La democracia no es algo facultativo. No se pueden coger de ella sus virtudes y sustituir sus defectos a voluntad por las supuestas ventajas de las dictaduras, ni siquiera en una situación excepcional como una epidemia. China puede afrontar esta crisis sanitaria como lo hace, no porque sea mejor, sino porque es una dictadura. Su paradigmática eficiencia no se basa tanto en una supuesta inteligencia superior, una mejor gestión o a que sus líderes los tengan cuadrados, como en el hecho de que el gobierno chino puede hurtar la información, actuar de espaladas al escrutinio público y operar al margen de cualquier control. Así que, si se quiere emular esta eficiencia, la solución pasa por imponer un régimen autoritario. Es decir, para emular a China hay que convertirte en China. Y esto no es un menú a la carta: es plato único…..

Publicidad

[CONTENIDO EXCLUSIVO PARA MECENAS] 

SI ERES MECENAS de Disidentia y quieres acceder a este contenido en la comunidad de Disidentia en Patreon, haz clic en el siguiente título:

La COVID-19, el mito de China y el desprecio a la democracia

SI NO ERES MECENAS de Disidentia y quieres acceder a este contenido, haz clic AQUÍ, accederás al contenido bloqueado. Desbloquéalo haciendo clic en la imagen del candado y, a continuación, sumándote a nuestra comunidad de mecenas.

¿Por qué ser mecenas de Disidentia? 

En Disidentia, el mecenazgo tiene como finalidad hacer crecer este medio. El pequeño mecenas permite generar los contenidos en abierto de Disidentia.com (más de 2.000 hasta la fecha), que no encontrarás en ningún otro medio, y análisis y podcast exclusivos. En Disidentia queremos recuperar esa sociedad civil que los grupos de interés y los partidos han arrasado.
Súmate a nuestra comunidad. Con muy poco hacemos mucho.
Muchas gracias.

Become a Patron!