Tuve la oportunidad el pasado mes de marzo de asistir a la I Jornada sobre Homicidas Múltiples Secuenciales, en la Escuela Nacional de Policía en Ávila, España.  Una jornada organizada por Paz Velasco de la Fuente (abogada-criminóloga), Antonio Salas (magistrado de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo) y José Luis Martín Ovejero (abogado experto en comportamiento no verbal). Con un discurso crítico y apoyado en múltiples evidencias, los 3 ponentes profundizaron en la personalidad de los homicidas y en cuestiones tales como si los psicópatas son enfermos o delincuentes, qué tipo de depredadores son o su comportamiento no verbal, entre otros temas.

Mi sorpresa llegó en los días posteriores cuando comprobé que tan sólo un medio de comunicación se hacía eco de la ponencia de Paz Velasco, que había abordado entre otros temas el de las mujeres homicidas. El resto de los medios hablaba de los otros dos ponentes pero a ella apenas la mencionaban. ¿Por qué?

Una realidad innegable

Pues parece que es políticamente incorrecto hablar de la mujer como ser violento. Molesta hasta el punto que, para ocultar esta realidad, casi todos los medios silencian a una mujer como Paz Velasco, experta en la materia. Todo muy coherente.

La opinión pública siempre ha hecho caso omiso a la violencia femenina, quizá porque crea que no es un problema social tan evidente y cruento como la violencia masculina. Pero, al mismo tiempo, se genera un fuerte impacto social cuando los medios de comunicación “informan” de un suceso violento cometido presuntamente por una mujer. Provoca mayor consternación no porque sea menos común sino porque choca con el estereotipo de la mujer como ser débil y tierno, además de eterna víctima.

La mujer puede ser igual de violenta que el hombre, igual de cruel y capaz de cometer los mismos crímenes

Cuando escribí sobre la violencia íntima de la pareja comenté que tanto hombres como mujeres son víctimas y perpetradores, que la violencia es bidireccional. La violencia intrafamiliar es diferente a las violencias que se cometen en otros contextos, pues aquí existen relaciones emocionales. Y pese a quien pese, la mujer puede ser igual de violenta que el hombre, igual de cruel y capaz de cometer los mismos crímenes.

Las mujeres también pueden ser asesinas

Los crímenes femeninos guardan similitudes con los masculinos y, además, presentan elementos como el rencor, la astucia o el engaño. Lo peculiar de las mujeres violentas, asesinas, es que tienden a ser más cuidadosas, precisas y metódicas que los hombres. Cabe preguntarse qué lleva a una mujer a matar.

Las mujeres violentas, asesinas, tienden a ser más cuidadosas, precisas y metódicas que los hombres

Las motivaciones van desde el lucro, el placer y la lealtad, pasando por la búsqueda de sensaciones (poder y control) hasta motivaciones visionarias (alucinaciones y delirios). Así, en España, nos encontramos con mujeres que inducen a terceros a matar, como los casos de Alicia Pagan y Neus Soldevila. Alicia encargó a dos sicarios el asesinato de su marido mientras que Neus indujo a su hija de 14 años a matar a su padre de un tiro en la nuca mientras dormía.

También aparecen las conocidas como “viudas negras”, mujeres como Francisca Ballesteros, que envenenó a su esposo e hijas o Amparo Calleja, que envenenó con arsénico a su marido. Por supuesto, no me olvido de los “ángeles de la muerte”, esas enfermeras, auxiliares y cuidadoras que acaban con la vida de los que, se supone, debían cuidar: niños y ancianos. Ni de esas madres que no amaban a sus hijos: las filicidas.

¿Por qué una madre puede matar a su hijo?

Para la sociedad es incomprensible que una madre atente contra la vida de sus hijos. Como explica Estela Welldon en Madre, virgen, puta: un estudio de la perversión femenina, la maternidad puede ser un vehículo para que algunas mujeres ejerzan la violencia. Encuentran en el hijo la única fuente disponible tanto de nutrición emocional como de venganza y de otras motivaciones dañinas para sí mismas y para sus hijos.

La maternidad puede ser un vehículo para que algunas mujeres ejerzan la violencia

La maternidad brinda a la mujer un control completo de la situación. Por ello, el filicidio es casi exclusivamente cometido por la mujer, y es tanto más probable cuanto más pequeños sean los hijos. Eso sí, cuanto mayores son los hijos, más probable es que sea el padre quien lo comete. Pero es misión imposible encontrar una lista fiable de los casos en España. Hasta el propio Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad afirma no tener esos datos porque sólo registran casos de menores asesinados por sus padres varones.

Como ya apunté, estamos literalmente en pañales en cuanto a datos se refiere: aun cuando los diferentes estudios concluyen que la mayoría de agresores son mujeres, en España no existen registros ni informes pormenorizados sobre esta lacra. Por ello no hay concentraciones de repulsa, ni los medios de comunicación se hacen eco. Y, por supuesto, el movimiento feminista nunca arremete con violencia contra esas mujeres, tal y como hacen contra cualquier hombre.

 

El movimiento feminista nunca arremete contra las mujeres que asesinan a niños, tal como sí hacen contra cualquier hombre

Tanto en madres como en padres coinciden elementos de tensión vitales, problemas sociales e incluso historia de abusos y/o maltrato en sus infancias. Pero hay diferentes motivos que pueden conducir a asesinar a un hijo. Entre las motivaciones de un padre se encuentra la desesperación, por ejemplo un proceso de separación en el que se ve despojado de todo, incluso de la custodia de su hijo. Más aun cuando además recibe amenazas de ser denunciado por violencia de género. También hay hombres impulsivos y antisociales que sin motivo aparente actúan así.

Entre las motivaciones de una madre se encuentra a veces el altruismo, bien porque quiere suicidarse y considera que no puede abandonar a sus hijos, bien porque cree que sufren y que debe acabar con sus vidas. También se dan asesinatos donde no existe motivo aparente, como es el caso de las psicóticas, casos accidentales, donde el objetivo no era la muerte sino perpetuar un maltrato o negligencia y casos movidos por la venganza: para hacer sufrir al otro progenitor. Paz Velasco en su obra “Criminal-mente” añade una categoría más: “aquellas madres que, debido a la dependencia emocional que tienen hacia su nueva pareja, deciden acabar con sus hijos porque les estorban”. En este supuesto, una de las filicidas más infames es Susan Smith.

Hay mujeres que parecen sensibles y tiernas pero son manipuladoras, capaces de dañar psíquica y emocionalmente

Es evidente que matar a un hijo es una de las expresiones más cruentas de la violencia femenina. Pero también hay otras mujeres que, estando plenamente integradas en la sociedad y, sin cometer crímenes horrendos, son dañinas y perjudiciales para otros. Me refiero a esas mujeres que, pasando desapercibidas, son capaces de maltratar psíquica y emocionalmente. Son encantadoras de serpientes que, a simple vista, cumplen con el estereotipo de sensibles y tiernas pero son en realidad manipuladoras, especialmente dañinas en las relaciones de pareja y en el ámbito laboral. Rechazar la existencia de unas y de otras, negar que la mujer es violenta no ayuda a las mujeres ni a sus víctimas.

Cerrar los ojos ante la realidad no es solución

La multicausalidad de la violencia femenina hace necesario conocer los factores psicobiológicos y culturales-ambientales para poder comprender las motivaciones que conducen a las mujeres a ser violentas, incluso a llegar a matar.

Mientras que las mujeres tienen principalmente el poder en el ámbito doméstico, los hombres lo tienen en la esfera pública

Es vital entender que los poderes están distribuidos de forma diferente y no por ello desigual entre mujeres y hombres. Mientras que ellas tienen principalmente el poder en el ámbito doméstico, los hombres lo tienen en la esfera pública. Así, los abusos perpetrados por unas y por otros tienden a darse y esconderse en sus esferas de dominio. Pero invertir los roles no sería la solución, pues conduciría posiblemente a una inversión de los recursos para ser violentos.

La realidad es que el resultado de esta división afecta a los individuos y a la sociedad en general. Una vez más vemos que la violencia está muy mezclada con las políticas del poder. Y me pregunto ¿qué conciencia social tenemos cuando, conociendo este problema, no hacemos nada? Si el feminismo, los medios de comunicación y los políticos obtuviesen primas por hablar de la mujer como ser violento, ¿mencionarían entonces este problema?


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Soy Cuca, para las cuestiones oficiales me llaman María de los Ángeles. Vine a este mundo en 1986 y mi corazón está dividido entre Madrid y Asturias. Dicen que soy un poco descarada, joven pero clásica, unas veces habla mi niña interior y otras una engreída con corazón. Abogo por una nueva Ilustración Evolucionista, pues son dos palabras que me gustan mucho, cuanto más si van juntas. Diplomada en enfermería, llevo poco más de una década dedicada a la enfermería de urgencias. Mi profesión la he ido compaginando con la docencia y con diversos estudios. Entre ellos, me adentré en la Psicología legal y forense que me llevó a realizar un estudio sobre "La violencia más allá del género". Trabajo con el que llegué hasta Euromind (foro de encuentros sobre ciencia y humanismo en el Parlamento Europeo), donde asistí al encuentro “Mujeres fuertes, hombres débiles”. Desde entonces me encuentro analizando y teorizando sobre la violencia. Pronto concentraré mi trabajo y mis ideas en un libro, de momento me podéis leer por aquí en Disidentia y también en Twitter. Por si queréis saber más sobre mí.

22 COMENTARIOS

  1. Excelente articulo amiga, muestra una realidad que no muchos quieren ver y no es por atacar al sexo femenino (me niego a decir genero) pero las mujeres son tan capaces como los hombres de cometer los mismos actos de maldad, de hecho las mujeres delincuentes o lideres da bandas y roganizaciones criminales son mas crueles y sadicas que sus contrapartes masculinas, ¿que les parece?

    • Buenas, Darkman.

      Así es, cuabdo las mujeres son líderes o cabezas principales de bandas/organizaciones muestran una crueldad y sadismo elevados.
      Me has recordado la miniserie Tráfico Humano (2005) de Christian Duguay, en la que muestran cómo dentro del tráfico de personas (menores principalmente), cuando es una mujer la que lidera la trata de personas es muy cruenta.

      Un saludo.

      • Lo q no entiendo es como siendo mujer y además enfermera,puedas escribir estas cosas.Con ello das armas a los hombres para q nos sigan matando,traicionando asi a tu género. Como enfermera bien sabrás q la violencia femenina suele ser una respuesta a la masculina

  2. Sólo voy a decir otra cosa: que sólo se cuenten los asesinatos cuando lo comenten hombres, es suficientemente esclarecedor como para entender lo que sucede. Y los medios masivos de comunicación, y periódicos afines (ABC, El País, El Mundo, La Razón, etc) apenas se hacen eco cuando hay maltrato de una mujer hacia a su pareja masculina (en el tema de los hijos sale algo más). Hay que irse a periódicos locales, y gracias a ciertas webs (honestas, como “mereces saberlo”) que facilitan la información, si no, complicado enterarse.

    Los que quieran ver la otra cara de la moneda, pueden visitarla. Se actualiza a menudo: http://merecessaberlo.es/?p=292

  3. Todos los días el telediario nos trae la ‘dosis’ de casos de violencia de genero. Alguien ha decidido la dosis diaria a tomar. Y llego a pensar que se dosifican las noticias para tener todos los días algún caso.

    Ayer, presentaban dos casos. Cuando el telediario entra en ellos me desborda la indignación por la manipulación evidente que se perpetra. Nos dan cuenta de los hechos del abominable asesino, dando por hecho que la víctima es una bondadosa mujer que sin ningún motivo ha sido matada. Y si no fuera una bondadosa mujer, y si hiciera imposible la vida al marido, y si escudandose en las leyes de genéro hiciera extorsión y provocara el desquiciamiento y la ira del marido.

    Para poner la guinda a la noticia salió el delegado del gobierno en la autonomía correspondiente haciendo gala de corrección política, con unas declaraciones para simpatizar con las fuerzas promotoras de la cosa de genero.

    “Aquí no hay quien viva”. El grado de manipulación, control e indefensión me resulta insultante y odioso.

    • No sé si se refiere al telediario de TVE de anoche, pero además de citar los sucesos (esto no está mal que se informe) se regodean en el asunto. Después de dar la noticia, salió seguido otra con un grupillo de jóvenes que hacen música rap y derivados y sacaron una con la temática del “maltrato” (a la mujer, claro). Todo esto no parece malo, pero ese es el problema, la sutileza, la insistencia, el alargar el asunto y de alguna manera echar basura al varón. Esa “concienciación” es lo que crea cierta paranoia (en muchas mujeres, pero también, en hombres con una especie de sentirse culpables por su virilidad tendente a la “violencia” a la mujer). Pero es que hay noticias relacionadas aunque no hayan casos (la mayoría de los días).

      Pero claro, criticar los motivos de esto es como si pareciera que se ve mal, o que se quiere ocultar, el tema del maltrato a la mujer, entonces, es cuando salen los defensores con el “ataque y derribo” con las correspondientes etiquetas para silenciar al “oponente”. Digamos que mucha gente no ve que detrás de esa insistencia se oculta (por así decirlo) una incitación a ver al varón como un ser violento contra la mujer, y que es él principalmente el causante de la violencia en el ámbito familiar, dándole poca importancia al resto de la violencia doméstica, pero es que así es como se refleja en las estadísticas, porque en eso se centran casi exclusivamente, obviando el resto. Y claro, para atajar el problema hay que analizarlo al completo, no sólo una parte. Si no, es dar palos de ciego y poner una parte contra la otra (que es lo que realmente se hace). Se llegan a situaciones límites y se empeora el asunto.

      • Das en puntos clave, Islocha.

        Es la forma de (des)informar la que crea una conciencia social manipulada y sesgada. Y como bien dices, es necesario analizar los sucesos al completo, abordando los múltiples factores. Pero claro, no les interesa pues la realidad dista mucho de la ficción que emiten.

        Gracias, un saludo.

        • Así es. Y ocurre una cosa muy curiosa. Algunos, se molestan con artículos como este, pues ahí deberían entender el hecho de que moleste de que se trate al varón dándole un papel de persona vil con respecto a la mujer de forma generalizada (se lanza ese mensaje constantemente: hombre malo vs. mujer buena) Y esto es porque, aunque es cierto que hay hombres malos y maltratadores con sus esposas, parejas o ex parejas; muchos otros hombres, no tienen ese perfil, sino todo lo contrario. Vemos a las mujeres como a nuestras compañeras, personas muy valiosas y que merecen tanta honra como a cualquier persona que la merezca. Por tanto, es injusto ese mensaje, que lo que hace es separar y desunir y empeora la situación.

          El respeto y el amor son cualidades que deben trabajar ambos sexos, y lo que se hace realmente, precisamente, no incita a eso, sino al rencor y al odio sistemático. Muchos dicen que lo que critican es el machismo, pero lo que se ve es una crítica al varón en general, de “ataque y derribo” como si fuera el enemigo de la mujer.

          Entonces es bueno ver este asunto de forma equilibrada, y para ello, hay que ver las dos caras del asunto, por tanto, no habría que ofenderse porque también se considere que la mujer también puede hacer las cosas mal (nadie es perfecto) y que la maldad no entiende de sexos. No se pueden tratar los asuntos de forma tendenciosa, y menos aún, si son temas delicados y complejos.

          Un saludo

    • Hola, Kj26.

      Poco puedo añadir a tu comentario. Es cierto que los medios de comunicación muestran lo que quieren y como quieren. Pero se entiende cuando se sabe que reciben primas, por ejemplo cada vez que publicitan el mensaje de “tolerancia cero con el maltratador”. Todo muy perverso.
      Como bien parafraseas, “aquí no hay quien viva”.

      Los sucesos traumáticos se merecen un respeto a la hora de tratarlos. Se necesita tiempo para esclarecerlos pero hoy en día vale más un “click” y ser el primero en difundir una noticia que hacerlo de forma veraz y respetable.

      Un saludo.

  4. Este artículo y el de la victimización son muy importantes. Demuestran el avanzado estado en el que se encuentra el proyecto totalitario donde confluyen intereses de la extrema izquierda y de ciertas multinacionales. El papel de los medios de comunicación que no informan es gravísimo.

  5. Pues si Cuca, cuando la ignarancia es interesada, hay que buscar los motivos.

    Comentas que sólo un medio dio voz a lo que expuso Paz Velasco de la Fuente en esa ponencia.
    ¿Podrías decirnos el medio y ponernos un link si fuera posible?

    Es terrible la censura que hay al respecto.

    un muy cordial saludo