Todo el mundo comete errores. A veces el error es inevitable: con los datos que tenías en su momento tomaste una decisión, pero información posterior muestra que habría sido mejor tomar otro rumbo. Considero que lo adecuado cuando se comete un error es pedir perdón, sea cual sea el motivo, pero dado lo incompleta y caótica que era la información sobre el Covid en Marzo es comprensible que las distintas administraciones en España cometiesen errores.

El problema actual es distinto: la información que tenemos sobre el virus y la epidemia es mucho más detallada que en Marzo, pero en cierta medida nuestro esquema mental no se ha actualizado. En mi opinión, el motivo por el que en España sigue habiendo tanta angustia e histeria respecto al Covid es porque muchos españoles se han creído una mentira: que el confinamiento fue duro pero necesario. Un loable sacrificio que salvó decenas, tal vez cientos de miles de vidas. Si el confinamiento fue necesario, eso significa que un segundo confinamiento no puede descartarse. Y los españoles temen a un nuevo confinamiento mucho más que al virus.

La ideología del confinamiento ha sido derrotada en EEUU, en Brasil, en la mayor parte de Europa, y en muchos más sitios. También será derrotada aquí. Recordaremos el 2020 como una aberración, un momento de locura transitoria

Piensa en tus conversaciones sobre este tema: ¿cuántas veces has oído a alguien expresar miedo de infectarse? Tengo 30 años y a lo mejor eso sesga mi experiencia, pero salvo familiares de edad muy avanzada no he visto a nadie que realmente parezca atemorizado por el virus. Por el contrario, seguro que has oído infinidad de veces aquello de si nos vuelven a encerrar…

Eso es lo que nos aterra. Que nos vuelvan a encerrar.

Negando la mayor: los contagios por Covid ya estaban cayendo antes de que nos encerrasen

Creo que muchos españoles siguen teniendo esta impresión del confinamiento:

“El duro confinamiento al que hemos estado sometidos, el más estricto de toda Europa y, quizá exceptuando el de algunas provincias de China, del mundo, fue totalmente necesario, y con toda probabilidad ha salvado decenas o hasta cientos de miles de vidas. Una semana más sin tomar medidas, y estaríamos hablando de bastante más de 100.000 muertos, por obra y gracia de la función exponencial, poco comprendida por la mayoría de la gente, políticos incluidos.”

El argumento pro-confinamiento es que, antes de imponerlo, los contagios estaban subiendo de forma exponencial. Los contagios habrían seguido creciendo de no ser por el confinamiento y por tanto la cantidad de fallecidos habría sido mucho mayor.

El problema es que el argumento mencionado antes es falso: los contagios no estaban creciendo antes del confinamiento, y mucho menos de forma exponencial. No lo digo como crítica al autor, porque publicó el artículo el 26 de Abril y entonces la información aún era un poco caótica. Lo digo para despertar a los que siguen creyendo ese argumento.

El que los contagios ya estuviesen cayendo antes del 15 de Marzo no lo he descubierto yo. Se conoce con seguridad desde que el Ministerio de Salud publica los datos de fallecidos con la fecha de defunción (creo que empezaron en Junio). Hay algún artículo que ya lo ha mencionado, pero no lo encuentro ahora mismo. Tal vez eso refleje el problema: casi nadie sabe que las infecciones ya estaban en caída, y por eso casi nunca se menciona este hecho.

Veamos. Es muy difícil, incluso con una gran cantidad de tests, estimar el número real de contagios o “casos” de Covid. En su lugar, durante el confinamiento centrábamos nuestra atención en la cifra de fallecidos. Con la cantidad limitada de tests que había en Marzo, la única forma de estimar los contagios totales es fijándonos en los fallecimientos. Con un matiz clave: entre el contagio y el fallecimiento transcurren, de media, 20 o 25 días. Hablando de forma muy aproximada, los fallecimientos de un día indican cuántos contagios hubo 20 o 25 días antes. Lo más importante es que, aunque eso no te diga el nivel absoluto de contagios que había tres semanas antes, sí te puede decir la tendencia que imperaba (crecimiento o decrecimiento).

Si algún matemático está leyendo esto le estarán dando ganas de estrangularme. El cálculo de contagios no es tan simple como coger la serie temporal de fallecidos y contar hacia atrás 20 días. En primer lugar porque la distribución de fallecimientos no es simétrica: algunos pacientes mueren meses después del contagio, así que la media de tiempo entre contagio y fallecimiento no es igual a la mediana. Y el cálculo también es difícil porque, en la mayoría de los países, no hay datos muy fiables sobre cuántos pacientes pasan por el hospital antes de morir, o cuánto tiempo aguantan una vez hospitalizados. Hay más consenso en torno al tiempo que transcurre entre contagio e inicio de los síntomas (unos 5 días). Para los que quieran entrar a fondo en el tema y dominen las mates más que yo, recomiendo este hilo de Twitter y este estudio, que intenta estimar la evolución de infecciones en Reino Unido y Suecia.

Aún así se pueden llegar a ciertas conclusiones. Si transcurren 5 días hasta la aparición de síntomas, resultaría imposible que el fallecimiento medio tuviese lugar en menos de 15 días desde el contagio. Sin embargo eso es exactamente lo que ocurrió: el pico de fallecidos por Covid en España fue el 30 de Marzo, justo 15 días después de comenzar el confinamiento.

gráfico 01

(Aquí están los datos de defunciones por Covid-19 en España. En esta carpeta de Google Drive está una copia del documento Excel que he usado. Lo descargué de la web del Ministerio el 18 de Septiembre, así que incluye datos hasta el 17)

Los que recuerden las noticias de Abril estarán pensando: ¿no hubo algún día con más de 900 muertos? ¿Por qué la gráfica se queda por debajo de esa línea? Sí, hubo días en los que se informó más de 900 muertos. Pero los fallecimientos reportados en un día determinado podían haber ocurrido tres días antes, o una semana antes; la cantidad de personas que falleció en un mismo día no llegó a ese número. Además, las cifras anunciadas tuvieron su pico no el 30 de Marzo sino a principios de Abril, por la demora que hay desde que muere una persona hasta que le suma a las estadísticas.

(Como curiosidad, un estudio que afirmaba que los confinamientos en Europa salvaron tres millones de vidas, y publicado nada menos que en Nature, cometió ese mismo error básico: no coger los datos de fallecidos por fecha real de defunción, sino por la fecha en que se anunciaron las muertes.)

En la primera gráfica se puede ver que el pico del 30 de Marzo no es una aberración, sino que la desaceleración en el ritmo de fallecidos ya era clara desde varios días antes. No podemos saber si el pico de contagios fue el 8 de Marzo, o el 12, etc. Pero podemos decir con rotundidad que no había crecimiento exponencial antes del pico. Es más fácil apreciar esto si, en lugar de coger los fallecimientos diarios, miramos la media móvil de 7 días: el pico en ese caso fue el 29 de Marzo.

gráfico 02

En Castilla-La Mancha el día con más fallecidos fue el 26 de Marzo y la media móvil tuvo su pico el 28. En el caso de Madrid las fechas respectivas son el 27 y el 26. Dicho de otro modo: en Castilla-La Mancha y Madrid el pico de fallecidos fue unos doce días después del confinamiento. Es imposible que los contagios estuviesen aún creciendo el 14 de Marzo. El descenso debió haber empezado varios días antes.

Quizás el tiempo transcurrido entre contagio y fallecimiento en Marzo era especialmente corto, porque muchos de los fallecidos nisiquiera llegaron al hospital. Pero las gráficas anteriores usan la cifra oficial de fallecidos, que incluye sólo a aquellos que dieron positivo en el test PCR. Es decir, excluye a la mayor parte de los que murieron en residencias de ancianos. La inmensa mayoría de los fallecimientos mostrados en las gráficas anteriores tuvieron lugar en hospitales.

Ojo: no estoy diciendo que el confinamiento tuviese un efecto nulo sobre los contagios. Tampoco estoy diciendo que tuviese impacto alguno. Para demostrar tanto una cosa como la otra haría falta un estudio más sofisticado. Si alguien ha leído un análisis de ese tipo sobre los datos españoles, le agradecería que dejase un comentario o me avisase de alguna forma, porque no conozco ninguno. No he visto análisis que demuestren que la serie temporal de fallecidos se vio afectada por el confinamiento, ni tampoco que demuestren lo contrario. Personalmente, creo que el descenso de contagios y muertes, si no hubiésemos hecho confinamiento, habría sido más lento (Suecia tuvo un descenso lento comparado con otros países europeos). También es posible que el confinamiento redujese la propagación del Covid en ciertas regiones. Pero ambas ideas son especulación por mi parte.

Lo que estoy diciendo es que, a nivel nacional, ya había empezado el descenso de contagios antes del 15 de Marzo. Y esto es aún más seguro en Castilla-La Mancha y Madrid, que fueron las regiones con mayor colapso hospitalario y mortalidad.

Además, hay otros argumentos para pensar que el confinamiento tuvo poco impacto en los contagios. Uno obvio es la dispersión regional. Varias comunidades, como Aragón, tuvieron un pico de fallecidos (por media móvil) unas doce días después que Castilla-La Mancha y Madrid. Dicho de otro de modo: el tiempo transcurrido desde el confinamiento hasta el pico de fallecidos fue en unas regiones fue el doble que en otras.

Así que el argumento anti-confinamiento es muy simple. Tan simple, que el lector se preguntará si a lo mejor hay algo que se nos escapa, y si los pro-confinamiento ya han pensado cómo rebatirlo. Puede que exista ese contra-argumento, pero leyendo a un defensor del confinamiento tan férreo como Juan Ramón Rallo no lo parece. Cuando le preguntan dice esto.

gráfico 03

Ahí estamos de acuerdo.

(Señor Rallo, si lee esto, ¿puede especificar cuáles fueron esas medidas? Porque los bares y similar seguían abiertos el día 14. La principal medida gubernamental tomada antes del confinamiento fue el cierre de colegios, pero eso no llegó hasta el 13 de Marzo, o el 11 en Madrid. Y de todas formas los colegios han resultado ser casi irrelevantes como foco de infección. Por supuesto muchas medidas voluntarias, como el teletrabajo, se habían adoptado en masa días antes. ¿Será posible que el descenso de los contagios no tuviese nada que ver con la acción del Gobierno?)

¿Y qué ha pasado en el resto del mundo?

Los políticos y opinadores españoles hablan de “evitar” un nuevo confinamiento, como si el confinamiento fuese un accidente de tráfico o un ataque al corazón. No señor, no. Confinar a los ciudadanos es una decisión. Puede ser acertada o errónea pero es algo que depende de la voluntad del gobernante. Y aunque pueda tener mayor o menor respaldo popular, ya hemos visto en infinidad de ocasiones cómo los políticos hacen caso omiso de la opinión pública cuando les conviene. El gobernante en ningún caso está obligado a decretar una medida.

Ya habrás oído unas dos millones de veces que Suecia no hizo confinamiento. Puede que hayas oído hablar de Japón. O Bielorrusia. Lo que no está saliendo tanto en los medios es la cada vez más larga lista de territorios y países que han retirado las medidas de confinamiento aun sin tener la epidemia controlada. Los agruparía en dos categorías:

  1. Aquellos que levantaron el confinamiento cuando la curva de fallecidos aún estaba en ascenso. El caso más claro es Pakistán, cuyo Primer Ministro justificó el fin de las principales medidas de supresión del Covid argumentando que, en caso de mantenerlas, “millones habrían muerto de hambre”. Creo que exageraba un poco pero entiendes su punto de vista.
  2. Los que eliminaron medidas cuando, realmente, el virus no había llegado aún. El ejemplo más notable son los estados sureños de EEUU: cerraron colegios y negocios a finales de Marzo, reabriéndolos uno o dos meses después. El virus golpeó a todos estos estados en Julio, pero no volvieron a hacer cierres generalizados como en primavera.

Pakistán es un caso interesante porque los fallecimientos empezaron a caer en Junio, y hoy se especula que el país ha alcanzado la inmunidad de rebaño. Ahora, es cierto que la experiencia de un país tan distinto al nuestro (con una población mucho más joven) tal vez no sea útil para España.

Veamos entonces, ¿qué ha pasado en Florida? ¿Y Tejas? ¿Georgia? ¿Arizona? Estos estados suman unos 70 millones de habitantes, incluyendo zonas tan urbanas como Miami. Leyendo algunos medios pensarías que el virus doblegó a los yanquis. Aunque las medidas adoptadas son diferentes en cada zona, en general los únicos establecimientos que cerraron ante esta ola de virus fueron los pubs y discotecas. Y por supuesto ninguno de estos estados ha planteado siquiera prohibir los desplazamientos de una zona a otra.

Te puedes imaginar lo que pasó: los fallecimientos subieron… y luego bajaron. Aquí Florida, por ejemplo.

gráfico 04

Sin confinamiento. Sin mascarillas obligatorias. Sin límites en las reuniones (salvo para eventos de masas). En muchas zonas con colegios funcionando desde hace un mes. Con Disney World reabriendo en plena oleada vírica. Y no sé cuánto esfuerzo pone Florida en el rastreo de contactos pero da igual: habiendo unos 300 contagiados por cada fallecido, el rastreo a tal escala es inviable.

La población de España es más del doble que la de Florida, así que el pico de Florida equivaldría a más de 400 fallecimientos al día aquí. Evidentemente lo ideal sería que no muriese nadie, ni por Covid ni por cualquier otra causa. Mi argumento no es que esas muertes sean irrelevantes. Mi argumento es que la epidemia empezó a decaer sin que Florida se convirtiese en un estado policial. No está claro por qué ocurrió pero ocurrió.

Igual que en España antes del 15 de Marzo.

La batalla ideológica: tenemos que desterrar el confinamiento

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, contestó de esta forma a un periodista. Minuto 2:18:

“Nunca más haremos estos confinamientos”.

¿Has oído algo similar en España? Yo tampoco. Los políticos, sean españolistas o separatistas, de derechas o de izquierdas, le han cogido el gusto a esto de confinar. La noticia estos días es por algunas zonas de Madrid, pero todas las semanas oímos que tal pueblo o tal comarca queda confinada. Al menos ahora el “confinamiento” consiste en que se prohíben los desplazamientos desde una zona al exterior, no dentro de la zona confinada. Vamos, lo que antes se llamaba cordón sanitario.

El cordón sanitario es inútil contra una enfermedad ya tan extendida como el Covid. Pero, más allá de lo adecuado que sea este método de control de enfermedades, debemos darnos cuenta de la ligereza con la que los gobernantes pisotean un derecho tan básico como el de circulación. Hace sólo unos meses Pedro Sánchez afirmaba que el estado de alarma era necesario para restringir la libertad de movimiento… y ahora resulta que, sin estado de alarma, te pueden confinar igual.

El confinamiento de Marzo fue una muestra especialmente salvaje del autoritarismo que han adoptado los políticos, ante la indiferencia o incluso el apoyo de gran parte de los españoles. Seis meses después de que empezase el confinamiento ningún partido ha propuesto un itinerario concreto para volver a la verdadera normalidad. Ningún partido pone pegas ante una medida tan ridícula como obligar a los ciudadanos a llevar mascarilla por calle. Ya no sabes ni cuántas personas pueden reunirse en tu provincia. Y nadie protesta contra los confinamientos por principios. Si acaso, protestan porque se confinó al municipio del PP y no al del PSOE, o al revés.

Lo más desesperante es saber que detrás de todos estos parques precintados y mascarillas sudadas no hay ningún motivo científico. Ningún comité de expertos. Ninguna lógica. Simplemente, la pandemia del Covid ha despertado el gen autoritario que muchos tienen dentro. La enfermedad ha revelado quién de verdad cree en los derechos del otro… y quién está dispuesto a triturarlos a la primera oportunidad. La ideología covidiana es, fundamentalmente, tiranía con el pretexto de la salud.

Recuerda los estados sureños de EEUU que mencionamos antes. ¿Por qué adoptaron medidas draconianas en Marzo, pero no en Junio cuando la epidemia era mucho más grave? La ciencia social tiene una explicación: los gobernantes y “expertos” que respaldaban los confinamientos simplemente copiaron lo que hacían sus países vecinos. El factor decisivo para explicar por qué un país adoptaba una medida, y en qué momento lo hacía, no era la progresión de la enfermedad en dicho país sino las medidas que tomasen otros países.

Y el estudio al que he enlazado se refiere sólo a países de la OCDE, pero algo similar se puede apreciar a nivel global. Prácticamente todos los países y territorios que decretaron confinamientos o medidas similares lo hicieron en una franja de unos 20 días, entre el 15 de Marzo y el 5 de Abril. ¿Habría ocurrido eso si cada país independientemente juzgase la amenaza que representaba el virus? Por buscar un caso extremo, ¿tenía sentido el confinamiento de Nepal, decretado cuando el país había registrado un total acumulado de dos casos?

No sé si la mejor metáfora para explicar lo sucedido es el dominó o un rebaño de ovejas.

En Marzo el cierre de negocios y colegios estaba de moda, así que lo hacía (casi) todo el mundo. Pero con el paso de los meses la idea ha ido perdiendo lustre. Cuando una epidemia mucho más grave golpeó en verano, el Sur de EEUU hizo lo que se ha hecho toda la vida: intentar proteger a los vulnerables lo mejor posible, y esperar a que el virus pase. La idea de cerrarlo todo para “luchar contra el virus” ha quedado desacreditada, descartada, eliminada.

El método de Florida puede sonar menos heroico que la película que nos hemos montado en España, pero admítelo, ahora mismo preferirías vivir allí. O en Brasil.

La ideología del confinamiento ha sido derrotada en EEUU, en Brasil, en la mayor parte de Europa, y en muchos más sitios. También será derrotada aquí. Recordaremos el 2020 como una aberración, un momento de locura transitoria. Pero para que eso ocurra tenemos que dar guerra.

Da igual lo que opinásemos en Marzo. Todo el mundo se equivoca y nunca es tarde para rectificar. Por eso te pido: manda este artículo a tus amigos, ponlo en Twitter, en WhatsApp. Y copia estos argumentos para darle el coñazo a todo el mundo. Esta causa lo merece.

Foto: Nik Shuliahin


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9 COMENTARIOS

  1. Una curiosidad que no he incluido en el artículo. El confinamiento de Italia fue el factor decisivo en la «normalización» de esta estrategia. Hasta entonces sólo China e Irán habían impuesto medidas similares, y claro, no somos China ni Irán. Pero cuando Italia lo hizo, de repente la idea de cerrarlo todo y confinar a los ciudadanos en sus domicilios se volvió aceptable.

    Así que resulta irónico que el gobierno italiano declarase el confinamiento contra la recomendación de sus propios asesores científicos. Básicamente, lo único que éstos pidieron cerrar eran colegios y pubs/discotecas. (El enlace menciona el cierre de «bars» pero en inglés eso es equivalente a «pub», un establecimiento que no sirve comida). En el Norte de Italia proponían medidas un poco más estrictas, pero incluso allí recomendaron que la hostelería siguiese abierta.
    https://www.politico.eu/article/italian-government-defied-scientists-to-impose-strict-coronavirus-lockdown/

    Conte pasó de los asesores y en su lugar impuso medidas que no tenían precedente en Italia, o en cualquier país occidental.

    Y el resto es Historia.

    • Muy buena observación y a tener muy en cuenta. La capacidad de imitación que tienen políticos sin ideas y que no admiten que nadie experto les aconseje nos lleva adónde estamos.

    • Soy neuróloga. Curiosamente, me han comentado que he puesto un post muy parecido al suyo en twitter. Bueno, en realidad llevo durante toda la pandemia diciendo exactamente lo mismo que usted. El confinamiento, ni la mascarilla en el exterior ha tenido ningún impacto en la pandemia aunque sí en la economía, la gran pandemia para mi.
      No pertenezco a ningún grupo, y veo como mi gremio, calla y asiente ante estas barbaridades y menoscabo de DDFF y libertades. Los contagios debieron empezar sobre Noviembre/Diciembre, pues no hay otra manera racional o lógica de explicar esa caída que ví ya hace tiempo, a finales de marzo. Pero el miedo y la incertidumbre son imbatibles, y el uso de ellos por la política de este país, abyecto; máxime, con una infobesidad brutal, donde se elimina la mínima capacidad de raciocinio, con unos medios muy bien pagados, por supuesto. Los positivos, y esto es otro tema, se consiguen con PCR’s superiores a 35/40 ciclos. Cualquier persona- debimos llegar a los 7M de contagiados-, va a dar positivo con esos reactivos, pues van a testar cualquier traza de virus muerto que haya pasado por el organismo. Solo acabarán los positivos con ciclos menores a 25. Por eso son asintomáticos, o lo pasaron en su momento, o hace mucho tiempo-inmunidad cruzada-, por los linfocitos T de memoria, los cuales, fíjese pueden donar sangre,y médula ósea sin problemas, para trasplante. Gracias por sentirme acompañada en este océano de sinsentidos y totalitarismos varios.

  2. Buen y razonado artículo estadístico, que vez más viene a corroborar aquella frase: «Hay mentiras, mentiras gordas y estadísticas». La estadística puede servir para cualquier cosa. Pero estoy con el autor. El confinamiento fue una medida política. Porque cuando volvimos al trabajo, todo había cambiado ya y aprovecharon esas dos semanas para eso, porque algún jefe gordo y un par de sicarios se quedaron en la empresa para hacer dichos cambios, todos según «indicaciones de las autoridades sanitarias» (nos toman por g.l.p.ll.s). No los relaciono aquí porque sería muy largo.

    El caso es que, pasado el tiempo, viendo lo que está ocurriendo, las declaraciones de los politicos, las medidas que toman y las que no y lo que pasa en el mundo, creo que lo del Covid 19 es la mayor estafa sanitario-politica de la historia. A veces da la sensación de que estamos dentro de una gigantesca representación teatral, donde muy pocos son conscientes de que se sigue un guión. No digo que el virus no exista, pero que una enfermedad relativamente leve en la inmensa mayoría de las personas (salvo aquellas que son vulnerables a cientos de patologías) se está magníficando para implantar una agenda politica, social y económica que muy pocos conocen, pero que es seguida a pies juntillas con toda la clase política española y una parte de la internacional. Sobre la letalidad del virus me remito a las estadísticas: no supera el 3 por ciento de los infectados ni llega al 0,2 por ciento de la población. A que viene toda esta escenificación?

    Lo único que veo claro es que los que mandan (de verdad) llevan dos décadas buscando una pandemia (Gripe A, Sars 1, Mers, etc.) para Dios sabe que planes. Y ahora parece que lo han conseguido. Con este panorama, abrochense los cinturones porque vienen muchas turbulencias, porque seguramente en los próximos años vendrán más pandemias (ya lo anuncia la OMS, que se ha convertido en el oráculo de Delfos) y entre ellas puede que alguna con una letalidad selectiva que deje en pañales al Covid 19. En ello están. Llámenme conspiranoico. Yo antes me reía de estas cosas, pero como veo que cada vez las predicciones de esa panda de frikis se van cumpliendo, me estoy empezando a mosquear. Ahí lo dejo.

    • No creo que haya una conspiración detrás de todo esto. Hubo un pánico inicial, y eso le ha venido de perlas a:
      -Políticos, que obviamente prefieren cuanto más poder mejor. Puro oportunismo.
      -Cierto grupo de población al que le molan ver que se imponen órdenes

      El 2º punto es lo más chocante: la gente común, los currantes y amas de casa que se han adherido al autoritarismo covidiano. Los motivos por los que esto ha pasado dan para otro artículo…

      • Gracias por su respuesta. No digo que haya conspiración, sino que se le parece y resulta muy mosqueante que no paren de dictar medidas contradictorias y que parecen destinadas a destruir el tejido económico y social del país, con la excusa del virus. Un virus lo combate el sistema inmunológico. A la gente que lo pilla (tengo dos personas muy cercanas que lo han pillado, con prueba positiva) el tratamiento que les recomiendan los médicos es: quedarse en casa, descansar, si tienen fiebre Paracetamol y si tienen dificultades para respirar que vayan al hospital. Por favor… Eso es lo que da si la medicina del siglo XXI? Esto ya se hacía en la Edad Media (en vez de Paracetamol, mandaban hierbas).

        Por tanto (sin ser médico) creo que el sentido común de un gobernante para atajar lo que está pasando (convenientemente asesorado por expertos) pasaría por reforzar los hospitales todo lo que se pueda y reforzar la inmunidad natural de grupo (que esto único que nos protegerá realmente). Sino tendremos pandemia para años y años, porque los problemas con la supuesta vacuna no han hecho más que empezar. Y sobretodo hay que ocuparse de los enfermos, y que los sanos adopten las medidas de profilaxis necesarias, aunque llevar mascarilla en la calle yendo solo o con personas convivientes me parece un estupidez que no sirva más que para generar un ambiente de terror social.

        Aquí nuestras autoridades, en cambio, se ocupan más de los sanos (están a todas horas amenazando con confinamientos y más pendientes de quién no lleva mascarilla, porque los contagiados están «desaparecidos» mediáticamente). Hay que poner toda la carne en el asador en ayudar a los enfermos, no en controlar a la sociedad. Esto último es lo que parece prioritario. Lo demás ni importa, solo son cifras. A mis familiares enfermos han tardado más de una semana en hacerles la prueba en el ambulatorio (no en domicilio). Nadie representante del estado ni de la administración sanitaria les ha visitado en casa y ni han preguntado si tienen suministros de alimentos u otras necesidades urgentes. Menos mal que tienen familia, sino les dan por c.l. en toda esta m..rd. Como les está pasando o les ha pasado a miles de personas en España.

        Lo importante para nuestras autoridades es confinar a municipios enteros o un país, pero no atender a las personas enfermas. Lo de las residencias tiene mucho que hablar, con personas grandes dependientes abandonados a su suerte durante 24 o 48 h. y privados de todo contacto (qué puede salir mal?). Confinar, aterrorizar, amenazar e… imponer su agenda politica. En fin… por eso digo que parece una conspiración, aunque quizás estamos ante un combinación de estupidez, maldad y deseo de poder.

        Por otro lado muy de acuerdo con Vd. en las «categorías» grupales de pánico, oportunismo, sadismo y autoritarismo «covididiano». Dan, efectivamente, para un artículo, que si lo escribe lo leeré con gran interés.

        Disculpe por la longitud del comentario y saludos cordiales.

    • Si damos por buenos las estadísticas que se desprenden de las campañas de serología Instituto de Salud Carlos III, la mortandad no llega al 2% en España a principios de Junio (contando los que no incluye el gobierno y susceptibles de ser muertes por Covid). Si ya le añadimos los contagios posteriores la mortandad baja todavía más.

        • Pues con estos datos, más a favor de lo que venimos comentando aquí entre todos y lo que dice el artículo. Datos y enlace para enmarcar y guardar.

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