente cuando esas mujeres cuentan con la voluntad y el apoyo del hombre para seguir adelante con el embarazo.
      Esa es mi apreciación subjetiva, claro. Podría estar equivocada y que la realidad fuera otra: prácticas abortivas protagonizadas por mujeres frívolas y desalmadas que utilizan a los hombres como meros objetos sexuales, para después ocultarles su embarazo y negarles el el deseo de ser padres.

      Sus observaciones sobre los debates en tiempos de “esclavitud” o el considerar “animales” a los negros… y su comparación con la consideración que se tiene sobre los fetos para “justificar su eliminación” se asemejan (“Una plaga que no causa remordimientos liquidar porque no son personas, sino bichos”) a la recurrente e innecesaria alusión a los “genocidios”.
      Y ciertamente, no hace falta referirse al material humano cuando se tienen buenos ejemplos en el reino animal. En el entorno doméstico, cuando una perra o una gata paren una camada de perritos o gatitos y estos deben sacrificarse o eliminarse, no es plato de buen gusto para ninguna persona humana llevar a cabo ese cometido. Al menos yo no conozco a nadie que diga abiertamente que ha disfrutado con ello. Hasta la persona más cruel e inhumana tiene su corazoncito. Pues imagínese para lo demás.

      Un saludo,

      • Buenas, Abel.

        Tenía pensado responderte pero Silvia ha plasmado lo que quería decir y muy bien, todo sea dicho.

        Tienes razón que el hombre en esta cuestión muchas veces es minusvalorado y no se tiene en cuenta su parecer y menos aún cuando su opinión dista de la decisión que quiere tomar la mujer. Lamentándolo mucho, abordar este tema en 2000 palabras conlleva que tenga que dejar en el tintero cuestiones como el papel del hombre, por ejemplo.

        Sí quería resaltar algo que he dicho a otros comentaristas, y es que me resulta como poco curioso que se critique cuestiones semánticas en torno al aborto y al mismo tiempo se haga uso de frases viscerales como saber cómo se despieza al feto. Ese verbo, despiezar, está tan cargado de emociones con las que provocar en el otro una sensación (a veces de culpa), como el hablar de genocidio.
        Y bueno, algo que me cansa en general es la generalización. Decir que casi todas se niegan a usar por razones de incomodidad y escasa sensibilidad es atribuir una generalización sin base. Yo también podría generalizar al respecto y decir “casi todos se niegan a usar por razones de incomodidad y escasa sensibilidad”. Y francamente, generalizar de ese modo no ayuda sino que genera mayor enemistad y a su vez disminuye las posibilidad de entendimiento.

        Un saludo y gracias.

  4. Muchísimas gracias a todos los que os habéis ido sumando a este diálogo en torno al aborto. Gracias a los que me habéis enfrentado a mis ideas y a los que habéis reforzado las mismas.

    Un saludo.

  5. Este debate es sin duda uno de los más polémicos que se pueden plantear, sólo hay que ver el número de comentarios. Unos estamos en contra y otros a favor. Los que estamos en contra partimos de la evidencia científica que desde el momento de.la concepción o fecundación estamos ante un ser humano en desarrollo, pero humano por lo tanto el aborto implica la eliminación de un ser humano y huyo a propósito de otras terminologías más truculentas. La articulista nos dice en una de sus respuestas que “no hay consenso sobre la vida humana” afirmación bastante sorprendente y que exigiría otro artículo. No se si filosóficamente o idealmente no existe ese consenso pero desde un punto de vista biológico está bastante claro. Si analizamos el ADN de la nueva criatura el resultado sólo puede ser uno: humano. Ahora bien admito que puedo estar equivocado, pero entonces espero que alguien nos explique desde un punto de vista biológico a qué especie pertenece
    el feto si no es a la humana, y en que momento y cómo se transforma en un ser humano. Esta es la clave de todo el debate porque a partir de ahí podremos abordar toda la problemática que sin duda tiene el tema. Gracias

    • Considero que una de las claves (porque no sólo hay una) reside en lo que los investigadores que cito plantean y es sustituir la manida cuestión de ¿Cuándo comienza la vida humana? por ¿Cuándo adquiere el ser no nacido las propiedades que hacen que los humanos sean únicos y diferentes de cualquier otro ser vivo?.

      • Pero eso estimada Cuca es una cuestión filosófica o incluso ideológica, no científica, aparte de ser una forma de evitar la cuestión. Y además esa pregunta se puede reformular con seres nacidos lo que derivaría en interesantes cuestiones.

        • ¿Ideológica? Igual de peligroso que considerar que es una cuestión moral.
          Para mí es un tema que se ha de abordar desde la razón y eso es competencia de la ciencia y la filosofía. Las ideologías y las morales sólo ven la paja en el ojo ajeno.

          Un saludo.

          P. D.: Desconozco si has leído el texto filosófico que enlazo. Si te animas me encantaría saber tu parecer.

          • Si repasa mis comentarios yo estoy insistiendo en el aspecto científico de la cuestión, porque sólo determinando que es el embrión y el feto, podremos entrar en cuestiones morales, filosóficas, legislativas, religiosas etc. Y qué es el embrión y el feto que no es sino su fase posterior de desarrollo sólo lo puede determinar la ciencia y esta dice que uno y otro forman parte de la especie humana, salvo que alguien me diga lo contrario claro, biológicamente hablando. Y esto determina todo lo posterior.

          • Insistes en el aspecto científico pero dices que es una cuestión filosófica e incluso ideológica.

            Da la impresión que esperas una respuesta concreta por parte de la ciencia en lo que respecta a la humanidad de ese ser vivo. Pero desde la ciencia, las respuestas que tienen son las que brevemente he expuesto en el artículo, en torno a esas propiedades que hacen que seamos diferentes al resto de los seres vivos. Porque el concepto de “humanidad” es filosófico y tiene importantes implicaciones en la ética, la política y la teleología debido a que puede proveer normas o estándares para que los humanos juzguen cuál es la mejor forma de vivir. De ahí que se tenga que establecer un diálogo razonado entre filosofía y ciencias como la embriología, psicología evolucionista, antropología, etc.

            Un saludo.

  6. El tema ha generado muchos comentarios, pienso que valiosos para ayudarnos a centrarnos sobre el problema.

    Personalmente, pienso que el aborto es un genocidio alentado o facilitado por los gobiernos.

    Sin embargo, hay un aspecto que me gustaria comentar. La incoherencia de partidos políticos, instituciones, articulistas e incluso comentaristas del foro sobre la vida humana me deja perplejo.

    Aunque personalmente creo que se comete un homicidio cuando se aborta ya que se corta la vida de un ser humano. Entiendo que pueden haber razones basadas en el interés o en la conveniencia para abortar, es decir matar a un ser humano. Efectivamente, el ser humano en fase inicial puede ser una molestía para la madre, el padre, la familia, los vecinos, el gobierno pero es un ser humano.

    Ante el ser humano, feto, podemos adoptar dos posturas: 1. La vida humana es sagrada y el hombre honrado jamás actuará para matarla. 2. La vida humana no es sagrada, y por tanto está sometida a nuestros intereses o conveniencias. En este caso, una persona honrada podrá matar el feto con solo pensar que le creará muchos problemas.

    Evidentemente, partidos políticos de izquierda se defienden esta segunda opción. El partido de derechas, si así llamamos al PP, se apunta a la primera opción sin fé, sin llegar a creerselo, porque el marketing político no deja más opciones ya que la izquierda se apunta a la opción segunda.

    El resultado es que cuando ha gobernado la izquierda-progre a instaurado e incluso fomentado el aborto. Y cuando ha gobernado el PP ha mirado para otra parte, se ha encojido de hombros y ha dejado hacer.

    Para mi, el problema fundamental que quiero subtrayar es la incoherencia. La izquierda-progre se hace con el poder e impone su ‘moral’ sobre el aborto. Esto permite el sacrificio de decenas o centenares de miles de seres humanos inocentes basado en que es lo que más nos conviene. Si la vida humana está al servicio de nuestra conveniencia existen otras situaciones en las que nos convendría mucho más matar al humano en cuestión. Por ejemplo, el ser humano terrorista con muertes es su curriculum es muchísimo mas peligroso socialmente que los embriones inocentes, y por tanto puesto que la vida humana está supeditada a nuestro interés, que mayor interés que librarnos de esos sanguinarios asesinos.
    Otro ejemplo, los agentes de la secesión no han dudado en llevar a la sociedad española al borde del precipicio. Precipicio donde habitan toda serie de males, odio, dolor, sufrimientos, guerras. Estos seres humanos agentes de la secesión son muchísimo más dañinos para la sociedad que los cientos de miles de embriones anuales. Bien, como la vida humana está supeditada a nuestra conveniencia, qué mayor conveniencia que librarnos de esos humanos agentes de la secesión.

    Mi objetivo es compartir con Ustedes el dolor que me produce ver permanentemente en TVs y otros medios que hay genocidios ‘buenos y deseables’ como el aborto, mientras otras muertes que nos convendrían mucho más, y siempre según los mismos, son sagradas. Yo no entiendo nada, ustedes entienden algo?

    • El fondo del problema reside en que los partidos de izquierda y demás que se autoclasifican como progresistas se dan la prerrogativa de decir que vida de ser humano se le puede dar ‘matarile’ y cual no. Y esto, es absolutamente inadmisible. Un político arrogandose el poder de dios, distinguiendo entre seres humanos para poder matarlos con impunidad y con ayudas del estado, me produce escalofrios…..

    • Buenas, Kj26.

      La incoherencia que resaltas, dada en los diferentes estratos sociales, es la evidencia clara de que no hay consenso pues conceptos como vida humana no atienden a evidencias concretas sino a matices morales. Es como apuntaba en el artículo, quizá la pregunta a hacerse no sea ¿Cuándo comienza la vida humana? sino ¿Cuándo adquiere el feto las propiedades que hacen que los humanos sean únicos y diferentes de cualquier otro ser vivo? y posiblemente ahí se podría entablar un diálogo entre ciencia y filosofía.

      Algo que considero necesario, más en esta cultura nuestra occidental, es intentar dejar a un lado la dicotomía bueno-malo para tildar a unos y otros. Y por bueno-malo, me refiero a usar categorías como genocidio. Pues no ayuda con la cuestión sino que aumenta la brecha entre unos y otros. Cuando realmente lo que hay que hacer es detenerse, analizar caso por caso (es lo que se denomina modo manual en el artículo) y, comprendiendo los múltiples factores biopsicosociales, abordar la problemática de forma óptima.

      Muchas gracias por tu aportación.
      Un saludo.

  7. Es evidente que todos tenemos opiniones morales muy diferentes en torno al aborto. Sin embargo, hay que legislar en términos generales y tomando en consideración las implicaciones jurídicas y de salud pública. Pues este tema no es una mera cuestión moral. Y mientras ambos bandos luchan por ostentar la mejor moral, otras personas nos preguntamos qué garantiza la integridad física y moral, así como la intimidad personal y familiar, tanto de las que desean abortar como de las que siguen con el embarazo. Nos preguntamos si el cuerpo de una persona (en este caso de una mujer) le pertenece o sin embargo es un mero objeto social. Nos preguntamos si una persona tiene que interferir en la vida de otros a través del Estado para imponer su moral.

    El estado ya está interfiriendo en la vida de otros erigiéndose además con la autoridad de otorgar la condición humana sobre seres de la raza humana (fetos) unas pta tica que ya se ha llevado a cabo en la historia en múltiples ocasiones como sucedió en el genocidio armenio o en América con la esclavitud de negros. Todo el mundo actualmente considera tanto a la Alemania nací como al imperio otomano como sociedades enfermos, pero dista nuestra sociedad muchos de las anteriores respecto a este punto? Ni mucho menos.
    Las mujeres que van a abortar no toman una decisión sobre su cuerpo sino sobre el cuerpo de sus hijos. Y no tienen ningún derecho a decidir sobre vidas ajenas. Y el hecho de que la vida de sus hijos dependan de sus propios cuerpos no les da derecho a acabar con sus vidas, todo lo contrario a cuanta mayor dependencia que tenga un tercero sobre ti, mayor es la responsabilidad que tienes hacia este.

    Todas y cada una de las leyes que se han impuesto están sustentadas por una moral que hace que salgan adelante y la mayoría de legislaciones se hacen pensando en el bien de la sociedad, estas leyes delimitan las libertades individuales dentro de un marco social en forma de leyes.
    Pues bien, la actual ley en España ampara succionar la vida de seres totalmente indefensos y que además proporcionan fondos públicos para llevar a cabo dichos actos.

    Me gustaría acabar con tema del pragmatismo a la hora de financiar públicamente los aborto.
    Cuca casado se apoya en los datos de que ha habido 25 millones de abortos peligrosos. Y por lo tanto por pragmatismo hay que proporcionar ayudas estatales a estas mujeres que deliberadamente han decidido poner sus vidas en riesgo para acabar con las otras respectivas. Ante esto me gustaría hacer plantear un paralelismo con un tema actual. Sería pragmático dejar que los inmigrantes se ahogaran en el mar para que así tengamos una sociedad más segura?
    Viendo los datos del cgpj en el que el 60% de los homicidios y el 40% de las violaciones en el año 2015 fueron protagonizadas por ponblacion extranjera cuando está supone un 8% respecto al total de la población, pues a todas luces si, sería muy pragmático para los miermbros que conformamos la sociedad española, por no hablar del coste público que nos supones. Este argumento además tendría el contrapeso de que los inmigrantes vienen aquí por decisión propia mientras que por el otro lado son las mujeres quienes deciden poner fin a la vida de estos seres. Por lo que los dos casos serían pragmáticos pero ninguno humano ni moral.

    Conclusión al artículo de Cuca Casado: La sociedad occidental vuelve a erigirse en una figura divina concediéndose la capacidad de dictaminar en qué momento se le otorga la humanidad a los seres de la raza humana ( ya son de la raza humana, aunque sean 4 células) y permite que aquellos a los que no se les han considerado como tal puedan ser eliminados, una práctica a la que yo me opongo absoluta y frontalmente y que me parece escalofriante.

    • Buenas, IDBDC.

      Claro, el Estado ya interfiere de múltiples formas y en diferentes niveles en nuestras vidas. Apenas se escapan aspectos íntimos a la regulación estatal y, como he dicho en otros artículos, cuanto más se mete el Estado en nuestra cama para decidir sobre nuestras vidas, más capacidad individual perdemos. Ahora bien, ante una cuestión de salud, como es la problemática en torno al aborto, sí considero necesario unos mínimos que protejan y aseguren la integridad física y psicológica tanto de quienes quieren abortar como quienes desean proseguir con el embarazo. Unos mínimos que deben partir del análisis pormenorizado de la situación; es decir, un estudio de los factores biopsicosociales y ambientales que inciden sobre la cuestión.

      Las mujeres que deciden abortar toman una decisión sobre sus vidas y sus futuros. Toman la decisión de cambiar su vida.

      No digo que haya que dar ayudas estatales, sino que viendo que los 25 millones de abortos peligrosos dados es necesario abordar esa problemática, pues supone mayores costes (humanos y materiales) que si hubiera una legislación menos restrictiva. Porque esos abortos peligrosos se dan en continentes como África, Asia y América Latina, que son los que tienen leyes más restrictivas. La pregunta a hacerse es ¿leyes restrictivas y mayores costes y consecuencias para la salud o leyes menos restrictivas que velen por la salud y disminuyan los costes?
      El ejemplo que pones de la inmigración y la seguridad, considero que hay que abordarlo en su origen. No es dejarles que se ahoguen como tampoco es abrir las puertas y darles la bienvenida. Hay que abordar todos los factores y brindar soluciones y herramientas en su origen (sus países) para evitar o al menos minimizar la posibilidad de que lleguen a mar. Lo mismo con el aborto, abordando desde su origen (los factores previos) seguramente disminuya su incidencia. Pero mientras tanto, mientras se realiza esos análisis, habrá que proveer de medidas tanto para los que vienen de sus países como para las que deciden abortar.

      No, la sociedad no dictamina la humanidad de un feto en base erigirse como una figura divina. Se hace uso de las evidencias científicas (Biología y Embriología) para poder abordar de forma ética la decisión.

      Muchas gracias por tu comentario.
      Un saludo

      • Buenos días cuca.

        Bueno me gustaría empezar colgando esta página https://conceptodefinicion.de/genoma-humano/
        Bien, desde un punto de vista científico los fetos son seres que forman parte de la raza humana. Sus condiciones genéticas así lo demuestran. De hecho cuando se hace fertilización un vitro, ya se sabe qué características físicas van a tener en el futuro los ovulos implantados.
        Por lo que este conjunto de células, según mi opinión basándome en estudios científicos son seres de la raza humana a los que se le niega su humanidad.
        Así que si la sociedad fórmula una ley en la que este permitido el aborto voluntario del desarrollo de estos seres, me parece en efecto una autoproclama “divina” por la cual determina a quien concede los derechos innatos de las personas humanas.
        https://psicocode.com/psicologia/desarrollo-sistema-nervioso-fases/
        Esta es una página que yo considero fiable que explica las fases del desarrollo del cuerpo humano, imponer tu criterio de humanización sobre una de dichas fases me parece que es abrir la puerta a estas otras teorías.
        https://www.heraldsun.com.au/blogs/andrew-bolt/black-lives-matter-white-skin-is-subhumxn/news-story/546f8411513ac19144cb3a39257e8efe

        No me mal interpretes no equiparó las teorías al mismo nivel. La teoría se basa en la lógica y la de esta tarada es puro fanatismo, aunque le otorga ciertos tintes científicos. Pero lo que para mí está claro es que el contenido sustancial de los argumentos es el mismo. En ambos casos se arguye para decidir bajo unos criterios subjetivos, como puede ser la formación del sistema nervioso, que es muy compleja y en el enlace se puede ver, cuáles son los criterios para otorgarle la humanidad.
        Creo que nadie debería poder realizar esta práctica. Y entre uno de los motivos estarían las problemáticas que derivarían en asesinatos y genocidios bajo esta excusa, genocidios que ya se han producido a lo largo de la historia.
        Me vas a comparar el holocausto con la práctica abortiva? Sí, porque por los motivos explicados anteriormente la aprobación de estas prácticas es la misma.

        • Me gustaría puntualizar que comparó el holocausto con la practica abortiva, pero no igualó los mismos conceptos.
          La diferencia reside en bajo qué razones se hizo uno y bajo qué razones se está haciendo la práctica generalizada del aborto. El Segundo tiene ciertos argumentos lógicos y científicos que me parecen muy válidos.

        • Buenos días cuca.

          Bueno me gustaría empezar colgando esta página https://conceptodefinicion.de/genoma-humano/
          Bien, desde un punto de vista científico los fetos son seres que forman parte de la raza humana. Sus condiciones genéticas así lo demuestran. De hecho cuando se hace fertilización un vitro, ya se sabe qué características físicas van a tener en el futuro los ovulos implantados.
          Por lo que este conjunto de células, según mi opinión basándome en estudios científicos son seres de la raza humana a los que se le niega su humanidad.
          Así que si la sociedad fórmula una ley en la que este permitido el aborto voluntario del desarrollo de estos seres, me parece en efecto una autoproclama “divina” por la cual determina a quien concede los derechos innatos de las personas humanas.
          https://psicocode.com/psicologia/desarrollo-sistema-nervioso-fases/
          Esta es una página que yo considero fiable que explica las fases del desarrollo del cuerpo humano, imponer tu criterio de humanización sobre una de dichas fases me parece que es abrir la puerta a estas otras teorías.
          https://www.heraldsun.com.au/blogs/andrew-bolt/black-lives-matter-white-skin-is-subhumxn/news-story/546f8411513ac19144cb3a39257e8efe

          No me mal interpretes no equiparó las teorías al mismo nivel. La teoría se basa en la lógica y la de esta tarada es puro fanatismo, aunque le otorga ciertos tintes científicos. Pero lo que para mí está claro es que el contenido sustancial de los argumentos es el mismo. En ambos casos se arguye para decidir bajo unos criterios subjetivos, como puede ser la formación del sistema nervioso, que es muy compleja y en el enlace se puede ver, cuáles son los criterios para otorgarle la humanidad.
          Creo que nadie debería poder realizar esta práctica. Y entre uno de los motivos estarían las problemáticas que derivarían en asesinatos y genocidios bajo esta excusa, genocidios que ya se han producido a lo largo de la historia.
          Me vas a comparar el holocausto con la práctica abortiva? Sí, porque por los motivos explicados anteriormente la aprobación de estas prácticas es la misma.

      • Respecto al dato de los 25 millones de abortos peligrosos hay que puntualizar que se llevan a cabo en países subdesarrollados, así que no comparto tu opinión cuca de que se llevan por motivos de que hay una restricción estatal a la hora de abordar el aborto.
        Pondré de ejemplos a Polonia y malta. En el caso de malta está totalmente prohibido el aborto, y en Polonia solo por motivos de salud.
        Estos países tienen las tasas de abortos más bajas de la Unión Europea. Me gustaría dejar ate artículo que me parece que deja argumentos muy interesantes.

        https://www.nrlc.org/uploads/international/MMSpanish.pdf

        • Buenas de nuevo, IDBDC.

          Ya indico que esos abortos peligrosos se dan en África, Asia y América Latina, donde además tienen leyes restrictivas con respecto al aborto.
          No obstante, el aborto peligroso se produce cuando una persona carente de la capacitación necesaria pone fin a un embarazo, o se hace en un entorno que no cumple las normas médicas mínimas, o cuando se combinan ambas circunstancias. Además, una legislación restrictiva, poca disponibilidad de servicios, costos elevados, estigmatización y objeción de conciencia del personal sanitario son factores presentes en los abortos peligrosos. Hay una correlación entre leyes restrictivas y abortos peligrosos. Correlación que no causalidad.

          Igualmente, el estudio del Instituto Guttmacher, que menciono, también concluían entre otras ideas que, por ejemplo, en Europa de Este se registró un descenso que correspondió con un aumento en el acceso a anticonceptivos modernos o que el aborto tiende a ser más seguro donde es permitido en términos legales amplios que en entornos legalmente más restrictivos. También tiende a ser más seguro en países con un ingreso nacional bruto más alto.

          Muchas gracias por tus aportes.
          Un saludo.

          • Oye no hay ninguna manera de eliminar comentarios? Es que creo que he copiado y pegado un comentario sin querer y me parece que se va a quedar ahí para siempre.
            Además en algunos comentarios me gustaría matizar algunos puntos.
            Me gustaria también decir que estoy aprendiendo un huevo de neurología, de aquí a ser médico un paso.

    • Esta mañana he leído el cometario de IBDCD y aunque no tenía mucho tiempo, en mi cerebro se han activado algunas cuestiones que no me gustaría dejar en el tintero ni pasar por alto. También es cierto que, esta tarde, al leer las oportunas respuestas de Cuca (gracias por tu generosa consideración), mi actividad cerebral se ha ralentizado un poco y he dudado si intervenir de nuevo, porque son aspectos espinosos difíciles de plasmar. Voy a intentarlo.

      “Las mujeres que van a abortar no toman una decisión sobre su cuerpo sino sobre el cuerpo de sus hijos. Y no tienen ningún derecho a decidir sobre vidas ajenas”
      ¿Y quién se arroga ese “derecho” a decidir sobre “el cuerpo de sus hijos” y sobre vidas ajenas? Porque alguna persona concreta y tangible debe ser. Y si es el Estado de turno el que se arroga ese derecho a través de sus normas y sus leyes, se le podrá exigir también el deber de hacerse cargo y responsabilizarse de esos “hijos” cuando nazcan. Y lo mismo para los que, absortos en el absolutismo de su moral se erigen como jueces implacables en la defensa de la vida humana. Sin embargo, me temo que el futuro destino de esos fetos, su responsabilidad y su deber con ellos, salvo casos excepcionales de fuerza mayor, seguirá siendo de la madre o de los padres que lo traen a este mundo. Personas de hecho y de derecho.
      Es decir, el Estado o esa moral social imperante se arrogan el derecho de decidir sobre las vidas ajenas lo qué deben y están obligados a hacer con sus vidas dentro de su margen de actuación, pero se lavan las manos como Pilatos y eluden el deber de facilitar y garantizar unas condiciones de vida dignas si estas fueran exigidas con la misma legitimidad; un plan óptimo para favorecer la natalidad y proteger la vida en un sentido amplio o una solución efectiva para todas las personas que nacen con grandes deficiencias físicas o psíquicas, que no pueden valerse por sí mismos y necesitan un cuidador las 24 horas del día ¿Puede garantizar el Estado hacerse cargo de todas estas personas dependientes a la muerte de los padres o tutores?
      Curioso que el autor del comentario, de forma indirecta, aplauda con las orejas y se muestre cómplice con esa ausencia de deber y de dejadez de funciones por parte del Estado. Y no solo eso, se lamenta de que no sea más inclemente y restrictivo (sabiendo que esa situación no reduce ni elimina las prácticas abortivas) e incluso le parece que la actual ley española “ampara succionar la vida de seres totalmente indefensos”, quejándose de que además “se proporcione fondos públicos para llevar a cabo dichos actos”. Y ya para tranquilidad de su conciencia, añade que: permitir eliminar a aquellos a los que no se considera humanos es una práctica a la que “se opone absoluta y frontalmente” amén de parecerle “escalofriante”.
      Y expresado en esos términos ¿quién es capaz de oponerse y a quién no le parece escalofriante? Como bien dice Cuca, referirse a los abortos como genocidios u otras lindezas solo sirve para enturbiar más si cabe el ya de por si amargo debate.
      Pero volvamos a la frase de marras desde otra perspectiva: “Las mujeres que van a abortar no toman una decisión sobre su cuerpo sino sobre el cuerpo de sus hijos. Y no tienen ningún derecho a decidir sobre vidas ajenas”.
      Cuando el fatalismo y la desgracia que se cierne sobre cualquier ser humano es azarosa y fortuita y depende del lugar de nacimiento o de una aleatoria mutación genética ¿Cree que esos “futuros hijos” a los que alude si tuvieran oportunidad de decidir sobre esta cuestión elegirían nacer de todos modos o se atreverían a sopesar los costes o beneficios de tal decisión? Póngase usted mismo la mano en el pecho y pregúntese si en determinadas circunstancias incapacitantes, dramáticas y adversas que usted conociera de antemano o que le sobreviniesen después, aceptaría venir a este mundo o seguir en él de igual modo y al precio que fuese ¿Aceptaría de buen grado por su amor a la vida “vivir” como un vegetal? Y por cierto, dado que todos hemos sido fetos, pasando por las diversas fases embrionarias ¿alguno de ustedes conserva algún recuerdo consciente (bueno o malo) de su vida intrauterina que le haya traumatizado?
      Por otro lado, si realmente están tan escandalizados y sensibilizados con que se “succionen” o “eliminen seres humanos” a diestro y siniestro, y dado que las leyes restrictivas con el aborto, en los países y continentes donde se aplican, solo desplazan el problema y no lo reducen, ¿por qué no contribuyen a la defensa de la vida humana de una manera más comprometida y efectiva, proponiendo la medida de esterilizar a todos los hombres, conservando una pequeña muestra de su semen, tal como se planteaba en el artículo?
      La verdad que no parece tan mala idea, aparte que sería un gesto muy altruista de los varones con el género humano para conseguir un equilibrio poblacional y un mantenimiento óptimo de la especie. Y lo más importante: eliminar de una manera eficaz la lacra de las prácticas abortivas, barriendo de un plumazo el conflicto que generan.

  8. Lo importante no es lo que hagamos con el aborto, sino que las soluciones legales lleguen a través del debate y la razón, y no por presión de quien controla más medios de comunicación o saca más borregos a la calle.

    El problema de hablar de derechos, es que se nos olvida que los derechos van asociados a deberes. Los seres humanos tenemos derechos diferentes a los otros animales porque también tenemos deberes especiales, es decir el comportamiento ético y político. Las otras especies, los no nacidos y las personas con grave deficiencia mental también tienen derechos; porque también tienen deberes… Los “deberes” de los seres que no tienen la facultad de comportarse éticamente corresponden con sus instintos naturales: es decir, no tienen más remedio que hacer lo que la Naturaleza espera de ellos, como la mamá gorrión que cumple con su deber de cuidar sus polluelos, o los mosquitos que cumplen con su deber (ecológico) de robar sangre para propagarse y para servir de vectores de virus.
    Los derechos y deberes no tienen más sentido de ser que contribuir a valores preciados de la Humanidad, como la vida, la belleza o la libertad. Por eso hay derechos que no buscan el bien de nadie en concreto, sino la propia realización del valor. Esto es lo que creo debe suceder en el caso de los fetos; los fetos no son personas todavía, pero la dignidad de los humanos que sí lo somos requiere que sean tratados de manera muy diferente a una especie de archivos a medio descargar.

    • De su largo comentario deduzco que equipara al nascituris con las otras especies, entiendo que se refiere a los animales, junto con las personas con graves deficiencias mentales. Por lo tanto por una misteriosa razón el fruto de la unión sexual entre seres humanos es en un primer momento algo no humano similar a las otras especies y a las personas con graves deficiencias mentales….creo que debería revisar su comentario y explicarse un pelín mejor.
      Por cierto los animales, las otras especies, no tienen derechos ni deberes. Estos sólo lo tienen las personas…Y el concebido pero no nacido ..de la especie humana

    • Buenas, DiegoT

      De esa relación entre derechos y deberes y deseos se habla en filosofía y tienen un diálogo muy interesante y enriquecedor en este tema en concreto. El artículo que enlazo tras el estracto del libro de Boonin animo a leerlo, pues es toda una argumentación filosófica del aborto, haciendo uso de la razón y la ética.

      Estoy contigo, es necesario encontrar medidas y apoyos a través del diálogo y de la razón. El modo manual que explica Joshua Greene es muy interesante y a mi parecer acertado. Pues en lugar de tomar consideraciones generales, se aborda la problemática caso por caso.

      Muchas gracias por sumarte a los comentarios.
      Un saludo.

  9. La confusión del pensamiento reflejado en el artículo es tremenda. Es cierto que refleja muy bien la confusión actual en la que se mezcla todo; cientificismo, moral, derechos subjetivos, sociologismo, ideologías, etc. Es decir, la mezcolanza del mundo inseguro de nuestra época. obsesionado con romper en nombre de una hipotética emancipación con cualquier noción de verdad que no esté sujeta a comprobación lógica o empírica. Y este es el origen de la confusión y la mezcolanza. Una concepción antropológica irreal que cree con fe fanática en el hombre-dios.

    Más ese hombre-dios ha construido otros ídolos de sustitución, principalmente : El Estado ontologizado, aunque también se podría mencionar el mito de la ciencia como programa de salvación. El Estado ontologizado, convertido en ente moral, que tiene como misión definir la conciencia moral. De ahí que los Estados actuales se hayan convertido en Estados-Iglesia, actuando mediante la legislación que ellos mismos producen, a fin de conformar la moral. Pero la moral no puede quedar subordinada a la política y el día en que esto ocurre, que ya ocurre, el Estado deviene totalitario. La moral es prepolítica, el conjunto de creencias compartidas por una comunidad. sobre la que se construye la política y a la que ésta sirve. Es la división de poderes en origen, que en la tradición europea de la política y ha sido la concepción diádica Iglesia/Estado. Una relación polémica que dio forma a la historia europea. De ahí que resulte, cuanto menos inquietante, la confianza de la autora del artículo a cerca del papel del Estado expresada en el penúltimo párrafo. En realidad es lo que está ocurriendo ya con el Estado-dios de hoy, que ha convertido una cuestión moral sobre la vida, en un asunto ideológico orientado por el situacionismo propio de la política y tratado como un derecho subjetivo.

    El aborto es una cuestión puramente moral. La autora, desde la confusión y la mezcolanza afirma lo contrario. El suprimir la posibilidad de una vida solamente es cuestión moral. La ciencia no tiene nada que decir en esto, salvo la certeza de que se pueda producir un mal mayor como consecuencia del embarazo. Y cuando menciono a la ciencia no me refiero a las “pseudociencias sociales”, auténticos artefactos ideológicos.

    El que el aborto sea un asunto moral no quiere decir que haya que perseguir a los que aborten o impedir la difusión de los anticonceptivos o la técnica segura de practicar el aborto. La libertad de conciencia es constitutiva de nuestra forma histórica y está en la matriz cristiana de nuestra cultura. Pero el asunto es moral, prepolítico, y por tanto el poder político con sus manipulaciones situacionistas no debe entrometerse haciendo de la libertad de conciencia un asunto ideológico. La conciencia moral no es ideológica.

    • ¡ Qué empanada mental tiene usted !
      ¡ Por supuesto que la conciencia moral es ideológica !
      Toda acción en esta vida, tiene un componente moral. Puede estar bien o mal según una moral ( conjunto de reglas ) determinada.
      El aborto tiene un componente moral, como el asesinato de niños de tres años, o como mandar a la guillotina a Maria Antonieta.
      Es malo moralmente, es un crimen y debe ser estigmatizado y perseguido, como cualquier otro crimen.

      • Al considerar el aborto una cuestión ideológica, una opinión que enfrenta a partisanos del sí o del no, el asunto se rebaja al nivel de la política. Este modo de pensar desplaza la cuestión desde la conciencia moral individual al campo ideológico de la política, que siempre responde a situaciones de poder. Al mismo tiempo, transfiere la responsabilidad individual a un ámbito ajeno a la conciencia moral personal; el de la ley del Estado y sus argumentaciones cientificistas, que legitiman el aborto y eximen de la responsabilidad moral individual. El Estado absorbe la culpa. El mismo proceso de disolución de la conciencia individual que siguieron los famosos totalitarismos del S. XX, en nombre del comunismo, del nacionalsocialismo u otros. Mientras esto siga así, el holocausto está servido.

        Y aquí el problema se encuentra en que la Iglesia ha renunciado a su papel histórico de custodia de la conciencia moral, dejando que el Estado-Iglesia la suplante. Por mi parte creo que la conciencia moral está impresa en alguna parte del hombre, de tal modo, que ni las pretensiones de ocupar la moral por parte del Estado, ni la dejadez o renuncia por parte de la Iglesia, han conseguido hasta hoy anularla.

    • Buenas, Tamuda.

      La moral no puede quedar subordinada pero tampoco puede imponerse. Pues imponer la moral de unos no deja de ser otra forma más de totalitarismo. Y eso es lo que se está dando en esta cuestión, como en tantas otras.
      No tergiverses, pues no indico confianza en el Estado. Planteo una hipótesis, un quizás si.
      Ahora bien, sí considero necesario, ante la realidad evidente que hay en torno a este tema, regular y mediar para salvaguardar la integridad de todas las personas.

      Ese argumento simplista del aborto como una cuestión moral es otro ejemplo más del reduccionismo que se vive en la sociedad. Como seres biopsicosociales que somos, pese a quien le pese, nada responde a una sola causa y, por lo tanto, los factores son múltiples. Es exactamente aseverar que es solamente una cuestión moral la que está llevando a esa lucha sin sentido entre un bando y otro.

      Gracias por comentar.
      Un saludo.

      • Seguro que me he explicado mal, pero si lee Ud. el último párrafo de mi comentario en el que digo; “El que el aborto sea un asunto moral no quiere decir que haya que perseguir a los que aborten o impedir la difusión de los anticonceptivos o la técnica segura de practicar el aborto.”. Me parece que deja bien claro que en ningún caso defiendo la imposición de la virtud por los instrumentos de la política. Ese calvinismo totalitario, tan común hoy en la política del Estado-Iglesia vigente, que pretende configurar la conciencia. En los mundos socialdemócratas, la imposición de la virtud por medios políticos, abandonó el método violento bolchevique o nacionalsocialista, adoptando el de la persuasión y la presión burocrática. Una especie de bolchevismo liberal. Los argumentos “científicos” y “emancipadores” (de las mujeres, de los niños, de los mariquitas, …. de lo que sea, pues da igual) son su retórica. Y la problemática del aborto está dentro de esta rueda, cuyo final es la disolución de la libertad de conciencia individual y moral entre los vapores opiáceos del cientificismo y el legalismo emancipador. Las estructuras, sus burocracias y sus expertos, saben tanto, que ya piensan por los demás, pero necesitan desplazar la conciencia moral de la persona, porque ésta es patrimonio universal y no genera réditos. Además es un obstáculo para el proyecto iluso del hombre moderno de configurar mediante la ingeniería social, el “mundo perfecto” que soñaron Calvino y tantos otros.

        Afirmar que el aborto es un problema moral del ámbito de la conciencia individual, que es libre, quiere decir que la decisión pertenece al campo de la moral y no al de la ciencia o la legislación. Al emplazar el aborto como un debate “científico” de si el “feto no es una persona hasta no sé qué y no sé cuantos”, es la voluntad de sacarlo del ámbito de la moral a través del cientificismo. Al situar el aborto como derecho, se convierte en tema ideológico de la política y sus polémicas situacionistas que tienen que ver con el modo de hacerse con el poder, de otro lado algo tan natural y necesario para el hombre como el comer o dormir. El resultado es anestesiar la conciencia moral individual disolviéndola en las estructuras y lo colectivo. Pero siempre que el hombre se ha guiado por este propósito, el experimento ha sido dramático.

        El cientificismo, que se vende como Ciencia, aspira a ser la dogmática de una nueva ley mosaica, mientras que la metafísica de la emancipación, emancipándose de cualquier cosa, llega a soñar con emanciparse hasta de sí mismo. El hombre no es un ser “biosicosocial ” como capítulo multivariable más o menos complejo de una zoología general. Pero me abstengo de decir que es el hombre, porque no lo sé. Lo único que sé es que el hombre tiene conciencia moral. Sí que sé que los intentos reduccionistas biosicosociales o de otro tipo, enunciados por las pseudociencias son una macuca para que los niños en sus universidades se crean que han descifrado el enigma del mundo y se pongan en marcha para construir el “Nuevo Orden” racionalista, cientificista, humanitario y democrático. El reino feliz de los tiempos finales, una utopía.

        Con afecto, admiración y agradecimiento hacia sus estimulantes escritos.

        • Buenas, Tamuda.

          Mis disculpas, pues no comprendí de primeras u afirmación sobre el aborto como cuestión moral del ámbito de la conciencia individual. Error mío, llevo días leyendo que es un tema moral pero de imposición moral hacia el colectivo y se me pasó tus matices.

          Bueno, sí considero que el ser humano es un ser biopsicosocial, entendiendo que somo biología, psique y sociales.

          Gracias a ti.
          Un saludo.

  10. El aborto ¿Un conflicto moral o de derechos?
    Pues a priori parece una práctica que se da en todas las culturas y que en las sociedades avanzadas genera de forma añadida un conflicto moral y de derechos, Cuca. Me encanta el tacto empleado para tratar el tema o su natural sentido y sensibilidad, reconocibles por otra parte en otro material de este tipo.
    Lo cierto es que todo el mundo tendría que tener unas mínimas nociones de Antropología, no ya para relativizar o quitar hierro al asunto sino para abrir los ojos a otras realidades y a otras culturas distintas a la nuestra, aunque puedan ponernos los vellos de punta. Las sociedades preindustriales y subdesarrolladas regulan la reproducción y la hacen efectiva después del nacimiento del niño (infanticidio en el noreste de Brasil, selección de sexos en Japón…) De manera que, la existencia de innumerables prácticas culturales capaces de aumentar o disminuir las tasas de fertilidad y mortalidad sugieren que la reproducción humana, además de la unión del ovulo y el espermatozoide, es un proceso que comienza antes de la concepción y termina bastante después del nacimiento.

    La reproducción está condicionada y limitada por los sistemas de producción, y la presión demográfica conduce directamente al agotamiento de los recursos y a los cambios en los modos de producción. Así que, parece obvio que las tasas reproductivas se se ven afectadas por la variación de los costes y beneficios en la crianza de los niños.
    En el siglo XIX, en Europa, EE.UU y Japón cambian los costes y beneficios de la crianza de los niños, lo que implica una caída tanto en la tasa de natalidad como de mortalidad. Y desde entonces, no es que se hayan registrado muchas variaciones o si se han dado, no cabe presuponer en la actualidad un aumento de la tasa de natalidad. Al contrario. Como bien dice, Cuca: “La procreación, la maternidad y los niños se han ido convirtiendo en obstáculos para el trabajo, el éxito y la producción de bienes materiales. En esta tesitura se ha puesto difícil reproducirse, criar y trabajar a la vez”.

    Cada vez estoy más convencida de lo artificioso e interesado que resulta el debate y conflicto moral creado en torno al aborto, cargado de razones y contradicciones en los dos sentidos. Una manera de descargar en ese bien intangible que es la moral imperante o conciencia social toda la carga de la prueba. Y en medio de la tirantez entre las dos posturas enfrentadas, legislar en función de la postura que suscriba más adeptos y desviar el foco del verdadero debate. Es decir, hay moral única y conciencia social para condenar los hechos pero no hay responsabilidad social, institucional o política para evitarlos. Porque al final, lo que prevalece realmente para que estas cuestionadas prácticas sean efectivas no es el Derecho del que hacer o no hacer uso, sino la conciencia, los valores, las creencias y las circunstancias laborales, sociales, personales y concretas de cada mujer para tomar una decisión de ese calado, bajo su estricta responsabilidad o compartida con su pareja.
    Una decisión que a ella le compete especialmente, con la que tiene que lidiar y sufrir sus consecuencias; pero eso sí, de lo que no se va a librar es de la hipócrita condena social de una tropa de moralistas y leyegüelos con sus proclamas “en defensa de la vida humana”, que a la mínima que tienen oportunidad se arrogan el privilegio de juzgar y hurgar en la vida de los otros, como si les fuera la vida en ello y como si les importara en algo el destino de ese anónimo nasciturus.

    Saludos,

    • Eso que usted llama “práctica” o “decisión de ese calado”, ¿tenemos claro en que consiste? Llevo insistiendo sobre el tema todo el día, lo sé, soy un pesado..pero es que estamos hablando de tantas vaguedades que no se si lo tenemos todo claro. De su comentario parece desprenderse, corríjame si me equivoco por favor, que al final todo se reduce a una cuestión de equilibrio poblacional. Por último una pequeña precisión sobre sus últimas apreciaciones sobre los “defensores de la vida humana” a los que usted califica alegremente como hipócritas. Yo me encuentro entre esos defensores, así que me doy por aludido. No, amiga, a los defensores de la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural, si nos importa el destino del nasciturus, si no fuese así, para que perder el tiempo, aborto libre y asunto concluido. Resulta que para nosotros, creyentes y no creyentes, la vida humana es un valor en sí misma, por eso la defendemos. Se que hay muchas circunstancias extraordinarias que hay que valorar también, pero considerar el aborto como un derecho y no como una inmesa tragedia y el hecho de que haya sido aceptado socialmente, como en breve lo será la eutanasia, es una prueba de que nuestra sociedad está enferma. Si para usted esto es ser un hipócrita, simplemente me gustaría que me explicase el porqué.

      • No es que todo se reduzca a una cuestión de equilibrio poblacional, Brigante, pero negar que en todas las culturas el aborto y el infanticidio, ya sean directos e indirectos, son medios utilizado para disminuir los costes reproductivos, sería negar la realidad. Y del mismo modo, la decisión de hacer el esfuerzo social necesario para dar a luz y criar a un niño está influida en gran medida por el balance de los costes y beneficios que han de afrontar los futuros padres.

        Lamento que le haya molestado u ofendido mi comentario, Brigante. Desde luego que, no pretendía aludir a nadie en particular y menos a ningún comentarista de este foro en el que todos podemos expresarnos con plena libertad, sin el agravio de sentirnos señalados o censurados. Pregunta si sabemos en qué consiste esa “práctica” o “decisión de calado” y deduzco por sus observaciones, corríjame si me equivoco, que para usted abortar se reduce a eliminar a un ser humano. Y desde su perspectiva, es normal que el noble sentimiento y la acción de defender la vida humana no pueda ser interpretada de hipócrita. De hecho, desde esa perspectiva reduccionista ya no es que haya oposición capaz de cuestionar tamaña defensa de la vida es que ni siquiera hay lugar para la confrontación de argumentos en el debate. Como diría el amigo Alopez10: “El tema es muy sencillo: No se mata, no se aborta. Así de simple”. Y usted en defensa propia me dirá que son injustas mis palabras y que su postura, además de conciliadora y abierta al debate, no es ni la mitad de visceral que la del forero Alopez10 ni tan pesimista o escéptica como la del amigo Tamuda. Sin embargo, en su respuesta dice textualmente con la boca pequeña: “Sé que hay muchas circunstancias extraordinarias que hay que valorar también, pero…”, pero no, en realidad no las valora ni tampoco le importan demasiado siempre que para usted todo se reduzca a la eliminación de un ser humano.
        Y es así como uno puede llegar a deshumanizarse casi sin darse cuenta, sintiendo más empatía por un feto sin rostro o por un proyecto de ser humano que por la persona o el ser humano real que lo porta, del que no les importa lo más mínimo sus circunstancias personales o si su vida es feliz o desgraciada. Les importa poco si esa persona siente, si padece o si puede traumatizarse de por vida. Si la madre es una adolescente inconsciente que se hagan cargo y se responsabilicen sus padres o si no tienen recursos y no puede hacer frente a esa carga familiar que lo den en adopción o a los servicios sociales, porque defender el derecho a la vida de un feto está muy por encima de los vehículos de transmisión que los portan: personas o seres humanos que son tratados ya no como sujetos sino como meros objetos sociales o eslabones de la cadena de reproducción, sin pena ni gloria.
        En mi opinión esa es la inmensa tragedia que se cierne sobre este asunto: el creerse con derecho a imponer las normas y dogmas morales sobre los otros, como si fueran una verdad revelada que no admite oposición. Y si al menos uno se quedara satisfecho y tuviera suficiente con actuar según su moral y sus principios en defensa de la vida humana, pero no, en lugar de eso, ni viven en plenitud ni mucho menos dejan vivir. Más o menos era eso a lo que me refería con la hipocresía que destilan muchos defensores de la vida humana.

        Saludos cordiales,

        • Pues que quiere que le diga…me parece muy triste su comentario. Por ejemplo cuando dice nada más empezar “decisión de hacer el esfuerzo social necesario para dar a luz y criar a un niño está influida en gran medida por el balance de los costes y beneficios que han de afrontar los futuros padres.” Que triste ¿no? tal y como usted lo describe parece una reunión del consejo de administración de una empresa que tras examinar el balance decide tener un hijo o no. Bueno en el fondo se ajusta bastante a la política globalista auspiciada por la ONU sobre la política de natalidad que deben adoptar los países. El amor entre dos personas que hace que venga un ser humano al mundo no cuenta, lo que importa es el coste-beneficio. Efectivamente con esta idea el aborto es una opción perfectamente respetable, pero incluso el infanticidio porque el balance se puede desequilibrar una vez que la criatura ha venido a este mundo.
          Luego me dice que “para usted abortar se reduce a eliminar a un ser humano.” Pues sí, si no es eso ¿qué es? ah pero usted me da la respuesta más adelante: “un feto sin rostro o por un proyecto de ser humano que por la persona o el ser humano real que lo porta” Por lo tanto para usted contra toda evidencia científica me dice que el feto no es humano, es un proyecto…..no es un ser humano real en contraposición a sus padres que son seres humanos reales, loq ue la mujer lleva en su vientre durante nueve meses debe ser algo irreal. ¿Me puede explicar en que momento mágico ese proyecto, ese feto sin rostro, se convierte en ser humano real? Feto sin rostro, no se Silvia, yo no soy mujer, pero no conozco a ninguna mujer embarazada que califique así, con esa frialdad a su hijo. En fin…Pues sí Silvia yo lo que digo es que para poder tener empatía con la mujer embarazada que se plantea abortar, hay que partir de la realidad: vamos a eliminar un ser humano, esto es una realidad científica, no religiosa. Y en el fondo ustedes lo saben porque si no, no harían tantos esfuerzos precisamente en “deshumanizar” al “feto sin rostro” Me pone el ejemplo de un chica adolescente, y usted la solución que le da a esa chica adolescente es abortar, muerto el perro se acabó la rabia ¿verdad? Pues con esa política, con ese mensaje que transmitimos a nuestras adolescentes conseguimos dos cosas, primero más embarazos no deseados y sobre todo como dije en mi primer comentario el triunfo definitivo del macho humano sobre la hembra humana, porque el marrón se lo va a comer la adolescente, mientras el adolescente ha echado su polvete todo contento y que arre la adolescente que yo aquí no pinto anda. Responsabilidad por los actos, compromiso…no, eso es de intolerantes, es mejor decirle a la juventud: haz lo que te de la gana, disfruta, no te prives de nada, porque luego puedes eliminar fácilmente la consecuencia de tus actos, no es nada más que un “feto sin rostro”, no es un “ser humano real”.
          Un saludo

          • Lasmento que mi comentario le decepcione nuevamente y le parezca triste. Si le digo la verdad, los suyos tampoco trasmiten mucha “esperanza y alegría” en el género humano, aunque se esfuerce en idealizar esa defensa de la vida humana con un toque de romanticismo que por supuesto se aleja de de la objetividad, amén de eludir aspectos que resultan poco agradables y políticamente incorrectos. ¿Me puede explicar en que momento mágico ese proyecto de ser humano es considerado como tal, antes de las 25 semanas, después? porque según se deduce de sus aportaciones, desde el mismo momento de la fecundación o de la unión exitosa de óvulo y espermatozoide, ya desde la primera célula ya existe vida o un ser humano en potencia. De hecho, incluso le chirria y le molesta que me refiera a un “feto sin rostro” con todas las letras. Le chirría tanto que hasta llega afirmar que referirse a él con esos términos es “deshumanizarlo”, lo que da idea del grado de tabú, de desconexión de la realidad y de la baja tolerancia a la frustración.
            Y por cierto, no se equivoque, yo no digo que la chica adolescente tenga que abortar ni mucho menos le ofrezco ninguna solución. Y sabe por qué? porque en esa situación ni usted ni yo no somos nadie para sugerir ninguna solución. La diferencia está en la comprensión y el respeto que uno pueda tener con su prójimo de la situación, tanto si se da en un sentido como en otro. Y en base a sus recriminaciones, está claro que la comprensión y el respeto hacia la decisión de la joven se daría en un único supuesto. ¿Le parece lo bastante real y objetiva mi apreciación?

            Saludos,

          • Amiga Silvia usted ve fantasmas donde no los hay…recriminaciones, intolerancia…bueno los “disidentes” estamos acostumbrados. Lo que no acepto es que me reproche que utilice su terminología y que me eche en cara que le diga que deshumaniza el feto sin rostro ¡Pero si para usted no tiene condición humana plena!….sea coherente ¿El nascituris es un ser humano, sí o no? Es así de sencillo no hay que darle tantas vueltas al asunto. Que quiere que le diga yo nunca he oido a una mujer referise a su hijo en gestación como un feto sin rostro o un proyecto….si a usted le parece normal pues usted misma, pero es usted la que lo ha dicho no yo, así que no me critique por ello. Pero mire la ciencia dice que desde el momento de la fecundación el nuevo ser empieza a desarrollarse y tiene un código genético propio diferente al de sus padres..Por lo tanto estamos hablando de un ser humano, en desarrollo lógicamente, pero eso no le hace perder su naturaleza humana, no es un mero proyecto. No puede ser otra cosa y si es otra cosa ¿me puede explicar qué narices es y cuándo se transforma en humano? La ciencia le da un instante preciso y usted me habla de la semana 25…Y por qué no la 24..o la 26. En fin está conversación no va a ningún lado. Un saludo

          • “Que quiere que le diga yo nunca he oido a una mujer referise a su hijo en gestación como un feto sin rostro o un proyecto….si a usted le parece normal pues usted misma, pero es usted la que lo ha dicho no yo, así que no me critique por ello”

            Ya que lo menciona, yo tampoco conozco a ninguna mujer, ni en mi entorno cercano ni el el mundo mediático, que cuente alegremente que haya abortado a un ser humano ni decir que se sienta orgullosa de esa acción. Por lo que deduzco que verse en esa tesitura no debe resultar una decisión fácil ni agradable. En cambio, sí he escuchado juicios de valor gratuitos y condenas muy despectivas hacia esas mujeres, sin la más mínina empatía y compasión. Y no seré yo a nivel particular ni desde ningún foro público quién contribuya de manera innecesaria a sacudir su conciencia o hacer más pesada la posible carga que ya lleven a cuestas.
            De acuerdo en que la conversación ya no va a ningún lado, Brigante.
            Buenas tardes,

          • Sólo una aclaración para terminar. Yo no he condenado ni he dicho nada despectivo de ninguna mujer haya o no abortado. Revise mis comentarios por favor. Comprenderá que dado que está debatiendo conmigo me de por aludido y entienda que se está refiriendo a mí. No acuse tan gratuitamente a la gente de falta de compasión. Gracias

    • Buenas, Silvia.

      Siendo franca, poco o nada puedo añadir o puntualizar a tu comentario, pues has plasmado con delicadeza y soltura muchas de las ideas que pienso y te estoy agradecida. Sin duda alguna, me quedo con tu conclusión final el creerse con derecho a imponer las normas y dogmas morales sobre los otros, como si fueran una verdad revelada que no admite oposición. Y si al menos uno se quedara satisfecho y tuviera suficiente con actuar según su moral y sus principios en defensa de la vida humana, pero no, en lugar de eso, ni viven en plenitud ni mucho menos dejan vivir.

      Mi intención era hacer evidente que esta cuestión (como otras tantas) necesitan verse con perspectiva. Que es necesario salir de la comodidad de uno mismo y ver desde otros puntos de vista. Sin ir más lejos, todo mi estudio en relación a la violencia lo hago transdisciplinarmente y además transculturalmente. Pero claro, son análisis elaborados y complejos de plasmar en un artículo. Aquí sólo dejo pinceladas con las que, en definitiva, busco remover conciencias y que la gente sin duda se haga preguntas, que salga de su espacio confortable para comprender la complejidad del ser humano.

      Muchísimas gracias por tu comentario.
      Un saludo.

  11. El tema es muy sencillo: No se mata, no se aborta.
    El que lo quiere complicar, en realidad lo que pretende es motivar un crimen.
    Cuca, una criminal más.
    Es así de simple.

  12. He parado en el segundo párrafo.
    Aborto e infanticidio son dos asuntos distintos. El segundo cae de lleno en el Derecho Penal, al margen de aspectos biológicos.
    Dejando aparte la moral, sería , como digo, un asunto de Derecho. Si es amoral, de dudosa moral o éticamente reprobable, tiene un peso relativo…lex sed dura lex.
    El infanticidio se practicaba como alternativa al aborto por cuestiones técnicas, así de fría es la cosa. No sólo en Roma, hay literatura interesante al respecto de lo que ocurría en Escandinavia el el XIX y principios del XX.
    Sigo leyendo y, con su permiso, si se tercia, escribiré otro post una vez conozca todo el contenido del artículo.

        • Por lo tanto lo único que importa es la voluntad soberana del legislador no el contenido de la ley. ¿No?

          • La Ley no despenaliza el infanticidio, ni creo que lo haga.
            No puede haber confusión entre aborto e infanticidio.
            Entre embrión, feto, etc y neonato, nacido a término, nasciturus, etc. ( Realmente sobran los etc. ).

          • ¿Y por qué no lo iba a despenalizar? Si a mí me dicen hace 20 años que el aborto iba a ser un derecho subjetivo y que la seguridad social iba a practicar la eutanasia no me lo hubiese creído….y ya lo ve. Pero usted ha defendido una posición iuspositivista “radical”, al afirmar que una cosa es la ley y otra la moral, que la ley en ningún caso debe someterse a moralidades u otra concepciónes similares. En muchos paises ha habido leyes que han permitido esterilizar a deficientes mentales, y no solo en la Alemania nacional socialista.
            Por cietrto el dura lex sed lex de los romanos no tiene nada que ver con esto.

    • Buenas, Doc Jota.

      Sé que hay literatura muy interesante y variada en torno a la cuestión de los infanticidios. Sólo mostraba un ejemplo para hacer ver que la dimensión de esta cuestión no es sólo una y que para comprenderla es necesario entender nuestro pasado y además comprender las diferentes formas vividas del pasado.

      Un saludo.

  13. Para ir sobre seguro en estos temas es mejor seguir los dictados de una religión mientras se va madurando y entendiendo la cosa. La mayoría de las religiones son antiabortistas y existiendo metodos aceptados por las mismas no se porqué no se practican. No sé porque se tiene que tener menos placer si no se eyacula peligrosamente. Y esa es otra porque la biblia tambien prohibe la masturbación. En todo caso si se siguen las escrituras se va sobre seguro y si no que cada uno atienda a las consecuencias.

  14. Buenos días Cuca

    El tema es complejo sin duda. Y al respecto la religión no hace mas oscurecerlo en vez de aportar luz al asunto.

    Me refiero a que en los paises occidentales quien mas ha contribuido a que el aborto tuviera apoyos ha sido la iglesia, unas y otras, convirtiendo una cuestión de civil en algo religioso. Los abortistas gracias a las iglesias varias lo han tenido a huevo. Las iglesias confundiendo interesadamente lo de Dios y lo del Cesar en este tema han añadido de manera gratuita leña al fuego. No se les ha visto parecida actitud en temas bélicos, por ejemplo.

    Yo que no soy abortista, cada vez que escucho a un cura o similar .. hablar de.. me llevo las manos a la cabeza pensando que de nuevo la vamos a cagar. La pregunta que nadie quiere hacer es porque se ha focalizado el tema aborto SI/NO cómo algo que tenga que obligatoriamente por el fielato de la religión, en vez de dejar esta al margen.

    Ya puestos me gustaría saber la postura ofical de musulmanes, judios, budistas, animistas varios al respecto.

    El problema fndamental es que estamos en una sociedad profundamente hipócrita y temas cómo el aborto desnudan esa hipocresía.

    Nadie se atreve a comentar la cantidad enormes de abortos que se hacen en España por lo del síndrome de Down, y similar. De hecho se hacen tanto que ya casi no hay personas jóvenes con síndrome de Down. No se dan estadísticas porque nos mostrarían lo hipócritas que sómos.

    Pero a la hora de hacer una pelicula para mostrar lo “buena” que es esta sociedad, contraponiéndola a carcundias pasadas, se hace la de “Campeones” y todos nos sentimos muy buenos y tolerantes.

    Lo que se esconde es que a muchas de las personas que actuan en esa película “tenderán a desaparecer” porque a legislacion abortista en el fondo las considera menos personas.

    El tema eugenésico y el aborto, la eugenesia y esta sociedad hipócrita, son temas tabú. Y subyacen en gran parte del tema del aborto.

    Porque en el fondo es establecer jerarquias, prioridades.. para luego justificarnos y presumir de humanitarios.

    Y para discutir estos temas y quitar el velo de la progrhez que los envuelve la religión (soy católico) sobra.

    Un muy cordial saludo

    PS No se si me habré sabido explicar suficientemente

    • ¿Entonces la vida es del César? Cómo hay que dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, y dado que estamos hablando de la vida humana, entiendo que su posición es que este tema es competencia exclusiva del césar y que Dios, para usted que se declara católico, no pinta nada.

      • La vida cuando yo tenga que responder finalmente ante Dios, será respnasibilidad mía, y se me exijirá al respecto. yo si creo en Dios.

        Pero muchos no creen o no quieren creer, y me parece que hay argumentos mas que suficientes para defender el NO al aborto sin meter a Dios por medio. Cómo tampoco se le mete por medio para explicar la teoría de la Realatividad, aunque con otras teorías Eisntein se ponía muy nervioso ( Dios no juega a los dados con el universo) .

        Me preocupa que muchas veces la iglesia se meta en estos temas buscando tener un espacio que no le pertenece. Aunque a veces lo haga con las mejores intenciones.

        Que predique para los suyos, yo por ejemplo, pero para el vecino del 5º

        Recordemos también su hipocresia cuando hizo abortar a monjitas violadas misioneras..

        un cordial saludo

        • Es usted el que ha sacado a relucir la famosa frase evangélica. Normalmente la sacan a relucir los partidarios del laicismo para intentar relegar de la vida pública a los católicos. Pero usted se declara católico por lo tanto puede y debe meter a Dios en esto. Porque usted cree que todo ser humano es único y estaba en la mente de Dios antes de su concepción y usted cree que por ello y por haber sido creado a imagen y semejanza de Dios ese ser humano está dotado de dignidad y por lo tanto no se puede acabar con su vida, correría un pecado mortal. Eso es lo que cree un católico y usted afirma que lo es. Si ve mi comentario inicial verá que yo me he centrado en el aspecto científico del asunto para dejar claro que cuando se aborta se elimina a un ser humano, no he hecho ninguna mención religiosa..es simplemente el punto de partida para el debate, para cualquier debate, tener claro de lo que estamos hablando. Lo que ocurre es que en mi humilde opinión si no admitimos la trascendencia hay efectivamente argumentos para estar en contra del aborto….Pero también los hay a favor. Un saludo

          • Yo la frase la interpreto como una obligación del que cree en Dios de responsabilizarse en sus propios asuntos (el Cesar) sin tener que acudir en auxilio de lo divino (aunque esté presente en Todo) para lo que se puede justificar per se.

            La necesidad de mezclar a Dios en todo para que resuelva problemas que nosotros mismos hemos creado, en su momento esa busqueda de un liberador de los judios que los sacudiera del yugo de los romanos, por ejemplo, simplemente por que no eran de religión judia.. fue lo que le llevó en toría a la cruz, en realidad eran muchas cosas mas, estaba condenado desde que nació; yo creo qu ese es el sentido de la frase:

            Que profundicemos, por que se nos han dado herramientas para ello, en los mundos de la materia y de los hombres, para que sepamos difeenciar que es y no es de este mundo y que podamos a un mismo tiempo no joder la vida al prójimo y además acercarnos a Dios.

            No veo la frase cómo algo exclusivamente “social”
            si no también dirigida a nuestra intimidad, nuestra vida debe estar encaminada a saber diferenciar ambos mundos, uno mortal/material y otro inmortal/espiritual..

            Y a mi el aborto me parece un problema que ha nacido de nuestra hipocresía, y que es cierto que desafía los mandamientos, el no matarás por ejemplo, también hay muchos otros comportamientos que van contra los mandameintos y por los que la iglesia no echa ni el 0,5% de la carne en el asador que echa por éste.

            Por eso es algo donde cada uno teine que apechugar con las consecuencias, pero si uno quiere argumentar no tiene por que mezclar a Dios en ello.

            No se si me he sabido explicar otra vez.

            un cordial saludo

        • Más allá de interpretaciones de citas evangélicas, aquí no estamos hablando de la organización municipal, de la forma de Estado, de las ventajas o desventajas del modelo sanitario europeo frente al norteamericano o de la política energética de un Estado, cuestiones todas ellas propias del Cesar. Aquí estamos hablando de la vida humana y de la dignidad del ser humano, por lo tanto para una persona que se declara creyente, y más católica, Dios pinta mucho en esto. Además da la casualidad que la ciencia corrobora la postura de defensa de la vida humana desde su concepción. En resumidas cuentas insisto en mi planteamiento inicial, de lo que estamos hablando aquí es de la eliminación de un ser humano. Aceptando este hecho objetivo, a partir de ahí podemos debatir sobre un tema indudablemente complejo. Un saludo

    • Hola, Pasmao…

      Te has explicado muy bien.
      Es cierto que este tipo de cuestiones se han ido cargado de diferentes y variados pensamientos morales, hasta el punto de darse cierto fanatismo en los mismos y de ahí esas “luchas” morales por ostentar la mejor. Olvidando normalmente la complejidad del problema. Que ya no es solamente el aborto sino las circunstancias de cómo se llega a esa tesitura. Claro, detenerse a evaluar esos factores BioPsicoSociales que llevan a encontrarse en esa tesitura supone un esfuerzo que no muchos están dispuestos a hacer. Yo, cuando profesionalmente me he encontrado con mujeres en esa tesitura, ya no pregunto por qué desean abortar sino pregunto por sus relaciones, sus formas de vincularse, sus valores, su educación, sus expectativas, etc., para poder intentar comprender cómo ha llegado a la situación.

      Sí puedo aportar vagamente, y con toda humildad, lo que dicen desde el Budismo Primitivo (en el que me hallo inmersa desde hace años). Para ellos, el seguimiento rígido de las normas no es lo que nos convierte en “seres morales”. Mientras que en nuestra cultura, muchos piensan que si algo es moralmente incorrecto debería ser prohibido. No obstante, el Budismo Primitivo no lo prohíbe desde un punto de vista “moral”, pues comprende que no se puede imponer nuestras opiniones sobre los demás y además enseña a sentir compasión por aquellos que se enfrentan situaciones difíciles.
      Sí es cierto que algunos países predominantemente budistas (Tailandia) imponen restricciones legales sobre el aborto. Pero muchos budistas no creen que el Estado deba intervenir en asuntos de conciencia, moral o religión.

      Espero haberte sido útil.
      Un saludo.

      • Perdone Cuca que me meta en su conversación con pasmao. Pero leyendo su artículo y los amables comentarios que realiza, gracias por cierto por tener en cuenta nuestras opiniones,no tengo claro una cosa. Para usted ¿qué es el feto, el nasciturus?

        • Buenas, Brigante.

          No te disculpes por entrometerte 😉
          Para mí, el nasciturus es un ser vivo gestado dentro de una mujer (concebido pero no nacido).

          Gracias a ti, me gusta la retroalimentación que se genera entre mis artículos y tu(vuestras) opiniones. Por ello os leo con detenimiento y comento.
          Un saludo.

          • Hola, Cuca.
            Dices que el nasciturus es “un ser vivo…” Pero ¿de qué clase o especie es ese ser vivo? Me pregunto si estarás de acuerdo en definir que el producto de la fecundación humana y, por tanto, el feto, el nasciturus, es un ser vivo individual de la especie humana. Y si estamos de acuerdo en esto debemos afirmar que el feto es un ser humano, un individuo de la especie humana.

          • Hola, Vladimir.

            Así es, el nasciturus es un ser vivo perteneciente a la especie humana.

            Un saludo.

  15. Pues mire Cuca lo sigo teniendo muy claro, si utilizando todos los métodos anticonceptivos habidos y por haber,me extrañan esos números pero bueno los desconozco y por lo tanto los doy por válidos. Habría que ver quien ha mentido en esos 39.165 casos de uso de todos los métodos anticonceptivos habidos y por haber, pero dando por válido esa cifra si así y todo hay un embarazo pues hay que asumir las consecuencias si no está dentro de ninguno de los supuestos que he nombrado, No hay más. Tampoco pasa nada porque al año nazcan 39165 niños más. Estamos faltos de ellos.

    Las consecuencias de cada acto hay que asumirlas.

    Lo tengo muy claro, desde siempre. Será mi opinión sesgada como usted dice pero es mi opinión .Tan respetable como la suya si no es tan sesgada.

    • Yo también tengo muy claro que en esos 39.165 casos hay mucha mucha mentira.

      Me recuerda al caso de la madre que va con la hija al médico y cuando descubre que está embarazada lo achaca al espermatozoide en la piscina.

      Lo cierto que los condones no se suelen romper y si ocuerre es porque están mal puestos, se usa lubricante inadecuado que deteriora la goma/latez, o por que se usan de talla inadecuada. Pero que le vamos a decir a todos esos/as que nacen con todo sabido y conocido y el resto somos unos carcas.

      Respecto al tamaño hace tiempo en Suiza se dieron cuenta tras una serie de casos de adolescentes embarazadas, pese al suso del condón, que el novio los usaba demasiado grandes y se escurrían dentro .. tuvieron que sacar una talla especial mas pequeña, que ya existía pero obviamente no se promocionaba .. para adolescentes a los que el pito aún no les había crecido del todo.

      un cordial saludo

      • Buenas, Pasmao…

        Sólo un detalle: no sólo es el condón lo que puede fallar. Engloba todos los métodos anticonceptivos como le indiqué a Emme en el otro comentario.

        Sobre lo demás, me remito al comentario que acabo de dejarle a Emme.

        Un saludo.

        • Ya suponía. Pero si me he centrado en el condón es porque es habitual comentar que “se rompió” sin ponerse a investigar ni el cómo y el cuando..

          muchas gracias

          • Exacto, ocurre lo mismo con todos los supuestos (con y sin medios). No se investiga ni el cómo ni el cuándo ni el por qué.

            Un saludo.

    • Bueno, es curioso (en el sentido positivo de entendimiento) como para amoldar a tu creencia las cuestiones, en torno al aborto, necesitas preguntarte si han mentido o no en un cuestionario que, además de ser anónimo, permite responder “no sabe/no contesta”.

      Igualmente, te remito a la cuestión que pongo en el artículo. Según tu argumentación, en el caso de una persona que fume, y que debido al tabaco padezca una dolencia, se jode y se aguanta (dicho mal y pronto). Es que parece por momentos que cuando se dice eso de “a pesar de usar un método si te quedas embarazada, es lo que hay y punto”, es como si se castigara.

      Y por supuesto, tu opinión es tan válida como la mía y otra cualquiera. Sólo quería mostrar que tiene inconsistencias y que son las que señalo en el artículo también: el aborto es una cuestión multifactorial y que como tal hay que abordar todos los factores biopsicosociales para, primero, comprenderlo y, segundo, adoptar las medidas oportunas y óptimas que preserven la integridad física y psicológica tanto de quienes deciden abortar como de quienes siguen adelante. Porque la realidad es que no se dará la cifra 0 en abortos ni aun estando penalizado (a las pruebas me remito).

      Un saludo y gracias por siempre dejar tu parecer en mis artículos 😊.

      • Sigo diciendo Cuca que hay que hablar de prevención de embarazos no deseados más que de aborto, se esté de acuerdo o no. Pero lo único que veo son medios saturados de artículos sobre el aborto, a favor o en contra y ninguno o poco sobre prevención.
        Ahí es donde nos teníamos que dejar la piel pero claro eso va contra las corrientes imperantes. Me da que no vende tanto y no interesa tanto, conlleva pensar y muchas veces decir no cuando hay que decirlo.

        Soy una plena defensora de los métodos anticonceptivos, pero no soy una defensora del aborto, lo acepto en determinados supuestos y nada más.

        Usted asimila el embarazo a una enfermedad, cuando lo es ya hay supuestos regulados para abortar.

        El que fuma, el que se droga también debería asumir sus responsabilidades. Son adicciones que se pueden convertir en enfermedades sin duda y no se puede dejar a la gente tirada

        Pero un embarazo no es una enfermedad, repito cuando lo es hay medios legales para su interrupción, grave enfermedad de la madre y riesgo para su vida y malformaciones del feto.

        • Bueno aclaro, en España la ley de supuestos ya está derogada. Hoy el aborto es legal dentro de unos plazos .

        • La prevención primaria consiste en lo que incides, en evitar los embarazos no deseados. Pero no es la única forma de abordar la prevención y por ello te explicaba que desde Salud Pública se abordan los 3 niveles.
          Es más, para abordar ese primer nivel de prevención en el que insistes, hay que escuchar y comprender cómo se llega a un embarazo no deseado. Abordar los factores que inciden, si las medidas en relación a educación integral y de apoyo son eficiente o no, etc. Todo eso se hace en ese primer nivel. Pero cuando alguien reduce o simplifica esta cuestión a una ausencia de responsabilidad, imposibilita actuar en ese primer nivel de prevención.

          Sí te agradecería que no pusieras en mi boca cosas que no he dicho. No, no asemejo el embarazo a una enfermedad, como tampoco asemejo el aborto a lo mismo. Es una cuestión de salud. Lo que con el ejemplo del tabaco hago es utilizar tu argumento para cualquier otra cuestión de salud. Porque son eso, cuestiones que atañen a la salud física y psicológicamente. Cualquier problemática dentro de la salud incide tanto en el plano físico como en el psicológico

          Un saludo.

          • En fin Cuca saludos y espero algún artículo suyo sobre como educación en prevención de embarazos no deseados para no tener que llegar a un aborto.

            Tengo unos amigos, con dos hijos, hoy el chaval tiene unos 26 años y la chavala 20. Tienen una casita para el verano en el medio del monte, hará unos 10 años, cuando el chaval tenía unos 16, una noche de verano fuimos un par de amigos a cenar a la casa y nos encontramos, en la entrada, una máquina expendedora de preservativos. No dábamos crédito y claro el pitorreo fue tremendo. Parece ser que, un día, la madre en invierno, pasó por la casa y se encontró una de las camas con la ropa “rara” , se lo comentó al marido y éste ni corto ni perezoso se enteró que la casa empezaba a ser un picadero del nene y compró la máquina de preservativos y le dejó muy claro a su hijo que si quedaban preñados iban a tener ese niño, tuviesen la edad que tuviesen pero para evitar algo que podría causarles problemas ahí tenían a su disposición la prevención.

            Eso sí, con el tiempo el padre terminó muy mosca con el hijo, la hija, aquello parece ser que bajaba más que un paquete de pipas y claro, ya no sé si era envidia o qué el mosqueo era infinito. El pobre no ganaba para condones de los hijos y los amigos de los hijos, hoy menos pero continúan bajando, parece que la niña se surte allí y el hijo cuando está de paso idem.

            A lo mejor mire, de igual manera que en cada casa hay un contador de luz a lo mejor por ley hay que poner una máquina de condones. Fijo que más un embarazo no deseado se evitaba.

        • “Usted asimila el embarazo a una enfermedad, cuando lo es ya hay supuestos regulados para abortar”.

          No siempre. Sin ánimo de entrar en discusión, Emme, su observación ha traído a mi mente lo que siempre solía decir mi madre y que en nada tiene que ver sobre los supuestos regulados para abortar, que no es más que aceptar que pueda abortarse pero de forma discriminada y selectiva. Vuelvo a lo que decía mi madre:

          “Tener un hijo es una enfermedad de nueve meses y una convalecencia de toda la vida”. Piense que, por bueno que sea un embarazo no deja de ser una situación excepcional para la mujer de grandes cambios físicos que requieren adpatación, cuidado, vigilancia y atención para llegar a buen puerto. La experiencia es subjetiva y cada mujer lo vivira a su manera, por supuesto. Pero aun así, lo normal es que a partir de los últimos meses las molestias vayan en aumento y te veas más impedida y limitada en tus actividades ordinarias. Y ya no le voy a hablar de la experiencia física del parto, que cuando es natural se traspasa el umbral del dolor con una facilidad asombrosa. Normal si piensas que una cabeza tiene que salir por donde sale. Fácil no es, desde luego y le aseguro que yo estaba muerta de miedo.
          La experiencia subjetiva y emocional de dar a luz es maravillosa pero la física no se olvida tan pronto como dicen, es más, no se la deseas ni a tu peor enemigo. Claro que, hasta que no te ves en la tesitura no sabes a lo que te enfrentas ni que dolor vas a sentir ni ser capaz de soportar. Como bien decía una conocida mía: “con el primero estás ignorante de lo que vas a pasar pero con el segundo te va entrando el temor y la ansiedad a medida que se acerca el momento”.
          En fin, que si le comento estas cosas es para que no subestime el grado de “enfermedad” que conlleva un embarazo y un parto. Y lo mismo sobre la “convalecencia de toda la vida”, porque la preocupación, el cuidado, el deber o la responsabilidad que tienes sobre un hijo nunca se acaba. Y no importa en la etapa que se halle o la edad que tenga.

          Saludos,

  16. Cuando se habla de este tema hay que partir de una cuestión fundamental, una cuestión que curiosamente siempre es ignorada en estos debates. La cuestión fundamental, lo primero que hay que preguntarse es algo tan sencillo como ¿de qué narices estamos hablando? Derechos, moral, ética…no, antes, qué ocurre cuando se produce un aborto voluntario o involuntario. ¿Cuál es su efecto? Pues la ciencia nos dice que cuando se produce un aborto se produce la eliminación de un ser humano, porque la biología nos dice que desde el momento de la concepción, existe un ser vivo con un código genético diferente al de sus progenitores, y ese ser vivo solo puede pertenecer a la especie del reino animal clasificada por la ciencia como humana. Otro hecho científico demostrado, no moral, es que el feto no forma parte del cuerpo de la mujer. Bien, a partir de ahí, teniendo claro los conceptos se puede discutir y debatir sobre todo lo demás, pero siempre partiendo de esta realidad, porque sino el debate se enturbia que es lo que desean algunos y no lo digo por la articulista.
    Una precisión. Persona es un concepto jurídico. La Iglesia Católica no convirtió hace 200 años el embrión en persona. La persona como concepto jurídico sigue siendo lo que es, y el feto no es persona a pesar de que para todo lo favorable se le tiene por persona, al menos ha sido así hasta estos locos días donde la vida no se entiende como algo favorable. Lo que el catolicismo ha hecho siempre es defender la vida del nasciturus, concebido pero no nacido, no porque sea o no una persona, sino porque es un ser humano creado a imagen y semejanza de Dios, y dotado por tanto de dignidad.
    Otra precisión. Las primeras feministas era contrarias al aborto, porque entendían correctamente que de esta manera el varón eludía su responsabilidad. El varón que hasta donde yo se es copartícipe en el asunto (incluso con esa peregrina idea de la esterlización masiva siempre tendrá que haber alguno que imite al amigo Onan) se lava las manos con el aborto y los métodos anticonceptivos. Los efectos secundarios de las píldoras del día después los padece la mujer, no el varon. La desgracia del abroto la padece la mujer no el varón, pero su intervención es necesaria. Tras miles de años de evolución donde la hembra humana ha conseguido a diferencia de lo que ocurre en otras especies animales, el compromiso del macho humano, por fin, en nombre de los derechos de las hembras humanas, los machos humanos hemos recuperado nuestra libertad de actuación.
    PD: Nuestra Constitución, en su artículo 15 dice que “todos tienen derecho a la vida”. El insigne jurista socialista Peces Barba intentó que la redacción fuese “todas las personas tienen derecho a la vida” lo que era una puerta abierta al aborto libre por las razones que he explicado antes. Como no coló la trampa, porque en aquella época los diputados sabían leer, no como ahora, nuestro Tribunal Constitucional en un clarísimo ejemplo de dejación de funciones sin precedentes en la historia, lleva 8 años sin pronuciarse sobre la constitucionalidad de la Ley Aido, porque es imposible que diga, salvo que emplee el derecho creativo, que esa ley es constitucional.

    • Buenas, Brigante.

      La biología y la embriología no hablan de “momento de la concepción” sino que, y como indico en el artículo, explican que eso que algunos denominan momento es un proceso continuo que tiene una duración de 22 horas aproximadamente y que, por lo tanto, no es más instante que otros en todo el proceso vital.

      Hasta donde he leído tengo entendido que durante 1800 años no lo consideraban como tal. Es más, los primeros cristianos fueron formados en la cultura grecorromana: al principio –y durante siglos– mantuvieron este punto de vista sobre la interrupción del embarazo. Siglos más tarde, la Iglesia Católica cambió este punto de vista, aunque no ha renegado de la argumentación de Tomás de Aquino (quizá porque gran parte del edificio teológico del catolicismo se apoya en sus ideas). Pero si tienes información al respecto yo encantada.

      Un saludo.

      • Persona en derecho romano no eran ni los esclavos, ni quienes no tuvieran ciudadanía, ni quienes estuvieran sometidos a tutelas.

        Así que ya me dirá.
        Es que de verdad nunca entenderé que para justificar algo haya que retrotraerse a épocas pretéritas.
        Las cosas hay que abordarlas con los puntos de vista de hoy en día y no de hace 1000 años ni incluso 50.

        Los griegos también podían matar a los niños durante los primeros 7 días de su nacimiento, eran los que existían para reconocerlos como personas.

        El nasciturus tiene derechos civiles desde el momento de su concepción.

        • Emme, estudiar y entender la realidad no es lo mismo que justificarla. Y para comprender la realidad hay que observar pasado y presente y así poder actuar en el futuro. Es hacer un abordaje biopsicosocial y evolutivo.

          De todos modos, tampoco hay que caer en la falacia moralista de negar la realidad que no encaja con los valores o ideología imperantes.

          Un saludo.

      • No se si estamos hablando de lo mismo. Respecto de lo primero me reitero en lo que supone el aborto, ni más ni menos que la eliminación de un ser humano. Luego podemos hablar de lo demás aunque me parece significativo del estado de nuestra civilización que todo se resuma en condones. Es una exageración ya lo se pero creo que sirve de ejemplo a los que decía dn mi primer comentario. En cuanto a los primeros cristianos, estos estaban en contra del aborto y el infanticidio para sorpresa de los paganos o simplemente descreídos
        romanos. Eran gente rara esos cristianos que cuidaban a los enfermos cuando había una epidemia, mientras que los buenos romanos optaban por hacer mutis por el foro, incluyendo al gran Galeno. Insisto en que no hay que confundirse con el concepto de
        persona, que es un concepto jurídico. Que el esclavo no fuese persona no le privaba de su condición humana. Al igual que al BBVA no le dota de condición humana su carácter de persona jurídica. Y el nascituris no es persona, excepto para lo que le sea favorable, pero es humano.
        Un saludo

        • Brigante,

          Sin ánimo de ofender ni de generar malestar para contigo, entiendo que para ti el aborto es la eliminación de un ser humano. Es una concepción absolutamente válida y respetable. Pero, ¿por qué tendría que aceptar tu concepción del aborto como la única?

          Un saludo.

    • Con lo fácil que resulta tener las bragas y la bragueta bien subidas. Follar por follar es tontería. Bromas aparte, buen artículo, aunque el tema es lo suficientemente complejo para no lograr desentrañarlo jamás.

      La vida se abre paso a pesar de lo que digan los científicos, la vida nunca se interrumpe por mucho que algunos pretendan osadamente determinar cuándo comienza, él niño muerto está tan vivo como el ego de Anais Nin y su monumental diario lleno de contradicciones.

      Personalmente creo que el aborto no debe estar penalizado ni fomentado por ser una decisión absolutamente personal a la que la naturaleza pasará factura.

      Contesta Cuca a Pasmao que algunos budistas creen que el estado no debe interferir en cuestiones morales de índole personal, yo también lo creo así, y el cristianismo también, “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César” otra cosa es que la enseñanza religiosa se convierta en moral pública legislada de obligado cumplimiento o al revés que es lo mismo, que se legisle en contra de esa moral pública de obligado cumplimiento, que es más de lo mismo y persistir en el error.

      La vida consiste en cometer errores mientras la descubrimos, a veces persistimos durante toda nuestra vida en aquello que nos aleja de nosotros mismos, la vida de una manera o de otra siempre nos gana, siempre sale victoriosa, y nosotros podemos acompañarla en su victoria o perder la batalla enfrentándonos a ella. La decisión es nuestra.

      • Me he confundido, no era una repuesta a Brigante sino un simple comentario con retraso, las vacaciones me tienen despistado.

      • Buenas, Henry Killer.

        Bueno, mi propósito no era darle solución sino complicarlo aún más si cabe. Es decir, quería mostrar la complejidad que entraña y que por ello reducirlo a estar a favor o en contra solo hace un flaco favor a todos.

        Ya te echaba de menos por los comentarios (espero que estés disfrutando de las vacaciones) 😉.
        Un saludo.

  17. Nunca entenderé porque todo el mundo escribe sobre el aborto y nadie o muy pocos sobre la prevención.

    Hoy en día, al menos en nuestro mundo hay métodos anticonceptivos de todo tipo, embarazos no deseados deberían ser los mínimos, pues no, aquí todo el monte es orégano, jauja, risas y después los lloros y el no asumir responsabilidades ; como no es el momento, como el padre es otro o simplemente no me apetece pues miren que bien para eso está el aborto libre.

    No y no y la culpa es de los gobiernos, de la prensa y de todos aquellos que tienen el deber de informar, hasta de educar en la prevención, algo que se saltan a la torera con eso de “este cuerpo es mío y con él hago lo que quiero”.

    Entiendo que ha de existir una ley de supuestos, la nuestra era más que suficiente.

    -Violación, por supuesto a nadie se le puede exigir dar a luz de un niño fruto de una violación. Aunque hoy en día, lo primero que hay que hacer es denunciar y automáticamente se evita tener que abortar dentro de meses. Sí, puede existir violación por parte del padre, o de cualquier familiar y la cría por miedo no denunciar y cuando se es consciente del embarazo a lo mejor hay que abortar. Acepto este supuesto y tienen que darse las garantías sanitarias suficientes.
    – Riesgo para la salud de la madre. Puedo llegar a entender muchas situaciones donde una mujer tiene que decir abortar si su vida corre peligro.
    -Malformaciones del feto. Este supuesto no lo tengo tan claro. Salvo que sea muy pero muy claro que ese niño va a nacer con tantas taras físicas y síquicas que le va a ser imposible vivir sin sufrimiento diario. Es una decisión de los padres. Pero se sabe perfectamente que las pruebas de amniocentesis no son exactas, a mi hermana en su primer embarazo le dio bastantes probabilidades de que el niño naciese con problemas. Decidió dar a luz y tuvo una niña que la verdad, todo lo contrario, más bien desde la infancia hasta hoy con 16 años se pasa de espabilada.
    A mi prima le pasó lo mismo pero se lo aseguraban casi al 100%, pues la niña nació con una mera tara en un ojo.
    Y así muchas otras situaciones.
    Este supuesto, tal vez tenga que estar legalizado pero no lo comparto.

    No soy partidaria del aborto libre, para nada además y menos en sociedades como la nuestra.
    Repito prevención, prevención y prevención .
    De sobra sabemos que la carne es débil, pero también que la cicuta es venenosa y por lo tanto no se la ponemos a la comida. Así que quien quiera tener sexo que tenga cabeza y que se ponga condón, si vale alguno me dirá es que se puede romper, ya pontelo y luego ya se verá que si ello ocurre te vas a una farmacia y te tomas la llamada píldora del día después. Eso sí, creo que debería existir un control sobre esta pastilla, algunas adolescentes se la toman bastantes veces y simplemente porque no usan preservativo. Y no lo usan, porque como me ha contestado una, es que ellos no quieren y si no lo hago yo lo va a hacer otra.

    Manda narices, en vez de evolucionar vamos para atrás. Lo fácil es si me quedo preñada no pasa nada, aborto.

    Vuelvo a repetir y no me cansaré de hacerlo: Prevención, prevención y prevención.

    • Buenas, Emme.

      La prevención en salud se da en 3 niveles diferentes:
      – Primaria: evita.
      – Secundaria: encaminada a detectar los casos en situaciones precoces.
      – Terciaria: encaminada a comprender las medidas necesarias cuando ya se da el caso.
      Incluso se habla de una prevención cuaternaria cuando se dan recaídas.
      En este caso, el aborto, también hay que abordar todos los niveles.

      Cuando hablas de que hoy en día en nuestro mundo hay métodos anticonceptivos y que los embarazos no deseados deberían ser los mínimos, ya reduces los factores que llevan al aborto a una cuestión de irresponsabilidad y ahí ya dejas entrever tu opinión moral y sesgada.
      Sin ir más lejos, en España en 2016, de los 93.131 abortos practicados, 33.473 no utilizó anticonceptivos frente a 39.165 que sí los utilizaron (de barrera, hormonales, naturales, mecánicos y otros -de urgencia-) y 20.493 no contestaron. Entonces, ¿qué hacemos con esos casos en los que sí hubo método anticonceptivo pero para ti no cumplen con los 3 supuestos permitidos?

      Por ello, mientras unos pelean por decir qué está bien y qué no, otros intentamos comprender todas las circunstancias y factores que pueden confluir para llegar a tener que tomar esa decisión, para así poder instaurar las medidas necesarias y ayudar y apoyar a todas las mujeres.

      Un saludo.

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