La idea de la conspiración se encuentra implícita en el juicio que en su día se hizo, y que prevalece todavía, respecto de la victoria de Donald Trump en las presidenciales de 2016. Ese suceso “inesperado” no podía ser más que fruto de la manipulación, de una gran conspiración. Ni siquiera por parte de las élites se contempló la posibilidad de que, para un elevado número de votantes, sencillamente pesó más la promesa de mejores oportunidades que la garantía de una globalización subsidiada llena de buenas palabras. Puede que esta elección fuera errónea, pero no por ello dejó de ser racional.

Lo mismo podría decirse de muchos electores que votaron a favor del Brexit. Quizá para ellos los beneficios de permanecer en la UE llevaban aparejadas concesiones que racionalmente no quisieron asumir. Y tal vez prefirieron apoyar a quienes les prometieron que conservarían algún control, en vez de apostar por un experimento europeo sobre el que pensaban que no tenían control alguno. Podemos disentir de su criterio, por supuesto, pero ni eran idiotas ni fueron manipulados: hicieron un cálculo racional que, como todo cálculo, podía errar respecto de los costes y los beneficios, pero quizá no desde el punto de vista de determinadas preferencias. Porque no todo son aseadas sumas y restas en las elecciones humanas.

Sin embargo, el disgusto y la incomprensión de estos sucesos, y otros que han tenido lugar posteriormente, parecen haber empujado a personas presuntamente ilustradas y racionales hacia la resbaladiza pendiente de la gran conspiración; es decir, las nuevas tecnologías habrían permitido que fuerzas poderosas concertaran sus esfuerzos para manipular a la opinión pública…..……………………………………..[CONTENIDO EXCLUSIVO MECENAS] 

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Cuando las élites se vuelven estúpidas

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4 COMENTARIOS

  1. Brexit:

    Votaron 33,5M(72,2%del censo)
    Brexit: 17,4M (51,9%)
    No Brexit: 16,1M (48,1%)
    Diferencia: 1,3M (3,9%)

    Elección USA Clinton-Trump

    Votaron 121,8M
    Clinton: 61,3M (47,8%)—->232 compromisarios
    Trump: 60,5M (47,3%)——>306 compromisarios
    Diferencia: 0,8M a favor de Clinton.

    Benegas presenta en el artículo (también lo defendió en el quilombo la semana pasada) la idea de que es imposible influir en los resultados electorales manipulando datos y perfiles de las redes sociales. Calificando de conspiranoicos a quien eso afirman, y afirmando que esa ‘conspiracion’ es imposible.

    Si bien parece cierto que la manipulación usando redes sociales no cambiaría el voto a la mayoría de los que votaron Brexit, como a la mayoría que votó no Brexit. No podemos afirmar que la manipulación atraves de las redes sociales no afectó al resultado. Si observan, las dos poblaciones (Brexit/No Brexit) son muy parecidas oscilando alrededor del 50%. Es en este tipo de situaciones donde la manipulación de la opinión con redes sociales puede volcar el resultado hacia un lado u otro. Esto lo afirmó Chris Wiley (el experto en estudios sociales en redes de Cambridge Analytica). En Una sociedad dividida al 50% es donde las técnicas de manipulación pueden mover el 3% necesario hacia una opción.

    Si observan, exactamente lo mismo pasó en la elección de Trump. La sociedad estaba dividida al 50%, de hecho sacó más votos Clinton. La manipulación vía redes sociales pudo dar a Trump el pequeño diferencial para ganar la presidencia.

    Es evidente que cambiar la opinión a 17M (50%)de ingleses o a 61M (50%)de americanos no está al alcance de las fuerzas que pretenden objetivos electorales concretos. Sin embargo pienso, contrariamente a Benegas, que en sociedades divididas al 50% pueden ser objeto de manipulación desde las redes, esperando influir en ese 3% necesario para conseguir el objetivo electoral perseguido. Y esto, será científico, será digital, será internet, será lo que sea, pero si es manipulación hecha por fuerzas que se ocultan y que podemos dar el nombre de ‘conspiracion’

    • Estimado Kj26. La idea que se ha defendido es que la “técnica” de psicografía desarrollada por Alex Kogan, protagonista del escándalo del mercadeo de datos de Cambridge Analytica, y la micro-focalización de Facebook habrían servido para MANIPULAR a un tanto por ciento de votantes suficiente como para cambiar el curso de dos elecciones, las presidenciales USA y el Brexit.

      Primero, el metanálisis de 49 estudios de campo establece que la propaganda electoral en redes y medios convencionales tiene un impacto igual a cero… cero.

      Por otro lado, el propio Alex Kogan, tras analizar sus datos, reconoció que su tristemente célebre test “Big 5” (psicografía) sólo había identificado correctamente la personalidad del 1% de los sujetos de la muestra, es decir, se equivocaba en la identificación de los target el 99% de las veces. Así que en el mejor de los casos, y sólo si se cree en la magia negra, la técnica combinada de psicografía y micro-focalización podría haber manipulado a 2.500 individuos.

      Es sabido desde hace tiempo, y corroborado regularmente por nuevos estudios, que en cuestiones políticas el comportamiento de los individuos es super resistente, incluidos indecisos (porque el término indeciso se refiere a la indefinición del voto partidario, no a creencias o convicciones. Cuidado con esto). De hecho, las personas prefieren mensajes generales sobre creencias compartidas. Y no mensajes micro-focalizados y persuasivos. Estos últimos son percibidos como violentos por los sujetos y resultan contraproducentes; es decir, no sumarían votos sino que los restarían. De hecho, el equipo de campaña de Trump prescindió de estos “experimentos” en octubre de 2016, tal y como recogen los propios medios y protagonistas. Y los abandonan porque comprueban que son un bluf, al adjudicar 5 millones de dólares en programación de anuncios televisivos a Cambridge Analytica y su sistema de psicografía y descubrir que estaban emitiéndolos en tele por cable en Washington D.C. donde no había target alguno. Trump hace su campaña con datos estándar de NCR, de la manera equivalente a como la hicieron los Demócratas.

      A más, resulta que durante la campaña del Brexit, Facebook no habría empleado datos recopilados de ciudadanos británicos por parte Cambridge Analytica. De hecho, esta circunstancia es la que seguramente permita a Facebook ganar su la apelación a la multa de 500 MM de libras que le fue impuesta en RU.

      Quienes hemos trabajado en este área sabemos por experiencia que el trabajo de persuasión en marketing consiste en identificar al público correcto, al que está predispuesto a comprar tu producto o a asumir una nueva necesidad que hayas ideado, pero es IMPOSIBLE transformar al público en lo que no es o crearlo de la nada. En política de lo que se trata es de encontrar, contactar y movilizar a quienes están predispuestos. Todo lo demás es ciencia ficción.

      Un cordial saludo.