La asociación australiana CMA, que agrupa a los contables certificados del país, ha encargado un informe sobre la respuesta global a las enfermedades infecciosas, GRID por sus siglas en inglés. La mecánica del informe no difiere de infinidad de otros que hay: postula unos criterios de valoración, encaja las métricas en esos criterios, y resulta una tabla que puntúa cada uno de los elementos estudiados (en este caso, países). Esa tabla coloca el número uno a Nueva Zelanda y en el último de los estudiados a España (puesto 95, con 16 puntos de 100 posibles).

Este informe ha suscitado algún que otro titular exagerado, como “Un informe señala a España como el país que peor ha gestionado la pandemia del coronavirus”. En vano buscará el lector un país subsahariano en el informe, pues los datos de aquellos países son aún menos fiables que los de España. Y no es inconcebible que algún país situado entre el Sahara y el Cabo de Buena Esperanza haya hecho una gestión del coronavirus (sí, ahí también hay) peor que la de nuestro Gobierno.

Por otro lado, con otros criterios puede que España estuviese aún peor, si me permiten la broma. Pero es cierto que con otros criterios los resultados habrían sido aproximadamente los mismos, pero muy diferentes para algún que otro país. Suecia, por ejemplo, está muy mal parada en el informe, pero si se tuviese en cuenta el desempeño económico estaría muy probablemente en la primera mitad de la tabla. Y es cierto que los criterios son muy cuestionables; como otros informes, pecan de considerar los elementos que son medibles, que habitualmente, pero no siempre, no son los más importantes.

En una sociedad libre no ocurriría lo que ha pasado en España. Nosotros hemos visto cómo los medios de comunicación, las televisiones en concreto obviaban el peligro que se cernía sobre España, y cuando resultó imposible hacerlo, lo minimizaron, haciéndolo pasar por una simple gripe

El resultado es devastador para el Gobierno, aunque era fácil esperar que cualquier informe sistemático sobre su ejecución en este aspecto le situase por debajo de cualquier otro. Nos podemos consolar con que lo único que nos distingue del resto es que tenemos un Gobierno espectacularmente ineficaz, con una torpeza que pone en cuestión los límites basales de la inteligencia humana, y nos lleva a terrenos que evito pisar, pero que habrá que explorar, como los de la complicidad política con la muerte. Los tontos se consuelan pensando que todos los gobiernos son ineficaces, y los menos tontos pensando que si ese es el caso, quizá deberíamos quitárnoslos de encima, en alguna medida.

Pese a su proverbial ineficacia, los Gobiernos se reservan para sí el prestigio de ser necesarios. Sin el Gobierno, la sociedad es un caos, en el que el interés egoísta de cada uno choca con el del vecino, y chocamos unos con otros como bolas de billar, impidiéndonos mutuamente seguir nuestro camino. Pero eso no es así. Y, en contra de lo que muchos piensan, una sociedad más libre habría sido mucho más efectiva en la lucha contra el contagio.

Las personas tenemos motivaciones complejas. No es ya que el encuentro de egoísmos resulte en un bien generalizado, es que no somos perfectamente egoístas, y el interés propio puede incluir el de los demás. En este asunto, el interés de cada uno de evitar el contagio hace que adopte comportamientos que reducen el contagio de otros.

El sector privado comenzó a adoptar medidas desde el principio. Las empresas, contra el criterio del Ayuntamiento de Barcelona y del Gobierno central, se negaron a participar en el Mobile World Congress. Varias empresas comenzaron a adoptar medidas para mantener su actividad con los empleados trabajando desde casa.

En una sociedad libre no ocurriría lo que ha pasado en España. Nosotros hemos visto cómo los medios de comunicación, las televisiones en concreto obviaban el peligro que se cernía sobre España, y cuando resultó imposible hacerlo, lo minimizaron, haciéndolo pasar por una simple gripe. Y acallaron y ridiculizaron las voces que alertaban sobre lo que nos venía encima. Todo por indicaciones del Gobierno, que estaba interesado en que se impusiera la idea de que aquí no va a pasar nada.

El Gobierno es responsable inmediato de una parte muy importante de los contagiados por su doloso retraso al actuar, pero también por su eficacia, aquí sí, en el control de la información que debió tener la sociedad española desde el principio.

Con una prensa libre, la sociedad habría estado mejor informada, se habría concienciado antes del peligro al que nos enfrentábamos, y cada uno de nosotros habría adoptado las medidas que le protegían individualmente, que son también las que protegen a los demás. Lo más efectivo es que se filtre una buena información por toda la sociedad, para que cada uno de nosotros la utilice en su propio beneficio, que es también el del conjunto. Podemos.

Habría aumentado antes la demanda de guantes y mascarillas, y la de los test. Con unos precios libres, sin intervenir, sabemos lo que habría ocurrido. España se habría llenado de todos esos bienes que ahora necesitamos. Habrían venido de fuera, y muchas empresas habrían desviado su producción habitual para surtirnos de ellas.

Es muy importante la provisión de test. Lo es en varios sentidos. En el individual, para poder poner en marcha las medidas de tratamiento sintomático del enfermo (si es que muestra síntomas), y en la identificación de las personas que hayan podido contagiarse por haber estado en contacto con ellas. En el colectivo, porque el conocimiento de la evolución temporal y geográfica del virus permite a los gestores identificar dónde hay que llevar más recursos, y a la población dónde debe actuar con un especial cuidado, por la presencia del virus.

Pero hay más, las empresas podrían realizar test a sus empleados y permitir con ello que la actividad se mantenga. Los test tienen un coste asumible, aunque no menor, pero ese coste puede ser muy inferior a paralizar la actividad de la empresa. Más importante es la capacidad de identificar a los empleados que son asintomáticos y que en consecuencia pueden estar contagiando a otros empleados, sin que en principio se pueda advertir. Esto es fundamental para mantener la actividad económica, por un lado, y controlar la epidemia, por otro. Esa labor la pueden hacer las empresas con sus servicios médicos o contratando a compañías de seguros médicos. Pero en España está prohibido. El Gobierno cercenó que los seguros médicos realizasen pruebas sin una prescripción médica.

En conjunto, es necesario normalizar la situación, comprender que tenemos que convivir con la enfermedad en la calle, y favorecer que los ciudadanos actúen libremente, en el entendimiento de que cuando las consecuencias de las acciones repercuten directamente sobre uno, prevalecerán los comportamientos racionales.

Foto: Amin Moshrefi

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8 COMENTARIOS

  1. Las posibilidades de que esta pareja de psicópatas continúen toda la legislatura, sólo se vislumbra después de la utilización de medios antidemocráticos, más de los que se se están desarrollando ahora mismo.

    El descalabro económico será tal, que afectará de lleno a sus votantes y eso traerá consecuencias, porque a diferencia de Venezuela, este descalabro será inmediato.

    En cuanto a la represión esta por ver la propia colaboración de los cuerpos de seguridad y del ejército (sé que no es lo que era, pero de izquierdas no es). Además esa represión debería ser permanente en el tiempo y en todos los sitios, en el momento que se pusiese a toda la población en un estado tal, cualquier fisura sería el principio del fin.

  2. «Nos podemos consolar con que lo único que nos distingue del resto es que tenemos un Gobierno espectacularmente ineficaz, con una torpeza que pone en cuestión los límites basales de la inteligencia humana»

    Aquí ha estado sembrado, José Carlos. Y el gobierno pude darse con un canto en los dientes de que solo contemplemos esta posibilidad y no otra más siniestra e inquietante, porque a estas alturas de la película ya se hace inevitable pensar mal, muy mal. Aunque es tan terrible esa posibilidad de pensar mal y acertar, que da verdadero miedo. Le recorre a una un escalofrío, que mejor lo dejamos aquí.
    Porque si me me lío a hablar de la frialdad y de los rasgos psicopáticos de Ábalos cuando hablaba de la inutilidad de los tests, del estudio serológico fantasma y de…Y de nada significativo, reseñable y que sea digno de mención.
    En realidad, lo que pueda decir este sujeto o cualquier miembro del gobierno se resume en este mensaje de watssap que me enviaron el otro día:

    «Yo no saco a mi hijo a la calle hasta que no vea un chino abierto. Me fío más de eso que de la palabra del presidente».

    En fin, que en estos tiempos oscuros y convulsos se agradece esta crónica tan amena, clara y meridiana. También se agradecen las aportaciones de los comentaristas a su columna. No es habitual, pero últimamente estamos todos en la misma onda. Y cuando no lo estamos, discrepar y debatir también resulta estimulante.

  3. Extrordinaria columna y comentarios.

    Sólo añadir una sencilla reflexión. Es obvio que los enemigos de la libertad son muchos y crecientes, y que éste gobierno (por llamarle algo) los va promocionar con mimo y atenciones sin fin.

    Se insiste mucho en los medios de aspectos cómo la «paguita» y de cómo gracias a ella estos indeseables van a tener a una serie de votantes cautivos, a la bolivariana manera, que serán la columna vertebral de un régimen espantoso.

    Pero se olvida con frecuencia que muchos de los que serán aplastados ahora no sólo no lo combaten, si no que se apuntan a él con la esperanza de que le llegeuen algunas de sus migajas.

    Me refiero a muchas de esas empresas oligopolísticas del IBEX, casi todas las del IBEX a excepción de Zara, Mercadona
    y 4 mas.

    Toda esa merdé bancaria, energética, construcción, seguros.. que tan bien viven al calor del BOE y de una legislaciñon que ha inundado nuestro pais para que las barreras de entradas a nuevos competidores sean las mayores..

    Un ejemplo claro lo tenemos con los precios del gasoil y la gasolina, vista la bajada del precio del petroleo y aunque la estructura de precios en España soporte numerosos impuestos fijos y variables, y las estructuras de refino y transporte sean un desastre (porque tampoco están sometidas a la libre competencia) los precios ahora en los surtidores no deberían de sobrapasar los 70-75 céntimos €/litro.

    Sin embrago lo habitual es ver precios de mas de 20 céntimos sobre los mencionados.

    ¿A donde va la diferencia?

    ¿A donde van esos 20 céntimos/litro x todos esos litros que desde hace mas de un mes se han vendido?

    ¿Están los directivos de las Repsol, CEPSA, a quienes supongo profesionales con cierta competencia y que disfrutan de un buen sueldo/estatus que indudablemente perderán de abocarnos a un Estado bolivariano a asumir que con medidos cómo esa (que aseguran unos bonus a corto plazo) su futuro y el de muchos españoles es mas que oscuro?

    Porque dichos 20 céntimos irán en gran medida, no lo duden, a pagar publicidades intitucionales en medios de comunicación mercenarios, etc, etc..

    Por ejemplo

    https://blogs.elconfidencial.com/espana/tribuna/2020-04-19/gasolineras-crisis-covid19-coronavirus-estaciones-servicio_2554308/

    Parecidos he visto en otros mediso del régimen cómo el Pís o la Vanguardia.

    Lo mismo se podrá decir del tema bancario, construcción, seguros..

    Ya en otro tercio tenemos a la Iglsia Católica española, esa que debe vidas y haciendas a Franco, colaborando de menra entusiasta (Papa mediante) en los temas globalistas y con los nazionlisitas fragmentadores, mucho mas interesada en retener e incrementar su patrimonio temporal que el espiritual.

    Y que decir de la Corona, o de la Corina, si nos referimos al Rey anterior.

    Etc, etc,

    Hasta que punto instituciones que «a priori» deberían estar comprometidas en la defensa de la libertad, para que se garantizara bien una libertad de comercio o bien una libertad de creencias (fe) lo están realmente.

    Y si ese es un peligro mucho mayor que las paguitas de turno.

    Porque lo que realmente quieren es partcipar en que una buena parte de esa paguita pase al final a sus bolsillos, dado el régimen de oligopolio en que nos movemos.

    Un cordial saludo

    • Los que serán aplastados hoy están rogando ser admitidos como escalvos. No sólo esas empresas que menciona sino muchos funcionarios con ganas de prosperar por medio de la agenda feminista, animalista, climática y demás. No se dan cuenta de que quienes mandarán serán las mafias del narconegocio.

      • Efectivamente.

        Pero no son de los que estarán en la cola de la paguita.

        De ahí que sea necesario concentrar en ellos nuestras críticas. Mucho mas que en los desgraciados de la paguita, por mucho que sumen.

        Se habla de la paguita, pero se esconde lo mencionado.

        El peligro viene mucho mas por los que ahora pudiendo hacer NO hacen, que por los gañanes que esperan una sopa boba infinita.

  4. Pues como dice Catlo, ninguno de los interrogantes de Henry Killer son mutuamente excluyentes, salvo el último. La respuesta es NO, porque Sánchez e Iglesias saben que cuando dejen el poder se van a enfrentar a un peregrinaje judicial de años. Y aunque conociendo a la justicia actual española no haya condenas, estos personajes van a quedar marcados para siempre con el sello de este virus. Además que tu proyecto de vida en bastante tiempo sea ir de tribunal en tribunal no es nada agradable para esta gente cuya ambición de poder, narcisismo y egoismo es más que evidente, por no hablar de las patologías psiquicas que presentan ambos personajes, que son evidentes, más allá de la posible maldad que albergan y falta de cualquier tipo de ética.

    Por eso, creo que tenemos gobierno PSOE-PODEMOS para rato, pese a las manifestaciones callejeras que pueda haber y la presión mediática que eventualmente pudiera haber y pienso esto por lo siguiente:

    Uno. En el manejo de la calle los «progres» son maestros (con la complicidad de esos fósiles llamados CCOO y UGT), con toda su corte de ONGs subvencionadas y activistas «fanboys» y «fangirls» (como vemos en las redes sociales y familiares, en las que se está creando un mal rollo increible incluso entre hermanos y amigos de toda la vida). La toxicidad de este entramado es enorme y muy peligrosa. El sector de la sociedad española que apoya la diarquía PSOE-PODEMOS se divide dos grupos: los que tienen intereses directos (forman parte de la estructura política) y los que comparten la fe «religiosa» de que están en el lado del bien supremo y sus amados líderes.

    Dos. De la prensa paniaguada no podemos esperar nada y de las televisiones generalistas mayoritarias menos todavía. Ya lo estamos viendo cuando los muertos se cuentan con miles. Imaginense Vdes. cuando apelen a la «reconstrucción», a la «normalidad institucional», «a huir de las aventuras peligrosas», «a evitar la inestabilidad». Ya estoy viendo los titulares. Que España se vaya a la ruina, les importa un pepino, ellos van a cobrar.

    La legislatura acaba de empezar y tenemos Sánchez e Iglesias para tres años vista. No veo un cambio de fuerzas parlamentarias próximos. Los nacionalistas, independentistas, comunes, más país ¿Qué país? y demas ralea que apoya al gobierno sabe que la perspectiva de dejar de apoyar a Sánchez e Iglesias es negativa para sus intereses (espureos) y sus proyectos de ingeniería social porque la perspectiva de unas elecciones es la de un gobierno de derecha y eso les da pavor. Siempre esperando que la derecha actúe desde el gobierno con cierta contundencia y no haga una nueva etapa de Rajoyismo-Sorayismo (que tampoco hay que descartar), aunque dudo que VOX apoyase ese cambalache.

    Por tanto, pienso que estos dos personajes se van a agarrar al poder como garrapatas y, por tanto, la recomendación seria: «agárrense, que vienen curvas».

  5. Yo dudo que en algún momento sea haya pretendido frenar el contagio o proteger a los vulnerables. No es posible tanta incompetencia, lo que nos lleva a pensar varias posibilidades.

    ¿Está la corrupción tan arraigada en la política española que el pelotazo entre amiguetes se antepone a la vida?

    ¿Es esta generación de políticos la selección de los más imbéciles de entre los imbéciles que han llamado a la puerta de un partido político?

    ¿Hay una intencionalidad tras el desastre dirigida por algún amo de Sánchez?

    ¿Se han gastado todo el dinero del estado en corrupción y no tienen dinero para equipos médicos o para pagar a los parados?

    ¿Pretenden fomentar la protesta civil para justificar la represión?

    ¿Va a dimitir este gobierno de inmediato?

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