La cultura de la cancelación “Cancel culture” es un fenómeno reciente que surge como reacción a aquello que nos parece problemático o nos produce una gran indignación. Se trata de hacer desaparecer, “cancelar”, lo que consideramos injusto o inadecuado, de modo que no tengamos que lidiar con ello. Este método de cancelación se utiliza, por lo general, en contra de personajes públicos y famosos a los que se castiga por sus actos retirándoles el apoyo. También se cancelan películas, conferencias, videojuegos y cualquier obra de arte que no pase los filtros de la corrección política del momento.

Se empieza a “cancelar” cuando se silencia a personas con las que no compartimos ideas, cuando bloqueamos por redes sociales a aquellos que debaten nuestros comentarios con educación, solo porque si no reafirman nuestros sesgos nos resultan molestos. Y a medida que aumenta nuestra incapacidad para aceptar aquello que se sale de la burbuja ideologica, nos trasladamos a una prisión autoimpuesta en la que la identidad de grupo y el pensamiento dogmático son los barrotes que impiden una experiencia real con el mundo que nos rodea.

En defensa de la cultura de la cancelación argumentan que necesitamos herramientas para hacer justicia social contra aquellos que son injustos, entendiendo como injusticia desde un chiste que pueda resultar ofensivo, hasta una presunta violación. En palabras de Camonghne Felix: “La cancelación no es personal. Es una forma de que las comunidades marginadas afirmen públicamente sus sistemas de valores a través de la cultura pop”.

El problema de dejar a la gente la labor de la justicia es que las masas son viscerales y no respetan la presunción de inocencia: ser acusado públicamente te convierte en culpable

El problema de dejar a la gente la labor de la justicia es que las masas son viscerales y no respetan la presunción de inocencia: ser acusado públicamente te convierte en culpable, sin posibilidad de defensa. Con la excusa de hacer justicia se termina por duplicar la propia injusticia. Debemos ser conscientes de que nuestro error podría tener consecuencias irreparables para otras personas. Antes de lanzarse a cancelar a alguien hay que cuestionar de donde viene nuestro rechazo, si es legítimo o si estamos siendo condicionados por nuestro entorno, prejuicios, presión social, o una visión estrecha de los acontecimientos, porque suelen ser los menos indicados para juzgar a los demás quienes terminan por determinar qué es lo correcto y qué no lo es.

La cultura de la cancelación ya se ha cobrado varias víctimas

Uno de los casos más conocidos es el de el actor Kevin Spacey, que fue acusado de abuso sexual y malas conductas por varios hombres. Aun siendo desestimados los cargos en el único caso que llegó a los tribunales, su carrera se fue a pique. La audiencia ya le había declarado culpable. Su trabajo como actor ya no sería consumido por aquellos que se consideran comprometidos con la justicia social.

Otro caso reciente relacionado con los movimientos #gamergate y #Metoo es el de Alec Holowka, un desarrollador de videojuegos que según su hermana fue víctima de abusos y pasó toda la vida luchando con desórdenes de personalidad y comportamiento. Alec perdió su empleo y se suicidó tras sufrir un linchamiento mediático por las acusaciones públicas de violación por parte de Zoe Quinn, conocida por estafar a sus seguidores 85.000 dólares de un kickstarter para un videojuego que ni siquiera llegó a estar en desarrollo. Otro caso menos conocido, pero no menos importante, es el de la youtuber ContraPoints, que fue boicoteada por su propia audiencia, mayoritariamente LGTBI después de expresar como se sentía respecto al uso de los pronombres “they y them” bajo su experiencia como mujer trans. Casos como estos hay bastantes y desgraciadamente van en aumento.

La incapacidad de diferenciar realidad de ficción y la crisis del arte

El término woke se refiere a aquella persona que ha “despertado”. Son esos pocos iluminados que se han puesto las gafas moradas o multicolor y, deslumbrados por el exceso de luz en la retina, amenazan con salvarnos a todos de las tinieblas en las que el sistema nos mantiene inmersos. Ellos han resuelto el misterio universal sobre la naturaleza de la maldad humana y se han puesto manos a la obra para erradicarla del mundo, desterrando de la red, a golpe de clic de ratón, a los nuevos demonios que atormentan a los santos modernos. Como bien dice el cancelado Bret Easton Ellis, autor de libros como American Psycho y Less Than Zero: “No les importa la literatura. Ninguno lee libros. La única cultura que tienen es la cultura de cancelación”, a lo que añadiría que, quizá, muchos de ellos sí leen, pero solo lo que no han cancelado previamente: lecturas que confirmen sus sesgos.

“¿Sabéis por qué mi programa es tan bueno? Porque los dueños de las cadenas opinan que sois idiotas y que no estáis preparados para lo que hago. Sin embargo, cada día me peleo con ellos y les digo que sois inteligentes, que vais a comprender lo que hago. Pero me equivocaba. Sois una panda de imbéciles”. —Dave Chappelle.

Los “despiertos” (woke) tienen serias dificultades para distinguir realidad de ficción, ven ofensas y peligros en cualquier obra que supere la clasificación infantil. En esto no tienen nada que envidiar a los conservadores más recalcitrantes que, al igual que ellos, siguen anclados en debates sobre si la violencia en los videojuegos vuelve a los niños asesinos, o si Brad Pitt golpeando a una hippie en la nueva película de Tarantino contribuirá elevar las cifras de los asesinatos de mujeres, cuando la violencia es un fenómeno multicausal. No distinguen la diferencia entre un chiste, que tiene como intención hacer una crítica social o evidenciar una realidad mediante el humor, de una ofensa directa e intencionada contra alguien.

Tampoco entienden los mecanismos del humor negro a través del cual se expone el tabú, parodiando situaciones serias de modo que sea precisamente lo inadecuado del chiste lo que te haga reír mientras niegas con la cabeza. Cuando el humorista toca un tema sensible despojándolo de su cualidad sagrada para descenderlo a lo mundano y provocar la risa, no está cometiendo un delito de odio, está haciendo uso de la imaginación para que reflexionemos.

Dave Chappelle creía que la gente entendería su humor ácido, pero cuando se ofendían o se reían de él y no con él, comenzó a tener dudas sobre si realmente estábamos preparados para un humor inteligente.

“En todas las pandillas de negros tiene que haber un blanco. ¿Sabéis por qué? Porque, en un momento determinado de la noche alguien tiene que hablar con la policía”. —Dave Chappelle.

Algunos familiares y amigos de las víctimas de los tiroteos que sucedieron durante la proyección del Caballero Oscuro, película en la que el villano principal era el personaje de Joker, han manifestado su temor ante la posibilidad de que la nueva película que tiene como protagonista al famoso villano, reviva la tragedia pasada y dé lugar a un nuevo tiroteo.

“Queremos dejar claro que apoyamos su derecho a la libertad de expresión. Pero como cualquiera que haya visto una película de cómic puede decir: con un gran poder viene una gran responsabilidad. Por eso les pedimos que usen su enorme plataforma e influencia para unirse a nosotros en nuestra lucha por construir comunidades más seguras con menos armas”.

Pero más allá del temor, en parte comprensible, de personas que han sufrido una situación traumática, ha habido manifestaciones de terror exagerado que han llegado a exigir que la película sea cancelada, a lo que el director del film ha respondido: “La película hace declaraciones sobre la falta de amor, el trauma de la infancia, la falta de compasión en el mundo. Creo que la gente puede manejar ese mensaje”.

Pero ¿realmente la gente puede manejar este mensaje o el arte se ha convertido en un peligro? ¿Y qué es una gran obra si no es capaz de remover nuestra conciencia, tocar fibras sensibles o hacer que nuestro mundo se tambalee? El arte que no te atraviesa como un puñal, dejando al descubierto tus emociones y sensibilidades es un arte que no deja huella. Y, aunque no toda forma de arte tiene que mostrar una verdad, si al arte le negamos esa capacidad porque nos aterra, el arte tiene un problema y su problema somos nosotros.

Cultura de la cancelación: el fin del arte… y de la libertad

“Al mismo tiempo, Warner Bros. cree que una de las funciones de la narración de cuentos es provocar conversaciones difíciles sobre temas complejos. No se equivoquen: ni el personaje ficticio Joker, ni la película, es un respaldo a la violencia del mundo real de ningún tipo. No es la intención de la película, los cineastas o el estudio mantener a este personaje como un héroe. Cuando Warner Bros tiene que explicar a los espectadores que el cine es ficción, tenemos un problema. Y ese problema, lejos de solucionarse, se agrava cada vez que se pretende cancelar una obra.

Claves para entender el fenómeno

Una de las claves para entender este fenómeno es la necesidad de expiación de la culpa. Los que quieren hacer desaparecer a otros por no obrar de manera acorde a su moral, dicen que ellos no siempre han estado “despiertos” (woke), que hay que ser empáticos y reconocen que ellos mismos se comportaron mal antes de “despertar” y cambiar.

La cultura de la cancelación es una forma de expiar culpas para quienes sienten remordimientos por sus propios actos, presentes o pasados

Así pues, la cultura de la cancelación es una forma de expiar culpas para quienes sienten remordimientos por sus propios actos, presentes o pasados. Paradójicamente, silencian a aquellos que, en su opinión, pecan de falta de empatía, cuando son ellos, los que cancelan, quienes quieren hacer desaparecer al otro porque atenta contra su visión de lo correcto. De esta forma, proyectarían su propia falta de empatía sobre aquellos a los que, mediante la amenaza del castigo, exigen que sean más empáticos. Así, además de lograr una suerte de sublimación exculpatoria, sienten que pertenecen a un grupo, lo cual, a falta de personalidad propia, les proporciona una identidad y, también, una falsa sensación de seguridad: ellos no serán juzgados como las víctimas de sus linchamientos. En definitiva, mediante un activismo hipócrita y vacío, transforman la posibilidad de toma de conciencia sobre un tema concreto en una muestra pública de virtud.

Cierto es que uno puede manifestar rechazo hacia ciertas actitudes y que no todo resulta tolerable. Por ejemplo, que un artista haya asesinado a alguien lógicamente puede influir en nosotros a la hora de enfrentarnos a su obra. Pero estos casos excepcionales no justifican que, por norma, dictemos sentencia desde el prejuicio y la falta de información. Tolerar implica resignarse, es algo superficial y, como dice Zizek, “a menudo la noción de tolerancia enmascara a su opuesto, la intolerancia”.  Comprender exige una mente flexible y un esfuerzo intelectual.

Los que se califican a sí mismos de despiertos se cierran ante el mundo, no tienen nada más que aprender. Es en esa actitud donde reside el germen de la tiranía. Con personas blindadas, inmaduras, no se pueden abordar lo problemas que nos afectan a todos; mucho menos resolverlos. Si algo debería ser cancelado es la cultura de la cancelación.

Imagen: Geralt


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Marina de la Torre
Emprendedora y autodidacta. Mis ideas controvertidas sobre política y feminismo suelen generar polémica en redes sociales. Interesada en filosofía, especialmente en algunos pensadores orientales. Defensora del individuo como la mayor de las minorías; abogo por un movimiento humanista que no divida ni clasifique a las personas según características identitarias superficiales. Entre mis aficiones destacaría mi amor por los videojuegos y las artes visuales.

27 COMENTARIOS

  1. Aunque es tarde voy a ver si Dios y Currucuqui me permiten opinar.

    Me vuelve a suceder lo mismo. Estoy perdido. Antes tenía un problema, y era que los artículos de “Disidentia” suelen dejar demasiadas puertas abiertas y a mi me gusta salir por la gatera, ahora tengo otro, el ratoncito Currucuqui se ha puesto en jarras delante de la gatera y me da cierta pena aplastarlo al salir, por lo tanto voy a tener que elegir una de las muchas puertas abiertas.

    Quizás los artistas de hace setenta u ochenta años ya nos hayan contado nuestra época, y el verdadero error que estemos cometiendo sea el de estar atrapados en un tiempo que deberíamos haber dejado atrás.

    El artista y el intelectual deben sobreponerse y sacudirse el polvo.

    Hemos cambiado el arte por la sociología y así es imposible airear la habitación del mundo. De repente todos estamos fascinados por las estupideces que suelta “Imbéciles Unidas” a través de los medios de comunicación. No es sano, os lo advierto.

    Hagamos un repaso por el álbum literario de nuestros abuelos y bisabuelos.

    Elegimos al azar:

    “A menudo cuando escucho en la radio el discurso de uno de nuestros políticos, o el sermón de uno de nuestros maníacos religiosos, o la conferencia de uno de nuestros eruditos eminentes, o la llamada de uno de nuestros hombres de buena voluntad, o la propaganda con que nos atienden nuestros malos espíritus de la publicidad, me preguntó que pensaran los hombres del próximo siglo (nosotros) si pudieran estar escuchando una sola noche.”

    Pues la hemos fastidiado estamos peor, aunque seremos buenos hasta la próxima guerra.

    Algunos creían que la nueva etapa serviría para acabar “con el poder tiránico y subterráneo de la hembra” y que el arte enteramente masculino hasta entonces daría paso a un arte femenino.
    “Con la emancipación concomitante de la mujer, vinculada con este gran cambio, el despertar del instinto del amor transformará todos los campos de la vida”
    Hay que reconocer que buenas intenciones tenía, lo que no sabía era que la mujer se pondría a jugar al rugby para no perder su aparente subyugación a lo masculino, y que en los descansos se dedicaría a denunciar a los hombres. Los cambios no se hacen de la noche a la mañana, pasar de aparente subyugada a aparente liberada lleva su tiempo y sus gritos.

    Y esto para Cucurruqui,

    “La agonía de un Cristo en el Calvario, por otra parte, ilustra soberbiamente la prueba de lo que incluso un Maestro ha de soportar en la creación de una vida perfecta.”
    Curcurruqui lo que se quiere es escapar de la perfección, por eso no quiere ni ver la cruz.

    Hace más de veinte años un pintor al que admiro me regaló dos cuadros. Sus obras podrían estar colgadas en cualquiera gran museo, deberían estarlo.
    Si no lo están es sencillamente por ser un artista, naturalmente jamás ha pedido una subvención ni frecuenta ningún círculo y menos determinado Círculo. Cuando algún galerista del otro lado del Atlántico o Pacífico le ha propuesto una exposición siempre ha cumplido con su palabra de artista, se ha ido a tomar unas cervezas.
    Los cuadros se titulan el “Nacimiento de Eva” y “Paté mitológico”
    Voy a intentar describir el segundo, el primero es duro, muy duro, de colgarlo en algún sitio tendría denuncias por ambos bandos. La verdad es que ni Eva ni Adán lo están pasando bien mientras Dios tira del pelo a Eva arrancandole la costilla a un Adán empalmado que se retuerce de dolor, creo que Adán hasta hecha la pota.

    “Paté mitológico”
    Sobre un fondo azul hay una lata dorada casi hiperrealista que se deforma alargándose hasta la abstracción en el cuerpo de un cisne, sobre el cuerpo del cisne se puede leer “foie gras”.

    En lo que ha quedado el pobre cisne de Leda.

  2. Eso de “cancelar” es la manera pija costa este u oeste yanque de decir “vaporizar”, que es como se llama en 1984 a la acción de hacer desaparecer a una persona. Claro en la novela se le hacía desaparecer físicamente, hoy en día no llegamos a eso todavía, pero desde luego “desapareces” socialmente. El artículo parece dar a entender que estas cancelaciones son espontáneas propias de las masas. ¡Qué va! la masa, la plebe nunca hace nada por si sola ¿A quién libero? ¡a Barrabas! susurraban a los oídos de la plebe los agentes del Sanedrín, y la masa gritaba enfervorizada como si hubiesen tenido una idea propia ¡a Barrabás, a Barrabás! Pues hoy ocurre lo mismo. Nada nuevo bajo el Sol.

    • He contestado más abajo a esta opinión. Estoy de acuerdo con ella.
      El problema que veo es que estamos derivando la democracia a una oclocracia, el gobierno de la muchedumbre donde la voluntad está totalmente viciada, es irracional y responde a la pura demagogia.

      Son preocupantes los linchamientos que se están haciendo sin una mera denuncia ante un juzgado. No es que se salten el derecho fundamental de la presunción de inocencia es que no hay pie ni para saltársela, las masas toman la justicia por sus manos con una mera acusación pública hacia alguien, obligando a que otros tomen medidas, cancelaciones de contratos, de giras… sin tan siquiera existir esa denuncia ante un juzgado ni mucho menos una sentencia judicial firme y todo ello promovido por corrientes ideológicas que a muchos le interesa ponerlas en boga caiga quien caiga

  3. El arte o incluso la publicación/pensamiento crítico están para eludir la anécdota y exponer las contradicciones de lo común; lo cotidiano, lo real. Dado las civilizaciones colapsan cuando alcanzan las contradicciones de su propia cosmovisión, no es un papel baladí.
    Hoy día casi todas las formas de abstracción mental se refieren a la crítica de ideas o ideales, frente al análisis de realidades. Lo cual, en esencia, viene a refrendar la dinámica de lo actual, …, es decir la dinámica/intereses del poder. Un ejemplo típico es hablar de capitalismo y/o comunismo; liberalismo y/o socialismo, democracia,…; rápidamente las mentes buscan etiquetas.

    Lo cual lleva a que bajo una supuesta diversidad, exista una homogeneidad aplastante. El tsunami tiene pequeñas olas en la superficie; contra ellas, “la plebe” encuentra entretenimiento. En la búsqueda de una supuesta libertad…. Mientras, con su acción (cotidiana, sustantiva, productiva) apuntalan de forma estructural la dinámica del tsunami.
    Es de fácil observación especialmente en lo político; dada la ausencia de poder formal alguno por parte del individuo. El cual adquiere forma solo al constituirse como grupo, con el espiritismo de la representación liberal. El comportamiento entre partidarios de azules o rojos muestra el paroxismo de la cancelación (racional),…

    • Bueno, colapso2015, decir hoy u hoy en día, entra en lo anecdótico por la puerta grande. Relativismo en estado puro y sin magro.
      Decir plebe, abre las puertas del entendimiento superior con perspectiva de hombreras.

  4. La lengua del pirata es muy bárbara y se apañan con cualquier cosa.

    Cancelar
    verbo transitivo
    1.
    Dejar sin efecto o valor una cosa, especialmente una obligación legal, un contrato, etc.
    “cancelar una cuenta corriente; cancelar una tarjeta de crédito”
    2.
    Suspender el desarrollo de algo que se había previsto o programado.
    “cancelar un viaje; cancelar una fiesta”
    3.
    Saldar o liquidar por completo una deuda.

    Similar: liquidar, cumplir, abolir, anular, borrar de la memoria, derogar, saldar, extinguir

    Desaparecer
    verbo intransitivo
    1.
    Dejar [una cosa] de estar a la vista o de ser perceptible.
    “en el escenario se abrían trampillas y el juego de cortinas permitía que determinados efectos aparecieran y desaparecieran”
    2.
    Dejar de existir o de estar presente en un lugar [una persona, un animal o una cosa].
    “sin la capa de ozono la radiación del Sol que nos llegaría sería tan fuerte que la vida sobre la Tierra desaparecería; en el futuro, los científicos y los investigadores harán desaparecer del planeta las enfermedades”
    3.
    verbo transitivo
    Morir.

    Similar: ocultarse, esconderse, perderse, volatilizarse, fugarse, huir, escaparse, escabullirse, escurrirse, descabullirse, hacerse humo,escurrir el bulto, eclipsar, disipar
    Desvanecerse, poner pies en polvorosa, morir, perecer, fallecer, sucumbir, pasar a mejor vida, caer.

    Los “despiertos” (woke) tienen serias dificultades para distinguir realidad de ficción, ven ofensas y peligros en cualquier obra que supere la clasificación infantil.

    Pues no estarán tan “despiertos”, en mi barrio los llaman gilipollas y también estúpidos (Allegro ma non troppo), ya más que plásticos (H.Killer dixit)

  5. En cuanto a ” El arte que no te atraviesa como un puñal, dejando al descubierto tus emociones y sensibilidades es un arte que no deja huella. Y, aunque no toda forma de arte tiene que mostrar una verdad, si al arte le negamos esa capacidad porque nos aterra, el arte tiene un problema y su problema somos nosotros”.

    Pues casi diría que sí, no hace falta que el arte atraviese como un puñal pero si tiene que dejar alguna huella pero a mi me resulta muy difícil definir arte y lo dice alguien que una parte de su vida precisamente la dedica al arte. Estamos en una fase de destrucción del propio arte, al menos del arte constructivo, se ha llegado a un arte repulsivo, provocador, incluso efímero, se hace arte para que desaparezca no para que permanezca.

    ¿Es arte la Fuente de Marcel Duchamp? para mi no, de hecho me parece una tomadura de pelo pero en cambio me pareció fascinante la locura de Banksy, la destrucción de su propia obra para a la vez hacer una nueva “construcción”, a otros le pareció una desfachatez.

    • Bueno, al fin aparece “para mi, no”.
      Creo que es una parte esencial del debate abierto por la señora de Torres.
      Cada cual tendrá su opinión de lo que gusta o no, pero la autora lo hace extensivo a la comunidad, a la sociedad, al grupo, de manera universal. El arte Nunca es sancionable socialmente porque entonces desaparece la Libertad. Puede gustar o no, pero, creo que ella sostiene, si no la he entendido mal, que no se puede poner límites al arte porque mancillamos con ello la Libertad.
      Yo, soy de la opinión que en el arte adolecemos de los mismos defectos de juicio que en el resto de asuntos y que cuando uno se viene demasiado arriba entra con demasiada rapidez en contradicciones y paradojas.
      La libertad, expuesta desde la regla de oro, quizá sea la mejor de sus expresiones. Con ello, se evitan muchos dogmatismos y simplificaciones individualistas al forzar el reconocimiento del otro como un igual y no un distinto, siempre más torpe, más errado, más inculto y por tanto de reconocimiento y estima menores que uno mismo.
      Un saludo

      • Qué es arte y qué no es arte es muy complicado, de hecho no hay opiniones unánimes en ello, y sinceramente me parece un acierto que no exista unanimidad. Ahora considerar determinadas manifestaciones arte pues no sé yo si es muy correcto, no dejan de ser protestas o tomaduras de pelo. Una cosa es que en momentos de la historia un desnudo fuese censurado, la sociedad era la que era, pero nadie dudaba de la capacidad de los artistas para hacer ese trabajo, ahora curiosamente una cagada (tal cual) es considerada arte, mucho trabajo y creación artística no tiene eso, y a la vez obras como el lienzo de “Hilas y las ninfas” de Waterhouse son retiradas de una exposición por mostrar el cuerpo femenino de una manera poco decorosa, incluso más de una vez la Venus de Botticcelli ha levantando ampollas. Hay una nueva censura peligrosa en el arte, la belleza de un desnudo femenino se censura pero a la vez se llenan plazas de latas, de estructuras oxidadas o de meros bloques de hormigón que no representan nada y de artistas que su trayectoria profesional es nula y por supuesto no existe ninguna censura en el arte que represente las nuevas corrientes lgtbi+, pueden estar desnudos, de patas arriba, abajo, con camas redondas, a latigazos, en representaciones totalmente pornográficas que eso está admitido y hay de quien se atreva a cerrar la exposición a visitas por ejemplo de escolares, al patíbulo directo (ya ha ocurrido en alguna exposición, de hecho en Portugal rodaron cabezas) pero eso sí ojo con los cuerpos desnudos femeninos, hay que mirar con lupa si no será violencia de género artística , en nada la Venus de Velázquez la enviarán al ostracismo.

        De locos.

        • Estoy en gran parte de acuerdo con usted. Ahora bien, me resulta que lo que considera momentos de la historia no lo haga extensivo al momento actual. Cuando seamos historia, por tanto, bastará decir que en esos momentos la pornografía era la expresión artística infantil por antonomasia…cosas de esa época de locos.
          La cantidad de trabajo o su capacidad, tienen un vínculo muy leve con lo que consideramos arte, en eso tampoco estoy de acuerdo con usted. Grandes copistas han desarrollado la técnica y el control del trabajo para reproducir obras de otros y no son, lógicamente, reconocidos como los autores a los que copian.
          Lo de los desnudos creo que habrá que estudiarlo más profundamente, nuestra cultura tiene una complicada relación con los mismos desde hace mucho tiempo y no porque existan movimientos de defensa de derechos civiles y sexuales actualmente, la cosa ha de variar mucho. Como dice, en algunos casos, al revés, peor se pone.
          A los niños, con dejar que se acerquen a Cristo, basta. Porque la mojigatería al respecto de lo que es considerado adecuado a los infantes miradas, es para escribir una tesis. No sé que imaginarán los pobres que hacemos ya de adultos en la cama si tienen que inferirlo del modo en el que nos comportamos en la calle los unos con los otros.
          Un saludo

          • No creo que sea mojigatería evitar que los niños tenga acceso por ejemplo a exposiciones pornográficas por muy buenas que sean las mismas en cuanto técnica se refiere. Para todo hay una edad, de la misma manera creo que a nadie, al menos en nuestra cultura se le ocurriese mantener relaciones sexuales delante de niños.
            Somos sociedades civilizadas con unas normas éticas, de decoro, de comportamiento , no vamos por la calle desnudos, ni comemos con las manos, ni orinamos en las calles.
            Los niños son pudorosos, incluso aquellos que están acostumbrados a ver desnudos a sus padres. El sexo forma parte de la intimidad de las personas, normalmente adultas y cada edad tiene un aprendizaje.
            A mi me chiflan las ilustraciones de Milo Manara, las descubrí con unos 13 años en casa de una amiga que tenía un hermano mayor. Hoy veo en ellas verdadero arte y bellísimo, de aquellas con la boca abierta me quedaba. A hurtadillas las fisgaba…je es verdad la curiosidad me podía, pero creo que de eso se trata. Es más divertido.

            Tampoco me parece mal que los niños se acerquen a Cristo, si sus familias son cristianas ¿por qué no van a hacerlo?. Me parece mal que las familias quieran bautizar a sus hijos o hacerles la comunión por el mero festín y no querer saber para nada de una catequesis, o quieran boda por la Iglesia y jamás pisar una. Eso me parece hipocresía.

            Tampoco me parece mal quien no lo haga, si así es su deseo y es coherente en su vida con esa decisión.

    • Yo creo que eso de que el libro de los gustos no existe es una de las grandes trolas de la vida ¡claro que existe! y está escrito y bien escrito. Precisamente la enseñanza en el arte, en cualquiera de sus variedades, tiene entre sus finalidades aprender a apreciarlo, y para eso tiene que haber unas reglas objetivas. Si todo depende del gusto ¿para qué conocer las reglas de las diferentes artes humanas? ¿para qué conocer sus secretos. El arte, el verdadero arte está ligado a la búsqueda de la belleza. La fealdad, la grosería son enemigas del arte. Cuestión aparte son los trastornos mentales de algunos, que tienen el detalle de comunicárnoslo al resto de los mortales a través de sus, vamos a llamarlas, obras. En particular el llamado arte abstracto tiene mucho de esto.

  6. El artículo está bien pero trata demasiados temas no tan fácil de analizar.
    Hoy se le llama cultura de la cancelación a eliminar de la vida pública a personajes que por sus actos, o declaraciones van contra las ideologías imperantes sin tan siquiera esperar a una sentencia judicial y en muchos casos ni tan siquiera existir denuncias en un juzgado. La sociedad se toma la justicia por sus manos y como ello vende, da votos, pues nadie quiere parar la gallina de los huevos de oro pero vamos, nada que no haya ocurrido a lo largo de la historia. Las multitudes mandan. Poncio Pilato también se lavo las manos ante la muchedumbre. Leer a Mateo 27 es bastante interesante.

    Ostracismo, linchamientos sociales, lapidaciones, destierros, pogromos…hubo y habrá siempre y la inmensa mayoría aplaudidos por el fervor de multitudes.

    Hoy tal vez nos sorprenda que determinadas actitudes tal como señala el artículo están llenas de hipocresía, “En definitiva, mediante un activismo hipócrita y vacío, transforman la posibilidad de toma de conciencia sobre un tema concreto en una muestra pública de virtud”.

    Eso es lo peligroso de los activismos que mueven masas no dejan estar llenos de hipocresía, gritan, protestan, liberan adrenalina, piden cabezas y se las dan , al fin y al cabo como decía Lope de Vega en su Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo

    “Verdad es que yo he escrito algunas veces
    siguiendo el arte que conocen pocos,
    mas luego que salir por otra parte
    veo los monstruos, de apariencia llenos,
    adonde acude el vulgo y las mujeres
    que este triste ejercicio canonizan,
    a aquel hábito bárbaro me vuelvo;
    y, cuando he de escribir una comedia,
    encierro los preceptos con seis llaves;
    saco a Terencio y Plauto de mi estudio,
    para que no me den voces (que suele
    dar gritos la verdad en libros mudos),
    y escribo por el arte que inventaron
    los que el vulgar aplauso pretendieron,
    porque, como las paga el vulgo, es justo
    hablarle en necio para darle gusto”.

    Es decir el arte que conocen pocos no es para masas es para públicos muy concretos por lo tanto él escribe comedias que paga el vulgo y por supuesto en su mismo lenguaje.

    Nada cambia, Lope de Vega ya no lo tenía claro y hoy quien manda sabe que tiene que sembrar el campo de la cultura de la cancelación, siempre queda más bonito llamarla así que hablar de linchamientos sociales que da la sensación que son de tiempos pasados donde los derechos humanos y la justicia sólo era para unos pocos.

    Ah eso sí todos estos activistas sociales y nuevos linchadores sólo están preocupados por las corrientes que interesan a quienes mandan en el mundo ¿a qué no hay ninguna Greta que vaya a la ONU y mueva masas para acabar con la extracción del coltán por parte de niños en condiciones infrahumanas? oh no eso no interesa y si se puede cambiar de móvil con muchísimas más prestaciones mejor que mejor. Eso no preocupa, preocupan las nuevas corrientes animalistas, feministas, el cambio climático, el veganismo…y por supuesto linchar a quien ose ir contra ello.

    • Han inventado una “Vetusta” Global. En el chiscón de la portera desahuciada ahora ejercen periodistas.

      Un saludo.

    • La verdad, señora Emme, que este Lope se sale. Aunque, conociéndole, yo no daría por tan sentado que lo que haga precisamente, es sentirse ofendido por la vulgaridad de su público o la falta de alta cultura, en estos versos. También se puede entender como un elogio a un “arte menor” que el profesa pero con un guiño cultureta muy del gusto, aunque quizá sin entenderlo, de algunos de sus cultos coetáneos.
      Este hombre genial fue muy envidiado y vilependiado por sus pares, y como Cervantes, con el que se metía mucha caña, acusado de artista menor por hacer teatro para el vulgo.
      El tiempo, que no la alta cultura, pudo discernir que esas obras para el vulgo gozan de una calidad artística que escapa al conocimiento de Terencio y Plauto. Y que el vulgo no era tan idiota por gustar de ellas.
      Un saludo

      • No, no creo que sea cuestión de idiotez y ni creo que Lope fuera idiota, todo lo contrario, simplemente fue consciente de que había un sector de población que necesitaba comedias en su propio lenguaje. No a todo el mundo tiene que gustarle y entender la ópera. Ocurre hoy en día con todos los programas de telebasura, millones de personas los ven. Qué a mi no me gusten no voy a catalogar a los demás de idiotas.
        Muchos creen que la idiota soy yo por tragarme películas chorras donde hay que pensar poco y si tienen final feliz mejor que mejor. Incluso que pueda pasarme horas y horas dentro de un museo en mis círculos de amistades conlleva a que sea bastante extraña pero yo respeto esos gustos de los demás como pido respeto hacia los míos

        Pero el problema, hoy en día es que empieza a costar y mucho exponer las propias opiniones sobre determinados temas sin que te linchen y precisamente cuando van contra las ideologías que predominan. De todo tiene que existir pero que vivan y dejen vivir. Una cosa es poder elegir una obra de teatro, un programa de televisión, una obra de arte y otra que intenten cambiar la forma de pensar por medio de ideas que personalmente me parecen poco éticas, respetuosas con el derecho de igualdad y sobre todo que intenten hacer de ellas las nuevas religiones.

        • Disculpe, señora Emme, si en algún momento le he dado a entender que la considero idiota. Tampoco he señalado idiotez alguna en Lope.
          Ojalá, los programas de telebasura los dirigiera un Lope, otro gallo cantaría.
          Lo que quería señalar es que el arte, tal como yo lo entiendo, no depende necesariamente de la cultura y la capacidad creativa, tampoco. Pueden ayudar pero también perjudicar. La cultura o formación, no deja de ser un conocimiento de marcos, patrones y convenios. Los que la toman al pie de la letra, suelen perder pie creativo y ético.
          Cambiar la forma de pensar, de perspectiva, es casi consustancial con el arte y dependiendo de la universalidad de este proceso se suele reconocer la calidad artística. Si considera a Dostoievski un artista por su magnifico conocimiento y uso del ruso, no digo que no acierte usted pero únicamente raspa la superficie de lo que su obra puede ofrecer. El autor ruso es artista, sobretodo, porque es capaz de exponer un punto de vista y ayuda al lector a realizar ese camino tan difícil. El señor Killer se basta con un vaso invertido y un dedo, es cierto. También lo es que al ruso le hacen más caso. Supongo que por algo será.
          Un saludo

          • No, para nada no me ha dado a entender que me considere idiota.
            De hecho hasta me ha sorprendido lo correcto que ha estado.

            No tengo tiempo ahora para continuar, deberes me reclaman.

            Saludos,

          • Con las prisas no había leído todo su comentario

            “El autor ruso es artista, sobretodo, porque es capaz de exponer un punto de vista y ayuda al lector a realizar ese camino tan difícil. El señor Killer se basta con un vaso invertido y un dedo, es cierto. También lo es que al ruso le hacen más caso. Supongo que por algo será”

            Bueno no soy yo para quien comparar a Dostoievski con Henry, sería una osadía por mi parte, pero tengo que decir que yo disfruto más leyendo las genialidades de Henry que las de Dostoievski, al menos me hacen reír y las del ruso me deprimen soberanamente.
            No sea malo Cucurruqui que el señor Killer como le llama usted es un genio, casi diría que es un mago de la vida. Al fin y al cabo la magia no deja de ser un puente entre lo conocido y los desconocido simplemente hay que atrever a cruzarlo para ser mago y Henry, me da que lo ha cruzado muchas veces. Hay gente que va por la calle y puede ver balcones, otros ven el balcón y el material con el que está hecho, si hay flores, si están cuidadas, si están secas, se fijan en la puerta de acceso e incluso son capaces de ver más allá de los cristales. Hay gente que pasa por la vida por pasar y otros que disfrutan de cada segundo de ella y por ello tienen mil vivencias que contar y encima si lo hacen de una manera simpática pues oiga son para admirar.

    • “Las multitudes mandan. Poncio Pilato también se lavo las manos ante la muchedumbre. Leer a Mateo 27 es bastante interesante.”
      ¡Qué va estimada Emme! precisamente mi comentario trata sobre este tema y pongo este ejemplo. Las multitudes son amorfas, no mandan nada, son meros instrumentos de los que mandan o de los que quieren mandar. El ejemplo perfecto es el del Evangelio (como siempre), pero hay muchos. Uno que me gusta especialmente es el llamado discurso de los hombres honrados de Marco Antonio en el Julio Cesar de Shakespeare, es una maravilla, es un manual de manipulación de masas difícilmente inigualable. Si no lo conoce se lo recomiendo y si tiene la oportunidad, si no la ha visto, de ver la soberbia actuación de Marlon Brando como Marco Antonio en la adaptación cinematográfica de Mankiewizc, comprobará perfectamente lo que quiero decir.

      • Pues sí Brigante, . No, no mandan simplemente repiten consignas

        “Pero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud que pidiese a Barrabás, y que Jesús fuese muerto.
        Y respondiendo el gobernador, les dijo: ¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: A Barrabás”

        Si he visto la película y leído la obra de Shakespeare, pero recuerdo muy poco el diálogo de Marco Antonio frente a la muchedumbre, es lo malo de leer algunas obras demasiado joven. Lo buscaré y releeré esa escena.

  7. Señora de la Torre, no sabía de la existencia de un neologísmo anglosajón para designar a las personas moralistas iluminadas e inquisitoriales (sí, de Inquisición, institución santa contra las herejías de fe católicas).
    Estando totalmente de acuerdo con usted en su valoración, quizá no tanto en la justificación a través de la expiación de la propia culpa que, para mi, queda dentro del ámbito suposición sin base o fundamento, me sorprende el hecho de necesitar un término tan históricamente reconocido de la actividad humana.
    Nada nuevo bajo el sol, lo único que parece nuevo es la asociación cuasi unívoca a movimientos como el feminista, lo que también me sorprende, puesto que una parte importante del feminismo está enraizada con movimientos femeninos moralizantes de base religiosa.
    En cualquier caso, lo que quiero señalar en esta tribuna, es que estoy bastante de acuerdo con su aseveración final; probablemente sea más somnoliento el que se define como despierto, más avaro el que se dice generoso y mas aquiescente el que se titula disidente, como yo.
    También dejar constancia de la duda o paradoja que puede despertar el verbo ofender; para su existencia se necesitan dos sujetos gramaticales, ofensor y ofendido, pues no basta la intención o la ausencia de ella, en uno sólo de los sujetos, para que concurra, si no existe a un tiempo un sentimiento de haber sido ofendido en el otro sujeto.
    Me parece importante una reflexión al respecto en el marco de debate que usted ha abierto.
    ¿Puede ser el arte ofensivo?
    ¿Debe permitirse que lo sea? ¿Debe existir ordenamiento jurídico en torno a este concepto, la ofensa? ¿Debería dejarse, en caso responder afirmativamente la pregunta anterior, meridianamente claro, qué posición relativa deben tener ambos sujetos, ofensor y ofendido, para que concurra ofensa. Dado que no ofende el que quiere, si no el que puede?
    Los casos que presenta como ejemplos palmarios, tienen poca enjundia y retratan un comportamiento, como usted señala, de inmadurez reflexiva, pero me gustaría que opinase sobre un caso patrio en el que se ha exigido la cancelación de una instalación artística en el que el autor escribió PEDERASTIA con ostias consagradas. Es un caso un poco más complicado que los que usted ha desarrollado en su lúcido artículo y me gustaría conocer cómo lo enfocaría desde la perspectiva que sostiene en el mismo.
    Al hilo del tema, porque el autor de la instalación, califica de performance las imágenes del asesinato (no el asesinato en si) del embajador ruso en Ankara del 2016. ¿Qué le parece? ¿Es lícita una lectura artística de un hecho como el que muestran las imágenes? ¿Un hombre crucificado, vejado y torturado puede ser el objeto de una reproducción pictórica?
    Mucha tela que cortar, señora de la Torre.
    Un saludo

    • Salvador Dalí pinta su Cristo desde la perspectiva de Dios y sin embargo eso no parece haber molestado nunca a ningún creyente dogmático, al revés, algunos hasta colgaban una lámina en sus casas.
      Tanta chulería artística no está al alcance de los publicistas provocadores que se autodenominan artistas.
      No he visto ninguna de las obras que señala por lo que no puedo hacer una valoración de su calidad artística (voy a buscarlas), la idea de los cuadros que menciona parte de un subproducto moral y por lo tanto hay que suponerle en principio ausencia de arte. Francis Bacon en su cardenal expresa eso mismo con arte. En realidad Francis Bacon no hace más que retratar su mundo interior, pero con arte.
      Acabo de ver la ostia artística que se ha pegado el pobre aprendiz de provocador, le falta mucho para llegar a esto.

      https://www.google.com/search?q=el+papal+francis+bacon&client=ms-android-bq-rev2&prmd=ivn&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=2ahUKEwi2htWrsv3kAhWuy4UKHfG0BKgQ_AUoAXoECA8QAQ&biw=412&bih=695&dpr=2.63#imgrc=pRUHXDeJT1TblM

      • No entiendo su comentario, señor Killer.
        Yo lo que pregunto es si considera la autora que la expresión artística debe ser o no juzgada en otros términos que no sean los artísticos, como parece inferirse de su artículo, pero poniendo ejemplos algo más complejos.
        Intento abrir un debate en torno a la ofensa y en torno a la capacidad o posibilidad de cancelar obras de arte y con ello desprestigiar a sus autores dentro y fuera de la esfera artística.
        Si usted quiere hablar de Dali o de Beacon, pues bienvenido, pero no acabo de entender su mención. El cristo de Dali, dice usted que podría herir la sensibilidad creyente por su ángulo de observación y no lo hace porque es de gran calidad artística. No lo sé. Lo que yo me pregunto es si una representación artística de un hombre cruelmente ajusticiado es estético y ético como expresión artística.
        En el Islam, el arte figurativo está totalmente demonizado, figúrese. No deja de existir la expresión artística pero sin embargo está determinada dentro de unos parámetros éticos que no entiendo y no comparto. Las reflexiones del artículo también se pueden extender a la figura de Salman Rushdie, digo yo, no?

        • Tengo un sobrino que al entrar por primera vez en una iglesia le pidió a su padre que lo sacará de allí al ver un Cristo crucificado.
          Está claro que la imagen que representaba la crueldad y el sufrimiento consiguió conmoverlo.
          No creo que los cristos crucificados se hicieran originalmente con una intencionalidad artística, sino más bien como una imagen televisiva pero con intenciones más pedagógicas.
          Cualquier imagen que plasme la crueldad o el sufrimiento cumpliría la misma función.
          Hoy lo hacen los animalistas con galgos ahorcados.
          Ambas imágenes persiguen un mismo objetivo, señalar la crueldad y el sufrimiento. Que sean artísticas o no solo dependen del autor.

          • Sería figura barroca o manierista la que asustó a su sensato sobrino, no creo que fuese románica ni bizantina.
            Pero me deja usted un poco en el umbral del tema, aunque abre otro muy suculento, ¿es la publicidad, arte? Depende, diría yo.
            En relación al objetivo, no estoy tan seguro como usted de que no sea parte cuasi irrenunciable de lo que solemos entender por arte. Pero, creo que yo también tiendo a pensar lo mismo que usted, la cualidad artística depende mucho de la actitud del autor…y del espectador. Por eso puede ser muy desagradable ver galgos colgados, mejor o peor expuestos, y puedo merendar, aunque no me dejan, paseando por el Museo del Prado o deleitarme con las figuras de las iglesias que a su sobrino sobrecogieron.
            No sé, supongo que la gracia del arte es la expresión intima de la humanidad.
            Un saludo

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