Paul Johnson no sólo vinculó la emergencia del “relativismo moral” con la teoría de la relatividad, sino que en buena medida popularizó la idea de que esta afección constituye uno de los elementos más desestabilizadores de nuestra época. Desde entonces hasta hoy, infinidad de personas, no necesariamente eruditas, tienden a recurrir al relativismo moral para denunciar lo que consideran desvaríos, delirios y actitudes anormales que gradualmente estarían socavando el marco de entendimiento común, pues un mundo en el que ya no existen absolutos y donde las líneas que separan el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, tienden a desaparecer, por fuerza degenerará en una desafección hacia la “verdad”…..

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Relativismo total

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1 COMENTARIO

  1. Se ha dicho en diversas ocasiones que el nombre de «relatividad» para la teoría de Einstein, tanto la especial como la general, no es el más apropiado, y que genera confusión al lego en física. Pues, realmente, la visión física que se desprende de la teoría es absoluta, sin dar lugar a incertidumbres ni indeterminismos; lo único relativo es el orden espacio-temporal que ve cada observador, pero la realidad de los fenómenos es la misma para todos. Como bien apunta Javier, siguiendo el libro de Paul Johnson, en el imaginario popular se ha querido ver a Einstein como un referente del relativista cultural, lo cual es totalmente disparatado. Cada vez que alguien dice «todo es relativo, como dijera Einstein» está metiendo la pata hasta al fondo. Pero eso es lo que tiene un icono cultural: que se vulgariza e incluso se distorsiona el mensaje del personaje referido para terminar transformado en un símbolo de alguna de las obsesiones de nuestra sociedad.