Es un hecho bastante recurrente en la política española que, cada cierto tiempo, la izquierda agite el fantasma de la Guerra civil española. Con ello el progresismo busca afianzar su superioridad moral, al mismo tiempo que explota el eterno complejo de origen de la derecha. Según esta visión canónica, muy presente en ámbitos académicos y en buena parte de los medios de comunicación, la derecha española fue, y en cierta medida sigue siendo, un epígono del franquismo. A diferencia de otros países, como Italia o Alemania, en este país la derecha no habría procedido a ajustar cuentas con su pasado, seguiría siendo netamente franquista. Sus recelos a la hora de condenar enérgicamente el régimen surgido del golpe de estado del 18 de julio de 1936 serían la confirmación más evidente de este hecho.

Hasta la aparición en escena de la derecha nacionalista de Vox, el espectro liberal conservador se debatía entre una estrategia diletante (“es un asunto que ya no interesa”), una tímida condena del franquismo e incluso, como ocurrió en la primera legislatura de José María Aznar, un acercamiento al bando republicano (Aznar en 1996 se declaró un rendido admirador del presidente Manuel Azaña). Vox afirma que sobre realidades históricas no se pronuncian los políticos, sino los historiadores. Afirmación epistemológicamente muy exacta, aunque en buena medida políticamente sesgada según el credo ideológico de este partido

En este artículo no me propongo elucidar si la tesis sostenida por la izquierda, con claros intereses electorales más que de búsqueda del rigor histórico, es o no cierta. Pedro Gónzalez Cuevas tiene una magnífica obra donde desgrana la ascendencia intelectual del pensamiento conservador español del siglo XX, en la que se puede verificar que una nada despreciable parte de la derecha española no ha sido nunca franquista. Por otro lado, como es bien sabido, en la constitución de los dos grandes partidos del espectro liberal y conservador español, UCD y PP, confluyeron tradiciones políticas muy diversas, algunas incluso que provenían del antifranquismo y otras que no manifestaron un enorme entusiasmo con el régimen personal de Francisco Franco.

El olvido es un mecanismo adaptativo del individuo para afrontar una situación especialmente traumática. Ese fue el gran logro de la transición española: que fue capaz de reivindicar este carácter taumatúrgico del olvido, hoy tan denostado, que permitió que los vencedores del desastre de 1936-1939 renunciaran a seguir imponiendo su victoria a media España

Lo que persigo en este artículo es plantear el debate que hay de fondo en esta cuestión y que tiene a la memoria y la historia, dos ámbitos epistemológicos para el conocimiento del pasado, como protagonistas.

La obsesión de la izquierda por el monopolio del relato histórico no es nueva. En uno de los más célebres pasajes de la obra de Walter Benjamin, Sobre el concepto de historia, el pensador alemán se refiere a una pintura de Klee que se llama Angelus novus. En ella se nos representa la figura aterrorizada de un ángel de la historia, que contempla con horror aquello que los hombres van dejando a su paso. Allí donde los hombres sólo ven una acumulación de datos, él contempla una tragedia que se presenta ante sus ojos impotentes. Aunque él quisiera intervenir para revertir la tragedia, un fuerte viento bate sus alas y lo empuja hacia adelante mientras la ruina y la destrucción se van acumulando detrás de él. Benjamin nos cuenta que ese viento es una metáfora de la idea de progreso, que nos impide analizar con empatía la destrucción que nuestra civilización, supuestamente racional, va dejando a su paso.

En el texto de Benjamin se contraponen dos maneras de acercarse a los acontecimientos humanos del pasado: la memoria y la historia. Mientras que la memoria nos acerca a la realidad vivida por los derrotados en la historia, ésta última, cuando se entiende en sentido teleológico, oculta estas experiencias vividas que no logran encajar en un relato que hace del progreso el fin último de la historia. Por lo tanto, Benjamin privilegia la memoria sobre la historia, señalando la superioridad moral de la primera con respecto a la segunda. Esto es lo que subyace en último término en la construcción ideológica del sintagma memoria histórica, que desde el punto de vista epistemológico es un verdadero oxímoron, pues no hay cosas más opuestas que la historia y la memoria.

La memoria es fundamentalmente un hecho psicológico individual, que atañe a las experiencias vividas por el propio sujeto. En ella no hay linealidad, ni explicación causal alguna. El sujeto trae a la memoria aquello que un momento determinado le evoca su pasado. Un poco como le ocurre al protagonista de la novela de Marcel Proust, En busca del tiempo perdido.

En la narración de los hechos que se nos presenta en cualquier memoria, hay un sesgo emocional. La memoria no busca aportar objetividad al conocimiento de lo que hemos vivido, a lo sumo una fidelidad a lo que creemos que fue de una determinada manera y no de otra. La memoria, por otro lado, supone la negación del olvido. Este puede tener unas connotaciones negativas, de índole política, cuando lo que busca es que la historiografía oficial no centre sus esfuerzos por esclarecer un hecho.

Pero también es cierto que el olvido es un mecanismo adaptativo del individuo para afrontar una situación especialmente traumática. Ese fue el gran logro de la transición española: que fue capaz de reivindicar este carácter taumatúrgico del olvido, hoy tan denostado, que permitió que los vencedores del desastre de 1936-1939 renunciaran a seguir imponiendo su victoria a media España, mientras que los perdedores, al mismo tiempo, manifestaron una gran generosidad, al renunciar a convertir la política nacional en un memorial de agravios.

La historia, por otro lado, aunque no está tampoco exenta de manipulaciones, ni de exageraciones; tiene una pretensión de objetividad, que por supuesto, nunca podrá llevar a pleno cumplimiento. La historia trata de hechos humanos acaecidos en el pasado, por definición irrepetibles, de ahí que tenga que esmerarse en la reconstrucción de lo que ya no puede volver. Para ello su metodología debe ser rigurosa, debe tomar distancia respecto de los hechos que enjuicia a posteriori y debe servir para fijar un marco general, sobre el que quepan ciertas discrepancias e interpretaciones diversas. Una historia única siempre será una muy mala historia

Con la desafortunada expresión memoria histórica, que ha tenido traducción legislativa en España, se ha querido acometer una operación epistemológica y política. Por un lado, se ha querido poner el acento en unos hechos de la historia de España, la guerra civil y la posterior dictadura franquista, para crear un relato que estigmatice a media España y que glorifique a la otra media. Por otro lado, se pretende fijar una historia oficial respecto de la que no quepa separarse ni un solo milímetro, so pena de incurrir en delito. Un poco en la linea de lo que ocurre en países donde la negación de la Shoah es delictiva

Prescindiendo de si hay o no identidad de razón entre ambas experiencias históricas, desde mi punto de vista no la hay, lo que está claro es que las operaciones de damnatio memoriae, que buscan rescribir la historia, no sólo no contribuyen a la reconciliación de un país con su historia, sino que impiden su esclarecimiento y sólo contribuyen a la propagación de mitos; eso sí, muy rentables para políticos sin escrúpulos.

Foto: Cassowary Colorizations


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19 COMENTARIOS

  1. Tiene razón Pedro Gónzalez Cuevas al decir que a la muerte de Franco no había franquistas en España, yo calculo que quitando a Dalí que tenía sus motivos fundamentados el porcentaje de franquistas en 1.975 sería de uno o dos por ciento. Basta ver los votos obtenidos por Blas Piñar para hacer el cálculo exacto. Aunque pasado el tiempo hay que reconocer que Blas que tenía razón. Por aquella época yo era un muy joven y moderado antifranquista clandestino.
    Entre todos mis conocidos, amigos y familia solo conocí a a tres o cuatro franquistas y aún siguen siendo mis amigos, son de piñón fijo y lo peor de todo es que acertaron en todo o casi todo, y aparte son excelentes personas.
    A uno de ellos, mi mejor amigo, lo conocí en 1976 en una acalorada discusión política, yo como militante del PSOE y él como militante de CEDADES, la inteligencia está por encima de las ideologías y los valores mucho más, por lo que nos hicimos grandes amigos. Nunca me ha fallado. El PSOE sin embargo me falló pronto, yo era el único a pesar de mi juventud que había sido clandestino y no entendí el ansia que tenían de lancear a un muerto y ganar una guerra que no existía mientras se llenaban los bolsillos con avidez, por lo que me di de baja de aquel antro.
    Si tuviera que describir a mis compañeros socialistas de entonces diría que eran, rencorosos, ignorantes, vulgares, vengativos y ladrones con ansias caciquiles.
    Podría contar infinidad de anécdotas históricas, que no anécdotas de memoria, que sucedieron en mi periodo de militante socialista 1975-82
    Los dejé plantados haciendo las listas electorales. Ansia viva.
    UCD gana las elecciones en 1976 porque no hay franquistas, de haberlos habido hubiera ganado Fuerza Nueva o el partido comunista. Pero eso es otra historia que ya está contada.
    La sociedad española se ha enturbiado demasiado en estos cuarenta y cuatro años.
    Para hacernos una pequeña idea voy a poner un pequeño ejemplo, podria poner cientos o miles similares.
    Por los mismos días que tenían lugar los últimos fusilamientos del franquismo un catedrático leía su discurso sobre la abolición de la pena de muerte en la toma de posesión de su cátedra.
    A pesar del tema tratado no recibió ninguna reprobación y ejerció sin mayor problema que alguna y torva mirada. Ese mismo juez investigó la corrupción del PSOE y fue perseguido y acosado de forma inhumana durante años por ese partido que venía a regenerar la convivencia.
    ¿Os suena jovencitos?

    • Discrepo. A la muertw de Franco había en España millones de franquistas. Millones de españoles integrantes de las clases medias que habían alcanzado un bienestar económico bajo el franquisno y que valoraban la paz social que sus padres no habían tenido. No había libertad política es verdad ¿pero a quien le inportaba? a cuatro gatos. Si no se metia uno en política tenía un amplio margen de libertad personal en muchos casos muy superior al actual en algunos casos. Además esos franquistas sabían que el régimen de Franco no sobreviviría a su muerte y que desembocaría irremediablemente en una democracia occidental que era lo.que querían. Por eso, esos millones de franquistas votaron afirmativamente la ley de reforma política en contra de la minoría antifranquista partidaria de la ruptura.

  2. Un artículo muy bien traido a cuento el día en que el Supremo decide que Franco debe irse del Valle de los Caídos.

    Entre otros asuntos varios, España no tendrá calma política mientras la Segunda República, la Guerra Civil y el Franquismo nos importe a todos un pepino. En nuestro país hay mucho aprovechado que desde la izquierda sabe que este tema es muy rentable electoralmente, porque somos muy viscerales. De ahí la Ley de Memoria “Histérica” que no es más que una excusa para enchufar pasta a chiringuitos afines a la izquierda. La derecha se pone siempre de perfil para “no liarla”, aunque ahora con VOX algo menos, con lo cual la polémica y la retroalimentación de este tema tan plasta, tan pesado y tan manido no se acabará a corto o medio plazo, porque hay gente (especialmente en la izquierda) que quiere no que se acabe. Y ahora Amenábar viene con su peliculita de buenos y malos. ¡Qué cansinos!

    Para mi, la Segunda República fue una basura, la Guerra Civil una salvajada entre españoles y el Franquismo una porquería. Mientras que los españoles no pasemos del tema, seguiremos igual. Tenemos que aprender que todos los países tienen cadáveres en el armario y muchas veces es mejor no agitar a los muertos (y más si la lucha fue entre compatriotas) y vivir la vida, mirando hacia adelante. Con el montón de problemas que tenemos y los que nos van a venir próximamente (y más gordos), nuestro gobierno y un sector de la sociedad de “agit-prop” sacando la momia de Franco. Para mi lo que significó este señor, creo que lo refleja muy bien el lugar donde está enterrado: el Valle de los “Caídos” es un sitio horroroso, feo y cutre. No parece una basílica, sino la entrada al Reino de Mordor, con el señor oscuro Sauron presidiéndolo todo (perdón por la licencia literaria). Luego, cuando asignan pasta en los presupuestos públicos, los profesionales de la memoria “histriónica” se dedican a sacar los huesos que se encuentran en los campos de España y en las tapias de los cementerios (de los dos bandos), con lo que se embolsan unas bonitas cantidades y sacan la foto en los “media” con la abuelita llorando. Ya sé que algunos me sacarán que si su abuelo, su tío, su padre… Yo a uno de mis abuelos no lo conocí. Murió en la Guerra Civil y no conozco prácticamente ningún detalle, y no sé si lo mataron unos u otros. Mi abuela nunca hablaba de aquello, total ¿para qué? ¿para amargarse con el rencor?

    Toda esta m. de la República, la Guerra Civil y Franco solo divide a los españoles, rompe amistades, crea mal rollo en las familias y provoca fractura social todavía hoy en mucha gente. Por mi parte, solo le pido a los dos Españas que se vayan a tomar por c. y nos dejen en paz.

    • En esta vida hay que intentar ser justo en los juicios que se emiten. Creo que sus deseos escatológicos deben dirigirse al lugar adecuado y no generalizar. Entiendo que debemos identificar a las dos Españas con la izquierda y la derecha. Veamos que han hecho cada uno de ellas, en esta materia. Los vencedores, la derecha, desde los años 60 empieza tímidamente a tender la mano a los vencidos, bueno realmente algunos sectores del régimen desde mucho antes. En los años 60 aparecen películas sobre la Guerra Civil, donde el vencido tiene rostro humano y conductas honorables (les recomiendo Tierra de nadie); en esos años se promulga la ley de amnistía por la que quedan extinguida la responsabilidad por crímenes cometidos durante la Guerra Civil, ley dirigida a los vencidos, porque lógicamente los vencedores consideraban que no habían cometido crímenes. Esa ley por cierto fue utilizada por el inefable Garzón para rechazar la querella interpuesta contra Carrillo hace ya algunos años. Sigamos, en el año 75 muere Franco. ¿Y qué hace la derecha? pues la Transición como proceso de reforma no de ruptura, y aprueba una nueva ley de amnistía en favor de los izquierdistas y bueno también a los terroristas. Una vez aprobada la Constitución del 78 ¿qué hace la derecha? Pues básicamente decir que los de izquierdas eran unos tíos estupendos y enterrar el franquismo bajo siete llaves cual sepulcro del Cid, hasta Aznar concedió la nacionalidad española a los soldados de la Komintern de Stalin (no se acordó de los italianos del CTV). ¿Y la izquierda? Pues una vez constatada que la sociedad española no quería la ruptura sino la reforma, se retiró a sus cuarteles de invierno, y espero, espero por seguir su símil literario, como Sauron a que el anillo despertase y le llamase. Y así fue, el anillo despertó con ZP y la izquierda resucitó la Guerra Civil, y montó la gran trola con el beneplácito de la derecha. Toda la élite cultural española controlada por la izquierda participó y participa en el guerracivilismo, el cine es una buena muestra de ello, y así llegamos hasta hoy, donde el Tribunal Supremo se ha bajado los pantalones y ha decidido que los derechos de las familias a enterrar a sus muertos donde considere oportuno son irrelevantes ante el poder omnimodo del Estado, y todos los siervos aplaudiendo con las orejas. En fin, mándenos a todos a tomar por c. pero hombre, sea justo y señale correctamente a los culpables.

      • Estando de acuerdo con su relato de lo que fue la transición y lo que fueron los reabridores de heridas. Lo que desearía es no buscar culpables, más allá de los que han inyectado oxígeno al tema los últimos años. Creo que hay que echarle “siete llaves” al tema de la República, Guerra Civil y Franco y a seguir nuestro camino como país, sin mirar atrás o mirando pero sin ira (cosa dificil en España).

        Si estamos siempre buscando agravios nunca vamos a avanzar. Los que se mataron literalmente en la Guerra Civil, los que pactaron a la muerte de Franco para que media España no se impusiese a la otra media, prefieron dejar atrás aquello para que el país llegase una democracia plena (con los defectos que fueran). No se pidieron demasiadas cuentas a la muerte de Franco por los protagonistas de aquella locura, producto de aquella España analfabeta, llena de hambre, de odios y de clasismo. Y ahora vienen los del resentimiento y unos y otros con el “más mataron los rojos” o “más mataron los fachas”, estos impresentables que no sufrieron aquéllo, como si hubiera ocurrido hace dos días y los protagonistas estuvieran vivos y en plena juventud.

        Cierto que ese odio se ha cultivado en los cuarteles de invierno de unos grupos muy organizados, pero ha encontrado eco en una parte importante de nuestra sociedad. Por mi que se vayan las dos Españas a donde pertenecen: la cloaca de la historia. Y que nos dejen en paz y miremos al futuro, que se nos anuncia muy complicado para estar perdiendo nuestras energías en demostrar quién de los dos bandos fue peor. Puede que le parezca injusto, pero pasar página es lo que debemos hacer si queremos salir de este bucle interminable y que tanta enquina crea en la sociedad. Somos tan idiotas socialmente que hay muchos que se identifican con uno de los dos bandos. Que sigan con la Guerra de Papá o la Guerra del Abuelo, pero lejos, que los demás tenemos que trabajar.

        Saludos afectuosos desde el antiguo Reino de Tartessos.

    • Estando de acuerdo que este tema sólo divide a los españoles, es una herida en la que han hurgado con una ley de Memoria histórica (Histérica sin duda) que lo único que está haciendo es levantar viejos odios, incluso en niños que no tenían idea de quien era Franco, salvo lo justo en este momento están pendientes de un tema como es la exhumación de un cuerpo que no tendría que ni tan siquiera interesarles, pues ya ve, más de uno pendiente de como será el nuevo entierro. Surrealista .

      No estoy de acuerdo en el apunte que hace sobre el monumento en sí , (vamos a disentir que luego nos dicen que somos de pensamiento único :))
      “Para mi lo que significó este señor, creo que lo refleja muy bien el lugar donde está enterrado: el Valle de los “Caídos” es un sitio horroroso, feo y cutre”. Cierto en temas arquitectónicos y artísticos cada uno tiene sus gustos pero creo que el conjunto monumental del Valle de los Caídos, no es un sitio horroroso, feo y cutre, creo nunca ha sido valorado como debería haberlo sido, la integración de la cruz, de un enorme tamaño, en el propio cerro es de una complejidad y con una resolución asombrosa tanto en su exterior como la compleja escalera de caracol de su interior. La exacavación en la roca para construir el monumento es una obra de ingeniería impresionante

      Juan de Ávalos, el escultor del Valle, fue el último gran escultor monumental en España y no hay que olvidar que era republicano con afiliación al PSOE y esa si que fue su cruz, los suyos jamás le perdonaron que aceptara el encargo y los otros, nunca entendieron como Franco pudo elegirlo. Vio una exposición en Madrid con varias de sus esculturas y simplemente quedó fascinado y le pidió al arquitecto del Valle, Diego Mendez que se pusiera en contacto con él. Antes de eso Ávalos se había exiliado en Portugal. Las esculturas exteriores como las interiores de la basílica son magníficas tanto por su realismo y de una maestría equiparada a los grandes escultores de la historia pero tanto unos como otros siempre las dejaron en el olvido, sin interesarse tan siquiera ni por su estudio, ni para darlas a conocer, ni tan siquiera por un mantenimiento apropiado, los cambios de temperatura, de la zona, tan bruscos están haciendo verdadera mella en ellas.

      • Gracias a todos por sus comentarios. La noche ha estado animada.

        Como obra de ingeniería si estoy de acuerdo en que el Valle de los Caídos tiene un nivel muy alto, al igual que la escenografía de la cruz, basílica y explanada sobre la topografía de la sierra de Guadarrama. Pero la estética es fría, sombría, un auténtico catafalco. El estilo megalómano, más allá de la escala humana, no hace que sea un lugar especialmente acogedor, más bien tétrico y que consigue aplastar al espectador (ahí iba mi comentario, más un tema de percepciones que de análisis artístico).

        Todo esta pensado para responder a un programa ideado por el Régimen y su líder supremo. El gigantismo y el estilo sobrío e hiératico de Juan de Ávalos le va como anillo al dedo para esta estética, dura como el granito del monumento. Si queremos más “morbo”, pues tenemos al “faraón” que lo concibió enterrado en él (al menos, de momento). Creo que como conjunto histórico, debería permanecer así, completo, pero sin irá ni rencor, solo como testimonio de un periodo histórico concreto.

        Desde luego, que el Valle de los Caídos es el mejor ejemplo que tenemos en España de lo que es la arquitectura propagandística de un estado de corte fascista, diseñado en plenos años 40 (la época de las “camisas azules”). Precisamente por esa representatividad es una obra esencial de la historia del arte español, independientemente de que me guste o no a nivel estético. Por eso, la falta de mantenimiento que sufre el monumento y su deterioro son impresentables, como lo sería en cualquier otro lugar del patrimonio histórico español y más si es propiedad del Estado, que tiene la obligación de conservarlo.

  3. Sobre las bajas del Alcázar de Toledo, datos disponibles poniendo simplemente en el buscador “bajas Alcázar de Toledo”, 121 muertos. En las bajas se computan no solo los muertos, sino también los heridos y desaparecidos. Aceptando la cifra de 1600 personas encerradas en el Alcázar, nos da un porcentaje de muertos del 7,5 %…
    También podemos encontrar información sobre muertos, heridos y desaparecidos. Veamos
    Fuerzas de combate 1.100,
    Muertos: 83, (hay que añadir que después del asedio murieron 16 personas y 11 murieron de muerte natural)
    Heridos : 430,
    Contusos:150,
    Desaparecidos:57,
    Hombres fallecidos:5,
    Suicidados:3,
    Total bajas : 59 %,
    No murieron niños y solo 2 mujeres de más de 70 años de muerte natural.
    Sobre la ociosidad del bando frentepopulista: Para 70 días de asedio: 8 asaltos, 30 ataques de aviación que lanzaron 500 bombas de avión, hubo dos ataques con gases lacrimógenos, 2 minas
    En fin……

  4. No soy historiador, en mi caso funciona la memoria. Memoria que viene de mis padres.

    Las familias de mis padres eran pequeños agricultores en un pequeño pueblo de Castilla. Ambas familias eran muy religiosas. En ambas familias habia varios sacerdotes, frailes y monjas.

    Cuando la segunda República cayó en manos de las fuerzas de izquierda, PSOE, Comunistas, anarquistas y demás el miedo se apoderó de las familias. Primero temieron que les quitaran las tierras, después que via impuestos los mataran de hambre (mi madre contaba que para pagar un nuevo impuesto que había puesto la República tuvieron que vender el cerdo que criaban para el sustento anual, aquel año solo patatas y alubias), y finalmente que los mataran. El miedo no era sin fundamento, un sacerdote de la familia viendo que su vida corría peligro se fué a misiones y salvo la vida. Un hermano de mi padre que era fraile se quedó sabiendo el peligro que corría su vida y lo mataron. No hizo caso a las lágrimas de sus padres pidiendole que se fuera de España.

    En el periodo de la república y la guerra fueron asesinados 13 obispos, 4185 sacerdotes, 2365 frailes, y numerosos seglares. En algún momento leí que el total superaba los 9000 personas asesinadas por motivos religiosos. Fueron asesinados por manadas del frente popular en el que se integraban PSOE, Comunistas, anarquistas y demás. El relato de la Memoria Histórica es simplemente falso. Hoy diriamos que el frente popular eran unos terroristas que pretendian hacer avanzar sus intereses, asesinando a personas inocentes para crear alarma, e instigar miedo.

    Cuando el telediario TVE, hace 2 o 3 dias, nos presentaba dentro de la sección de Memoria Histórica que se habian localizado unos huesos de unos represaliados de la guerra civil -cito textual-, se olvidaba el curriculum vitae y acciones violentas de las que aquellos ‘huesos’ podian ser responsables. Esto es manipulación, esto es venganza. Vale que con dinero público que busquen solo ‘algunos huesos’, pero por favor cuando los encuentren acompañelos del curriculum vitae de los mismos. Los 9000 religiosos y seglares no fueron asesinados por manos inocentes, lo fueron por asesinos que recibian cobertura del PSOE, Comunistas, anarquistas y demás. En aquel momento existía pena de muerte, y era por todos entendido que el asesino recibiría como castigo pena de muerte. Hoy se olvidan ‘interesadamente’ ciertas circunstancias.

    Sobre Pierre Vilar, aunque no soy historiador seguí con interés sus libros sobre la guerra civil. No así los de habla inglesa Payne o Preston. Pierre Vilar cuenta en uno de sus libros que estaba en Barcelona meses antes del alzamiento nacional. Los datos históricos que dá, están ahí. Pero, siempre según mi opinión, tiene un fallo fundamental, desde Barcelona no vió el miedo que atenazó a media España. Expropiaciones de fincas y fábricas, quemas de conventos, violaciones, ‘paseillos made in frente popular’, la vida en riesgo. Para el son problemas de orden público, altercados anarquistas.Cuyo fundamento es la extrema pobreza, incluso ambruna en ciertas zonas. Cierto que existirian, pero Vilar no capta el miedo que sufria media España viendo que la República era impotente ante los excesos terroristas del frente popular, además de incapaz de proteger la vida de todos los ciudadanos.

    Sobre el sitio del Alcázar de Toledo. El sitio empezo en julio y terminó en Septiiembre de 1936. El Alcázar era academia de Infanteria, Caballeria e intendencia. Allí se refugiaron 800 guardias civiles, 9 cadetes de la academia, 110 civiles, 500 mujeres y 50 niños. El sitio lo realizó el frente popular y guardias de asalto. Los sitiados se quedaron sin comida y finalmente sin agua. El agua la destinaban a los caballos, y se bebian sus orines. Las fuerzas flaqueaban, algunos querian rendirse. Pero no se rindieron y el 27 de Septiembre los liberó el General Varela, Franco llegaría un día después a ver las ‘piltrafas humanas’ que el hambre y la sed había producido. ‘Piltrafas humanas’ que no se rindieron. Si son héroes o no lo dejo a su sesgo ‘ideológico’….

    • Dejenme que les relate como fué asesinado mi tio religioso dominico (hermano de mi padre).

      Mi tio estaba destinado en un convento que era también seminario. En el estudiaban niños y jovenes para llegar a ser frailes. Conocia las convulsione que estaba sufriendo España, sabia de la quema de conventos, de la violación de monjas, de compañeros religiosos asesinados. Sabia que sus padres le pedian que se vistiera de paisano y fuera a casa. Sabía que corría peligro su vida.

      Junto con unos compañeros decidió quedarse, y si Dios lo disponía aceptar el martirio.

      Un día, unas personas religiosas del pueblo donde estaba el convento les alertaron. El Frente Popular estaba planeando el asalto a su convento y asesinar a todos los religiosos, podría ser esta noche o quizás la siguiente, pero el peligro era inminente. Los religiosos tomaron la decisión de vestir de paisano a los niños y a los jovenes que allí estudiaban. Algunos pudieron salieron por la puerta principal, otros tuvieron que saltar por la tapia trasera cuando los camiones del frente popular llegaron.

      Los religiosos que habian decidido quedarse y poner su vida en manos de Dios, despues de cenar se reunieron en la capilla cantando oraciones. Me imagino la irrupción de la manada del frente popular en la capilla, donde cantaban ‘Salve Regina’ unos religiosos. Esto no lo veran en el cine suvencionado por la memoria histórica.

      Los prendieron, como a Jesús, los subieron a los camiones y se los llevaron. Los hechos me los contó uno de los niños que se salvó, saltando por la tapia trasera y que siguió desde lejos y en el campo los camiones.

      Los camiones del frente popular (gentes del PSOE, Comunistas, anarquistas) los sacaron del pueblo, y a unos pocos kilometros los bajaron. Los miembros del frente popular rociaron sus hábitos con gasolina, les prendieron fuego pero no ardieron. Cuenta el niño que presencio la escena desde la distancia que mi tio se quitó el reloj y se lo dió a uno de los asesinos (para que por lo menos no fuera también ladrón). Finalmente como la gasolina no funcionó, le pegaron un tiro por la nuca.

      Hoy cuando veo el telediario TVE hablando de represaliados del franquismo, huesos y tal me pregunto: Serán alguno de esos huesos de los asesinos de mi tio?

      Por favor, dejen la guerra civil en paz. Demasiado dolor y sufrimiento ha generado. El Frente popular asesinando, La República incapaz de defender la vida de todos los ciudadanos. Ustedes mismos.

      Y según la revisión de la memoria histórica que quieren hacer, mi relato será castigado con no se qué pena.
      Pero aunque el telediario y los partidos de izquierda ‘vendan’ lo que les interesa, mi verdad no me la cambian….

  5. Lógicamente la Iglesia apoyó al régimen que la salvo de ser exterminada. Pero eso no quiere decir que apoyase los crímenes que se cometieron. Si hacemos esa asimilación automática tendríamos por ejemplo que decir que EEUU es cómplice de los crímenes de Stalin porque fue su aliado durante la Segunda Guerra Mundial. Por cierto esto de las víctimas también hay que saber distinguir, no es lo mismo un asesinado por motivos políticos al inicio de la contienda, pongamos un alcalde socialista, y cuyos responsabilidad no puede caer sobre la Iglesia, y otra cosa es el ajusticiamiento de un criminal chequista al finalizar la guerra, cuya responsabilidad tampoco puede recaer en la Iglesia. Por lo tanto la Iglesia fue claramente víctima de la guerra civil y en ningún caso se la puede equiparar con sus verdugos. Por cierto el amor al prójimo lo demostraron los miles de sacerdotes y monjas asesinadas que a pesar de ser torturados y vejados antes de su asesinato, perdonaron a sus asesinos. Eso es amor al prójimo señor cucurruqui
    Respecto del Alcázar. La opinión del historiador francés sobre la falta de épica del asedio es contradictoria. Primero reconoce que hubo un asedio, pero luego dice que no es épico porque hubo pocas bajas, es el único dato que da para sustentar su afirmación. Bueno ese dato habrá que comprobarlo, pero en cualquier caso no se cuál es el número el número de bajas que considera adecuado para pasar a la categoría de épica, pero la realidad histórica es que el Alcázar quedó arrasado y que hubo que reconstruirlo después de la Guerra. Es decir el Alcázar sufrió un duro asedio, empleando las fuerzas frentepopulistas artillería y aviación y minando varias partes del Alcázar. Solo la decisión de Franco de alterar el eje del avance, impidió su captura. Seguro que ha habido asedios y acciones de guerra más épicas que el Alcázar, pero desde luego fue un hecho heroico

    • Épico, (RAE) 4. adj. ponder. Grandioso o fuera de lo común.
      No todo asedio es grandioso o fuera de lo común. Todos los asedios requieren de gente que resista, por definición, pero eso no es heroico.
      Héroe
      1. m. y f. Persona que realiza una acción muy abnegada en beneficio de una causa noble.
      2. m. y f. Persona ilustre y famosa por sus hazañas o virtudes.
      3. m. y f. En un poema o relato, personaje destacado que actúa de una manera valerosa y arriesgada.
      4. m. y f. Protagonista de una obra de ficción.
      5. m. y f. Persona a la que alguien convierte en objeto de su especial admiración.
      6. m. En la mitología antigua, hombre nacido de un dios o una diosa y de un ser humano, por lo cual era considerado más que hombre y menos que dios; p. ej., Hércules, Aquiles, Eneas, etc.
      Mitología y relato, hacen héroes.
      Pero, nada, usted siga cultivando el escepticismo de parte, que es el bueno.
      Cuando la Iglesia acepta llevar bajo palio al Generalísimo, no me venga usted con perdones.
      Torturados y vejados, hubo en los dos bandos, amigo Brigante. Sacerdotes, obispos, de hecho, que lanzaron a la gente contra sus hermanos, hubo, lamentablemente. También los hubo que intrigaron para recibir apoyo fascista, curiosamente y supuestamente ateo, mire usted.
      No sé, realmente me parecen ustedes muy parciales. Una cosa es defender ideas y otra hechos atroces.

      • ¿Y cuándo he defendido yo un hecho atroz? Usted va de imparcial, pero las sueltas finas. “Sacerdotes, obispos, de hecho, que lanzaron a la gente contra sus hermanos, hubo, lamentablemente.” ¿Me puede poner algunos ejemplos por favor? “También los hubo que intrigaron para recibir apoyo fascista” ¿algún ejemplo? Porque ustedes siempre hacen esas afirmaciones generales pero sin concretar nada.
        “No sé, realmente me parecen ustedes muy parciales” No como usted que es de una imparcialidad cuasi divina, no conozco a nadie más imparcial que usted, le felicito, y además hablando de sacerdotes tiene usted un aire de cura coñazo que nos da lecciones a todos, todos los días y en cualquier tema ¿no será usted cura o un cura frustrado? que pesadez de tío con su moralina y su aire de superioridad moral.
        No me venga con historias, usted está lleno de prejuicios ideológicos. Y se le ve a cien leguas. Por ejemplo con lo del Alcázar de Toledo que es una de las gestas de la Guerra Civil que siempre ha fastidiado al rojerio patrio. Y ya lo de la Iglesia es de traca, claro ustedes no pueden negar que asesinaron, previa tortura y en el caso de monjas violación, a cerca de 10.000 personas por causa de su fe, vamos lo que se llama genocidio. Como no lo pueden negar o bien lo ocultan, como hizo recientemente TVE con las monjas “desaparecidas” o bien desvían la atención, que si el palio del Generalísimo, que si había “algún sacerdote” que incitaba a matar a no se quien que si había otro que solicitaba ayuda a los fascistas ateos ¡oh! ¡ah! a mi no me venga con esas historietas que les tengo muy calados amigo mío.

        • Estimado Brigante, de lo que no se habla no existe en la mentalidad colectiva, por ello no se habla de los crímenes atroces contra personas por causa de su fe.
          Cuanto menos se sepa de ello mejor, así la memoria histórica sólo es para quienes llenan telediarios, promocionan libros, se subvencionan películas y como dijo nuestro Presidente en funciones, in saecula saeculorum, que el nombre de las 13 rosas jamás se borre de la historia.

          Pero ay de todas aquellas que vestían hábito, esas no existen y como ellas, todos aquellos asesinados por sus creencias.

          • Pero como no lo pueden negar siempre hay un pero, un se cuenta, se dice, por supuesto sin citar un solo caso concreto.

  6. “La memoria, por otro lado, supone la negación del olvido. Este puede tener unas connotaciones negativas, de índole política, cuando lo que busca es que la historiografía oficial no centre sus esfuerzos por esclarecer un hecho” Esto sólo pasa en regímenes comunistas, querido lector
    “Una historia única siempre será una muy mala historia” La de la unidad espaÑola, es la excepción que confirma la regla.
    “…muy rentables para políticos sin escrúpulos” y no se olvide usted de la gente que gusta de publicar.
    “…la superioridad moral de la primera con respecto a la segunda. Esto es lo que subyace en último término…” en los escritos de Pío Moa, por ejemplo, en las aseveraciones de historiadores que se permiten opinar, una vez aportados los pertinentes y documentados datos, de la idoneidad de un determinado acontecimiento histórico para la realidad actual de un país; sí, hubo dictadura, sí, hubo represión pero es que gracias a todo eso, ese país, hoy en día, camina recto y feliz por la senda democrática. La memoria y su cualidad moral, señor Barrio, no se contrapone tanto como usted desearía con el relato histórico, que no la historia.
    La Historia, debiera ser periodística (claro, que con el periodismo hemos topado), datos y relación de acontecimientos.
    Que el problema de la memoria histórica, es el término, pues se cambia y punto. Que prefiere no cambiarse y utilizarlo de arma partidista, sin reflexionar si los cadáveres deben ser exhumados e identificados, sin condenar a los criminales, sin limpiar de hitos nemotécnicos el espacio público…Ohh, rasguémonos las vestiduras y digamos, que no, que la ley sólo quiere los de una parte y opongámonos frontalmente a ella, con enmienda a la totalidad. ¿Pero no sería más lógico oponerse parcialmente?¿No bastaría con exigir que también los criminales republicanos fuesen señalados? Yo creo que no existe esa intención, por eso la enmienda es a la totalidad, por eso la enmienda es al término, a las vestiduras, como la reticencia a llamar matrimonio a una pareja homosexual. Vericuetos, zancadillas cultas y aparentemente reflexivas para tapar la ignominia. Cualquiera que se considere de derechas, como usted dice que sucede entre muchos de los fundadores de los partidos conservadores españoles, puede sin miedo, señalar los criminales propios y exigir que los contrarios señalen a los suyos, como es de ley. Pero, es mucho más sencillo, debe ser cosa de la memoria, sólo acordarse del vecino.
    Debería ser posible señalar Paracuellos, y resarcir a las víctimas inocentes de tan execrable matanza, como señalar Badajoz, o la carretera de Málaga y a sus víctimas. Debería ser posible bajar del altar en el que la superchería religioso militar elevó a los atrincherados militares del Alcázar de Toledo. Debería ser posible señalar a la Iglesia católica como víctima y cómplice de verdugos.
    Pero parece que no, no es posible. Porque cada vez que alguien escribe, prefiere ponerse de parte. Usted lo hace del progreso, que diría Benjamin, y nos mete un poquito de emotiva reconciliación fundacional en la transición; ¡qué gran progreso!. Y lo hace para atacar a la izquierda, pues sólo la izquierda saca rédito al guerracivilismo patrio.
    Intente no olvidar que ese grupo que tan luminosamente nos habla de la diferencia entre memoria e historia, comenzó su campaña a las elecciones nacionales en Covadonga, circunscripción de todos sabido, de lógica y objetiva importancia nacional.
    Un saludo

    • Estimado cucurruqui me gustaría debatir desde un punto de vista histórico sobre dos afirmaciones que hace en su comentario:
      1 Debería ser posible bajar del altar en el que la superchería religioso militar elevó a los atrincherados militares del Alcázar de Toledo” ¿A qué se refiere exactamente?. Que la defensa del Alcázar de Toledo fue una gesta, es admitido por todos los historiadores nacionales y extranjeros. ¿Puede explicarnos que fuentes históricas sustentan su afirmación?
      2. “Debería ser posible señalar a la Iglesia católica como víctima y cómplice de verdugos.” Esta es interesante. Cerca de 10.000 católicos fueron asesinados en lo que fue un auténtico genocidio perpetrado por el Frente Popular. Sacerdotes, seminaristas, monjas y laicos fueron asesinados exclusivamente por ser católicos. Ese es el papel de víctima que nadie discute. Ahora usted iguala estos 10.000 asesinatos con los equivalentes que se cometieron con la complicidad de la Iglesia Católica. ¿Puede explicárnoslo con un poco más de detalle? ¿a qué asesinatos se refiere y cómo fue la complicidad de la Iglesia Católica? ¿cómo se llevó a cabo? Porque esto de equiparar a las víctimas con los verdugos requiere una explicación detallada.
      Podemos hablar de otros temas pero creo que estos dos temas, sobre todo el segundo, dan para mucho.

      • 1. Pierre Vilar ” La Guerra Civil Española”:
        “El 21 de septiembre, Franco tomó una decisión sorprendente…Se trataba de liberar el Alcázar, cuartel-fortaleza en donde, al ser recuperada la ciudad por los republicanos, se habían encerrado 800 guardias civiles, oficiales, falangistas, familias de guardias y rehenes civiles.
        El episodio no tiene nada de heroico. Fuera de las privaciones soportadas por unas 1.600 personas encerradas durante 70 días, ninguna salida, pocos muertos en combate, y, por parte de los asaltantes, dos meses de ocio, ante una ciudadela inexpugnable, de la que, salvo los últimos días, se esperaba su rendición por agotamiento”
        Paul Preston “La Guerra Civil española”:
        “La resistencia de la guarnición sitiada se había convertido así en el gran símbolo del heroísmo nacional. Por supuesto, la existencia de los rehenes y su posterior desaparición fueron totalmente olvidadas”
        “Se dice que Moscardó le pidió entonces a su hijo que encomendara su alma a Dios y que muriera valerosamente…Casi con total seguridad la historia es apócrifa por varias razones…su sospechosa semejanza con la leyenda de Guzmán el Bueno…el hijo de Moscardó murió el 23 de agosto, y no por la supuesta amenaza hecha a su padre, ya que fue ejecutado junto a otros presos como represalia por un bombardeo nacionalista”
        Stanley G. Payne “La Guerra Civil española”:
        “El épico suceso del Alcázar fue el más famoso de los asedios que los nacionales resistieron con gran tenacidad”
        Juzgue usted, señor Brigante, quien, sin explicar mucho, prefiere recoger todo en un sucinto “épico”. Por épica, también, y a consecuencia de la decisión torpe del general, fue la resistencia de Madrid porque pudieron servirla de armas y hombres entrenados en el combate, aunque exhaustos, eso sí.
        2. Si usted no quiere igualar, yo tampoco, pero si pretende aceptar que un dictador bajo palio, con un haber en su cartera de muertes y ajusticiamientos, puede y debe tener el apoyo de una confesión que proclama el amor al prójimo, es que entendemos la realidad y las creencias de manera bien distinta. Si usted considera que la Iglesia estaba legitimada por perseguida a bendecir las atrocidades cometidas por el bando que la protegió, qué deberá usted pensar que los braceros, mineros y muertos de hambre por voluntad ajena tienen legítimo derecho a hacer.
        No se trata de equiparar, señor Brigante, sino de discernir, cuando se es víctima y cuando se es verdugo. De eso trata la Historia. Ahora bien, su memoria, con su pan se la coma, señor Brigante.
        Un saludo