El hecho de que hubiera más periodistas, políticos y médicos en Valencia, España, que inmigrantes que llegaron en el barco  Aquarius, y ninguno para atender a los mil que el mismo día llegaron a Cádiz, es una muestra de cómo el marketing político bastardea un drama y cómo funciona el periodismo. Esto fue el primer paso para el acuerdo entre los primeros ministros de Francia y España, Emmanuel Macron y Pedro Sánchez: multar a los países que no acepten sus cuotas de inmigrantes y refugiados (que no son lo mismo), y crear campos de concentración que reciban a estas personas.

La inmigración se va a convertir en la cuestión política más importante de los próximos años. Ya lo es en Estados Unidos, que es la antesala sociológica de lo que ocurre en Europa desde la década de 1960. De hecho, ya es el elemento político decisivo en Polonia, Austria, Hungría, Checoslovaquia, Italia y Gran Bretaña, y está afectando al voto en Alemania, Suecia, Noruega y Francia.

La inmigración descontrolada, alentada por el establishment anima el surgimiento de comunitarismos defensivos que toman forma de nacionalpopulismos

La inmigración descontrolada, alentada por el establishment y las izquierdas, está animando el surgimiento de comunitarismos defensivos que cobran la forma de nacionalpopulismos. Esto genera un batalla ideológica sobre el individuo, la familia, la sociedad, la cultura, la educación, la religión, la economía y el Estado, que en el resto de Occidente está siendo decisiva. En España todavía no. Explicaré a continuación por qué las izquierdas son tan proclives a la inmigración.

Por qué la izquierda es tan proclive a la inmigración

La primera razón es el internacionalismo, que es el mismo fenómeno de la globalización, el multiculturalismo, pero sin el control de los gobiernos. Los globalizadores pretenden la integración del inmigrante en las formas económicas y políticas propias del capitalismo democrático, pero los internacionalistas dicen que esto supone traer mano de obra barata para la reproducción del sistema de explotación.

Se trata de convertir al inmigrante en un elemento de cambio social: sus costumbres, formas sociales y creencias serían mejores que las occidentales

La solución, dicen, es aprovechar las políticas de integración para convertir al inmigrante en un elemento de cambio social: sus costumbres, formas sociales y creencias son buenas y mejores que las occidentales. Es más; merecen una protección oficial, alegan, porque sufrieron la opresión del capitalismo europeo, que los empobreció y obligó a emigrar. El conjunto cambia la sociedad existente.

Por supuesto, esa integración internacionalista se hace fomentando otras maneras comerciales: la economía alternativa. De esta manera, aprovechan el impulso de la globalización para dirigir al inmigrante contra los dos pilares del sistema: los valores europeos democráticos y la economía de mercado. Así tenemos la paradoja de que Pedro Sánchez rechace la Navidad pero felicite el Ramadán.

Dirigen al inmigrante contra los dos pilares del sistema: los valores europeos democráticos y la economía de mercado

La superioridad moral de la izquierda juega un papel importante. Es un complejo que arrastran desde mediados del XIX, y que hoy, incluso, alguno reivindica sin vergüenza. El motivo es que creen que el  humanitarismo es propio de la izquierda, que heredó los valores cristianos de ayuda al prójimo, fraternidad y solidaridad. Esto, seguro que lo desconocen, procede de la Revolución Francesa y su religión política. Y hay que decirlo: hasta el papa León XIII, a finales del siglo XIX, asumió ese papel y lenguaje de la izquierda.

El capitalismo se convirtió en antónimo de humanitarismo, por lo que todo lo que fuera acabar con la forma de explotación capitalista era en beneficio del ser humano. En conclusión, a mayor comunismo, más humanista se era. Esto se rodeó de un discurso emocional sobre la pobreza y el proletariado, el vínculo entre el ser social y la conciencia política, y presentaron a santos laicos, como Pablo Iglesias Posse, el fundador del Partido Socialista Obrero Español. En esta trampa cayó incluso José Ortega y Gasset, que fue quien primero dijo, en 1910, que el líder socialista era como un “santo”.

Se ha imbricado en la mentalidad occidental la idea de que la libertad debe estar al servicio de la fraternidad y que la igualdad es la equiparación material

Esta concepción dotó de un contenido y adjetivo potentes a la democracia: o era social, no era democracia. Existe una tradición de considerar al voto popular como corrector del capitalismo desde 1830, pero la idea ya está muy perfeccionado e imbricada en la mentalidad occidental. ¿Cuál es esa idea? Que la libertad debe estar al servicio de la fraternidad, y la igualdad concebida como equiparación material. La existencia de una masa importante de inmigrantes irregulares, con su enorme peso moral sobre las conciencias de los confortables europeos, es una ayuda imprescindible para conseguir esta transformación.

Las izquierdas no hacen referencia a la ayuda en origen; esto es, a programas gubernamentales que permitan el desarrollo de las sociedad pobres. Consideran que esto es extender la globalización neoliberal, convertir a esos pueblos en subalternos de Occidente, y encerrarlos en una espiral de explotación.

Su política se centra, como vemos, en las maneras y presupuestos para acogerlos en la Unión Europea. El motivo lo escribí más arriba: son instrumentos de cambio social con una enorme carga moral y emocional. Además, su presencia en Europa sirve para testimoniar su discurso político: el capitalismo occidental mata en el Tercer Mundo, y por eso huyen.

La presencia de los inmigrantes en Europa sirve para testimoniar el  discurso político de la izquierda: el capitalismo occidental mata en el Tercer Mundo, por eso huyen

La inmigración masiva cambia y amplía las funciones del Estado y su normativa en seguridad, educación y sanidad. Supone un repunte del estatismo, tanto económico como moralizante. Es la ingeniería social en pleno esplendor. La población autóctona visibiliza bien el coste económico de la integración, y las desviaciones sociales indeseadas, como el aumento del espectro de los delitos (sobre todo las drogas y el maltrato machista) y de la población reclusa (tres de cada diez presos son extranjeros).

Una percepción injusta

Pero esta percepción es injusta. Procede del uso que la izquierda hace de los inmigrantes no como individuos sino como sujetos colectivos, haciendo de ellos un todo que los perjudica. A esto hay que añadir la estrategia izquierdista de convertir cada cuestión de la vida pública en un conflicto político. Esa visión de la sociedad dividida en colectivos que chocan con el sistema ha hecho que aumente el nacionalpopulismo xenófobo en el EEUU y buena parte de Europa.

Alemania casi duplicó el número de censados entre 2014 y 2015, llegando al millón y medio. Estas cifras son irreales porque no se censan todos los que se quedan o los que están de paso a otro país. El número de extranjeros residentes en la Unión Europea en 2016 era de 8,7 millones en Alemania, 5,6 en Reino Unido, 5 en Italia, 4,4 en España y otros tantos en Francia. En esos cinco países estaba el 76 % del número total de la UE, aunque más llamativa era la situación, por ejemplo, de Luxemburgo o Malta, donde son la mitad de la población total.

La inmigración y su residencia van a ser, como decía al inicio, la cuestión política del siglo XXI. Las izquierdas saben lo que está haciendo, y cierta derecha ha optado por un nacionalpopulismo escalofriante. Falta por ver si surge la sensatez liberal que tome al inmigrante como persona, no como integrante útil o despreciable de un sujeto colectivo.


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17 COMENTARIOS

  1. El artículo obvia un dato tan crucial como significativo para entender lo que realemetne supone este tipo de multiculturalismo que se está promoviendo por las elites en Europa: QUE LA MAYORÍA DE INMIGRACIÓN QUE ESTÁ RECIBIENDO EUROPA ES DE SOCIEDADES ISLÁMICAS

    Ignorar esto supone pasar por alto que Europa no solo está exportando inmigrantes SINO UN MODELO DE CIVILIZACIÓN Y DE VIDA, que no solo es opuesto a la cultura occidental sino que lo combate FRONTALMENTE ; el populismo-pagriota surge como un instinto natural de SUPERVIVENCIA

    Negar que la integración del Islam ha fracasado en Occidente desde mi punto de vista es negarse a aceptar la realidad: que la cultura y la población Europea jamás sobrevivirá si prosigue el avance de este falso multiculturalismo que esconde la Islamización de Occidente

  2. Señor Vilches, buena reflexión. Si conoce bibliografía por favor compártala. Enhorabuena y gracias.

  3. “El hecho de que hubiera más periodistas, políticos y médicos en Valencia, España, que inmigrantes que llegaron en el barco Aquarius, y ninguno para atender a los mil que el mismo día llegaron a Cádiz, es una muestra de cómo el marketing político bastardea un drama y cómo funciona el periodismo”

    Totalmente de acuerdo en este punto, Jorge. La pregunta que también cabe hacerse es ¿Por qué el desembarco en el puerto de Valencia y no en otro? Pues porque en Valencia, a diferencia de Barcelona o de otros puertos útiles a esa acción esa humanitaria podía ser focalizada, capitalizada y rentabilizada por una comunidad de signo socialista. Una vez pasada la efervescencia de esa solidaridad desmedida, tal como comentaba acertademante un usuario de twitter, los inmigrantes del día a día ya pasaron a ser atendidos por Cáritas, que es una de las ONG que de verdad ejerce labor humanitaria con ellos, sin tanto bombo y platillo.
    Y hablando de las ONGs que por cierto, muchas de ellas trabajan sobre el terreno, en los lugares de origen de esos inmigrantes, renunciando a su vida personal, sacrificándose por sus semejantes e incluso arriesgando su propia vida, me pregunto porque parecen pesar más sus defectos que sus virtudes; me pregunto si su labor y entrega a estas causas humanitarias que la mayoría de mortales miramos desde la distancia y las pasamos en la ignorancia, es prescindible y merece tan poca consideración y respeto por parte de sus críticos y detractores; me pregunto si existe la suficiente sensatez en la mayoría de sus miembros (ya sean liberales, populistas, conservadores, de izquierdas o de derechas) para tomar al inmigrante como persona, y no como integrante útil o despreciable de un sujeto colectivo; me pregunto si en las circunstancias pasadas, en las actuales y las futuras el mundo sería más justo y un lugar mejor sin la labor humanitaria contante y sonante de esas ONG.
    No sé que pensarán ustedes, pero yo creo que no, que todos esos inmigrantes y sus países de origen vivirían abandonados totalmente a su suerte y vivirían mucho peor, independientemente del color político de los gobiernos de turno.

    Por fortuna, la solidaridad no entiende de fronteras ideológicas ni es patrimonio de la izquierda, aunque lleve la fama. Por fortuna, los comunitarismos defensivos que nos protegen de afirmaciones del tipo: “A problemas colectivos hay que exigir soluciones colectivas” no siempre toman forma de “Nacionalpopulismos” y si la toman están justificadas por un exceso de buenismo expansivo, de “generosidad colectiva” y de demagogia.
    Por desgracia, la sensatez y el sentido común no son virtudes que puedan atribuirse así en genérico a los distintos gobiernos y mucho menos a ideologías y formas de hacer política que todavía están en un imaginario utópico e irreal sin una aplicación práctica. Y en este sentido, Vilches, su reflexión me recuerda un poco a las “teorías” expuestas de Luis.I Gómez, que es un liberal confeso. De corazón, básicamente, para quién “los derechos humanos y la democracia no es una cuestión de origen, sino de la actitud: a “nosotros” pertenece quien lo desea, sin importar de dónde venga, sin importar su género, religión o etnia”

    • Buenas noches, hay más gente viviendo de la pobreza, y muy bien, de lo que se imagina. Me atrevo a decirle, con respeto, que se nota por su reflexión, como se dice en las ONGs, que no ha vivido en el terreno. Ahí es donde se aprecia perfectamente, si se quiere ver, porque no hay peor ciego que…, de qué va todo esto. Hay mucho Estado fallido que no nos queda más remedio que seguir engrasando (con ayuda bilateral y multilateral), a ver quién es el guapo que se atreve a decirle a los sátrapas (y sus clientelas) que existen en el mundo que el juego se ha terminado. Es decir, aplicarles un 155 pero en serio (quitarles todas las competencias) y a perpetuidad. O sea, un poquito de imperialismo. Tampoco, nos olvidemos del gran negocio -para algunos- de crear subsidiados a los que hay que mantener, verbigracia, Argentina o Andalucía, por no citar lugares exóticos. Por último, como en tantos otros asuntos manejados por nuestra especie, no faltan los compañeros de viaje que van de buena fe. Ni religiosos con mucho tiempo instalados en algunos lugares que hacen una labor notable. No existen vacíos de poder y este siempre aprovecha cualquier fórmula novedosa, aunque lo sea en apariencia. Poder y tecnología simpre se necesitan mutuamente, para bien o para mal. Saludos

  4. La inmigración ilegal mueve tanto dinero que hoy en día tiene que estar tan llena de mafias a todos los niveles que nadie se plantea ponerle fin y sobre todo que las políticas sean en origen y no en destino. A nadie de todos los que intervienen en el tráfico de personas interesa que ese negocio se acabe y me da que a las primeras que no les interesa es a las ONGs. Hace tiempo leí un informe de Frontex, la agencia de vigilancia de fronteras exteriores de la UE donde acusaba a éstas de la colaboración en el tráfico ilegal de personas y entre una de las acusaciones era que se negaban a dar información de los lugares o de los barcos donde “rescataban” a los inmigrantes para luego trasladarlos a un puerto europeo.

    A mi todo esto me recuerda a los barcos negreros pero ahora disfrazados de ONG, pero claro antes de subir al barco humanitario vienen de otros, no todos llegan en lanchas o pateras. Según he leído muchos barcos de navieras que ya están en desuso en vez de enviarlos a desguaces, se venden a traficantes, incluso parece que los más demandados son los de transporte de ganado, más que los de mercancías. Parece que es más fácil introducir más gente en compartimentos. Barcos la mayoría en condiciones pésimas y que ofrecen el viaje a precios escandalosos con comisiones para todos, hay inmigrantes que antes de coger el barco tienen que viajar años por varios países y en todos los lugares hay puntos de contacto.
    Verdaderos touroperadores son esta mafia.

    Sí, cierto, habrá gente que escapa de guerras, de persecuciones y tal vez hay que buscar una solución provisional a su situación, incluso a algunas hasta hay que darles asilo pero eso es una cosa y otra abrir las puertas de par en par a un negocio tan o más lucrativo para unos cuantos, que el de las armas, las drogas o la prostitución.

    Y claro el negocio no acaba con la llegada a puerto, la inmensa mayoría de inmigrantes ilegales, al menos en España tienen 18 meses de subvención, luego se les intenta integrar, algo que simplemente no se consigue y se crean verdaderos guetos de pobreza, de droga, de prostitución, de venta ilegal y de odios hacia la población autóctona.

    Ahora hablan, nuestro nuevo iluminado es uno de ellos, de crear campos en algún punto para meterlos a todos.

    Simplemente me parece una salvajada, las políticas de ayuda han de ser en origen, y no crear campos de concentración en algún punto de Europa. Simple y claramente me parece vergonzoso que eso se plantee, gente que paga a mafias precios altísimos, gobiernos que lo saben, fundaciones que lo financian, ONG que colaboran, gente que se lucra desde el inicio hasta el fin, porque claro el mantenimiento de los albergues, de las casas , de los centros de acogida y de los campos de refugiados, ese mantenimiento junto a todos los suministros da mucho pero mucho dinero a las empresas que ganan el concurso, pero eso sí, todo el mundo lo hace por un acto humanitario y que nadie hable de ayudar a esa gente en su propio país, no, no ,allí están explotados por el capitalismo europeo y hay que traerlos a la libertad occidental.

    Simplemente denigrante

  5. El 16% de la población en España trabaja para el Estado. Entre ellos, afirma se encuentra usted.
    El 41% del PIB de forma directa es gasto del Estado (“público”).

    ¿De qué capitalismo habla usted?

    Pensar que realmente existe algún fundamento humanitario en la actuación política (concretamente de los políticos) es pensamiento funcionarial. Viene a decir que la acción del Estado tiene valores morales.
    Algo absurdo cuando el Estado no está bajo un régimen de gobierno democrático (“populista”), como el actual, y previsible desde “El Principe”.
    España, al igual que la mayoría de los países de Occidente no es una democracia, es un régimen de gobierno representativo mediado mediante todo tipo de “personas” jurídicas (corporaciones).

    “Inmigrante como persona”
    Persona hace referencia al teatro griego donde se realizaban ficciones y un individuo se colocaba un antifaz y era entonces “persona”. Me surge la duda de que personaje está usted imaginando, porque que un inmigrante es ser humano se da por descontado.

    En esencia, usted atribuye un papel al inmigrante, al autóctono y al emigrante para que en su obra, su ficción (liberal) se aleje de la tragedia escalofriante “nacional populista”.
    Si bien, no sé exactamente que puede ser eso, dado Populismo se podría entender como la lucha del pueblo (una mayoría) contra las élites privilegiadas (que tienen el poder y la riqueza). Tan populista puede ser un integrante de la élite moralizado como un revolucionario de la plebe.

    Puede ser se use “populismo” como peyorativo, lo cual lo convierte en un concepto vacío. Sería similar a usar liberal como peyorativo, o socialista,…, algo bastante simple dada la brutalidad de ambas ideologías.

    • ¿Solo el 16%? No sea ingenuo. Todos trabajamos para el Estado. ¿Cuánto le retiene a Vd. de forma obligatoria el Estado de su sueldo mensual? Vd. trabaja para el Estado todos los días, entre un 12% y un 22% de su tiempo. Cuanto antes lo asuma, antes se dará cuenta del mundo en el que vive y dejará de ser un funcionario involuntario. De nada.

      • In-gen-uo hace referencia a hijos protegidos en un mundo de nobleza. Sueldo a “solidus”, el pago en moneda imperial romana a mercenarios que formaban el cuerpo militar. En contraposición a la milicia civil (hombre a las armas) que lucha por la libertad , la vida, la tierra,…,

        Funcionario es aquel que hace que funcione el Estado. De origen empresarial-corporativo (ciudades-estado Italia), aunque el papel del escriba egipcio tampoco era distante de un notario. Lo corporativo, la sub-contratación y organización profesional (mérito, capacidad, obediencia) es relativamente reciente.

        La teoría de la propiedad-trabajo (reinante actualmente), es una teoría de “derecho” natural (fuerza) que establece que la propiedad proviene del trabajo; aunque siendo más explícitos, el trabajo (tripalium) merece el reconocimiento social de la propiedad. Por definición, una persona jurídica no puede trabajar pues carece de existencia física, una persona imaginaria con todos sus beneficios, como la inmortalidad. Es decir, el Estado no trabaja.
        Si el Estado no trabaja quiere decir que los recursos que reparte provienen de la apropiación de la propiedad/renta de personas físicas y sus acciones sobre bienes materiales, usos o costumbres.

        Dado no hago que funcione el Estado de forma directa y los recursos obtenidos por este son mediante coacción o coerción. No hay voluntad de participación en el Estado y por lo tanto es fuerza eximente del calificativo de “funcionario” (teoría del delito, pecado,…). Si sustituye por mafia la palabra Estado, es más fácilmente comprensible.

        Mi participación, en tal caso, sería política. Pero dado España no es una democracia carezco de poder formal directo (o través de un representante) para influir en el gobierno del Estado. El Estado es pues simplemente “Capitalis”, es lo que hay, “Statu Quo”.

        Las relaciones sociales se establecen sobre patrones de moralidad, bien sea propia (comunidad) o forzada (satrapías varias). La moralidad que en esencia responde a un imaginario compartido sobre el bien y mal se desarrolla de forma tangible mediante un “ethos”. Resultado de la acción conjunta de varias entidades éticas (personalidades-individuo), es decir, diferentes filosofías de vida, más o menos elaboradas.

        Como acción conjunta, la acción de sus partes es importante pero la intención no.
        Una manifestación clara de ello son los usos y costumbres de cortesía, protocolo y educación.

        Por su comentario irreflexivo e aidiomático, el cual pretendiendo rebatir mi tesis simplemente la confirma. Deduzco algo le ha parecido ofensivo, nada más alejado de mi intención.

        Pero de hecho no cambio nada de la tesis principal, en la cual viene a decir que se utilizan conceptos con significaciones difusas o directamente utópicas, una de ellas es capitalismo, otra funcionario.

  6. ¿Cuántos de los lectores de estas páginas están dispuestos a decir, o siquiera a pensar, que los movimientos de población forzada que hay hoy en el mundo son consecuencia de que el Imperio carece de voluntad para imperar? Y si tomamos como referencia al conjunto de los españoles, o al de los europeos o al de los norteamericanos, el porcentaje capaz de admitir que el Imperio tiene, por su propia seguridad, la obligación de mantener un cierto nivel de orden en el mundo, es decir de imperar, este porcentaje sería devastador.

    El imperio occidental, en su ocaso, se ha vuelto humanitario, contempla su propia historia como Caída y a la incapacidad de muchos gobiernos de fuera de sus fronteras para autogobernarse, como una consecuencia del “imperialismo”, del “capitalismo”, del “colonialismo” o de cualquier otra causa imaginaria, echándose sobre sus espaldas y conciencia la culpa del desgobierno crónico en amplias zonas del mundo. Y esto no es patrimonio exclusivo de la “izquierda”. Es algo más profundo; el Imperio que ha perdido la voluntad de serlo y asumir sus responsabilidades.
    Pero ¿qué hacemos para solucionar este desgobierno crónico en muchos países de nuestra periferia? Básicamente nada, salvo desplegar un ejército de ONG´s financiadas por los Gobiernos del Imperio, que no saben nada de la vida real y carecen de poder real para imponer un orden. Su trabajo objetivo consiste involuntariamente en engordar a los que combaten y en poner tiritas a los que sufren dentro del caos. Además, por otro lado, son órganos dedicados a difundir falsedades ideológicas del antiimperialismo, la economía estatista, el multiculturalismo, el relativismo nihilista. Pero sobre todo, que fomentan la destrucción de las creencias, costumbres y tradiciones de los países que invaden, promocionando las ideologías de género, poniendo en discusión el estatus de la mujer y otros asuntos de carácter prepolítico, que son el subsuelo sobre el que construir cualquier orden.

    En los medios se señala lo malo que es Trump con la emigración salvaje, o la mala que es la CE con su cicatería, pero nunca se habla de los delincuentes que gobiernan en los países emisores de migrantes y de sus responsabilidades. Y cuando se hace, es para asumir la culpa, de que estos delincuentes de la política son también un producto nuestro.

    Para establecer el orden en un país que se encuentra en el caos y la incapacidad de autogobernarse, hace falta fuerza, es decir capacidad militar. Y luego hace falta un largo programa de reconstrucción tutelada y no ese diseño económico de salida rápida con que el Imperio intenta hacer frente al desorden en el mundo. Y desde luego sin ONG´s por en medio. Pero, ¿dónde está la capacidad militar en esta Europa antimilitarista? ¿dónde está en unos EEUU agotados y con aliados dudosos?

    ¿Quién se atreve a decir y si quiera a pensar, que algunos países de la periferia del Imperio, necesitan un Protectorado de bastantes años para que lleguen a ser capaces de autogobernarse? Enseguida saldrían millones de voces diciendo que eso es “imperialismo”, “colonialismo”, etc. propios de una cultura en decadencia que ni siquiera ya cree en sí misma, que incluso se odia a sí misma, y por tanto es incapaz de ayudar a los pueblos que necesitan ayuda para autogobernarse.
    Esto no es un problema de la izquierda. Es un problema de agotamiento espiritual de una cultura. Y eso que llamamos “liberalismo”, no tiene nada que aportar, porque es economicista, antimilitarista e incapaz de entender la relación entre poder y orden. Creen “los liberales” que el orden se crea con el desarrollo material, sin apercibirse que el orden se crea mediante la fuerza que garantiza el Derecho, de lo que puede surgir el desarrollo material. Un hecho económico es previamente un hecho jurídico, es decir que sin imperación no cabe que exista. Sin Imperio no hay orden.

    • De acuerdo en todo. Es un comentario que merece un artículo. Sí, el orden es necesario. Y la fuerza, porqué hay muchos humanos en “el mundo mundial” que no entienden que la fuerza pueda ser sustituida por la razón.
      Saludos disidentes.

    • Ese protectorado existió, y funcionó mu bien. Lo que paa es que lo ejerció la URSS y sus satélites.

      El poder didáctico de un AK 47 es impresionante.

      Argelia, Túnez, Libia, Mauritania, Egipto, Sudan, Siria, Irak, Afganistan, .. y me dejo unos cuantos.

      ¿Acaso no estaban mucho mejor cuando los tutelaba la URSS, no estaban mucho mejro protegidas las minorias de cristianos de diverso pelaje, judios, budistas.. en esos paises que ahora?

      ¿Las mujeres, cual era su sitiación entonces y ahora?

      ¿Eran un problema para occidente cómo ahora, había una cierta separción entre el Estado y la cosa religiosa?

      Etc etce…

      ¿Cuando se acaba eso?

      Pues cuando cae la URSS y el esfuerzo civilizador del Ak47 se va a la miércoles y sosn sustituidos por madrasas afines al salfismo y whabismo de las monarquias golfas con los USA detrás.

      Y no soy precisamente comunista ni prosoviético, per desconocer cómo funciona la histria, la geoestrategia y al idiocia es perjudcial para la salud. Sobre todo la nuestra.

      • También existió en Europa tras la IIGM y en el Japón de MacArthur. Las dos situaciones condujeron, en poco tiempo a que la guerra civil europea tuviera un final feliz y Japón consiguiera gobernarse en un orden civilizado.

        Corrigiéndome a mi mismo, también habría que decir que la Europa actual ha actuado como imperio inteligente absorbiendo los restos del este dejados por el fracaso de la URSS.

        El imperio URSS, sin duda impuso un orden en sus áreas de influencia, que siempre es mejor que el caos y la guerra civil. Pero su concepción ideológica era tan cerrada, que solo admitía gobiernos comunistas pilotados desde Moscú, con lo cual chocaba con las tradiciones locales y no era una vía para el autogobierno. Además, su enfoque de economía estatal dirigida no funcionaba a medio plazo.

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