Hay quien afirma que le política no es más que el ejercicio descarnado del poder, y seguramente tenga razón. Sin embargo, el creciente uso de filtraciones interesadas, que son presentadas como periodismo de investigación, pone de relieve la existencia de un poder extremadamente degradado, un poder que se ha convertido en mero medio de subsistencia para las facciones que tratan de acapararlo.

Vestir las filtraciones interesadas que emanan de estas facciones en investigaciones periodísticas no es práctica exclusiva de un sólo país, sucede en los Estados Unidos, los países latinoamericanos, en España… en todas partes. Y en todas partes este uso y abuso del escándalo como arma política genera, por un lado, un peligroso descreimiento en la Democracia, y por otro, un hooliganismo acrítico apto sólo para ciudadanos sectarios y necios

Que el periodismo se traicionara a sí mismo, renunciando a su credibilidad, para terminar entregándose por completo al fraudulento juego de las filtraciones interesadas no es algo que haya sucedido de un día para otro, es un proceso largo. Sin embargo, si existiera un hito que marcara un punto de inflexión posiblemente ese sería el “caso Watergate”.

El hito del Watergate

Durante mucho tiempo, el caso Watergate (en realidad, la primera gran filtración de la historia) ha sido el estandarte de una prensa erigida inmerecidamente en la principal salvaguarda de la democracia. Antes de este suceso, las sociedades democráticas aceptaban que la prensa fuera un mecanismo de control adicional, pero de ningún modo un verdadero poder. Con el Watergate esta limitación desapareció. La prensa alcanzó el estatus de Cuarto Poder y se sumió definitivamente dentro del poder que debía fiscalizar.

Con el caso Watergate, la prensa alcanzó el estatus de ‘Cuarto Poder’. Y se sumió así dentro del poder que debía fiscalizar

Como suele suceder en los hitos históricos que son elevados inmediatamente a la categoría de logros incuestionables, el caso Watergate tiene muchos claroscuros. Es cierto que las informaciones filtradas por el agente del FBI William Mark Felt a los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein eran lo suficientemente graves como para forzar la dimisión del presidente Richard Nixon. Pero esa no es la discusión. La cuestión de fondo es por qué, hasta ese momento, los presidentes que cometían graves abusos de poder se habían librado de la acción justiciera de la prensa.

En realidad, la Segunda Guerra Mundial, la posterior Guerra de Corea y la dinámica de la Guerra Fría habían permitido a sucesivas administraciones mantener a los Estados Unidos en un permanente estado de excepción. Circunstancia que diferentes presidentes utilizaron para incrementar sus atribuciones. Así, los abusos de poder se convirtieron no ya en habituales, sino en algo tácitamente aceptado, una regla no escrita que nadie contravenía.

Esta anómala situación llegó a su fin de forma sospechosamente tardía cuando la prensa, esta vez sí, cumplió su papel de vigilancia con el presidente Richard Nixon, forzando la investigación del Congreso que llevó a su merecida dimisión. Pero la pregunta quedó en el aire: ¿por qué la prensa, que hasta entonces había hecho la vista gorda, se mostró tan diligente con Nixon?

Los diarios de la Costa Este mostraron tal hostilidad que parecían dispuestos a cruzar todas las líneas con tal de quebrar a Nixon

Una de las claves es sin duda el odio que desde siempre dominó las relaciones entre Nixon y los diarios de la Costa Este, un odio que hundía sus raíces en profundas desavenencias ideológicas, incluso en antagonismos de clase.

Esto explica en parte por qué, inmediatamente después de que Lyndon B. Johnson traspasara la Casa Blanca a Richard Nixon en 1969, los diarios de la Costa Este se dedicaron a ejercer una oposición irrestricta, mostrando tal hostilidad hacia el nuevo presidente que el analista David Broder llegó a afirmar en Safire que parecían dispuestos a cualquier cosa, a cruzar todas las líneas con tal de quebrar a Nixon.

Presidentes marcados

Sin embargo, la verdadera motivación contra Nixon iba más allá de desavenencias ideológicas, incluso de animadversiones personales. La actitud inquietantemente retadora de Nixon y su irreductible aversión hacia las élites del Este anticipaba que su acción de gobierno estaba determinada a socavarlas y a minar su creciente poder. Un poder que no había dejado de aumentar ininterrumpidamente desde Franklin D. Roosevelt hasta Lyndon B. Johnson. Esto fue lo que realmente disparó todas las alarmas. No la lealtad al sistema democrático, ni la devoción por el periodismo de investigación.

Después de Richar Nixon, ha habido otros dos presidentes con los que estas mismas élites se han mostrado descarnadamente hostiles. Y en ambos casos por el mismo motivo: el miedo a la pérdida de privilegios y de estatus.

El primero fue Ronal Reagan. Y el segundo, Donald Trump. Contra Reagan la bomba empleada fue el “caso Irangate”, del que contra todo pronóstico salió indemne. Si bien inicialmente su popularidad pasó del 67% al 46%, dos meses más tarde había remontado al 64%. En el caso de actual presidente, Donald Trump, tras varios intentos frustrados, algunos bastante esperpénticos, se sigue trabajando denodadamente para encontrar la manera de echarle a puntapiés de la Casa Blanca.

Como nota curiosa, sorprende que Barack Obama, el presidente que más guerras encubiertas ha librado a lo largo de la historia de los Estados Unidos, saliera indemne, sin un solo rasguño, de la acción fiscalizadora de una prensa tan escrupulosa y vigilante. Al fin y al cabo, a Reagan, por bastante menos, a punto estuvieron de cortarle la cabeza.

Ni periodismo ni ideales

Volviendo al Watergate, más allá de cuestionarse las verdaderas motivaciones del agente William Mark Felt, manifiestamente afín al partido Demócrata, o si éste actúo solo o por encargo de terceros, cabe preguntarse si fue realmente un hito positivo o sí, por el contrario, a la larga supuso para la democracia y el periodismo graves perjuicios que han pasado desapercibidos.

Los medios de información actuaron en connivencia con ese Estado profundo que recientemente elogiaba Bernard-Henri Levy con una deposición en forma de artículo

Después de todo, lo cierto es que los medios de información actuaron en connivencia con el núcleo duro del poder, con ese Estado profundo que recientemente elogiaba Bernard-Henri Levy con una deposición en forma de artículo, donde animaba a que funcionarios anónimos, como William Mark Felt, sabotearan a un presidente que, para bien o para mal, ha sido democráticamente elegido. Y al que ya supervisan los tribunales de justicia, el Congreso y el Senado.

Con la idealización del Watergate, además, se instauró la falsa creencia, hoy en franco declive, de que las acciones de este Cuarto Poder en que había devenido el periodismo siempre estaban motivadas por elevados ideales democráticos, sin que mediara ningún otro incentivo que no fuera el interés general. Lo que en la práctica otorgó al periodista un aforamiento equivalente al de un presidente, un juez o un senador.

Este nuevo estatus que el Watergate proporcionó al periodista ha resultado a la larga muy perjudicial, porque una cosa es realizar una meritoria tarea de vigilancia y otra muy distinta que los medios de información se legitimen como un poder equivalente a los otros tres poderes democráticos formalmente establecidos.

Al fin y al cabo, para esos poderes formales el sistema establece mecanismos de control explícitos, internos y externos. Los internos son el balance entre poderes, su vigilancia mutua y reglas claras que delimitan sus funciones. Y los externos se resumen en el derecho de los ciudadanos a sustituir pacíficamente a unos gobernantes por otros a través de las urnas. Sin embargo, en el caso de la prensa no existen estos controles.

En democracia, limitar la mala praxis periodística, sus excesos y los daños que puede ocasionar es bastante complicado. La única forma es acudiendo a los tribunales de justicia, donde suelen prevalecer el derecho a la información y la libre expresión. Además, en algunos países, se reconoce el derecho del periodista a no revelar sus fuentes, lo que en muchos litigios conduce a un callejón sin salida donde los hechos no pueden ser esclarecidos. Todo esto permite que la prensa realice juicios paralelos, cuyos daños, una vez se producen, no puede revertir una justicia demasiado dilatada en el tiempo.

Patéticos imitadores de Bob Woodward

Sin embargo, no se trata de establecer leyes que limiten el derecho a la información o a la libertad de expresión. Con toda seguridad estas iniciativas convertirían el periodismo en una actividad puramente administrativa al servicio del gobierno de turno, tal y como ya sucede con los medios de información públicos. Al menos, en el estado de cosas actual, nos queda el consuelo de que el control no llega a ser absoluto.

Son los propios directivos y magnates de la prensa los que no están dispuestos a renunciar a un sistema lleno de atajos, prebendas y tratos de favor

Las alternativas que existen para que los medios actúen correctamente y recuperen su credibilidad son muy difíciles de acometer, entre otras razones porque son sus propios directivos y magnates los que no están dispuestos a renunciar a un sistema de atajos, prebendas y tratos de favor que les ahorra tener que competir en un mercado verdaderamente abierto.

Pero, para empezar, tal vez no estaría de más que desaparecieran de la profesión las patéticas imitaciones de Bob Woodward. Esos “periodistas de raza” que, en realidad, tienen el pedigrí de un cruce entre un vulgar sinvergüenza y un junta letras con ínfulas. Y es que, a veces, como sucede en España, basta un puñado de oportunistas, que giran cual veletas según sople el viento del poder, para hundir toda una profesión. Y de paso, socavar la democracia.

Foto: Torrenegra


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31 COMENTARIOS

  1. El poder de los medios es muy grande. Los medios tradicionales deben repartirse el poder con los nuevos, y en eso están.

    En principio, los medios son un servicio público que mantienen informado a los ciudadanos. El problema aparece cuando los medios deciden utilizar su poder para hacerse ricos. En ese momento dejan de ser un servicio público para convertirse en un peligro público muy tóxico. Como ejemplo El Pais, cuando Polanco en un ejercicio de poder dijo aquello de ” No hay cojones en España para no darme una TV….” y no los hubo, dejó en evidencia que utilizaba El País para enriquecerse.

  2. Tanto hablar del Imperio, por aquí por allá,…, miren la bolita.

    Hablemos de la península ibérica. La tradición de la península ibérica siempre ha sido libertaria, es decir, está literalmente en contra del Estado y su trinidad (Violencia, Impuestos, Burocracia).

    El panfleto subvencionado del Estado, Gaceta de Madrid, pasó a ser “los panfletos subvencionados” (por el papel).

    Tenemos de todo en el pasado desde guerras cantonales a carlistas cortocircuitados con un rey absolutista, liberales burócratas ladrones, guerras contra los gabachos liberales, bagaudas, revueltas comuneras, guerras contra el papa, guerras contra el imperio, guerras civiles cada “dos días”, revoluciones anarquistas, guerras de 800 años,…, incluso un exterminio masivo de los varones hace 4500 años (según algunos).
    Hay de todo en la historia de la península ibérica.

    Pero llegó la “paz”* (o eso dicen).
    Hay una frase certera, en este caso especialmente si utilizamos la homonimia.
    «La guerra es la continuación de la política por otros medios» Carl von Clausewitz

    Los medios forman parte de un teatro, en el cual el poblador se entretiene pensando que de alguna forma tiene el poder cada 4 años. Lo único que tiene es un monumental lavado de cerebro, del cual la mayoría de “los medios” ha participado porque es lo que venden.

    ¿Por qué en España no se vota como en Suiza o EE.UU si tenemos tradición (lejana) de ello?

    Aunque no sea muy partidario de la democracia representativa (no imperativa), esta es tal en la medida que el Pueblo es capaz de controlar a las oligarquías buenas (aristocracia) y malas (“lumpen” de élite).
    No parece el caso por lo menos de España, la oligarquía gana por goleada.

    La mejor forma de controlar el poder es participar formalmente la mayoría en el. Democracia directa, asambleas, anulación de leyes, …, etc. Demasiados para robar todos a la vez,…, salvo le den al “auto-robo”.

    Cuando los pobladores (concejo abierto) deban cuadrar las cuentas del ayuntamiento (concejo cerrado), y de esa forma a todos los niveles,…, es cuando empezarán las preguntas y el control.
    Por mucho que se vote y apruebe que 2 +2 son 5, el resultado real no va cambiar.

    Eso del “Cuarto Poder” son Fake News tamaño galáctico.

    *:“parecería natural que la naturaleza humana se resolviera con indignación y se sublevara sin cesar contra el gobierno despótico. Pues nada de eso: a pesar del amor de los hombres a la libertad y de su odio a la violencia, la mayor parte de los pueblos se han resignado al despotismo” Montequieu.

    • “¿Por qué en España no se vota como en Suiza o EE.UU si tenemos tradición (lejana) de ello?”
      Y ¿cómo se vota según usted en Suiza o EE.UU para que a ef3ectos prácticos exista tan diferencia en términos democráticos? ¿o es que en la primera potencia del mundo la democracia funciona con la precisión de un reloj suizo? ¿acaso EE.UU no padece los mismos defectos o se contamina de los mismos medios tóxicos que en otros países del mundo?
      lo pregunto porque es muy fácil arremeter y focalizar el tema en “la península ibérica” que según usted siempre ha sido “libertaria, es decir, está literalmente en contra del Estado y su trinidad (Violencia, Impuestos, Burocracia)”
      Deduzco de sus observaciones que admira la democracia norteamericana como un modeloa seguir, al tiempo que presupone un mayor control político y de las élites de poder por parte de sus ciudadanos, los cuáles, en comparación con los de la “península Ibérica”, se ven liberados en buena parte del yugo de la “violencia, los impuestos y la burocracia”, aunque obvia el precio que tienen que pagar por mantener ese valor supremo de “control” y “libertad de elección”. ¿Estaría usted dispuesto a pagar ese precio o estaría dispuesto abandonar la península ibérica para mudarse a ese país ?
      Quizás ese elevado precio que no se detecta a simple vista es lo que explica que “la mayor parte de los pueblos se resignen al despotismo”. Trato de decirle que si esto sucede no es por masoquismo ni porque los ciudadanos de la península iberica sean unos lerdos sin cultura democrática que deciden fustigarse.

      Dice que: “La mejor forma de controlar el poder es participar formalmente la mayoría en el. Democracia directa, asambleas, anulación de leyes, …, etc.”
      Y no acabo de entender en qué está pensando exactamente o como podría traducirse esa participación directa, si no es por la vía del atajo o a costa de cargarse de un plumazo la seguridad jurídica de un país. No parece que los herederos del 15 M se sientan muy legitimados y representados por un partido como Podemos.
      Por otra parte, cuando Ada Colau dijo desde su cargo público que había que obedecer solo las leyes que fueran justas, muchos ciudadanos se pusieron a temblar por la que nos venía encima y en cambio otros se frotaron las manos porque por fin podrían dejar de pagar esos tributos injustos y hacerle una peineta a Montoro.
      Y ya no le menciono la manera peculiar que tiene los promotores del secesionismo de entender “la democracia directa”, sin filtros y sin frenos, creando o anulando leyes por su cuenta o pasándose por el forro de la camisa las resoluciones judiciales. Y de casta le viene al galgo, porque no es baladí que el nacionalismo catalán haya sido una de las facciones oligárquicas de poder que ha dominado en una parte de la península ibérica desde los inicios de la democracia. Saludos,

  3. Quedan muy pocos periodistas realmente críticos con el poder, lo que prolifera hoy en día son los “Social Justice Warrior” al servicio de la mafia gubernamental.

  4. Lo veo de otra forma más simple, desde la II GM los grandes poderes financieros que además hoy son los dueños del más del 62% de los medios escritos y televisivos se dieron cuenta lo fácil es manipular a la gente, así pues empezaron a crear “su caldo de cultivo” basta ver cualquier noticia importante publicada en USA, Europa se diría son de tipo télex no hay gran diferencia entre lo que publican los unos o los otros, sea pro americanos, israelís o rusos ¿Dónde está la verdad? bueno uno puede sacar sus conclusiones acudiendo a fuentes alternativas, si bien es cierto que miles de blogeros también son utilizados por unos u otros.

    Pero siempre se encuentra alguno que te ofrece otra visión objetiva sin “partidismos” hay pocos, pero los hay y ya ni hablemos de los tertulianos “opinadores” estos si que son peligrosos pero bueno son fáciles de detectar ¿o no? una prueba más la tenemos en el reciente affeire con Trump y la filtración del anónimo publicado por el NYT y como transcendió la noticia internacionalmente, al principio poca o nula diferencia con la publicada por el NYT luego vinieron los (si, pero ya) casi todos calcados, ese es el otro poder las agencias la que sea.

    Ya de las noticias filtradas siempre son a “instancia de parte” ahora aquí tenemos otro ejemplo con la ministra demitida y el tesisgate, pues bien ya el PSOE habla de “fuego amigo” muchos compañeros de Sánchez sabían que su tesis se la regalaron y también sabían del Master de la ministra demitida y quién manejaba las cloacas del estado Rubalcaba y ese estado aún hoy sigue sin desmontar del todo.

  5. Ahhh, donde se fueron las nieves de antaño!

    Hay que ir bastante mas atras.
    La épica llego a la cumbre con el J’accuse de E. Zona desde l’Aurore dejando en pelotas al presidente de la república Francesa por el mangoneo “patriotico” del caso Dreyfuss.
    Y fueron probablemente los americanos los que pusieron precio al 4 poder. No sólo por Rosebud y Kane. No solo por “uds pongan los muertos que yo pongo las noticias”, ergo la guerra. Era Herst y se forro con las noticias-arma construyendo una casa-villa en un terreno inmenso en la costa Californiana por donde pasaban todos, hasta el comunista Chaplin.
    La prensa (los media se convertia en maquinaria de poder y como todo en la vida, tenía un precio.
    Luego vino lo demás en una historia donde Watergate sólo fue un complot para cargarse a un presidente quemado. Todo tenia un precio.
    Ahora que no se vende el papel, los magnates y gobiernos tramposos siguen metiendo dinero en los media, o bien directamente o pagando “publicidad institucional” para poder seguir utilizando el arma de papel. El desprestigio es casi absoluto. La ruina tambien, pero el dinero publico no es de nadie.
    La empresa que apoyaba al psoe a cambio de la cuasi-exclusiva de los libros de texto españoles esta fundida, su emision digital en exclusiva tambien, como la editorial del Grande de España separatista. Magnates mejicanos y españoles son el soporte de un grupo de ultraizquierda revolucionario de corte bolivariano que pretende acabar con el orden constitucional. El aprendiz de conspirador Roures sigue ganando dinero, ahora vendiendo a los chinos antes que se le queme el juguete. El, es un multimillonario separatista que se forró comprandole a Telefónica los derechos de emision del futbol en pay per view. Un negoción.
    Se entiende algo?
    Sí, es sólo dinero y poder.
    y muchísima corrupcion.

    PD: Son los ultimos anacronismos de un status quo que se les hunde irremisiblemente ante la estabilizacion de internet que los está dejando secos de vitalidad. Internet es de momento un agujero en el sistema. Muy extraño que no intenten “normalizarlo” o mas en su lexico “regularlo” para poder controlarlo como hicieron con la prensa.

  6. Interesante y buen artículo.

    Creo que hemos llegado a un punto que somos meros espectadores a la expectativa de nuevos capítulos de una telenovela o alguna serie tipo Falcon Crest que cuantos más malos y más métodos poco éticos salgan capítulo tras capítulo más enganchados estamos. A estas alturas, la prensa poco más nos puede aportar que morbo.

    He de reconocer que últimamente sólo me motiva leer determinada prensa por las filtraciones que cada día espero impaciente a que aparezcan.
    A estas alturas no espero nada de la prensa, salvo que cumplan el papel de aves de rapiña. No sé si es triste llegar a este tipo de pensamiento o es la última esperanza para que este Régimen caiga de una vez por todas.

  7. Recuerdo con ternura las manchas de semen en el vestido de Monica. Hicieron nuestras delicias en la década de los 90. Nosotros tuvimos que conformarnos con los gayumbos de Luis Roldán y los convolutos. Aquí siempre hubo una falta de estilo, de finura, de delicadeza. Basta ver cómo se expresan en privado nuestros dignos gobernantes para intuir que el estilo es el hombre. Hasta para corromperse hay que tener estilo. Es lo que más se echa de menos en España. Está bien que te exploten, te opriman, te burlen, te sodomicen, pero una bella sonrisa y una caricia en el lomo siempre son de agradecer. La prensa es el látigo con el que los poderosos se fustigan entre sí como los actores porno en una escena masoquista cuyos guionistas han extraviado los diálogos. Los espectadores lo pasamos bien, mientras los latigazos y otras cosas no nos salpiquen en la cara, como a Mónica.

    A mí me gusta ver exhibida a la luz del día la corrupción íntima del poder, quizás porque mi cinefilia me ha hecho sensible a este tipo de intrigas en las que la verdad profunda del hombre como ser mundano y pecador queda realzada con la belleza que sólo el arte sabe exponer.

    Nadie puede escapar a estos placeres secretos, el poder es una fábula, una ilusión y una seducción: cuanto más corrupto, más bello; cuanto más sincero, más verdadero. Donde se pierden las formas, el hombre puede llegar a ser cualquier cosa. Amenos a nuestros Amos, pues tantas lecciones morales nos suministran, endulzadas con villanias y obscenidades que los humanizan y permiten identificarnos con su vil condición. Este mecanismo psicológico es necesario para que el mundo siga funcionando y la rueda de la fortuna siga girando. Es tan bello vivir en España que ni siquiera la política española puede emborronar estos cielos. Las manchas de semen en el vestido de Mónica siempre se secan y el vestido siempre puede lavarse y quedar como nuevo…

    • Cuando usted dice:

      “A mí me gusta ver exhibida a la luz del día la corrupción íntima del poder, quizás porque mi cinefilia me ha hecho sensible a este tipo de intrigas en las que la verdad profunda del hombre como ser mundano y pecador queda realzada con la belleza que sólo el arte sabe exponer”

      me ha recordado un texto de Ortega y Gasset sobre la fenomenología integrado en su obra La deshumanización del arte, donde habla de como ante una misma situación, en este caso la escena es la agonía de un moribundo distintas personas que están a su alrededor reaccionan de diferente manera ante ese mismo hecho, la esposa, el médico, el periodista y el pintor.

      “Un hombre ilustre agoniza. Su mujer está junto al lecho. Un médico cuenta las pulsaciones del moribundo. En el fondo de la habitación hay otras dos personas: un periodista, que asiste a la escena obitual por razón de su oficio, y un pintor que el azar ha conducido allí. Esposa, médico, periodista y pintor presencian un mismo hecho. Sin embargo, este único y mismo hecho —la agonía de un hombre— se ofrece a cada uno de ellos con aspecto distinto. Tan distintos son estos aspectos, que apenas si tienen un núcleo común. La diferencia entre lo que es para la mujer transida de dolor y para el pintor que, impasible, mira la escena, es tanta, que casi fuera más exacto decir: la esposa y el pintor presencian dos hechos completamente distintos”

      A lo largo del texto analiza las diferentes reacciones y sentimientos de cada personaje , entre ellas las del periodista y el pintor

      “Dócil a Horacio, el periodista procura fingir emoción para alimentar con ella su literatura. Y resulta que, aunque no «vive» la escena, «finge» vivirla. Por último, el pintor, indiferente, no hace otra cosa que poner los ojos en coulisse.
      Le trae sin cuidado cuanto pasa allí; está, como suele decirse, a cien mil leguas del suceso. Su actitud es puramente contemplativa y aun cabe decir que no lo contempla en su integridad; el doloroso sentido interno del hecho queda fuera de su percepción. Sólo atiende a lo exterior, a las luces y las sombras, a los valores cromáticos. En el pintor hemos llegado al máximum de distancia y al mínimum de intervención sentimental”

      • Ortega se equivoca por completo en este tipo de análisis. La implicación de los afectos “naturales” no da ningún sentido “humano” a las cosas: las bestias también son “sensibles”, pero no pueden “expresar” nada que trascienda su condición animal. Quiero decir que la polémica entre “humanización” y “deshumanización” del arte es un subproducto intelectual de un periodo histórico como el de entreguerras en que aparecen ya más que esbozados los primeros síntomas de la confusión de conceptos que es el rasgo definitorio de la fase tardía de la Modernidad, incluso en mentes tan bien formadas como las de Ortega.

        En la escena que Ortega pone como ejemplo de las perspectivas a través de las cuales “se vivencializa” un acontecimiento como la muerte de un ser humano, nada es lo que parece. Se puede añadir mucha más complejidad “psicológica” si se atiende a un plano de lo inconsciente: la mujer puede sentir algo muy distinto al dolor, quizás su manifestación “pública” oculta el deseo censurado de ver muerto al marido como consumación largo tiempo idealizada de su propia vida, liberada así de un peso “muerto” que la ahogaba.

        El pintor, según Ortega distanciado en la frialdad del logro estético a través de la mera técnica, independiente de la realidad de las emociones, es sin embargo el único que capta la “esencia” del fenómeno.

        Sincero o no, el llanto de la viuda se evapora con el tiempo; la obra fría, desapasionada y distanciada, permanece como “idea” de la muerte, como “arquetipo” en el que toda experiencia real viene a subsumirse. Pienso en un cuadro de Munch, “Junto al lecho de muerte” (1895). El esteticismo intelectual de Ortega le juega a veces malas pasadas hermenéuticas. La realidad, en sí misma carece de sentido, es un hecho bruto y embrutecedor; sólo la forma artística (antes, el mito y la religión como ceremonia estética, no como creencia dogmática) consigue crear sentido desde una subjetividad viva para otra subjetividad viva, presente o futura.

        http://www.revistamilmesetas.com/color-trazos-en-el-tiempo-edvard-munch-pintor-de-la-angustia

        Con la política sucede algo parecido. Su realidad “sensible”, “empírica”, “material” no tiene ningún valor, es algo deletéreo, una cosa carente de todo interés, algo mañana olvidado y pasado mañana repetido hasta el hartazgo y vuelto oa olvidar y así hasta el infinito de un automatismo insensato.

        A mí me interesa lo que en ella manifiesta una condición universal, pero a la vez revela el núcleo caliente de los intereses mundanos de una época y unas generaciones muy determinadas. Por eso, España, es decir, su régimen actual es tan fascinante para mí. Poder comprobar las hipótesis de los moralistas franceses sobre la naturaleza humana bajo unas condiciones del poder concretas es en sí mismo seductor desde el punto de vista intelectual.

        Los españoles cultos, por razones que no vienen al caso, carecen de ese instinto típicamente alemán que ve en la realidad el trasunto de la idea, pero también les falta la sensibilidad francesa para el matiz analítico en el mundo de los afectos. Para enfrentarse a una realidad política como la española, algo innombrable, casi inefable, ambas cualidades son necesarias y se complementan, de ahí quizás la originalidad de mis textos, que no son lo que parecen en la superficie de su banalidad o en todo caso reflejan la banalidad de su objeto como en un espejo roto.

        • Estoy más de acuerdo en el análisis que hace usted del texto que he dejado de Ortega, que el que hace el propio autor pero no pude evitar leer el artículo de Benegas, sobre el periodismo y a usted, sobre el ser humano mundano y pecaminoso capaz de ser representado por los artistas y venirme a la mente esa escena plasmada por Ortega.

          Munch, que grande, ese cuadro que deja en el enlace y tantos otros de su etapa madura,el movimiento desgarrador de su pincelada es fascinante, es como mirar la llama del fuego que quiere arrasar todo. Siempre tuve la sensación que el movimiento de esa pincelada era la liberación de Munch, quemaba en el lienzo sus angustias. La mayoría de las personas ven violencia en ellas, yo veo su salvación, necesitaba plasmar en el lienzo todo el desgarro que llevaba dentro para no desfallecer de locura.
          Las obras de su última etapa más tranquila y sosegada no dejan de transmitirme una personalidad enclaustrada, atada, que se quedó sin fuerzas hasta para gritar , para luchar o para prender fuego a todo lo que le rodeaba. En uno de sus últimos autorretratos “Autorretrato entre el reloj y la arena”, simplemente veo desolación, una tristeza infinita, veo que el alma se escapa del cuerpo sobre todo en una figura que plasmó al fondo. Es una pincelada tranquila pero es su fin, ya no tiene fuerzas para gritar ,no deja de ser una premonición del fin de su vida.

          La realidad política actual española, pues no deja de ser como esa pincelada de fuego que veo en las obras de Munch pero por supuesto fuego obsceno, destructivo, que no busca hacer limpieza como creo que intentaba hacer Munch, quería limpiar sus angustias con fuego purificador, el fuego que está quemando España dudo que sea para purificar, más bien quieren arrasar todo y sobre todo lo quemado echar sal para que las tierras tarden o jamás vuelvan a ser productivas. Sí , hasta es fascinante observarla, hipnotiza de lo indescriptible que es.

          En cuanto a la originalidad de sus textos, que alguna vez ya le dije que me maravillan, no los calificaría de banales, todo lo contrario, podré estar más o menos de acuerdo con ellos, pero son pensamientos, que plasma, que brotan de su mente como si brotasen de un manantial de caudal inagotable. Por supuesto este símil no se lo tome a mal, es que simplemente no sé como definir el prodigio de su mente.

          Saludos.

          • Perdón “Autorretrato entre el reloj y la cama”, se me fue la mente a un reloj de arena. (pensándolo bien creo que un reloj de arena representaría muy bien lo que me transmite esa obra).

          • gracias Emme y Der revolutionare Konservative

            Uno entra aquí mas por leer estos comentarios que los propios textos.

            No siendo malos, en absoluto, los textos.

          • jajajajjaja Derondat, no me extraña jajajjajaa.

            Necesitamos un rincón tipo El club de la Comedia o algo similar para desestresarnos je como un reservado para gente no sé si de buen o mal vivir pero vamos donde los pensamientos fueran más distendidos. Éxito seguro.

          • EMME

            jejeje..es que cada vez que leo al bueno de ENRIQUE sus alabanzas al idealismo alemán ( instinto típicamente alemán que ve en la realidad el trasunto de la idea) se me va la mano a Schopenhauer.

            Sin acritud…

            🙂

        • Me viene a la cabeza aquello tan genial de Schopenhauer sobre el pensamiento ‘hegeliano’ y su filosofía ‘homeopática’ (jajajaja…homeopática…que mala leche):

          ‘una mínima y debilitada porción de pensamiento en cincuenta páginas de verborrea y luego con una confianza ilimitada en la proverbial paciencia del lector, se prosigue imperturbable la narración de chismes página tras página. La mente condenada a leer esto…languidece y espera la aparición de una idea cualquiera, como el viajero en el desierto arábigo añora el agua…hasta que al final muere de sed’

          …qué grande fue Schopenhauer, y tan amante de la literatura y pensamiento hispano.

  8. Es el tema más interesante de estos días de filtraciones…no tanto la monstruosa exposición pública de corrupción de las administraciones y partidos políticos, ni de la judicatura, la fiscalía o la policía, todas ya más que descontadas en este lodazal, sino el triste papelón de una prensa que es ya toda una extensión de dichas mafias institucionalizadas a derecha e izquierda, unos medios de imposible reinserción a su teórica labor de honesto contrapoder, con una reputación hundida y que lejos de reaccionar parece dispuesta a morir con las botas puestas en un apoteosis delirante de mentiras, hipocresía y cinismo.

    Reconozco que ver a los sicarios de la izquierda – que han tenido alguna utilidad a la hora de denunciar la corrupción del PP- omitiendo, censurando o justificando toda la mierda del PSOE y sus cloacas, convertidos en monigotes de manera tan obscena ante sus audiencias y lectores, me tiene flipado. García Ferreras, Escolar, Ana Pastor, Jesús Marañas, minando de por vida su otrora cacareada superioridad moral, arruinando en vivo y en directo cualquier pretendida imagen de periodistas al servicio de los ciudadanos…..esos no levantan cabeza ya en la vida después de estos 100 días (y siendo ellos conscientes de su ridículo irán a más)

    En cualquier caso y yendo de lo particular a lo general, la profesión periodística está muy degradada y estoy de acuerdo con Ud en que hoy lejos de ser un refugio contra el envilecimiento de las democracias es puro ventajismo fáctico y cobertura para múltiples patologías.

    Un mundo de pirómanos en política y medios…que promete tragedia.

  9. Hoy el New York Times titula la crónica de Raphael Minder:

    “A Year After Catalonia Secession Vote, New Unrest and Still No Resolution”

    No hace falta haber hecho un buen bachillerato para percatarse que el enunciado no tiene nada que ver con lo acontecido ayer día uno de Octubre en Barcelona.

    Dejé de ser suscriptor de ese diario por este periodista suizo que le gusta más la pasta que a un tonto una tiza.

    https://www.nytimes.com/2018/10/01/world/europe/spain-catalonia-independence.html?rref=collection%2Fsectioncollection%2Feurope&action=click&contentCollection=europe&region=stream&module=stream_unit&version=latest&contentPlacement=3&pgtype=sectionfront

    • Minder, he ahí un híbrido entre pirómano y pavo real.

      La lista de chorras en los medios es interminable.

    • La tropa de Soros anda muy preocupada porque lo de Catalonia está tardando demasiado en explotar.

      • Buenas
        Puede ir por ahi…..reconduciendo la situacion early setember con sanchez y Borrell en la Moncloa. (reunión discreta que no secreta sin nota de prensa!)
        De todas maneras el tio George infravaloro a los españoles y casi monta un escenario de guerra civil en cat is not spain. Mucho fake y el dinero corriendo fuera asustado. Ahora puede que este jugando con los italianos para reventar la UE y ganar de paso un paston.
        Hara con el euro lo que hizo con la libra?
        Es lo suyo.

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