Voluntad. La fuerza heroica que arrastra la vida

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Presentación del libro publicado en 2015, censurado y posteriormente reeditado en 2019.

Es precisa la búsqueda de lo más noble y elevado en el ser humano, algo que nos saque del entumecimiento. El fin es la Voluntad con mayúsculas, el impulso que nos lleve hacia empresas magnánimas, los movimientos exaltados por alzarse más allá de la existencia vegetal, el hombre por encima del hombre y de la decadencia cultural y espiritual de nuestra época, lejos de las religiones o sectas, desdeñando la politiquería vulgocrática o la cultura circense para la plebe, al margen de la actividad estéril de especialistas académicos, del declive del arte o de la sumisión a los mercados y poderes económicos. La Filosofía, hoy como en cualquier época, nos sirve para tales propósitos, entre centenares de citas de pensadores clásicos para abrirnos paso por el pensamiento fuerte y sublime, por el sentido e identidad del Ser en el hombre, de la Voluntad que le ayude a vivir, una síntesis de las grandes aspiraciones intelectuales humanas: ontología y ciencias, psicología y sociología, política e historia, ética y estética.

Foto: Armin Lotfi

8 COMENTARIOS

  1. En estos tiempos oscuros que corren, con un gobierno infestado de cabras locas e ignorantes, no me extrañaría que terminara de nuevo censurado o denunciado. Por si acaso ya me he hecho con un ejemplar.

  2. Dice Jung en su obra «Aion» :

    «… Por muy amigable y bien dispuesto que su eros sea, la mujer, cuando está gobernada por su «animus» no se deja conmover por ninguna lógica del mundo. En muchos casos, el varón siente -y no se equivoca mucho- que únicamente seduciéndola, apaleándola o violándola lograría «con-vencerla». El no sabe qué tan dramática situación llegaría inmediatamente a un final de trivialidad sin incentivo, con solo abandonar el campo y dejar la continuación a cargo de otra mujer, la suya por ejemplo. Pero rara vez o nunca se le ocurre está saludable idea, pues ningún varón puede entrar en contacto, así sea por el lapso más breve, con un ‘animus», sin caer inmediatamente en dependencia de su *anima». Quién entonces tuviese bastante humor para escuchar el diálogo con objetividad, quedaría estupefacto ante la abrumadora cantidad de lugares comunes, perogrulladas torcidamente esgrimidas, frases de periódico o novela, pasadismos invendibles de toda laya, juntos con ordinarios insultos y una estremecedora falta de lógica. Es un diálogo que, independientemente de quienes sean sus ocasionales participantes, se repite millones de veces en todas las lenguas del mundo y es siempre el mismo en sustancia»

    Este es un pequeño fragmento de la obra «Aion» de Carl G. Jung.
    Libro que recomiendo leer a quien no lo haya hecho por ser una obra que nos advierte de la inutilidad del discurso y leyes al uso.

    Yo he creído siempre que las leyes de género no eran algo producto de la bienintencionada ignorancia sino de una maldad meticulosamente elaborada destina a impedir el desarrollo natural del hombre y la mujer.

    Creo por tanto, como recomienda Jung, que lo más saludable es echarse a un lado y dejar que las mujeres resuelvan el asunto entre ellas, como si el ministerio fuera ahora la peluquería o una reunión de «Tuppersex».

    El hombre actual debe dedicarse a sus asuntos, la guerra y filosofar, el reposo con prudencia.

    • Ciertamente, los argumentos pueden no con-vencer a lectores femeninos en general (con excepciones brillantes). Quizá por ello decía Nietzsche que de las mujeres debiera hablarse solo a los hombres. No obstante, me parece que, aunque sea por curiosidad femenina, han leído más mujeres que hombres el capítulo 5 de «Voluntad» («La cosa ésa de ser mujer»).

      ¿Deben dedicarse los hombres a filosofar al margen de la cuestión femenina? No me lo parece, forma parte de la sabiduría de la vida, y así lo han sabido ver algunos insignes pensadores como Nietzsche, Oswald Spengler, Rousseau, Kierkegaard, Sándor Marai, Freud, Herbert Marcuse, Cervantes, Pío Baroja, Jacques Barzun, La Rochefoucauld, Oscar Wilde, Lichtenberg, Kant, Schiller, Stendhal, Osho, Baudelaire, Richter, Lérmontov, Schopenhauer y otros, todos ellos citados en el cap. 5. Otra cosa es que ese discurso sea útil para intentar convencer a las mujeres sobre algo. No, no lo es, como tampoco sirve un tratado de ornitología para inculcar a los pájaros moralejas sobre su conducta. No obstante, no se puede vivir en el mundo sin saber qué nos depara, y es mejor conocer que poner una venda en los ojos, aunque el mundo no se pueda cambiar.

      • Gracias por la excelente respuesta.

        Me refería a dejar al margen el discurso feminista al uso, algo ajeno por completo a lo masculino y que nada tiene que ver con alcanzar la sabiduría agarrados a la mano de Beatriz.
        No me imagino a Beatriz en el 8M ni para bajar a Dante a los infiernos.

        Un cordial saludo.

  3. Buenos días,

    ¿Alguien podría decirme por qué fue censurado este libro?

    Saludos y gracias!

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