Los partidos políticos, los medios de comunicación, los intelectuales, las instituciones nacionales e internacionales, renuevan el discurso público. A medida que pasa el torrente de la actualidad, personas, empresas e instituciones responden al mismo imponiendo diques y canales para desviarlo y conducir el agua a su huerto. Lo hacen proponiendo respuestas a los problemas, nuevos y viejos, cambiando la forma de hablar de los mismos, imponiendo nuevos supuestos y señalando zonas prohibidas. Hacer nuevas propuestas puede ser efectivo para cambiar el sentido de la conversación nacional. Pero es aún más efectivo plantear debates nuevos, que nadie antes ha abierto.

El caso más llamativo en la reciente historia política española es la de José María Aznar. El expresidente planteó a los españoles reducirles los impuestos. Hoy cuesta creerlo, pero hasta entonces, con los socialistas lustro y medio en el poder, plantear una rebaja de impuestos era cometer un delito de lesa socialdemocracia. Por el contrario, lo que los socialistas, que lo ganaban todo en los 80, planteaban a sus electores para renovar su confianza era subir los impuestos. Aznar cambió todo eso. Prometió reducirlos, ganó, lo hizo, la economía creció como hacía años que no lo hacía, España fue el país de Europa que más puestos de trabajo creaba, y volvió a ganar las elecciones con mayoría absoluta. Tanto cambió el discurso que José Luis Rodríguez Zapatero, líder del mismo PSOE que Felipe González, se vio obligado a decir aquello de “bajar impuestos es de izquierdas”.

El hecho de que una mayoría de ciudadanos no quiera ejercer un derecho no quiere decir que se deba negar a la minoría que sí lo necesita

Vox ha hecho algo parecido. Ha planteado lo que nadie se había atrevido a mencionar, o un asunto para el que, simplemente, los partidos no habían visto un mercado. La libertad de poseer armas. Muchos critican al partido de Santiago Abascal por plantear un problema falso, resolver una necesidad que la gente no tiene. España, dicen con sobrada razón, es un país muy seguro. Pero la posesión de armas es un derecho individual, y a las personas que puedan necesitarlas no les vale el hecho de que la media de su país sea no tener que pensar en ellas. El hecho de que una mayoría de ciudadanos no quiera ejercer un derecho no quiere decir que se deba negar a la minoría que sí lo necesita.

Santiago Abascal se ha quitado de en medio en los medios de comunicación, confiando en que Pablo Casado vaya enterrando, él solito, su capital político. Evita los medios de comunicación, y sólo eso le hace mantenerse en las encuestas, o subir. Pero ha abierto la brecha del derecho a la autodefensa en el portal Anarmas, donde acogen su propuesta con indisimulado entusiasmo.

El intercambio clave entre la entrevistadora, Mavi Gutiérrez, y el líder de Vox, es este

En España no existe el derecho a la autodefensa, sino una eximente total o parcial ante una responsabilidad penal. ¿Cómo ve Vox la posibilidad de que los españoles, sin antecedentes penales y con certificado de idoneidad psicológica, puedan tener un arma en casa para defenderse ellos mismos y a sus familias?

En Vox creemos que hay que ampliar el concepto de legítima defensa para que no se produzcan situaciones tan injustas como la que vivió ese anciano de Tenerife que fue condenado por disparar a un asaltante que entró en su casa y agredió y torturó a su esposa. O el policía local de Sevilla que se enfrenta a 20 años por disparar a sus asaltantes. O tantos otros casos. La ley está tratando a estas personas como villanos y a sus asaltantes como víctimas, cosa que también ocurre con los okupas, por cierto. A nosotros esto nos parece dramático.

Hace falta un cambio radical urgente en la ley, no solo para que los españoles sin antecedentes y en pleno uso de sus facultades mentales puedan disponer de un arma en su casa, sino para que puedan usarla en situaciones de amenaza real para su vida sin tener que enfrentarse a un infierno judicial, a penas de cárcel o incluso a indemnizaciones a los familiares de los delincuentes que les asaltaron.

Lo que plantea Vox en esa entrevista tiene tres ejes. Primero, que el orden jurídico reconozca el derecho de cualquier ciudadano pueda portar en la calle armas no letales, como teasers o pistolas con pelotas de goma, para poder ejercer con eficacia la defensa ante un ataque. Dos, “que los españoles sin antecedentes y en pleno uso de sus facultades mentales puedan disponer de un arma en su casa”. Y tres, “que puedan usarlas en situaciones de amenaza real para su vida sin tener que enfrentarse a un infierno judicial”, es decir, que la ley ampare a la víctima de un asalto o agresión en su intento de repelerlos.

No son planteamientos extremos. No se pueden defender los derechos del individuo sin hacer lo mismo con el derecho de esos individuos a poner los medios para hacerlos efectivos. Esta es la lógica que hay en el hecho de que, de las diez enmiendas a la Constitución de los Estados Unidos, que recogen su Declaración de Derechos, las dos primeras hagan referencia a la libertad de expresión y a la de portar armas. Ambos derechos sirven para defender el resto. La autodefensa es un derecho acrisolado en la tradición jurídica occidental.

Por otro lado, Vox plantea que el ejercicio de ese derecho no sea pleno: los ciudadanos podrían tener armas de fuego en casa, pero no en la calle, donde sólo podrían portar armas no letales. En Francia, por ejemplo, se pueden llevar ese tipo de armas, pero en los Estados Unidos, en la mayoría de los Estados, se pueden llevar armas de fuego por la calle.

Es cierto que la regulación de las armas en España es muy estricta, en comparación con otros países. Pero creo que, si una persona se plantea tener un arma de fuego en su casa, puede hacerlo, pero su posesión está ligada a su uso deportivo o cinegético. Pero a mi modo de ver, con la legislación actual, utilizarla para defenderse de un ataque en tu casa sería un fraude de ley (es decir, utilizar la ley para conseguir objetivos prohibidos por ella). De modo que lo necesario, si se quiere hacer efectivo el derecho a la autodefensa es: 1) generalizar la concesión de licencias tipo B (como planteé en el libro Un modelo realmente liberal) para los ciudadanos que no tengan antecedentes penales y pasen un test psicológico. 2) Reconocer plenamente el derecho a la defensa propia en tu casa o tu negocio, como ha hecho recientemente Italia.

En Italia, la víctima del asalto puede responder con cualquier medio al ataque, si se demuestra que el uso del arma ha sido en defensa propia, no podrán ser procesados por haberse defendido (cosa que sí pasa en España), y el asaltante o su familia no podrá exigir una indemnización a la víctima.

La experiencia de los Estados Unidos, y la de otros países, muestra que la extensión del uso de armas reduce el crimen. El motivo es muy fácil de entender. Lo importante, en la regulación, es ver qué uso de las armas será el que prevalezca. Si se prohíbe su tenencia o su uso, los ciudadanos que cumplen la ley no las usarán para defenderse, pero los criminales, que las necesitan para llevar a cabo su actividad ilegal, sí las utilizarán. Pero si la ley ampara al ciudadano común, si reconoce su derecho a poseerlas o utilizarlas, de forma abrumadora las usarán para defenderse. Prevalecerá ese uso, y reducirá el crimen.

Yo, en 2005, propuse que generalizar el derecho a defenderse sería especialmente importante para dos colectivos: Uno, las víctimas potenciales del terrorismo. Dos, las víctimas potenciales de la violencia doméstica (la mayoría de las cuales, señalaba yo en ese artículo, son mujeres).

Para tantos periodistas, que ejercen su profesión desde una ignorancia buscada y un partidismo apenas disimulado, es fácil descalificar la propuesta de Vox. Basta con señalar que están en línea con lo que han aprobado gobiernos populistas, como el de Italia o el de Brasil. Y, sin embargo, lo que plantea ese partido a la sociedad española es algo no muy distinto a lo que regía en Gran Bretaña hasta 2007.

¿Encontrarán respuesta en la sociedad española? Eso es lo que está por ver.

Foto: Andrey Zvyagintsev


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23 COMENTARIOS

  1. Recuerdo algo que leí hace tiempo aunque mi pésima memoria no me permite precisar a qué ciudad se refería la información. Sólo recuerdo que la cosa sucedía en el barrio chino de alguna populosa ciudad norteamericana. Cuando una banda de delincuentes empezaban a actuar por ese barrio, al principio no sucedía nada. Pero un buen día, el criminal o criminales implicados en algunos delitos especialmente graves, de pronto y sin previo aviso, de un día para otro, simplemente… desaparecían de la faz de la tierra y jamás volvian a aparecer ni a saberse nada de ellos. Produce escalofríos el pensar qué cosas horribles les sucederían antes de pasar a mejor vida. Sea como fuere, el caso es que durante mucho, mucho tiempo, dicha zona quedaba libre de crímenes de ninguna especie. No digo yo que esa sea la solución para acabar con la delincuencia, ¡líbreme Dios!… Pero sí que quizá la justicia podría no ser tan dura como esa ley de la selva, pero sí algo más que la dulce acogida de nuestras disposiciones legales y no brindar medidas tan confortables como lo permiten las cinco estrellas de nuestras instituciones penitenciarias.

  2. El único partido que ha propuesto algo que debería ser básico, y es la defensa legítima de tu persona, tu familia y tus bienes. Y nada, que no hay manera de que se entienda.
    Me pregunto cuantos progres de los que aúllan ante la propuesta estarían conformes con el hecho de que cualquiera puede entrarte en tu casa… Y tú poco puedes hacer.

    Hablando – ya hace años – con un amigo de mi padre, policía nacional, salió el tema, y su respuesta fue bastante simple: Si te entran en casa, dale matarile. Que lo mismo te pillan, lo mismo no. Pero de la cárcel se sale, del cementerio no, y te ahorras que luego vuelva a buscarte las cosquillas. Por no hablar de que posiblemente seas tú el denunciado.
    Muchos años más tarde, no puedo estar más de acuerdo con algo así. Que España es segura, y tal… Salvo que te ocupen la casa, y ahí te las compongas, o cualquiera de las mafias que están floreciendo ahora ante la pasividad de los gobernantes decida que entrar a robarte (En el mejor de los casos, que no pase nada peor) es una buena idea.

  3. Yo no lo tengo claro, pero hay un argumento que me repatea, como en España hay menos delincuencia, no es prudente que se tengan armas, ni se adopten nuevas medidas. Vamos a ver, si hay nuevas medidas que puedan bajar las cifras, bienvenidas y en el caso de las armas, si una sola persona o familia, repito, una, fuera capaz de mandar al otro barrio a un delincuente que hubiera entrado en su casa mientras la familia estuviera presente, me doy por satisfecho.

  4. El derecho a la legítima defensa está ya reconocido por cuando es una causa de justificación (eximente) recogida expresamente en el Código Penal.
    Al igual que otros temas de falsa polémica esgrimidos para exacerbar los ánimos, como la igualdad de sexos (no de géneros, que la Gramática todavía es legalmente neutral), está mal fundamentado, mal defendido y sobre todo se usa con mala intención. Mientras no se intente hacer valer el Derecho que ya existe, no hay motivo para pensar que más ideícas legislativas vayan a defenderse con más empeño.

    En cuanto al argumento concreto de la tenencia de armas, siempre falla en un punto fundamental: si se facilita el acceso a las armas para al defensa de la gente decente, esa misma facilidad permitirá a los criminales armarse más y mejor. Por definición, el criminal siempre estará un paso o más por delante de la Ley y de la gente honesta.

    Sería mucho más efectiva la certeza de una actuación policial contundente, una sanción penal ejemplar y una obligación efectiva de reinserción por parte del reo (o sea, condicionar la puesta en libertad a la efectiva regeneración, incluso llegando a la prisión permanente revisable).
    Lo que frenará a las bandas ultraviolentas de delincuentes organizados que asaltan casas será la certeza de perder la libertad por mucho, mucho tiempo. No la idea de enfrentarse a un españolito con tembleque en las manos con una pistola que seguramente acabará siendo usada contra él mismo.

  5. “Si se prohíbe su tenencia o su uso, los ciudadanos que cumplen la ley no las usarán para defenderse, pero los criminales, que las necesitan para llevar a cabo su actividad ilegal, sí las utilizarán. Pero si la ley ampara al ciudadano común, si reconoce su derecho a poseerlas o utilizarlas, de forma abrumadora las usarán para defenderse. Prevalecerá ese uso, y reducirá el crimen”.

    Así de sencillo. Solo le ha faltado decir: “Y vivirán felices y comerán perdices”. De hecho, no solo se reducirá el crimen, es que ya no harán falta ni que los cuerpos y seguridad del Estado nos protejan, porque los ciudadanos, al poseerlas y utilizarlas de forma abrumadora, pondrán en vereda a los bandidos y malhechores que osen perturbar su paz. La ley del más fuerte favorecerá al ciudadano común. Se acabarán los largos litigios y conflictos vecinales de motu propio, porque los ajustes de cuentas estarán a la orden del día reduciendo las esperas en los juzgados. Y así con todo lo demás.

    “Yo, en 2005, propuse que generalizar el derecho a defenderse sería especialmente importante para dos colectivos: Uno, las víctimas potenciales del terrorismo. Dos, las víctimas potenciales de la violencia doméstica (la mayoría de las cuales, señalaba yo en ese artículo, son mujeres)”.

    No sé qué decirle, porque las víctimas potenciales de terrorismo, especialmente políticos o personajes públicos ya tienen asignados sus correspondientes escoltas que les protegen, por lo que no acabo de ver que prefieran portar un arma en lugar de un guardaespaldas. Y con las víctimas potenciales de violencia machista, doméstica o de género, a las que no pueden facilitarles ese tipo de protección, portar un arma no parece la mejor solución para su seguridad. Para eso, sería más efectivo que les facilitarán la protección de un perro policía. Hace poco, en una de las peticipones de change.org una mujer maltratada, acosada y amenazada por su ex losolicitaba y lo hacía explícito.

  6. “El hecho de que una mayoría de ciudadanos no quiera ejercer un derecho no quiere decir que se deba negar a la minoría que sí lo necesita”
    Pues este argumento José Carlos, además de reversible y adaptable a esos colectivos minoritarios que reivindican mayor reconocimiento y protección de derechos, es un arma de doble filo que puede volverse en contra de los que se oponen frontalmente a las regulaciones que exigen los grupos minoritarios. O es que unas reivindicaciones son más necesarias y legítimas que otras?

    Cuando se sugirió acertadamente desde este medio cambiar la agenda de la izquierda y dar un giro en el debate, nunca imaginé que que se iba a proponer el derecho a la tenencia de armas para la legítima defensa. Y curiosamente los argumentos esgrimidos por la izquierda para insignificar y despreciar el asunto, son los mismos que utiliza la derecha más feroz contra los dogmas de género para insignificar y despreciar estadísticas y acciones, en este sentido. No hay duda de que, cada grupo o lobbie de presión ejerce una influencia directa en la agenda de los políticos para que promuevan, defiendan y difundan “necesidades” que no tienen una base real de justificación, pero que llegan a ser vitales para satisfacer sus intereses económicos y su financiación.

    En mi opinión, el debate propuesto en campaña es una cortina de humo más para entreternos y eludir los temas esenciales que preocupan a los ciudadanos. Al menos, en los términos que se ha planteado, no parece una cuestión de extrema necesidad que genere alarma social. Pero bueno, ya estamos acostumbrados a tragar con las exageraciones del feminismo y del ecologismo para magnificar los problemas e imponer sus programas a toda la población, con escaso derecho a réplica, dicho sea de paso.
    Lo que sería más real y efectivo en el debate es abordar el problema de la okupación y la defensa de la propiedad privada, en la que tener un arma, no serviría de nada si han okupado tu casa en tu ausencia. Que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado pudiesen proteger al ciudadano y actuar de inmediato, cuando invaden la propiedad de uno, le cambian la cerradura de su casa y se instalan confortablemente y el propietario del inmueble se quede en la calle hasta que pase todo el periplo judicial.
    Se debería legislar para que, en esa situación, los cuerpos de seguridad pudiesen desalojar y detener a los intrusos de inmediato. Con una comprobación en el registro de la propiedad en la que uno acredite que es propietario de esa vivienda, se debería poder actuar y no dejar que el proceso beneficie a los malhechores.

    • “no parece una cuestión de extrema necesidad que genere alarma social.”

      No genera alarma social porque los “creadores” de alarma social: las huestes izquierdistas más los medios afines, es decir, casi todos, no lo han creido conveniente. Motivo, cómo decían cuando el Prestige, hay y mucho. En mi caso resulta difícil encontrar a alguien que a él o a su familia no le hayan entrado en casa.

      A la palestra sólo pasan los casos más espeluznantes, por su brutalidad o su falta de justicia para con la víctima. En España hay una plaga de robos en casas. Las mafias del este llegan aquí como hordas godas dispuestas a lo que sea. Y vienen con armas. Los españoles, mientras congiéndosel@ con papel de fumar y hablando sobre si son galgos o podencos, churras o merinas, que si las escopetas tienen sexo o si hay o urgencia social cuando sabemos que los “certificadores” de alarmas sociales nunca darán, precisamente, la voz de alarma, porque para ellos este asunto no existe.

      • “En mi caso resulta difícil encontrar a alguien que a él o a su familia no le hayan entrado en casa”
        Vamos a ver, todos estamos expuesto al azar y a la mala fortuna de que nos entren en casa y si lo hacen, casi mejor que no estés, porque el susto que te llevas es morrocotudo. Que uno sea valiente, se enfrente a los agresores y pueda defenderse de la manera que pueda, no es castigado ni está penado, que yo sepa.
        Lo que se entiende menos es pensar que teniendo un arma en casa estás más seguro, porque ¿qué ocurre si le pillan en la cama y en el primer sueño o le pillan por sorpresa en el sofá viendo la tele o en el sillón escuchando música o en la cocina friendo unos huevos? ¿va a decirles que esperen un momento que necesita coger el revolver que tiene en el cajón de la cómoda? o ¿Quiere decirme que usted en casa llevaría el revolver encima todo el tiempo, por si acaso? ¿lo dejaría quizás en un lugar visible para tenerlo a mano?

        la única seguridad que le proporciona un arma en casa es la de vivir en un estado de paranoia permanente. En esos casos extremos y espeluznantes que salen a la palestra ¿cree de verdad que de haber tenido un arma en casa, ante un asalto traicionero y sorpresivo de esa embergadura, hubiera tenido un desenlace distinto por tener un arma en casa? ¿cree que les hubiera dado tiempo a reaccionar, acceder al arma y repeler el ataque? En fin, que yo casi confiaría más en instalar un sistema de alarma, reforzar la seguridad en el hogar y también el número de agentes encargados de velar por nuestra seguridad.

        Yo casi me preocuparía más de evitar que okupen mi casa en mi ausencia, porque podría quedarme en la calle por una temporada, mientras unos indeseables vividores se cuelan por los agujeros negros de la legislación, dejándome a mi como un pobre pardillo. Eso sí que es de urgente y extrema necesidad evitarlo y resolverlo, aparte de ser algo en lo que todo hijo de vecino estaría de acuerda.

        ¿De qué sirve tener un arma en casa para utilizarla en legítima defensa cuando esta pueda ser okupada en tu ausencia y dejarte en la calle por un temporada?

        • Me he dejado comentar que no es tan difícil ni complicado evitar que se produzca esa okupación si hay voluntad de comprobar, actuar, desalojar, detener y revestir la situación con celeridad y eficacia. Conozco el caso concreto, cuya víctima era el padre de un moso de escuadra al que le okuparon la vivienda y le cambiaron la cerradura. El caso se resolvió en menos de 24 horas. La única concesión que se hizo a los intrusos okupas fue: “o por la buenas o por las malas”, que es como decir “podéis elegir entre sí o sí. Lo que falta es que eso pueda generalizarse a todo el mundo.

        • “Lo que se entiende menos es pensar que teniendo un arma en casa estás más seguro, porque ¿qué ocurre si le pillan en la cama y en el primer sueño o le pillan por sorpresa en el sofá viendo la tele o en el sillón escuchando música o en la cocina friendo unos huevos?”

          Lo que yo no entiendo es su manera de ver el tema. Hay gente que tiene un perro que “avisa”. Hay gente que tiene una alarma perimetral, que da un aviso “temprano” de que alguien merodea. Si a una SEGURIDAD PREVENTIVA sumas el uso razonado de un arma EN TU PROPIA CASA la seguridad se eleva mucho. No ver esto es como no querer ver el sol a las doce del mediodia.

          El estado ha decidido, por inasistencia, que los ciudadanos tenemos que someternos a un cierto grado de delincuencia y violencia en nuestras propias casas. Hay que decirle al estado que no estamos dispuestos. No todos somos los marqueses de Galapagar, con patrulla de la Guardia Civil apostada enfrente de casa.

    • Y dale con las armas de fuego.

      Que estamos hablando del derecho a la defensa cuando en nuestra casa nos asaltan, nos roban, nos torturan o nos quieren violar.

      Con las leyes actuales, corres el riesgo si te defiendes de pasar muchos años en la carcel o pagar una fuerte indemnización al ladrón o sus allegados.

      Esto no es!

      • “Y dale con las armas de fuego”
        Ah, pero ¿en el artículo de José Carlos no se está insistiendo en ello o hemos leído algo distinto?
        Y claro que tenemos derecho a defendernos como podamos. Lo contrario, la confusión legislativa o el abuso en este sentido, debería ser corregido, sin necesidad de generalizar la concesión de licencias tipo B.

  7. A ver, no es que yo sea un corderito ingenuo que me crea todas las estadísticas. Es que es una información dada por los cuerpos de seguridad del Estado. Por tanto, sin entrar en valorar cifras ni interpretar las mismas, se deduce que España es uno de los países más seguros. Que es mejorable, por supuesto. En cuanto a lo que dice Libertad o democracia a la española:”Si vd. viaja a paises del norte de Europa verá casas sin rejas de seguridad en las ventanas. Aquí eso es imposible. ¿ Por qué ? Pues sencillamente es una cuestión de dinero. No se quiere gastar dinero en hacer más cárceles”.
    Es una cuestión cultural, en España el civismo, la ética y el respeto por la propiedad privada brilla por su ausencia, en líneas generales.

  8. El problema lo veo desde otro punto de vista.

    El estado que garantiza mi seguridad, me impide poner en practica una estrategia de defensa. El resultado es que cuando alguien de mi familia o yo es asaltado, violado, robado, o torturado en tu propia casa debes dejarte hacer. No sabes si incluso te matarán, pero debes dejar hacer porque la alternativa es mucho peor. Defenderte puede crearte más problemas con la justicia y el estado que dejarte matar.

    Esto es lo que trasmiten los medios. Esto es lo que pasó en el caso Tous, con un Sr. por el sur de Valencia que fué asaltado en su casa, o el sr. de Canarias.

    Un estado incapaz de asegurar tu integridad y la de tu familia frente a un asalto en tu casa, impide que te defiendas. Esto va contra toda lógica. Pero es la lógica de la progresía que controla el poder…

  9. Todos los estados sociales del hombre son políticos (“zoon politikon”, Aristóteles), no hay “estados de naturaleza”, “estados naturales” o inventos similares para engañar.
    La cosa de Vox está planteada como corresponde a las –criaturas del Estado MODERNO Liberal– de España en términos jacobinos.

    Las armas de fuego “per se” no son eficaces para la autodefensa sin un entorno propicio a la seguridad.
    Lo propicio es el enraizado social de cooperación y confianza. Lo que se conoce como “politeia” o Constitución de la ciudad por sus partes (“polites”).

    De hecho, la libertad, que no derecho, para poseer armas (de guerra) está fundada en el equilibrio contra un poder constituido que no sea fiel a “la politeia”; que por supuesto no es la constitución escrita. Este poder constituido puede ser interno o externo; de ahí ese complejo y esquivo concepto de: libertad.

  10. El problema de la suavización de control de armas de fuego cortas es que, sin duda, aumentarían los incidentes violentos con uso de ellas. Esto es como la droga: si se legaliza puede que se acaben algunas mafias, pero aumentaría el consumo. Otra cuestión es que el ciudadano tenga una sensación de estar desprotegido. Ahí creo que VOX debe hacer su campaña, no en proponer una cierta liberalización del derecho de portar armas de fuego. La Guardia Civil se ha ido de muchos pueblos y una parte importante del territorio está sin vigilancia, haciendo que las bandas campen por sus respetos. La justicia española es lenta e ineficaz, no está preparada para el crimen organizado y las nuevas formas de delito. hace falta una reforma profunda y además rápida. Las instalaciones policiales dan una imagen penosa, de país tercermundista: hay que mejorar y dispersar a las fuerzas de seguridad, aumentarlas porque España es un país muy grande y unificar los mandos y las retribuciones. Los medios de comunicación viven del sensacionalismo y siguen repitiendo constantemente las historias de crímenes que pasaron hace veinte o treinta años, aderezados con los nuevos de ahora. España es un país muy turístico, paso entre Europa y Africa y punto de llegada desde America: la seguridad debe ser reforzada en todas las zonas calientes (Costa de Cádiz y Estrecho, Rías Gallegas, Franja Mediterránea, Alrededores de Madrid, pero sin descuidar el mundo rural). Se ha creado un ambiente en general de impunidad, de que aquí no pasa nada aunque hagas una barrabasada y los pequeños delincuentes y, sobre todo las mafias, lo saben. Ahí tiene que insistir VOX en su programa sobre seguridad y no en las armas. Sus enemigos sacan buen rédito electoral de estos errores.

  11. Lo de Vox tiene todo el sentido.

    El estado, básicamente, ha claudicado en su labor de seguridad pública. Hay delincuentes que llevan noventa robos y con fuerza en las cosas y siguen por ahí, suelta, hasta que un día, sólo de tanto ir el cántaro a la fuente, maten a alguien. Ahí ya le tocarán unos añitos en la trena.

    Las estadísticas de delitos en España se las cree su tia. La tia de todos los políticos. Con toda la cara manipulan el CIS, ¿ No van a manipular las estadísticas de delitos ? ¿ Qué es más facil, acabar con la delincuencia o manipular estadisticas de delincuencia ? Se trata de que en los medios no se refleje la muy creciente inseguridad ciudadana. ¿ Debido a los extranjeros ? PUES SI. En las cárceles la población extranjera representa un porcentaje mayor que el que representan en el conjunto de la población.

    ¿ Qué puede estar pasando con la alta delincuencia ? Hace poco el doctor Pedro dijo que liberarían a delincuentes con bajas penas. Un cabo de la guardia civil me dijo que el problema es que no hay cárceles. El gobierno para ahorrar en cárceles prefiere que la población tengamos que soportar delincuencia de baja intensidad. Podría ser que los delincuentes, a base de delinquir, dieran el salto a delitos mayores: asesinato, secuestro,… pero eso para los políticos es un futurible, y a ellos, del futuro, sólo les importa lo suyo: sus prebendas y pensiones.

    Tener un arma en casa se está convirtiendo en un deber. Los satanases que entran a casas con la gente durmiendo, llegan a hacer todo tipo de aberraciones. No sigo por no espantar.

    Si hablas con los jueces, dicen que son las leyes, que ellos solo las interpretan. Si hablas con la policia, dicen que son las leyes, pero se les olvida manifestarse por ello, sólo por la equiparación de su soldada. Para el común de los políticos, el problema de la muy creciente inseguridad ciudadana no está en la agenda electoral y mucho menos en la de gobierno.

    Así pues, los ciudadanos, que hemos cedido el monopolio de la violencia al estado, y este no cumple con su obligación, sólo nos queda la opción de empezar a defendernos. ¿ Como ? Quizá un arma es necesaria. No lo sé con total certeza. En todo caso Abascal ha dado en la diana: el derecho a la autodefensa cuando han entrado en tu casa y van a por ti y los tuyos y tu hacienda.

  12. El tema del derecho a portar armas para la autodefensa es un tema debatible si entra dentro de los cauces de la sensatez y racionalidad. Realmente no veo la urgencia para legislar en esta materia, puesto que España es uno de los países más seguros del mundo. El derecho a la autodefensa si está regulada, el problema es que se debería aclarar y mejorar su aplicación. Los tribunales si reconocen esta circunstancia cuándo corre peligro nuestra propia vida. De hecho el artículo tiene una errata. El anciano de Canarias no fue condenado, de hecho el tribunal lo absolvió. Fue condenado por un jurado popular. Y el Tribunal Superior de Justicia de Canarias anuló la condena porque no se ajustaba a derecho, por tanto este señor no esta condenado. Por ello repito, se trataría de mejorar y clarificar cuándo y ante que situaciones puede ser aplicado el Derecho a la autodefensa, no tanto legislar para que los ciudadanos podamos tener armas (cosa que ya es posible en la actualidad).

    • “Realmente no veo la urgencia para legislar en esta materia, puesto que España es uno de los países más seguros del mundo.”

      Vd. repite lo que repiten los medios del sistema, casi todos: que España es la leche de segura. Las estadísticas ya empiezan a reflejar la pérdida de seguridad ciudadana. Por supuesto que no me creo ninguna estadística hecha por ningún político o funcionario dependiente de político: https://www.abc.es/viajar/destinos/abci-paises-mas-seguros-mundo-2018-201807150116_noticia.html

      Si vd. viaja a paises del norte de Europa verá casas sin rejas de seguridad en las ventanas. Aquí eso es imposible. ¿ Por qué ? Pues sencillamente es una cuestión de dinero. No se quiere gastar dinero en hacer más cárceles.

      Creerse una estadística emitida por un organismo público español y que esté sometida a digamos “presión política” es no reconocer la realidad de las cosas.

      • Las estadísticas nos mienten, eso es seguro. Solo hay que darse una vuelta por ciertas zonas de todas las ciudades un poco grandes, para ver el “ambiente” delincuencial que flota en ellas, protagonizado por extranjeros y españoles. Y cárceles, claro que faltan. Al sistema le interesa mucho que haya ciertos apagones informativos: a este respecto, ¿observan Vdes. que hace varias semanas que no llegan pateras? ¿O sencillamente han cortado el flujo de información de cara a las elecciones?

        • Se hizo un acuerdo con Marruecos de ¡ apriétese los machos ! “devolución en caliente” ¡ Uouuuuu!
          https://elpais.com/politica/2019/02/20/actualidad/1550682280_062643.html

          Lo mismo un día la devolución en caliente es mala y al día siguiente no. Lo mismo Trump es malo que la valla de Melilla con sus concertinas no. Lo mismo los CIEs son malos que hacer grandes CIEs por encargo de Merkel no lo es.

          ¿ De qué depende ? De según como se mire. Si la PSOE lo mira, pues ya depende. Lo dijo el rojillo periodista Miguel Ángel Aguilar: ¿ Qué es psocialismo ? Lo que hace un psocialista. ¡ Y oiga ! Ahí están encabezando encuestas. ¡ País de burros !