Dos lecciones rescato de los acontecimientos que se vienen sobre Afganistán y lo dos coinciden con ser síntomas de la misma crisis civilizatoria que asfixia a Occidente. En primer lugar lo ha sido el alarmismo con un tono apocalíptico bien familiar con el que se ha conducido la realidad informativa de la toma del poder de los talibanes. Lo primero que ha llamado mi atención ha sido la desproporcionada reacción, idéntica en escándalo, con la que dimos por inaugurado el virus del COVID. Imágenes del aeropuerto de la capital sobredimensionadas solo añaden más pruebas al modo en el que Occidente ha decidido enfrentar la realidad ¿Cómo unos hombres pertrechados con algunas armas de fuego y equipo bélico rudimentario han derrocado a todo un ejército nacional apoyado por una coalición internacional de primeras potencias liderara por la primera de todas? Incomprensible sin el beneplácito del pueblo afgano. Sin embargo, Occidente parece querer ocultar este hecho enfilando el asunto a una cuestión de malísimos talibanes que han apostado a unos cuantos de miles a la insufrible espera de un avión que los saquen del infierno.

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Pongamos ahora el acento sobre la segunda de las lecciones que nos ayudará a entender la primera. Pero para ello retrocedamos a 1955 momento donde sale a la luz la novela El talento del Señor Ripley de la norteamericana Patricia Higsmith. Bajo una atmósfera de thriller psicológico el protagonista Tom Ripley ve truncado su destino al asesinar a su amigo Dickie después de una efervescente relación de amistad (incluso erótica) donde se les ve disfrutar con admiración de sus más íntimas pasiones. Dickie que había introducido a Tom a una relación a tres (con su novia Marge) consigue encandilar con buenas palabras el alma de Tom que, desengañado, ve su relación desmoronada al punto que Dickie renueva su ilusión con Freddie. Ahora pongamos la vista nuevamente sobre Afganistán. En el lugar 169 del Índice de Desarrollo Humano es uno de los países más miserables del orbe con un 36% de su población sobreviviendo por debajo del umbral de la pobreza. Esto sumado a 20 años de coalición internacional obcecados en el cultivo de instituciones democráticas duraderas y en la puesta en marcha de la agenda multilateral del desarrollo.

Unos objetivos de desarrollo sostenible menos elevados por la razón de los pueblos que por las pasiones del corazón irrumpen violentamente contra Afganistán cuando, y por todo ello, solo se aspira a gobernar el bien desde el infecundo deseo de desearlo

¿No simboliza Dickie la lógica de esa misma coalición internacional que con buenas intenciones logra embaucar a los afganos (encarnados en Tom) que cansados de ver todos sus ofrecimientos incumplidos abandonan a sus liberadores para abrazar con rabia la vieja promesa de los talibanes (Tom decepcionado termina por asesinar a Dickie durante su paseo en barca)? Claro que para nosotros occidentales esta interpretación termina siendo obscena cuando de buena fe aspiramos a ver en los más necesitados su desgracia reducida merced a nuestro voluntarismo solidario. Olvidamos, en cambio, que la violencia en Occidente viene infectada de buenas intenciones. La foto de un grupo de afganos abandonados alrededor de un mural donde se colorean los 17 de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) alberga mucha más violencia que cualquier imagen aterradora del aeropuerto. Metas como “poner fin a la pobreza en el mundo” (ODS#1) o “lograr la igualdad de género” (ODS#5) lejos de garantizar cualquier proceso de pacificación y bienestar entre los pueblos los empuja a un clima de desesperación y violencia como esa que le lleva a Tom acabar con la vida de Dickie.

Los talibanes o la violencia de los buenos corazones contenido

Pero ¿cómo lo hace? Hagamos espeleología de la moral regada entre los objetivos. En primer lugar, allí donde los ODS apuestan por la universalidad, sus metas terminan desdibujadas por la (i) inconsistencia de unos objetivos que de ningún modo se ven acompañados por acciones consecuentes. Nunca se deja claro quiénes son los responsables de ponerlas en marcha ni los fondos liberados para su adecuada resolución. En segundo lugar, su ecuanimidad para servirse a las necesidades más inmediatas se ve igualmente desfavorecida por la (ii) redundancia con la que los objetivos se igualan a las metas. No ayuda al buen ejercicio de la agenda que el ODS#2 declare “poner fin al hambre” y en la primera de sus metas haga por recalcar con las mismas palabras el idéntico anhelo anterior (“Para 2030, poner fin al hambre”). Es como invitar a una persona a llegar a ser millonaria empezando por ser millonaria.

Menos aún ocurre con una agenda que presume de ser transversal cuando en realidad solo se resuelve desde una (iii) contradicción entre objetivos. Por ejemplo, no se puede promover el crecimiento económico sostenido (ODS#8) a la vez que se garantiza el acceso de energía asequible (ODS#7) o la producción sostenible (ODS#12) cuando la mayoría de los países involucrados están afectados por una infraestructura altamente deficitaria y unos niveles corrosivos de desigualdad social. Mucho menos cuando la agenda se vuelca por una decidida apuesta transformativa y solo ve regada en ella la (iv) incoherencia en todas sus formas. No resulta en nada razonable y sobre todo por lo que atenta al desprestigio de las promesas el hecho de promocionar la “erradicación de la pobreza extrema” y acto seguido ver en la primera de las metas rebajar su aspiración a “al menos la mitad de la población” (ODS#1). Por último la agenda alardea de estar en sintonía con las preocupaciones de las personas “people centered”, y sin embargo, termina apremiando una agenda (v) irrealista que no hace distinción entre las diferentes condiciones económicas y humanas desde las que confluyen cada uno de los países. Así el asunto, es imposible que las preocupaciones de los más afectados se vean fielmente atendidas cuando el cumplimiento de cada uno de los objetivos va de la mano con las condiciones de partida de cada país (no todos los países requieren el mismo nivel de crecimiento económico para satisfacer el ODS#1, por ejemplo).

Lo que recogemos de este análisis es claro: unos ODS menos elevados por la razón de los pueblos que por las pasiones del corazón irrumpen violentamente contra Afganistán cuando, y por todo ello, solo se aspira a gobernar el bien desde el infecundo deseo de desearlo. La violencia con la que Occidente desgasta la esperanza de los afganos no radica en ver el bien prosperar para ellos como en la de su causa satisfecha con el solo hecho de querer desearlo.

Foto de cabecera: IsaaK Alexandre KaRslian.


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Soy Doctor en Economía, pero antes tuve que hacer una maestría en Political Economy en la London School of Economics (LSE) por invitación obligada de mi amado padre. Autodidacta, trotamundos empedernido. He dado clases en la Pannasastra University of Cambodia, Royal University of Laws and Economics, El Colegio de la Frontera Norte de México, o la Universidad Católica de Pereira donde actualmente ejerzo como docente-investigador. Escribo artículos científicos que nadie lee pero que las universidades se congratulan. Quiero conocer el mundo corroborando lo que leo con lo que experimento. Por eso he renunciado a todo lo que no sea aprender en mayúsculas. A veces juego al ajedrez, y siempre me acuesto después del ocaso y antes del alba.

21 COMENTARIOS

  1. No se si conocen la historia del croissant o cruasan.

    Resulta que quiere decir «cuarto creciente», el luna símbolo de la cosa islámica. Aunque nosotros creamos que es media luna, es un cuarto creciente.

    Y es un bollo que celebra la victoria de los vieneses sobre los turcos que estaban sitiando la ciudad. Querían entrar haciendo un túnel pero los panaderos los descubrieron porque al lavenatarse muy temprano, con el resto de la actividad en silencio, escucharon unos ruidos en el suelo y suponiendo lo que era avisaron al guardia…

    El resto es historia. Los turcos se tuvieron que replegar.

    Y el Rey/Emperador para celebararlo y de paso honrar al gremio de paaderos les dejó hacer un pan con exceso de dulce (que estaba racionado).. con forma de luna… que se llamó croissant.

    Luego lo popularizó Mª Antonieta.. pero el origen es vienés.

    Sugiero entonces hacer quedadas enfrente de las mezquitas los viernes por la tarde donde el personal se coma complacido un croissant de esos a la vista de los que a allí van.

    Con el simple ánimo de intercambiar experiencias culturales. No se me ofendan.

  2. Afganistán pone de manifiesto la crisis profunda del principio de realidad que viene gobernando nuestra des-civilización desde hace al menos 30 años. La agotada intelligentsia política de Europa y los USA, genera la paradoja de que la irrealidad forme parte también, en último término, de la realidad vivida y pensada por el hombre. En un mundo de campesinos (80%), se intenta el proyecto de edificar la cosmópolis humanitarista con sus abstracciones racionalistas de derechos humanos, articulación de sexos y arquitecturas políticas, todo ello presidido por el culto democrático, una irreligión ateista con pretensiones de neutralizar al islam . ¿Cabe mayor irrealidad? Miren Uds. los proyectos que se llevaban a cabo con varios billones; nada que pudiera ser útil a un mundo de campesinos. Y encima, ni siquiera, con 250 mil muertos, se consiguió en momento alguno establecer la seguridad, que al parecer, solo los talibán eran capaces de realizar. Por más que se pretenda disimular todo esto con el lacrimógeno asunto de los refugiados, la cuestión es patética.

    • Afganistán es un fracaso de globalismo, de la open society, del libre comercio universal, y los que nos oponemos al globalismo debemos celebrarlo. Occidente no ha perdido nada, porque occidente ya no existe o está a punto de fallecer, si entendemos como Occidente a la civilización cristiana heredera de Roma y Grecia.
      Que lo celebre no quita para rendir homenaje a los soldados caídos por una causa equivocada que probablemente ni ellos entendían.

    • Ya han hecho un concurso para hacer un Corán en catalán.

      En la Costa Brava, no se si en el Estartit o por ahí, hay una «fiesta» veraniega donde se conmemora el rapto de mujeres por piratas berberiscos, mujeres que muy probablemente acabaran como esclavas.

      En el evento unos se disfrazan de moros (igual ahora se incorpora a moros auténticos) y se simula el «rapto», llevándoselas a la playa, donde son subidas a unas barcas que se alejan en el mar.

      Todo ello «celebrado» con muchas risas, fuegos artificiales, bandas de música…

      Incluso colabora el mosén que deja que en la torre de la Iglesia además de la Estelada pongan otra bandera con la media luna.

      Yo no se que pensaría la gente del XVI y siglos parecidos si supieran el alborozo con que se celebraría que a sus hijas, mujeres, hermanas… se las secuestrase para que acabaran en un haren de serie B. Me parece que muy contentos precisamente no estarían.

      Lo mismo que el mosén de entonces si viera la bandera con la media luna.

      Actualmente yo creo que lo que mas se lamentaría acerca de las pobres «donas» es que perderían la oportunidad de hablar en catlán y de que sus hijos hablaran en catalán.

      Si semejantes mentacatos logran la independencia de Cataluña es que el resto somos gilipoll*s

  3. Lo sucedido en Afganistán y desarrollado en el articulo se puede resumir en tres refranes de sabiduría hispana.

    «El infierno está empedrado de buenas intenciones».

    «Ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio».

    Y la decisión del pueblo afgano,
    «Virgencita, que me quedé como estaba»

  4. Me gustaría dar un enfoque diferente al asunto afgano, partiendo de una pregunta simple: ¿Quién ha sido derrotado? Todos los analistas responden de manera unívoca: Occidente, pero ¿Qué es Occidente? Estos días he recordado la mítica película «55 días en Pekín». Recuerden el argumento, año 1900, las legaciones europeas son asediadas en Pekín por una revuelta china nacionalista, los boxer. Estimulados por el embajador británico, los representantes del resto de potencias europeas, los japos y los gringos, deciden, con escasas fuerzas, resistir el asedio, a la espera del socorro de fuerzas militares aliadas. Paro, quizá algún afortunado no ha visto la película y puede disfrutarla por primera vez. Creo que el parecido y la diferencia de planteamientos entre aquel suceso histórico, edulcorado evidentemente en la película, y los hechos actuales, son evidentes ¿Eran Occidente aquellas potencias europeas de 1900? Sí, eran occidentales desde el punto de vista de que esas viejas naciones e imperios europeos seguían representando a la civilización cristiana heredera de Roma y Grecia, con independencia de la ausencia de «justos títulos» para su presencia en China y que su actuación respondía a los intereses más burdos del imperialismo mercantil, en particular del inglés. A pesar de ello, seguían siendo representantes de una civilización milenaria y por eso reaccionaron como lo hicieron, con coraje y determinación ¿Representan a Occidente los ejércitos que se han retirado de manera ignominiosa de Kabul? NO, son los ejércitos del globalismo, y por eso se han ido como se han ido. Creo que es un debate que los sectores populistas antiglobalitarios europeos no están abordando. Pensemos por un momento que pasaría si en Europa gobernasen los movimientos patrióticos, los defensores de la soberanía nacional frente a las agendas globalistas ¿hubiesen estado 20 años en Afganistán? ¿para qué? Recordemos que Trump firmó con los talibanes la retirada de Afganistán y criticó al complejo industrial armamentístico por querer guerras que no respondían a los intereses de EEUU como nación soberana. Creo que es un debate interesante.

    • 55 días obvia que lo que hay en el fondo es una reacción nacionalista china a la llamada Guerra del Opio.

      Guerra que sirvió al imperio anglo + UK.. y terceros paises (el que menos asomó la nariz fue España, por razones obvias de decadencia patria) para corromper a las clases dirigentes de un imperio venido a menos para entrar ahí, trocearlo y quedárselo. Lo habitual con las «Compañías de las Indias …» esas, embriones de las transnacionales que ahora conocemos.

      Lo que no quieren entender muchos es que el comunismo que luego arrigó en China, via Mao, fue mucho mas un movimiento nacionalista que un movimiento comunista per se. Y si sobrevivió a todos los destrozos que el comunismo incorpora fue precisamente a su componente nacionalista.

      Actualmente ya sin los errores del comunismo, que sólo es la excusa para articular un régimen despótico con Confucio de santo patrón, nos van a dar pa el pelo.

      • Sí, por supuesto, hago mención a ello en el comentario. A pesar de eso, aquellos europeos sí eran Occidente para bien y para mal, los de hoy no lo son. Eso es lo que yo quiero destacar, que Occidente ya no existe, al menos en el oeste europeo y América, si bien parece que se ha refugiado en el centro y este europeo. Así que si Occidente ya no existe, difícilmente ha sido derrotada en Afganistán.
        Por cierto siempre he pensado que la aparición anecdótica de España y su caballeroso embajador, es una cortesía hacía nosotros, ya que la película se rodó en España.
        Efectivamente España no participó en aquella aventura colonial, pero sus relaciones comerciales con China se remontan al siglo XVI, y fueron siempre muy fructíferas para ambas partes, sin necesidad de cañoneras y chantajes. Los españoles pagaban en plata contante y sonante y por supuesto no eran traficantes de drogas como los ingleses.

        • Efectivamente.

          Pero puestos a buscar Uropeos que representaran Occidente, aunque fueran anglos, yo prefiero quedarme con «las 4 plumas» y las guerras del Sudán, o con el Poema If de Kipling.

          Lo de China, del cual el Banco HSBC, es fiel testigo de a que se fue y representó/anticipó, ya entonces, nuestra decadencia actual.

          Un cordial saludo

  5. Hacía tiempo que no veía pornografía y tengo un soponcio considerable. Los amigos de Disidentia deberían avisar, junto al titulo, de que la imágenes pueden herir la sensibilidad del lector. Sobre un muro que proclama la falta de libertad de mucha gente a un lado y otro del mismo están pintando los signos que proclaman la eliminación de la libertad de la humanidad entera.

  6. Apreciado Don Antonini

    Efectivamente, Don Henry tiene toda la razón.

    En el fondo el fracaso de/en Afganistán se reduce a que nada de lo que se dijo que se quería hacer.. (lo de las mujeres desarrollar el país…) se quería hacer. De lo que se trataba es de que no se hicera nada, pero lo que se hiciera saliera muy caro para que el aparato de poder del Complejo Militar ese se forrara, ídem con toda esa pléyade de ONGs lloriqueantes que ahora se tienen que ir.

    Simplemente porque salía demasiado caro.

    Y salía caro, porque en un país esencialemte corrupto, jugar a alimentar la corrupción sale mucho mas caro de lo que se pensaba… ellos querían una parte creciente y han pensado que cultivando amapola a saco pueden sacar mas.

    Y hace muy bien Henry sacando lo del circulito coloreado de la Agenda… porque es básicamente lo mismo …

    No se cómo se veran las cosas en la zona paisa donde reside usted, pero me parece que ese candidato a presidente que acaba de aparecérseles desde la Universidad de los Andes en Bogotá tiene la cabeza plagada del mismo rosario de ideicas que los que fueron a evangelizar Afganistán.

    Esa evangelización con una nueva versión de la «carga del hombre blanco» que ahora se resuelve cargándose al hombre blanco, sobre todo si es pobre y hetero.

    Tenga cuidado y explíquelo a sus gentes allí, para que lo que ha pasado en Afganistán no les pase en Colombia.

    Yo es ver lo que ha pasado con el «paro» en Colombia y ver a toda esa patulea/vándalos de la primera línea, segunda, tercera… apoyados por ese mismo aparetaje de ONGS que han destrozado Afganistán y me echo a temblar. Y el exrectorcito al frente.

    Un cordial saludo

  7. Pues en occidente tenemos un cartelito como el de los afganos, pero circular, el circulito dice las mismas cosas y lo ha coloreado el mismo niño de la guardería.

    El futuro de occidente tiene que ser muy parecido al de los afganos, ese debe ser el motivo por el que nos estamos haciendo todos franquistas, pero a nosotros nos lo quieren prohibir.

    Seguro que el periódico El País nos hecha una mano como se la está echando a los talibán.

      • La noticia que enlaza está relacionada con el artículo. Buenas intenciones que matan.

        Últimamente la mayoría de las noticias que se dan como nuevas no son más que las noticias de siempre, y a mí me sucede últimamente que no hay noticia que lea que no me recuerde a algo leído o vivido hace mucho tiempo. Yo pensaba que la experiencia sirve para algo, pero ese empeño de la sociedad actual por hacer de la experiencia y el conocimiento humano un error está provocando que los más idiotas pagen las consecuencias.

        Si llegas sola y borracha a casa es más probable que te violen que si llegas a casa en taxi y acompañada. Esto es irrefutable por mucho que los idiotas se empeñen en decir lo contrario.

        Es muy probable que si uno no conoce los códigos culturales y sicológicos de su pareja se lleve más de una sorpresa.

        Hace años, cuando los ingleses colonizaban la India observaron que las mujeres inglesas sembraban una infinidad de cuernos a sus parejas con semilla autóctona.
        Se encargó un estudio al respecto y descubrieron que la mujer «chuchurría» genéticamente se siente atraída por genes revitalizadores, es decir, distintos.

        La idiotez de no conocer a tu pareja solo es culpa nuestra, y si el «estereotipo de amor romántico» en palabras de Carmen Calvo «es machismo encubierto» imagine lo que puede ser el estereotipo
        de amor al inmigrante.

        Un saludo.