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La palabra más repetida en las redacciones ha sido “demoledora”. Es como se refieren los periodistas a la sentencia de la Audiencia Provincial de Sevilla sobre el caso de los ERE, a pesar de los denodados esfuerzos de la última juez instructora, María Núñez Bolaños. Verdaderamente lo es.

La sentencia retrata cómo la Junta de Andalucía creó un sistema para dar ayudas sin control y con la libertad de poder concederlas de forma arbitraria. Opacidad y arbitrariedad concedían a la Junta una amplia libertad para repartir el dinero de los contribuyentes entre los apoyos al régimen socialista andaluz, y a los allegados personalmente a los dirigentes socialistas.

Era un dinero que cae en racimo, de la Junta a las empresas, y de éstas a los empleados que se quedaban en la calle tras un expediente de regulación de empleo (ERE, de ahí el nombre). En la nómina de los beneficiarios colaron a los llamados “intrusos”, aunque no hubiesen cotizado en esas empresas. Pronto ese método fue insuficiente, y el dinero se dirigió a empresas sin más criterio que el de los dirigentes de la Junta. Para todo ello, la Junta de Andalucía creó una agencia que se situaba a sí misma al margen de los sistemas de control administrativo y contable: la agencia IDEA.

Se convirtió la autonomía andaluza en un sistema dizque democrático, en el que no sólo se compraba votos, sino que forjó un vínculo irrompible entre el poder y el ciudadano

El interventor general de la Junta, Manuel Gómez, emitió decena y media de informes en los que advertía del carácter irregular de las ayudas, y esos informes llegaron a las manos de los consejeros José Antonio Griñán (Hacienda, futuro presidente de la Junta), Francisco Vallejo (Innovación) y Antonio Fernández (Empleo). Chaves y Griñán sabían de este procedimiento de compra masiva de voluntades y, en realidad, lo crearon con ese objetivo. La Audiencia apunta sobre la creación de este programa de corrupción en la época de Chaves: “La decisión de dar estas ayudas no partía de la Consejería de Empleo, sino que era una decisión del gobierno en su conjunto”. Y dice de José Antonio Griñán: “el encausado era plenamente consciente de la palmaria ilegalidad de los actos en los que participó”. No hay resquicio a la duda. Es, con diferencia, el mayor caso de corrupción de la historia de España desde el robo del oro del Banco de España

Todo esto lo sabemos. Lo sabemos desde hace años, cuando el hedor de la corrupción batió la natural anosmia de los medios de comunicación. El latrocinio es tan grande que desborda nuestro sofá, nuestra mesa y se desparrama por el suelo. Tenemos que hacer algo con él, algo que no sea sólo observar la Copa Davis de las declaraciones políticas, y recordar la sentencia en los resúmenes del año que ya se apuran en las redacciones. Urge plantear una teoría de la corrupción, pero a los efectos basta fijar una prelación del latrocinio del dinero público.

En la base de la pirámide estaría el ladrón, quien entiende que lo que es del común es del ningún, que el dinero público no es de nadie, pero que él es alguien a quien le vendría muy bien esas migajas del pastel. Luego estaría el que roba para financiar al partido; así Filesa y varias decenas de casos de corrupción socialistas, y la Gürtel. La prensa ha señalado como esta corrupción violenta el proceso democrático, pues financia con fondos obtenidos de forma ilícita, y por la mera cercanía con el poder, las máquinas de propaganda de los partidos.

En el caso de los ERE, estamos hablando de un escalón más en la pirámide. Una Administración, que se confunde con un partido, reparte de forma sistemática centenares de millones de euros para comprar el apoyo político y asegurar la reelección del PSOE. Así, se convierte la autonomía andaluza en un sistema dizque democrático, en el que no sólo compra votos, sino que forja un vínculo irrompible entre el poder y el ciudadano. Éste ha aceptado un acuerdo ominoso, por el que entrega su derecho al voto y suspende su sentido crítico hacia el poder a cambio de quedarse con el dinero de sus conciudadanos, y romperlo arruinaría los beneficios y sólo dejaría la vergüenza. Hay todavía un escalón más, y es la corrupción para crear un grupo terrorista desde el Estado. Y aún podemos añadir otros.

No hay corrupción socialista que no sea rebajada, justificada o defendida por los dirigentes del PSOE, o por una pléyade de escritores. La líder del socialismo andaluz, hija política de Griñán, Susana Díaz, ha mencionado el asunto como una sentencia contra “Pepe y Manolo”, como si fuese una cuestión personal, y no una trama organizada cuando ella progresaba en la Junta. La secretaria de Estado de Comunicación, Isabel Celaá, dice que el asunto no afecta en absoluto al PSOE, a pesar de que todos los condenados fuesen socialistas, y dos de ellos ex presidentes del PSOE.

A la defensa del PSOE por su lacerante corrupción se suma ahora Podemos. Pablo Iglesias ha reaccionado con estas palabras: “El bipartidismo trajo corrupción y arrogancia. Llegarán más sentencias como esta que retratan una época. España ha cambiado y no volverá a tolerar la corrupción. Ahora se abre la oportunidad de defender la justicia social y garantizar la limpieza de las instituciones”. Unidas Podemos ha llegado para limpiar una izquierda corrompida, la del PSOE, en la que no va a volver a caer porque ahora les acompañan ellos en un gobierno de progreso.

La prensa ha defendido al PSOE con más ingenio. El diario El País señala que el PSOE afronta “su sentencia más difícil”. No la más dura, no la más lesiva para sus intereses, o la más justa con los contribuyentes. Es la más difícil de responder, la más difícil de encajar en un relato exculpatorio, que es lo único que importa. Por si acaso, el propio diario se pone manos a la obra, en un editorial para la historia.

La trama era “un sistema heterodoxo de agilización de pagos que vulneraba el procedimiento establecido y esquivaba los controles económicos y de la Intervención”. No dice que se diseñó ese procedimiento para lograr esquivar los controles económicos y de la intervención. No menciona la vinculación de la concesión de dinero con el apoyo electoral al PSOE, partido que no menciona. Y concluye que sus impulsores no obtuvieron rédito alguno, como si perpetuarse en el poder no fuera suficiente.

Vamos con otros relatores. Ignacio Escolar se teme lo peor, y dice en Twitter: “La derecha aprovecha la sentencia de los ERE para responsabilizar directamente a Pedro Sánchez y pedir su cabeza”, como si la lógica que justificó la moción de censura que puso a Pedro Sánchez en el poder no valiese para sacarle. Su diario dice que aquéllo condena a una pasada generación del PSOE, una forma de exculpar subrepticiamente al PSOE actual. En un blog se señala que la sentencia procede de “un juicio de intenciones”.

Y la última línea de defensa es la “paz social”. Sí, hubo cuatro mangantes que se quedaron con el dinero, pero la gran mayoría se lo merecía, no porque lo hubiesen ganado, sino por su condición económica. La corrupción no lo es si los beneficiarios del expolio son potenciales votantes del PSOE.

Lo que subyace a todo esto es la concepción de que la corrupción es justificable si alimenta gobiernos progresistas, porque es su ejercicio y no su origen lo que les justifica. Mientras que la corrupción es intolerable en el PP porque es él, o el centro derecha, lo intolerable.

Foto: PSOE Extremadura


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6 COMENTARIOS

  1. La solución es fraude fiscal, a los mangantes así se les pilla como a Capone, si no es de cárcel es de multa. La hija de Chaves en algún momento ha estado contratada por la empresa que solicitó la subvención autonómica amañada (que firmó su papá,se llaman prevaricar) Se supone que tendría-tendrá por tanto algún tipo de contrato laboral con retenciones, SS, etc.; asimismo al menos tendría un dueño/jefe la empresa con sueldo y SS también, no creo que funcionara solo con ellos dos, así que se deduce que habría más gente contratada con contrato, sueldo y retenciones. La clave: esta empresa en su momento dio ingresos o beneficios (el caso es lo mismo) de 12.000 Euros ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡……….anuales, puede ser…., pero al menos con dos empleados tendrían que tener más ingresos y/o beneficios, sino, ¿qué sentido tiene la empresa ? (el obvio es beneficiarse de la subvención de papá). Pero…………. lo más importante: qué banco en la situación actual o en la mejor situación económica da un crédito de 10.000.000 de Euros a una empresa con esos datos económicos ?…. desde luego a mi me han pedido hasta derecho de pernada en su momento para darme una hipoteca. En fin el que quiera tiene cacho por todas las partes. Y así todos.

  2. Hasta donde yo entiendo, los “todos los sistemas heterodoxos de agilizar pagos “y cobros” suelen ser delito. Lo lamentable es que ellos han usado el dinero para retener el poder politico. Y los otros casos han usado el poder, para obtener dinero. Y aquí la prensa ha callado.

  3. Es más que evidente que el CP necesitaría una reforma clara y precisa para estos casos en donde un acusado de malversación, apropiación indebida y estafa inmediatamente se le intervenieran las cuentas y una anotación marginal en los activos muebles e inmuebles que tuviera.
    Un sencillo ejemplo Madoff, a las 24 horas todo embargado, en un mes sentenciado 20 años sin remisión, los cumplirá a pulso.
    Conocéis algún partido en España que haya sido condenado por asociación ilicita, delito de falsedad, apropiación indebida y delito fiscal. Pues el PSOE Sentencia N.º 1/997 en la causa especial n.º 880/1991

  4. España se pudrió pronto, los pícaros estaban al acecho. Llegó el consenso y el reparto. El capital temeroso de los socialistas aumentó su beneficio y calló. Los trepas, pillos, avarientos y ladrones comenzaron a dar codazos en el partido y crear su camarilla, los buenos fueron marginados, y así hasta el Felón.

    A finales de los años ochenta me ofrecieron dar clases en un centro de formación profesional creado en el franquismo. Era un centro prestigioso que contaba con un profesorado anciano y sabio, acepté el puesto más por aprender que por enseñar, siempre había trabajado por cuenta propia y no tenía necesidad de trabajar para nadie. Me ofrecieron dar clase a un grupo de adolescentes rebeldes, conflictivos y fracasados, algunos ni tan siquiera sabían sumar o restar y duras penas leer, en un año todos estaban trabajando, habían madurado y eran capaces de negociar su sueldo con el jefe o montar su propio negocio. La experiencia me gustó y seguí.
    El centro pasó a ser una cooperativa, los ancianos se jubilaron y llegaron los colegas socialistas y sindicalista, la ayudas europeas para la formación estaban al caer. En un principio se siguieron las normas para alcanzar el objetivo que no era otro que formar a los más desfavorecidos para que pudieran competir en el nuevo mundo laboral.
    Los cursos programados estaban bien planificados y dotados de medios para que los alumnos conocieran las últimas tecnologías aplicadas a su profesión.
    Mucha pasta.
    Buenas instalaciones.
    Bienes de equipo de última generación.
    Buen sueldo.
    Tanta pasta no podía pasar desapercibida a socialistas y sindicalistas.
    Se montó un teatro, un cine, una televisión, que jamás se puso en funcionamiento porque al ser gratuitos restaba alumnos al negocio privado de los periodistas televisivos. Cursos gratuitos de radio, cine, teatro y televisión que no se impartieron jamás.
    Tanta pasta para formar al máximo nivel a jóvenes fracasados debió parecerle un dinero público malgastado por lo que socialistas y sindicalistas, después se sumó el PP, idearon un plan.
    Concedemos los cursos a los centros de educación montados por amiguetes y sindicatos, nos llevamos la comisión correspondiente, hacemos la vista gorda en la inspección, y escatimamos en los materiales necesarios para impartir los cursos.
    El sueldo de los profesores es excesivo, ¿Por qué contratar profesionales experimentados para impartir un curso si podemos quedarnos con dos tercios de su sueldo contratando un joven inexperto? La inspección la hacemos nosotros.
    Nos inventaremos una demanda de profesionales que se adapten a los cursos más baratos, de esta manera cambiaremos los materiales de trabajo por carpetas impresas en nuestras imprentas. Quizás algún amigo nos pueda vender ordenadores desfasados de algún stock almacenado para el desguace.
    Cursos dotados con trescientos mil euros podían cubrir el expediente, nunca mejor dicho con cien mil, el resto a repartir, partido, comunidad, político, amiguete, cómplice.

    Lo peor de los políticos actuales no es su corrupción, sino su estúpida maldad.
    Pensar que el dinero destinado a formar al máximo nivel profesional a un joven fracasado está mejor gastado en putas, copas o langostinos nos da una idea de la clase política que padecemos en su última degeneración felona-podemita.

    Ahora dicen los socialistas no se qué de formación profesional cuando llevan treinta años fundiéndose el dinero y despreciando la formación de jóvenes y no tan jóvenes españoles.

    Los ERES no son nada comparado con los Cursos de Formación, aquí también están todos involucrados, partidos, sindicatos, empresarios, etc.

    Me contaba hace poco un amigo diputado autonómico que se habían presentado en su despacho y le habían dicho, “nos sobra este dinero de tal partida, destinaló a lo que consideres oportuno” se quedó blanco.
    También hace poco algún militante de algún partido me dijo que el dinero de los fondos reservados destinados a investigar la corrupción política se había retirado y que nadie sabe donde están. Ya sabemos cómo funciona el dinero público y de quién es.

    No sé si esto tiene solución, quizás cortando de raíz y construyendo de nuevo, quizás.. ¿Y la justicia qué? Manda huevos, Felón.

  5. Si la corrupción de los ERE fuera del PP o de VOX habría ahora detenciones masivas de la cúpula de estos partidos. Y los medios de comunicación e intoxicación social lanzando proclamas incendiarias y llamando a tomar las sedes de esos partidos.

    Es patético el nivel tan bajo que ha alcanzado nuestro país. Y en Andalucía ahora se entiende desde fuera lo que era el régimen socialista. La Junta (el PSOE) lo era todo. Una maquinaria mafiosa que penetró (y penetra todavía) todo el tejido social, asociativo, empresarial y cultural andaluz: universidades, asociaciones de vecinos, agrupaciones culturales. Y los del PP haciendo negocio con la construcción (junto con muchos socialistas). La prueba es que en las pasadas generales, vuelven a ganar los socialistas, porque hay mucho adoctrinado y mucho favor debido.