Las manifestaciones en la calle son un recurso muy empleado generalmente por partidos y de izquierda. Y suelen ser la expresión de su vocación totalitaria, porque con ellas pretenden imponer determinadas exigencias con una demostración de fuerza, movilizando a la masa, cuando no gobiernan. Precisamente por esta razón, los partidos de derechas deben cuidarse de recurrir a “tomar la calle”, porque se supone que son la antítesis del totalitarismo y saben, se supone, ganarse al público por otros medios, pero más aún deben evitarlo cuando convocar una manifestación tiene como fin disimular la propia incompetencia.
PODCAST con José Luis González Quirós, filósofo, ensayista y analista político, y Javier Benegas, editor de Disidentia.
Foto: Diana Mialik.



















