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La gran operación política de François Mitterrand fue darle alas al Frente Nacional para crear una alternativa al gaullismo en la derecha, y asegurar así una mayoría permanente del Partido Socialista francés. Su fracaso fue mayúsculo. Por un lado, al PS francés lucha por mantenerse en la irrelevancia, porque la alternativa es la desaparición. Y por otro, la evolución del Frente Nacional ha sido muy distinta a la que esperaba el presidente francés.

En el FN se produjo una sucesión dinástica y política, en la persona de Marine Le Pen. La hija de Jean François heredó la estructura y su visión nacionalista, etnicista y xenófoba de la sociedad francesa. Pero fue desprendiendo de su ideario varios de los elementos más execrables de su proposición política, como el antisemitismo, y en general el racismo. Se sustituyó éste por una xenofobia con una base nacional, y con una lógica económica, por un lado, de seguridad por otro, y de libertades públicas por último.

La propuesta económica del Frente Nacional, ahora rebautizado como Reagrupación Nacional (RN), consiste en una cerrada defensa del Estado de bienestar. Como los franceses no pueden sufragarlo para el universo mundo. Y a medida que aumenten la inmigración, y en consecuencia el denominador de la ecuación disminuye lo que cada francés puede obtener del Estado. RN ha hecho suyo el discurso de la izquierda, constituido en canon político de la república francesa. RN está, aquí, en el centro político nacional. Sólo ha necesitado añadir que, si se tira de la manta en un sentido, se descubre la nación en el otro. El lado de la seguridad está cubierto por la vinculación de la población musulmana con el crimen y el terrorismo; al señalarla como amenaza para judíos y homosexuales, también ha recabado un importante voto en esos dos grupos.

La izquierda ha buscado su supervivencia en la creación de otras identidades creadas a partir de cualidades personales, importantes pero no esenciales de la persona (el sexo, los comportamientos sexuales, la condición de minoría racial, o de refugiado o inmigrante), y con exclusión de las comunidades políticas nacionales

Mientras, la izquierda se ha alejado de la idea de restituir al obrero lo que le roba el empresario. La materia ha dado paso a la cultura, y el obrero, cada vez más aburguesado, no tiene la conciencia taladrada por el socialismo, necesariamente. De modo que la izquierda ha buscado su supervivencia en la creación de otras identidades. Son identidades creadas a partir de cualidades personales, importantes pero no esenciales de la persona (el sexo, los comportamientos sexuales, la condición de minoría racial, o de refugiado o inmigrante), y con exclusión de las comunidades políticas nacionales. Este discurso ha atraído a una sociedad urbana, con aspiraciones, cuitas, usos y gustos indistinguibles de los de millones de personas de otros países.

Esa nueva izquierda identitaria no da respuesta a las viejas preocupaciones de una parte de la sociedad que vota mayoritariamente a la izquierda, que rechaza la nueva moral, puritana y revolucionaria, de la izquierda, y que se aferra a un aspecto en el que se siente identificada y reconfortada, que es la nación. Es en esta parte de la sociedad en la que el mensaje de RN en Francia, de La Liga en Italia, y de otros partidos asimilables en diversos países de Europa, ha calado.

Gracias, entre otras cosas, a que Reagrupación Nacional ha cosechado un importante apoyo entre los votantes de izquierda tradicional, se ha convertido en el primer partido de Francia, o el segundo, según sea la elección. Todos miran a Vox, que ha obtenido un gran éxito en las últimas elecciones generales, con el temor, o con la esperanza, de que repita en España lo que ha hecho en antiguo Frente Nacional en Francia. En las elecciones de marzo no estaba claro que hubiese rascado en la izquierda. Pero podría ser que ahora sí lo hubiera hecho.

Esto es, al menos, lo que dice Narciso Michavila en su análisis del resultado de las elecciones generales. Vox habría recibido 230.000 votos procedentes del PSOE, y más de 300.000 de la izquierda en su conjunto. Es una cantidad significativa, pero no decisiva. Tiene más influencia el reparto de voto entre bloques, o la composición de la abstención, que ese trasvase del voto de izquierda a un partido de derechas. De hecho, como señala el propio Michavila, “por cuarta vez en cuatro años, los partidos de izquierda y derecha, excluyendo a los nacionalistas, han empatado en votos”. Sólo que en este caso “la mayor abstención de la derecha liderada por Cs se compensa con un ligero trasvase de voto de izquierda a derecha”.

Numéricamente se compensan, pero políticamente no. Una vez un voto abandona un partido para votar por otro es difícil que vuelva, y más si no sólo se cambia de partido sino de una rivera a la otra. La abstención es reversible, pero el cambio en el sentido del voto lo es mucho menos.

Según el prolijo análisis realizado por Gabriela Sánchez para Eldiario.es, Vox ha extendido en gran parte su apoyo por la España rural con una presencia importante de extranjeros, menos en Cataluña. Uno puede perderse por el mapa calle a calle del voto en España, para llegar a la misma conclusión. Pero, como veremos, estas observaciones tienen que matizarse.

Aunque tiene sus limitaciones, a mí me gusta especialmente este análisis de datos que hace Eldiario.es a partir del perfil de los ayuntamientos de más de 1.000 habitantes, comentado por Raúl Sánchez. Porque relaciona los datos demográficos de esas poblaciones con el voto real recogido en ellas. Son datos reales, no encuestas sobre datos personales, o recuerdos o intenciones de voto.

Ahí aprendemos, por ejemplo, que el voto al PSOE es mayor cuanto mayor es el porcentaje de población sin graduado escolar, y menor en las poblaciones con más universitarios. También es mayor cuanto menor es la renta o hay menos población extranjera.

Pero lo más interesante, en mi opinión, es lo que señala de Unidas Podemos y Vox. El voto a la formación de Pablo Iglesias, y a su imagen fractal Más País, está muy marcada por estos factores con los que controla el sentido del voto. Así, sube claramente cuanto mayor es la renta y la formación de la población, y cuanto menor es la edad media. Esto no pasa con Vox. Destaca sobre el resto de partidos porque no se ve una tendencia clara en ningún sentido. Ni siquiera en la mayor presencia de extranjeros (cosa que sí pasa con UP: cuanto más extranjeros hay, más sube la formación de Iglesias). Esto se puede explicar porque hay una relación clara en ciertas partes de España (Murcia, Andalucía, Alicante…) que no se da en otras (Cataluña, Galicia…).

Vox, en realidad, no es del todo comparable con la Reagrupación Nacional de Marine Le Pen. La propuesta económica de Le Pen es la defensa acérrima del Estado del Bienestar, y Vox habla más del gasto político y de despojos vinculado a las Comunidades Autónomas. Vox propone una reforma económica de carácter liberal, arruinada en parte por sus concesiones al nacionalismo económico, mientras que en este aspecto RN es socialdemócrata. Pero en otros aspectos sí se puede comparar, y es muy posible que acabe encandilando a una parte sustancial del voto de izquierdas.

Con 52 escaños, con la capacidad de plantear cuestiones de constitucionalidad, con mayor y más regular presencia en los medios de comunicación y la perspectiva de crecer en las siguientes elecciones locales y regionales, e incluso en las nacionales de incierta convocatoria, Vox va a tener un mayor control sobre el mensaje que quiere hacer llegar a los ciudadanos. Y puede llegar de forma más franca y directa al voto de izquierdas para el que puede resultar atractivo.

De hecho, esto es lo que sugiere otro análisis de datos realizado por Raúl Sánchez. Allí compara los resultados de los diversos partidos de las dos elecciones generales de 2019. En estos meses, claramente Vox ha ganado más porcentaje de votos cuanto menor es la renta del municipio: traza una línea prácticamente recta desde los 7,7 puntos más en los ayuntamientos más pobres hasta los dos puntos que ha avanzado en los más ricos.

Sé, por fuentes de la dirección de Vox, que estas son las intenciones del partido. Esta es su visión política, la de apelar al ciudadano común, con las referencias de siempre y los anhelos de sus padres y abuelos. Un ciudadano al que la izquierda actual ya no le habla.

Foto: Vox España


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7 COMENTARIOS

  1. Mi impresión es que VOX será la excusa del PSOE para culminar el golpe de estado, la quiebra de la nación, el saqueo desde la bolsa Suiza/Soros y el reparto de los despojos entre los caciques territoriales para dar paso tras la represión del “fascismo” al gobierno bolivariano.

    Así es como yo lo veo. Pero puedo estar equivocado, para comprobarlo solo hay que esperar al próximo verano. El expolio se disimula con los disturbios catalanes consentidos y alentados por el estado, pero el saqueo express funciona a toda máquina.
    Alguien se va a quedar con el Ibex al completo por cuatro perras en cuanto comience la espantada a Portugal.
    VOX solo puede hacer una cosa, una marcha a Zarzuela nocturna y silenciosa reclamando la aplicación del artículo 8 de la Constitución.
    Seguro que Arrimadas dice que “es matar moscas a cañonazos” mientras Podemos reparte cartillas de racionamiento.
    Más nos vale mirar al Perú, Chile y resto de golpes de estado en curso para ver en el espejo americano lo que está sucediendo delante de nuestras narices en España.

    ¿Sabrá VOX salir de la encerrona?
    ¿Sabrá el Rey?

      • Ojalá sea como dice, yo así lo deseo.
        El problema es que en los medios el discurso de VOX sirve para blanquear el golpe de estado en curso.

        Los medios mienten en cada noticia, ni tan siquiera les hace falta mentir, basta con omitir la noticia y sustituirla por un crimen o una desgracia sacada de contexto.

        Yo no sé cuánto tardan en montar un telediario en las televisiones del régimen, o tienen una plantilla para hacerlos como churros o trabajan veinticuatro horas a destajo en la mentira.
        Yo estoy fascinado.

        Un ejemplo, hoy pública “El Mundo” el testamento de Franco y la herencia legada, desde luego no es la herencia de Pujol ni de Felipe, ni tan siquiera la de Zapatero, Aznar o Sánchez, es muchísimo menor,
        La noticia en antena tres TV … “Y en esta enorme herencia no está incluido el coche que Hitler le regaló a Franco”. El coche siempre ha pertenecido a Patrimonio Nacional y nunca a la familia Franco.
        El coche que pertenece a patrimonio nacional tiene un valor incalculable, por lo que no sería de extrañar que lo exhumen con comisión.
        Los socialistas son especialistas en rebañar el plato del estado.
        A eso me refiero, mientras VOX se despista con Cataluña hace de cebo para desviar la atención del saqueo del estado que lleva año y medio practicando el PSOE.
        La quiebra de la nación la tiene descontada el PSOE desde que llegó al poder. Una vez quebrada la nación dará paso a Podemos, y si no puede ser se lo dará a VOX, pero para eso faltan varios años, por lo menos cuatro.
        PP y sobre todo Ciudadanos han estado a por uvas y cazando gamusinos, VOX no ha ido a la caza del Gamusino pero tampoco ha cazado nada aún, quizás mi abstencionista voto y unos millones mas. La presa a cazar es Pedro Sánchez, Felón con relator y mentiroso mayor del reino, una pieza que se caza en África.

  2. Don José Carlos

    Vuelve a olvidar, cómo sucede otras veces en sus columnas, algunos datos importantes. Como intuyo que es inteligente no creo que sea por casualidad. Y es por eso por lo que en general he dejado de prestar atención a sus columnas. Pero esta vez es tan de cajón de pino que no me rsisto a comentarlo.

    El Frente Nacional en Francia está muy vinculado al catolicismo. No es un partido católico per sé, pero eso no se puede obviar.

    Por otro lado tenemos unas izquierdas, a nivel global, y en Francia mucho, que han abdicado del Estado Laico y apuestan por la religión de Estado. Y en esa religión, además de todo lo que comenta de ingenierías sociales que promueven todo lo LGTBi, destrucción de la familia.. acaban (para cólmo de males) en ese hacerse el loco con la cosa musulmana, y no del cambio climático y todas las agencias subvencionadas que viven de él.

    Eso también ha contribuido mucho al descrédito de esa Izquierda “laica”.

    Frente a ello un partido cómo el Frente Nacional (o cómo se llame) al que le traen el pairo las cuestiones climáticas y que ve cómo un chorro de millones de burguesitos de Paris se va en subvencionar agencias globalistas con fines extraños, que ademas ve cómo se incorporan para reforzar na religíón de Estado, en país tradicionalmente laico.

    VOX tiene también un sustrato católico, que puede ser si nole pone coto su mayor handicap.

    Y ello es porque aunque en Francia la Iglesia Católica no se ha opuesto al modelo centralista de Estado, al menos en el XX, en España ha funcionado cómo elemento promotor de nuestra desintegración desde principios del XIX.

    Esa es una diferencia fundamental de modelos de nación, que en VOX no se atteven a reconocer.

    La otra, esta si común a franceses y españoles, son las gnas que hay desde el Vaticano por apostar por el modelo globalista y la entrada masiva de emigrantes, aunque sean musulmanes. En la idea (supongo) de que si acaba así con los estados nación, ellos, la jerarquía católica, tendrá mas influencia en un entorno globalizado, con una religión no ya de Estado si no global, que en entornos donde los Estados manden y que además sen laicos de verdad.

    Es un pegarse un tiro en el pie, pero es la mejor explicación que se me ocurre.

    Asunto donde ni VOX y ni el Frente Nacional (que yo sepa) se atreven a entrar. Salvo en el caso de VOX una refiega verbal entre Ortega Smith y el arzobispo de Madrid a cuanta de la valla de Melilla/Ceuta.

    Olvidar el aspecto religioso de la uestión, cuando desde el mundo globalista se intentan vender esas religiones globalistas, y el catololicismo de los partidos que lo enfrenta, dándose la paradoja de que esa misma globalidad se apoya desde el Vaticano, me parece algo reseñabel que usted ah olvidado.

    Un saludo

    • No estoy de acuerdo cuando dice que el FN está “Muy vinculado” al catolicismo. Probablemente la persona que más vinculación podría tener, y con matices, era Marion Marechel Le Pen, y ya no está en el partido. El FN no apoyó inicialmente la Manif Por tous, la gran respuesta del catolicismo francés contra el matrimonio homosexual y demás derivadas LGTB.
      Respecto a las intenciones del Vaticano, Dios sabrá, aunque realmente a veces son tan absurdas y tan difícilmente entendibles que cualquier conjetura es admisible.
      Respecto del modelo de Estado, una derecha nacional en España no puede aceptar sin más el Estado jacobino francés. La diversidad regional de España es una de nuestras señas de identidad, y este reconocimiento no es incompatible con la oposición frontal al estado autonómico.

      • “una derecha nacional en España no puede aceptar sin más el Estado jacobino francés. La diversidad regional de España es una de nuestras señas de identidad, y este reconocimiento no es incompatible con la oposición frontal al estado autonómico.”

        En efecto.

        Pero ese reconocimeinto no se tiene que financiar con dinero público.

        Que se haga con dinero privado. Que en cada Taifa, o exTaifa, quienes quieran que se rasquen el bolsillo para crear asociaciones que proemuevan de manera privada esa diversidad, si es que de verdad es tanta cómo se dice.

        Y sería posible financiarleas de manera privada por que la renta disponible, derivada de una menor presión fiscal, porque no sería neceario finaciar esaos momios, lo permitiría.

        El problema es si particularmente el personal aceptaría rascarse el bolsillo para financiar una diversidad cultural que no igual no es tanta.

        Un cordial saludo