La lucha contra la corrección política es la eterna lucha por la defensa de la libertad de expresión. En ocasiones, incluso señalar humildemente la realidad con el dedo puede convertirse en un delito de lesa corrección. En otras, los dictados de lo que se considera correcto nos conmina a asumir las mentiras más ridículas. Pero todo ello no quiere decir que cualquier cosas que se oponga a la corrección política sea razonable o moral.

Comienzo con esta salvedad para referirme al caso del periodista Eulogio López. Él publicó en YouTube un vídeo en el que decía “no nos engañemos”, para desmentir de inmediato su propósito y afirmar: “homosexualidad, es decir, sodomía, y pedofilia y pederastia son dos ramas del mismo tronco”. López quiso reforzar su posición con una afirmación más imprecisa de lo que él hubiese deseado: “el noventa y tantos por ciento de los casos de pedofilia son homosexuales, de práctica sodomita, hombre; no neguemos la evidencia”.

Lo que exhalan las palabras de López es una aversión hacia la homosexualidad

Más allá o, cabe decir, más acá de la relación que él establece entre homosexualidad y pederastia, lo que exhalan las palabras de López es una aversión hacia la homosexualidad, y un intento de vincularla con crímenes execrables como es la manipulación sexual de los menores.

Corona su afirmación con ese gatillazo estadístico del “noventa y tantos por ciento”, sin entender que, aunque respondiese a la realidad y los “tantos” respondiesen a las fluctuaciones normales del comportamiento humano, esa incidencia de más del 90 por ciento no sería suficiente para tintar con esos crímenes la homosexualidad. Pues un porcentaje abrumador de los hombres, homosexuales o no, rechaza de plano ese trato con menores.

Es más, vamos a bajar a la aritmética política de bar de Eulogio López y digamos, por ejemplo, que el noventa y tantos por ciento de las violaciones las cometen varones heterosexuales. Si acudimos con nuestro descubrimiento de carajillo al propio Eulogio y lo observamos como varón y heterosexual, ¿quiere esto decir que él, y tantos como él, son unos violadores en potencia?

El periodista ha pronunciado unas palabras aviesas, que sólo demuestran una animadversión tanto por los homosexuales como por la lógica ¡y la estadística!

El periodista ha pronunciado unas palabras aviesas, que sólo demuestran una animadversión tanto por los homosexuales como por la lógica ¡y la estadística! Y he de confesar que nunca he llegado a entender tanta rabia por quienes, simplemente, llevan una vida sexual distinta a la suya. En fin, que es un comportamiento legítimo, y que a él, como a muchos otros, ni le roza. ¿Por qué ese rechazo? La verdad es que ni los amigos que comparten esa inquina me lo han sabido explicar.

La sección 23ª de la Audiencia Nacional ha condenado al periodista con una pena de seis meses de cárcel por esas opiniones. Vamos a las razones expuestas en el fallo. “Resulta indudable que las palabras que utiliza tienen la consideración de gravemente ofensivas” para los homosexuales. La elipsis del verbo “ser”, guadiana de su clase, me parece ofensiva para la gramática por innecesaria y torpe en esta frase, pero esa es otra cuestión. Sigue: “La dosis de menosprecio y descrédito que encierran estas palabras es sencillamente brutal; intolerable para una sociedad basada en el respeto a la dignidad y la libertad de las personas”. Y detengámonos aquí antes de acumular más agravios.

La intención de Eulogio es “indudable”, pero su defensa añade a la intolerancia el pecado de la cobardía, y lo niega. Me llama la atención la gradación del menosprecio y del descrédito. Resulta que los de Eulogio, en este caso, son “brutales”; afirmación muy razonable en el bar de las estadísticas de Eulogio. No está claro cómo calificarán otros menosprecios, otros descréditos.

El respeto se convertirá, como está ocurriendo, en la tea con la que los intolerantes quieren quemar a los demás

Pero, cabe preguntarse: ¿Somos “una sociedad basada en el respeto a la dignidad y la libertad de las personas”? O, más bien, ¿cómo sería una sociedad así? Puede verse como una sociedad en la que cualquier ofensa esté penada con la cárcel, como en el caso de Eulogio. Pero como la ofensa es subjetiva, los más susceptibles, o los que mejor hayan organizado su capacidad de ofenderse, podrán prohibir cualquier mención que se haga de ellos. El respeto se convertirá, como está ocurriendo, en la tea con la que los intolerantes quieren quemar a los demás. Y tendrán más protagonismos los más intolerantes con las críticas de los demás.

Sin riesgo de ofensa no hay libertad de expresión

O puede verse como una sociedad en la que todo el mundo tiene el derecho a ser como desee, y a expresar las opiniones que quiera. Y eso incluye, por supuesto, el derecho de ofender a los demás. Es decir, puede verse como una sociedad plenamente libre.

Penar con prisión una opinión es injusto por mucha inquina que tenga

Eso no quiere decir que las opiniones no queden sin respuesta. Pero son una materia que no sale del ámbito moral, y la respuesta debe de estar en el mismo ámbito. Penar con prisión una opinión es injusto por mucha inquina que tenga.

El caso de Valtònic, por ejemplo. El rapero José Miguel Arenas se ha mostrado tal cual es, ha desnudado su alma como se dice en estas ocasiones, y lo que se ve es un odio infinito y una sed de sangre sincera, e insatisfecha. No tiene reparo en señalar sus víctimas deseadas, con nombres y apellidos. Ni sus fantasías sobre sus muertes: “le arrancaré la arteria y todo lo que haga falta”, “debería morir en la cámara de gas”, “le prenderemos fuego”, “por mí habría muerto ya de una bomba”. También pide que se restituyan los métodos terroristas, e invoca, como a sus ídolos, a la ETA y al GRAPO.

Todos tenemos la libertad, en última instancia, de rechazar todas las llamadas a actuar contra otro

Arenas ha sido condenado a tres años de prisión. En su caso se puede argüir que está más cerca del delito, pues son llamamientos al atentado contra personas específicas. Pero yo creo que tampoco es materia penal. Por un lado, si alguien cumpliese los sueños de Valtònic, sólo sería responsabilidad del autor material, porque todos tenemos la libertad, en última instancia, de rechazar todas las llamadas a actuar contra otro. Y por otro lado, sólo la violencia física es punible con medidas violentas, como la privación de libertad.

La libertad no es patrimonio de los justos. También es de quienes tienen opiniones indeseables, que empecen el entendimiento o la convivencia. Al defenderles a ellos, nos estamos defendiendo de quienes quieren robar la libertad al ciudadano común.


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20 COMENTARIOS

  1. Una mujer que convence a su amante de que mate a su marido para librarse de él, también es condenable penalmente.
    ¿O la dejamos libre porque solo expresó una opinión?
    Una cosa son opiniones con argumentos y otra muy distinta incitar a la violencia y sin mas argumento que el odio al enemigo politico, social o económico.

  2. El tema de Cassandra con bigote, es que la han querido dar un toque de atención pero carcel se sabía que no pisaba. El problema que veo es si es ético o no usar el sistema judicial para suplir las carencias del sistema educativo.

  3. Artículo muy interesante porque plantea la primera regla para la Libertad: No puede defenderse Nuestra Libertad sin aceptar la de aquellos que piensan diferente; o lo que es lo mismo, si perseguimos opiniones o pensamientos diferentes, tarde o temprano nos veremos perseguidos por las nuestras.

    Cosas tan obvias ahora resultan hasta extrañas, estamos en un mundo donde la Libertad individual debe ser destruida y laminada, ¿que mejor manera que justificarlo persiguiendo la Libertad de los que opinan diferente a nosotros, de los que opinan “feo”? Y todos caemos en la trampa, dejándonos seducir ovejunamente por los medios, y por ese instinto tan profundo en el humano: subyugar a los demás.

    Y .. ¿cuando es perseguible una opinión? Personalmente creo en los códigos penales a mínimos, donde lo perseguible es la Acción, porque incluso la apología de la violencia contra otros, los receptores no son entes lobotomizados sino seres responsables de seguir al que los incita o no, ¿que poder tiene el incitador si los incitados no realizan ninguna Acción? Ninguno
    Lo de siempre, se considera que todo “oyente” o “lector” de una opinión es un memo que se deja guiar por cualquier cosa, ¿y si empezamos a considerar que cada persona es Responsable de sus Acciones y que la mera audición de un discurso incitador de violencia, o de lo que sea, no lo seduce como si fuera un idiota?

    • Una mujer que convence a su amante de que mate a su marido para librarse de él, también es condenable penalmente. ¿O la dejamos libre porque solo expresó una opinión? Una cosa son opiniones con argumentos y otra muy distinta incitar a la violencia vanal y sin mas argumento que el odio al enemigo politico, social o económico.

  4. Esta vez estoy de acuerdo con Ud. Sr. Rodríguez; que ese tal Eulogio sea un poco memo y mentiroso, que se invente estadísticas y ofenda a un amplio colectivo de conciudadanos y gentes del orbe todo porque siente animadversión a los homosexuales, merece reproche y respuesta, pero no penal.
    El caso es que, como se abrió la veda hace mucho con titiriteros, raperos, poetas, artistas plásticos y un largo etcétera, cada tanto tienen que condenar a un pringado de la acera de enfrente para loograr visos de equidad.

    Si es que de verdad el Eulogio ese es periodista, deberían ser, como es este el caso, los propios periodistas lo que le pusieran emn su sitio para no denigrar la profesión (más aún); el castigo penal debe ceñirse a delitos, no a opiniones.
    Ya lo dijo hace mucho una cantautora porteña: “un buen par de patadas en el culo” y poco más, se merece ese tarambana mentiroso.

  5. Lástima que mi admirado José Carlos Rodríguez haya escrito este tan políticamente correcto artículo.

    ¿ Quién puede negar que PORCENTUALMENTE, los homosexuales son más promiscuos que los heteros? ¿ Acaso alguien negará que su entendimiento de la sexualidad está más enfocada a la dominación, al menos los homo masculinos ?
    Vamos a ver si lo entiende D. José Carlos: son los homosexuales, integrados casi al 100% en la ideología de género los que promueven que los niños desde los 3 años modelen penes y vulvas para q se acostumbren a SER CORROMPIDOS

    ¿ Entonces por qué niega Vd. la evidencia?
    Los homosexuales tienen una sexualidad contra antibiologica… Y Vd. les asume un comportamiento sexual como el hetero… ¿ No hay un determinismo propio y distinto a los heterosexuales ? Entonces… ¿ No cabe pensar en. comportamientos distintos ?

    • Hay le has dado.
      Por lo dicho por el periodista es obvio que para resolver esos problemas hay que centrarse en los homosexuales, no tanto en hombres y mujeres heteros y lesbianas. Pero la corrección politica como la del juez evita que se ubique la resolución del problema dispersándolo entre todos los géneros para confundir por miedo a la discriminación de los gays.
      En otro artículo también explicaban como no se permitía diferenciar el cerebro de hombres y mujeres por corrección politica y no se hacían fármacos eficacez contra patologías cerebrales como el alzehimer. Hasta que un científico audaz consiguió vencer a estos locos fascistas de la dialéctica.
      Hay que entender que a los comunistas del marxismo cultural no les interesa que se solucionen los problemas porque viven muchos de subvenciones en ONG y de enfrentar a la sociedad para confundirla. Solo así pueden insertar su dañino discurso supremacista de un purismo engañoso.

  6. “Penar con prisión una opinión es injusto por mucha inquina que tenga”

    Es injusto y desproporcionado cuando la pena o el castigo se compara con otro tipo de delitos (corrupción) que siendo más graves y causando un perjuicio mayor al conjunto de la sociedad no se castigan con las penas que deberían. Es inevitable comparar las penas de los ladrones de guante blanco, que por lo general suelen pagar sus fianzas cómodamente para evitar la cárcel, con las penas que se aplican a los robagallinas, raperos, tuiteros y otras especies. Esa comparación es la que más alimenta la sensación de injusticia y la desproporción de la pena.

    Por otro lado, la verdadera “inquina” e “intolerancia” no está en quien se siente ofendido, está en el contenido de esa opinión que se ha expresado libremente menoscabando otros derechos del individuo que le amparan y que protegen su honor, su imagen, su privacidad y su integridad física o moral. Derechos que le protegen para no ser amenazado, coaccionado, calumniado…porque el derecho a la libertad de expresión no puede estar por encima de otros derechos igual de importantes.
    No tiene la misma repercusión la expresión en público que de forma privada, no se puede confundir “libertad de expresión” con libertinaje ni se puede confundir una “sociedad libre” con una anarquía en la se permite y justifica el “derecho a ofender” mientras se desprecia el derecho a sentirse ofendido.

  7. Me parece que este artículo ha caído en la trampa de lo políticamente correcto. Podemos compartir de que cualquier generalización es injusta (aunque se hace generalizaciones constantemente), pero negar cierta relación de hechos que podrían tenerla, puede ser tan injusto como lo contrario.
    Por poner un ejemplo, si usted dice que el Islam es una religión violenta, millones de musulmanes se levantaran ofendidos contra usted, y más de un juez le condenaría por ofensas al Islam, pero vemos la historia del Islam desde la vida de Mahoma, que se pasó 20 años haciendo la guerra contra sus vecinos, hasta la expansión del Islam por la espada, desde España hasta Filipinas; los terroristas actuales, el Daesh, etc. todo ello apoyado en algunos versos del Coran. No se puede cerrar los ojos y decir que el Islam no tiene nada que ver con la violencia, como han hecho algunos políticos.
    La ideología de genero, establece que el sexo no tiene limites, cada uno hace lo que le apetece sin ninguna regla ni norma moral ¿ninguna? bueno en realidad, solo queda una, y es que no está permitida la pederastia. ¿Cuánto tardará en caer este limite? Tenemos colectivos LGTB con dinero publico que dan clases de educación sexual a colegios, incitando a los menores a “experimentar con su sexualidad”. Tenemos Comunidades autónomas, con la edad de consentimiento sexual a 13 años. Sabemos que el ILGA fue expulsado de la ONU por pedir la legalización de la pederastia, y sabemos que en Holanda es legal el PNVD, partido que quiere legalizar la pederastia.
    Hace 30 años, determinados comportamientos sexuales eran considerados una aberración, hoy gozan del aplauso social. No ha sido un cambio natural, ha sido un cambio bien planificado, con apoyo mediático y mucho dinero publico. ¿Cuánto tardará en considerarse la pederastia algo socialmente aceptable? es cuestión de que un lobby se empeñe, solo hace falta tiempo y dinero.
    Si es cierto que el 90% de los pederastas son homosexuales, es un dato a tener en cuenta, y negar esta realidad sería una injusticia, tanto como decir que todos los homosexuales son pedófilos. Para llegar a conclusiones sobre la posible relación homosexualidad-pederastia, habría que hacer estudios más exhaustivos sobre este tema, pero si se llegara a establecer cierta tendencia, no dude que sus conclusiones serian censuradas por el lobby LGBT, o por algún juez.

  8. Todas las dictaduras tienen en común el censurar, penalizar o impedir la libertad de expresión. Curiosamente, ahora nos encontramos sometidos a varias dictaduras solapadas que se han repartido la libertad de los ciudadanos como si fuera un solar, y cada facción impone sus dogmas de fe al más puro estilo inquisitorial.

    Como es lógico, de vez en cuando hay que meter a alguien en la cárcel como escarmiento general, para que al resto de súbditos se les bajen los humos y se autocensuren.

    Si meter a alguien en la cárcel por sus opiniones parece exagerado e inmoral, nos quedaremos sin calificativos para explicar hechos que ocurren muy a menudo: muchos hombres duermen en el calabozo, previamente despojados de su presunción de inocencia, por una denuncia sin pruebas de maltrato psicológico.

    También podemos ver campañas vergonzantes auspiciadas por instituciones públicas, en las que se persuade a quinceañeras que denuncien a sus novietes si les mandan demasiados mensajes queriendo controlarlas.

    También te pueden acusar de xenofobia, si expresas la opinión de que meter miles de refugiados en un país con el índice de paro más alto de la galaxia y la deuda más alta de la Vía Láctea, no es muy buena idea.

    Si discrepas de los postulados de una religión basada en un libro que no respeta los derechos humanos y conmina a matar a los no creyentes, te acusan de islamofobia. Si la palabra fobia quiere decir miedo o rechazo, en este caso al Islam, habría que concluir que, cualquiera que no sea islamófobo tiene graves problemas mentales y debería buscar ayuda, pues no tener miedo de alguien fanático que tiene orden de matarte, no demuestra una actitud adecuada para sobrevivir en este valle de lágrimas.

    Para mostrar la dictadura farmacéutica reinante, sirve como un perfecto ejemplo esta proposición no de ley que presenta el PSOE. Quiere censurar los tratamientos alternativos porque no tienen evidencia científica, pero omite descaradamente que la medicina oficial también practica unas docenas de tratamientos que tampoco tienen ninguna evidencia científica, cometiendo inpunemente fraudes científicos sin que nadie se atreva a denunciarlo, pues la autocensura sobre los desmanes de la industria farmacéutica es absoluta. Lógicamente, nadie muerde la mano que le da de comer.

    http://www.socialistasdelcongreso.es/opencms/export/sites/default/gps/resources/Documentacion/Registro/PNLcomision12/SanidadyServiciosSociales/2018/180207_PNL_Incrementar_los_controles_y_sanciones_sobre_las_convocatorias_de_congresos_acientxficos_que_puedan_afectar_a_la_salud.pdf

    • Muy bueno. Es el engaño comunista de apropiarse el derecho a decidir qué es tolerable y qué no lo es. Y como están en las universidades desde hace décadas, han salido todos los politicos de ellas con los dogmas puristas del país de las hadas bien aprendidos, que ahora nos tratan de colocar a los demás.

  9. En cuanto a la opinión pública, de un tiempo a esta parte “enestepaís” se está instaurando la falacia ad hominem. No importa tanto el QUE se diga como el QUIEN lo dice.

    En cuanto a la Justicia, uno de los argumentos del TS para absolver a la tal “Cassandra” es el tiempo transcurrido (40 años) desde el asesinato de Carrero Blanco. Dice que el chiste, bastante malo por cierto, puede ser reprochable moralmente pero no penalmente con lo que básicamente estoy de acuerdo, pero… ¿Cual es el marco temporal ? ¿40 años? ¿Nos podemos reir, hacer chistes, mofa, befa y bufa de todo los sucedido hace más de 40 años? Cuidado con el melón que abrimos que no me apetece darle la razón a Godwin a las primeras de cambio

    • Cierto, si alguien se ríe de las victimas del Holocauto, o de las victimas del Franquismo, este mismo juez que ha absolvido a Casandra, cambiaría de criterio rápidamente. Y si alguien ser ríe de las victimas del Frente Popular, me parece que no pasaría nada, porque hace más de 40 años, que están muertas.
      Depende de quien lo diga, y que ideología profese.

  10. Bueno pues nada, que salgan un montón de raperos elogiando a Hitler y sus crímenes y que pidan restituir todos sus métodos.

    Sinceramente Sr Rodríguez, todo en la vida tiene un límite y no sé si todas esas conductas tienen que conllevar cárcel, pero un buen tirón de orejas sin duda.

  11. Estando de acuerdo en general, discrepo con el matiz de expresar libremente deseos delictivos contra personas o grupos de personas concretas. ¿por qué?
    Porque es un hecho indiscutible que de los 40 y tantos millones de personas que somos en España, existe un porcentaje de individuos exaltados, para los que la diana fijada por el rapero, aumenta las probabilidades de que suceda algo indeseable.
    Y más allá de la puridad del razonamiento, debemos reconocer que yo seré libre de encender un mechero, pero si soy consciente de que hay gas inflamable cerca, ajeno a mi voluntad, pero lo sé, estoy poniendo en riesgo la integridad de otras personas.
    En abstracto y por separado, reconozco el derecho, pero entre el derecho a fijar una diana simbólica y la existente (aunque baja) probabilidad de infringir un daño, en el mundo real, debemos priorizar entre los derechos: el de expresión o el derecho a la vida o la integridad física.
    Puesto en riesgo este último por el mero ejercicio de una libertad a a teorizar con un daño, que resulta insuficiente frente al derecho a la integridad física.

    En el liberalismo o libertarianismo debemos a veces bajar también al terreno de lo práctico porque si no corremos el riesgo de ser unas piezas de museo, unos prototipos que nunca se pondrán en el mercado.

    • Comparto su argumentación, Salva. Pone un buen ejemplo y explica claramente la disyuntiva al tener que priorizar unos derechos sobre otros.

  12. Estando de acuerdo en general, discrepo con el matiz de expresar libremente deseos delictivos contra personas
    o grupos de personas concretas. ¿por qué?
    Porque es un hecho indiscutible que de los 40 y tantos millones de personas que somos en España, existe un porcentaje de individuos exaltados, para los que la diana fijada por el rapero, aumenta las probabilidades de que suceda algo indeseable.
    Y más allá de la puridad del razonamiento, debemos reconocer que yo seré libre de encender un mechero, pero si soy consciente de que hay gas inflamable cerca, ajeno a mi voluntad, pero lo sé, estoy poniendo en riesgo la integridad de otras personas.
    En abstracto y por separado, reconozco el derecho, pero entre el derecho a fijar una diana simbólica y la existente (aunque baja) probabilidad de infringir un daño, en el mundo real, debemos priorizar entre los derechos: el de expresión o el derecho a la vida o la integridad física.
    Puesto en riesgo este último por el mero ejercicio de una libertad a a teorizar con un daño, que resulta insuficiente frente al derecho a la integridad física.

    En el liberalismo o libertarianismo debemos a veces bajar también al terreno de lo práctico porque si no corremos el riesgo de ser unas piezas de museo, unos prototipos que nunca se pondrán en el mercado.

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