Zarina Zabrisky es una periodista estadounidense que reside en Jersón (Ucrania) y trabaja como corresponsal de guerra para Byline Times (Reino Unido) y Euromaidan Press (Ucrania). También ha colaborado con otros medios como BBC News, Voice of America o TVP World. En 2023, coprodujo y protagonizó el galardonado documental “Under the Deadly Skies”, que denuncia los crímenes de guerra rusos. En 2025, Zabrisky dirigió el largometraje documental “Kherson: Human Safari”, que recorre la historia de la ciudad de Jersón desde la invasión y la ocupación hasta la resistencia, la liberación, el ecocidio y el uso de drones contra la población civil (el documental puede verse aquí). Por su trabajo, Zabrisky ha sido sancionada por la Federación Rusa.
Su documental muestra lo ocurrido en Jersón durante la ocupación, que es lo mismo que pasó en todas las zonas ocupadas por Rusia: desapariciones, torturas y asesinatos.

Así es, pero a día de hoy un 70% del territorio del óblast (región) de Jersón está ocupado por los rusos y las condiciones son como en Bucha. He hablado con familiares de personas que están en estas zonas ocupadas, con los líderes de la administración de ciudades y pueblos, y he viajado a la frontera de Ucrania con Bielorrusia para hablar con la gente que ha escapado de la ocupación. También estoy trabajando con los militares, que me han proporcionado videos y fotos, y, aunque es difícil verificar la información, que es escasa, es posible y lo estoy haciendo.
El terror no es pasado, la parte de Jersón controlada por Ucrania está sometida a un ataque extremo mediante drones —drones FPV, como los que salen en el documental, Molniya, que son más grandes, o los Sahed, que son programados para alcanzar ciertos objetivos— bombas aéreas guiadas y artillería. Jersón está bajo un ataque constante, pero las zonas ocupadas están en una situación como la que se vivió en Bucha, donde la gente es arrojada en prisiones y cámaras de tortura, son asesinados en la calle y sus cadáveres permanecen allí y a sus familiares no se les permite enterrarlos, no hay electricidad, agua ni calefacción, y hay escasez de comida.
En las zonas ocupadas la situación es mucho peor. Por ejemplo, la ciudad de Oleshki, donde residen unas 2000 personas, incluidos 50 niños, sufre una autentica catástrofe humanitaria y se reportan muertes por desnutrición, frío y falta de atención médica
¿Y cómo es posible vivir en esas condiciones?
Por supuesto, es posible, aunque obviamente es una calidad de vida muy pobre y el precio se paga en salud: en problemas mentales, en las contusiones o heridas causadas por las explosiones de drones u otras armas, en estrés, ataques de pánico y falta de sueño. Pero, por otro lado, unas 60.000 personas aún residen en Jersón, de los que 5.000 son niños.
En las zonas ocupadas la situación es mucho peor. Por ejemplo, la ciudad de Oleshki, donde residen unas 2000 personas, incluidos 50 niños, sufre una autentica catástrofe humanitaria y se reportan muertes por desnutrición, frío y falta de atención médica. En palabras de Oleksandr Prokudin, jefe de la administración militar del Óblast de Jersón, las condiciones de vida de los habitantes de Oleshki, “recuerdan al Holodomor de 1932-1933”.
La intención rusa con estos ataques a los civiles es provocar una catástrofe humanitaria y que la población abandone el territorio. Entiendo que hay personas que no pueden irse, pero, como se ve en el documental, muchos no quieren dejar sus hogares pese al hostigamiento constante.
Sí, los rusos usan la violencia, el miedo y el terror para despoblar las áreas por la fuerza, como señala un informe de las Naciones Unidas, porque no atacan objetivos militares; están cazando personas. Sin embargo, no todo el mundo tiene la posibilidad de irse, las carreteras están abiertas, pero reubicarse requiere mucho dinero y ese dinero, tras la ocupación y los bombardeos, es muy escaso. No hay trabajo ni negocios y desplazarse a otro lugar de Ucrania o de Europa requiere una capacidad económica para alquilar una casa y proveer a la familia que ahora mismo no existe.

Durante la ocupación, Jersón celebró un referéndum en el que se unió a la Federación Rusa. En el documental se ve cómo unas personas acompañadas por soldados armados llaman a las casas para recoger los votos, pero, aun así, hay mucha gente en Occidente que le otorga credibilidad a esta maniobra del Kremlin. ¿Por qué cree que sucede esto?
Los rusos tienen una máquina de propaganda muy elaborada y eficiente que lleva mucho tiempo funcionando, y que no aparece en 2022 o 2014, sino que podemos remontarnos un siglo atrás, a los tiempos del Imperio Ruso y la Unión Soviética, y que ha sido pulida y modernizada por el régimen de Putin. Tienen muchas formas de distorsionar los hechos y servir desinformación a una población desprevenida que, desgraciadamente, podemos encontrar con facilidad en la Unión Europea, los Estados Unidos y también por todo el mundo.
Antes de la invasión a gran escala, solía cubrir la guerra hibrida y específicamente la guerra informativa, así que he escrito mucho sobre sus mecanismos y tácticas: la manipulación psicológica, la técnica del juego rápido —el bombardeo del espacio informativo con tantos hechos que es imposible para el lector diferenciar hechos verdaderos o falsos, o pensar críticamente— y muchas otras. La máquina lavacerebros de la propaganda rusa es muy eficaz, y cuando alguien en España o Italia no sabe mucho sobre Ucrania y ve noticias que parecen oficiales sobre paz o referéndums, con resultados muy convincentes, va a creer esas noticias. Esto luego se amplifica y se une al mito de que los ucranianos quieren unirse a la Federación Rusa, algo que simplemente no es cierto.
Antes mencionó el informe de la ONU que denuncia a Rusia por crímenes de guerra por el safari humano en Jersón. En diez meses los drones rusos mataron a casi 150 civiles ucranianos e hirieron a varios cientos. Sin embargo, el papel de esta organización está siendo muy controvertido, ¿ha hecho algo más la ONU?
He colaborado con el equipo de Naciones Unidas, ayudando la información que conseguí sobre el terreno, que elaboró tres informes, al que hay que sumar otro de Human Rights Watch. Todos estos informes eran muy buenos. El primero salió en mayo, luego julio y el último en octubre de 2025. Hicieron un trabajo increíble mostrando que existe una cadena de mando de los operadores de drones en la orilla izquierda del Dniéper, señalando a operadores de drones, sus unidades y comandantes, y llegando a la administración de la Federación Rusa.
Desafortunadamente, las Naciones Unidas no tienen la autoridad, ni está en su responsabilidad, para tomar acciones. Esta comisión sobre Ucrania sólo puede preparar informes mediante un trabajo de investigación y hacer recomendaciones, y lo hicieron. Después de eso, depende de otras organizaciones actuar, como la Corte Penal Internacional o el tribunal de La Haya. La ONU no tiene autoridad, pero es cierto que en muchos casos su secretario general, António Guterres, ha tomado la posición equivocada o demasiado blanda a la hora de destacar quién es el agresor y quién es la víctima.
Hay numerosos videos en canales de Telegram rusos que muestran estas cacerías humanas con los drones. ¿Estos videos salen de las unidades de los pilotos de drones?
Los administradores de estos canales de Telegram no son militares, pero se presentan como cercanos a los militares. Sé que el administrador de uno de esos canales fue militar y resultó herido por lo que tiene una discapacidad, y se dedica a la información en un canal bastante popular entre los rusos. Y sí, publican videos y fotos del safari humano con drones. Es muy impactante verlos, y además añaden melodías inapropiadas, a menudo muy alegres, que celebran el asesinato y situaciones realmente horribles. Y luego comparten capturas aterradoras de estos videos, porque están usando el miedo y el terror como armas para que la población de Jersón deje la ciudad y esta se convierta en una zona gris en la que sea más fácil atacar a los militares ucranianos.
Medidas como las redes antidrones, ¿siguen siendo eficaces? ¿Es posible proteger a la población del safari humano?
Las redes antidrones siguen siendo eficaces y he podido ver personalmente drones o partes de drones enganchados a la red que no pudieron alcanzar su objetivo. Por supuesto, no son perfectas ni dan una protección del 100%, porque los drones con IA pueden situarse en cualquier lugar por debajo de la red y los operadores de drones, rusos y ucranianos, tienen también la habilidad para pilotar por debajo. Según los militares y las autoridades ucranianas no hay una única medida de protección, sino que se trata de un capa múltiple y compleja de medidas, como unidades móviles para abatir los drones o guerra electrónica. La tecnología de drones no para de evolucionar, así que es un panorama cambiante muy dinámico que obliga a innovar continuamente.
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