El Gobierno ha aprobado el decreto ley que le habilitará para llevar a cabo la exhumación de los restos mortales de Francisco Franco. Es el mayor de los fuegos artificiales con los que Pedro Sánchez está celebrando su llegada al poder. Es una decisión de carácter simbólico, se dice. Hay un terreno intermedio entre el cómputo de parados de Mariano Rajoy y la simbología necrófila de Pedro Sánchez que se llama política. Al primero no le interesó nunca. Y el segundo también parece sentirse cómodo con el consejo de Franco de no meterse en política.

Quizá sean las limitaciones que le impone al presidente el cómputo, éste estrictamente político, de sus apoyos parlamentarios. La política, en una democracia embridada por el Estado de derecho, tiene sus procedimientos. Éstos limitan la bestia del poder, y le otorgan un carácter predecible y estable. Y hacen más difícil que las decisiones sean impopulares. Y así es como tiene que gobernar Sánchez la nave socialista: por un cauce constreñido por las instituciones, y con un poder sobre el timón, el que le dan sus 84 diputados, muy limitado.

La cuestión no es si el Ejecutivo puede redactar decretos ley, y en qué número, sino si lo hace ajustándose a derecho o no

Ante esta situación, Sánchez ha optado por recurrir al atajo de los decretos ley. Es un recurso legal propio de cualquier gobierno, y el de Sánchez se ha apresurado a decir que todos antes que él han recurrido a ellos, y Rajoy más que nadie. Bien está que el gabinete socialista reconozca en su antecesor un ejemplo a seguir. Pero la cuestión aquí no es si el Ejecutivo puede redactar decretos ley, y en qué número, sino si lo hace ajustándose a derecho o no.

Siete decretos ha aprobado el Gobierno, y merece la pena recordarlos para entender qué está haciendo, y por qué.

El primero fue el Real Decreto-ley 4/2018, de 22 de junio, por el que se concreta, con carácter urgente, el régimen jurídico aplicable a la designación del Consejo de Administración de la Corporación RTVE y de su presidente. Y, verdaderamente, ¿qué urgencia puede ser mayor que la de que el nuevo gobierno controle la información en la radio y la televisión públicos?

Real Decreto-ley 7/2018, de 27 de julio, sobre el acceso universal al Sistema Nacional de Salud. El Ejecutivo ha marcado un nuevo rumbo en la política migratoria, con el objetivo no declarado de que se multiplique la llegada de inmigrantes, crear nuevos conflictos y esperar a que el PP haga un movimiento para descalificarlo como extrema derecha. El movimiento era tan urgente que ya lo ha hecho.

Real Decreto-ley 5/2018, de 27 de julio, de medidas urgentes para la adaptación del Derecho español a la normativa de la Unión Europea en materia de protección de datos: transposición de una norma europea. Materia típica de un decreto ley.

Real Decreto-ley 6/2018, de 27 de julio, por el que se aprueba una oferta de empleo público extraordinaria y adicional para el refuerzo de medios en la atención a asilados y refugiados.

Real Decreto-ley 9/2018, de 3 de agosto, de medidas urgentes para el desarrollo del Pacto de Estado contra la violencia de género: “aplicar las medidas del Pacto contra la violencia de género”. Con esta medida, permite recibir ayudas sin denuncia previa en comisaría o en el juzgado, sino que basta una decisión administrativa con informes médicos o sociales.

El gobierno socialista cumple la última voluntad de Franco, que no era la de ser enterrado allí, sino en el panteón familiar

Real Decreto-ley 8/2018, de 3 de agosto, por el que se modifica el Real Decreto-ley 16/2014, de 19 de diciembre, por el que se regula el Programa de Activación para el Empleo: atender a desempleados de larga duración, y permitir que sigan cobrando un subsidio. De nuevo, una materia típica de un decreto ley.

Real Decreto-ley para la exhumación de los restos de Francisco Franco. De modo que el gobierno socialista cumple la última voluntad de Franco, que no era la de ser enterrado allí, sino en el panteón familiar. Una decisión infinitamente justa, pues ante cualquier otra consideración debe primar la voluntad del finado. Una pena que no acompañe ese acierto con un intento de llegar a un consenso, y profundizar por esa vía en la reconciliación nacional.

De modo que, con dos excepciones, Sánchez ha recurrido al expediente del Decreto Ley para afilar su política, de carácter polémico y frentista. Y lo ha hecho saltándose las normas de nuestro ordenamiento jurídico, pues estas medidas sólo se pueden justificar si hay una urgencia en su entrada en vigor. El destino de los huesos del dictador ¿es una urgencia? ¿Lo es robarle al ámbito judicial una materia tan sensible como la familiar? El cambio en su política migratoria, legítimo, ¿merecía saltarse el trámite parlamentario? No hay una “extraordinaria y urgente necesidad” que justifique el recurso a esta vía legislativa.

En al menos dos casos, el del anterior jefe del Estado y el que permite a la Administración decidir, por su cuenta y sin concurso del sistema judicial, quién ha sido una víctima de maltrato, no hay ni asomo de intento en el Gobierno para que el uso de los decretos ley sean legales.

Todos esos decretos son provisionales: han de ser convalidados por el Parlamento. Sólo necesita una mayoría simple, y con Podemos, el PNV y los secesionistas catalanes suma incluso mayoría absoluta. Por otro lado, gobernar por DL y acudir al parlamento con los hechos consumados obligaría a los grupos que le prestan este trémulo apoyo a desmarcarse de la decisión ya tomada. Y a la vista de la fragilidad de esta coalición, podría convertirse en un estilo de gobierno.

Todo ello es grave. Pero lo es más aún el intento de anular al Senado. Sánchez ha visto la potencia inmediata de este instrumento, y pensaba aplicarlo para saltarse la capacidad de veto que tiene el Senado sobre el techo de gasto, que PSOE y Podemos quieren disparar para 2019. Pero la maniobra es tan burda desde el punto de vista jurídico, que incluso ellos se han visto obligados a rectificar.

Lo que está haciendo el Gobierno es cambiar las leyes para anular política e institucionalmente a un órgano controlado por la oposición

Lo que han iniciado es un cambio en la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera que elimine la facultad del Senado de imponer ese veto. Cambiar una Ley Orgánica no es fácil, y más con el control que tiene el Partido Popular de la mesa del Congreso. Pero por lo menos no es una vía abiertamente ilegal.

Ilegal no es, pero el Gobierno inicia aquí un camino muy peligroso. Lo que está haciendo es cambiar las leyes para anular política e institucionalmente a un órgano controlado por la oposición. Pablo Echenique, de Podemos, ha llegado a decir que la mayoría popular en el Senado es espuria. Si no hubiéramos visto a los maestros de Podemos hacerlo en Venezuela, quizás cualquier suspicacia parecería exagerada. Pero no lo es.

Lo peor de este juego con las instituciones es que apunta a la concentración del poder en el gobierno. Se atisba una nueva teoría del poder, que es la de Podemos, según la cual ellos son los depositarios únicos de la voluntad del pueblo, y el gobierno en sus manos única fuente de poder. Ya advirtió Anthony de Jasay que la división de poderes es el santo grial de la teoría política. Depende en realidad de que la sostenga la cultura política de la sociedad. Y no está claro que la cultura democrática española sea tan fuerte.

Foto Ahora Madrid


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10 COMENTARIOS

  1. “In fact, it was the unease the very idea of sovereignty, of no further recourse, aroused in sober minds which used to set them off on the grand quest for the Holy Grail of political lore*, the —separation of powers—, the supremacy of the legislature and the independence of the judiciary.” Antony de Jasay.

    “De hecho, fue la inquietud de la propia idea de soberanía, de ausencia de recurso ulterior, suscitada en las mentes sensatas la que sirvió para ponerles en el camino de la grandiosa búsqueda del Santo Grial de la tradición política*, la división de poderes, la supremacía del legislativo y la independencia del judicial.” El Estado. Antony de Jasay (traducido).

    El Estado es un ente militar en origen, desarrollo, objetivos,…, etc.
    La dominación se establece con lo que Jasay denomina “represión, legitimidad y consentimiento”. Gramsci esboza más gráficamente como hegemonía más dictadura; el Estado es la dictadura.

    Separación del poder (“balance of powers”) no es equiparable con división del poder.
    La separación implica que el poder constituido no solapa intereses* entre sus partes, separados e independientes. División, en un mismo interés de base se desarrollan diferentes funciones al servicio de un mismo grupo o interés.
    Un ejemplo de la división del poder es la diarquía lacedemonia, de separación del poder tenemos el conjunto formado por la asamblea ateniense y los cargos. El fundamento y principio es totalmente distinto.

    Los bagaudas**, han dejado cierta impronta en toda la parte occidental de Europa, desde Suiza a Galicia. Son un buen ejemplo de falta de legitimidad y consentimiento, lo cual lleva a fallar la represión en algún momento. Si a ello le añadimos andamiaje moral, con Prisciliano (gallego de Padrón) la cosa adquiere impulso. Prisciliano (su antagonista es Hidacio el historiador) y sus discípulos acabaron siendo víctimas decapitadas de una proto-inquisición eclesiástica. Si bien alcanzó cierta difusión en el rural.

    Los bagaudas (romanizados y autóctonos en guerra contra el Imperio, los “coloni” proto-feudal) fueron antagonistas del Imperio romano y las tribus germánicas, Visigodos y Suevos incluidos. Aunque estos últimos pactaron tanto con los bagaudas primero (contra el Imperio), como con el Imperio romano después.

    Estado de Derecho, todos los Estados son de derecho. Pensar en el Estado sin Derecho es como pensar en el ejército sin jerarquía. La ausencia de “Derecho” se suele evocar como “derecho natural”,”ley natural”, “derecho de naturaleza”, “derecho de la fuerza”, “barbarie”, “tribalismo”, “salvajes”,…, pero realmente son libertades. Tales libertades pueden derivar en usos y costumbres y a ello lo denominan “derecho” consuetudinario; origen de ciertas leyes y fueros.

    *: “Esta sumisión es fácil de comprender: para fundar un gobierno moderado es preciso
    combinar las fuerzas, ordenarlas, templarlas, ponerlas en acción; darles, por así
    decirlo, un contrapeso, un lastre que las equilibre para ponerlas en estado de
    resistir unas a otras. En esta obra maestra de legislación que al azar produce rara
    vez y que rara vez dirige la prudencia. El gobierno despótico, al contrario, salta a
    la vista, es simple, es uniforme en todas partes; como para establecerlo hasta la
    pasión, cualquiera sirve para eso.” El espíritu de las leyes. Montesquieu.

    **. Bagaudas (En latín bakaudai vagabundo, bandido o rebelde del campo; en celta guerrero, en vasco “estamos”, etc). Posteriormente deriva en la onomástica Bacauda (ej: obispo Bacauda Cabra, arzobispo Bacauda de Toledo) para evocar héroes cristianos (una leyenda).
    “Lar: Los hombres viven allí bajo la –ley natural–. Allí no hay dolor. Las sentencias capitales se pronuncian allí bajos los robles y están grabadas en huesos. Allí incluso los rústicos hablan y los particulares emiten juicios. Puedes hacer lo que te plazca. Si fueses rico serías llamado “patus”. Hay cosas mucho más importantes de las que no digo nada, pero esto será suficiente para continuar.
    Querolus: Yo no soy rico y no me sirve para nada un roble. No quiero esas –leyes del bosque–.
    Lar: Entonces bien, busca algo más cómodo y honorable si no sabes pelear.” Querolus. Siglo V.

  2. En el último año, desde septiembre de 2017 hasta el día de hoy, el Régimen del 78 ha involucionado hacia su consumación: en el origen, las facciones del franquismo se unieron para darle nueva forma a su aparato de dominación y compartirlo con los advenedizos, de los que gente tan intelectualmente desaseada como Pablo Casado, Albert Rivera, Pedro Sánchez o Pablo Iglesias no serán los últimos en presentarse para realizar las muy poco gratas tareas pertinentes de dirección rebañiega, subcontratados a buen precio. ¿Se han dado cuenta de que todos parecen guiñoles de goma espuma de esos de los de la célebre serie británica “Spitting images”? Pero aquellos muñecos, además de divertidos e inteligentes, casi parecían humanos, comparados con sus homólogos españoles de carne y hueso

    Hoy, los subcontratados, la “troupe” de los payasos del circo, repartidos en facciones irrisorias y casi confundidas en el puro abigarramiento de la inanidad mental profunda, se ha hecho con la caja de caudales y dicta leyes, pero Ana Patricia y el resto de sus amigachos de jarana están contentos: para prepararlos psicológicamente para la próxima crisis, es decir, para la misma de siempre, la de ser desgobernados, los españoles deben recibir un “tratamiento especial”. Los grandes patrimonios todavía tienen que sacar del país todo lo que les dejen y gente como Pedro Sánchez es la más idónea para esta estrategia de desnacionalización de la conciencia social. Por tanto, Franco bien vale una misa laica para las conciencias adormecidas tras largas décadas de una, digámoslo eufemísticamente, muy deficiente educación pública, pagada a precio de matrícula en Oxfond, pero con servicios educativos de cafetería de “Self service”.

    El ínclito Alfonso Escámez ya lo decía en los primeros años de la década de los 80: esto es un chollo, se venden por precios irrisorios, nos vamos a poner las botas con ellos. Y esa es toda la Historia española de los últimos 40 años: muchos, demasiados, se dedican a recoger las migajas que caen del plato o lo rebañan con las cortezas duras de pan que les dejan, peleándose con los mastines del señor a mordisco partido. Es decir, la sociedad española, gratificada con el espectáculo de su propia humillación, como los perros que nunca muerden la mano del amo.

    La tercera generación del franquismo (el Estado es el único Sujeto Agente de la acción política: nada fuera del Estado, de hecho la “troupe” de payasos existe gracias a este principio constituyente del poder que rige en España) tiene que matar al padre so pena de no poder heredar sin deudas la herencia: todos no pueden ser Juan Carlos de Borbón, un monarca por inseminación artificial provista por el testículo dizque único del General, si bien su modelo, por extraños caminos, ha obtenido mucho crédito y es seguido por todos los que “parten el bacalao”. No creáis que el mérito de vivir a vuestra costa y subidos a vuestra chepa no es mérito pequeño: mucho esfuerzo nos ha costado, casi todos nosotros hemos dejado aparcada la conciencia moral en algún remoto lugar de cuyo nombre no queremos acordarnos. Quizás por eso los borrachos intentan apalizar a Alberto Garzón: un rapto de lucidez lo tiene cualquiera, incluso en esta España esquizoide siempre quedará un borracho que conozca la verdad y ejecute la sentencia inexpresada.

    Nadie tiene la osadía en los medios de comunicación de decirlo abiertamente. Todos los análisis que se hacen de la situación son erróneos, carecen de espesor y matiz, ocultan la verdad y, sobre todo, no apuntan al corazón moribundo de esta excrecencia degenerativa que se presenta con la apariencia de normalidad. Todo es faccionalismo mediático en apoyo desesperado del faccionalismo estatal: las ventosidades de Pedro Sánchez, como los mutismos, anacolutos y dislexias de su maldito antecesor, llenan titulares y motivan expansivos artículos de opinión sobre el vacío referencial más absoluto.

    El día que alguien se empiece a tomar en serio la idea de que los funcionarios de un partido financiado por el Estado no pueden hacer política se habrá llegado muy lejos y ningún imbécil pseudo-letrado hinchado de sí mismo tendrá la desvergüenza de llamar “democracia” a esa proliferación de agentes patógenos en la vida pública.

    Entretanto, hay que saber apreciar al menos el encanto innegable de los crepúsculos, no de los dioses, sino, más prosaicamente, de los “Homunculi” y sus ridículas pretensiones de seriedad. Será el primer Régimen político conocido en la Historia que desaparezca traumáticamente a causa de su insuficiencia intelectual: incluso los españoles actuales necesitan alguna razón intelectiva y abstracta que justifique su abyección colectiva…

  3. “Real Decreto-ley 5/2018, de 27 de julio, de medidas urgentes para la adaptación del Derecho español a la normativa de la Unión Europea en materia de protección de datos: transposición de una norma europea. Materia típica de un decreto ley.”

    Desde 2016 tuvo el Gobierno tiempo para adaptarse a la RGPD nueva, llegó la fecha límite y estamos en gallumbos, como todo…

  4. Muchos reprochan a Sánchez no tener un plan de gobierno y solo aspirar a calentar sillón, pero sí que lo tiene y la mar de tóxico: Subidas de cotizaciones de autónomos, de sociedades y de sueldos de más de 45.000 euros brutos anuales. Impuestos sectoriales: banca, tecnológicas, diésel. Además, el Impuesto de Patrimonio y el Impuesto de Sucesiones y Donaciones serán aplicados a todo el territorio nacional.

    Primeros intentos de evaluación del impacto en el bolsillo del contribuyente del «Impuestazo» que Sánchez tiene en preparación: en un comunicado de Gestha, sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda (que muchos piensan ser un sindicato amarillo filopodemista), se valora la recaudación adicional de la reforma fiscal del Gobierno en tan solo 9.700 millones de euros.
    Los de Libertad Digital, usando una herramienta del think tank Foro Regulación Inteligente, llegan a un resultado muy distinto y calculan el estacazo tributario en la friolera de 32.000 millones de euros al año (700 euros de promedio por barba).

    Sánchez necesita pasta de engrase y no tiene manera de financiar sus políticas de aumento del gasto público (un 4,4%, «presupuestos expansivos y unas cuentas más sociales» según la ministra de Hacienda) sin recurrir al saqueo fiscal, dada la presión de Bruselas sobre el déficit y la inminente extinción del programa de compra de deuda por el BCE. Si pensamos en que el desfase fiscal adicional previsto por Montero hasta 2021 equivale al 2,1% del PIB, el peso real sería de 23.400 millones de euros, por lo que a cada trabajador activo le tocarían 1.230 euros más de carga fiscal, solo como consecuencia del deterioro de los objetivos de déficit. Y como no logra hacer aprobar «su» techo de gasto en el Congreso, quiere cambiar la ley a decretazo limpio, el objetivo es conseguir fondos para seguir malgastando hasta 2020.

    Por si todo esto fuera poco, alivio de la deuda catalana en 4.500 millones, nuevo Estatuto de los Trabajadores «paritario» y con los convenios colectivos sustituyendo a los empresariales, aumento del empleo público (ya tenemos más de 3,1 M de empleados públicos, de los que 1,8 M en las Comunidades Autónomas y 0,6 M en la Administración Local), sanidad universal, subvenciones extraordinarias y urgentes, inmigrantes entrando a miles por todo lado y el desmadre solo está en sus comienzos.

    Malos presagios para el crecimiento económico y la creación de empleo privado, de seguir Sánchez hasta 2020. Los fondos buitre que apuestan en «cortos» ya han empezado su labor en contra del IBEX, señal de que dudan que España pueda mantener los actuales índices de crecimiento en los próximos años. Sánchez está soplando fuerte a la llama de la recuperación y la consecuencia lógica es que se apague. Este inepto va a empobrecer el ciudadano de a pie y a derrochar un dinero que no solo no tenemos, sino que tampoco nos van a prestar a tasas asumibles. Como no logren obligarle a convocar elecciones y no lo echen pronto de la Moncloa, quedaran las puertas abiertas para repetir la crisis zapateril del monstruoso déficit de 2009, o sea, el modelo socialista de bancarrota. El abalo sísmico que provocará la gestión económica iniciada por este indocumentado terminaremos por sufrirlo todos, lobos o corderos.

    Nuestra deuda pública ya es imposible de devolver. No es un juicio de valor, es pura aritmética. Téngalo ustedes claro de una vez: es la economía la que va a condicionar el futuro político y la estructura territorial de España, sin que influya para nada el acuerdo marco de Zapatero con los nacionalismos periféricos que Sánchez pretende resucitar ahora sin tener el apoyo electoral que tuvo aquél en su día. La total inviabilidad de un modelo de Estado con una estructura autonómica imposible de financiar, amén de su ineficiencia de gestión, obligará a un empuje de centralización para ahorrar costes o bien, en caso de un tropiezo de la economía, llevará a la balcanización del país. En cualquier caso no se vislumbra que el régimen vaya a poder reformarse de forma pacífica.

    • Su planteamiento es perfectamente lúcido y ajustado a la realidad. Sánchez, a partir del 3 de Enero de 2019, se encontrará con que se acaba el dinero fácil del BCE y le será imposible gastar como quiere hacer. Su plan impositivo nos llevará a menores ingresos porque las empresas empezarán a cerrar, con la consiguiente subida de precios, que notarán especialmente los jubilados, a quienes pretenden engatusar con supuestos aumentos,…Creo que sus ideas son populistas, ir hacia adelante aunque vea que va hacia el precipicio,…

  5. Es lógico que Echenique , al dictado del Komandante Koletas , considere espurio al Senado , al fin y al cabo de sus 266 componentes 208 son elegidos por elegidos por sufragio universal, libre, igual, directo y secreto.
    Inaceptable de todo pnto , desde luego , eso de “de universal” o “directo” y ya el acábose de la “ilegitimidad” que sea “libre , igual y directO”.
    Sobre lo de “secreto” ya están en ello , en las últimas elecciones en las que voté una podemita vigilaba atentamente la mesa en la que estaban depositadas las papeletas de los distintos partidos (colegio electoral de la calle Honduras , en Madrid) hasta el punto que tuve que preguntarla si la interesaba mucho que papeleta iba yo a coger.
    No hubo respuesta.

    • Eso viene de muy antiguo. He votado en colegios, en que las papeletasa estaban a la vista de todo. Y podemos no existía.
      Como siempre me ha parecido poco democrático traer el sobre desde la casa. Sé de un municipio en que los sobres eran reconocibles, por una ligera diferencia. así el cacique del municipio se aseguraba, que los que debían favores, los “pagaban”.