“Si los hombres fueran ángeles, no haría falta gobierno. Si los gobernantes fueran ángeles, ningún control, externo o interno, sobre los gobiernos sería necesario. La gran dificultad para diseñar un gobierno de hombres sobre hombres estriba en que primero debe otorgarse a los dirigentes un poder sobre los ciudadanos y, en segundo lugar, obligar a este poder a controlarse a sí mismo. No cabe duda que depender del voto de la gente constituye un control primario sobre el gobierno; pero la experiencia enseña a la humanidad que son necesarias precauciones adicionales.”

La cita pertenece al que fue el cuarto presidente de los Estados Unidos, James Madison (171-1836), abogado y político que, por su decisiva contribución en la redacción de la Constitución de la joven nación norteamericana, fue el más destacado de los «Padres Fundadores de los Estados Unidos». Lamentablemente, en España no hemos hecho caso a su sabio consejo. Y ahora estamos pagando las consecuenicas.

Con Javier Benegas, periodista, y Javier Torrox, periodista, filólogo y autor de «Golpe a la Nación: Crónica de una conjura consentida» (2019).

[PODCAST EXCLUSIVO MECENAS] 
SI ERES MECENAS de Disidentia y quieres acceder a este PODCAST en la comunidad de Disidentia en Patreon, haz clic en el siguiente título:

Sentados sobre una bomba de relojería

SI NO ERES MECENAS de Disidentia y quieres acceder a este contenido, haz clic AQUÍ, accederás al contenido bloqueado. Desbloquéalo haciendo clic en la imagen del candado y, a continuación, sumándote a nuestra comunidad de mecenas.

¿Por qué ser mecenas de Disidentia? 

En Disidentia, el mecenazgo tiene como finalidad hacer crecer este medio. El pequeño mecenas permite generar los contenidos en abierto de Disidentia.com (más de 2.000 hasta la fecha), que no encontrarás en ningún otro medio, y podcast exclusivos. En Disidentia queremos recuperar esa sociedad civil que los grupos de interés y los partidos han arrasado.
Forma parte de nuestra comunidad. Con muy poco hacemos mucho.
Muchas gracias.

Apoya a Disidentia, haz clic aquí

1 COMENTARIO

  1. Magnífico «podcast» y excelente conversación entre los dos «Javieres» (Benegas y Torrox). Enhorabuena. Debería ser de audición obligatoria por todos los españoles, en lugar de estar todo el día escuchando mensajes tóxicos y música embrutecedora, que lo que hace la mayoría de nuestro pueblo.

    Muy de acuerdo en que importantes sectores del gobierno actual no son ni socialistas ni comunistas, sino peronistas. Estos de «obreros» y de «famélica legión» no tienen nada. Todos son unos burgueses de tres al cuarto, acostumbrados a la buena vida y a ir de «progres» y «guays»: profes de universidad, activistas y «oenegeros» profesionales, euroburócratas y «aparatchiks» de partido. Todos niños-bien en origen y si rastreamos un poco empezarán a aparecer los antecedentes familiares bien instalados en el organigrama del franquismo, del que tanto rajan, posiblemente para tapar esta «mancha» de origen. Y el más peronista de todos, a mi juicio, es Pedro Sánchez, que es el que se ajusta mejor al perfil del político argentino.

    Lo del poder absoluto del ejecutivo en nuestro país, de traca. Ni democracia ni leches. Esto es todo una pantomima. Y los culpables: nosotros y la constitución de 1978, que se hizo para que el gobierno de turno tuviera la sarten por el mango (como en el franquismo). Aqui de división de poderes, nada de nada, vaya que los españoles se tomen demasiado en serio esto de la democracia.

    Muy de acuerdo también en la discusión sobre la Unión Europea. Van a pasar de nosotros. No creo que nos echen porque se les desmonta el chiringuito, pero los gobiernos españoles (todos) hasta ahora no han supuesto ningún peligro para la euro-oligarquía al servicio de Francia y Alemania, más bien el país más pelota y rastrero de la Unión (damos asco). Si acaso, el gobierno español será visto como el pedigüeño pesado que está todo el día «dame un duro pa’ un bollo» (como decimos en el antiguo Reino de Tartessos). Unos tíos a los que de vez en cuanto hay que extender un cheque para que dejen de dar por saco y ahí que se apañen. Los del Este (Visegrado y adláteres) sí son los que preocupan a los burócratas de Bruselas, porque son más libres y van a su bola (y muy bien que hacen, no como los españoles) y no son genuflexos con Bruselas. Lo que pase en España les trae sin cuidado a los nórdicos y a los de la «grandeur», que sólo ven en nuestro país un sitio para contener la inmigración africana y donde tomar el sol y ponerse hasta el c.l. de alcohol barato. Y ahora ya ni eso, porque han encontrado rápidamente otros sustitutos para tumbarse al sol y tener su desenfreno etílico-sexual por el lamentable espectáculo que hemos dado con el Covid-19, no menor que el que ellos dan cuanto vienen a nuestra costa a ponerse finos de «todo», y cuando digo de «todo», es de «TODO». A lo mejor en esos nuevos sitios (que conozco unos pocos) no les dejan pasarse diez pueblos, como aquí, que no tenemos dignidad.

    Pero, de todo lo que han dicho los «Javieres», lo que me ha parecido lo más esencial es el problema ético. En España, actualmente, la ética está por los suelos. Y así nos va. No hay ética ni en el gobierno ni en la sociedad. La mentira es la moneda de cambio. Todos mentimos y se justifica su uso. El que va con la verdad por delante es el «pringao» del que todos hacen chanzas. Ha vuelto lo peor de nosotros mismos, la picaresca del siglo XVI y XVII (quizás nunca se fue). No hay formalidad ni seriedad en nada y todo es una inmensa chapuza (desde la atención sanitaria, correos, la educación y hasta ir a poner una denuncia en la policia). Nos hemos acostumbrado a que no funcione nada en la Administración (y con el Covid-19, peor todavía). Pero las cosas no funcionan porque no haya medios (que hay más de lo que parece), en España las cosas no funcionan porque no hay ética. No hay ética de servicio público, no hay ética del trabajo y no hay ética de la dignidad. Todo se ha convertido en un inmenso lodazal (por nuestra conformidad y conservadurismo, como han dicho en el «podcast»). Luego nos llevaremos las manos a la cabeza cuando todo se vaya a tomar por c.l.

    Saludos.