La derecha conservadora española está poniendo el grito en el cielo tras la decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de permitir que el Aquarius, el barco de la ONG SOS Méditerranée y Médicos Sin Fronteras, con 629 inmigrantes a bordo, atraque en Valencia después de ser denegado el pertinente permiso en Italia y Malta.  Algunos hay que hablan del comienzo de una nueva invasión. Otros de los problemas presupuestarios que tales decisiones acarrean.

No voy a extenderme en este último punto, porque considero que el sistema español de ayudas sociales no sufrirá grandes trastornos con los poco más de 600 nuevos “pobres”. Efectivamente, no han contribuido a la caja en la que pagamos todos, pero precisamente eso es ser solidario: dar al que no tiene ni nunca tuvo. Cuentas deberíamos hacer, y seriamente por cierto, si se tratase de 6.000, o 60.000 nuevos receptores netos de ayuda. ¿Cómo ayudar? ¿Cuánto tiempo? ¿Con qué medios?

No, hoy quiero hablarles de la vertiente cultural del asunto.  Porque no olvidemos que “ellos” no son “de casa”. ¿Quiénes somos “nosotros”? ¿Y qué queremos llegar a ser? Como sociedad, pregunto. Como nación. ¿Nación? Si desde la pregunta “¿Quiénes somos?” desembocamos de manera inmediata y estúpida en la “nación“, debemos reconocer que nuestra mente sigue arraigada en el pasado Siglo XX.

Los problemas complejos de una sociedad cada vez más globalizada e internamente cada vez más diversa no se pueden manejar con esta herramienta. El recurso a la cultura nacional, que pretende fortalecer a la comunidad, es un gesto únicamente conservador que no nos ayuda a resolver los problemas de mañana.

Sin embargo, todo aquél que rechace frontalmente la búsqueda de una cultura que podamos designar como nuestra pasa por alto otra verdad importante: las personas anhelan la pertenencia a un grupo. La gente quiere ser parte de algo, parte de una comunidad, una historia, una idea. Aquellos que no quieren que se busque esta comunidad en naciones, religiones o los colores de piel deben hacer una mejor oferta que satisfaga esa necesidad de pertenencia que todos compartimos.

Cualquier discusión significativa sobre una cultura rectora, vamos a llamarla así, comienza con la pregunta de qué debe caracterizar una cultura para poder cumplir ese papel: como resultado de la inmigración y el enorme impulso a la liberalización de los derechos individuales (pensemos en las minorías sexuales), la diversidad de las sociedades occidentales crece constantemente, y eso es bueno. Tanto la Constitución Española como la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea contienen la no discriminación y están comprometidos con esta diversidad social.

Una cultura rectora para el siglo XXI debe, sobre todo, lograr un objetivo: construir puentes. Puentes entre las identidades y situaciones de vida cada vez más diversas dentro de las sociedades modernas y puentes entre las antiguas naciones, cada vez más entrelazadas. Tiene que estar abierta a todas estas identidades y las diferentes formas en que nos vemos a nosotros mismos.

Una cultura rectora abierta tiene tres elementos: derechos humanos, ilustración y democracia

Hablamos de una cultura rectora abierta cuyos fundamentos se componen de tres elementos apenas distinguibles: derechos humanos, ilustración, democracia. Evidentemente, esto deja en la obsolescencia aquello que “tradicionalmente” se entiende por “cultura”: la suma de características históricas y sociales que definen un grupo humano de manera integrativa en el propio grupo pero que funcionan hacia afuera de manera jerárquica (“mi” cultura debe ser la que se imponga) y diferenciadora: “mi” cultura no es como la tuya.

Aquí hablamos de una cultura rectora abierta que es más un “Canon de Valores Directores” que subjetivamente permita más espacios para diferentes percepciones en aquello que no es fundamental. Es decir, en aquello que no afecte en su integridad a los derechos humanos, los principios de la ilustración y de la democracia.

Sin Ilustración no hay derechos humanos

La separación de palabras y acciones es históricamente uno de los pilares de la Ilustración europea: las balas matan, las palabras no; esta visión era y es fundamental para entender el derecho a la libertad de expresión. Debe recordarse que este punto de vista no es ni único ni obligatorio, sino que se basa en un acuerdo social: las palabras se ubican sistemáticamente en algún lugar entre los pensamientos y las acciones.

Las palabras se ubican sistemáticamente en algún lugar entre los pensamientos y las acciones

Los actos a menudo están prohibidos porque limitan la libertad de otros de forma material, los pensamientos no pueden ser prohibidos. A diferencia de los pensamientos -por muy abominables que estos sean-, las palabras no siempre permanecen sin consecuencias, y ello es lo que tienen en común con las acciones.

Sin embargo, poner las palabras al mismo nivel que un acto, por ejemplo cuando hablamos de que las palabras pueden “ejercer violencia”, sacude los cimientos de nuestra civilización. Tal y como dice Gérard Biard, el editor de Charlie Hebdo: “Crecer como ciudadano significa aprender que algunas ideas, palabras o imágenes pueden ser impactantes. Estar conmocionado es parte del debate democrático, recibir un disparo no “.

No hay derechos humanos sin la comprensión de que todos los seres humanos son iguales

Quien defiende poner en primer lugar los derechos humanos y civiles, nunca debe olvidar: no hay derechos humanos sin el universalismo de la Ilustración. Más allá de todos los reveses, de todos los crímenes que se han cometido, la Ilustración es el proyecto verdaderamente emancipatorio que ha convertido a Europa y Occidente en lo que es hoy: no hay derechos humanos sin la comprensión de que todos los seres humanos son iguales.

Si queremos defender a Europa, o al “Occidente”, contra la ola de nacionalismo y populismo, pero también contra el pragmatismo absurdo del “no hay alternativa” y el relativismo de la izquierda, no podemos obviar el proyecto liberal y emancipatorio de la Ilustración, y volver a sacarle punta para este el siglo XXI que estamos abriendo. Tenemos que redescubrir las ganas por mantener una discusión clara y un discurso civilizado, racional.

No importa de dónde vienes sino a dónde quieres ir

Finalmente, en tiempos de migración global, una cultura rectora moderna debería ser al mismo tiempo una promesa y una amenaza.  Una promesa para todos los que quieran “participar” en esta cultura rectora: “les recibimos con los brazos abiertos, sin importar su procedencia, sin importar su religión o el color de la piel; vengan, aquí tienen su sitio”. En segundo lugar, una amenaza para todos los que no se identifican con nuestra cultura rectora: “¡Mejor vayan a otro lugar o quédense donde están! Nunca se sentirán como en casa, y en nuestras escuelas educaremos a sus hijos en nuestros principios de igualdad, laicidad, libertad y democracia”.

Y no, no estoy hablando de una cultura europeizada: estrictamente hablando, esta es una cultura rectora abierta, porque el compromiso con la Ilustración, los derechos humanos y la democracia no es una cuestión de origen, sino de la actitud: a “nosotros” pertenece quien lo desea, sin importar de dónde venga, sin importar su género, religión o etnia.

El único “choque de civilizaciones” que realmente existe es aquel entre la Ilustración y la Contra-Ilustración

No lo hacen aquellos que se comprometen con el fanatismo burdo, el nacionalismo, las religiones o cosas similares, ni siquiera si sus antepasados ya estaban cazando por la zona durante la Edad del Bronce. La intelectual negra lesbiana del Bronx es una de nosotros. Los activistas de los derechos civiles de Myanmar son de los nuestros. El activista saudí Raif Badawi es uno de los nuestros, así como los valientes hombres iraníes fotografiados en hijab junto a sus mujeres pelo al aire en protesta contra las leyes discriminatorias de su país. Intelectuales como Salman Rushdie están con nosotros, así como la polémica Ayaan Hirsi Ali.

La única guerra de culturas, el único “choque de civilizaciones” que realmente existe es aquel entre la Ilustración y la Contra-Ilustración, cuyo frente se extiende por todos los estados nacionales y espacios culturales tradicionales. Termino citando a Albus Dumbledore: “Las diferencias en el hábito y el lenguaje son irrelevantes si nuestros objetivos son iguales y nuestros corazones están abiertos“.

Foto Mantas Hesthaven


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34 COMENTARIOS

  1. ” las personas anhelan la pertenencia a un grupo. La gente quiere ser parte de algo, parte de una comunidad, una historia, una idea. Aquellos que no quieren que se busque esta comunidad en naciones, religiones o los colores de piel deben hacer una mejor oferta que satisfaga esa necesidad de pertenencia que todos compartimos”

    Pues, no acabo de atisbar esa “mejor oferta” que pretende plantear en su artículo, Luis I.. Y ya no por simplificar y reducir el problema al binomio Ilustración-Contrailustración, sino porque no accaba de concretar ese “proyecto liberal y emancipatorio de la Ilustración”, con el que pretende defender a Europa o las sociedades occidentales de la ola de nacionalismo, populismo, relativismo de la izquierda y hasta del, según usted “pragmatismo absurdo”, al que asigna sin fundamento: “no hay alternativa”. Compruebo que sigue sin bajarse de ese purismo e idealismo liberal político del que ya hizo gala en otro artículo. Vaya que, renegando de cualquier sentido práctico que pudiera serle útil (incluso para poner blanco sobre negro sobre la acogida de refugiados) sigue teniendo dificultades para bajar a la tierra y para mezclarse o establecer una discusión civilizada y racional con toda suerte de nacionalistas, populistas, conservadores, relativistas, absurdos pragmáticos…Sin embargo, desde su paradójico pedestal liberal los acoge en su seno y los quiere a todos por igual:
    “Las diferencias en el hábito y el lenguaje son irrelevantes si nuestros objetivos son iguales y nuestros corazones están abiertos“. Así de sencillo.

  2. ¿A ver si lo he entendido?
    El gobierno crea un alto comisariado para la pobreza infantil, pero a la vez tenemos que ser muy solidarios y traer refugiados para condenarlos al top-manta o a las mafias que los explotan delante de nuestras narices en las calles; y además a todo el que pisa España hay que darle una sanidad universal. Y esto lo decide el político de turno para hacerse la foto solidaria. Esto no es solidaridad, sencillamente, es exhibicionismo sentimental, peor aún electoralismo. Respeto a tope la libertad de expresión, que cada uno diga lo que le parezca. Pero sinceramente creo que esta vez se ha equivocado de lectores. ¡ es que siempre tiene que haber alguien que te diga lo que tienes que hacer, cuando no son unos son otros !

  3. Soy lector asiduo y contribuyente de este medio. Me parece un medio plural. Pero últimamente hay una cruzada nacionalista (patriotismo es un eufemismo) por parte de supuestos liberales. Nunca me cansaré de repetir: No son liberales. Son meramente conservadores. No hay nada más antiliberal que ser patriota, como a ellos les gusta definirse. Una boutade. El nacionalista es antiliberal por definición. No se puede ser liberal ni mucho menos libertario solo en la vertiente economicista. Gracias a Luis por su artículo. Y por favor, todos los conservadores pueden expresar sus ideas, pero por favor, no perviertan ni corrompan las ideas declaración Libertad. Es un insulto para los que de verdad piensan y actúan conforme a la filosofía de la Libertad.

    • Con todo respeto, permítame que le diga que una cosa es ser nacionalista y otra ser patriota. Me parece una grave confusión.

      • Con todo respeto, permítame que le diga que es la misma cosa. Ustedes usan eufemismos porque no es políticamente correcto. Y por supuesto, es una terminología que no vende. Es mucho más limpito autodefinirse como patriota.
        Puro marketing. El lenguaje crea y define la realidad. No al revés.

    • Tras leer su comentario he visto que otro comentarista ya le ha indicado que nada tiene que ver el nacionalismo con el patriotismo.
      Adjunto un extracto del “DiarioRC”

      “Patriotismo y nacionalismo son dos sentimientos que la Transición hizo parecer sinónimos, pero son prácticamente antónimos. El falso patriotismo de Mussolini, Hitler y Franco los hace arquetipos nacionalistas del fraudulento engaño. Antonio García-Trevijano los diferencia magistralmente en pocas palabras”: “El patriotismo, sentimiento natural de la especie, pide respeto y piedad por todo lo que la necesidad humana ha hecho común. El nacionalismo, sentimiento cultural de la ambición de poder, pide desprecio e impiedad por todo lo que la libertad o la naturaleza hacen distinto.” “El sentimiento natural de la patria no produce voluntad de poder. Es la ambición de dominio del nacionalismo la que se apodera de aquel sentimiento tranquilo y lo convierte en emoción rencorosa y ardiente de envidia del Estado.”

    • “Por la libertad y la honra se ha de aventurar la vida” decía Cervantes.

      Yo he escuchado en esas televisiones que venden el “buenismo” a cántaros, decir a un joven atlético y vigoroso que en su tierra se secuestraba a mujeres y niñas para venderlas como esclavas. ¿Ese tipo de hombres es el que usted defiende con su idea de libertad? ¿Al hombre que huye de sus obligaciones por cobardia? ¿Con esos hombres pretende usted crear una nación del hombres libres?

    • Creo Sr Lysander que en el término liberal también hay demasiado mito y utopía, liberales también eran los jacobinos e impusieron el reinado del terror y Lenin los ponía más de una vez como ejemplo.

      A mí no me gusta el término Nación, por la confusión que lleva. Para designar el territorio de un Estado simple y claramente prefiero País, aunque hoy en día se considere muy progre , he de reconocer que yo de eso tengo poco y cada día soy más capitalista. El término nación está unido demasiado a los movimientos del romanticismo, a Sabino Arana, Blas Infante, Lluís Companys y a todos los nacionalismos actuales, la nación vasca, la nación catalana, la nación gallega, la nación española pero no eres de donde naces sino de donde paces.
      Eso es algo que los gallegos tenemos claro, la emigración ha llevado gallegos a todas las partes del mundo, esos emigrantes sienten como su nación la zona a la cual han emigrado, esa que le ha dado de comer pero su sentimiento de “morriña”, amor, de añoranza es hacia su tierra, hacia su país, hacia el lugar donde han nacido, a su casa, a su padre y a su madre, a su patria España. Los centros gallegos creados en el mundo eran lugar de encuentro de todos los españoles, no sólo en ellos había reunión de gallegos, toda España tenía cabida.
      Un hermano de mi abuelo emigró a Cuba y a Buenos Aires , fue socio de los centros gallegos de esos dos países, en las cartas que escribía a su familia añoraba su casa y añoraba su patria, España.

      Es una pena que el término Patria haya desaparecido con esta transición constitucional borbónica, además de ser una palabra bellísima, Pater pero a mayores en femenino, abarca el padre y la madre.
      Nación es frío, Patria es calor, es vientre, es casa, es cobijo.

      Jamás daré mi vida por una nación pero si la daría por mi Patria. Y ese es el problema, hoy la inmensa mayoría vemos la Nación tan fría, tan vacía que sálvese quien pueda.

    • Cierto, eres liberal, y por lo tanto un progresista. Menos izquierdista que un socialista o comunista, pero progresista. Compartes con ellos el relativismo cultural, el universalismo y el materialismo economicista como origen y destino de todo.

  4. Si DISIDENTIA continúa así, creo que me paso a VANITY FAIR para escribir sobre los video-clips musicales y los inmensos conciertos de Kylie Minogue, asunto infinitamente más interesante y actual que lo que últimamente se publica aquí.

    Ya no queda más que la estética, en el sentido convencional que tiene este concepto en los salones de belleza en un mundo para hombres y mujeres cuyo ideal de vida es la mascarilla acondicionadora de la piel de la cara y dormir bien. El resto es mala literatura y peor moralismo.

    ¿Las naciones, los pueblos, las comunidades políticas, las culturas?

    Como los indios pieles rojas: en las reservas europeas de alta cultura turística, síndrome Stendhal, insolación, exceso de ácido úrico y Alzheimer generalizado.

    Es el precio de la “civilización occidental”, como hace 1500 años los rudos germanos de los espesos bosques de la fría Europa nórdica fueron “cristianizados” y desde entonces, gracias a que algo de la antigua Roma y Grecia sobrevivió, no acabamos a cuatro patas en busca de la salvación de nuestras pobres almas mundanas, aunque sí acabamos postrados ante todas las CRUCES de todas las racionalidades y racionalizaciones por venir.

    Bueno, caballeros, ya es hora de volver a los bosques y aprender otra vez a andar a cuatro patas.

    Ya veo cómo mis cabellos se van espesando, trenzando en largas crenchas rubias y algo afilado y duro me crece al final de la mano, como una espada.

    • jajajajajajajajaj
      Mire que llevo leído comentarios suyos sesudos, concienzudos, llenos de tanta sapiencia que a veces me digo, chica será mejor que te pongas a estudiar pero desconocía el hábil ingenio e ironía que plasma en éste.

      Menos mal que, por suerte, siempre he sido demasiado celta y nunca me he desprendido de los alfileres y las fíbulas para sujetar el sayo que a falta de espada siempre hacen su buena función.

      Un gusto leerle.

  5. De lo que Gómez Fernández no es consciente, es de que sus pilares constructivos Democracia, Derechos Humanos e Ilustración no son valores universales, sino que son resultados históricos propios del círculo cultural de Occidente, más exactamente de la Cristiandad. Fuera de esta matriz cultural/religiosa, las significaciones de Democracia, Derechos Humanos e Ilustración, o no son entendidas en absoluto, o tienen un significado totalmente diferente al que tienen entre los pueblos de Occidente.

    De ahí que toda esta evangeliología multiculturalista, sea más un resultado del etnocentrismo cultural, de la soberbia y de la supremacía, que resultado de un respeto real a otras culturas. El Sr. Gómez y sus correligionarios, quieren convertir a la humanidad entera a su religión laica fundada sobre los supuestos del racionalismo nihilista.

    No es casual que los individuos ejemplares que menciona sean apóstatas de otras religiones.

  6. Este articulo del articulista es para provocar o hacer gracia sino no tiene sentido tanta idiocia junta.

  7. El típico discurso antipatriota que busca abrir las fornteras de su país a todo el mundo, pero sabiendo que es imposible que obligue a hacer lo mismo a los demás.
    Al pueblo se defiende con realismo y con los pies en el suelo, no con ensoñaciones utópicas e irrealizables.
    Para arreglar el mundo, lo primero que debes hacer es asegurar tus fronteras para que no entren indivíduos indeseables y luego puedes empezar a vender desde su seguridad al resto estas lacrimógenas ideas de humanismo barato y hasta me atrevería a decir que trasnochado.
    Si vis pacem, para bellum.

  8. “considero que el sistema español de ayudas sociales no sufrirá grandes trastornos con los poco más de 600 nuevos “pobres”. Efectivamente, no han contribuido a la caja en la que pagamos todos, pero precisamente eso es ser solidario: dar al que no tiene ni nunca tuvo. Cuentas deberíamos hacer, y seriamente por cierto, si se tratase de 6.000, o 60.000 nuevos receptores netos de ayuda. ¿Cómo ayudar? ¿Cuánto tiempo? ¿Con qué medios?”

    La primera frase del artículo es para hacerselo mirar. Resulta que uno de los pilares de la argumentación del artículo es que son solo unos 600 refugiados. El autor acepta que si fueran más habría que estudiarlo. Pero resulta que el año pasado entraron en España 29000 inmigrantes irregulares. Este año la tasa de llegada es superior a la del año pasado. Por tanto, el artículista deberá aceptar que la cuenta correcta exige añadir a estos 600 unos 14500 (parte proporcional a medio año, suponiendo que no entraran más que el año pasado). Y con su mismo razonamiento llegamos a la conclusión contraria: sí corresponde preocuparnos y hacer cuentas.

    He de confesar que el asunto me tiene confundido. Por un lado, conozco bien el evangelio y la parábola del buen samaritano. Y por otro, entiendo que España tiene demasiados problemas sin resolver para ir añadiendo más sin control.

    Creo que uno de los problemas es confundir el mandato de la parábola que va a las personas y no a los estados. Me parece muy bien, incluso admiro a las personas que dedican su vida a ayudar a los demás. Pero el estado es otra cosa, debe gestionar el patrimonio común. No entiendo que aquellos políticos que son incapaces personalmente de ayudar a los necesitados, como el buen samaritano, impongan desde el poder la ayuda ‘obligatoria’.

    Este estado que hoy ‘presume’ de generoso con 600 refugiados, muy necesitados, es el mismo que me pone impuestos confiscatorios. Este estado está esperando que me muera para quedarse con casi el 50% del patrimonio que costosamente he podido ahorrar. Este estado pone unas tasas al agua, luz y telefono que hace que la mitad de la factura, sea extracosto para el estado.
    Este estado no me da las pastillas de la próstata porque tiene deficit y el médico dice que levantarse a orinar cuatro veces al día, y tener que parar cada hora y media en los viajes es lo normal a mi edad.
    Este estado que confisca con impuestos mis ahorros, ha obligado a emigrar a un hijo porque aquí no hay trabajo. Y cuando en una visita a casa se encontró enfermo fuimos a su médico de cabecera, y muy amablemente nos dijeron que como no cotizaba no tenía derecho al servicio médico de la Seguridad Social, obligandonos a ir a la medicina privada.

    Este ‘puto estado’ que me maltrata es el mismo que para salir en el telediario acepta 600 refugiados, y como el artículista nos esconde que el añopasado entraron irregularmente 29000, y la tasa de entrada ha crecido este año.

    Señor artículista, Señor Sanchez, Sra Colau, Sra Oltra, Sr Torras, si ustedes se quieren salvar personalmente ayudando a los necesitados están en su derecho. Serán objeto de admiración, quizás se salven. Pero por favor, dediquen los recursos del estado a resolver los problemas acuciantes que ya tenemos. El Sr. Iglesias dice que hay una pobreza infantil es España escandalosa, quizás sea verdad. Con sus acciones no resuelven la pobreza infantil en España sino que la aumentan al traer a más necesitados.

    Tiendo a pensar que en la obsesión por aumentarme los impuestos el gobierno central y el regional no saben como aumentar la base de necesidades. Una buena forma es abrir las puertas a todo Africa, hacer varios gestos de ‘Llamada’, proporcionar sanidad, escuela, alojamiento a todo el que venga. No hay problema, ya tenemos la escusa para seguir subiendo los impuestos a KJ26 y sus conciudadanos. Esto no es administrar,esto es…………………. (pongan el calificativo que más les guste)

    • Por cierto, los distintos gobiernos nos deberían explicar muy bien porque pretenden dar el estatuto de refugiado a los 600 africanos del barco. Si fueran de Siria, sería más fácil de entender. Pero de Senegal? que refugiado ni que niño muerto…

    • Donde dice:
      “Este estado no me da las pastillas de la próstata porque tiene deficit y el médico dice que levantarse a orinar cuatro veces al dia…”

      Debe decir:
      “Este estado no me da las pastillas de la próstata porque tiene deficit y el médico dice que levantarse a orinar cuatro veces cada noche…,”

      Que aunque parecido no es lo mismo….

  9. La solidaridad a través de impuestos es un oxímoron.

    Las personas solidarias deben hacer los actos caritativos a nivel particular. El que quiera se puede llevar un pobre a su casa. Si ZPedro Sancheztein quiere llevarse media docena al piso que ha dejado vacío desde que vive en la Moncloa, me parece estupendo. Y si el duque de Galapagar quiere meter un par de docenas en su casa de invitados, yo seré el primero en alabar su buen corazón públicamente. Si lo que quieren es decorar su putrefacto prestigio practicando solidaridad con mi dinero, sólo obtendran mi desprecio.

    Hay que hacer cumplir las siglas de las ONGs. Si son Organizaciones No Gubernamentales, no pueden recibir dinero del gobierno ni de las instituciones. Pueden pedir dinero a los particulares que todavía no se hayan enterado que lo gastan en sueldos millonarios de sus dirigentes, orgías y drogas, pero que no se corran juergas con mis impuestos.

    Con el dinero que se usa aquí para ayudar a un inmigrante, en su país se puede proporcionar alimentos a 50 personas. Con ello además se evitan otros problemas que se producen aquí con la acogida de inmigrantes: al darles viviendas gratuitas aumenta el precio del alquiler de las viviendas restantes, lo que perjudica a los pobres nacionales. Para dar sanidad gratuita, tienen que aumentar los impuestos de los trabajadores locales (el cuento de que lo pagarán los ricos es para mentes infantiles, pero no se ajusta a la realidad), además de que los miles de millones que se despilfarran en sanidad no benefician a nadie, salvo a la Farmafia. El choque de diferentes culturas produce problemas de violencia y racismo, que obliga a gastar ingentes cantidades de dinero en policía, juzgados y cárceles. Todo ese dinero se podría usar para ayudar en sus países con cosas útiles y necesarias para la supervivencia, en vez de malversarlo aquí creando problemas innecesarios a la población local.

  10. Yo sólo le haría estas preguntas al cara-mala-leche Sánchez:

    ¿ Cuantos inmigrantes está dispuesto a recibir ?
    ¿ Cuantas ayudas van a recibir y durante cuanto tiempo ?
    Cuando terminen las ayudas y/o no son suficientes y si no tienen trabajo. ¿ Cree vd. que delinquirán ?
    ¿ Puede vd. explicarme por quéel porcentaje de población reclusa es considerablemente mayor el perteneciente a personas no nacionales ?
    ¿ Cuanto bajarán, por los nuevos compromisos, las ayudas a los nacionales ?
    ¿ Cree vd. que está generando un efecto llamada y si es así como piensa desanimarlo, si es que lo piensa hacer ?
    ¿ Cree vd. que Italia, Francia, Grecia o Malta son menos solidarios que vd ?
    ¿ Cree vd. que hay que quitar el alambre de espino que hay en Ceuta y Melilla ?
    ¿ Tiene importancia para vd. la identidad del pueblo español o sólo tiene para vd. importancia las identidades vasca y catalana ?

    A ver si me puede responder alguna de estas, aunque también me gustaría que me respondiese el autor del artículo que me temo que es de la cuerda de Carmen Calvo “el dinero público no es de nadie”, Ey dixit and pixit !

  11. Muy bonito todo, los nuestros…..Todos son los nuestros. Somos una especie de colmena no individuos.
    Vamos, del género humano y hasta allí.
    Como persona individual y contribuyente, pueden ser todo lo nuestros que quieran pero NO QUIERO destinar mi esclavitud- lo que me sangra el Estado de lo que realmente gano con mi trabajo- a esos nuestros, quiero destinarlo a otros míos: Mi familia, mis vecinos y a algunos españoles. Porque me da la gana y es o debería ser mi libertad.
    Si no es así, que repartan esos “nuestros” las materias primas de sus países de origen, el coltan, el gas de Argelia, etc, a qué no?
    Pues a que viene toda esta tontería para justificar que el “Estado” me esclavice para otros o me impongan sus normas de vida?

  12. Tiene usted una caraja importante. No sé si es que se ha fumado cuatro porros y todo lo ve flower power o qué, pero el batiburrillo de ideas que ha mezclado en su texto es de órdago.

    Para empezar, se viste usted de socialista y dice que el dinero que nos roba el gobierno a punta del pistola, como no es de nadie, se puede dedicar a ser solidario. Como si regalar el dinero de otros tuviese algo que ver con la solidaridad. Mire usted, si quiere ser solidario, deberá serlo con lo suyo, porque, si lo quiere ser con lo mío, es usted un ladrón. No se lo tome usted a mal, pero, es que, para que a uno se le entienda, tiene que hablar con términos sencillos.

  13. Buen artículo panfleto progre-liberal y mundialista. No muy distinto del que nos podría soltar cualquier podemita.
    El conservador es usted, el mariconservador en este caso.
    La derecha conservadora que usted dice es idiota. Se quejan y luego votan a partidos ultraproinmigracionistas como el PP o Ciudadanos.

    La inmigración masiva de culturas alógenas sólo alimenta el caos y el desastre, no sólo económico, sino cultural, social y civilizatorio. Si un lila progre-liberal se cree que los musulmanes y negros africanos-o los chinos- van a asimilarse y volverse”españoles” (y no por tener un DNI regalado por la casta parasitaria) flipa.
    Se ha visto muchas veces en la historia: sólo se generan sociedades fragmentadas donde el enfrentamiento y la tensión son perpetuas y la delincuencia y el tercermundismo aumentan.
    Importando tercermundistas no acabas con el tercer mundo, sólo lo trasladas de sitio, lo deslocalizas, pero ya sabemos que ésto precisamente interesa a los neoliberales y neocons enchidos de relativismo cultural ,economicismo materialista e internacionalismo y progresismo.

  14. Cuando los puertos del Mediterráneo: Francia, Italia, Malta y Grecia los cerraron al desembarco de estos supuestos “refugiados”. Va el cabeza hueca y cretino monclovita “progrista” y acepta. Esto es sólo una prueba.
    Mariano Rajoy, que no es santo de mi devoción, había estando dando largas a la “Führeresa” alamana de repartir por Europa el producto de su grave error. Casualmente ponen en la Moncloa a un “gobernador civil” del régimen de Bruselas, que es igual o peor que otro idiota ilustre José Luis Rodríguez Zapatero.
    Lo más que probable, es que cerrados los puertos mediterráneos, el gesto de este cretino integral nos arroje una riada incontenible, que no estamos preparados para detener contra España. Y convierta a España, un país al que no quieren en absoluto en “europa”, en el estercolero de la basura. Llegará algunos euros para que los aguantemos aquí.
    Marruecos avisó recientemente de la entrada de más de 80.000 inmigrantes dispuestos a saltar en estrecho. Otros tantos en Mauritania.
    Esta vez no podrán alegar, que vienen “a pagarnos las pensiones”. Mientras esperábamos, se les dio de todo, muy por encima de lo que recibía un nativo y además de forma preferente con “agrupación familiar” esposas y suegros y pensiones no contributivas.
    En el ministerio del interior hay un formulario de contacto, donde dejé un mensaje de protesta. Si muchos hacen eso, quedará constancia y remótamente puede, que lo piensen.
    Datos:
    A 11/06/2018 han llegado más inmigrantes ilegales, que el total de 2017 . Preparémosnos a lo que vendrá detrás. No tener un partido identitario, al que no votan, porque “no sale”. Nos saldrá caro. ¡Ah! y verán al pro-inmigracionista compulsivo Albert Rivera apoyando totalmente a “Pedrusquito” Sánchez.
    Ya saben, la que se avecina en las próximas semanas.

  15. Sí, por supuesto que hay que ayudar en situaciones de necesidad pero lo que no se puede hacer es abrir fronteras para todo aquel que lo desee. Quien quiera venir a España y tiene un trabajo perfecto o medios suficientes para mantenerse, todos bienvenidos sean.
    Si hay que acoger a un número determinado de refugiados o asilados tampoco me parece mal, pero claro ello por un tiempo, no a perpetuidad. La política de inmigración es errónea, tiene que ser en origen y no en destino.
    La inmensa mayoría de refugiados cuando terminan los programas de ayudas tienen el gran problema de la integración tanto cultural como laboral y hay que volver a echarles una mano con ayudas sociales y la mayoría terminan dedicándose a la prostitución, al top manta o a trabajos que no dan ni para pagar una sopa. Otro de los problemas es la creación de nuevos guetos sociales a consecuencia de la concentración de inmigrantes en barrios o zonas urbanas degradadas, el dinero no les da para vivir en unas condiciones mínimas, la pobreza, la marginación, el aislamiento, los conflictos y muchas veces esa falta de integración les lleva a odiar una sociedad en la que son incapaces de integrarse.

    Y no hablemos de todo el dinero que mueven las mafias y muchas ONGs con ellos, de hecho éstas viven a costa de ellos. Les va su permanencia en que cada día existan más refugiados.

    España no está para acoger personal que tenga que vivir a perpetuidad de ayudas sociales. Este nuevo gobierno parece que tiene como objetivo crear un departamento cuyo objetivo es la pobreza infantil, según varios estudios somos el tercer país europeo con más pobreza infantil.
    Si eso es así, es un tema bastante preocupante como para abrir fronteras a todo aquel que lo desee. Bastantes problemas tenemos que solucionar dentro como para convertirnos en una ONG de recogida.

    Lo siento pero no, todo tiene un límite y lo que hay que intentar es que esos países en guerra o llenos de miseria pongan punto y final a ello.

  16. En el año 2007 un ministro de un país hispanoamericano me preguntó si los españoles sabíamos a quien estábamos metiendo en el país, que ellos estaban encantados e incluso dispuestos a pagarles el viaje a España a los delincuentes más peligrosos que nuestra nación acogía con papeles para todos.

    Muchos años antes un indio culto educado en Oxford me explicaba que los europeos desconocíamos Asia y que el autor de los “Versos Satánicos” sabía muy bien lo que estaba haciendo, si uno ofende gratuitamente debe asumir las consecuencias.

    Cualquiera que conozca el pensamiento musulman sabe que para ellos un infiel es lo mismo que un perro, y que esa será toda la consideración que tendrán con quienes los acogen.

    Yo no sé cómo se inventan las naciones, lo único que sé es que hasta la fecha inventarse naciones solo ha provocado guerras. Más vale que lo tengan en cuenta esos que se quieren inventar la nación con reformas constitucionales en lugar de hacer política en la nación.

    • La pregunta sería retórica. Pues no tenían ni puñetera idea. Quién “entreabrió” la frontera fue Aznar, teniendo como ministro del interior a un tal Mariano Rajoy Brey. Las mafias de los cárteles de la droga se instalaron en Madrid y sus guerras las saldaban al estilo Chicago años 20. mariano consiguió poner a Madrid durante su ministerio en el podio de las ciudad con más asesnatos de Europa. Con ZP fuimos los segundos en NÚMEROS ABSOLUTOS con más inmigrantes por año llegados. Sólo detrás de USA. Vinieron 1.000.000 inmigrantes/año a inflar la burbuja inmobiliaria. En Europa pensaban que estábamos locos. Además los inmigrantes recorrían media Europa Schënge, sin que nadie les molestara, porque se dirígian a España. La inmensa mayoría de los sudamericanos llegaban a través de Holanda y se les dejaba entrar sin ningún problema, porque sabían a donde iban.

  17. Creo, lo único acorde a su liberalismo es la alucinación.

    Nos contaba hace poco que esto no es una democracia. Ahora nos cuenta que sí lo es, y de lo mejor,…Además nos habla de una “cultura rectora”, a saber ¿qué es lo que es para usted? ¿moral?¿ley?¿esa democracia de la cual habla?¿las ideas de los ilustrados?

    Ley ante la cual se presupone son iguales las personas. Las personas no son iguales, es, creo recordar, una de las patas del patoso “liberalismo anti-envidia”, del “mérito”.

    Salta además con las “minorías sexuales”, a saber ¿qué es eso?. Pues otra etiqueta más carente de sentido. Lo que hay son -personas con sexo-, en la cual cada uno tiene sus preferencias sexuales, lo cual -ni va ni viene-. Que constituyan “minoría” es acorde con la visión del feminismo radical, algo que utiliza profusamente para atacar, desde el Estado, las libertades (que no es lo mismo que derechos) de los integrantes de una nación. Nación origen de esta ciudadanía (ahora comercial).

    El multi-culturalismo, esa farsa y oxímoron, es una peste que lo único que busca es hacer aún más inerte las pretensiones políticas de los siervos del corporativismo estatal y global (a menudo los llaman ciudadanos). Es decir, configurar un individuo totalmente impotente ante una dinámica cultural apoyada por un aparato legislativo exógeno.

    Al final va pasar …. Dos que hablamos español estábamos como imbéciles hablando en inglés. Pues ya se sabe, “no hay cultura rectora” en el globalismo,…,Aunque el idioma moldee y forme la estructura del pensamiento…

  18. Estimado Luis: valiente mundo de “yupi” nos has escrito hoy. Si todo muy bonito, pero no deja de ser un sueño de verano.
    La realidad es muy distinta y tozuda, porque para llegar a eso hace falta tiempo, dinero y voluntad.

    El tiempo: no podemos integrar seis millones de personas en tan poco tiempo, teniendo , como tenemos, tres millones de parados.

    Dinero; 166.000.000.000.000,- de pesetas, si está puesto en pesetas para que nos demos cuenta de la realidad, de la
    DEUDA PÚBLICA que tenemos. Que ya veremos que sucederá cuando los Estados dejen de pagar.

    Voluntad: veo que los nuevos migrantes tienen muy poco interés en acoger nuestra forma de ser seculares, con sus derechos y obligaciones. Les veo muy bien informados sobre los derechos, pero alérgicos a las obligaciones.

    El migrantes de hoy no se parece en nada al de otro tiempo. Antes terminaban cortando su relación con su origen. Las comunicaciones eran caras y lentas. Hoy eso no ocurre y nadie adapta otras costumbres si puede seguir con las suyas a un precio razonable.

    Saludos disidentes.

  19. Es inaudito que se pretenda estas alturas imponer una cultura rectora hecha con ingredientes abstractos que se suponen buenos como la Ilustración, que es precisamente el origen del desastre de la cultura occidental. Imponer un artificio es no entender que la cultura es un proceso histórico y el resultado de una cantidad incontrolable de factores siempre en evolución. Por cierto, sin componente religioso o mitológico fuerte no hay cultura que sobreviva.
    Luego está lo otro, el negocio de ONGs y mafias que trafican con personas…

  20. La quimera de un mundo del hombre sobre supuestos cosmopolitas, basados en el reseco racionalismo positivista de los iluminados de las luces, es ya un cadáver histórico. Ni siquiera es hoy utopía, sino residuo arqueológico.

    Sobre abstracciones racionalistas tan rancias como la democracia, los derechos humanos y la Ilustración, no es posible construir un orden civilizado de convivencia. El único supuesto que haría posible esa quimera, que es el principio que se ha desvelado históricamente, no es otro que el Estado Totalitario, como instrumento coactivo infernal para unir lo que naturalmente no quiere unirse, bajo la fuerza de un poder irresistible.

    Los ejemplos individuales que pone el autor son unas élites mínimas, una especie de república de filósofos cosmopolitas y exquisitos. Son los buenos amigos Averroes y Maimónides, capaces de deliberar y de parlamentar sobre su Dios único. Ambos tuvieron que salir corriendo de las turbulencias de su Córdoba natal. La realidad es otra muy diferente, y hoy por hoy, soñar políticamente con modificarla, mediante no se qué historias del “corazón” y “objetivos” subjetivos, es un sueño infantil.

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