La idea de la guerra de sexos tomada como parangón de la lucha de clases debe remontarse al menos a la obra de Friedrich Engels El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (1884), que desarrolla algunas ideas marxistas sobre la aplicación del materialismo dialéctico a la sexualidad. A partir de las investigaciones sobre el parentesco del antropólogo evolucionista Lewis Henry Morgan, Engels propuso que en las etapas primitivas las relaciones sexuales y la organización familiar habrían sido grupales, de tipo incestuoso y polígamo. Ante la indeterminación sobre quién fuera el padre de las criaturas nacidas de las féminas del grupo se habría establecido una suerte de organización proto-comunista y de parentesco matrilineal.

El patriarcado, con sus tabúes sobre el incesto y la poligamia, habría sido, según esta teoría, el correlato organizativo y cultural a la aparición de la propiedad privada, donde las mujeres habrían pasado a ser parte de otras propiedades como la tierra, el ganado, los hijos o los esclavos. De este modo los marxistas enlazaban esta interpretación de las relaciones de poder y las estructuras económicas con la sexualidad y la revolución: el fin, violento, revolucionario, de la forma capitalista de producción, basada en la propiedad privada, y de reproducción, basada en la familia monogámica, traería la liberación de los sujetos oprimidos: la clase proletaria y la mujer.

El “socialismo del siglo XXI” ha dejado de lado la lucha de clases pero no ha abandonado la retórica de lucha entre sexos

Objetivo de anticapitalismo: acabar con la familia

Ante el desarrollo económico de las clases trabajadoras y la implosión del socialismo real soviético en los años noventa, el Socialismo del siglo XXI ha tenido que dejar de lado la retórica de la lucha de clases. Pero no ha abandonado la retórica de lucha entre sexos y contraria a la familia que ya encontramos en K. Marx, F. Engels, A. Bebel, L. Trotsky, V. Lenin, A. Kollontái, entre otros teóricos y activistas comunistas. En realidad, esta preocupación del socialismo por el llamado “problema sexual y el amor libre” proviene del socialismo utópico y ya está en la base de la idea de los falansterios de Fourier. Todas estas obras tienen en común afirmar que la mujer obrera sufriría una doble opresión de clase, social y sexual.

La revolución socialista vendría, supuestamente, a liberar a las mujeres de esta doble opresión transfiriendo al Estado o sociedad las tareas domésticas, de cuidados, crianza y educación de la prole y cuidados de los enfermos y ancianos de la familia. Naturalmente esto pasaba por una colectivización de la planificación familiar y de la sustitución de los progenitores por el Estado totalitario, la colectividad o el partido, quienes se encargarían de las tareas que hasta entonces habían sido desarrolladas en el seno familiar, generalmente por mujeres.

No podemos detenernos aquí sobre las consecuencias de esta agresión a la familia y a la propia naturaleza y salud de las mujeres bajo los regímenes comunistas en la forma de toda una serie de violencias, abusos sexuales, prostitución, abortos usados como principal método anticonceptivo, políticas de control de natalidad forzadas y de selección genética, etc. Cualquiera que lea el libro de Nicolás Márquez y Agustín Laje (2016, pp. 55-75) puede dar un repaso rápido a cómo la política sexual del socialismo real supuso un serio intento de destrucción de la institución familiar.

La razón de esta inquina contra la familia se debe a ésta supone un resguardo del individuo frente a la intromisión del Estado

La razón de esta inquina contra la familia se debe a que supone un resguardo del individuo y sus relaciones más próximas frente a la intromisión del Estado. El totalitarismo no puede tolerar el amplio grado de autonomía frente a la esfera política de esa institución que educa a los hijos, reproduce tradiciones, mantiene patrimonio, creencias y valores al margen de todo dirigismo político. Se trata del verdadero núcleo de la sociedad civil independiente, aquello que el socialismo trata de anular en todo lugar donde intenta establecer su política de control, constructivista, dirigista y de ingeniería social.

Del matrimonio despótico al matrimonio contractual 

Sin embargo, como bien señala Ludwig von Mises (1922, pp. 95-113), el principio despótico de dominio del hombre sobre la mujer, fruto de la asimetría de fuerza física entre sexos, tal y como se ve reflejado en el derecho de la Antigüedad y de la Edad Media, entra en crisis con la aparición del amor cortés, que bien conocemos por la aparición de la lírica cortesana medieval: el amor en conflicto con el matrimonio.

Objetivo de anticapitalismo: acabar con la familia

El desarrollo del interés por proteger jurídicamente la fortuna de la mujer, de la dote familiar y de la herencia de sus hijos llevó lógicamente a la monogamia y a una progresiva concepción contractual del matrimonio. Sólo mediante el desarrollo de esta nueva idea las mujeres pudieron empezar la evolución de su individualidad e ir alcanzando la igualación jurídica con los varones y, eventualmente, hasta el derecho al divorcio con ciertas garantías para el sustento propio y de los hijos del matrimonio ya en el siglo XX.

El matrimonio por amor solo es posible bajo esta concepción contractual, donde existe libertad por las partes de asumir el compromiso

El matrimonio por amor solo es posible bajo esta concepción contractual, donde existe libertad por las partes contratantes de asumir este compromiso de fidelidad recíproca, cuidado mutuo y de la eventual prole. Nada ha hecho más por la eliminación de la prostitución, de la promiscuidad o del sexo fuera del matrimonio que el matrimonio contractual de la sociedad burguesa capitalista. Y, a falta de datos, me atrevería a afirmar que esto también es válido para el matrimonio homosexual recientemente aprobado en varios Estados.

Del mismo modo que la burguesía consiguió gracias a la movilización de capitales (propiedad, libre comercio) desplazar a la sociedad estamental del Antiguo Régimen, el matrimonio contractual consiguió desplazar el matrimonio despótico y dotar progresivamente a las mujeres de las condiciones materiales, educativas y médicas para su efectiva emancipación en la sociedad burguesa liberal. El derecho al sufragio activo y pasivo, a ocupar cualquier cargo público, son producto de la misma sociedad capitalista liberal y de esta lógica de igualdad jurídica, libertades civiles y Estado de derecho, propia de las sociedades abiertas.

El desarrollo y la paridad entre los sexos

El desarrollo del capitalismo permitió la aparición del método científico, las sucesivas revoluciones industriales y tecnológicas, avances que han ido relegando la importancia primera de la asimetría de fuerza física entre sexos. Gracias a esta evolución las mujeres pueden realizar en igualdad de condiciones prácticamente cualquier trabajo que desempeñe un hombre, puesto que son hoy día el conocimiento y la información, no la fuerza, los mayores factores productivos.

Pensemos tan solo en los avances de la higiene, de la medicina, de la alimentación de producción industrial, en los electrodomésticos, en los métodos anticonceptivos y en los productos para lidiar con los inconvenientes de la menstruación para entender el gran aporte del capitalismo, y no del socialismo como se preveía, a la emancipación de la mujer de su naturaleza fisiológica y en la equiparación jurídica, laboral y social entre sexos.

Si consultamos el capítulo 3 del Reporte Anual del Cato Institute, podemos observar que con la globalización capitalista la paridad legal entre sexos solo ha ido aumentando en el mundo desde 1970, sobre todo en los países donde la desigualdad era más pronunciada. Los países que se encuentran el cuarto superior de la lista con mayor libertad económica son los que tienen, de media, los índices más altos de igualdad sexual en el Índice de Disparidad de Género. Y esta igualdad decae conforme la libertad económica decae.

El anticapitalismo solo trata de retroceder al principio despótico, sustituyendo la autoridad del macho patriarcal por la del Estado

El anticapitalismo solo trata de retroceder al principio despótico en el plano de la sexualidad, sustituyendo la autoridad del macho patriarcal por la del Estado, más o menos paternalista o despótico. Nada empodera más a una señora que el control efectivo de la propiedad privada, de su cuerpo y posesiones. Feminismo anticapitalista es, por tanto, un oxímoron, un concepto para azuzar el conflicto entre sexos, la causa de la subversión cultural y política de la izquierda, jamás para la verdadera emancipación de las mujeres. El verdadero feminismo, por tanto, solo se ha dado y puede darse en la sociedad capitalista.


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52 COMENTARIOS

  1. Es todo mas sencillo de explicar. Pongamos, en un montón, todos los calzoncillos de hombres que son utilizados en un mes. Y en otro montón, todas las bragas femeninas que son utilizadas en un mes. En, por ejemplo, cien familias tipo medio. Pareja hetero, con 2/3 niños entre 5 y 20 años. Ahora saquemos resultados. Según un estudio minucioso y elaborado del profesor J.H. Leipzig, de la Universidad de Ratisbona, el 95 % de los calzoncillos fueron introducidos en la lavadora por la mujer de la casa, asi como el 100% de las bragas femeninas. Las conclusiones las deja a la libre interpretación de sus lectores.

  2. Realmente, ¿hay quién crea que los “anticapitalistas”, son “anticapitalistas” de verdad? Por más que miro a “anticapitalistas” veo a gente como Soros, supuesto filántropo, a Roures un “trostskysta” multimillonario con su fortuna a buen recaudo. A muchos “socialistas” más, La relación sería larquísima, “revolucionarios” con unas carteras de inversiones muy bien surtidas. Por supuesto la revolución propuesta es la revolución del humo. Eso de compartir , no es nada socialista o “anticapitalista”
    Lo que hoy llaman “socialdemocracia”, yo lo llamo el viejo fascismo musoliniano, con dosis cada vez mayores de “esencia” nazi por su gusto por la eugenesia y la eliminación programada de gente, que ya cumplió su ciclo de obsolescencia programada.
    Luego vienen sus “reuniones” privadas, donde juegan a ser dioses. Yo diría que la cosa obedece a que estos diocesillos, se han propuesto reducir significativamente la población mundial. Pero se han equivocado de área. Justamente lo están haciendo, por la zona en que la población está estancada o no crece. De repente en Europa, donde la democracia representativa es un bluff. Se dediquen sus élites a importar población ajena y con cultura algo más evolucionada, que la del paleolítico, o con religiones que aún sacrifican animales. Mientras se ataca por tierra mar y aire la natalidad propia. Todo sincronizado es muy sospechoso.

    • Gracias por comentar JRA.

      Hay un cierto paralelismo entre el corporativismo autoritario del fascismo y el corporativismo de la socialdemocracia transpartita. Ambas corrientes se presentaban o presentan como una tercera vía entre socialismo revolucionario y capitalismo salvaje o desregulado.

      En efecto, tiene derivas cada vez más autoritarias, donde el eje colectivista ya no es el nacionalismo cultural o el socialismo económico, sino todos estos nuevos colectivismos posmodernos. Es inquietante, cierto.

      Saludos,

      Manuel

  3. Todo el galimatías en el que estamos enviscados procede de la creencia de que en algún momento de la historia y de la prehistoria existió “el matrimonio despótico”, y que luego se produjo una evolución civilizatoria hacia el “matrimonio contractual”, que ahora unas fuerzas energuménicas quieren barrer. Esta visión no es verdad en absoluto. Es una pura ilusión del progreso como teoría de la emancipación, una idea que se consagra en S.XVIII como matriz de la idea de revolución.
    Es cierto que la articulación de los grupos de sexo y edad, primera arquitectura política de cualquier forma de humanidad, registra variaciones en la historia y entre culturas. Pero salvo en muy escasos testimonios y siempre en culturas en declive y marginales, el equilibrio en la articulación entre grupos de sexo es la norma de las normas, sin la cual la perduración de cualquier grupo humano se evapora. Las formas de conseguir ese equilibrio son muy variadas y todas llenas de sabiduría. Las sociedades tribales o llamadas “primitivas”, tienen sofisticados sistemas al igual que otros tipos de sociedad. Pero ninguna forma de vida se puede sustentar en el despotismo contra las mujeres, porque éstas son imprescindibles para la regeneración y la fortaleza del grupo, así como para una división funcional del trabajo dentro del grupo, que es la finalidad constitutiva del grupo social. Engendrar descendencia y vivir mejor.
    Creer que el orden patriarcal basado en la familia extensa endogámica, una forma de organización y de equilibrio, de la que tenemos constancia desde el neolítico y que se extendió por toda la cuenca del Mediterráneo, África y Asia Menor, y de la que todavía quedan más que vestigios por toda su área de distribución, es una forma despótica de dominación, es resultado del mito y de la ignorancia. Cualquiera que conozca por dentro o por mediación de otros, estas estructuras, quedaría impresionado del poder de las mujeres y del contexto emocional de tales organizaciones, que reconociendo la Autoridad natural de los mayores más experimentados viven una vida armoniosa y equilibrada. El equilibrio no es en la igualdad entre sexos sino en la separación de poderes.
    El mito, y por tanto ahistórico, del feminismo radical es el mismo en el que cae el autor de este artículo, partiendo de que el “matrimonio despótico” fue una realidad histórica, de la que nos salvó el “matrimonio contractual”, también esto último muy propio del S.XVIII, “el contrato social”. Pero el matrimonio siempre fue contractual, aunque el repertorio de formas que presenta a lo largo de la historia y prehistoria es muy variado, codificado por escrito o preservado en la tradición oral.
    El irrealismo de hoy pretende, al igual que con la ley de memoria histórica, anular la realidad para construir una ficción desde la Nada. Ahora se trata de distorsionar y negar la articulación histórica armoniosa de los grupos de sexo y edad, para “emancipar” a unos individuos infecundos y solitarios, borrando de la memoria la propia experiencia vital de cada uno. La experiencia vital de ser nieto, hijo, sobrino, padre, abuelo y bisabuelo, en una cadena de transmisión de generaciones, que es lo propio de cualquier figura de humanidad, y de la que todo hombre tiene recuerdos amorosos imborrables e insustituibles. Pues, ¿qué otra cosa es lo que llamamos cultura que el culto y la memoria de los que han muerto? No solo de familiares y próximos, sino de todos aquellos que escribieron los libros que leímos, fueron nuestros maestros o compusieron las músicas u obras que nos trasportaron a visiones sublimes.
    Siendo moderadamente optimista se puede pronosticar el fracaso a lo que este feminismo radical está abocado, que si parece existir hoy día no es más que como consecuencia del ocaso de la política posmoderna, que ajena de legitimidades y de capacidades para hacer frente a los problemas propios de la política, se expande sobre debates absurdos e irreales, financiando el irracionalismo suicida más irresponsable.

    • “Creer que el orden patriarcal basado en la familia extensa endogámica, una forma de organización y de equilibrio, de la que tenemos constancia desde el neolítico y que se extendió por toda la cuenca del Mediterráneo, África y Asia Menor, y de la que todavía quedan más que vestigios por toda su área de distribución, es una forma despótica de dominación, es resultado del mito y de la ignorancia.”

      Creer que cualquier asociación humana que presente equilibro y sea duradera en el tiempo, aporta lo mismo que cualquier otra, por ejemplo el matrimonio, al crecimiento de la prole y el bienestar propio y de la sociedad es propio de teoría rusonianas caracterizadas por una elevación de lo salvaje, hoy día muy presentes por aquellos que olvidaron valorar bien lo que de bueno hay en sus vidas y en la sociedad.

      El matrimonio es el ámbito donde las personas se dan y dan lo más preciado que tienen: amor. Amor en tre los cónyues y para los niños y reciprocidad entre ellos.

      No hay más que ver las formas de vida de algunos grupos étnicos como los gitanos, para ver qué cosa funciona y qué no. El matrimonio es una evolución hacia la mayor humanización de las personas: hace personas que que se responsabilizan de otras personas.

      Se pueden hacer todo tipo de disquisiciones, traer cuantas filosofías uno conozca y a la misma vez obviar lo que salta a ojos vista: la propia vida de cada cual, nacido en el seno de una familia que le ha dado un equilibro emocional imposible en un entorno tribal. Pero no es de extrañar que hoy día, donde el sistema promueve, ayuda y financia comportamientos antisistema, muchos hayan encontrado su paraíso particular para decir cualquier disparate y pasar desapercibidos.

      • En absoluto establezco equivalencia entre unas formas de matrimonio u otras, aunque todas sean formas contractuales de asociación, mediante derecho o tradición oral.
        El tema central de mi comentario no es otro que desmitificar el argumento base del feminismo radical, basado en el mito que dice que la mujer ha estado oprimida históricamente por no sé qué patriarcalismo despótico. Como todo mito, es ahistórico, es decir erróneo o falso históricamente. La información antropológica que tenemos sobre algunas miles de culturas vivas en la actualidad, contradice este supuesto.
        Su comentario sobre los gitanos, supongo que no se debe a prejuicios sino a su desconocimiento. Casi el único grupo de españoles en donde la familia sigue funcionando es entre ellos.

    • Gracias Tamuda por contestar.

      Un artículo de opinión tiene unos límites. Y abordamos cuestiones que serían para una tesis doctoral o estudio de toda una rama de la antropología, paleonotología, prehistoria, etnografía comparada, etc.

      Inevitablemente hay que ser algo reduccionistas. Pero la lógica de ver el matrimonio como un contrato se desarrolla de modo paralelo a una sociedad contractual entre iguales ante la ley tras el Antiguo Régimen. La aparición del Estado de Derecho daba herramientas para la emancipación progresiva en términos jurídicos de todos los que antes estaban sometidos en la sociedad estamental o feudal (tercer estado, mujeres, menores, colonizados, esclavos).

      A mi es una idea que me hace mucho sentido, y como digo en el artículo, la propiedad sobre uno y sus posesiones y la posibilidad de poderlas vender libremente enriquece y empodera al que accede a este mecanismo.

      La familia monogámica, bajo este presupuesto contractual, es una garantía para todos. Permite prever, pensar a largo plazo, construir un patrimonio, garantizar la subsistencia de los más débiles del grupo por solidaridad de los más fuertes o viejos, etc. Es un institución eficiente que ahorra costes de transacción. De ahí su fuerza o resiliencia pese a cualquier agresión. No hay nada más efectivo y deseable para la reproducción social.

      • El matrimonio siempre ha sido contractual entre partes iguales, aunque los sujetos contratantes fueran individuos o familias.
        Todas las garantías que Ud. cree sólo ver en la “familia monogámica” son las mismas que existen en otras formas de familia tradicional, como la familia extensa endogámica, que suele ser monógama.
        La emancipación que Ud. identifica con el “Estado de Derecho”, no es tal, sino que es el resultado de la revolución cristiana, que es la única auténtica emancipación de la mujer, que no es igualitaria sino complementaria. Al contrario de lo que Ud. supone, el Estado es el gran enemigo de la familia, a la que intenta neutralizar porque ya es el único contrapoder que se opone a sus pretensiones totalitarias, destino ineluctable de toda forma política estatal.
        El tema central de mi comentario no es otro que desmitificar el argumento base del feminismo radical, basado en el mito que dice que la mujer ha estado oprimida históricamente por no sé qué patriarcalismo despótico. Como todo mito, es ahistórico, es decir erróneo o falso históricamente. La información antropológica que tenemos sobre algunas miles de culturas vivas en la actualidad, contradice este supuesto. Siempre es un equilibrio entre los sexos lo que se busca, aunque este equilibrio no esté basado en la igualdad entre sexos sino en la separación funcional de poderes. Probablemente un equilibrio mucho más estable que los que se intentan establecer hoy desde ideologías igualitarias, porque la familia tiene mucha más potencia frente a poderes externos al conservar su patrimonio histórico, a través de la preferencia matrimonial entre primos hermanos. Pero esto es el pasado y hoy estamos en una matriz familiar cuyo origen es cristiano, que no tiene nada que ver con el liberalismo individualista y su Estado de Derecho.
        Mientras la crítica a las pretensiones del feminismo radical, permanezca apresada en el mito del despotismo patriarcal y en el mito del igualitarismo, seguiremos sin ser capaces de desmontar este ideologema suicida.

        • Bueno, yo no tengo una visión tan negativa del matrimonio contractual burgués o individualista (dos adultos libremente firman un contrato de convivencia, cohabitación, cuidados mutos y de la prole que pudiera llegar o hubiera, posible comunidad de bienes gananciales o separación de bienes, etc.). Creo que es un avance del derecho civil que toma o copia un uso del derecho mercantil.

          Para los que no tenemos religión, creo que cumple una función útil.

          El cristianismo tuvo una importante función histórica, pero hoy día no puede imponerse por la fuerza en una sociedad abierta liberal. El matrimonio contractual, esto es, el matrimonio civil, ha dejado de ser cristiano aunque tuviera su génesis ahí. La prueba es que pueden casarse homosexuales. Esto puede gustar más o menos, pero es un hecho jurídico en España al menos.

          Compro el argumento de que la opresión de la mujer en las sociedades agrarias del Mediterráneo ha sido relativa, si lo interpreta tal y como lo dice Camille Paglia.

          Saludos.

        • “la familia tiene mucha más potencia frente a poderes externos al conservar su patrimonio histórico, a través de la preferencia matrimonial entre primos hermanos”
          Sin duda esta extravagante observación “desmitifica” lo acertado que pudiera ser el mensaje central de su comentario. Manuel está en lo en cierto al señalar el matrimonio contractual como un avance de la sociedad civil y liberal. Usted es un iluso romántico si piensa que casarse por la iglesia por convicción religiosa o adhesión a los valores cristianos tiene por sí mismo algún valor legal en la sociedad civil. La firma del contrato civil es lo que le da reconocimiemto y validez legal a su matrimonio y no el ritual eclesiático que es tan simbólico y secundario como casarse en las Vegas vestido de Peter Pan.

          • La cita que Ud. hace de mi comentario es solo una observación sobre una forma histórica de matrimonio, inexistente o casi entre nosotros aunque vigente en otros mundos.
            Todas las formas de matrimonio en las sociedades modernas y antiguas es contractual. Lo que cambian son los sujetos contratantes.
            En ningún momento he hablado del matrimonio religioso, aunque la matriz del matrimonio actual es de origen cristiano, que opone la familia nuclear a la extensa desde el inicio de la era cristiana. El matrimonio cristiano siempre tuvo consecuencias civiles. No crea que el contrato es un invento reciente del “liberalismo”.
            Y no le quepa la menor duda que un contrato que se realiza sobre un sustrato firme de creencias, más allá de la pura legalidad, tiene una firmeza mayor. Y no solo para el matrimonio, sino en cualquier orden de la vida.
            La legalidad, algo puramente basado en la imperación, fracasa al no tener apoyo en ideas morales, o creencias que la sustenten. El Derecho como pura imperación, es el síntoma del caos actual de Occidente, por desfundamentación de la metafísica que le dio origen. Solo existe la fuerza imperativa de la ley, un nuevo tipo de despotismo y tiranía en el reino del tabú antimetafísico. Cratología pura.

  4. Felicidades por la exposición de los hechos tan bien fundamentada y argumentada, Manuel. Otra cosa es que el capitalismo se haya deteriorado y pervertido de una forma tan destructiva para todos, también para la familia. De hecho, esa colaboración activa por parte de todos los estamentos e instituciones del Estado en la huelga del 8 M es la prueba más fehaciente.

    • Gracias Silvia. Sí correcto. No deberíamos entender como parte del capitalismo esta socialdemocracia transpartita que nos gobierna. La corrupción viene de este sistema deficiente de representación. Los políticos solo se representan a sí mismos, a sus partidos y jefes de partido.

      Saludos,

      M.

      • De acuerdo, Manuel, la corrupción viene de ese sistema deficiente de representación y los políticos se representan a sí mismos, a sus partidos y a sus jefes. Especialmente los que gobiernan, han gobernado y manejan el presupuesto. El capitalismo de amiguetes está causando estragos en las familias, hasta el punto que, en un marrón como el de las pensiones, los políticos no saben leer entre líneas que si los jubilados han salido a la calle no es para pedir un aumento de la pensión es para poder llegar a fin de mes.
        Sería mucho más efectivo regular y corregir esa subida espectacular de los suministros básicos como la luz; o intentar corregir los excesos del mercado del alquiler en las grandes ciudades y reducir la precariedad en el empleo para que sus hijos que rebasan los 50 y sus nietos mayores de los 30 pudieran independendizarse del núcleo familiar y no tener los jubilados toda la carga y la responsabilidad de mantener a unos y a otros.
        No puede decirse que esos politicastros cuiden, protejan y veneren la institución familiar como se merece. Pero a pesar de ellos, hay que reconocer que en medio de la crisis y de los desequilibrios que hacen tambalear nuestra sociedad, los valores de unión, protección y solidaridad intergeneracional que cumple la familia cotizan más alto que nuca y ha constituido el baluarte más sólido para capear el temporar y sobrevivir a la crisis.
        Un saludo,

  5. Normal que los anticapitalistas quieran eliminar a la familia.

    Una familia bien estructurada, educa a sus hijos en unos valores de equidad, respeto, tolerancia, disciplina,…Justo unos campos en los que ellos quieren coger a esos mismos niños para hacer lo propio, pero esclavizándolos a sus ideales destructivos y eliminativos de la voluntad individual de cada ser.

    Pero lo que no suelen tener en cuenta es que, sin una familia, normalmente no suele haber niños a los que adoctrinar. Ni por un lado, ni por otro. Eso de la maternidad femenina autónoma no lo desean ni las más fervientes feminazis que, en cuanto se ven agredidas (o eso creen ellas) corren a buscar refugio tras los pantalones de su papa (literal, que conozco más de un caso de niñatas feministas que, con más de 30 tacos, so salen de casa de sus papis, sin los cuales no saben vivir).

    • En efecto.

      Las mujeres que son madres y están empoderadas, que son maternoactivistas -pro-parto natural, a favor de la lactancia prolongada, y la crianza respetuosa-, se ciscan en este feminismo de salón que es de gente inmadura que no puede o no quiere tener hijos, ni responsabilidades de adulto.

      Saludos,

      Manuel

  6. Esto no es nada nuevo y los primeros en atentar contra la familia fueron los socialdemócratas creando el Estado del Bienestar, un buen ejemplo de ello es la Suecia de Olof Palme que en 1972 elaboró un programa titulado “La familia del futuro: una política socialista para la familia”, que se constituyó en un auténtico manifiesto en el que se establecían las directrices de la política estatal para lograr una familia “nueva”. El programa buscaba independizar al individuo de los lazos familiares. En efecto, el programa establecía la independencia o autonomía como un derecho humano fundamental: el individuo es un ser autónomo y puede, si así lo quiere, tener una familia pero puede liberarse de “las cargas familiares”, que generan dependencia. De este modo, el individuo sueco tendría la “libertad” para definirse solo por las relaciones reales que quisiera establecer mientras que el estado tutelaría y se haría cargo de las otras relaciones que el individuo considerase “gravosas”. En pocas palabras lo que se buscaba era que el individuo dependiera completamente del Estado, por lo tanto a la hora de solicitar ayuda a la familia lo cual acarrea responsabilidades y contrapartidas, un hijo no tenía que ir a donde sus padres sino que llenaría un formulario que entregaría en una ventanilla y luego le entregaban un cheque con la ayuda solicitada, es decir se pone en marcha la completa sustitución de la familia por el Estado, el resultado de todo esto fue una sociedad ultraindividualista, desestructurada, esclavizada al Estado, irresponsable, depresiva y que muere de soledad, pero no les bastó con ello y ahora los ingenieros del buenísmo empeñados en el multiculturalismo le llenaron el país de musulmanes, ya que el odio además no es solo contra la familia sino contra la religión católica, ya que ellos quieren imponer su religión que no es otra que la estatista y eso lo conocemos muy bien en España.

    • Estimado:

      correcto.

      Pero la locura de la socialdemocracia escandinava no sale de la nada. Viene de todo el pensamiento del marxismo sobre el tema del sexo, la mujer y la familia. La proximidad con la URSS explica muchos de estos experimentos de ingeniería social, que ahora tanto se denuncia en la novela negra escandinava.

      Saludos cordiales,

      Manuel

  7. Algunas pinceladas:

    La familia es el fundamento que estructura la sociedad y da el primer sentido de “pertenencia a” a las personas. Esto, el estado socialdemócrata de alta intensidad, que es en el que estamos, lo sabe y por eso busca una y otra vez destruirla: no quiere intermediarios entre él y el individuo.

    Le niega ayudas por hijo. Le niega muchas rebajas fiscales, aún continua, al menos, la del irpf por hijos a cargo. La ha convertido en el lugar de batalla entre el sexo masculino y el femenino. Para ellos, los socialdemócratas de derechas y de izquierdas, son los dominios del heteropatriarcado.

    Los ataques a la familia son continuos: ideologia de genero, matrimonio güei, divorcio express, feminazismo. Promover una mujer recauchutada, a imagen del hombre, repitiendo lo peor del hombre, es promover la destrucción de la mujer y la familia, en tanto en cuanto que ésta tiene núcleo a la mujer.

    Se está preparando la segunda parte de Avatar. Ahí el modelo es claro, es tribal, con o sin porros. Preferiblemente con.

    • “Promover una mujer recauchutada, a imagen del hombre, repitiendo lo peor del hombre”

      Lo peor de esa promoción es la dañina influencia en las adolescentes y jóvenes inmaduras, fácilmente manipulables. Escuchar de su boca lo entusiasmadas que están con la huelga y con este “movimiento”, da mucha pena. Hace media hora acabo de escuchar a una en la Sexta: “queremos recibir una educación afectivo-sexual en la se elimine esa idea de amor romántico que tanta violencia de género y crímenes ha provocado”.

    • AVATAR!!!!

      Una de las peores películas que he visto en mi vida…

      Completamente de acuerdo.

      Saludos,

      M.

  8. Re-titulo: “Objetivo del Feminismo: Acabar con la familia”
    Que lo haga desde la perspectiva marxista (….abortos usados como principal método anticonceptivo, políticas de control de natalidad forzadas”….); que lo haga desde la perspectiva capitalista (destrucción de la paternidad con la anulación de todos los derechos parentales del varón en el ámbito de la familia; creación inflacionaria de conceptos de familia, estigmatización de la maternidad; etc.; no hace al feminismo ni mejor ni menos enemigo de la familia en su conjunto.
    El feminismo en su funcionamiento práctico es una ideología transversal más allá de las macroideologías marxista y capitalista en las que opere, y eso lo saben muy bien las feministas a la hora de actuar en los partidos de derecha e izquierda, introduciendo según el caso pequeñas diferencias de carácter táctico. Distintas opciones, mismos objetivos: acabar con la familia, con la paternidad y la maternidad. Consecuencia directa (entre otras): el suicido demográfico, que como “suicidio social”, no es otra cosa que un genocidio invertido.
    Si se acaba con la familia (y este ha sido desde sus inicios un objetivo central del feminismo), se acaba con la paternidad (y el feminismo ha acabado con todos los derechos de paternidad del varón), y sabemos muy bien que destruida la paternidad la maternidad se autodestruye; lo que sigue es el “suicidio social”.
    ¡Ah! que lo que nos quieren es convencer que hay un feminismo bueno y otro malo. Esa cantinela estoy harto de escucharla cuando al hablar con feministas marxistas y capitalistas me quieren convencer cual es el bueno y el malo.

    • Yo entiendo que eso que llaman capitalismo neoliberal no es más que la versión económica de la socialdemocracia transpartita: el mercantilismo o capitalismo de amigotes. En ausencia de libertad política colectiva no hay verdadero un capitalismo liberal. Solo un remedo.

      Saludos,

      Manuel

  9. La familia, ¡qué gran invento la familia! Se puede medir el grado de “evolución” y “civilización” de una época tan sólo observando cómo está organizada la familia característica del grupo social que ha impreso sus pautas al resto. Pero sobre todo casi puede llegar a saberse todo de una época conociendo cómo se produjo el proceso de disolución del ideal de familia.

    La familia “clásica” europea es la burguesa y pequeño-burguesa, en muchos aspectos descendiente del modelo patricio romano y del linaje feudal: todo giraba en torno al patrimonio familiar y su encarnación viva, la figura paterna, que era el verdadero objeto de veneración, símbolo y fetiche del estatus que garantizaba la permanencia de la estructura familiar en el recurrente y cíclico reparto de la herencia.

    Pero todo ese bello mundo, que también fue el de la “Belle époque”, la neurosis y el psicoanálisis, ya no existe: la proletarización, hoy bienquista bajo estándar de vida en las clases medias asalariadas, ha surtido sus efectos sobre la forma de la familia occidental. La vida del consumo es más dura que la vida de las minas y el campo, hay que pagarse muchos caprichos necesarios, y hombres y mujeres deben compartir la contractual coyunda del asalariado para vivir conforme al estándar sistémico.

    El espacio de lo privado se ha estrechado mucho, a medida que en el recorrido de la Modernidad, cuya trayectoria nadie conoce, se ha ido bajando del tren en cada estación algún miembro de la vieja estructura familiar europea: los abuelos, desaparecidos de vista, vegetan en algún lugar lejos del ruido mundanal; los hijos, nadie sabe a qué se dedican pero es seguro que, con o sin padres, nacieron huérfanos de herencia material o simbólica; la pareja nuclear, apenas una lucecita parpadeante en la pantalla del radar que recoge el movimiento errático de los lazos afectivos vaciados de contenido; los no-nacidos, ocultos en cuadros estadísticos a cuenta de una demografía apocalíptica, desfilan en los libros de Historia del futuro como víctimas de una mortandad neomedieval.

    Poco puede destruir un Estado que antes no hubiera destruido el Mercado. Reconozcámoslo, el Estado actual se levanta como un Castillo o Fortaleza en medio de las ruinas y el desierto que es el orden social que “administra”, ese viejo señor con gota recluido en la torre más alta de sus aposentos, al que muchas maldades se le achacan, cuando en verdad el achacoso es él mismo.

    La familia, ¡qué gran invento la familia! Si al menos hubiéramos conocido una familia “feliz”… Pero el hombre no debe rebajarse a esos cuentos para viejas solteronas.

    • No creo que la familia esté destinada a proporcionarnos felicidad, mas bien bienestar y protección, la felicidad corre de nuestra cuenta una vez pasada la infancia.

      Un saludo Maestro.

  10. La familia se ha convertido en un estorbo para los Estados en su expansión desmadrada y su avidez de control.

    …Pero no hay monopolio del anti-capitalismo contra la familia. El ESTADO LEVIATAN impone su tributo sea anti o pro capitalista.

  11. Personalmente no estoy de acuerdo en que sean los anticapitalistas los únicos que pretenden la destrucción de la institución familiar, el capitalismo ha visto en ello una gran posibilidad para debilitar la sociedad civil y legislar a su antojo cualquier ley que le produzca beneficios. El capitalismo se ha dado cuenta que el “divide y vencerás” es cómodo y facilita mucho las cosas.
    La familia es una fortaleza donde se enseña a los mas jovenes a defenderse de la sociedad, una vez fuertes y preparados se les deja marchar con los valores aprendidos, esto no interesa ni a unos ni a otros.
    Que el estado legisle en el ambito privado solo tiene sentido para proteger la descendencia.
    Personalmente no entiendo que los homosexuales hayan solicitado que el estado se meta en su cama para darles la bendición cuando cualquier hombre masculino lo que quiere es que el estado esté lo mas lejos posible de su dormitorio.

    • En ese sentido puse un comentario a las 9:19 que está ala espera de de ser moderado.

      Supongo que es porque puse dos links a sitios “malditos” que deben de verificar .

      Le copio una parte del comentario, lo que le dijo uno de la familia Rockeferller (reconocidos “anticapitalistas”) a Aaron Ruso (peridista antisistema),

      “Lo hicimos nosotros, dijo Rockefeller, a través de la Fundación, por dos razones: Una, para sumar la mitad de la población al pago del impuesto sobre la renta y dos, para impedir que los niños se criaran con sus madres y consideraran al Estado, su padre”, reveló el cineasta.

      un cordial saludo

      • No conocia las declaraciones pero es fácil imaginar cual es el motivo y donde se originó. Zapatero no inventó nada, que más quisiera que ser capaz de inventar algo, simplemente importó estrategias de disolución social desarrolladas por grupos de poder.
        Existe un gran riesgo cuando la moral y las costumbres se pretenden modificar de forma artificial y prematura, pero como es algo complejo de explicar solo diré que todas ellas están destinadas al fracaso a largo plazo.

        • pues le pongo otras, del mismo clan “familiar” (esos si que defenden su familia):

          “Sea cual sea el precio de la Revolución China, es obvio que ésta ha triunfado no sólo al producir una administración más eficiente y dedicada, sino también al promover una elevada moral y una comunidad de propósitos. El experimento social en China, bajo el liderazgo del presidente Mao, es uno de los más importantes y exitosos en la historia humana” David Rockefeller, “From a China Traveler”, en el The New York Times, el 10 de agosto de 1973.

          E inisisto en que no es sólo esta “famiglia”, es la manera en que los mandantes nos ven al rebaño.

          Así que la cosa no creo que tenga mucho que ver con el anticapitalismo.

          Los odiamos tanto que los sobrevaluamos. Hay que mirar mas arriba y ver donde han pastado..

          Entonces las puezas del puzle encajan con sorprendente exactitud

  12. El concepto de “familia” debe seguir lo que cambia es su composición. En vez de pedir fidelidad y amor a miembros con lazos de sangre se pide a los compañeros de logia, agrupación o sindicato en donde incluso en algunos se debe practicar la promiiscuidad y homosexualidad. Como creyente me asombro como van avanzando en su agenda y nadie hace nada.

    • …logía, agrupación, partido o sindicato… (Lo del partido es importante y conecta con ideas de otros foreros).

    • Pero esas unidades grupales o comunas no son una red vitalicia con la que contar. Siempre dejan al individuo en la estacada cuando cae en desgracia. No hay la solidaridad incondicional que se suele presentar en la familia.

      Por eso no pueden acabar con la familia monogámica heterosexual por mucho que la intenten erosionar. Es la forma más efectiva de organización social básica que ha descubierto el ser humano para su supervivencia en la Tierra.

      Saludos,

      Manuel

  13. Buenos días Don Manuel

    La pregunta del millón es ¿quienes son los anticapitalistas?

    Nos señala usted a los clásicos podemitas, gafipastos, los almodóvares de turno, Fidel Castro, la Pacha Mama, Pablo Escobar .. el rojerío habitual que se nos define cómo anticapitalista, vale muy bien. Y eso es todo.

    Realmente cree usted que esa gente ha llegado a posiciones de Poder y mandan y amenazan a la familia sólo porque sí. Dando por hecho que realmente hayan llegado ahí y manden.

    Porque el problema real es otro.

    Es el neoliberalismo (nada que ver con el liberalismo), ese que destruye el capitalismo que se origina por la verdadera competencia, y no por un oligopolismo de amiguetes, con concentraciones de Poder cómo jamás se habían visto, quien mas daño está haciendo a la familia.

    ¿Son los Rockefeller capitalistas o anticapitalistas? Y donde pongo Rockefeller ponga también unos cuantos mas. Esa es la cuestión.

    ¿Las empresas de medios de comunicación y de contenidos audiovisuales no son la máxima expresión del mundo capitalista? Y sólo hay que ver “que valores familiares difunden”.. a otro perro con ese hueso.

    https://www.youtube.com/watch?v=mvN-zcCZMiY

    “Lo hicimos nosotros, dijo Rockefeller, a través de la Fundación, por dos razones: Una, para sumar la mitad de la población al pago del impuesto sobre la renta y dos, para impedir que los niños se criaran con sus madres y consideraran al Estado, su padre”, reveló el cineasta.

    Y le dejo el link a una web filoanarquista, anticapitalista (por supuesto) que defiende unos valores que están mucho mas cerca de los míos (que soy conservador) que los que defienden esos “defensores” del mercado. Paradójico, o no tanto.

    http://www.lasinterferencias.com/

    Por desgracia las cosas no son tan lineales. Para defenderme del rojerío y sus mentiras me basto yo, el problema lo tengo con todos esos que en teoría dicen defender lo mis ideas y luego me apuñalan por la espalda (no es su caso).

    un cordial saludo

    • Estimado amigo:

      gracias por comentar. También al resto de personas que han leído el artículo y han dado su opinión aquí y en las redes.

      Bueno, no soy muy aficionado de las teorías conspiranoicas. Pero si a lo que te refieres es si hay prácticas oligopólicas, grupos de presión y mercantilismo por parte de las grandes fortunas o corporaciones internacionales, pues sí. Es la forma corrupta del capitalismo, aquella vinculada al poder político o estatal. Pero es un capitalismo corrupto, antiliberal. China es un país capitalista, pero no es un país libre o liberal en este sentido.

      Usaba el término capitalismo en su acepción más positiva y liberal del término: propiedad privada individual y libre mercado.

      Mi impresión es que efectivamente, hay un capitalismo conchabado con la socialdemocracia con la que hace dinero a partir de la corrupción del sistema político donde no hay verdadera libertad colectiva. Pensemos en el caso Oderbrecht, por ejemplo. Eso es capitalismo de amigotes, Crony Capitalism.

      En todo caso es un mismo estatalismo, con discurso más radical o más moderado y políticamente correcto el que está detrás de los problemas.

      Anticapitalismo o capitalismo bajo la corrección política socialdemócrata son dos lados de una misma moneda. El control estatal, duro o blando, de los radicales libres.

      Saludos,

      Manuel

  14. Una reflexión sobre realidades y hechos ciertos, devenidos o no del discurso marxista y también producto de la ideología materialista, del nihilismo como efecto social.
    Me falta el rizo del rizo que es el “matrimonio (familia) homosexual”, anulado de facto por el, ayer tan mentado, Tribunal de Derechos Humanos, el más importante del mundo, y por sus 47 jueces -47 de 47 “no existe el derecho al matrimonio homosexual”, sentenciaron- reunidos en el pleno de Estrasburgo: ““La Convención Europea de Derechos Humanos no obliga a ningún Estado a ampliar el derecho al matrimonio a las parejas homosexuales […] el matrimonio es claramente entendido como la unión entre un hombre y una mujer”. De esta manera, el Tribunal Europeo de DD. HH. de Estrasburgo da la razón a Austria y zanja el conflicto planteado por una pareja de gays que denunciaron al Estado por negarse a casarlos en septiembre de 2002.”
    Después, el rojerío, con sus medias verdades, eufemismos y retorcimientos varios, ha decidido qque el Tribunal no sentenció lo que sentenció…, pero esa es otra historia.

    http://www.forumlibertas.com/el-matrimonio-homosexual-no-es-un-derecho-fundamental-y-universal-lo-dice-el-tribunal-de-estrasburgo/

    La familia tradicional, en su manifestación más natural e instintiva, perdura; con menos hijos, sí; con más libertad e independencia entre sus miembros, también. Véase usted a sí mismo en relación con sus padres e hijos ¿no es lo primero que trata de salvaguardar como relación y fuente de armonía, seguridad y afectividad?
    Bueonos días.

    • El matrimonio homosexual no tiene ningun sentido, no puede tener descendencia y por lo tanto será legislar sobre artificialidades innecesarias.

      • Creo que el orate Rodríguez Zapatero, inspirado en Lewis Carroll y su “Alicia en el país de las maravillas”, dijo aquéllo que “Las palabras significan, lo que yo quiero que signifiquen”. Que es el pretexto perfecto para una nueva torre de Babel y una nueva confusión de lenguas bíblica.
        Los judíos en tiempo de Jesús, sus leyes religiosas admitían la poligamia, aunque no se diga abiertamente. El derecho de familia y el matrimonio, que se considera cristiano, realmente deriva en gran parte del derecho de familia romano. Matrimonio es matrimonio. La unión de un hombre y una mujer para constituir una familia, mediante leyes contractuales. Y no quiere decir otra cosa. Yo no me opongo a que dos individuos del mismo sexo firmen un contrato de convivencia legal. Pero eso jamás será un matrimonio, por mucho que se empeñen en querer alterar el significado de las palabras.
        Mi teoría, puede ser conspiranoica o no. Pero el dinero de las monarquías islámicas del golfo apoyan a los partidos de moral más disolventes de occidente. De hecho la autodenominada “junta islámica de España”, siempre apoya a los elementos más extremistas de izquierda y su ingeniería de destrozar la familia, la moral social, las costumbres rectas y eliminar en todo lo posible el cristianismo y su presencia. Pues dichas leyes permisivas NO afectan a su colectivo, que se vigilan unos a otros.
        Si destrozas todo el sistema de creencias del contrario, cuando sobreviene el hastío de una vida vacía. Mucha gente no regresa a sus orígenes, sino que se van hacia los otros. Muchos conversos al islam tienen ese recorrido.

        • Yo ni estoy a favor ni en contra, simplemente me parece algo absolutamente inútil y cuando esa inutilidad se pretende justificar aún con mas leyes llegamos a la aberración. No se que cantante va presumiendo por ahí de un hijo subrogado, no voy a definir como califico yo a la persona que presume de privar a un hijo de su madre.
          Mejor me callo.

  15. También debe tenerse en cuenta que las disfunciones familiares que la izquiera promueve son fuente garantizada de comportamientos sociopáticos y eso genera un aumento de la violencia, de la desorientación y de la inseguridad en las calles, algo que consideran una herramienta revolucionaria. Para eso, lo primero es aniquilar a la figura paterna. En eso llevan mucho terreno ganado…

    • Sí, eso es cierto. El matrimonio es patrimonio. Y para llevarse el patrimonio hay que acabar con el matrimonio. Esta claro.

  16. Gran columna, como nos tiene acostumbrados DISIDENTIA.

    Creo que la frase clave es la siguiente:

    “La razón de esta inquina contra la familia se debe a que supone un resguardo del individuo y sus relaciones más próximas frente a la intromisión del Estado”.

    Eso.

    • La esencia. Eso. Bien seleccionada la frase para resumir el concepto. Es el estatalista frente al liberal, el colectivista frente al personalista. El estado es la masa, el arma para defenderse de él es la minoría llevada al extremo, la persona.

      • La familia es principio y final de todo, y lo sabemos los que hemos perdido a un querídismo padre.

        Nada de lo que hagamos, desde acumular dinero hasta escribir el mejor libro, tiene sentido sin la familia.

        Con la familia pasa como con la (española) nación: la Izquierda la asocia de forma equivocada a lo reaccionario, cuando la familia en verdad es lo más revolucionario, y un invento esencial en la evolución y supervivencia de las especies.

        • Nada de lo que hagamos, desde acumular dinero hasta escribir el mejor libro, tiene sentido sin la familia

          Qué gran verdad, amigo.

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