Lauren Southern es una de las portavoces del brillante grupo de veinteañeros y treintañeros airados (Milo Yiannopoulos, Ben Shapiro, Lindsay Shepherd, Agustín Laje, etc.) que están desafiando la hegemonía cultural de la izquierda neomarxista y dando forma a un nuevo paradigma liberal-conservador. No los llamaremos “neo-neoconservadores”, pues precisamente una de sus singularidades es el enérgico ajuste de cuentas con lo que en su momento representaron los Kristol (padre e hijo), Podhoretz, Glazer o Kagan, acusados de universalismo ingenuo y de infravalorar las diferencias entre civilizaciones.

Con sólo 23 años, Southern ha dado forma a su visión del mundo en un breve ensayo que pretende ser un manifiesto generacional: Barbarians: How Baby Boomers, Immigrants and Islam Screwed My Generation. Y es un alegato poderoso. Contiene una denuncia contra la promoción actualmente a los mandos de la sociedad occidental: los baby boomers nacidos entre 1945 y 1970. Se nos acusa de haber dilapidado la herencia de nuestros padres y haber dejado a los millennials un paisaje cultural devastado.

Cuando habla en las universidades, Southern, igual que Yiannopoulos o Shapiro, tiene que hacerlo protegida por un cordón policial que mantenga alejados a los “antifas”

No es que la autora sea complaciente con su propia generación: reconoce que sus pares son ignorantes, irresponsables, hiperemotivos, poco inclinados al pensamiento crítico, dogmáticos, intolerantes (cuando habla en las universidades, Southern, igual que Yiannopoulos o Shapiro, tiene que hacerlo protegida por un cordón policial que mantenga alejados a los “antifas”)… Pero ellos han sido modelados así por los boomers. Son sus profesores de 45 a 70 años los que les han enseñado a despreciar su propia cultura, que siempre fue excluyente, racista, explotadora y heteronormativa.

En las aulas canadienses, los profesores de “justicia social” (existe la asignatura) dividen a los alumnos en “privilegiados” y “no privilegiados”, y piden a los primeros que hagan la lista de sus privilegios. La historia nacional es cada vez más escamoteada a los escolares, y se la sustituye por las “historias silenciadas” de afroamericanos, nativo-americanos, mujeres, homosexuales e inmigrantes. “Cuando salí del instituto, no era capaz de contar la historia o siquiera los nombres de las gentes que colonizaron Norteamérica, pero podía dar una conferencia sobre los pueblos nativos a los que injustamente desplazaron”. Shakespeare, Coleridge o Poe tuvieron que empequeñecerse para dejar sitio a genios olvidados de las razas oprimidas y el sexo femenino.

La generación ‘boomer’ renegó de la de sus padres y escupió sobre el legado recibido

Los nacidos en Occidente en las dos décadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial se beneficiaron del milagro económico, la universalización de la enseñanza, la consolidación de las libertades, la paz definitiva… En lugar de valorar y transmitir todo ello, la generación boomer renegó de la de sus padres y escupió sobre el legado recibido.

Tal era, en efecto, el mensaje de la “nueva izquierda” de los 60-70: que el Occidente libre y exitoso de la segunda posguerra era en realidad opresivo, excluyente, castrante. La libertad aparente encubría una realidad de esclavitud consumista, discriminación racial, sumisión de las mujeres, represión sexual… Una generación de desenmascaradores -vacunados contra la falsa conciencia y la microfísica del poder por Althusser, Foucault, Marcuse o Derrida- se hizo con puestos clave de la cultura y los resortes de la educación. La deconstrucción, la sospecha, la autocrítica civilizacional llevada hasta la autodenigración, permearon los programas de enseñanza.

Los educadores progres, además, no necesitaban contrastar sus teorías con la realidad social: eran y son “tenured hippies”, acomodados vitaliciamente en plazas de funcionario. “Sólo en el confort de un ambiente aislado de la competición por la plaza en propiedad, y protegido de la realidad por un ejército de administradores, podían prosperar este tipo de ideas”. El gobernante socialista tiene que someter sus teorías al test de la realidad, que le pasa factura en forma de ruina (vid. Venezuela o Nicaragua); el “socialista de cátedra”, en cambio, puede lavar impunemente el cerebro de miles de estudiantes indefensos durante medio siglo.

Además de enseñar a los millennials a despreciar su propia sociedad, los boomers también abrieron las puertas de Occidente a la inmigración masiva, en nombre de la diversidad y la inclusión. Los progresistas que denigraban a Occidente como racista, machista y homófobo no encontraron mejor remedio para la enfermedad que la importación de millones de personas procedentes de países en los que la mujer es poco más que un animal, los homosexuales son colgados de las grúas y los odios tribal-raciales degeneran a menudo en escabechina.

Los “tenured radicals” podían pontificar sobre las virtudes del multiculturalismo desde la seguridad de sus urbanizaciones protegidas por vallas

Los “tenured radicals” podían pontificar sobre las virtudes del multiculturalismo desde la seguridad de sus urbanizaciones protegidas por vallas. Los perdedores fueron los trabajadores a los que decían defender, obligados a competir con los inmigrantes por los puestos de trabajo menos cualificados y a compartir el hábitat urbano con recién llegados poco admiradores de la cultura occidental (aunque sí de sus servicios públicos y subsidios sociales).

Precisamente, la otra acusación que lanza Southern a la generación boomer es la de haber inflado los “derechos sociales” y el Estado asistencial más allá de lo sostenible. Como, además, nos olvidamos de perpetuar la especie –estábamos demasiado ocupados cambiando de pareja y disfrutando la vida- las sociedades occidentales se enfrentan ahora a un futuro sombrío de deuda pública asfixiante e insostenibilidad de las pensiones. Todo ello se derrumbará sobre los millennials: los boomers morirán justo a tiempo de no tener que presenciar el final. Habrán hecho un negocio histórico redondo: Estado-niñera de la cuna a la tumba, libertad amorosa incompatible con la formación de familias estables, muy pocos hijos… todo a ello a expensas de la siguiente generación.

El libro de Southern no se queda en la lamentación, pues también propone recetas para la rectificación. La primera es quitarles a los progres los resortes de la cultura; hay que ganarles definitivamente la batalla intelectual (de hecho, están a la defensiva, y por eso intentan cerrar los debates mediante la censura, con la excusa del “discurso de odio”). La inmigración masiva debe ser detenida: ello no implica necesariamente la inmigración cero, pero sí la afirmación del derecho de cada nación a seleccionar cuantitativa y cualitativamente (es decir, procedencia geográfico-cultural y grado de formación) la inmigración deseada: “Tenemos que empezar por construir muros… aunque sea para añadirles puertas después”. Los jóvenes deben desechar la ética sexual permisiva y volver a las relaciones sólidas, la estabilidad familiar, la procreación generosa. Los servicios estatales tendrán que ser muy recortados, y la responsabilidad individual reaprendida.

Southern cree que todo eso sólo puede resultar factible a escala nacional: rechaza, pues, la consabida demonización del nacionalismo como sinónimo de odio y guerras. Sí, el nacionalismo exacerbado llevó a las dos guerras mundiales… pero en los dos siglos anteriores había impulsado la cristalización de los Estados-nación que protagonizaron el periodo más brillante de la historia occidental. Por lo demás, no queda claro que se refiera sólo a las naciones clásicas: en algún momento, Southern se refiere al conjunto de Occidente como una (meta)nación y habla de un “pannacionalismo occidental”.

Todo un horizonte de esperanza liberal-conservadora para jóvenes. A mí me coge ya un poco mayor.

Foto: Priscilla Du Preez


Disidentia es un medio totalmente orientado al público, un espacio de libertad de opinión, análisis y debate donde los dogmas no existen, tampoco las imposiciones políticas. Garantizar esta libertad de pensamiento depende de ti, querido lector. Sólo con tu pequeña aportación puedes salvaguardar esa libertad necesaria para que en el panorama informativo existan medios disidentes, que abran el debate y marquen una agenda de verdadero interés general. No tenemos muros de pago, porque este es un medio abierto. Tu aportación es voluntaria y no una transacción a cambio de un producto: es un pequeño compromiso con la libertad.

Ayúda a Disidentia, haz clic aquí

Muchas gracias.
Artículo anteriorLa nueva cultura del odio
Artículo siguienteEl feminismo radical y el mito del patriarcado
Francisco José Contreras
Soy catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de Sevilla, donde he ejercido la docencia desde 1996. He escrito y/o dirigido diecisiete libros individuales o colectivos, tanto de cuño académico como dirigidos a un público más amplio. Entre ellos: La filosofía de la historia de Johann G. Herder; Kant y la guerra; Nueva izquierda y cristianismo; Liberalismo, catolicismo y ley natural; La filosofía del Derecho en la historia; El sentido de la libertad: Historia y vigencia de la idea de ley natural; ¿Democracia sin religión?: El derecho de los cristianos a influir en la sociedad; La batalla por la familia en Europa; Una defensa del liberalismo conservador. Activo conferenciante, colaboro regularmente, además de en Disidentia, en Actuall y esporádicamente en Libertad Digital, ABC de Sevilla, Diario de Sevilla y otros medios. He recibido el Premio Legaz Lacambra, el Premio Diego de Covarrubias, el Premio Hazte Oír y el Premio Angel Olabarría. Pertenezco al patronato de la Fundación Valores y Sociedad.

22 COMENTARIOS

  1. -Como Sellner ahora tiene también veintitantos, su supuesta etapa “neonazi” debe remontarse a sus 15 o 16 años. –

    Una edad muy prudente para iniciarse. La idónea.

    -Las opiniones de Southern no son en absoluto neonazis, sino de signo “libertarian”. –
    Y eso que ehh.

    -ha dejado también los vídeos de opinión para dedicarse a hacer documentales más profesionales como el de “Farmlands”, sobre los constantes ataques a granjeros blancos en Sudáfrica.-

    Y se los paga de su bolsillo; con dos eurillos uno se hace un documental que no veas.

    “tenured hippies”, acomodados vitaliciamente en plazas de funcionario. Los “tenured radicals” podían pontificar sobre las virtudes del multiculturalismo desde la seguridad de sus urbanizaciones protegidas por vallas

    Topicazos a go-go

    Cuando habla en las universidades, Southern, igual que Yiannopoulos o Shapiro, tiene que hacerlo protegida por un cordón policial que mantenga alejados a los “antifas”.

    Jo tú que fuerte.

    -pretende ser un manifiesto generacional: Barbarians: How Baby Boomers, Immigrants and Islam Screwed My Generation.

    “tenured radicals” , boomer, millennials, “libertarian”, etc

    Mare de Deu cuanta tontería para entontencer junta, echo de menos a Mortadelo y Filemón, más profundos.

  2. Excelente la valoración de Lauren.
    Siempre he dicho que nuestros hijos y nietos escupirán en nuestras tumbas y así será.
    Hemos sido una generación de irresponsables y egoístas, en España nos hemos asentado en la comodidad y “dejar hacer” a los gobiernos y partidos como si no fuera con nosotros, como si la LIBERTAD y eliminar la corrupción fuera gratis y no requiriera un esfuerzo constante contra los corruptos y totalitarios gobernantes; más gasto que ya pagará el que venga detrás, responsabilidad 0…..
    Damos vergüenza y lo pagarán las siguientes generaciones.

  3. Tengo 17 años y hace unos meses, comencé a ver los vídeos de esta generación de Youtubers anti SJW. De hecho, comencé a reflexionar sobre el feminismo y mis convicciones políticas gracias a estos “millenials” disidentes. No obstante, no quiero que Lauren Southern sea un icono para esta nueva generación de disidentes. Se te olvida mencionar su relación con grupos “identitarios” y la amistad que tiene con el líder de Generación Identitaria en Austria, Martin Sellner. Este fue visto en manifestaciones neo-nazis hace 10 años. Otro ejemplo de la clara manipulación que hace Southern es grabar solo ciertos aspectos del multiculturalismo en Europa, es decir, las zonas dónde existe la tensión racial y pretender que lo que ocurre en ciertas zonas a ciertas horas de la noche es la realidad de Europa. Soy conservadora y no quiero que me represente una chica que ha dejado los estudios de Ciencias Políticas para grabar sus opiniones, que encuentro vacías y sin fundamento para llamar la atención. Creo que hay ejemplos de mujeres y hombres bien preparados y con verdadero compromiso con la verdad que representan el espiritu de una nueva generación de rebeldes. Creo que el futuro del conservadurismo está en verdaderos pensadores y no en adolescentes que se graban en manifestaciones gritando y provocando. Aún así, reconozco su labor en despertar la conciencia política en muchos jóvenes y espero que después de un par de vídeos y breves investigaciones se den cuenta de que ni Lauren Southern ni Paul Joseph Watson tienen mucho que aportar a la sociedad.

    • A igual que a enrixav, me ha encantado este comentario, sobre todo viniendo de una persona tan joven y por suerte no eres la única de tu generación que piensa así. La esperanza ciertamente no está perdida, de hecho creo que precisamente en vosotros va a estar el cambio social a mejor, al menos lo veo en adolescentes de edades similares a la tuya que no entienden nuestra generación pero tampoco esas rebeldías que no se sabe de que pie cojean tipo Lauren Southern o Paul Watson. Mi sobrina, 16 años, también ha empezado a escuchar sus vídeos pero no le convencen, dice que esa no es la solución para el mundo que ella quiere que tienen muchos seguidores pero la mayoría unos vagos , sin principios, sin moral y que piensan que gritando van a llegar a ser algo en la vida. Les parecen unos radicales sin nada que aportar.

      Me ha encantado leerte, de verdad.

      • Pues yo con los videos de Paul Joseph Watson y de Gavin McIness me parto. Lauren es menos graciosa y más limitadita. Aunque Farmlands es un pedazo de documental.

        Vale, no son unos intelectuales del copón, ni si quiera están preparados como debieran…

        Dile a tu sobri que vea a Ben Shapiro que es un tío serio con dos carreras, master y una plataforma seria.

        Ahora, si algo tienen es nervio y pasión y se oponen frontalmente a la mermelada de SJW….

        Esto, viniendo de un babyboomer tardío como yo (1970) de derechas tirando a libertarian y en el que el venidismo a menos es patente, pues que quieres que te diga….llena de esperanza.

        Estos Teens como tu sobrina y mis hijas les van a dar pal pelo a todos estos sjw de pupitre y chalet en Galapagar…. y se empieza por Lauren Southern y se sigue y se sigue ….hasta nuestro bien amado Jordan Peterson.

        Besos

        • jajajaja Pectos, tendré que hablarle a mi sobrina de Peterson, dudo que a ese lo conozca, me da que ya le parece un poco viejo para ella. Aunque bueno, nunca se sabe. A Southern la empezó a escuchar, según me ha explicado este verano , a raíz de un altercado con una ONG , yo no conocía a la tal Lauren pero si me sorprende que gente tan joven estén al día de estos temas. Es grato saber que no sólo se preocupan de estar al día en tendencias estéticas.

          Peterson como bien sabes es un profeta, sí, muy necesario hoy en día, pero como te digo siempre (y poco caso me haces :)), no dice nada que no se haya dicho hace mucho, lo único es que es listo y su formato es innovador y ello “mola” y atrae a un público que necesita escuchar viejas enseñanzas en formato S.XXI.

    • aliciadiaz: También te felicito por tu gran madurez a los 17 años. Y, en efecto, Lauren Southern, a sus 23, no puede ser “una gran pensadora”. Sin embargo, su ensayo “Barbarians” está lleno de ideas interesantes. Me parece injusto descalificarla por tener cierta amistad con Martin Sellner, y simplemente porque éste fue visto con neonazis “hace diez años”. Como Sellner ahora tiene también veintitantos, su supuesta etapa “neonazi” debe remontarse a sus 15 o 16 años. Las opiniones de Southern no son en absoluto neonazis, sino de signo “libertarian” (aunque también critique a los libertarians a causa de, por ejemplo, su ingenuidad buenista en el tema de la inmigración). En cuanto a que ahora se dedique “a grabar sus opiniones en YouTube”: con sus vídeos en YouTube, visitados por millones de personas, parece haber hecho pensar a muchos jóvenes. Y ahora, además, ha dejado también los vídeos de opinión para dedicarse a hacer documentales más profesionales como el de “Farmlands”, sobre los constantes ataques a granjeros blancos en Sudáfrica: https://www.youtube.com/watch?v=a_bDc7FfItk&t=976s

  4. La batalla cultural es más importante que la política, porque para vencer en política hay que vencer antes en el terreno de las ideas y de la cultura. Desgraciadamente la izquierda neomarxista (calificativo muy apropiado del articulista) lleva mucha ventaja, no solo por méritos propios, sino por incomparecencia del adversario…sin contar que si hay algo que sea útil al globalismo y su sueño de un mercado mundial único con su control prácticamente absoluto en los medios de comunicación, incluyendo el cine y las productoras de series de televisión, es esta izquierda antinacional, antifamiliar, anticomunitaria y súper globalista, multiculturalista, mega feminista de género (excepto cuando están con unas copitas de más con amiguetes) y súper súper defensora de la autonomía absoluta del individuo, es decir del individualismo más exacerbado que hace palidecer a todo liberal que se precie (bueno excepto para la gestación subrogada, para el aborto sí vale eso de en mi cuerpo decido yo, para la gestación subrogada no vale). Así que bienvenida sea cualquier resistencia.

  5. Lola pillada con una parrillada de mariscos por delante en chistoso cotorreo con el clan de los Villarejos sobre mariconadas y sexo con menores.

    Definitivamente, a pesar del alto concepto que tiene de sí propio, nuestro presi no vale para seleccionar al personal. Los escoge ya tocados de ala en otros fregados, con el culo al aire y con curricula oscuros o no declarados. Cierto que, en este amistoso sin elecciones, le permiten sustituir a los expulsados con roja directa, pero ¿hasta qué punto le van a dejar seguir tirando de banquillo? De haber un máximo autorizado de suplencias, va a tener que echar mano de otro decretazo-ley exprés para adaptar las reglas del juego a sus necesidades y poder ampliar el cupo de suplentes.

    Este Ejecutivo es un esperpento y el Legislativo, que le permite mantenerse en el poder, una vergüenza para todos nosotros, los representados. No hay memoria de tal desconcierto y lo que más llama la atención es como los pocos miembros del gobierno con algún prestigio profesional, que los hay, no hayan tirado ya la toalla y salido por piernas de tal avispero.

  6. Así ha sido exactamente…una generación adanista se ha cepillado el futuro de la siguiente. Tampoco es algo nuevo en la historia de la civilización.

    Muy interesante. Trataré de hacerme con ese ensayo.

    +++

    Y hoy Moncloa.com nos saca la grabación de la Lola señalando a jueces y fiscales y posibles abusos a menores en Colombia. Nada nuevo. Hace ya tiempo que casos como el de Kote Cabezudo o el Bar España tropiezan con la firme voluntad del aparato judicial de ocultarlo todo, vgr la literal destrucción en la Audiencia Nacional de denuncias sobre abusos sexuales, tal y como informa Melchor Miralles en SIN FILTROS.

    +++

    Muy cachondo Jesús Cacho hoy en VP. Arranca su artículo anunciando ir al núcleo del asunto Dolores Delgado. Y tal cual llegas al final y del núcleo poco o nada. Ni Pérez-Maura y su trama de corrupción, que obligó a renunciar al presidente centroamericano a su cargo, ni nada de todo el operativo para bloquear la solicitud de extradicion tras su fuga del país, ni de los millones cobrados por Villarejo, ni el papel de su abogado Balta ni de los posibles sobornos en la fiscalia española, ni de los Botín, tío y prima del personaje.

    O sea, que tal vez el núcleo esté en las noticias que encabezan el digital sobre lo bien que le va al Santander.

    En fin….

          • “rebus sic stantibus” tú que entiendes de los principios de Derecho.

            Peanuts” con la que se avecina entre Valls apoyado por los Rothchild para la alcaldía de Barcelona y enfrente enfrentándose a los Rockefeller, hoy J.P. Morgan.
            Lo de Ana Patricia con el italiano postinero de la City se las va a medir con Torres Vila “the magician”, pero esto es segunda división

    • Yo he comentado al repecto en la columna de VP.

      De Pérez Maura sólo habla El Confidencial, pero sin ligarlo nunca a Botin. Cómo si hubiera aterrizado en Guatemala llevado en un OVNI. Lo mismo FJL. Ese amagar y no dar.

      https://www.elconfidencial.com/espana/2018-09-18/extradicion-perez-maura-delgado-guatemala-papel-ivan-velasquez_1617273/

      Y tampoco ni una fota del gachó.

      Y si pones el nombre en Google “Ángel Pérez Maura” también está borrada/olvidada cualquier información de parentesco.

      Respecto a la Fiscal Delgado y la última de las filtraciones.

      1/ Ella es fiscal y vió como se cometía un delito.

      2/ Ella es partidaria de la Justicia Universal, como Garzón, supongo.

      3/ Ella, de regreso a España, si desconfiaba de la policía colombiana, o temía por su seguridad allí, tenía que haber deunciado el delito. Está obligada cómo fiscal y además como partidaria de la jurisdicción uniersal.

      Pero no lo hizo. Y si lo hizo no nos hemos enterado y aguien enterró el asunto (entonces mis disculpas), pero lo dudo.

      Lo cual la descalifica moralmente aún mas, y no se si a implica incluso penalmente.

      DISIDENTIA podría, por alguien especializado en Derecho, hacer un artículo al respecto.

      Un muy cordial saludo

  7. Sugiero los siguientes eslóganes para las futuras manifestaciones masivas de los nuevos jóvenes «liberalconservadores»: «Hombres blancos al poder», «Abajo la Seguridad Social», «Lee a Shakespeare», «Althusser, huevón, eres un cabrón», «Las mujeres no tienen pene, aunque les pese», «Derrida, no escribas más paridas», «Occidente no es un accidente», «Respeta a tu padre y a tu madre», «El musulmán no es mi hermano», «El Estado nos mata», «El capitalismo no es malo, sólo engorda», «No soy posmoderno», «Muerte al nihilismo», «No nos jodáis la vida con impuestos de la renta», «Socialismo es barbarie», «Queremos una guerra ya», «Me gusta el dinero», «La vida es más bella con mucho dinero», «Yo no odio, sólo disiento», «Yo no leo a Foucault», «No me llames maricon, llámame Lola»…