“Puede sonar aterrador, pero la evidencia científica indica que si no se toman acciones drásticas en los próximos 10 años, podemos enfrentarnos al daño irreversible del mundo natural y el colapso de nuestras sociedades”.

Así era presentado el calentamiento global en un reciente documental de la BBC,

El cambio climático “está sucediendo en tiempo real ante nuestros ojos“, señaló por su parte recientemente un profesor de la Universidad Estatal de Pensilvania.

Por último, Greta Thumberg, la niña sueca de 16 años, erigida en el símbolo juvenil de la “justicia climática”, aseguraba poder ver cómo las partículas de monóxido de carbono la rodeaban.

A estas declaraciones llenas de alarma, y cierto misticismo, se suman a las recientes conclusiones de la ONU, que advierten de una inminente extinción masiva de especies.

Parece que la humanidad se encamina hacia el Apocalipsis Climático. Un evento final que solo podrá ser evitado si el mundo cambia radicalmente en menos de una década su forma de entender el progreso o, incluso, como promueven cada vez más voces, si renuncia a él.

Pero ¿es posible renunciar al progreso? Y de ser posible, ¿qué consecuencias podría tener ese cambio radical que algunos proponen como salvación?

Este podcast aborda esta disyuntiva y trata de separar las amenazas reales del alarmismo y, sobre todo, separar la ciencia de la ideología.


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El Apocalipsis Climático y sus profetas

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2 COMENTARIOS

  1. Yo no se que es el progreso.
    Los progresistas si, creo.. Acaban de engañar, otra vez, a mi desgraciado país.
    Todos vividores al rebufo de una falacia, de un truco semántico, como tantos, para asimilar, simbólicamente una idea falsaria a lo bueno, a lo que nos conduce a la felicitad completa. Una aporia huera de contenido para, de esta manera, disimular el rumbo sin sentido de una muchedumbre confiada, hacia ninguna parte.
    Solo conozco, o así lo creo, una idea de progreso que fue la que consiguió en el tortuoso devenir una bacteria en el prodigioso cerebro humano, ese que con el consumo de menos de 20 ratios, consiguió alumbrar las representaciones de Aristoteles, de Leonardo de Cajal o Schopenhauer.
    O ese asombroso sistema que atiende por fotosíntesis y que aun no ha sido superado por maquina alguna en la producción eficaz de energía.
    La vida es así, su alma tiene un principio rector que la mueve hacia la mejora permanente, a la sublimación de lo bello y lo útil.
    Quien dirige este progreso ?.
    Paralelamente, mientras esto ocurre, desde las profundidades del tiempo y el espacio, una empoderada criatura, impone sus principios antropicos a las demás, dilapidando energía y recursos sin limite y sin tino, alumbrando bajo el eje director de la codicia un sistema de vida basado en la ineficacia, cuyo modelo se ha constituido y modelado aceptando las creaciones directivas que le alimentaban y desdeñando al propio tiempo cualquier iniciativa o aportación creativa que lo cuestionase.
    Toda la idea de progreso esta basada en la explotación piramidal de recursos en el corto plazo (Ponzi) dejando para las generaciones que han de venir la incertidumbre de la solución de sus profundas contradicciones, en una alocada huida hacia adelante en la que se juega su propia supervivencia.
    Cada dia que pasa, con el aumento de la esperanza de vida, se hace mas patente la espectral visión de la deriva de unas criaturas forzadas a reproducirse y consumir recursos y artilugios inservibles de manera exponencial, simplemente porque en ello les va la supervivencia.
    Aunque los profetas de las bondades tecnológicas se esfuercen trilear las evidencias, dentro de poco habrá que hacer algo con los viejos, porque el progreso, este progreso, los aboca al exterminio, precisamente a ellos que tanto trabajaron para al progreso de una medicina que les prometía darles mas vida.
    No importa, cuando jóvenes podrán gastarse la energía necesaria para alimentar a sus perros, esos que hoy sustituyen a los niños en la jerarquía de la familia, y para los que no ha de faltar de nada, aunque se mueran de hambre los negritos del sur.
    Este es el progreso que humedece a tantas conciencias. Mala peste.